27
Jul 08

Deporte, o trabajo forzado

Yang Wenjun, uno de los atletas más exitosos de China no ve a sus padres desde hace 3 tres años. Como recompensa por haber ganado una medalla de oro en cantaje, en 2004, el gobierno local le compró un apartamento; pero no puede vivir en él. Su madre, Nie Chunhua, se pone tan triste, que “le duele el corazón”.

Yang dice que no soporta la vida que lleva y explica que durante casi diez años trató de abandonar el canotaje y que preferiría ir a la universidad, o dedicarse a los negocios; pero el régimen de Pekin no lo deja. “Los atletas no tienen libertad de elegir”, explica Yang. Las autoridades se negaron a permitir que Yang se retirara, ni siquiera después de gnar la medalla de oto en Atenas. Yang señaló que lo chantajean con “no pagarle jubilación si no compite en Pekin”.

La vida para los atletas chinos es dura. Zou Chulan, ex campeona nacional de levantamiento de pesas señaló que un entrenador le había dado eteroides que le habían ocasionado vello facial y engrosamiento de las cuerdas vocales; y ahora frota espaldas en una casa de baños.

“Somos ignorantes, no podemos tener hijos y el sistema nos destruye”, explica Zou.

Cuando el socialismo y sus fanáticos presumen de los atletas -o médicos- “extraordinarios” que generan países como China, deberían meditar sobre estos casos. El desarrollo de atlétas y médicos como política de estado es inhumano y si no puede ser llamado propiamente esclavitud, sin duda es trabajo forzado que no toma encuenta, para nada, los derechos individuales de las víctimas de semejantes políticas.

Las historias de Yang y de Zou pueden ser leídas en The New York Times que publicó hoy Prensa Libre.


21
Jul 08

Abuso y crueldad contra un perro

Este perro se halla atado en una tortillería cerca de la entrada al cementerio Los Parques. Nótese lo corto de la cuerda con la que está atado, lo flaco que está el animalito y lo temeroso de su mirada. Nótese que no tiene agua.


26
Abr 08

La tragedia triste y espantosa de los castrati

Casanova cuenta de un jóven castrato que era el preferido del cardenal Borghese, con el cual cenaba todas las noches…Esta es una escena durante el ensayo de De monstruos y prodigios, la obra que magistralmente ha montado el grupo mexicano El teatro de ciertos habitantes.

Fui a verla anoche y está de no perdérsela. ¡Hasta tuve una pequeñísima y sorpresiva parte en el montaje! Es una comedia sólo en apariencia; porque la de los castrados es una historia conmovedora en un ambiente de lujuria, hipocresía, vanidad y barroquismo, de tales magnitudes, que sóloes posible al amparo del ejercicio poder absoluto.

No puse escenas de la obra ya en su presentación al público para no estroper el impacto del montaje y del vestuario.

De monstruos y prodigios es una comedia conmovedora que expone la historia de los castrati; niños que eran castrados, durante la pubertad, para conservar la tesitura de su voz.

Los castrados hicieron su aparición en las iglesias, cuando el papa Pablo IV emitió una prohibición para que las mujeres cantaran en los coros de la basílica de San Pedro. Por eso, en el siglo XVI, se empezó a recurrir a la castración chicos de entre 7 y 12 años de edad. Un castrato podía alcanzar tesituras que iban desde soprano a mezo-soprano, debido al retiro de sus testículos. Las voces de los castrati eran consideradas como dones divinos. El Papa se había basado en San Pablo, que escribió que “las mujeres deben permanecer en silencio en la iglesia”.

En aquellas condiciones, no eran pocas las familias humildes que ofrecían sus niños para la castración y así buscaban garantizarse ingresos suficientes para su supervivencia. La posibilidad de hacerse fama cantando en ceremonias religiosas, teatros y cortes, podía generar un un ingreso considerable para el castrato, para su familia y para los intermediarios de las contrataciones. Generalmente los niños eran forzados a aceptar su castración, aunque una disposición hipócrita estipulaba que aquella no podía ser hecha “sin el consentimiento del niño”. Clemente VIII explicaba que las castraciones se hacían “en honor a Dios”.

Al modo de los modernos vocalistas pop, muchos de aquellos cantantes de “voz angelical” lograron la admiración del público y colosales fortunas personales. Tal es el caso de Farinelli, de cuya historia hay una película altamente recomendable. Por cierto que está (en VHS) en Take One, la tienda de vídeos de la Plaza Futeca, en la zona 14.

Voltaire y Rousseau se manifestaron contra la castración. Para 1798 la Iglesia Católica permitió que las mujeres cantaran en los coros y el papa Benedicto XIV declaró ilegal la castración. En su momento, Napoleón I le puso fin a la práctica, como lo hizo el estado italiano en 1870.

Los castrati siguieron actuando en El Vaticano y en otras iglesias, hasta que el papa Leon XIII prohibió definitivamente su presentación en ceremonias religiosas. Empero, el último castrado, Alessandro Moreschi, no se retiró hasta 1913 e incluso hizo una grabación de su voz, realizada en 1902. Puedes escuchar a Alessandro Moreschi cantando el Ave María.

Más info acerca de los castrati puede se encontrada en:

The Castrati as a Professional Group and a Social Phenomenon, 1550-1850; John Rosselli; Acta Musicologica, Vol. 60, Fasc. 2 (May – Aug., 1988), pp. 143-179

For and against the Order of Nature: Who Sang the Soprano?; Lionel Sawkins;Early Music, Vol. 15, No. 3, Lully Anniversary Issue (Aug., 1987), pp. 315-324


18
Abr 08

Gracias PMT

Todos los días, en la 10a. avenida de la zona 10, autobuseros del transporte colectivo extraurbano se dejan ir contra la vía -a toda velocidad- y ponen en peligro la vida de los que circulan por ahí.

Ayer en la tarde, dos policías municipales de tránsito se apostaron y cazaron a varios infractores. Hoy, dentro de un rato y por ser viernes, seguramente será bueno el operativo que ojalá que monte la PMT.

Los policias de ayer fueron un éxito y una vecina del área les dijo “los esperamos mañana”, en tanto que otros aplaudian el necesario destacamento. Sólo un picop se les escapó. Cuando su conductor vio a los PMT se metió en una calle, aceleró y se atravesó el tráfico denso de la 11 avenida, con rumbo a la Diagonal 6.


16
Abr 08

¿Qué quiere la dirigencia popular?

“Después de cuatro días de recorrer 127 kilómetros, desde Los Encuentros, Sololá, la marcha de campesinos, para conmemorar los 30 años de fundación del Comité de Unidad Campesina (CUC), llegó ayer a la capital”.

A su llegada, los manifestantes estropearon más el ya difícil tránsito en la ciudad de Guatemala. Como es su costumbre, la dirigencia popular ensució cuanto pudo: paredes, edificios, monumentos y demás quedaron llenos de pintas alusivas al CUC, el Ché, y la revolución, entre otras. La celebración fue una demostración más (por si hacía falta) de que a esta gente los derechos ajenos “les vienen del norte” y de que la inmundicia no les incomoda.

Mi amiga, Lucía, vio banderas de Cuba y de Venezuela entre los manifestantes; y llamó la atención sobre las capuchas “huelgueras” que portaban muchos de los que pintaban paredes.

En 2001 tuve la oportunidad de participar en aquellas demostraciones que se conocían como Viernes de Luto. Para los que no las conocieron, estas fueron una serie de manifestaciones contra los abusos de la administración de Alfonso Portillo. Durante casi 3 meses, cada viernes a las 6:00 p.m., centenares de ciudadanos nos reuníamos en el Monumento a los Próceres.

Cantábamos el Himno nacional, algunas personas decían unas palabras, llevábamos candelas y le dábamos una vuelta al monumento. Y la plaza quedaba límpia.

Nunca faltaron los audaces que proponían cosas como detener el tránsito en los alrededores del monumento: “Vas a ver cómo así llamamos más la atención de los medios”, me dijo uno, una vez. Otro, estaba bajando la bandera gigante que orna aquel espacio y fue difícil convencerlo de que dejara de hacerlo.

Yo me pregunto, cuando la dirigencia popular fastidia a la ciudad entera y la deja inmunda, ¿qué pretende? ¿De dónde sale el manual que recomienda esos abusos? ¿Cuál es su experiencia en cuanto a resultados? ¿Vale la pena todo el daño causado a otros? A esa dirigencia, ¿le importa?


14
Abr 08

¡Ley pervertida, ley antiadopciones!

¡Ley pervertida! !Ley hacedora de iniquidad!, estas frases, que Federico Bastiat incluye en el primer párrafo de su obra La ley, se aplican muy bien a la ley antiadopciones y a sus efectos en Guatemala.

“La adopción es el acto jurídico de asistencia social por el que un adoptante toma como hijo propio a un menor que es hijo de otra persona”; no obstante, puede legalizarse la adopción de un mayor de edad con su expreso consentimiento, cuando hubiere existido la adopción de hecho durante su minoridad, dice el Código Civil guatemalteco.

A pesar de la frialdad con que la adopción es descrita en la ley Civil de Guatemala, esta institución se trata de proveer de padres y de hogar a quienes no los tienen. Y al modo de Cruela de Vil, los funcionarios chapines -para satisfacción de los los burócratas de La Haya- se complacen de que cada vez haya menos niños que hallen padres y hogar, y de que a la mayoría de los niños adoptables, les esté casi vedado hallar padres y hogar en sociedades con más oportunidades que la sociedad chapina.

El Consejo Nacional de Adopciones informó que hasta el miércoles último se había tramitado las primeras 16 adopciones (¡Que velocidad!), para familias guatemaltecas ya que la Ley les da prioridad a interesados locales. De modo que el tortuguismo de la burocrácia chapina hará esperar y esperar a aquellos niños que, en otra circunstancias, podrían gozar de padres y de hogar en otros países, sólo por el chauvinismo legal. ¿O es porque en otras sociedades no quieren niños latinoamericanos? ¿Ya exploraron esta posibilidad los siervos de los países amigos?


13
Abr 08

Camioneteros abusadores y patanes II

Este es otro ejemplo evidente de cómo los autobuseros circulan contra la vía en las calles de la zona 10. Especialmente los viernes, los camioneteros ponen en peligro la vida de los que circulan por el área de la 10a. avenida. Si la PMT pusiera un destacamento para agarrarlos, haría suficiente plata como para subsidiar al Transmetro que pierde plata en canastos.


12
Abr 08

El derecho individual vrs. el colectivo

En esta semana recibí una valiosa carta de un lector. La suya ilustra un problema particular que enfrentan muchos guatemaltecos; pero a la vez es un problema general del cual no nos hemos dado cuenta.

Para hacer la historia corta, el lector vive en un sector de la zona 15 el cual algunos vecinos han decidido cerrar por seguridad y para ello han instalado una garita con sus costos y sus reglas correspondientes.

La carta se titula El derecho individual vrs. el colectivo; y a mi modo de ver hay dos formas de leerlo: la primera es como el derecho individual contra el derecho colectivo y en ese sentido me queda claro que los derechos son individuales y que no hay tal cosa como derechos colectivos.

De hecho, y eso nos lleva ala segunda forma de leerlo, los derechos individuales nos protegen contra el colectivo o la comunidad.

Los derechos, a saber, son tres: vida, libertad y propiedad; y si como individuos no tenemos la facultad de quitárselos, arrebatárselos, o impedirles su ejercicio a los demás, como individuos tampoco tenemos la facultad de delegarle a la comunidad, o a sus representantes, la facultad de quitárselos, arrebatárselos o impedirles su ejercicio a los demás. No podemos darles a otros facultades que no tenemos como personas individuales.

Un derecho es una facultad de las personas individuales que se ejerce sin necesidad de pedir permiso a nadie, ni a costas de nadie. Como los derechos son inherentes a los seres humanos, eso quiere decir todas las personas individuales gozan de los mismos derechos, siempre. Luego, la única obligación implícita en el ejercicio de un derecho es el respeto de los derechos ajenos.Los seres humanos, como personas individuales, tenemos derechos. Los grupos no. Los derechos los gozan los individuos no porque el grupo se los conceda, ni los goza para bien del grupo, sino que los goza para defenderse de la colectividad y de los otros. Cualquier cosa, parecida a un derecho, de la cual gocen sólo unos, y no todos los miembros de una sociedad; cualquier imitación de derecho de la que las personas gocen de cuando en cuando; cualquier pseudoderecho que para disfrutarlo haya que pasar sobre los derechos ajenos; y cualquier otra gracia que concedan la colectividad, o el tirano de turno, no son derechos, sino privilegios.

Lo que creemos conocer como derechos colectivos, en realidad son intereses colectivos. Una de las razones por las que la sociedad guatemalteca es una sociedad enferma es porque demasiadas personas creen que los intereses colectivos deben prevalecer sobre los derechos individuales. Nótese, por favor, que no he dicho –como malintencionadamente se da a entender en algunos círculos- que los intereses individuales deben prevalecer sobre los intereses colectivos. Este es otro asunto que no voy a discutir ahora para no distraer del tema principal.

En una comunidad, o en una sociedad sana, los derechos individuales deben prevalecer sobre los intereses colectivos.

Dicho lo anterior, si yo viviera en un área que puede ser cerrada y protegida con garitas, estaría de acuerdo con que así se hiciera. Empero, es mi opinión que todos los propietarios y los que alquilan en el área deben estar de acuerdo con el alcance de las garitas y con el pago de su costo. Es decir, que debe ser una decisión de consenso, y no por mayoría.

La razón de aquello es que la instalación de la garita y sus costos son circunstancias que alteran las condiciones de vida, posteriormente al momento en el que los propietarios y arrendatarios decidieron mudarse al lugar. Y la situación es diferente cuando alguien llega a vivir a un lugar donde ya hay garita y se conocen los costos de la seguridad, pues no le queda más que aceptar las condiciones preexistentes.

Visto desde otro punto de vista, ni una mayoría, ni una minoría, tienen facultades para exigir que otros contribuyan a satisfacer sus necesidades de seguridad; ni siquiera en defensa de su derecho de propiedad, o su derecho ala vida.

Así como un individuo no puede exigirle a otro, u otros, que le de dinero para satisfacer sus intereses, necesidades y aficiones; así es como un grupo de individuos (sin importar su tamaño) no puede exigirle a otro grupo que le entregue su dinero para satisfacer sus intereses, necesidades y aficiones.

La única forma de cambiar legítimamente las condiciones que afecten los derechos individuales en un lugar como el descrito (o en una sociedad) es por consenso. Por mayoría, es absolutamente inaceptable.

Claro que nos han educado a respetar las decisiones democráticas (tomadas por mayoría); pero lo que no nos han dicho es que las decisiones mayoritarias deben estar limitadas por el respeto irrestricto a los derechos individuales de la minoría; y la minoría más pequeña es la minoría de uno.

El respeto a la vida, la libertad y la propiedad de unos, no debe estar sujeto a decisiones mayoritarias (y menos minoritarias). Sólo así podemos tener comunidades sanas, y una sociedad sana.


11
Abr 08

Arrastrados por el tunel del tiempo

Los precios tope y los subsidios eran prácticas comunes durante los gobiernos de Arana, Lauguerud, Lucas y Ríos Montt. Y la administración socialdemócrata está por darnos, a los chapines, una arrastrada por el tunel del tiempo que nos llevará de vuelta a los años 70.

Hoy amanecimos con la novedad de que “El presidente Álvaro Colom decidió implementar un paquete de medidas económicas que incluiría fijar precios tope y subsidiar algunos productos, para paliar la crisis ocasionada por el incremento a los precios de la canasta básica”.

Los que tenemos memoria, y los que ya hace ratos que nos alumbra el sol, recordamos a qué llevaron los precios tope. ¿Recuerda, usted, cuando los panitos eran así de chiquitos? ¿Recuerda cuando las baterías, el papel toilette, la Incaparina, y otros productos básicos desaparecieron de los supermercados? ¿Recuerda que la industria lechera fue asesinada por los precios tope?

Aquí, y en la Cochinchina, los precios tope son una mala idea porque desincentivan la producción. Y son una peor idea porque obligan a la administración a multiplicar el uso de la fuerza contra la sociedad. Privan a los consumidores de productos que necesitan; ahogan a los productores y los orillan a la quiebra, o a quebrantar la ley. Multiplican la necesidad de burócratas contralores y supervisores. Como en una perinola maldita, todos pierden con los precios tope.

La administración socialdemócrata amenaza con subsidios, política setentera que manda mensajes confusos a los consumidores. Abarata artificialmente los productos subsidiados y alienta su consumo irracional sobre la premisa falsa de que su costo es bajo. Engaña a los consumidores y los lleva a tomar decisiones que de otra forma no tomarían, si tuvieran la información correcta sobre los precios. Beneficia artificialmente a productores que, si no tuvieran el apoyo de los pipoldermos*, se verían obligados a resolver sus problemas de costos.

Como en una perinola maldita, todos pierden con los subsidios.

*Pícaros políticos que por el momento detentan el poder.


10
Abr 08

Signos de una sociedad enferma

La de Guatemala es una sociedad en la que el anhelo de la igualdad de todos ante la ley es sofocado por el griterío de los que exigen tratos diferenciados y privilegiados.

En una sociedad sana, la ley diría: “Violencia económica. Comete este delito quien, dentro del ámbito público o privado, incurra en una conducta de menoscabar los bienes o derechos, patrimoniales o laborales; quien obligue a suscribir docuentos, destruya u oculte documentos que afecten a otra persona, quien la someta a su voluntad o ejerza violencia psicológica, sexual o física”. Así, general y abstracta, protectora de los derechos de todos sin distingo de étnia, sexo, religión, y demás.

En una sociedad sana, la ley diría: “Violencia contra la persona. Comete delito quien ejerza violencia física, psicológica o sexual, valiéndose de ls siguientes circunstancias: pretension reiterada de establecer relaciones de intimidad con la víctima, como resultado de ritos grupales, usando armas de cualquier tipo, o menospreciando su cuerpo para satisfacción sexual, o por conducta derivada del odio”. Así, general y abstracta, protectora de los derechos de todos, sin distingo de étnia, sexo, religión y demás.

Pero la de Guatemala no es una sociedad sana; y ya tenemos una nueva ley concreta, específica (como si hicieran falta más). ¡Ya tenemos la Ley contra el Femicidio!

La nueva legislación es severa cuando una mujer es asesinada en el marco de relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres; pero, ¿qué pasa si un hombre es asesinado en el mismo marco, ahora que cada vez hay más mujeres en posiciones de poder? La nueva legislación es severa con quien cometa violencia psicológica contra una mujer y sus hijos; pero, ¿qué pasa con quien cometa violencia psicológica contra un hombre y sus hijos?

Yo simpatizo con la búsqueda de la igualdad de derechos para las mujeres y me repugnan los crímenes de odio; pero no estoy de acuerdo con la búsqueda de privilegios y con la de tratos desiguales. Los abusos se combaten con la protección de los derechos individuales de todos por igual, y no con la multiplicación y repartición desigual de privilegios.