16
Abr 15

La Via Láctea y los volcanes de Guatemala

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Mi cuate, Glenn, me envió esta foto por Sergio Montufar y publicada por la NASA.  Fue tomada cerca de la cima del volcán Santa María en la madrugada del 28 de febrero de 2015.  Se ven seis volcanes, incluido Fuego que está haciendo erupción.

¡Mis respetos para Sergio Montúfar!


15
Abr 15

Lo que hay que aguantarle a Bergoglio

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Jorge Mario Bergoglio dijo que los cristianos no deben acumular riquezas y aseguró que es virtuoso no considerar de tu propiedad aquello que te pertenece.

¿Cómo se sentirán todos esos millonarios que financian la organización que dirige Bergoglio? ¿Cómo se sentirán esas beatas que rezan con rosarios Swarovski y que asisten a misa mientas el piloto y el seguridad se quedan afuera cuidando la Cayenne? ¿Se darán cuenta de lo que dice su pastor, o no se oye, padre?

Sospecho que Bergoglio es de los que cree que los ricos acumulan riquezas como se acumulaban tesoros antes de la revolución industrial. ¿Bergoglio imaginará bóvedas y baúles con piezas de ocho, copones y pectorales? Bergoglio dice que los ricos deben poner su riqueza al servicio de los necesitados y que tienen que ser generosos con ellas.  Pero ni una palabra en cuanto a ahorrar e invertir la riqueza.  Ni una palabra en cuanto a realizar inversiones productivas que la multipliquen.  Ni una palabra en cuanto a emprender y ni una con respecto a multiplicar. Pudo haber hablado de eso…pero Niente, de lo que habló fue de restar y de dividir.

Bergoglio ha de haberse preguntado: Lo tuyo, ¿es tuyo? Y debe haberse respondido que no.  Por eso es que puso como ejemplos de virtud a los miembros de la comunidad de Jerusalén para quienes -en la supuesta primera comunidad cristiana- ninguno entre ellos estaba necesitado, ninguno consideraba de su propiedad aquello que les pertenecía, estaba al servicio de la comunidad; o sea, ¿de cada cual según su capacidad y a cada cual según su necesidad?  Este principio leninista es conocido como A cada cual según su aporte.

Si te interesa conocer más sobre a qué se refiere Bergoglio cuando menciona a la utópica comunidad de Jerusalén, quizás quieras hacerlo por medio de la pluma genial de Fancisco Pérez de Antón.  Te invito a leer el capítulo tres de El gato en la sacristía, titulado El mito de Jerusalén o la nostalgia de una herejía.  Si no tienes ganas de leer, te recomiendo este vídeo corto del mismo autor.

Por cierto que para ser cabales, Pérez de Antón explica que aquella nostalgia no es una novedad de Bergoglio, sino que ha sido compartida, por ejemplo, por el Sínodo de obispos de Roma en 1996: sigue siendo inspirador en el campo de una real comunión y participación de bienes incluso materiales; y por Karol Wojtyla que alude a un modelo que ayudaría a buscar soluciones a nivel mundial instaurando una verdadera economía de comunión y participación de bienes.  ¿Que sorpresa, verdad? No.  En realidad, no.

Al respecto, mi cuate Alfonso comentó: El Papa, alzando su libro enmarcado en oro e incrustado con gemas dijo que “los cristianos no deben acumular riquezas sino ponerlas al servicio de quien tiene necesidad”. Luego, ajustó su anillo de oro mientras estaba parado en el podio de la Basílica decorada con detalles de madreperla y dijo que “las riquezas son para el servicio”. 


15
Abr 15

Seguro de autos obligatorio

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Hace años iba yo por la 12 calle y 6a. avenida de la zona 10 rumbo a mi oficina.  Al llegar a ese crucero el conductor de un auto se pasó el alto y dio contra mi carro con fuerza.  No me lastimó pero mi carro quedó todo arrugado.  El conductor era extranjero y no tenía seguro.  ¡Y yo tampoco tenía seguro!  Cuando mi amiga Lissa se enteró de lo que había pasado me regañó y me dijo que yo era un irresponsable por andar conduciendo sin seguro.  Por cierto que la foto no es de mi choque.

Aparte de la gran regañada tuve suerte.  El patrono del conductor que embistió mi auto se hizo responsable de los daños a mi carro, lo llevé a la agencia y me lo devolvieron nítido.  ¡Pero fue por suerte!, ya que todo pudo haber salido muy mal.   Eso sí, esa misma semana contraté un seguro para mi automóvil.  Y ya va dos veces que me saca de aprietos a causa de otras personas.

De aquello me acordé cuando leí que un proyecto de reformas al reglamento de tránsito incluye la obligatoriedad de contar con un seguro de daños a terceros.   El caso es que si voy con mi automóvil y choco uno de esos Audi, Cayenne, BMW y  Mercedes que tanto abundan por las calles, ¿de dónde, si no de mi seguro, voy a sacar para reparar el daño causado?  ¡Pero peor aún!, si choco y causo daños personales a los ocupantes del otro vehículo y los envío al hospital y la gracia me sale en Q100,000.oo o más, como podría pasar,de dónde, sin no de mi seguro, voy a sacar para hacerle frente a mi responsabilidad?

Es inadmisible que, aún no siendo pobre de solemnidad, yo no pueda hacerle frente a las consecuencias de un accidente de tránsito ocasionado por mí; pero es un hecho que la mayoría de los que andamos por ahí con nuestros carritos no tenemos disponibilidad inmediata para reparar daños físicos (o daños personales) si causamos un accidente.

Tu ya sabes que el ejercicio de la libertad implica-necesariamente- el de la responsabilidad.  Pero esa responsabilidad no debe limitarse a dos golpes de pecho y a un mea culpa.  La responsabilidad debe ser efectiva. Muchos pensarán que la libertad conducir automóvil también trae consigo la libertad de no asegurarse (¡¿Y qué?!); pero no es así.  La libertad de conducir automóvil trae aparajada la capacidad para responder en caso de que la propiedad, o la vida de terceros resulte dañada por nuestros actos y nuestras decisiones.  Y un seguro es la mejor forma de procurar que esa capacidad de responder esté a la altura de las necesidades y de las emergencias.

No estoy a favor de las cosas obligatorias; pero si el seguro va a ser obligatorio por ley, la obligación debe ser para todos por igual, sin distinciones, ni privilegios.  Sin excepciones.  Debe haber libertad para que los asegurados puedan elegir a los aseguradores. La facultad de proveer seguros no debe ser monopólica, ni nada parecido. Debe haber libertad de entrada para ofrecer el servicio. No como los aseguradores hicieron con los seguros de salud que cartelizaron la prestación de aquellos y usaron la ley para excluir de la oferta a aseguradores que no eran los de la foto.

En una sociedad sana la necesidad de que la gente sea responsable no debería ser un manantial para buscadores de rentas parasitarias, para crony capitalists, ni para empresaurios.

De cualquier manera…si todavía no tiene seguro (¿por qué esperar a que te fuercen a hacerlo?) ve y adquiere uno.  De verdad es muy irresponsable manejar sin seguro.

La foto es por Thue, dominio público via Wikimedia Commons.


14
Abr 15

En lo que paró el socialismo latinoamericano

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En una reverencia profunda de Raúl Castro hacia Barack Obama y en escasez de papel toilette en Venezuela es en lo que paró el socialismo hispanoamericano.

¡Tantos muertos y tantas vidas arruinadas para esto! ¡Tanta vena abierta y tanta Martha Harneker; tanta trova y tanta bala; tanto secuestro y tanta amenaza!  Tanta revolución…¿para esto?

¡Menos mal, claro!  Por lo menos en Guatemala los marxistas y el marxismo no cobraron  los dos millones de muertos que cobró en Camboya; ni consiguieron establecer una sociedad de jineteras y de sueños aplastados como en Cuba.

La ilustración la tomé de Facebook.


13
Abr 15

Adiós a Eduardo Galeano

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Mira tu.  Hace un año Eduardo Galeano dijo que no volvería a leer su obra más conocida, Las venas abiertas de América Latina (1971), debido a que es pesadísima, y admitió que fue escrita sin conocer debidamente sobre economía y política. Al hablar de ese libro, Galeano explicó  cuando lo escribió no tenía la formación necesaria. No estoy arrepentido de haberlo escrito; pero fue una etapa que, para mí, está superada. Y ahora vino y se murio.  Al año.

Ceo que una de las mejores cosas que uno puede hacer, cuando se equivoca, es admitirlo y corregir; y en ese contexto creo que fue encomiable la confesión de Galeano…aún después de haber inspirado a quién sabe cuántos jóvenes a dar sus vidas (o a tomar vidas de otros) por medio de un libro escrito, así,  sin saber bien de economía y política.

Las venas… es uno de los libros de cabecera y una de las fuentes de consignas más socorridas de los revolucionarios tercermundistas. En El manual del perfecto idiota latinoamericano, aquel libro está incluido en la lista de los diez que más conmovieron al idiota latinoamericano; y yo añadiría que debe estar en la lista de los diez que más vidas de jóvenes latinoamericanos han cobrado.  Los autores de El manual… dicen que no existe un libro de su género que haya tenido tantas ediciones, traducciones y alabanzas.  No se conoce, en nuestra lengua, en suma, una obra que  -como esta- merezca ser considerada como “la biblia” del idiota latinoamericano, o por la otra punta, como el gran culebrón del pensamiento político.

La progresía ha de estar triste; y me pregunto que hicieron muchos de ellos con Las venas… ¿Las guardaron  como un recuerdo, o las repudiaron  con alguito de honradez intelectual?  Ahora bien…¿qué tal si lo del primer párrafo fue un hoax?   Las vidas arruinadas  por Las venas...y los muertos quedarían; pero la honradez intelectual se iría por el caño.

En este enlace puedes leer los cinco mitos de Las venas…por mi cuate, Adrían.

La foto es por  Mr. Tickle (Trabajo propio), CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons.


13
Abr 15

Obvio que les pela

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En la práctica, el techo permitido por la ley para los gastos de campañas electorales por parte de los no partidos políticos, es simbólico cuando uno es un hazmerreir.  A los dirigentes y propietarios de los  no partidos políticos les pelan la ley y el Tribunal Supremo Electoral.  ¿Y qué quieren los dirigentes y propietarios de aquellas organizaciones? Quieren que votes por ellos y que les des el poder.  El poder es la fuerza.  Debería ser la fuerza bajo la ley; pero en realidad es la fuerza.  Debería ser la fuerza bajo la ley para proteger los derechos individuales de todos por igual; pero es la fuerza bajo la legislación para legalizar el abuso y el enriquiecimiento ilícito, así como para satisfacer las necesidades de los buscadores de rentas parasitarias.

¿O que? ¿Tu si te tragas eso del bien público y les crees a los políticos cuando prometen cumplir y hacer cumplir las leyes cuando tengan el poder que les das?  ¿En serio?

El techo para propaganda electoral es de Q57 millones; y los directivos del partido Líder van a gastar Q45 millones sólo en bolsas para repartir.  Los dirigentes del Partido Patriota y de la Unidad Nacional de la Esperanza simplemente ocultan las cifras de sus gastos para comprar voluntades electorales.  La verdad es que les pela.

La legislación que le pone techo al gasto de campaña es una legislación mala.  La legislación que dice que no puede haber campaña antes de la convocatoria a elecciones también es una legislación mala.  Uno podría decir que es mejor que las legislaciones malas no sean aplicadas; pero lo malo de esa perspectiva es que si las autoridades no tienen autoridad (o no usan la autoridad) para hacer que se cumplan las normativas.  Estas y aquellas dejan de tener valor.  Se convierten en fantoches dignos de mofas, befas y escarnios.

¿De veras vas a ir ilusionado a votar el domingo de las elecciones?  ¿Vas a sentir que cumpliste con tu deber de ciudadano? ¿Vas a llevar a tus hijos al engaño?

La ilustración la tomé de Facebook.


12
Abr 15

En bici bajo los matilisguates

Imagen de previsualización de YouTube

Esta es la mejor temporada para llegar en bicicleta al trabajo.  La última parte del camino es bajo los matilisguates y las buganvilias, acompañado por el trino de los cenzontles y otras aves.  Me encanta empezar el día así; y al atardecer el espectáculo es bello desde otra perspectiva.


10
Abr 15

“Los famosos detras de las 47 maquilas”

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Dos lectores de este espacio se mueren de ganas de que comente un artículo titulado Los famosos detrás de las 47 maquilas; seguramente porque en uno de sus párrafos dice: En Guatemala hubo una persona que trajo el libertarianismo, el neoliberalismo, que promulga la libre competencia en el mercado. Se llamaba Manuel Ayau, fundador de la Universidad Francisco Marroquín, fallecido hace un lustro. “El verdadero remedio es no repartir privilegios, sino que las autoridades traten a todo el mundo de igual manera”, escribió en su columna en “Prensa Libre” en abril de 2006 . No obstante, Samboro, empresa de cerámica y primera empresa fundada por él de las resaltadas en su biografía en Wikipedia, no sólo se inscribió en el 29-89 [Ley de fomento y desarrollo de la actividad exportadora y de maquila] en 1996 y sigue con la ventaja sobre la devolución del IVA, sino que le ha vendido al Estado.

El propósito de ese párrafo es llevar al lector incauto a la conclusión de que Manuel F. Ayau (uno de mis maestros más queridos y admirados) decía una cosa y hacía otra.  Los autores del artículo aprovechan para confundir el libertarianismo con el neoliberalismo.

Antes de entrar en materia, por favor sígueme por el siguiente camino:

¿Has jugado Monopoly?   Cuando juegas ese, o cualquier otro juego de mesa, ¿sigues las reglas del mismo?  Si dijiste que no, no tiene sentido seguir; pero si dijiste que sí, hazme el favor de continuar.

Cuando va al mercado a comprar tomates y la vendedora te pide Q10 por libra.  ¿Le ofreces Q12, o le ofreces Q8?  Si le ofreces Q12 no tiene sentido seguir; pero si dijiste que le ofreces Q8, o menos que Q10 hazme el favor de continuar.

Uno sigue las reglas del juego porque eso permite anticipar las conductas de otros; porque las reglas evitan conflictos; porque definen la naturaleza del juego y hasta hay quienes las siguen sólo porque son las reglas.  Uno no ofrece menos por los tomates porque no tenga conciencia social; uno ofrece menos por los tomates porque necesita que sus recursos le alcancen para las cebollas y para la hierbabuena (si va a hacer un chirmol).

¿Ya atisbas para dónde vamos?

Como lo dice el artículo en cuestión, la empresa citada se inscribió en régimen del Decreto Legislativo 29-89 en 1996.  Aquellas reglas del juego (la ley de maquilas) son previas (¡pero muy previas!) a la inscripción de la empresa en el régimen de maquilas, la ley es de 1989 y la inscripción es de 7 años después.  Aquel régimen es el marco legal que existe y si bien es cierto que crea privilegios, es el marco existente.  Es el que hay.  Hay otros, claro, pero el régimen de maquilas es el más barato.  Como con los tomates, te permite destinar recursos a otras cosas que generalmente son otras inversiones y emprendimientos.  ¿Cómo es que se le dice al que va a un mercado y compra caro, pudiendo comprar barato?  Posiblemente es lo mismo que podría decirse de quien va al mercado e invierte caro, pudiendo invertir barato.

¡Por supuesto que legislaciones como la de la maquila crean privilegios!, y son promovidas por empersaurios mercantilistas, por ingenieros sociales, y por los que creen que los intereses colectivos deben prevalecer sobre los derechos individuales. Pero cuando permitimos que estén vigentes, son instrumentos legales. Lo ético en estos casos no es renunciar al uso del instrumento y dejar de invertir, o invertir caro.  Eso no sólo perjudicaría la creación de riqueza (en el sector privado de la economía, que es el sector voluntario y pacífico) -aunque sea a expensas del sector público (que no sólo consume riqueza, sino que es el sector coercitivo de la economía)- sino que dañaría la creación de empleos productivos, el mejoramiento de salarios y el crecimiento del ahorro.

Lo ético frente a legislaciones específicas, concretas y creadoras de privilegios es lo que hizo Manuel F. Ayau: Combatirlas de raíz.  El proyecto de reforma constitucional ProReforma, propuesto por Ayau y más de 70,000 guatemaltecos tenía una propuesta concreta: que en ningún caso el Senado o la Cámara de Diputados emitirán Ley o decretos arbitrarios o discriminatorios, en los que explícita o implícitamente se concedan prerrogativas, privilegios o beneficios que no puedan disfrutar todas las personas que tengan la oportunidad de hacerlo. ¡En ningún caso!, dice.  En ninguno.

¿Qué pasó con esa propuesta en particular y con ProReforma en general?  Fue inconsitucionalmente ignorada por el establishment político y no fue apoyada por los empresaurios mercantilistas; las izquierdas ¡espantadas! cerraron filas contra ProReforma.  En parte, porque, ¿quién, si no Manuel F. Ayau, se atrevería a cerrarles constitucionalmente las puertas a los privilegios?  Ya lo dijo Henry David Thoreau: por cada mil personas atacando las ramas de un problema, hay una sola atacando sus raíces.  ¿Quiénes entre los que se quejan por privilegios particulares, se opondrían a todos los privilegios como en ProReforma?  ¿Quiénes entre los que se quejan por los privilegios para otros propondrían leyes para acabar con todos los privilegios (incluidos los propios), como hizo Ayau? ¿Quiénes entre los que rechazan los privilegios apoyan la igualdad de todos ante la ley?

Sospecho que la respuesta es la siguiente:


10
Abr 15

¿Terrorismo mediático?

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¿Quién duda de que –entre otras cosas– puede decirse que Guatemala es el país de los chistes y del sentido del humor retorcido en circunstancias de congoja? Por ejemplo: antes del terremoto del 76, que dejó cerca de 25 mil muertos, había en la TV un anuncio de insecticida en el que una ama de casa lo rociaba en la cocina, mataba a todas las cucarachas y preguntaba: ¿Queda alguna cucaracha que decir?  Y entonces el chiste –¡inmediatamente después del movimiento telúrico!– era que, luego del terremoto se abrió el cielo y una voz como de bóveda preguntó: ¿Queda alguna cucaracha que decir?.

La política y los políticos nunca han estado al margen de la furia humorística chapina. Hay chistes sobre Ubico y Chacón, sobre Ydígoras, sobre Lucas, no los hay sobre Arzú porque ese ni gracia tiene, y los chapines empoderados por la Internet han elevado a la décima potencia su garra humorística por medio de memes, hashtags y otros recursos contra quienes abusan del poder. Los más célebres de la actualidad son los de Baldizón (por el copy-paste) y los de Baldetti (por…por… ya perdí la cuenta). Durante la Revolución francesa, María Antonieta sin duda odiaba las caricaturas de ella que circulaban en las plazas y en los salones.

Los políticos, por supuesto, detestan aquel empoderamiento ya que no eran lo mismo los chistes que pasaban de boca en boca en funerales y en cuchubales, que los que se viralizan y quedan en la red para siempre.

Esto viene a que exempleados de los pipoldermos organizaron una fundación contra el terrorismo mediático para luchar contra las informaciones de todo medio de comunicación que demeriten la dignidad y derechos de la persona humana y a las instituciones públicas y privadas.  Sospecho que es para judicializar la censura (al estilo de Correa y Kirchner), o para asustar como lo hicieron los banqueros con su ley de pánico financiero. Si googleas Terrorismo mediático, vas a parar a una página que defiende la tiranía de los Castro y a temas como la construcción social del miedo por parte de quienes ejercen el poder. ¿Te sorprende? A mí, no.

Columna publicada en El periódico.

Actualización: A regímenes como el de Putin, les sirve mucho el concepto de terrorismo mediático: si entras a este enlace verás memes de Putin que seguramente ya son prohibidos en Rusia,


09
Abr 15

El hambre y los fabricantes de miseria

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La noticia que indigna es la siguiente: Este año, unas 874 mil personas serán afectadas por lo que popularmente se conoce como crisis alimentaria.  Habrá hambre entre centenares y centenares de familias en El país de la eterna primavera.

El lente mediático y popular se enfoca en la sequía del año pasado y en la posibilidad de una sequía para 2015.  Pero la falta de agua es sólo una circunstancia; y aunque es lo evidente, no es lo importante.  En diciembre pasado el artículo Bringing to Light Misterious Maya Cave Rituals, publicado en la revista Discover por Will Hunt se centró en la hipótesis de que la razón por la que los antiguos mayas hacían sacrificios en cuevas profundas e inundadas con agua era la de una necesidad desesperada de lluvia, que nunca llegaba a lo largo de sequías prolongadas.  El artículo cuenta cómo es que las sequías fueron unas de las causas más importantes del colapso de aquella civilización fascinante.  La sequía –con las consecuentes malas cosechas, hambre y descontento político– ocupa el centro de atención.

Con ayuda de aquel artículo, el observador acucioso puede ver hay algo más allá de lo inmediato y evidente que es la sequía como causa del hambre. En Mesoamérica, la sequía ha sido una realidad desde tiempos de los mayas antiguos; pero no es lo importante.  Puesto de otro modo: uno no llega mojado a una reunión porque llovió; sino porque olvidó el paraguas.  Uno no llega tarde a una reunión porque hubo tráfico, sino porque no salió a tiempo.  Uno no contesta el teléfono porque suena, sino porque quiere.

La sequía es un hecho o una circunstancia. Poco podemos hacer para que no ocurra.  Pero lo que si podemos cambiar es como como enfrentarla. La sequía es un fenómeno dado que afecta la capacidad de satisfacer las necesidades de nutrición de miles de personas. Y ya a que las personas se nutren con alimentos, y que los alimentos son recursos económicos, la solución de largo plazo para los problemas que ocasionan las sequías son de carácter económico y responden a buenas políticas económicas.  ¡Por supuesto que en el corto plazo hay que ayudar a las víctimas de las malas políticas económicas que las hacen vulnerables frente a las sequías!; pero, mientras que haya políticas que impiden la libre contratación entre empleados y empleadores; mientras haya impuestos que asfixian la formación de capital; mientras haya aranceles que impidan el libre intercambio; y en tanto el sector coercitivo de la economía sofoque al sector voluntario de esta, estas malas políticas económicas –y la malas filosofías que las hace posibles– son lo que está más allá y lo que los malos observadores no ven.

El trabajo y el ahorro, la capitalización y la empresarialidad de las personas son lo que produce alimentos; no la lluvia. Y cuando no hay lluvia aquí, y no hay alimentos acá, se pueden comprar acullá…si se tiene con qué, y si no hay obstáculos.

Es muy posible que una de las principales causas del colapso de la fascinante civilización maya haya estado íntimamente relacionada con el peso de mantener a élites improductivas, demandantes y dependientes sobre los hombros del resto de la población agrícola (Filipovich: 2014); peso que sería agravado por las sequías desesperantes mencionadas en el artículo de Discover.  Si así fuera, ¿qué lección podemos aprender ahora? La de que no debemos distraernos por circunstancias como la falta de lluvias y que –en lugar de eso– debemos concentrarnos en acabar con las políticas económicas que les impiden a las personas trabajar, ahorrar, emprender, remontar la pobreza y prever las sequías que se darán y que no podemos evitar.  Las sequías son fenómenos naturales generalmente inevitables; pero las hambrunas no.  Las hambrunas tienen responsables; y los responsables son los fabricantes de miseria que promueven las políticas económicas generadoras y perpetuadoras de la pobreza.

Columna publicada en Mundo comercial