09
Feb 09

Wachik´aj, ProReforma y el tema de la edad

En los siguientes párrafos, la lastimosa crítica que el blog Wachik´aj, le hace a ProReforma hace gala de toda su miseria superficial.

Dice, el autor de W, que “sobre lo bicameral para asegurar un senado conservador de mayores de 45 años, vitalicio, y que sólo lo elijan los ciudadanos mayores de 45 años… Entonces tendríamos dos tipos de ciudadanía. ¿Acaso yo, con 26 años, que trabajo, estudio, pago impuestos, hago propuestas, fiscalizo, soy menos ciudadano que un tipo de 45 años que no paga impuestos ni hace propuestas ni fiscaliza? ¿Por qué, si somos iguales ante la ley, vamos a ser diferentes en derechos? Si yo cumplo con mis obligaciones como ciudadano debería tener los mismos derechos que todos los demás ciudadanos (como poder elegir y ser electo). Además que ponen requisitos vacíos para optar a ser senador como tener buena reputación. ¿Qué es tener buena reputación? ¿Ser neoliberal y evadir o eludir impuestos, o ser competitivo a costa de pagar malos salarios a sus trabajadores? Yo no metería las manos al fuego por todos mis colegas columnistas o periodistas o internacionalistas. No sé si ProReforma metería las manos al fuego por todos los empresarios y agentes de mercado”.

Yo de verdad sospecho que Martín ni siquiera leyó la propuesta de ProReforma. Eso explica la falta de profundidad en sus comentarios, y explica los descuidos en los que incurre. Explica, también, sus imprecisiones. Por ejemplo: W afirma que ProReforma propone que los senadores sean mayores de 45 años y que sean electos por ciudadanos mayores de 45 años. Eso no es cierto y se comprueba de forma sencilla: el texto dice que los senadores serán electos en el año en que cumplan 50 años, por sus coetáneos. Perdone usted, pero 50, no es lo mismo que 45; y si Martín fuera más cuidadoso con sus lecturas y sus juicios, se habría dado cuenta. Es cierto que son sólo 5 años de diferencia, pero uno espera que un bloguero y columnista de la talla del autor de W sea capaz de notar esos detalles.

Claro que si le dedicó 5 años de su vida a leer obras de Ludwig von Mises y de otros autores liberales; y aún así es capaz de escribir el apellido del filósofo austriaco con dos letras S, ¿por qué no iba a cometer la ligereza de confundir 45 con 50?

Dice W que los senadores serán vitalicios; ¡y miente! Miente porque está clarísimo, que la propuesta dice que su período será de 15 años y que habrán de retirarse a los 65.

El resto del comentario es un desfile de falacias y de juicios inconexos. Martín supone que porque el senado esté integrado por gente de cierta edad, necesariamente va a ser conservador; y dicha apreciación no es sino un disparate. Martín generaliza demasiado y pinta con una brocha demasiado gorda; y creo que subestima a sus lectores.

Acto seguido, espeta una pregunta que no tiene pies ni cabeza: “¿Acaso yo, con 26 años, que trabajo, estudio, pago impuestos, hago propuestas, fiscalizo, soy menos ciudadano que un tipo de 45 años que no paga impuestos ni hace propuestas ni fiscaliza?”. Para comenzar, compara peras con manzanas. El ciudadano virtuoso de 26, debe ser comparado con un ciudadano virtuoso de 50 (no de 45); porque si no es así, la comparación es inválida y el tema de la edad es inatingente. Esto es porque si comparamos a un ciudadano cívicamente virtuoso, con uno que supuestamente no lo es; lo que tiene importancia es la virtud cívica, y no la edad. Es una falacia muy rudimentaria la que ha elaborado Martín; y yo diría que está confiando demasiado en la paciencia que le tienen sus lectores.

Por otro lado, ¡Ya existen límites de edad para ciertos puestos públicos! ¿Por qué le escandaliza el tema al autor de W? Para ser Presidente de la república se debe ser mayor de 40 años y para ser ministro hay que ser mayor de 30; y si Martín fuera un poquito más serio, debería estar clamando contra aquellos límites. Pero eso es mucho pedir.

El autor de W se ahoga en un vaso con agua por este tema de la edad; por eso, veámoslo en una dimensión más ponderada. A sus 26 años y siendo un ciudadano ejemplar, Martín podría ser diputado y podría ser alcalde; y a los 30 podría ser ministro y así podría construir su carrera política para presidir la república, o para ser senador. De todos los altos puestos públicos de elección –y de nombramiento–que están disponibles; ¡sólo dos tienen requisitos de edad! ¿Cuál es el alboroto? ¿Dónde está la negación de sus derechos?

Lo de la edad, además, tiene una buena razón: a los 50 las personas ya han vivido y hecho lo suficiente como para que se noten sus verdaderos colores. A esa edad, sus coetáneos y sus prójimos ya saben si alguien es un pícaro, o no; ya saben si ha sido productivo, o no; ya saben si es digno de confianza, o no. Ya conocen su desempeño cívico, si es que lo ha tenido. Yo sé bien a quiénes de mi generación me gustaría elegir para senadores; y se bien a quienes no les encargaría nada. Y luego no hay discriminación alguna, porque todos los que lleguen a 50 años de edad tendrán oportunidad de elegir senadores, sin distinción de sexo, etnia, posición económica, ni nada de eso.

En W, su autor se alborota porque los candidatos a senadores deban ser de buena reputación. Y yo creo que, honradamente, es mejor un candidato con buena reputación entre la gente de su edad; que uno que tenga mala reputación. ¿Usted que cree? Entre la gente que usted conoce, y que pudiera llegar al senado, ¿a quién elegiría, a uno con buena reputación, o a uno con mala reputación? Yo no sé usted, pero cuando leo estas críticas de Martín, pienso que de verdad no se pone serio. Y además, ¿quién mejor que los de la generación de uno, para conocer las ejecutorias y la reputación de uno?

Y hágame usted el favor, las últimas líneas del párrafo no aguantan la más mínima prueba de lógica. En inglés, la palabra sophomoric se refiere a una argumentación arrogante, pero carente de información, o inmadura; muy parecida a las críticas de W. ¿A qué viene eso de que “yo no metería las manos al fuego por todos mis colegas columnistas o periodistas o internacionalistas. No sé si ProReforma metería las manos al fuego por todos los empresarios y agentes de mercado?” ¿Qué tiene que ver eso con nada? ¿Dónde habla ProReforma de columnistas, periodistas, internacionalistas, empresarios y agentes de mercado? ¿Estábamos hablando de edad, o no? ¿Por qué es este brinco súbito? Es como lo de los liberales, la competitividad y los impuestos; ¿a qué viene todo eso? Yo digo que esta línea de argumentación: imprecisa, llena de falacias, falta de lógica, desordenada, viceral y forzada, es sophomoric.

De verdad hubiera querido, yo, una buena discusión sobre la distinción entre leyes como normas generales y abstractas; y legislación como reglamentos específicos y concretos. Hubiera querido saber qué opina alguien con las credenciales del autor de W, acerca de por qué es que el senado debería ocuparse de las primeras, y el congreso debería hacerlo de las segundas. Pero de eso, que es de fondo: niente.

Yo digo que, ProReforma merece menos discursos de barricada y una discusión más profunda y seria. Digo que si el autor de W no tiene una propuesta (aunque asegure que las hace), sus críticas serían muy valoradas, si por lo menos tuvieran que ver con lo que está criticando. Serían más valiosas si leyera y entendiera lo que está criticando.


09
Feb 09

Antojo de Tortrix y el mono que habla

Luego de que leí la historia del mono que habla, a causa de los Tortrix, no me aguanté las ganas y tuve que ir a comprar mi bolsa de los respectivos.

Allá por 1974/75, cuando estaba entre Primero y Segundo años de Básicos, casi todas las tardes me comía una bolsita de esas delicias. En esa época tuve varias aficiones alimenticias de las que me acordé hoy: panes con mantequilla y ajo después del almuerzo; y Tortrix, o Cremas de Pozuelo para la refacción de la tarde. Acompañadas por Coca-Cola, o leche con Milo, según fuera el caso.

Las golosinas de la tarde las disfrutaba junto a mi chihuaha La Chiqui, mientras veía televisión; y las compraba en la tienda de doña Tinita que quedaba justo frente a la casa, del otro lado de la Avenida Independencia.

Los Tortrix son unas de esas cosas que no han disminuido su calidad con el paso de los años. Siguen tan sabrosos y tostaditos como en aquel entonces. ¡Y como tenía añales de no entrarle una bolsa de esas tortillitas de maíz, con su sabor tan característico, me gocé mucho la que casi me me comí hoy completa!

Los Tortrix son ricos con frijoles negros y crema; con queso crema y jalea de chiles pimientos; y con una Taco Salad que hace mi madre.


08
Feb 09

Los delincuentes están afligidos

¡Puchis, usté!, hoy si que los delincuentes han de estar afligidos, me dijo Cándido mientras me acompañaba con un tamal y con una taza de chocolate. Van a suspender la emisión de licencias de armas, añadió mi amigo.

Yo digo que los delincuentes, que siempre son respetuosos de la ley, van a salir afectados por la suspensión. ¡Que bueno, porque así la gente decente que tiene armas no va a poderse defender por sí misma y se va a ver obligada a depender de la Policía Nacional Civil! Eso es lo que hace falta para combatir la delincuencia, ¡orden! No importa que que no se apliquen las leyes ni las penas que ya están establecidas; lo que importa es que se multipliquen las prohibiciones, los controles, las licencias, y todas esas cosas, agregó Cándido, mientras sonreía como sonríe cuando se echa sus sarcasmos.

Y yo, que prefiero no discutir cuando estoy desayunando, y menos en domingo, le digo: Tiene usted razón, amigo. ¡Nada como las prohibiciones para echarles a perder el negocio a los criminales!


08
Feb 09

Explosión por la Cicig

¿Notó usted la explosión de propaganda y apoyo que está recibiendo en la Prensa local la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala? Esas cosas no pasan por casualidad.

Ayer, en El Periódico, “diplomáticos de tres países manifestaron su respaldo a la Comisión y calificaron de forma positiva el desempeño que ha tenido el Ministerio Público”. Hoy, en Prensa Libre, seis de aquellos procónsules respaldaron el trabajo de Carlos Castresana, director de la Cicig.

El blog La prensa negra de Guatemala se dio cuenta de esta explosión de vítores para la Cicig y escribió que “atras quedan las noticias de la indole común, para darle a Castresana un espacio abierto para que demuestre su trabajo que es la viva muestra de intromisión extranjera en el país.” Igualmente se dio cuenta el columnista Estuardo Zapeta que tituló su comentario del sábado: Castra, o sana, en alusion a que aquella comisión castra los débiles sistemas, en vez de fortalecerlos; y dice que está sanando el sistema. “Se dejan castrar, porque sólo así —castrados—son sujetos de limosnas internacionales”, advierte Zapeta.

Casualmente leemos que el Congreso reactivará la agenda de aquella comsión. Con razón es que los procónsules están en campaña.


08
Feb 09

Sic transit gloria mundi

Lo que una vez fue una elegante, bonita y moderna carátula de teléfono móvil ha terminado sus días de gloria, y yace incrustado en el piso de tierra. Como yo crecí tiempos en los que había un sólo modelo de teléfono fijo, y no más; a mí me maravillan toda esta diversidad de aparatos y carátulas que hay ahora.

En los años 60 el monopolio de las telecomunicaciones sólo tenía un modelo Siemens, de color gris. Y en todas las casas que tenían la buena fortuna de contar con teléfonos había principalmlente dos modelos: Unos cincuenteros teléfonos negros que eran muy pesados, ¿los recuerda usted?; y los modernos grises.

Ahora, que hay más teléfonos que personas, en el país, la gente cambia de modelos y de carátulas con una frecuencia extraordinaria. Lo que antes era un lujo para políticos, obispos, empresarios, sindicalistas, oficiales del ejército, comandantes guerrilleros y otras elites, ahora es cosa común, hasta para los chapines más sencillos.


07
Feb 09

Un meón oculto

Este meón se creía a salvo detrás del poste…pero no. Esta sección responde al hecho de que orinar en la calle es una de las costumbres chapinas más desagradables. Yo la comparo a la de ser impuntual y a la de no confirmar las invitaciones.


06
Feb 09

Como la avestruz

El mito dice que las avestruces meten la cabeza en la tierra cuando se ven amenazadas; y esa imágen del gran pájaro tratando de hacerse ajeno a la realidad, es de lo que me acordé cuando leí que el nivel de consumo bajó entre 15 y 25% en industrias como la de alimentos y bebidas, maquila y plásticos. Ahora que veo que ha bajado la demanda de viviendas y que los precio de los alquileres está disminuyendo, me acordé de cómo es que el ministro de Finanzas, Juan Alberto Fuentes Light, ningunea la crisis. ¿Será porque quiere cobrar más impuestos y elevar el gasto público, aunque los chapines están pasando penas?


06
Feb 09

Socialdemocracia en acción

Según la Constitución de Guatemala el estado velará por la salud y la asistencia social de todos los habitantes; y el estado reconoce y garantiza el derecho a la seguridad social de los habitantes de la Nación. El Organismo Ejecutivo asignará anualmente en el Presupuestode Ingesos y Egresos del estado, una partida para cugrir la cuota que le corresponda el estado como tal y como empleador.

Aaaaaaaaaah, pero ¡Ups! Lo que ocurre en realidad es que la deuda que el estado tiene con el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social sigue en aumento ya que aparte de los Q14 millones que la administración de Los Colom le debía al cierre de 2008, la misma no presupuestó el monto total que debería pagar por sus cuotas en 2009. Esto lo puede leer en la página 21 de Prensa Libre de hoy.

La socialdemocracia chapina tiene plata para colgar mantas frente al Palacio Nacional y para usurpar la iconografía revolucionaria; pero…no tiene plata para cumplirles a los trabajadores; ni se le ven ánimos de desmonopolizar la seguridad social.


06
Feb 09

Por los perros y los gatos

Aware es un refugio para perros y gatos que se encuentra en el kilómetro 40 de la carretera a Sumpango.

Mi amiga, Marcia, cuenta que “al entrar al camino de terracería, rumbo a Aware se dificulta un poco el trayecto pero todo vale la pena, cuando las puertas del portón de malla se abren y nos encontramos en un terreno boscoso habitado por una pareja de esposos muy amables y con un enorme corazón y amor hacia los animales y por una cantidad considerable de perros y mininos. Hay perros sueltos que corren felices alrededor de los visitantes y esperan por parte de ellos una muestra de cariño, los demás se encuentran en sus respectivas jaulas, todas con su parte de patiecito y otra parte con lámina, hay de todo amigos, perros de tamaño grande, medianos y otros más pequeños, la mayoría mestizos pero no por eso menos hermosos y todos en espera de una segunda oportunidad. Por otra parte, los gatos son realmente bellos y se desviven porque se les haga una caricia”.

Dice Marcia que en Aware “cuentan con cachorritos listos para ser adoptados. Permítanme contarles además que todos los perros y gatos cuentan con sus vacunas y están operados para no reproducirse. Los invito de todo corazón que se acerquen a Aware3 para conocer la hermosa labor que realiza la señora Xeni y su esposo, además están muy necesitados de colaboración tanto de voluntariado como de alimento para las mascotas, porque tienen más de 200 perros y como 80 gatitos, sí amigos, esa cantidad de animalitos, todos bien cuidados y tratados con cariño, pero el alimento muchas veces escasea y hacen falta manos para ayudar. Está abierto al público los domingos de 10:00 a.m. a 3:00 p.m. y para mayor información se pueden comunicar con la señora Xeni al 5401-3148, o con Alejandra Estrada al 4248-4076”.

El domingo 8 de febrero, a partir de la 1:00 p.m. en las Ruinas de Concepción, en la Antigua Guatemala, se celebrará un casino para recaudar fondos para Aware. La entrada tiene un costo de Q15 por persona y habrá juegos y rifas.

La foto es de la colección de fotos de perros, de mi amigo Ráúl.


06
Feb 09

El fin de las parabólicas…el fin de una era

Uno de mis vecinos ha desmantelado su antenta parabólica; y mientras yo observaba parte del proceso pensé que el fin de las antenas parabólicas, es el fin de una era.

Allá por principios de los años 80 la televisión por cable empezó a estar disponible para los guatemaltecos; y casi paralelamente a ese servicio aparecieron las parabólicas. Tener cable era cuestión de status; pero tener parabólica era un nivel más alto. Y mientras más grande era la parabólica…¡más status! En el interior del país, a donde no llegaba la televisión local, y donde no había servicios de cable, las parabólicas eran una necesidad.

Esas antenas ponían en manos de sus propietarios exclusivos un mundo que ahora está disponible para todos por medio del cable. ¿Se ha dado, usted, cuenta de que en La Limonada ya no se ven antenas de televisión ni nada parecido? Eso es porque en esa área marginal casi no hay quien no tenga cable.

Algo divertido con respecto a las antenas parabólicas es que eran chismosas. Lo que no ocurre con el cable. Resulta que para ver la progamación del satélite que ofrecía pornografía, la antena tenía que estar apuntada perpendicularmente. Y entonces, uno podía suponer que si veía una antena apuntando para arriba, sus propietarios veían la programación de aquel satélite.

Ahora, las antenas de otros servicios similares son de tamaño discreto y tengo la impresión de que no delatan a sus usuarios.