05
May 22

“Ixcán”, el mural de Carlos Mérida

 

Ixcán, es el nombre de un mural de Carlos Mérida que se halla en la Plaza de la libertad de la Universidad Francisco Marroquín y tuve la dicha de conversar acerca de su restauración con Margarita Estrada, artista que dirigió aquel proceso importante.

Haz clic en la imagen para ver la conversación.

La obra representa una fiesta en la que hay baile y comida; y en ella participan personas y animales.  El mural muestra el estilo y los colores característicos de Mérida, data de ca. 1960, mide 2.65 X 2.35 metros. y pesa poco más de 2,000 libras.

El proceso fue muy cuidadoso y respetuoso de la integridad de la obra, garantiza su conservación y la posibilidad de que disfrutemos de ella muchos años más.

Carlos Mérida fue un  pintor y escultor guatemalteco, naturalizado mexicano. Formó parte del movimiento muralista en México; pero desde una perspectiva abstracta y geométrica, a diferencia del estilo narrativo y figurativo de los grandes maestros de aquella corriente. En sus obras integró el arte plástico a la arquitectura en una fusión entre los cánones occidentales del arte y elementos del arte mesoamericano Su vida creativa se desarrolló entre Guatemala y México.


03
May 22

La educación en una sociedad libre

 

Education in a Free Society fue el nombre de la conversación guiada por Douglas Den Uyl y organizada por la Online Library of Liberty de el Liberty Fund, que se celebró el 27 de marzo de 2022.

La conversación fue basada en la lectura del ensayo del mismo nombre, por Pierre F. Goodrich y Benjamin A. Rooge,  editado por Anne Husted Burleigh. El tema es ¿cuál es el arreglo educativo ideal en una sociedad humana y, en particular, en una sociedad de personas libres y responsables?

El documento ya lo había leído en septiembre pasado en el marco de un encuentro titulado Las raíces del futuro, con decanos y directivos de la Universidad Francisco Marroquín porque el libro homónimo, por los mismos autores, es seminal para esa universidad. También lo había discutido en el marco de El futuro de la educación superior, un coloquio en el que participé en febrero de este año. Fue un gusto volverle a echar un ojo para conversar con el grupo del grupo virtual de lectura que le da origen a esta entrada.

En el grupo participan académicos de los Estados Unidos de América y de Europa y siempre es un deleite conversar con ellos y explorar ideas.

Aquel coloquio y este grupo de lectura son posibles gracias al Liberty Fund, y a la generosidad de Pierre F. Goodrich.


02
May 22

¿Acompañantes, o directores en los bloqueos?

 

No sé si son suecos como dice la publicación que ilustra esta entrada; pero lo cierto es que extranjeros, los canchitos, no son raros de ver mezclados en bloqueos y otras manifestaciones violentas organizadas por la dirigencia popular chapina. El de la foto fue captado durante los bloqueos de la semana pasada.

La Ilustración la tomé de Twitter.

La presencia de esos personajes ni es nueva, ni es un fenómeno exclusivamente chapin; pero no por ello debe ser pasada por alto; y ayuda a entender la dimensión política, ideologizada e internacional de las acciones de grupos como CODECA.

Reclutadas por organizaciones en el exterior, me pregunto si cuando viajan esas personas tienen la ilusión de visitar La Antigua y Atitlán, así como la de marchar por la ciudad de Guatemala, o en algún bloqueo junto a grupos indígenas y populares.  Por cierto que, en respeto a la libertad de expresión, no comparto el criterio de que los extranjeros no deben opinar sobre la sociedad, la economía, la política y otros asuntos guatemaltecos; pero hay que tener en cuenta que opinar es diferente a involucrarse en actividades que abiertamente dañan y perjudican a terceros, violan derechos ajenos y crean caos. Con contadas excepciones, la mayoría sólo está aquí teniendo la experiencia más maravillosa de su vida, y mañana se une a una secta que espera que los extraterrestres las recojan.

Esto es de 2012.

Hace años, cuando yo era editor de Economía, en Siglo Veintiuno,  visité un par de veces la sede de la Unidad de Acción Sindical y Popular; que era una de las organizaciones más vociferantes de aquel entonces. Y me llamaba la atención que en las dos visitas había un extranjero joven sentado en una silla justo en la entrada de aquella oficina.

En esos días, en La Antigua, en el bar donde me hallaba tomando un aperitivo extranjeros pasaron repartiendo volantes en los que se invitaba a jóvenes foráneos a acompañar a las organizaciones populares en sus actividades. El documento estaba escrito en inglés, pero iba dirigido a los visitantes de todas las nacionalidades. Entonces, y preguntando, entendí cuál era el papel de los chicos que había visto en la UASP. Lamentablemente, perdí el volante.

Por cierto, durante el enfrentamiento armado interno, en algunas partes de Guatemala, a los guerrilleros se les llamaba canchitos, seguramente por la presencia notable de este tipo de personajes.


29
Abr 22

La lápida de mi bisabuela

 

¡Se robaron la lápida de mi bisabuela, Gilberta! ¡Se la robaron en el Cementerio general que está a cargo del Ministerio de Salud!  A quienes se la robaron, y a quienes tienen y han tenido en abandono esa necrópolis les deseo el mal.

Doña Gilberta murió en 1920, en plena Semana trágica, durante los eventos que rodearon a la caída del don Manuel Estrada Cabrera.  Con la lápida de mi bisabuela también se robaron otras lápidas de familiares cuyos restos se hallan en el mausoleo.  El caso -en mi familia- no es único, el bronce y las barandas de hierro del mausoleo de mi bisabuela Adela también fueron robados.

Décima, de izquierda a derecha, mi bisabuela Gilberta Cabrera sentada.

En realidad, todo el Cementerio general de la ciudad de Guatemala ha sido saqueado y destruido por el mismo tipo de chatarreros que han vandalizado la Avenida de la Reforma y la Avenida de las Américas.  El monumental mausoleo de Justo Rufino Barrios está desmantenlado casi en su totalidad, y en la cripta habitan rufianes.  Algo ha rescatado el Ejército, pero la belleza del lugar se ha perdido.

En el camposanto merodean asaltantes y traficantes de drogas. La última vez que visitamos la tumba de Gilberta, con mi mamá, tuvimos que abandonar la idea de limpiar el lugar porque por el área rondaban sujetos de muy mal aspecto, en moto.

¿Me vas a decir que de esos pillos no saben nada la administración y el Ministerio? ¿Has ido a un entierro ahí últimamente? La última vez que fui me devoraron los zancudos y he oído que a veces hay que llegar con bombas de iglesia para detonarlas y espantar a los zopilotes durante los sepelios.  ¡Es una indignidad y una afrenta!

La podredumbre, la descomposición y la inmundicia que hay en el Cementerio general no sólo es un reflejo de todo lo que está mal en Guatemala y en la administración pública.  Es una falta de respeto y un desprecio para la memoria de las personas que fueron enterradas ahí y para sus familias.

Por eso no tengo empacho alguno en desearles el mal a los burócratas y políticos que han convertido el Cementerio en una imagen de su abulia, de su corrupción y de su indecencia, por décadas.

Columna publicada en elPeriódico.


28
Abr 22

¿Los derechos se excluyen unos a otros?

 

La respuesta corta a la pregunta de si los derechos se excluyen unos a otros es ¡No! Si dos pretensiones se excluyen una a la otra, por lo menos una de ellas no es un derecho.  ¿Me explico?

El derecho de manifestación o de protesta es una forma de materializar el derecho a la libre expresión y la libre circulación es una forma de concretizar la libertad en términos de poder uno desplazarse sin tener que enfrentar coacción arbitraria, o sea de acuerdo con su mejor juicio.  Si alguien pretende manifestar mediante el bloqueo de las vías de circulación, esa persona viola el principio de no agresión porque da inicio al uso de la amenaza de la coacción arbitraria sobre quienes no podrán circular libremente.  La pretensión de impedir la libre locomoción no es un derecho porque viola derechos ajenos.

Una de las características de los derechos es que su ejercicio no viola derechos ajenos.  Si una pretensión viola derechos ajenos, es imposible que pueda ser clasificada como derecho porque los derechos son acuerdos morales que nos permiten actuar sin la interferencia, coerción, o compulsión arbitrarias por parte de otros al perseguir nuestros valores, de acuerdo con nuestro mejor juicio.  Un derecho es una facultad que es buena para hacer lo que es correcto para conseguir valores (Valores éticos, se entiende).  En inglés es más fácil ver la coincidencia conceptual: It is a right, that which is right. Es un derecho aquello que es correcto; e iniciar la violencia, o las amenazas de uso de la violencia, ¿es correcto? No.

El bloqueo es, sin lugar a dudas, una forma de impedir que las personas persigan sus valores de acuerdo con su mejor juicio.  Te impide llegar a tu trabajo, te impide llevar tus mercancías, y te impide llegar a clases, por ejemplo. El bloqueo es amenaza del uso de la fuerza, cuando no es el mismísimo uso de la fuerza.

De ahí que aunque la facultad de manifestar o a protestar es un derecho (porque es una forma de materializar la libertad de expresión), la facultad de bloquear no es un derecho, ni puede serlo y es inmoral fingir que lo es.

Por eso es que suele decirse que mis derechos terminan donde comienzan los tuyos. Mi derecho a manifestar o protestar, de ninguna manera puede interferir con tu derecho a ir a trabajar, llevar tu mercadería, o ir a clases sin tener que enfrentar coerción, o amenazas de coerción.

Los derechos son, precisamente, acuerdos morales cuya adopción generalmente aceptada nos permite la cooperación social pacífica; es decir, nos permite tener relaciones sociales en las que la violencia y la fuerza están excluidas.

La libertad, por cierto, no es un concepto vacío, ni etéreo.  Siempre, siempre se refiere a relaciones entre personas; y siempre, siempre, se refiere a acciones.  Eres libre cuando puedes actuar de acuerdo con tu mejor juicio racional, sin estar a merced de la voluntad arbitraria de otra persona, u otras personas.  Los bloqueos, por cierto, son la materialización de la voluntad arbitraria de impedir la libertad de locomoción para conseguir objetivos específicos y particulares de los individuos que bloquean.

¿Ves? No hay forma posible de que la posibilidad de bloquear esté incluida en la libertad de manifestación o de protesta; y, definitivamente, el bloqueo es amenaza de violencia contra quienes solo quieren ejercer su libertad de circulación en paz. Los derechos no se imponen unos sobre otros.  Si una pretensión se impone…no es un derecho.


26
Abr 22

¿Los mendigos se trasladan al sur?

 

Grupos de personas -normalmente centroamericanos, sudamericanos- suelen mendigar y vivir en condiciones precarias, en el parque Centenario y en las afueras del viejo edificio del Banco Metropolitano en la zona 1. ¿Se están trasladando a la 6a. avenida de la zona 10 y a la Avenida de las Américas?

Pregunto porque la semana pasada me topé con un grupo de estos personajes en la 6a. avenida y han sido vistos en la Avenida de las Américas.  En la Sexta mendigan y en Las Américas se les ha visto durmiendo.  Siempre van en grupos y reclaman el status de migrantes. Uno de ellos, por ejemplo, llevaba una bandera de Venezuela.  Es horrible que el socialismo y el estatismo hacen que la gente tenga que huir de sus países, dejar a sus familias y buscarse la vida en otras tierras.

¿Se suman estos grupos a los de pordioseros que ahora habitan en el Portal del Comercio? Durante la semana santa, por cierto, los migrantes/mendicantes estuvieron muy activos en el Portal importunando a la gente.

Desde hace ratos se multiplican los nidos de mendigos y hasta de delincuentes sin que las autoridades tengan la autoridad moral necesaria para removerlos, y sin que hacerlo implique sólo trasladar el problema a otro lado.   ¿Se están movilizando hacia el sur de la ciudad?


25
Abr 22

Alegre, emotivo y memorable Bravissimo 2022

 

Alegre, emotivo y memorable fue el recital con el que fue inaugurado el Festival Internacional Bravissimo 2022, después de que el de 2020 fuera interrumpido por los encierros forzados.

Cantamos…bueno….cantamos…ya sabes, como canta uno y es el público en una gran presentacion.  Pues cantamos Granada, Bésame mucho y María.  Fue un recital celebratorio en el que la cordialidad, el sentido del humor y el encanto de Haley Sicking, Dante Alcalá y el maestro Héctor Guzmán se sumaron a sus talentos artísticos y se ganaron al público desde el primer momento.  El programa incluyó una cuidadosa selección de ópera, Broadway y canciones populares que se complementaron para que, desde el público, nos sintiéramos parte de un reencuentro.

Yo, por supuesto, amé E luceván le stelle, de Tosca; y Autumn Leaves.  Esta última es una de las canciones más antiguas que recuerdo, desde mi infancia.  Creo que me gustaba su melancolía y su dulzura…como me gustan ahora.

El nombre del recital fue El canto y la ópera, la voz del alma; muy atinado.  Pero más atinado aún es que, el Festival de este año, está dedicado a la libertad, la paz y el amor.   Todos los escenarios estarán decorados con flores amarillas y azul claro…¿es necesario que te explique por qué?  Ese detalle del Departamento de Artes Escénicas de la Universidad Francisco Marroquín me pareció hermoso.

Me dio muchísimo gusto encontrar a amigos queridos y a bastantes personas conocidas en recital.  Me encantó ver muchos jóvenes.

Gracias a Geraldina Baca-Spross y a la directiva del Departamento por organizar Bravissimo 2022.  Gracias al equipo administrativo y técnico del Departamento y del auditorio Juan Bautista Gutiérrez por la excelencia con la que materializan el Festival.

Si eres nuevo visitando Carpe diem, quizá no sepas que he participado directamente en tres espectáculos de otros Bravissimo.


23
Abr 22

La cultura “woke” pasa factura

 

En 2017, la editora en jefe de la National Geographic Magazine anunció que una carátula woke de la revista le costó a la misma la pérdida de unos 10,000 suscriptores.  La noticia me llamó la atención porque ya desde los años 90 yo ya había perdido el interés por aquella publicación.  Yo, que en los años 70 esperaba con ansia febril su llegada por correo, yo que -según cuenta mi amigo, José Eduardo- no salía al recreo, en el colegio, por quedarme leyendo la revista.

La ilustración a tomé de https://xarxatic.com/pegagogia-woke/

Esta semana leí que Netflix perdió más de un tercio de su valor en la bolsa, digamos que unos US$ 54 millones, debido al rechazo de los suscriptores y accionistas que “están hasta el gorro” de la programación woke de ese canal que, en algún momento de su historia, era visto como un fenómeno imparable.

Debido a la orientación woke de la empresa, las acciones de Disney+ han perdido unos US$ 14 millardos como parte de reacciones de advertencia por parte de los suscriptores.  La magia de Disney -otrora una de las empresas más admiradas del mundo- está desapareciendo. También hay menos viajes a los parques.

La cultura woke ha infectado muchísimas instituciones e incluso empresas en muchas partes del mundo -incluida Guatemala-. Ha infectado las artes y la educación, el periodismo, las redes sociales virtuales y los deportes.  En ese ambiente el único antídoto para una filosofía corrupta e irracional como la del movimiento “woke” es una filosofía racional, apoyada en la razón, la lógica, la objetividad y el libre albedrío.

¿Estamos viviendo una reacción de esa naturaleza por parte de accionistas, suscriptores y clientes?

Seguro que es tiempo de que el liberalismo rescate causas legítimas como la igualdad de todos ante la ley y el antiracismo, aunque se incomoden sus socios desde el conservadurismo.  Quizá es tiempo de que los activistas colectivistas y constructivistas reconozcan que al despreciar el poder de la evolución social y forzar políticas en favor de sus intereses sólo han logrado alienar a posibles aliados y han dañado las causas que dicen defender.

Columna publicada en elPeriódico.


21
Abr 22

¡En carro por la Sexta!

 

La Sexta avenida originalmente era La Calle Real.  Cuando yo era niño, con mis padres y mis abuelas ahí se hacían las compras.  El carro era estacionado en algún parqueo -normalmente en el que está entre la novena y décima calles y de ahí bajábamos y subíamos hasta donde hubiera que ir.  Normalmente la jornada terminaba en la cafetería París, o en el Hotel Panamerican, dependiendo de con quién iba y a qué hora.

Haz clic en la foto para ver el recorrido.

Desde 2010 la Sexta es peatonal y está lejísimos de ser él un lugar fashionable para las compras. Su deterioro comercial comenzó a finales de los años 70; pero todavía es un lugar fascinante que me gusta muchísimo frecuentar.  El lunes, o martes de la semana pasada, debido a la procesión de ese día, la PMT nos desvió por esa vía y tuvimos la rara oportunidad de circular como se hacía antes.  Fue sólo una cuadra, pero sentí como un viaje en el tiempo.

El vídeo de abajo, por cierto, lo tomé en octubre de 2010 en el último día en el que se pudo circular en automóvil por la Sexta.  Los vendedores fueron reubicados.

¿Quién visita la Sexta con alguna frecuencia?


19
Abr 22

Meones en la zona 1

 

Aquí van dos meones cachados en la zona 1 durante la Semana Santa.  El primero está orinando junto al Palacio Nacional; y el segundo lo hace en la Sexta avenida.

De cuando en cuando, en casa jugamos con la idea de irnos a vivir a la zona 1; pero es el olor a meados y la suciedad es lo que siempre nos detiene.

Hace unos 15 años, cuando empecé a bloguear, una de las primeras secciones que incluí fue la de los meones; y la hice porque me llamaba la atención la cantidad de gente que hacía sus micciones en las calles.

¿Cuál es el origen aquella sección?  A finales de los años 80 el columnista José Eduardo Chepe Zarco organizó una campaña exitosa contra aquellos que tiraban basura en las calles; y el lema de la campaña era No sea coche; y más tarde, no se en donde, leí que en algún lugar de México a la gente que orinaba en la calle le gritaban: ¡Meón, meón!  

Sé que en Guatemala no abundan las facilidades sanitarias para quienes andamos en la calle; pero eso no quita que sea feo, sucio y una falta de consideración para los demás echarse una araña en la vía pública.