19
Ene 11

Acometida contra la libertad de expresión

El problema de creer que todos están complotando contra uno, es que así no se puede tener una conversación de buena voluntad.  No se puede intercambiar información, ni se puede aprender de los demás, si uno descarta la posibilidad de que los desacuerdos no sean parte de una conspiración.

Yo creo que a la administración de Los Colom y a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala les está pasando aquello.  Y creo que de verdad creen que todos conspiran contra ellos; o peor aún, es posible que necesiten fabricar conspiraciones con el propósito de cerrar las tenazas contra la libertad de expresión.

El más reciente intento en esta última dirección es el proceso que la CICIG, por medio del Ministerio Público le sigue a Rodolfo Ibarra, a quien acusa de orquestar una campaña de desprestigio en contra suya.  Y, ¿cuáles son las supuestas pruebas que tiene el MP?

Las columnas de opinión de Marta Yolanda Díaz-Durán, Estuardo Zapeta, Gabriel Orellana, Pedro Trujillo, José Miguel Argueta, y trabajos periodísticos de Haroldo Sánchez, Francis Urbina, y Rubén Velásquez.  Todos ellos periodistas de larga tradición en medios como Siglo Veintiuno, Prensa Libre, Nuestro Diario, Guatevisión, y Telediario, entre otros.

El MP supone que, como estas personas se han expresado de modo que contraría a la CICIG, esas personas -muchas de las cuales se conocen entre sí y hasta son amigos- son parte de una conspiración orquestada por Ibarra, e incluso han sido pagados para participar en ese complot.

Todo aquello no tiene sentido porque si el mundo es un pañuelo, Guatemala lo es más.  De modo que el hecho de que las personas se conozcan, se comuniquen y compartan valores y perspectivas no debería extrañarle a nadie.  De hecho, como dice el dicho: Birds of a feather fly in flocks.  No hay forma de suponer, razonablemente, que toda asociación y coincidencia de personas que comparten valores y visiones es una conspiración.  Aquello es un sin sentido porque supone que las personas no tienen principios, ni valores y que necesitan ser pagadas para expresar sus opiniones sinceras.

Todo aquello no tiene sentido porque muchas de aquellas personas tienen años y años de defender el estado de derecho desde las perspectivas filosófica, ética, jurídica y política para mencionar algunas, aún desde antes de que en este país se hablara de comisiones como la CICIG.  Aquello carece de sentido porque, ¿qué clase de periodismo harían aquellos periodistas que nunca cuestionaran a aquellos políticos -locales e internacionales- que ejercen el poder?  ¿Qué clase de periodismo sería aquel que temiera tocar ciertos temas para no ofender a la CICIG?

Todo aquello no tiene sentido porque, ¿qué república sana podría funcionar sin el libre intercambio de ideas y sin la libertad de expresión?  ¿Qué república sana podría ser fundada sobre la ausencia de libertad para disentir?

Empero, y en este mundo torcido, todos aquellos disparates apuntan a que lo que buscan Los Colom, el Ministerio Público y la CICIG  es asustar a la opinión pública y perjudicar a quienes los critican.  Los procesos judiciales frívolos son costosos y desgastantes para quienes los sufren; y no tienen costo alguno para quienes los inician con dinero de los contribuyentes.  Utilizan instrumentos legales para dar la apariencia de ser legítimos.  Limitan la libertad de expresión sin tener la apariencia de ser censura.  Como son contra sólo unos, el gremio periodístico tarda en reaccionar, o no reacciona.  No importa cuántos ejemplos similares hayan oído que ocurren en Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Argentina, el Gremio no se da por aludido.

¿Y cómo es que buscan validar -Los Colom, el MP y la CICIG- su teoría de la conspiración?  Con dictámenes de funcionarios como Carlos Morales Monzón, de la radio estatal; y Gustavo Bracamonte Cerón, de la universidad estatal.  Estos peritos han sido los encargados del humo y los espejos que respaldan las acciones de aquel trío de víctimas con lágrimas de cocodrilo.

En Guatemala, la libertad de expresión está siendo sitiada y minada mediante el uso de instrumentos legales y mediante la fabricación de conspiraciones.  Y usted, ¿no está alarmado?


13
Ene 11

El peligroso legado de la irresponsabilidad y de la ambición

Casi 5 de cada 10 guatemaltecos, principalmente jóvenes y con poca educación, son proclives a apoyar un golpe de estado.  Es el legado de la irresponsabilidad de las administraciones de Los Colom, Oscar Berger, Alfonso Portillo, Alvaro Arzú, Ramiro De León, Jorge Serrano y Vinicio Cerezo, administraciones que en lugar de construir un estado de derecho y fundar una república sobre instituciones lo que hicieron fue perpetuar el sistema de privilegios, fomentar el mercantilismo cuando no el socialismo, y cultivar el ambiente de impunidad que permite el desorden y la delincuencia.

Los jóvenes y los que no tiene mayor educación creen, pues, que por la fuerza se puede resolver lo que ellos creen que no resuelve el derecho.  Creen que la dictadura es mejor que la república.  Por eso, creo yo, es que se inclinan por apoyar un estado de facto, en vez de comprometerse a defender el estado de derecho y la república.  Como los han engañado haciéndolos creer que la democracia y el mercantilismo, pueden propiciar la convivencia pacífica y la prosperidad, están dispuestos a darle la espalda al sistema republicano y al estado de derecho culpando a estos por los fracasos de aquellos.

Los políticos colectivistas, mercantilistas y socialistas que han administrado el presupuesto del estado desde 1986 han cocinado el caldo de cultivo en el que crecen el miedo a la libertad y la dictadura.  ¡Ese es el legado de la irresponsabilidad y de la ambición!


24
Dic 10

Extraordinaria solicitud de empresarios venezolanos

En defensa de la Constitución y de la república, y con mucho valor, la dirigencia empresarial venezolana les pidió a los miembros de las Fuerzas Armadas que desobedezcan las órdenes que, en su criterio, puedan violar la Constitución, o alguna ley de aquel país.

Les hacemos un llamado para que ejerzan la libertad de conciencia y para que rechacen aquellas órdenes que violan la Constitución y las leyes, dijo el llamado, mismo que recordó que no todos los oficiales se han prestado para violentar los derechos de los ciudadanos.

El llamado -aunque tarde- es importante porque Venezuela se está convirtiendo rápidamente en una dictadura totalitaria.  Mis respetos para la dirigencia empresarial venezolana.  Lo que sí es lamentable es que aquella dirigencia todavía no distingue entre democracia y república, de modo que su llamado es para formar un gran frente para la defensa de la democracia y de la libertad.  La dirigencia empresarial venezolana, esta en desventaja filosófica y moral si no se aclara las ideas y si no empieza a ser un poco consistente.  Yo los animo a que su lucha, ¡justa!, sea por la república y por la libertad.

En una pasadita rápida por la Constitución de Venezuela no encontré una norma parecida;pero es muy interesante que, en Guatemala,  el artículo 156 de la Constitución dice, expresamente, que ningún funcionario o empleado público, civil o militar, está obligado a cumplir órdenes manifiestamente ilegales o que impliquen la comisión de un delito.

Normas como esta, propias de una república, sirven como salvaguarda contra tiranos como Chávez, cuando pretenden usar la fuerza de las armas contra los ciudadanos.  Como dijo V, People should not be afraid of their governments. Governments should be afraid of their people.


18
Dic 10

Chávez, el dictador

Hugo Chávez  ya se hizo con el poder que le permitirá gobernar por decreto durante los próximos 18 meses.

La división del poder, que es una de las características fundamentales del estado de derecho, fue eliminada con la ley habilitante que le permitirá al vesánico presidente venezolano decir con propiedad que el estado soy yo.

Chávez se está consolidando como dictador porque la gente olvidó defender y proteger las instituciones republicanas; y se dejó llevar por los cantos de sirena de la democracia.  Si usted quiere saber la diferencia entre república y democracia, haga clic aquí.  Es muy peligrosa la ilusión de que la defensa de los derechos individuales y de la igualdad de todos ante la ley descansa sobre la democracia.


08
Dic 10

Una página ominosa en la Historia de Guatemala

Luego de un desayuno en la Embajada de los Estados Unidos de América, y bajo la supervisión del Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, los diputados no se atrevieron a decirle No a la ley de extinción de la propiedad y del debido proceso, mañosamente conocida como Ley de extinción de dominio.

Dicha pieza legislativa les permite a quienes estén en el uso del poder tomar propiedades ajenas sin que medie un proceso judicial y sin que el propietario pueda evitar el despojo. A modo de güizachada, los promotores de la normativa dicen que la acción no se endereza contra el propietario, sino contra la cosa; y que el afectado puede probar, a posteriori, que el bien no está vinculado a acto ilícito alguno, de entre los que podrían motivar la expoliación.  Sin embargo, el resultado es el mismo: los que ejercen el poder tendrán la herramienta legal necesaria para actuar arbitrariamente, y cualquiera puede ser víctima de quienes puedan hacer uso de aquel instrumento.

¿Se acuerda, usted de la Ley de pánico financiero?  ¿Contra quién la usaron?  Es cierto que quienes pretenden tener el control total de una sociedad no necesitan de una ley que les permita actuar arbitrariamente, ni de una para intimidar a la población; pero ¿qué mejor que contar con una facultad legal para hacerlo?

En una sociedad sin un estado de derecho medianamente consolidado, sin instituciones confiables, sin tradición de respeto a la ley, una normativa que le da amplias facultades de arbitrariedad y de expoliación a los que están en el ejercicio del poder, es, una irresponsabilidad de consecuencias casi inimaginables.

Uno se pregunta que, aparte de la pusilanimidad, ¿qué lleva a las élites de una sociedad a renunciar a valores como la presunción de inocencia y otras garantías para el debido proceso?  ¿Qué lleva a  las élites de una sociedad a darles a los mismos políticos que critica por venales e ineptos, la llave para que puedan disponer antojadizamente de vidas y haciendas?

El miedo y el servilismo han hecho que se se escriba esta página ominosa en la Historia de Guatemala; ahora pregúntese usted, ¿por qué será que los que siempre están gritando Yankees go home! recibieron con tanto entusiasmo esta normativa?


25
Nov 10

El rayo asesino del estado de derecho

Lo que le molesta al diputado Mariano Rayo, de las objeciones que se le hacen a ese engendro que es la Ley de Extinción de Dominio, es que quienes ejercen el poder tendrían que probar o demostrar que los bienes de los cuales se están queriendo apoderar le pertenecen a algún grupo delictivo.

¡Chispas! Si se hacen realidad los sueños de Rayo, ¿qué será de la garantía del debido proceso? ¿Qué será de la presunción de inocencia?  Rayo y los patrocinadores de la LED se merecen el título indiscutible de asesinos del estado de derecho.

Siglos de tradición jurídica en Occidente serían arrasados, de un plumazo, si los promotores de la LED se salen con la suya.


17
Nov 10

¿Qué pasa cuando hay un impuesto injusto?

Ahora que leo que el presidente de la Comisión de Economía del Congreso, Mariano Rayo, está buscando cómo reformar la Ley de Tabaco y sus Productos, con el propósito de restituir el cobro de impuestos a la fabricación e importación de cigarrillos al país, me acordé de una frase de Edward Abbey que dice que If you refuse to pay unjust taxes, your property will be confiscated. If you attempt to defend your property, you will be arrested. If you resist arrest, you will be clubbed. If you defend yourself against clubbing, you will be shot dead. These procedures are known as the Rule of Law.


12
Nov 10

La toma de Guatemala, ¿está encaminada?

Los niveles de impunidad rebasan la capacidad de la Comsión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, dijo el miembro (¿o ex miembro?) de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, Ramón Cadena.  Y lo que dijo es muy importante porque la Cicig está enfrentando una crisis.

Como veo la cosa es que desde hace ratos hay grupos políticos muy interesados en pintar a Guatemala como un estado fallido. ¿Con qué propósito? Con el objetivo inmediato de que la comunidad internacional tome el control político del país y neutralice los procesos internos de construcción de una república basada en el estado de derecho; y lo sustituya por un mecanismo constructivista para establecer el socialismo, sin necesidad de acudir a los procedimientos democráticos.

La nonata Comisión de Investigación de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad en Guatemala fue el primer intento por tomar el control institucional del país.  Y fracasada esa instancia, la Cicig fue the second best.  Empero, los arquiectos del plan ya se están dando cuenta de que si su instancia no tiene los poderes plenos de una KGB, una Gestapo, o una Stasi, la cosa es cuesta arriba.  Porque los chapines no son tan ovejunos como parece.

Desde otra perspectiva, pero con similares efectos, la guerra perdida contra las drogas está haciendo otra parte del trabajo.  Una pleyade de regulaciones intrusivas, específicas y concretas está haciendo la labor de intimidar y neutralizar a la sociedad.

En La rebelión de Atlas, por Ayn Rand, el científico del estado, Floyd Ferris se lo explica así a Hank Rearden: ¿Realmente pensó que queremos que esas leyes se cumplan?..lo que queremos es que se dobleguen…Buscamos el poder y vamos directo a él.  Ustedes son sólo segundones.  Nosotros conocemos los verdaderos trucos y será mejor que lo admitan.  No hay forma de gobernar  a personas inocentes, porque el único poder que tiene cualquier gobierno es el de lanzarse violentamente contra los criminales…Se declaran delictivos tantos actos que es imposible que la gente viva sin quebrantar alguna ley…si uno dicta leyes que nadie puede respetar, que es imposible hacer cumplir y que no pueden interpretarse de manera objetiva, inmediatamente crea una nación de transgresores y, enseguida, se puede caer sobre los culpables.

De ahí que la Cicig y la guerra perdida contra las drogas demanden una legislorrea compleja y ambigua.  De ahí que ex miembros de la guerrilla y sus organizaciones en la sociedad civil sean tan entusiastas de la multimplicación de delitos y de criminalizar todo lo que se pueda.  De ahí que estén anunciando que la Cicig no es suficiente y que hace falta más, más y más.  Un tribunal de fuero especial, quizás, como lo dejó ver Cadena.

Y ni siquiera haría falta que hubiera un consentimiento ciudadano.  No.  Según Cadena, los políticos socialistas y sus burócratas que dominan el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas tendrían la facultad de imponerse, sin más.

Pero a la ONU hay que verla con cuidado; y a sus entusiastas les recomiendo tres libros muy buenos: ONU, historia de la corrupción, por Eric Frattini; El espejismo humanitario, por Jordi Raich; y Lords of Poverty: the Power, Prestige and Corruption of the International Aid Business, por Graham Hancock.

El tema de la toma de Guatemala ya está siendo discutido en serio.


12
Nov 10

Dall’Anesse ¿está “mascado”?

Francisco El tractor Dall´Anesse, jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, se mascó porque una jueza no falló como querían él y su Comisión en el caso de Pavón y Alejandro Giammattei.

Empurrado, el director de la Cicig reunió a miembros del Cuerpo Diplomático y se quejó con ellos (según contaron los embajadores de Alemania y de Italia).  ¡Y denunció una campaña de desprestigio!  Yo digo que, con firmeza y de una vez por todas, el Cuerpo Diplomático debería reaccionar y suspenderle toda ayuda económica a Guatemala.  El dinero de los tributarios gringos y europeos no debería ser desperdiciado en un pueblo tan mal agradecido, ingrato y conspirador, dijo Cándido mientras comía un biscotti.

En tiempos del oidor Carlos Castresana, la Cicig y sus patrocinadores se habían acostumbrado a que el Ministerio Público y los jueces actuaban sumisa y obedientemente conforme a las ordenes de la Comisión.  El Oidor tenía intimidadas a muchas personas con su personalidad de encomendero; y con sus métodos de policía franquista.  Empero, quizás ya va siendo tiempo de que la Comisión se someta al estado de derecho y que, si quiere resultados, presente pruebas objetivas y convenza en vez de imponerse.

Dall´Anesse tiene ese reto para sí y para la comisión que dirige; por el bien de los guatemaltecos y por el bien de la justicia.  Si no, por mucho que se queje y muchas conspiraciones que invente, no va a ganarse el respeto de los chapines.  El de sus colegas burócratas y el de la comunidad oenegera ya los tiene; pero esos no son el que importa.

Sospecho, y ojalá no sea cierto, que en la vía de obtener resultados a la medida de sus necesidades, tanto la Cicig como sus patrocinadores van a tratar de que el próximo Fiscal General sea una persona dócil y llevadera, dispuesta a hacerles copy and paste a todo lo que la Comisión le pida.  Los fiscales y los jueces con criterios propios, puede que sean un estorbo para la Cicig.

En buen chapín, por cierto, estar mascado es estar enojado.


26
Jun 10

Jugando con vidas humanas

Vea, usted, las llantas de esta camioneta. No es que estén desgastadas, ¡están totalmente lisas! Esta camioneta presta servicio a la gente de San Juan Sacatepequez. En tiempos de lluvia, en carreteras llenas de curvas, cargadas con gente y aveces a velocidades temerarias, camionetas como estas circulan por todo el país como si nada.

¡Por supuesto que hay autoridades encargadas de supervisarlas y por supuesto que hay regulación al respecto!; empero, ¿desde cuando las regulaciones y los burócratas son garantía de algo? Digo esto, porque mucha gente honrada cree, de verdad, que las regulaciones evitan los males. Creen, de verdad, que mientras más regulaciones hay, menos posibilidad de males hay. Pues bien, ahí está que no. El transporte colectivo -urbano y extraurbano- es un servicio altamente regulado. Con reglamentos, controles e inspecciones. Y vea usted…como no hay un estado de derecho, y como generalmente hay connivencia entre los regulados y los reguladores, como suele suceder, por ahí andan los transportistas (y sus reguladores) jugando con vidas humanas.

…y si así están las llantas, ¿cree usted que el motor, los frenos y las luces de los autobuses como este, reciben un mejor mantenimiento?

La clave, pues, no está en que se multipliquen los reglamentos y los inspectores; sino en que -cuando sea necesario- se cumplan las leyes generales que ya hay, como la ley penal y sus artículos sobre homicidio y sobre lesiones, por ejemplo; y que haya tribunales de justicia confiables; así como un Ministerio Público eficaz.

Todo lo demás son papas y pan pintados.

Foto por Así es la vida.