A mí me divierten los chapinismos; sobre todo los anacrónicos. He aquí algunos de mis favoritos:
Pepenar-recoger: Ve y pepená unos nances.
Guindar-colgar: María fue a guindar la ropa.
Oscurana-la oscuridad, o la noche: Salgamos antes de que caiga la oscurana
Ansina es-así es: Ansina es, los diputados son unos sinvergüenzas
Orear-airear: Voy a orear la alfombra.
Andar pespuntados-andar juntos: Esos dos son buenos amigos y siempre andan pespuntados.
Emprestar-prestar: Emprestáme unos pesos, y te los pago el fin de semana.
Bien-si: Bien, ya almorcé
Choya-lentitud: Pero que choya te traes, ¡apúrate!
Chebo-tonto: Serás chebo, patojo.
Hedentina-hedor: ¡Que hedentina sale de ese desagüe!
Vigiar-mirar: Ve a vigiar, si ya vienen por el camino.
Chilero-bonito: ¡Que chileros tus zapatos nuevos!
Chancle-elegante: Con ese traje si te ves chancle.
Ya papo-ni que fuera tonto: Ya papo, a mí no me engañan.
Como no Chon-sí, pues: Como no Chon, y encima querés que te lleve al pueblo.
Como no-si: -¿Acepta por esposo a Juan Pérez? -Cómo no.

