04
Oct 07

Confirman relaciones Guatemala-Norcorea

Lo que usted leyó ayer en Carpe Diem ha sido confirmado hoy por Prensa Libre: “Durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrada la semana recién pasada en Nueva York, Guatemala y la República Popular Democrática de Corea —el país más hermético del mundo— aprovecharon para entablar relaciones diplomáticas”.

El diario le dedicó su Editorial al tema y dice: “Guatemala debe mantener relaciones diplomáticas con la mayor cantidad de países. Eso es correcto. Pero tampoco tiene necesidad de apresurarse a establecerlas con aquellos que siguen siendo considerados una especie de parias internacionales, a consecuencia de la manera como son gobernados”.


03
Oct 07

Guatemala y Corea del Norte tienen relaciones

Aquí nadie ha dicho nada; pero Guatemala y el régimen de Kim Jong-il, el dictador de Corea del Norte han establecido relaciones diplomáticas. Así lo informa la agencia noticiosa de aquel país asiático.

Pyongyang, September 28 (KCNA) — A joint communique on the establishment of diplomatic ties between the DPRK and the Republic of Guatemala was made public in New York on Sept. 26. According to it, the two governments decided to establish diplomatic ties at ambassadorial level effective from the date of the signing of the joint communique, out of the common desire to develop the friendly and cooperative relations between the two countries, guided by the principles of mutual respect for independence, national sovereignty and territorial integrity and non-interference in the internal affairs and the provisions of the Apr. 18, 1961 Vienna Convention on Diplomatic Relations. The joint communique was signed by Choe Su Hon, vice-minister of Foreign Affairs of the DPRK, on behalf of the government of the DPRK and by Gert Rosenthal, foreign minister of Guatemala, on behalf of the government of Guatemala.


24
Sep 07

¿Cuál desbalance?

Si la izquierda revolucionaria guatemalteca termina de desaparecer, como debería de haber desaparecido hace ratos, ¿habrá un desbalance en el país? Esa inquietud ha sido manifestada por varios comentaristas políticos luego de la implosión que sufrió la exguerrilla en los comicios del 9 de septiembre pasado.

Mi hipótesis es que no; y que no hay que perder de vista las habilidades para las que si son buenos los exguerrilleros. Para comenzar, ni el 6% del electorado encuentra expresión en las opciones revolucionarias; y si a esas le descontamos a Rigoberta Menchú, que según Pablo Monsanto “dejo de ser revolucionaria hace muchos años”, sus cifras se ponen mucho más tristes. Adicionalmente, al verdadero revolucionario la democracia le sopla las verijas.

El revolucionario coherente percibe a la democracia burguesa como una falsedad que se presenta como defensora de la igualdad y de los derechos de las personas; pero que sólo sirve a los intereses de la clase dominante. El revolucionario consistente intuye que la democracia burguesa es un escenario muy limitado para la lucha del proletariado. El revolucionario de verdad siente que la democracia socialista (o dictadura del proletariado) es la única expresión política que sirve a la clase trabajadora.

Eso explica la arremetida que Monsanto le pegó a la dirigencia indígena en la célebre entrevista del 2 de septiembre pasado. Al final, la dirigencia mayense le falló a la revolución porque esa dirigencia es más indigenista que proletaria y porque la gente es menos cándida de lo que creía la vanguardia de la revolución. Todo el candongueo terminó en nada.

Lo que no ha colapsado es el ideal socialista según el cual los intereses colectivos tienen prioridad sobre los derechos individuales; una idea compleja, y poderosa en su sencillez aparente.

La incomprensión de sus alcances perversos hace posible, por ejemplo, que muchos integrantes de algunas élites del país crean, ¡de verdad!, que su responsabilidad social va más allá de servir a los consumidores, respetar los derechos ajenos y obtener ganancias. Y ahí andan, proclamando que ¡yo soy más santo que tú!, porque acceden a las demandas que impone la creencia de que los intereses colectivos tienen prioridad sobre los derechos individuales.

Lo que no ha colapsado es lo políticamente correcto y la complacencia con el relativismo. Los revolucionarios han tenido mucho éxito en desprestigiar la lealtad a los principios y la confianza en los valores. Por eso es que, en muchos ambientes, la flexibilidad en los principios es más apreciada que la verticalidad. Por eso es que se admira al acomodaticio y al inconsistente. Por eso es que para La Revolución, ahora son más importantes los progres y los que buscan el balance, que los mismísimos comandantes.

Ya desde 1848, los revolucionarios sabían que para el éxito de su causa era importante desarticular la propiedad, promover impuestos progresivos, gravar el derecho de herencia, controlar el crédito, controlar el transporte, controlar la producción, hacer del trabajo una obligación social y manipular la educación. Todas estas prácticas políticas son prácticas socialistas que materializan la consigna de que el interés colectivo debe privar sobre los derechos individuales. Son prácticas que muchos dan por incuestionables, y son prácticas que deberían llenar de orgullo a cualquier revolucionario que haya leído: “Un espectro se cierne sobre Europa…”

No hay, ni habrá desbalance alguno si desaparece la izquierda revolucionaria. Sus ideales todavía sobreviven entre nosotros porque el socialismo no necesita de la exguerrilla para hacer avanzar su agenda entre muchos chapines. Cada vez que alguien se olvida de que los intereses colectivos NO deben prevalecer sobre los derechos individuales, la libertad pierde sus alas, y los ideales de La Revolución hacen crecer las suyas.

Publicada en el diario Prensa Libre el sábado 22 de septiembre de 2007


19
Sep 07

La juventud y su responsabilidad

“Lo más importante del proceso es que la juventud ha determinado como quiere el futuro del país. No se ha dejado manipular por medios, opiniones ni grupos, y optado por lo que cree más conveniente para ella. Ha ejercido su libertad y derecho de voto y elegido a quienes más les han convenido y, por otra parte, desechado a quienes por años han venido poniendo en jaque al país, comprometiendo el futuro, engañando a la opinión pública nacional e internacional. Este episodio electoral pone, ahora sí, punto y final a los años de guerra militar y política que ha sufrido el país, trasciende, clarifica y cierra el capítulo especialmente en relación a lo que los Acuerdos de Paz no supieron hacer”, por Pedro Trujillo. Por favor, lea más.

Este articulo fue publicado por el Hispanic American Center for Economic Research.


16
Sep 07

Carlos Peña en Guatemala

Unas dos mil personas recibieron así a Carlos Peña, el guatemalteco que triunfa en Latin American Idol, durante la grabación del programa de televisión Libre Encuentro que dirige Dionisio Gutiérrez.

Como este evento fue organizado por el Ministerio de Educación, vale la pena destacar uno de los muchos aspectos valiosos del éxito de Carlos Peña: El suyo, es un éxito de él, y no nos ha costado ni un centavo a los tributarios. Su triunfo se debe al reconocimiento que le otorgan sus admiradores de forma voluntaria, sin que medie la acción coercitiva del estado. Eso lo hace particularmente meritorio. Peña ha perseguido su sueño, está trabajando duro para alcanzarlo, y no ha forzado a nadie más a pagar para conseguirlo.


15
Sep 07

Peligro al volante

Hoy en la mañana, la chava que iba manejando este vehículo pasó peligrosamente cerca del mío. ¿Cómo no iba a ser así, si mi ciela se iba maquillando?


15
Sep 07

Sin sorpresas

Pasó lo que tenía que pasar. Las elecciones fueron un éxito; y aunque hubo algunas quemas de urnas, esto no sería Guatemala si la gente no quemara algo.

La primera consecuencia electoral notable fue la extinción de aquel dinosaurio que era la Democracia Cristiana. El socialcristianismo fue enterrado “entre cuatro zopilotes y un hermoso gavilán”, como decía mi tía abuela, La Mamita, y con cerca de 0.5% de los sufragios.

El colapso de la izquierda revolucionaria chapina se merece un análisis más detenido. La exguerrilla, con auxilio de la Premio Nobel de la Paz y dirigente indigenista, Rigoberta Menchú y de Winak; así como de la intelectualidad de izquierda, la comunidad oenegera, amplios sectores de la comunidad internacional y los progres, a duras penas arañó 5.74 % de los votos válidos.

Uno de los partidos más rabiosamente socialistas, la ANN incluso va a desaparecer porque ni llegó al porcentaje mínimo, ni pudo meter un diputado siquiera.

Tanto Menchú, como Nineth Montenegro le atribuyen el fracaso de su participación al racismo; pero esa hipótesis carece de sustentación alguna desde el momento en que se observan los hechos. En Quiché, Menchú sólo ha obtenido 2.83% de los votos válidos. En Uspantán, el total que ha alcanzado asciende a 2.78% de los sufragios válidos. En Alta Verapaz, Sololá y Totonicapán, que como Quiché son indígenas en su mayoría, Menchú ha alcanzado 3.22%, 5.05% y 7.95% de los votos válidos, respectivamente. Si el racismo fuera un factor medianamente importante, ¿son racistas los indígenas que no votaron por Menchú? Otra duda que cabe plantear es: De aquel triste 2.83%, ¿cuántos votos son de Menchú y cuántos son de Montenegro?

Aparte del racismo, otra excusa presentada por las dirigencias de la izquierda es que su fracaso fue por falta de recursos económicos. Sin embargo, Eduardo Suger casi no hizo campaña; y con un partido pequeño ha llegado a 7.45% , o sea que él solito rebasó por 1.71 por ciento a toda la izquierda unida. Además, hay dos formas de obtener plata: que pocos den mucho, o que muchos den poco. ¿Dónde están los muchos de la URNG, del Maiz, de EG, de Winak y de la ANN?

El problema de la izquierda es que su dirigencia tiende a tomar decisiones basadas en lo que quisiera que fuera la realidad, o en consignas; en vez de tomarlas basándose en la realidad.
Ya desde 1990 una encuesta de la Cámara de la Libre Empresa mostraba que sólo 5% de los consultados opinaba que lo mejor sería un presidente de izquierda. La gente rechazó a la izquierda, durante la Consulta Popular de 1999. En La Encuesta, elecciones 2003, la URNG aparecía con 1.7% en las intenciones de voto, y la ANN ni siquiera estaba en el mapa. A no ser que empuñara un AK47, o que “los países amigos” presionaran para que se la tomara en serio, la izquierda revolucionaria chapina nunca ha sido una opción real para los chapines.

Eso no quiere decir que el socialismo y sus ideales no estén presentes entre nosotros. Están ahí cuando la propiedad privada es amenazada por el Plan de Ordenamiento Territorial; cuando se quiere colectivizar el agua; mientras el subsuelo no es propiedad de los dueños del suelo; cuando se impide la desaparición del monopolio del seguro social; cuando se presiona para que no sea eliminado el impuesto a los rendimientos del capital; cuando el relativismo mina las instituciones; y cuando en vez de promover la igualdad de todos ante la ley, lo que se propone es multiplicar los privilegios, para citar sólo unos ejemplos.

Las consignas, la mitología y la dirigencia de la izquierda son inútiles para conseguir votos entre los guatemaltecos; pero no lo son para medrar en el poder, para conseguir concesiones de parte de algunas élites incautas, ni para levantar barricadas. Es ahí donde la revolución anota sus éxitos. No en las urnas.

Publicada en el diario Prensa Libre el sábado 15 de septiembre de 2007; día en que se celebra la Independencia de Centroamérica.


14
Sep 07

Robo de teléfonos móviles y la Guatemala ejemplar

En Argentina se roban unos nueve mil teléfonos móviles al día, dice un despacho de Efe que leo en Prensa Libre. A lo mejor los argentinos deberían de aprender de los guatemaltecos; porque aquí, desde que fue aprobada la Ley contra el robo de celulares, aquellos robos ya no ocurren.

¡Si pues! A lo mejor pasa algo que nadie se imagina. A lo mejor las multiplicación y la especificidad de las leyes no resuelven los problemas. Quizás, talvez, sería mejor que los ladrones tuvieran la certeza de que van a ser castigados sin importar qué es lo que se roban; y no que hubiera una ley contra el robo de automóviles, otra contra el robo de casas, otra contra el robo de móviles, otra contra el robo de motos, otra contra el robo de información electrónica y así ad infinitum.

Talvez la certeza en la aplicación de la ley es más importante que la demagogia.


14
Sep 07

Otro paradigma que se derrumba

Una vez más se derrumba un viejo paradigma sobre la supuesta realidad guatemalteca. Hoy leo que “La organización Mirador Electoral presentó ayer su informe oficial de observación, en el cual destaca que se registró entre 85 y 89 por ciento de asistencia a las urnas por parte de la población indígena, lo que refleja su participación activa”, y que “La Misión Indígena de Observación Electoral subrayó en su informe oficial que se logró el objetivo de la descentralización, y que la población indígena y de áreas rurales asistiera a votar. Incluso, hubo más participación de la mujer indígena. El informe, que fue presentado ayer oficialmente, también refiere que los indígenas fueron el sector que más votó, con más del 70 por ciento de sus empadronados”.

Un amigo que visitó Patzicia, Patzún y Tecpán durante el día de los comicios ya me había comentado que a él le había llamado mucho la atención la abundante participacion de mujeres indígenas, principalmente en las dos primeras poblaciones. Incluso observó que en las mesas electorales las delegadas del Tribunal Supremo Electoral eran principalmente mujeres.


13
Sep 07

¿Será el racismo?

Al momento en que han sido contados 99.5% de los votos válidos en las elecciones de Guatemala, Rigoberta Menchú ha recibido un total de 3.09% del total de sufragios. El argumento del racismo está siendo somatado para explicar esta derrota. Pero, ¿es válida esta consigna? ¿Cuál es la realidad del “racismo” en Guatemala?

Según un despacho de Associated Press, publicado el 12 de septiembre de 2007, “Menchú ha explicado los magros resultados que estaba previsto que obtuviera desde la perspectiva del racismo que divide a los guatemaltecos en indígenas y ladinos, como se conoce a los blancos y mestizos en este país donde el 42% de los 13 millones de habitantes pertenece a una etnia maya”. Por su parte, en el mismo despacho, el también dirigente indigenista, Alvaro Pop, advierte que tras la derrota “queda el movimiento de líderes indígenas Winaq, que servirá de germen para un partido político integrado por mayas que, en futuras elecciones, podría postularla con más éxito”.

Hoy, Nineth Montenegro, seretaria general de Encuentro por Guatemala (el partido que postuló a Menchú), dice que “el racismo en el país impidió que la candidatura de Rigoberta Menchú obtuviera el apoyo que esperaban”. Montenegro añade que “se demuestra que no hay movimiento indígena en el país. Más que por identidad étnica son intereses personales”.

Si los argumentos de Menchú y Montenegro tuvieran sustentación alguna, ¿cómo se explican los malos resultados de la candidatura de la Premio Nobel en la tierra de sus abuelos y de sus hermanos?

En el Departamento de Quiché, Menchú sólo ha obtenido 2.83% de los votos válidos.

En el municipio de Uspantán, el total que ha alcanzado asciende a 2.78% de los sufragios válidos.

En los Departamentos de Alta Verapaz, Sololá y Totonicapán, que como Quiché son mayoraitariamente indígenas, Menchú ha alcanzado 3.22%, 5.05% y 7.95% de los votos válidos, respectivametne.

¿Es el racismo, o algo más, lo que determinó la derrota de Menchú? ¿Son racistas los indígenas que no votaron por Menchú? ¿Es viable el indigenismo como una opción política?