23
Jun 13

Un dios salvaje

¡Cómo me gustan las películas que se basan en obras de teatro! y ayer, en la tele,  me topé con Un dios salvaje (Carnage) que me hizo reír, me enojó y, hasta por momentos me encontré hablándole a la pantalla. ¡Qué personajes! ¡Y que actorazos!

Esta es la historia de los padres de dos niños que uno de ellos le dio al otro un golpe, porque este le dijo soplón al primero.  El golpeado perdió dos dientes y sus padres llegan a casa del primero para resolver el asunto.  Al principio el encuentro es tenso -aunque cordial-; pero en la medida en que avanza la peli los personajes van evolucionando (¿o involucionando?) frente a nuestros ojos.  Los cambios son rápídos, con giros inesperados, bien hechos y con ritmos que te llevan y traen por todo tipo de emociones.

La peli está dirigida por Roman Polanski y se basa en una obra de teatro de Yasmina Reza, cuyo título original es Le Dieu du Carnage.    ¿Quiénes son los actores principales? Jodi Foster, Kate Winslet, Christopher Waltz y John C. Reilly.


22
Jun 13

Víctimas de la guerra contra las drogas

César García Cortéz, Amilcar Castillo, Rodolfo Herrera, Juan García, Leonel López, Omar  Tomás Mérrida, Héctor Bocel, Oscar Pérez y Servin Fuentes son los nombres de las víctimas más recientes y notables de la guerra perdida contra las drogas.

Casi no se habló de otra cosa durante la semana pasada; pero en unos días sus nombres seguramente serán olvidados.  Se sumarán a otros cientos y cientos; pero serán olvidados.  La guerra continuará para que los miles y miles de empleos que dependen de ella no se esfumen.  Continuará para calmar las conciencias de quienes no quisieran ver a sus hijos drogados; pero no fueron capaces de educarlos y en última instancia no tienen problema alguno con que 9 policías guatemaltecos hayan sido asesinados.  Guerra es guerra, dirán.

Quizás el mejor homenaje que se les puede hacer a quienes han sido víctimas de esta guerra demencial sea un compromiso con acabar con ella. Puedes comenzar conociendo su naturaleza.  Te recomiendo esta conversación que tuve con Manuel Suárez Mier, economista residente en la Escuela de Servicio Internacional de la American University.


21
Jun 13

“WTF!”, ¿Macuyes y chipilines?

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Sofía Hernández y Karina de Paniagua, diputadas del Partido Patriota (el partido oficial), recomendaron que, ante el alza en los precios de las carnes, la gente debería consumir hierbas como chipilín y macuy.  WTF!  

Cándido leyó la noticia, dejó la pitaya que estaba comiendo y me preguntó: ¿Hay concurso en el PP para superar al precandidato Sinibaldi en cuanto a comentarios babosos?  Y yo mismo me hago la pregunta…¿por qué es que los políticos y sus funcionarios -los pipoldermos de todos los tiempos y lugares- desprecian e irrespetan tanto a los más pobres?   ¡Que los pobres coman insectos!, dijeron hace poco unos burócratas internacionales.  El año pasado a algun brillante se le ocurrió repartir bolitas alimenticias.  Y ahora este par de joyas salen con que, en vez de carne, los pobres coman hierbas.

Claro que no hay nada de malo en comer hierbas; pero una cosa es hacerlo por placer, y otra cosa es tener que hacerlo porque los pipoldermos no sólo consumen la riqueza en el país, sino que no se les ocurre nada creativo para ayudar a crear riqueza.  A mí, por ejemplo, me encantan las tortillas con macuyes, puntas de güisquil, patas de paloma y otras hierbas.  Me encantan el caldo de chipilines, los frijoles parados con chipilines y los tamalitos de chipilín, aunque den sueño.   En cuanto a los insectos, tampoco hay nada malo en consumirlos. De hecho los zompopos de mayo, los escamoles y los caracoles son bocatti di cardinale.  Pero, una vez más: no es lo mismo comerlos por placer, que estar condenado a consumirlos a causa de las malas políticas económicas decretadas por gente como Hernández, Paniagua y sus cómplices.

¡Los efectos de la pobreza no se remedian, sino creando riqueza!  Los efectos de las malas políticas económicas se remedian enmendando el entuerto y con buenas políticas económicas.  Y lo que a mí me indigna es que los pipoldermos prefieren condenar a la gente a comer hierbas e insectos, antes que explorar mejores políticas económicas.

¿Qué es mejor que mandar a la mara a comer hierbas e insectos?

1. Liberar el mercado de la carne.  Si la oferta local es baja y eso eleva los precios; pues que suba la oferta mediante la importación de carne.  Esto es un buen remedio de corto plazo.

2. Eliminar todos los impuestos de importaciones.  ¿Querías un remedio de largo plazo? Este es uno.  Mientras más oferta de productos hay, más bajan los precios.  Los precios bajos hacen que a la gente le abunden sus ingresos.  Eso mejora la calidad de vida de las personas.

3. Flexibilizar el mercado laboral.  Esta es otra buena política económica de largo plazo; y además: ¡La mejor política social es un buen empleo!

La lista puede seguir.  Es criminal mandar a los pobres a comer hierbas e insectos cuando se tiene el poder de eliminar las regulaciones y las barreras que impiden el ahorro, las inversiones, el comercio y la libertad de contratación.

En todo caso, sería mejor que siguieran el consejo de Ludwig von Mises: El saber acumulado por la ciencia económica forma parte fundamental de la civilización: es el basamento sobre el que se han edificado el moderno industrialismo y todos los triunfos morales, intelectuales, técnicos y terapéuticos alcanzados por el hombre a lo largo de las últimas centurias. El género humano decidirá si quiere hacer uso adecuado del inapreciado tesoro de conocimientos que este acervo supone o si, por el contrario, prefiere no utilizarlo. Si los hombres deciden prescindir de tan espléndidos hallazgos y menospreciar sus enseñanzas, no por ello ciertamente desvirtuarán la ciencia económica; se limitarán a destruir la sociedad y el género humano.

La caricatura es de Fo.


21
Jun 13

Guatemala bajo asedio

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En los años ochenta, en poblaciones como Joyabaj y Cotzal, la subversión se quedó sin el apoyo de las poblaciones a las que había obligado a unírsele. En Quiché la Iglesia católica, que había comprometido con la guerrilla a buena parte del campesinado rural, dejó a aquella gente abandonada a su suerte. Y quienes pudieron se acercaron al Ejército para involucrarse en tareas antisubversivas.

Para la guerrilla esto fue una calamidad. Miles de integrantes de las Fuerzas Irregulares Locales y del Ejercito Guerrillero de los Pobres se pasaron al bando contrario y en pocas semanas se desarrolló un movimiento en el que los campesinos le exigían al Ejército que los protegiera.

Muchas interpretaciones equivocadas de la historia son hechas de buena fe, pero otras no e igualmente tienen consecuencias; y como hay pocas cosas tan controversiales como la interpretación de los hechos históricos, le hacemos un bien al diálogo si conocemos la mayor cantidad posible de hechos. La información de arriba, y mucha información más, es el aporte valioso de Guatemala bajo asedio, publicación de la Asociación de Veteranos Militares de Guaetmala (editada por Karen Cancinos) que aporta actos, hechos y perspectivas que están ausentes de el discurso acerca del enfrentamiento armado interno en Guatemala.

¿Sabías que en 1984 se dio un rompimiento importante en la guerrilla cuando varios dirigentes se separaron de la Dirección Nacional, aduciendo rechazo por el culto a la violencia que sus dirigentes habían desarrollado en los últimos años? ¿Estabas enterado de que la guerrilla madre era terrateniente en Petén? ¿Te han contado en qué circunstancias es que la dirigencia guerrillera escapó a México dejando a sus combatientes sin dirección, ni aprovisionamiento, ni respaldo? ¿Te la crees cuando los exguerrilleros dicen que son antimilitaristas? Pues ahí está que sus documentos hablaban de acciones como: “Desarrollar un pensamiento militar”. ¿Esto te sorprende?

Si te interesa conocer lo que ocurrió, de verdad, durante el enfrentamiento, Guatemala bajo asedio es una invitación al pensamiento crítico y a la exploración de las partes de aquella historia dolorosa que nunca te han querido contar.

Columna publicada en El periódico.


20
Jun 13

Así suena el órgano

Pues si alguna vez te has preguntado cómo suena el órgano de la Catedral de la ciudad de Guatemala: así.  Andaba yo por ahí con un colega que estaba de visita en el país y deben haber estado afinando el órgano.  Nunca lo había escuchado y me pareció algo interesante para compartir.


19
Jun 13

Filgua, Phillip Rearden y el dinero de otros

Aquí va la historia: El patrocinio de Montana es el primero que recibimos. Es mínimo: Q100 mil para un evento que cuesta Q2 millones, dijo la Presidenta de la Gremial de Editores, organizadora de la Feria Internacional del Libro de Guatemala. El comentario se refiere a que algunos cuestionan la aceptación de este apoyo financiero de parte de este tipo de empresas cuya presencia en el país no es bien vista por todos.

Para los que no están en autos, Montana es una empresa minera…y tu ya sabes cómo reacciona el establishment cultural frente a las mineras.

La editora explica que lo que se cubre con este aporte es el 5% del presupuesto y agrega que se dio sin condicionamiento alguno. Nos lo dieron sin que tuviéramos que hacer mención de la minera, ni nos dijeron, por ejemplo, que no fuera a haber un foro donde se hablara contra la minería.   La Presidenta se quejó que la gremial que preside no recibe el apoyo que debería para la realización de esta feria; y añadió que en los 10 años de Filgua solo hemos contado con otro patrocinador privado, un particular que brindó Q5 mil. La actividad recibe un aporte de Q300 mil del dinero de los tributarios expoliado por el Ministerio de Cultura, que aún no les había sido entregado.

Los comentarios me hicieron pensar en cómo es que el establishment cultural no tiene empacho moral alguno para beneficiarse de dinero ajeno tomado por la fuerza (como es el de los tributarios que reparte el Ministerio de Cultura); y en cambio le da picazón recibir fondos voluntarios y pacíficos donados por una industria que crea riqueza y empleos.

¿Sabes qué me recordó? Me recordó a Phillip Rearden en esta escena de Atlas Shrugged, part I:


18
Jun 13

¡Por chuchones les pasa eso!

¡Por chuchos! ¡Por no ser responsables con el gasto y la inversión! ¡Por haber impuesto un alza tributaria inconstitucional, antitécnica, expoliadora y abusadora! ¡Por no haber escuchado buenos consejos!, ahora resulta que la Administración va a tener que fijar una meta nueva de recaudación, más baja.  Como era de esperarse: los impuestos altos y abusadores desincentivan las actividades económicas y empobrecen;y  además, incentivan la economía del Sistema D o economía informal.  ¿Y en qué para todo eso? ¡En menos recaudación!  ¡Eso les pasa por chuchones!

Según nos cuenta José Raúl González Merlo:

  • Desde los acuerdos de paz, hasta el año pasado, la recaudación se ha multiplicado por 6.  ¡Los guatemaltecos pagamos cada vez más impuestos!
  • Desde aquellos acuerdos el gasto público se ha multiplicado por 7.  ¡Cada vez, los pipoldermos y su clientela gastan más y más dinero de los tributarios!
  • Este año vamos a llegar a unos Q110 millones de endeudamiento.

Lo que hace falta es una racionalización del gasto público en serio.  Está visto que el agujero fiscal no puede cerrarse por medio del incremento y la multiplicación de impuestos. Tiene que hacerse por medio de la eliminación de todos los gastos orientados a satisfacer las demandas de interéses particulares y privilegios, tiene que hacerse por medio de una administración técnica y honrada, y tiene que hacerse por medio de un presupuesto balanceado.  Si no, esto sólova a empeorar.


18
Jun 13

Los riquísimos huevos chimbos

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Los huevos chimbos son mis dulces típicos guatemaltecos favoritos. Son de puras yemas de huevo y miel, una cosa muy sencilla, pero deliciosa. Además, tienen un atractivo color de oro.  La foto la tomé con mi móvil y no capturó el color; pero haz de caso que son como rayos de sol comestibles.

La primera vez que oí hablar de ellos fue allá por el año del terremoto cuando mi tía abuela, La Mamita, me los mencionó; y, curiosamente, no fue sino hasta unos años después, cuando ella ya había muerto, que los probé porque los hice en casa con la ayuda de mi abuelita Juanita.  La primera clave está en batir bien las yemas hasta que estén casi blancas y en cocinarlos en baño maría, o con el horno apagado.  Es decir poniéndolo al máximo mientras se calienta y luego apagarlo cuando se introduce el recipiente con las yemas y dejarlas así unas 4 horas.  La segunda clave es la miel que debe tener una consistencia tal que se introduzca en las yemas y al mismo tiempo no choreee.

Los de la foto, llamados chimbitos,  los compré en La Antigua y son tan buenos como los hechos en casa.


17
Jun 13

En el Día del padre, un recuerdo del mío

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Esta es la nota que, sobre mi padre, escribí para el 17 de junio de 2006; la comparto con ustedes porque hoy es el Día del Padre y porque me gusta recordar al mío:

“En 1986 las campanas doblaron por mi padre, que dejó de existir casi a la misma edad que tengo ahora; y desde entonces, el Día del Padre no ha sido lo mismo para mí.

Extraño a mi padre cuando tengo un éxito, y lo extraño más cuando tengo un fracaso. Lamento mucho que no esté aquí para ver a sus nietos creciendo y para ver sus caras de felicidad cuando gana su equipo en el Mundial de Futbol.

Mi padre me enseñó a limpiar calamares, a sentarme a leer tranquilamente al final de la tarde, a montar moto, a cangrejear en la playa, a preparar Bloody Marys, y a cantar En un bosque de la China yPajarillo barranqueño.

Me enseñó a hacer castillos de arena y me construyó un invernadero cuando yo era orquideólogo. Me enseñó tiro al blanco y seguramente hubiera preferido que yo fuera beisbolista, a que fuera orquideólogo; pero recuerdo que estaba muy contento cuando gané mi primer Mención Honorífica en una exhibición nacional.

Con mi padre íbamos a La Placita Quemada a comprar mariscos, donde una señora que tomaba sangre de tortuga.

Íbamos cada 1 de noviembre al Cementerio General a visitar la tumba de su padre, y con mis hermanos entrábamos a pie. Él, además, había inventado la historia de un lorito suyo, de nombre Vito, que había sido piloto. El avión de Vito había sido derribado durante la Liberación y se hallaba enterrado cerca de la tumba de mi abuelo. Así que mis hermanos y yo llevábamos flores para el padre de mi padre, y flores para el lorito caído.

Al final de sus días discutíamos mucho. Él, sin lugar a dudas, era un constructivista irredento; y yo, soy un convencido total de la existencia de órdenes espontáneos. El era un apasionado con un corazonote así de grande; y yo que soy un objetivista, que sin duda le parecía exageradamente racional.

Mis padres eran muy jóvenes, y nada me daba más gusto y orgullo que el mío me presentara como su hermano y que cuando iba por la calle, con mi madre, alguien silbara y me dijera, ¡Adiós, cuñado!

Su última foto se la tomé junto a su Mustang, el mismo en el que hizo su viaje final. Y por cierto que, pocos años antes, había pasado por una crisis financiera. Eso lo lastimó mucho; pero nunca perdió su magnífico sentido del humor. De hecho, para pasar el aguacero vendía contratos funerarios; y en sus tarjetas, ¿qué cree usted que decía? Luis Figueroa, asesor en viajes celestiales.

La última vez que lo vi yacía bien rasurado, todo conectado a tubos, inconsciente, y aparentemente tranquilo.

Y no alcancé más que a decirle, muy quedito y entre dientes: ¡Gracias, fuiste un padre divertido! y te voy a extrañar.

…y en efecto…lo extraño.


17
Jun 13

Me sentí como Phileas Fogg, aventura en globo

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Nos elevamos sobre el pasto, suavemente;  con el Volcán de Fuego lanzando rugidos y humo, y a su lado -como tranquilo- el Acatenango.  De lejos nos veía el Volcán de Pacaya.  Con el cielo azul y el sol brillante, fue un día perfecto para volar en globo aerostático.

¡Chispas!, es como flotar en el aire.  ¡Me sentí como Phileas Fogg! Son impresionantes el silencio cuando uno se eleva y el hecho de saber que sólo el aire caliente es lo sube a uno en la góndola del globo.  De verdad sientes que estás flotando.  Luego agarramos velocidad y el piloto nos llevó al ras del pasto y de la caña de azúcar, nos paseó sobre las copas de los árboles y a lo largo de un río, nos elevamos alto, alto hasta sentirnos como compañeros de las aves.

Lo maravilloso de un vuelo en globo son la complejidad y la simpleza.  El silencio, la suavidad y el hecho de que la experiencia se puede compartir íntimamente.   Allá arriba estás en contacto directo con el viento (que no se siente), la luz y el paisaje.  Nada te separa de ellos excepto una canasta.  Nada te sostiene excepto el aire y una membrana de múltiples y alegres colores.

Los vuelos al ras son emocionantes porque sientes la velocidad; y los vuelos en alto emocionan porque ves la inmensidad.  La diferencia de hacerlo con otros aparatos voladores es que el globo aerostático no va de prisa, su velocidad es justo cabal para apreciar detalles.   Es como la diferencia entre ir en automóvil, ir en bicicleta, o caminar.   Cuando caminas tienes experiencias sensoriales que no puedes tener de otras formas.  Algo así es lo de ir en globo.  Sientes la velocidad; pero sientes la serenidad.

Uno de mis momentos favoritos -luego del del despegue- es el del paso sobre un río entre árboles densos.  Sientes la brisa fresca del viento, pasas rozando las copas de los árboles y escuchas, dentro del verdor, el agua que corre y atisbas los brillos del sol en la corriente y nada importa.  Sólo el momento.  Sólo la compañía más querida.  Sólo el hecho de que estás ahí, y el hecho de que la alegría y la felicidad pueden ser inmensas.

No fue fácil

La idea de hacer el paseo en globo -con Raúl y El Ale- surgió en febrero pasado luego de una conversación que tuve con uno de los emprendedores que hacen posible esta experiencia; y el vuelo fue programado para mediados de abril.  Uno se levanta a las 4:00 a.m, el equipo pasa a por uno a las 5:00 a.m. y para hacer la historia corta uno debería estarse elevando a eso de las 6:00 a.m.  El primer día que lo hicimos no pudimos elevarnos porque había demasiado viento; así que reprogramamos el vuelo para mayo.  En mayo se repitió el procedimiento y tuvimos que volver a cancelar debido a las malas condiciones del clima.  ¿Cómo estaba yo en ambas ocasiones? Como un niño al que le quitaron la Navidad.

¿Como estaba yo para este tercer intento?  Como un niño al que le devolvían la Navidad.   Pero del plato a la boca, se cae la sopa.  La noche del sábado fuimos a cenar ceremonialmente para celebrar que al día siguiente volaríamos.  ¡Y los camarones que pedimos de entrada para compartir me dieron alergia!  Y paré en el hospital porque no aguantaba la comezón y se me estaba haciendo difícil la respiración. ¡Carajo!  Nada nos detuvo, eso sí.  El domingo a las 4:00 a.m. nos levantamos para elevarnos.

Un final feliz

Cuenta la historia que, para apaciguar el enojo de los campesinos a quienes el globo de los Montgolfier les estropeaba las cosechas cuando aterrizaban, los hermanos inventores del globo aerostático llevaban champagne y lo compartían con los damnificados.  De modo que es tradición que, luego de un vuelo en globo, se beba y se brinde por el éxito del paseo.  Para cumplir con los preceptos bebimos mimosas en un pastizal.  Luego de habernos divertido como micos.