19
Ene 18

Terremotos de 1917 y 18

Si te asusta un temblor, imagínate cuatro semanas de movimientos intensos entre los cuales destacaron 3 terremotos que destruyeron el 60 por ciento de la ciudad.  Aquellos fueron los terremotos que ocurrieron entre el 25 de diciembre de 1917 y el 24 de enero de 1918. Aunque el total de sismos relacionados duró desde noviembre del 17 hasta mayo del 18.

Si hoy ocurriera un fenómeno parecido, ¿a dónde te mudarías si tuvieras que dejar tu casa?  En 1976 mi familia y yo pasamos varias noches acampando en el jardín de la casa de mis padres; pero ahora ningún miembro de mi familia nuclear tiene jardín apropiado en su casa.  ¿Cuándo sea el terremoto, dónde pasaré las noches mientras se averigua si mi edificio es seguro luego de uno, o tres terremotos seguidos?  En 1917 la primera mudanza provisional de la familia de mi bisabuela, Gilberta, fue hacia el entonces parque Concordia, que ahora conocemos como Enrique Gómez Carrillo.

Para conmemorar aquellos terremotos y recordar lo que significaron –en términos sociales, económicos y políticos para el país– la Universidad Francisco Marroquín ha organizado una exhibición de fotos inéditas sobre aquella tragedia.  La misma estará abierta del miércoles 24 de enero al 2 de febrero (dos días antes del aniversario del terremoto de 1976).

Esa exhibición estupenda será precedida por un simposio a lo largo de la mañana del 24, a partir de las 8:45 a.m.  La conferencia que yo compartiré se titula: Viviendo los terremotos de 1917 y será a las 12:45 p.m. Esta será precedida por temas como Introducción, por Alberto Garín; ¿Qué causó los terremotos de 1917-1918?, por Héctor Monzón; Guatemala en 1917, por Walter Widman; La ciudad en 1917, por Carlos Ayala; Breve historia de los terremotos de 1917-1918 y la destrucción que causaron, por Anibal Chajón; y Consecuencias políticas de los terremotos de 1917-1918, por Augusto De León.  La entrada a todo es gratuita y nos vemos en el Centro Cultural de la UFM.

Aquellos lectores que valoran la historia y las fotografías antiguas; los que se fascinan con los terremotos y los temblores –así como quienes les temen– y el público general son bienvenidos.

Esta columna fue publicada en elPeriódico.

De paso, hice una consulta en Twitter y Facebook; y pregunté: En tu familia, ¿has oído historias sobre los terremotos de 1917-18?  En Twitter contestaron 27 lectores; de ellos 14 dijeron que No, 12 dijeron que Sí, en tanto que una persona preguntó: ¿Qué terremotos?  En Facebook contestaron 50 lectores; de ellos 26 dijeron que Sí, 24 dijeron que No y sólo una persona compartió una anécdota.


26
Nov 17

¿Cómo hablaban los mayas, aztecas, griegos, romanos y otros?

Lingüistas de todo el mundo han ido descifrando cómo hablaban los pueblos antiguos. La mayoría de esos idiomas han evolucionado en ulteriores derivados y con una retrospección ha bastado para suponer los sonidos originales.  Con lo que a mi siempre me ha gustado la historia, ¿cómo no había cosas así cuando yo estaba en la Primaria?

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Aquellas lenguas no son tan antiguas como parecen serlo; y como evolucionaron, para los expertos no resulta tan difícil explorar cómo es que sonaban.

Hay, sin embargo, detalles en los que habrá discusión.  Por ejemplo, en el latín, la forma vulgar -que sobrevivió- pronuncia la letra c, con el sonido ch; pero la forma culta pronunciaba aquella letra como k. Igual sucede con la letra v, que en la forma vulgar se pronuncia como v; en tanto que en la forma culta se pronuncia como u.  De ahí que la palabra civitas, pronunciada en la versión sobreviviente es chivitas; en tanto que pronunciada por un romano culto, era kiuitas. Esto lo se porque me lo explicó mi amigo, Warren.

Por otro lado, entre los mayas clásicos había tres ramas principales de idiomas: el choltí, el yucateco, y el cholán. No se cual se usa en el vídeo que ilustra esta entrada. En la película Apocalypto, el idioma que se usa es el yucateco.

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23
Nov 17

Teatro al aire libre, Iximché y la burocracia

Visito el teatro al aire libre y sus inmediaciones  y también visito Iximché con frecuencia. Por eso es que me llamaron la atención estas noticias:

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El escenario del Teatro al Aire Libre  es un lugar en desuso y descuidado; el director del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias autorizó la restauración del lugar sin contar con el permiso del Instituto de Antropología e Historia de Guatemala del Ministerio de Cultura y Deportes y ahora hay un nudo burocrático y sin duda un pulso de poder que tiene la obra paralizada.

Tres camiones de carga pesada ingresaron a Iximché. Pasaron entre los montículos precolombinos para descargar las estructuras metálicas y de madera que servirían para montar un escenario, el cual quedó a medias y con eso, la idea de Jimmy Morales de dar un discurso entre las ruinas, quedó frustrada. El mandatario tuvo que entregar en el área del parqueo los insumos para tejer a mujeres de 52 poblaciones. Supuestamente hubo daños intangibles porque Iximché es considerado uno de los lugares sagrados del país, por lo que tiene un fuerte valor cultural para grupos maas indígenas y ese tipo de acciones sólo muestran la falta de valor que hay hacia esos lugares.

Aparte del intríngulis burocrático, cosas como estas llevan a pensar, ¿a quién pertenece el pasado? Por eso les comparto la conferencia, en TEDxUFM, de Alberto Garín, que ilustra esta nota.


21
Nov 17

“Morazán”, una peli para los que gustan de la historia

Entre el 11 y el 15 de septiembre de 1842, Francisco Morazán vivió los momentos más dramáticos de su vida, antes de ser fusilado en Costa Rica. Morazán era el Jefe del Estado de aquel país; y la Asamblea Nacional lo había autorizado a organizar una fuerza militar para la restauración de la República Federal de Centro América. Sin embargo, los conservadores  y la oligarquía instigaron a su tropa a rebelarse contra el gobierno legítimo y la película Morazán, de Hispano Durón cuenta lo que se vivió en aquellos cuatro días trágicos.  Es una peli bien hecha, que gozarán aquellos apasionados por la historia.

Desde mi perspectiva, a Francisco Morazán se le puede ver desde dos ángulos:

  1. ¿Has oído la frase Se fue con Pancho. Data de 1829 cuando Francisco Morazán y su hueste ocuparon y saquearon Guatemala. Con algo de humor, las víctimas del saqueo, cuando preguntaban por este, o aquel objeto que solía ser de su propiedad, la respuesta de Se fue con Pancho, significaba que el objeto buscado había sido robado por la tropa de Morazán.  Desde un ángulo nacionalista y cachureco, Morazán es el político y militar ambicioso que odiaba a Guatemala y que saqueó la ciudad. Así lo veían (y lo ven) los cachurecos chapines.
  2. Francisco Morazán, sin embargo, fue un connotado estadista liberal centroamericano.  Desde una perspectiva filosófica, era liberal en el sentido continental, francés, o construccionista (si lo vemos desde la óptica de Friedrich A. Hayek).  El tipo de reformas que promovió fueron en los campos de la educación, la libertad de expresión, la separación de la iglesia y el estado, y la abolición del diezmo. Como otros liberales centroamericanos, Morazán apoyaba la idea de un gobierno federalista en el istmo, en oposición al gobierno centralista promovido por los conservadores.

Dicho esto, con un guión que atrapa, un casting estupendo, actuaciones destacadas y una producción convincente, Morazán, lleva a quien mire esa película por los dramáticos y  conmovedores días finales de aquel líder, de sus allegados, y de su familia. Francisco Morazán, el hombre y la leyenda, son retratados con talento en esta peli. ¡Me alegro mucho de haber ido a verla!

Durante una parte de mi niñez, mi familia hacía el super en el Supermercado Morazán, que quedaba frente al Parque Morazán; el lugar llevó ese nombre hasta que el alcalde, Alvaro Arzú (de familia afín a los antiguos y modernos conservadores) le quitó el nombre y le puso el de Parque de Jocotenango, que era su nombre más antiguo. Actualmente, la escuela estatal de mi barrio se llama Francisco Morazán.

Este es el trailer de la peli.

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Esta película la vi en Sala de cine, un espacio encantador situado en el Centro Cultural Miguel Angel Asturias. Cuando vayas te recomiendo que pruebes sus sandwichs y -aunque la entrada es grátis- contribuyas al sostenimiento del lugar y sus actividades. Lleva efectivo porque no aceptan tarjetas.


20
Nov 17

100 años de J.J. Yas

Este año se conmemora el centenario de la muerte del fotógrafo japonés Yasu Kohei, quien al venir a vivir a Guatemala cambió su nombre por el de Juan José Yas.  Si te maravilla la fotografía y te interesa la historia, recomiendo que no te pierdas la exhibición de sus fotos que hay en el Museo de Arte Moderno, Carlos Mérida.

No hay otro archivo -de los estudios fotográficos que hubo en la Guatemala de su época- que se preserve como el suyo.  El registro que hizo de La Antigua Guatemala y de sus habitantes es el más examinado en el Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica, organización que resguarda su archivo, compuesto por 928 negativos de gelatina seca, en placa de vidrio y 834 positivos. Sus imágenes son muy valoradas porque no sólo retrató personas, sino que retrató una época. Del acervo destacan también las imágenes mortuorias, algo común para la época, sobre todo a niños y bebés, así como las de  antes de los terremotos de 1917 y 1918 a calles, esculturas y edificios.

La foto principal que ilustra esta entrada es de una de las juntas patrioticas que se organizaban para apoyar la candidatura presidencial de don Manuel Estrada Cabrera.

La segunda foto es de la familia Yas Noriega en el patio de su casa.  Me encantan la serenidad y el ambiente de esa foto; y me gustaría entrar a ella mientras escucho, por ejemplo, Oriental, de Enrique Granados.

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J.J. Yas nació el 27 de diciembre de 1844, en Iwate, Fujisawa tuvo una vida fascinante vinculada no sólo a la fotografía, sino a la medicina y a la astronomía.  Se casó con María Noriega y falleció el 28 de febrero de 1917, en La Antigua Guatemala.

Me enteré de la muestra gracias al artista y cuate Rudy Cotton.  El Museo está abierto de martes a viernes de 9:00 a.m. a 4:00 p.m. y de sábado a domingo, de 9:00 a 12:00 y de 1:30 a 16:00 p.m.

De paso, la exposición de fotografías de Yas incluyó fotos de Guatemala por fotógrafos previos al japonés. Y entre ellas, la que más me cautivó fue esta de Edweard Muybridge que muestra como se cargaba el café para exportarlo.


01
Nov 17

El Inca Garcilaso y Guatemala

Acabo de leer que ayer fue inaugurada una exhibición sobre el legado de Garcilaso de la Vega, El Inca; y me acordé de un texto suyo sobre los caballeros de Guatemala.

La exposición se halla en el Paraninfo de la Universidad de San Carlos, y el texto que recordé describe el retorno de don Pedro de Alvarado y es el siguiente:  Desta jornada volvió casado a la Nueva España; llevó muchas mujeres nobles, para casarlas con los conquistadores que habían ayudado a ganar aquel Imperio, que estaban prósperos, con grandes repartimientos. Llegado a Huahutimallan, Don Pedro de Alvarado fue bien recebido; luciéronle por el pueblo muchas fiestas y regocijos, y en su casa muchas danzas y bailes, que duraron muchos días y noches. En una de ellas acaeció, que, [e] stando todos los conquistadores sentados en una gran sala mirando un sarao que había, las damas miraban la fiesta desde una puerta que tomaba la sala a la larga. Estaban detrás de una antepuerta, por la honestidad y por estar encubiertas. Una dellas dijo a las otras: “Dicen que nos hemos de casar con estos conquistadores”. Dijo otra: “¿Con estos viejos podridos nos habíamos de casar?” Cásese quien quisiera, que yo, por cierto, no pienso casar con ninguno dellos. Dolos al Diablo; parece que escaparon del infierno, según están estropeados: unos cojos y otros mancos, otros sin orejas, otros con un ojo, otros con media cara, y el mejor librado la tiene cruzada una y dos y más veces”. Dijo la primera: “No hemos de casar con ellos por su gentileza, sino por heredar los indios que tienen, que, según están viejos y cansados, se han de morir presto, y entonces podremos escoger el mozo que quisiéremos, en lugar del viejo, como suelen trocar una caldera vieja y rota por otra sana y nueva”. Un caballero de aquellos viejos, que estaba a un lado de la puerta (en quien las damas, por mirar a lejos, no habían puesto los ojos), oyó toda la plática, y, no pudiendo sufrirse a escuchar más, la atajó, vituperando a las señoras, con palabras afrentosas, son buenos deseos. Y volviéndose a los caballeros, les contó lo que había oído y les dijo: “Casaos con aquellas damas, que muy buenos propósitos tienen de pagaros la cortesía que les hiciéredes”.

El relato es de la segunda parte de los Comentarios Reales, del Inca Garcilaso de la Vega; y di con ella gracias a esta conferencia por el cuate Glenn David Cox.

La foto es de dominio público, via Wikimedia Commons.


22
Oct 17

Excursión a Chuwa nim abaj

Chuwa nima´ab´aj, que quiere decir Frente a la gran piedra, fue la capital del señorío Poqomam.  Es un sitio arqueológico encantador. Haz clic en la foto para ver más fotos.

Es una ciudadela situada en cerros junto a la confluencia de los ríos Motagua y Pixcayá, rodeada de barrancos que sirvieron para su defensa.  Fue fundada en el siglo XII de la era común y se estima que llegó a tener unos 10,000 habitantes.  Desde lo más alto de las pirámides uno puede imaginar los campos de milpa, las casas de la gente y la vida comercial, social y política en aquel lugar.

Hacia 1470 fue conquistada por el señorío Cakchiquel y en 1525 fue conquistada y destruida por Pedro de Alvarado luego de un sitio de tres meses. Sucesivamente tuvo los nombres de Saqik’ajol NimakaqapekJilotep’ek  y Mixco viejo.

Las ruinas se dividen en 15 grupos con por lo menos 120 estructuras mayores, que incluyen templos, palacios y dos canchas de juego de pelota. Entre 1954 y 1967 se llevaron a cabo excavaciones arqueológicas bajo la dirección del arqueólogo Henri Lehmann, del  Museo del Hombre, de París. En el sitio había un pequeño museo; pero hace unos diez, o doce años fue saqueado.

Por la vegetación que es intensa en esta temporada, por su arquitectura característica y por la naturaleza de sus piedras -muy bien cortadas, de colores variados y brillantes- este sitio es uno de los más bellos.  Hay mucha paz, aquí; ocasionalmente interrumpida por los gritos de no muchos visitantes.

Chuwa nim abaj bastante bien cuidada. El sitio está limpio y hay unos ranchitos muy convenientes para disfrutar bien el día de campo y descansar.  Antes de caminar por la ciudadela, comimos e hicimos siesta en uno de esos ranchitos, en el que estaba màs alto y en el que acariciaba la brisa.  Las estrellas del pic nic fueron los sandwichs de salchichón de sangre y lengua, con jamón de pavo y queso manchego, aderezados con cebollas caramelizadas, o con pepinillos finamente rodajados, y un chorrito de aceite de oliva, mostaza de Dijón y mayonesa.

Como el sitio es grande y el sol es implacable, hay que llevar agua abundante, sombrero y bloqueador solar.

Ah, como disfruto de pasear entre las ruinas de pirámides y palacios, entre la hierba y los árboles.  Buscando la sombra y recibiendo la brisa.  El silencio es maravilloso entre todo aquello.  Cuando el sol bajó y la temperatura se hizo más agradable, la experiencia fue todavía más agradable.  Fue el momento para sacar el bakhlavá y el café de Huehuetenango, para reponer energías y proceder a escalar más estructuras.

Cuando vimos que la lluvia se acercaba iniciamos el retorno para encontrar refugio en el cobertizo que compartían don Lucio y don Jesús, que están a cargo del lugar.  Ahí esperamos que escampara, y compartimos ese tipo de conversaciones que se tienen con dos personajes, junto al fuego y bajo la lluvia.

El camino hacia Chuwa nim abaj esta en muy bien estado durante el 85% del trayecto; y aunque son sólo 60 kilómetros desde la ciudad de Guatemala, uno tarde dos horas y media en llegar debido a: las curvas, lo que toma salir de la ciudad, y el paso por las poblaciones.  Con todo y todo es un viaje agradable.  De ida nos fuimos por Ciudad quetzal y San Raymundo, que es un camino que nunca habíamos tomado. Teníamos 9 años de no ir, y la primera vez que fuimos fue en 2001.  De vuelta decidimos hacerlo por San Juan Sacatepéquez que es el camino que conocíamos; pero nos distrajimos y paramos desviados por Sajcavillá. Lo que le añadió algo de emoción al paseo, sobre todo porque ya había oscurecido.

¿Cuáles fueron los pelos en la sopa? Una calle muy empinada en San Juan, que estaba cerrada por una cadena y de la cual nos costó mucho salir; y la actitud de muchos camioneteros y conductores de moto irresponsables que se dejan ir violentamente, sobre todo en las poblaciones.

Fue buenísima idea ir a pasar el día de ayer a Chuwa nim abaj, disfrutamos de las características y de la historia de ese sitio extraordinario, comimos rico, nos gozamos la naturaleza y la paz del lugar, compartimos un momento con dos personajes y tengo muchas ganas de volver.

Actualilzación: hice una consulta entre los lectores de @luisficarpediem y resulta que de los 15 que contestaron, 9 dijeron que sí han visitado Chuwa nin abaj; en tanto que 6 dijeron que no lo han hecho.

 


20
Oct 17

20 de octubre

Entre grupos de jóvenes indígenas, en los años 80, a los guerrilleros se los conocía como gorilas.  Esto es porque eso era lo que entendían los patojos cuando los gringos decían guerillas, lo que a los oídos de los chicos sonaba como grilas.  Sería eso y porque no era difícil identificar a aquellos terroristas, que muchísimas veces amenazaban sus vidas y sus propiedades, con las huestes de Urko, de la peli El planeta de los simios. ¿Qué otro nombre usaban -aquellos jóvenes y muchos adultos- para referirse a los guerrilleros? El de canchitos, debido al número notorio de extranjeros que militaba en las filas de la URNG.

Escucha el podcast aquí.

De aquello me acordé porque, cuando la dirigencia popular celebra la Revolución del 20 de octubre, en Guatemala, el centro de la ciudad suele ser pintado con hoces y martillos; así como con mensajes de odio. También es así el Primero de mayo. Así ocurre cuando se celebran los ideales de los gorilas y de los canchitos.

No cabe duda de que en 1944 era necesario deponer al ancien régime y ese propósito unió a tirios y troyanos.  Empero, no era necesario que la Revolución fuera cooptada por las corrientes más colectivistas, ni era necesario que se encaminara hacia el asesinato de Francisco Javier  Arana, ni al enraizamiento del socialismo en la burocracia, en la educación, y en otras esferas de la vida chapina.  De ahí que la celebración del fin de una dictadura, no debería estar vinculada a las consignas de una ideología asesina.

En el mundo, una de cada cinco personas vive bajo un régimen comunista; y puesta así la cifra no dice mucho.  Empero, un poco de perspectiva aclara las cosas: en 100 años, el socialismo real costó 100 millones de vidas humanas. Sesenta y cinco millones en China, 30 millones en la URSS, 2 millones en Corea del norte y en Camboya respectivamente, y así sigue la cuenta. Ciento cincuenta mil en América Latina, según cifras de la Victims of Communism Memorial Foundation.  En Guatemala, por cierto, al conmemorar los 100 años de la revolución bolchevique, desde la perspectiva de los derechos humanos, la Universidad Francisco Marroquín está recordando a aquellas víctimas.

Haz clic en la foto para ver la conferencia de Ramiro Ordóñez Jonama, sobre la Revolucion de 1944.

Columna publicada en elPeriódico.


03
Jun 17

“Una historia patriótica de España”, por J.M. Marco

Esquilache pagó caro su afán reformista.  Los madrileños se sublevaron contra un extranjero que venía a imponer costumbres ajenas y que consideraban un depredador fiscal.  La frase es de Una historia patriótica de España, por mi cuate, José María Marco, libro que recién terminé de leer.

El libro se lee como se lee uno de aventuras.  No sólo porque José María sabe llevar al lector con una pluma hábil, sino porque la historia de España está llena de andanzas, visicitudes, avatares, coqueteos y devaneos…como en una buena aventura. Seguramente  las historias de muchos países son así; pero hay que saber contarlas para que no sean sólo anécdotas, y para que no sean aburridas.

¿Por qué elegí aquella frase para empezar estos comentarios? Porque las rebeliones contra depredadores fiscales siempre son inspiradoras.

En el libro me disfruté de cuatro capítulos en particular: el de La Reconquista: España en Occidente; el de La España Americana; el de La España de la Ilustración; el de La España Liberal y el de El siglo XX. Del liberalilsmo a la democracia. Por cierto, el que la de José María sea una historia patriótica, no quiere decir que sea una historia condescendiente.  Como historia, la de José María es, como explica Ludwig von Mises, un estudio sobre la acción humana (o sobre las acciones humanas).  Luego, no es una recopilación aleatoria de datos, ni expone una visión determinista.

El libro fue publicado en 2011 y su autor no tuvo tiempo de ver y reseñar la vergonzosa administración de Mariano Rajoy,

La historia de España, por otra parte, a ratos tiene algo que enseñarnos a los hispanoamericanos.


21
May 17

Zompopos de mayo en mi mano

¡Me encantan los zompopos de mayo!  Desde niño me llamaban la atención su tamaño, grande en comparación con otros zompopos y hormigas; pero también pequeño, comparado con uno, por ejemplo.  Me llamaban la atención su dignidad y ferocidad porque cuando uno los agarraba, rápido recibía una mordida.  Esta sin embargo, no era la ponzoñosa de una hormiga de fuego, ni nada parecido.  Pero era una señal inequívoca y valiente: ¡Conmigo no te metas y si caigo, voy a caer luchando!

Ese espíritu combativo también era su perdición; porque los chicos los cazábamos para hacer luchitas de zompopos de mayo.  Yo prefería sentirlos caminar en mi manos y sentir los valientes mordizcos; pero si había una pelea, no le hacía el feo.

Por esos años, un cuate cuya familia era de Santa Rosa llevó al colegio una bolsa con zompopos de mayo asados, o más bien fritos en mantequilla y les agarré más cariño a esos animalitos porque así son deliciosos.  Pero no los volví a probar hasta unas tres, o cuatro décadas más tarde.  Me gustan así y mucho más si pongo unos seis u ocho entre frijoles volteados, o guacamol, sobre una tortilla recién salida del comal.

Ya en el siglo XVIII, Francisco Ximénez, traductor del Popol Vuh, se refirió a los zompopos de mayo en su obra Historia natural del reino de Guatemala; y escribió que tienen la cabeza grande y unas tenazuelas que parece que son de acero y tienen filo, y punta corva y cruzada como las tixeras; y así cortan con ellas cosas bien duras…entre ellas hay unas muy grandes, y con alas, no son que críen alas, sin que es como la gente principal entre ellas. Aquestas grandes y con alas, no salen del hormiguero, sino es cada año cuando caen los primeros aguaceros, que es por el mes de mayo…y se levantan volando con una singularidad maravillosa, por lo cual los indios, y otras personas que las comen tostadas, y dicen que es comida sabrosa, las cogen con facilidad…y es que como no han visto luz, al verla tan hermosa se van a ella, y así los indios no tienen más que encender unos ocotes, y con esto se les vienen todas a las manos, y cogiéndolas las tuestan, y las comen, y aun las sacan a vender, como lo he visto.

Actualización: Les pregunté a los lectores de @luisficarpediem, ¿Has comido zompopos de mayo? Diecinueve contestaron y ¡sólo uno dijo que sí!  Siete de ellos dijeron que no; pero que les gustaría probarlos; y once dijeron que no, y que no les gustaría probarlos.