17
Nov 23

Viaje en la historia chapina: “Nacido el 20 de octubre”

 

Soy lector lento…y me llevé Nacido el 20 de octubre, por Carlos Sabino en tres sentadas.  A la luz de una lámpara que Carlos Enrique Díaz le regaló a mi abuelo, Luis, cuando aquel coronel era Jefe de las Fuerzas Armadas en tiempos de Jacobo Árbenz, avancé con avidez por las páginas de la novela con la esperanza de que no concluyera.

¿Conoces ese sentimiento?  Uno quiere sumergirse en la trama y saber qué ocurre con los protagonistas y otros personajes, pero no quiere que se termine el libro.

Nacido el 20 de octubre, por Carlos Sabino.

No sé a ustedes, pero a mí me pasa más cuando se trata de novelas históricas -y otros textos- relacionadas con Guatemala.  Uno va reconociendo los eventos, ya fuera porque los vivió, o porque leyó sobre ellos, o se los contaron.  Yo tuve la dicha de tener abuelas y tías abuelas que me contaban historias -algunas de las cuales vivieron y sufrieron en carne propia-.  Uno va reconociendo poblaciones, calles y lugares como la zona 2 donde vivía Hans, el protagonista, porque crecí en la Avenida Independencia.  También como ejemplo, cierto restaurante chino que era lugar de encuentro de guerrilleros, prostitutas y taxistas, que conocí en su locación vieja porque era legendario, y para poder contar que comí ahí una hamburguesa y un milk shake.  No pude dejar de sonreír cuando leí la palabra sextear porque para nada significa lo mismo para mi generación, o para la de Hans, que para la generación de los teléfonos inteligentes.

Uno revive experiencias, como cuando, en la segunda parte de la novela, se cuenta el final de la vida de uno de los personajes asesinado por sus compañeros guerrilleros por no estar de acuerdo en todo con ellos.  Una de mis compañeras de bachillerato fue asesinada en Nicaragua por la guerrilla guatemalteca; y uno de mis amigos, también en bachillerato, fue médico de la guerrilla en México y fue asesinado allá por desacuerdos.

De la novela me encantó leer a los personajes, de Carlos Sabino, hablando en idioma chapín.  Me encantaron los saltos en el tiempo y el espacio.  Las reflexiones sobre las guerras, que no es extraño que empiecen con fervor patriótico y hasta con cierta felicidad agresiva, para terminar en destrucción, caos y desesperación. En un momento, Amelia le dice a Hans, Atrévete, es todavía hora de salir de la podrida Europa y al ver lo que ocurre allá con el islamismo, me pregunto si esa frase es tan inquietante ahora como cuando hace 83 años la dijo Amelia. 

la lámpara que Carlos Enrique Díaz le obsequió a mi abuelo.

Nacido el 20 de octubre es una novela histórica, pero no es un discurso político.  Lo cual no quiere decir que no sea educativa en el sentido de que el lector curioso -sobre todo el lector joven- en más de un capítulo querrá saber más sobre lo que se está relatando.  Por ejemplo, ¿Qué ocurrió exactamente y por qué en el puente La Gloria?  Yo llevé a uno de mis sobrinos a ese lugar, cuando eran niño, y le conté lo que sabía, y disfruté su asombro y su curiosidad en aquel lugar histórico.

En fin…Carlos Sabino nos tiene bien acostumbrados a sus obras históricas de no ficción; y ahora nos ha regalado esta aventura novelística que, sin ninguna duda, enriquece el patrimonio cultural chapín, y enriquece las horas de quienes la leemos. 

Actualización: En la Biblioteca Ludwig von Mises, de la Universidad Francisco Marroquín acompañé a Carlos Sabino en la presentación de este libro. 

Yours truly y Carlos Sabino durante la conversación en la Biblioteca von Mises. Haz clic en la foto para ver la noticia. Foto por Mayra Ramírez.

Columna publicada en República.


06
Nov 23

Cita con la historia, acompaño a Carlos Sabino en presentación de su novela

 

Carlos Sabino, autor de la novela Nacido el 20 de octubre presentará su libro el jueves, 9 de noviembre del 2023, de 4:00 a 5:00 p. m. en la Biblioteca Ludwig von Mises y, adivinen quién tendrá a honra acompañarlo en esa celebración: Luis Figueroa, yours truly.

Esta novela histórica se desarrolla entre Guatemala y Europa, durante una época llena de transformaciones y conflictos.  Me la estoy disfrutando mucho. 

La presentación tendrá lugar en el contexto de una Jornada de presentación de libros de historia.  

En ella participarán el autor Luis Martínez Ferrer acompañado por Johann Melchor para presentar Comprender la primera evangelización de América, a las 5:00 p.m.; y el autor Alberto Garín acompañado por Warren Orbaugh para presentar Historia irreverente del arte a las 6:30 p. m.

Te esperamos porque, además, es una estupenda oportunidad para conversar con los autores. 


12
Jul 23

Adiós a Milán Kundera

 

La única novela que he leído de Milán Kundera es La vida está en otra parte y la leí como parte de una clase.

MIlán Kudera, fotopor Elisa Cabot, CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons

La clase era Literatura y política impartida por Glenn David Cox ca. 1988. La adolescencia de Jaromil, el poeta/protagonista, ocurre en medio de la revolución comunista en Checoslovaquia, recién terminada la II Guerra Mundial y el régimen comunista prohibió sus libros.  Aquella, sin duda, era una novela apropiada para la clase en cuestión. Para mí y como novela de adolescencia (que no de adolescentes) aquella no fue tan encantadora como Demián, de  Herman Hesse -que es una de mis favoritas- pero ahora lamento no haber guardado el libro que me llama la atención releer. 

Milán Kundera falleció el 11 de julio pasado, en París. Adiós, Milán Kundera.


18
Abr 22

Los mendigos de vuelta en el Portal

 

Los pordioseros que en tiempos de El señor Presidente se arrastraban perdidos en las sombras a lo ancho de calles tan anchas como mares en la ciudad que se iba quedando atrás íngrima y sola y se juntaban a dormir en el Portal del Señor, ¿han vuelto para dormir en el Portal del comercio?

Pregunto porque la semana pasada pasé tres veces por el Portal, junto a la Plaza de la Constitución, y me pareció escuchar ¡Alumbra, lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre, sobre la podredumbre! 

Esto es porque, luego de añales de que no había mendigos durmiendo en el Portal y añales de que ese lugar se mantenía bien limpio e iluminado, ahora es el dormitorio del Pelele y de Patahueca. Otra vez.

Desde hace rato el Parque Centenario y el viejo edificio del Banco Metropolitano son nidos de mendigos y hasta de delincuentes sin que las autoridades tengan la autoridad moral necesaria para removerlos, y sin que hacerlo implique sólo trasladar el problema a otro lado. En consecuencia, los que podrían ser espacios encantadores de la ciudad sólo son espacios desagradables, peligrosos y hediondos.

¡Hasta el adefesio tenía habitantes la semana pasada!


13
Ene 22

Fascismo y comunismo, ¿diferentes, o iguales?

 

En esta conversación, el escritor y consultor político, Juan Claudio Lechín, aborda las diferencias y parecidos que hay entre el fascismo y el comunismo.

Lechín explica que son dos conceptos que se han pensado como diferentes porque en el pasado tuvieron enfrentamientos; pero afirma que aun cuando se podrían encontrar diferencias, ambos tienen características que los hacen ser iguales.

¿Las conoces?

El analista boliviano se refirió al concepto de las dictaduras modernizadoras, que son políticamente feroces y en ellas el poder está concentrado en un caudillo posiblemente militar; pero permiten cierta apertura económica con efectos positivos en el nivel de vida de las personas, en tanto que en el comunismo, o fascismo el bienestar de las personas retrocede.

En esta otra conversación, Juan Claudio, que es escritor y novelista, habla sobre una de sus obras más recientes, una comedia; y explora las estrategias de la Unión Soviética, después de la Segunda Guerra Mundial para infiltrar sus partidos comunistas en todas partes del mundo, al igual que lo hizo Fidel Castro en Latinoamérica.

Los trabajos de Lechín -de tipo histórico- son valiosos porque el conocimiento de la historia es una herramienta para entender el presente y tratar de anticipar el futuro. También porque subrayan la importancia de la literatura y el teatro para entender ideas filosóficas, políticas y más.  Habla, también de las monarquías plebeyas decadentes.  ¿Sábes qué son las monarquías plebeyas decadentes?


05
Feb 21

Max Demian y Adam Smith

En la novela Demian, de Hermann Hesse, Emil Sinclair está impresionado porque Demian parece tener la capacidad de hacer que otros piensen lo que él quiere que piensen, o de adivinar y prever cómo van a actuar otras personas.  Pero Demian le explica que no tiene tal facultad, y que lo que ocurre es que, si uno concentra toda su atención y su voluntad en una cosa determinada, la consigue.  Esto es porque la voluntad está decidida a aprovechar inmediatamente la ocasión y sólo si el objeto de deseo está enraizado en quien desea.  Es decir que, si el sujeto valora de verdad lo que dice desear.

En La teoría de los sentimientos morales, Adam Smith, explica que, cuando las pasiones originales de una persona están en perfecta consonancia con las emociones simpatizadoras de otra, necesariamente le parecen justas y apropiadas a esta última -y en armonía con sus objetos respectivos- porque aprobamos las pasiones de otros como adecuadas en sus objetos porque observamos que nos identificamos con ellas o somos sensibles a ellas. Es decir, porque valoramos lo mismo.

De aquello me acordé porque, en conversaciones con una amiga periodista, hemos estado explorando la voluntad de los guatemaltecos para llevar a cabo una reforma judicial que sirva a lo que Smith considera que es la base de la sociedad: La justicia.  ¿La valoramos? ¿Es nuestro propósito hacer una reforma judicial que sirva a la justicia? ¿O sólo una que sirva para inclinar la balanza del poder?

Lo mismo ocurre con la corrupción, pero desde otra perspectiva.  ¿Cuántas veces hemos dejado pasar ocasiones para acabar con el sistema de estado benefactor colectivista y mercantilista en el que medran la corrupción y los corruptos? ¿Es que no concentramos nuestra atención y voluntad en conseguir la erradicación de la corrupción? ¿Es porque los chapines no valoramos lo que decimos desear?

Las meditaciones de Demian y Smith sirven para explorar la actitud chapina hacia muchos de nuestros problemas.  Exploración que se hace cada vez más necesaria en un ambiente regional y global que es notablemente volátil, incierto, complejo y ambiguo.

¿Ya sigues twitter.com/luisficarpediem?

Columna publicada en elPeriódico.


20
Jun 20

Adiós a Carlos Ruiz Zafón

Leí La sombra del viento y si me pidieran una lista de las mejores novelas que he leído, sin duda la incluiría; por eso lamento mucho la muerte de Carlos Ruiz Zafón.

De La sombra del viento, tengo apartadas unas citas que fui señalando durante la lectura:

“La sombra del viento”, por Carlos Ruiz Zafón.

El mal presupone una determinación moral, intención y cierto pensamiento. El imbécil o cafre no se para a pensar ni a razonar. Actúa por instinto, como bestia de establo, convencido de que hace el bien, de que siempre tiene la razón y orgulloso de ir jodiendo, con perdón, a todo aquel que se le antoja diferente a é mismo, bien sea por color, por creencia, por idioma, por nacionalidad o, como en el caso de don Federico, por sus hábitos de ocio. Una cita que no puede ser de más actualidad.

No mentemos a la industria del misal, que es parte del problema, no de la solución. Pues…que razón tiene.

El amor es como el embutido: hay lomo embuchado y hay mortadela. ¿Cómo se le iba a escapar, esta, al cocinero que hay en mí?

La suya es una muerte temprana que acaba con una carrera creativa y productiva extraordinaria.  Hace relativamente poco leí Marina y también me gustó mucho (no creo que necesariamente sea un libro para adolescentes, como se lo clasifica).  Las historias de Ruiz Zafón son cautivantes y sus personajes fascinantes.

Ah, como quisiera uno encontrarse con un cementerio de libros olvidados.  Cuando leía La sombra del viento, me imaginaba que aquel lugar olía como olía la Biblioteca Ludwig von Mises cuando yo trabajaba ahí a finales de los años 80.  Es un aroma que no se olvida y que reconforta y transporta.

Tal vez no tiene nada que ver; pero tal vez sí; de alguna manera La sombra del viento me conectaba con Demián, de Herman Hesse, que es una de mis novelas favoritas sin duda alguna.


22
May 20

“El método literario de Ayn Rand”

El método literario de Ayn Rand, por Warren Orbaugh, lo vas a valorar si: 1. Disfrutas no sólo de leer literatura, sino que también de cómo es concebida y escrita; 2. Si entiendes a los seres humanos como heroicos, con su propia felicidad como el propósito moral de sus vidas, con el logro productivo como su actividad más noble y la razón como el único medio para comprender la realidad y adquirir conocimiento; y/o si 3. Te interesa la filosofía contemporánea.

Haz clic en la foto para comprar “El método literario de Ayn Rand”.

Aquí hay poco espacio, así que me voy a concentrar en los héroes de Rand que, como explica Orbaugh, aman la vida, son saludables, hábiles y eficientes, y sus valores son de la tierra en el sentido de que quieren dominar la naturaleza. Al contrario de sus villanos que odian la vida, desprecian el cuerpo, la habilidad y la eficiencia; y quieren dominar a otros hombres. ¿Ves la importancia de este libro en estos tiempos? Galt, Roark, Dagny y Dominique son aquel tipo de gente.

El héroe randiano se parece al superhombre maduro de Nietzsche personificado por Goethe, y a otros personajes de la talla de B. Franklin y T. Jefferson.  Aún D´Anconia, su personaje más torturado sabe contenerse y no permite que su sufrimiento y sus sentimientos lo afecten y lo distraigan en la consecución de su propósito.

Un libro como el que nos ofrece Orbaugh es necesario para explorar no sólo las novelas de Rand qua novelas; sino para profundizar en ideas complejas, en tiempos adversos.  ¡¿Cuándo, sino ahora, necesitamos héroes y entenderlos!? Héroes que carecen de las virtudes del rebaño, en sociedades dominadas por la moral del rebaño, que es la moral del miedo, del sufrimiento y de la dependencia.

A algunos lectores (y a algunos que nunca han leído a Rand) les incomoda que los personajes de la novelista no sean personas como son, sino proyecciones del potencial humano; y para que esas proyecciones sean exitosas, los personajes deben distinguirse de todos los demás y hacer inteligibles las causas de sus acciones.  Yo me cuento entre quienes pensamos que debería haber más personas como los héroes de Rand, que Orbaugh nos ayuda muy bien a entender, en su libro.

Columna publicada en elPeriódico.


28
Feb 20

Coronavirus y cuentos

En 1348 la peste negra o peste bubónica cayó sobre Florencia y siete mujeres y tres hombres jóvenes huyeron de la ciudad para refugiarse en una villa campestre.  ¿Qué hicieron en aquellos tiempos en los que no había Netflix, ni Facebook, ni Twitter?

Ilustración de la edición de Il Decameron publicada en Venecia h. 1492. Dominio público, via Wikimedia Commons.

Antes de contarte qué hicieron, te cuento que la pandemia se origino en algún lugar de Asia y llegó a Europa por medio de las rutas comerciales.  En Florencia, sólo un quinto de la población sobrevivió y sólo en Europa se estima que murieron unos 25 millones de personas.

Pues bien, te cuento que los jóvenes florentinos se entretuvieron contando cuentos durante 10 días.  Cien cuentos para ser exactos y el libro que recoge aquellos relatos se llama Decamerón, por Giovanni Boccaccio.  Los temas de los cuentos fueron el amor erótico y el amor trágico, la inteligencia humana y la fortuna.

En la biblioteca de mi abuela, Frances, recuerdo que el Decamerón estaba junto al Cantar de Mio Cid y de The Tales of Canterbury, en los estantes de arriba.  He aquí algunas frases de aquel libro: Confunde un buen hombre con un dicho ingenioso la malvada hipocresía de los religiosos. Boca besada no pierde fortuna, es más renueva como la LunaLa pobreza no quita a nadie nobleza, sino los haberes. La gratitud, según lo creo, es entre las demás virtudes sumamente de alabar y su contraria de maldecir. Empiezas a pensar en el mal antes de que te llegue, y si sucediere, entonces pensaremos en ello.

“A Tale from Il Decameron”, por John William Waterhouse, 1916, Lady Lever Art Gallery, Liverpool. Dominio público, via Wikimedia Commons.

Ahora que nos toca sobrevivir al coronavirus -como sobrevivimos a la gripe A, a la gripe aviar y a la enfermedad de las vacas locas– ¿cómo y con quiénes pasarías 10 días huyendo de la pandemia? Yo, que recuerdo los relatos de la gripe española -que contaba mi tía abuela, La Mamita- pienso que no estaría mal contar cuentos. Ver Netflix, Facebook y Twitter, OK; pero que no se pierda la bonita costumbre de contar cuentos.  Los chapines ya hemos sustituido los chistes por los memes; y aunque hay memes geniales, extraño los chistes, y extraño los cuentos.

Columna publicada en elPeriódico.


29
Nov 18

“El método literario de Ayn Rand”, por Warren Orbaugh

Ayn Rand afirmó que decidió ser escritora, no para salvar al mundo, sino que por la simple y sencilla razón de la felicidad que le producía crear el tipo de hombres y eventos que podría admirar y respetar. La clave de su método literario en sus novelas, dijo, consiste en el principio aristotélico de representar las cosas “como pueden y deben ser”, así comienza Warren Orbaugh su serie de artículos titulada El método literario de Ayn Rand, serie que creo que es muy valiosa y que el lector interesado en la filosofía y en la literatura debería tener a su alcance con facilidad.  Por eso me tomé la libertad de recopilar y compartir, en esta entrada, todos los artículos e irlos actualizando conforme son pubicados.

Las novelas de Ayn Rand son Romántico-realistas. Son Románticas porque se ocupan con valores, con lo esencial, con lo abstracto, con lo universal en la vida humana y con la proyección del hombre como ser heroico. Son “Realistas” porque los valores que selecciona pertenecen a esta tierra y a la naturaleza actual del hombre, y porque los asuntos que trata son aquellos que son cruciales y fundamentales en nuestra época, añade el filósofo y arquitecto Warren Orbaugh.

El propósito principal de sus cinco novelas –”Ideal, “Los que vivimos“, “Himno“, “El manantial“, “La rebelión de Atlas– no fue la conversión filosófica de sus lectores (aunque todas tienen un tema filosófico principal), sino que proyectar y hacer real los caracteres que son los héroes de sus libros. El deseo de hacer visible al hombre ideal fue lo que la llevó a escribir las novelas, y la necesidad de definir lo que hace posible a un hombre ideal, la llevó a formular el contenido filosófico de esas novelas, explica Orbaugh.

Te dejo los enlaces para los demás artículos.

Vimos en mi artículo anterior que Ayn Rand es una novelista Romántico-realista que trajo de vuelta a la literatura los valores y esta tierra al elegir escribir sobre los aspectos más urgentes y fundamentales de nuestra época y usarlos como material en sus novelas, valores que son aplicables a la realidad y que se pueden practicar, por lo que pueden servir de guía al hombre para alcanzar la felicidad y el éxito. Como resultado de esto, sus héroes, predominantemente tienen éxito en sus propias vidas. 3a. Parte.

Vimos en mi artículo anterior que el principio de caracterización de Ayn Rand consiste en caracterizar por esenciales, que es enfocarse en lo universal y omitir lo accidental, lo banal, lo trivial, lo irrelevante, lo contingente, y presentar los principios fundamentales que motivan potencialmente a todo hombre. Evita incluir lo no importante, pues incorporar lo banal, lo trivial, es magnificarlo y darle un estado igual a lo importante, debilitando así lo verdaderamente importante. 4a. parte

La literatura de Rand es «revolucionaria» y «reformista»,  por cuanto su hipótesis no se detiene ante las contradicciones periféricas, sino que localiza enseguida el meollo de las contradicciones, y para resolverlas desde su raíz, postula una subversión total del orden de los acontecimientosconnotando una ideología reformista. Vimos también que por medio de la caracterización por esenciales, agniciones, revelaciones y una gran originalidad muestrala contradicción fundamental de las vidas y valores de los deuteroagonistas de “Idealidentificando al verdadero antagonista al que deben enfrentarse y ante el que sucumben o encaran y superan; y que muestra al verdadero antagonista de la novela “Los que Vivimos” –el sistema colectivista– que como demuestran los eventos en la novela con inexorable lógica, inevitablemente, destruye por igual a todos precisamente por sus virtudes. 5a. parte

La diferencia de otros autores de ficciones distópicasRand comprende que el sistema totalitarista necesariamente se fundamenta en la violación de los derechos del hombre –viola su derecho a la propiedad, a su libertad de actuar según su mejor juicio y a vivir su vida como desee– y por tanto hace imposible la cooperación social, por lo que inevitablemente destruye por medio de la violencia la sociedad y su producto: la civilizaciónhundiendo a los hombres en la ruina económica y condenándolos a una vida de miseria, como lo retrata en “Himno”. 6a. parte

Nietzsche le dio a Rand la raíz de su sentido de vida y primera orientación filosófica, que influencia sus novelas hasta el “Manantial”, donde conscientemente se diferencia de su filosofía, mas no de ese sentido de vida que se resume en la cita nietzscheana que reza “El espíritu noble tiene reverencia por sí mismo. 7a. parte.

Dado que el personaje ideal –Roark es moralmente perfecto, ofrece pocas oportunidades para centrar la historia en un conflicto moral interno, Rand construye el  tema de la trama alrededor de ‘cómo reacciona la gente imperfecta ante el hombre ideal’. De esta forma Rand centro la trama en un conflicto moral interno, tanto de Domique, como de Gail, quienes convencidos de que el mal siempre triunfa en el mundo, rechazan los valores. Sin embargo, finalmente, Howard Roark destruye la habilidad de Dominique y Wynand para auto engañarse, para hacerse creer que no les importa lo que valoran, arrastrándolos de regreso a la realidad, a la necesidad de tener valores y de luchar por ellos. 8a. parte

Otro tema subyacente del “Manantial” es el asunto de la relación entre la integridad eindependencia que Rand expresa, por medio de laantítesiscomparativa a lo largo de la novela, entre el hombre de pensamiento independiente –Howard Roark, y el intelectual de “segunda mano” –Peter Keating.También vimos que el auténtico villano de la novela, Ellsworth Toohey, quien encarna la visión de Emanuel Kant –con su discurso que pregona que la acción dirigida a alcanzar la propia felicidad no es moral– manipula a las personas para destruir sus egos y establecer una interrelación de poder esclavo-amo, donde él pretende ser el amo. Rand expone en la novela como el enfoque nietzscheano, ejemplificado por Gail Wynand, no puede derrotar al kantiano Toohey, quien sólo puede ser derrotado por el Objetivismo, representado por Roark –con su integridadderivada de serintelectualmenteindependiente. 9a. parte

Rand establece el contexto personal de los protagonistas y de los eudoagonistas y sus relaciones entre ellos, sus conflictos y problemas, que el desenvolvimiento de sus vidas ha creado, para en el clímax integrarlo y resolverlo todo. 10a. parte.

Rand provoca al lector del “Manantial” a superarse;a cuestionar la moral del rebaño–la moral altruista de autoinmolación; a pensar por sí mismoy establecer sus propios valores; a valorar la existencia, esta tierra y su propia vida; a ser independiente, racional, creativo y productivo; a ejercer su voluntad de poder superandoobstáculos –en todo el sentido nietzscheano– y alcanzar la felicidad al conseguir y conservar sus valores. En fin, lo invita a reconsiderar su mortalidad, su vida como finita, de duración indeterminada e incierta, lo induce a proponerse vivirla como una obra de arte, creada por él mismo y no a desperdiciarla viviendo una vida de segunda creada por otros. 11a. parte

Rand muestra que el propósito del esnobismo intelectual, este juego nihilista, es destruir la honestidad y autoestima de sus víctimas. Por medio de la destrucción de la capacidad de evaluar objetivamente el mundo y de admirar lo superior, las víctimas de esta perfidia, se ven reducidas a la condición pre-ilustrada de inmadurez, que mina la voluntad y el coraje de usar su entendimiento sin la guía de otro. Una vez logrado esto, espera el victimario que resulte sencillo convertirse en su guía y guardián. La pregunta entonces es: ¿por qué están teniendo éxito los destructores de la civilización en este juego macabro? La solución la encuentra Rand en el concepto de “la aprobación de la víctima”. 12a. parte.

Rand integra la novela “La Rebelión de Atlas”mediante la regla aristotélica de tripartición conocida como táxis o esquema tripartito ‘a b a’. Es como una sinfonía con una obertura, cuyo tema se establece, se desarrolla y se lleva a su conclusión en el movimiento final. Como ejemplo vimos la escena del primer capítulo donde aparece Eddie Willers, el asistente personal de Dagny Taggart, recordando una conversación con ella donde él pregunta: « ¿Qué supones sea lo mejor dentro de nosotros?» En la novela Rand desarrolla este tema hasta que en el desenlace el lector descubre la respuesta, que enfatiza Eddie en el último capítulo recordando esa conversación aludida en el primer capítulo. 13a. parte

El principio unificador de la “Rebelión de Atlas” …conecta las ideas filosóficas y sus consecuencias. La técnica de integración filosófica de Rand la observamos examinando un pasaje, en el capítulo “La Paralización de los Cerebros”, en el que describe la catástrofe en el Tunel Taggart, donde un vagón de pasajeros completo queda destruido con todos sus ocupantes. El desastre es consecuencia de la violación de un principio básico de naturaleza epistemológica y ética: que el hombre debe vivir según su percepción racional de la realidad y que no puede actuar en contra de esta, ni escapar de esta, ni encontrar un sustituto para esta, y que no hay otra forma de vivir. La violación deshonesta de este principio conduce exactamente a la secuencia que lleva a desastres en la vida real como el accidente de Chernobyl, el de Bhopal, o el de la “República Bolivariana de Venezuela”. 14a. parte

En “La Rebelión de Atlas.”Rand presenta a su superhombre: el gigante del intelecto y la productividad, de razón y habilidad, hombre de principios y práctico. Sus héroes son ingenieros emprendedores, particularmente hombres de negocios. También vimos que como hizo en el “Manantial”, para que no quedara duda de que Roark es el superhombre, lo describe así por su enemigo, Ellsworth Toohey, y en la “Rebelión de Atlas se encarga de que no quede duda de que Dagny es la supermujer randiana al describirla por medio de su envidiosa enemiga, Lilian Rearden. 15a. parte

Veamos ahora a otro héroe de la novela: Hank Rearden, el más viejo de ellos, pues tiene cuarenta y cinco años cuando empieza la novela, lucha con un conflicto interno: una sensación de culpa fundamental, cuidadosamente alimentada a lo largo de los años por su despreciable esposa, Lilian. 16a. parte.

Ahora le toca el turno a los villanosEmpecemos con el hermano de Dagny, James Taggart,quien al inicio de la novela cuenta con treinta y nueve años y cuyo nombre significa “suplantador” y cuyo apellido que se deriva de tag”, significa “perseguir”. Es el principal villano de la novela, un nihilista motivado por la envidia a los competentes y el odio a lo bueno por ser lo bueno. 17a. parte

El resto de personajes que conforman la galería de villanos de la “Rebelión de Atlas”, aunque descritos con pocas pinceladas, son usados para enfatizar algún punto importante. Sus nombres apropiadamente bellos en su descripción de cada personaje muestran el ingenio de Rand. 18a. parte.

Muchas de las ideas de Friedrich Nietzsche perviven a lo largo de las obras de Ayn Rand. “La Rebelión de Atlas” no es una excepción. El discurso de Galt, que muestra la filosofía que posteriormente Rand llamó Objetivismo, es una magistral integración sin contradicciones de las mejores ideas de Friedrich Nietzsche, Aristóteles y Ludwig von Mises. 19a. parte.

Hasta aquí hemos visto sobre el tema, la trama, y la caracterización en las novelas de Rand, es decir, hemos visto sobre el “que” de su literatura. Ahora veremos sobre el “como”, es decir, sobre el estilo. El estilo se divide en dos categorías amplias: la selección de contenido y la selección de palabras. 20a. parte.

Vale la pena recordar lo que dije en mi entrega anterior sobre que elestilo se divide en dos categorías amplias: la selección de contenido y la selección de palabras. Veamos una descripción de Nueva York en “La Rebelión de Atlas” en la que Rand comentó sobre su elección de palabras y método de construcción de sus oraciones. 21a. parte.

Examinemos ahora la selección de contenido. El contenido es aquel aspecto de un pasaje dado, sea una descripción, narrativa o diálogo, que un escritor elige comunicar y que implica la consideración de que incluir y que omitir. 22a. parte…y final.

La ilustración es de Tamara de Lempicka y la tomé de Facebook.