Seguro social, del monopolio a la libertad

La idea de un seguro social monopólico, en manos de políticos, tenía la buena intención de proteger a personas vulnerables frente a eventualidades como enfermedades, desempleo, vejez, o viudez.  Tenía la buena intención; pero salió mal.

Escucha el podcast aquí.

Estos son dos ejemplos entre centenares: 1) Llegué al IGSS con una alergia severa que me había obstruido la traquea y me dijeron que tuviera paciencia y que debía esperar tres horas.  Me fui a un hospital privado y me dijeron que debían practicarme una traqueotomía por lo tarde que había llegado a pedir ayuda.  2) El 17 de enero fue atropellado por un auto, fui rescatado por una ambulancia y me llevaron al IGSS, Me tomaron radiografías y la secretaria dijo que el traumatólogo me vería el 7 de marzo y no me quedó otra que aguantar el dolor e irme al trabajo a pesar de que tenía una fractura en el pie izquierdo.

Como las personas son forzadas a pagar el IGSS, ese dinero no lo pueden usar para pagar otros seguros más confiables; y ya que están pagado, esa es la primera opción para muchos, aunque luego tengan que ir a pagar extra a un lugar donde sí los atiendan bien.  El IGSS es el único palo para ahorcarse, al que acuden los más vulnerables, que son los más pobres cuando están necesitados.  Los que de verdad no pueden pagar otra opción, porque ya pagan el seguro social estatal y forzoso.

…y eso que no he mencionado que cada tanto, el IGSS es saqueado por los políticos y los burócratas, electos, o nombrados para custodiar y multiplicar los fondos que servirían para cuando las personas más vulnerables los necesitaran en sus momentos de pena.

El seguro social monopólico, político y estatal es un crimen.

Por eso es oportuna la publicación de la obra Del monopolio a la libertad, una propuesta para reformar el IGSS, por Alfonso Abril.  El libro no sólo describe la situación del IGSS, sino que explora ideas para proteger los intereses y la propiedad de los más vulnerables y, además, ofrece propuestas razonables y políticamente posibles para reformar el seguro social y no dañar más vidas humanas. Si te interesa el tema, honradamente, te recomiendo el libro.

Columna publicada en elPeriódico.

Comments

comments

Comments are closed.