08
Abr 10

¿Las mujeres y los niños primero? No, ¡aquí, no!

Con una sonrisa que no le cabe, Rafael Espadita Espada recibió una de las primera vacunas contra la fiebre AH1N1, que llegaron a Guatemala, donadas por la Organización Panamericana de la Salud. Menos gozoso, pero, ¿con la conciencia tranquila? también recibió la suya el ministro de Salud, Ludwin Ovalle.
Las fotos de aquellos trascendentales actos las vimos, hoy, en el diario Siglo Veintiuno; y cuándo las ví, me acordé de aquellas numerosas películas en las que el capitán de un barco anuncia que podrán subir a los botes salvavidas las mujeres y los niños primero. Caballerezca decisión que, en ciertos círculos, denota magnanimidad, bonhomía y gentileza.
Si usted hubiera sido Espadita, u Ovalle, ¿le habría pedido a su gente de relaciones públicas que organizara photo ops poniéndoles vacunas a un grupo de niños, o se hubiera puesto, usted, a salvarse de primero? Cada quién, claro, de acuerdo con sus prioridades y sus principios.

08
Abr 10

El CNA, ¿también es cajero automático?

Las canalladas parecen no tener límite alguno. Luego de que el monopolio de las adopciones acabó con los sueños de tener familia, para miles de niños, ¿qué podría sorprendernos? Hoy leo que la ley antiadopciones no estipula que deba existir una presidencia en el Consejo Nacional de Adopciones y que a pesar de eso, la actual presidenta Elizabeth de Larios, se recetó desde esa posición unos Q480 mil en gastos de representación.

En la misma tradición que Erick Alvarez, el presidente de la Corte Suprema de Justicia que se fue a Brasil acompañado por una asistente; o de Oscar Perdomo, el secretario de la Vicepresidencia que compraba pititangas con fondos del Trifinio; la esposa de Carlos Larios, secretario de la Presidencia, gasta el dinero de los tributarios desde una posición arbitraria.
En Nueva York, por cierto, se sigue un proceso penal contra el expresidente, Alfonso Portillo, por haber hecho de la Presidencia su cajero automático personal. ¿Qué podría pasar con otros funcionarios que hacen cosas parecidas?
No pongo enlace a la noticia porque no la encontré en el sitio Web de Prensa Libre. La misma está en la página 10 de su edición de hoPublicar entraday.

08
Abr 10

Maestros abusadores

En la Primaria tuve un maestro que, cuando los estudiantes estábamos fastidiando mucho, nos apretaba, en el hombro, al estilo del doctor Spock. ¡Y eso como duele! En la Secundaria, tuve una maestra que, cuando nos poníamos pesados, nos golpeaba con una regla en las yemas de los dedos, con estos cerrados; y en otro colegio, llegué en el año en que la directora dejó de usar un puntero con el que les daba en los camotes a quienes colmaban su paciencia.

Más tarde, en la universidad, conocí a dos profesores que eran infames por ejercer el terrorismo psicológico sobre sus estudiantes, especialmente mujeres; y a otro que daba su clase mientras miraba fijamente los pechos de una compañera. También conocí a otro que, al nomás entrar al aula, sacaba un billete y se lo daba a la primera estudiante que encontraba, con la siguiente instrucción: ¡Negro y sin azúcar!

Eso es lo más cerca que estuve de maestros abusadores; y las historias vienen al caso porque hoy leo que, entre dos y tres de cada diez denuncias de abusos de menores involucran a educadores.

08
Abr 10

Los matilisguates en mi camino


Esta calle, con matilisguates, es una de las razones por las que me gusta ir en bicicleta a la oficina, sobre todo en las mañanas.

07
Abr 10

Las cuitas del Museo Nacional de Historia

Conocí la colección que se exhibe en el Museo Nacional de Historia cuando las piezas estaban amontonadas en un salón abajo de la Biblioteca Nacional. Yo la visitaba, a mediados de los años 70, cuando me capeaba del colegio e iba al Parque Central a buscar turistas para enseñarles los alrededores.
Nunca me gané más que un helado, o Q0.25; pero aprendí mucho por andar metido en el Palacio Nacional, la Catedral, la Biblioteca, el Archivo General de Centroamérica y aquel remedo de museo. Luego, quizás durante los años 80, la colección fue guardada para aparecer, después, en el edificio que ocupa ahora. Este es el del viejo Registro de la Propiedad Inmueble. Ahí fueron a parar casi todas las cosas que yo solía ver en el salón de la Biblioteca; y hasta la fecha, las viejas y precarias cédulas que identificaban los objetos en los años 70, son las mismas que identifican a los objetos en la ubicación actual del museo. La verdad sea dicha, los guatemaltecos no tenemos un buen museo de Historia. Nada que se parezca, ni remotamente, a museos como el Popol Vuh, el Ixchel, o el de la Catedral.
En una de sus calenturas, cuando era Presidente de la República, Alvaro Arzú dispuso convertir el Palacio Nacional en Palacio de la Cultura; y el guacamolón se transformó en un museo vacío y sin nada que exhibir. De cuando en cuando aparece por ahí alguna exhibición itinerante y el viejo Palacio sirve más para actos protocolarios y cócteles, que para exhibir algo de la cultura chapina.
Si el estado no podía con los museos de Arqueología, de Arte Moderno, de Historia Natural, ni con el citado Museo Nacional de Historia, ¿qué necesidad había de convertir el Palacio Nacional en pretencioso Palacio de la Cultura? Y, al final de cuentas, los museos estatales no son distintos a las escuelas estatales, los hospitales estatales, los bancos estatales, y otras cosas parecidas.
Talvez, ahora, que se discutió el traslado arbitrario del Museo Nacional de Historia de su ubicación actual al Palacio de la Cultura, sería buena ocasión para pensar afuera de la caja y explorar cómo podríamos tener buenos museos, de una forma que no fuera parasitaria, ni estuviera sujeta a las fiebres de la política.
La foto, por Luis Pedro Mirón, es de una de las coronas de laureles, de plata, que les fueron otorgadas a los autores del Himno Nacional de Guatemala. Las coronas se hallan en el Museo Nacional de Historia.

07
Abr 10

Vacunas serán repartida políticamente

De forma arbitraria, y con criterio político, serán repartidas las vacunas contra la influenza AH1N1 que donó la Organización Panamericana de la Salud. El Ministerio de Salud anunció que aquellas 260 mil vacunas no serán comercializadas, sino que serán distribuidas a grupos seleccionados por la burocracia. Los primeros en recibirlas serán los trabajadores de las salud; y luego, podrán tener acceso a las vacunas los maestros (¿Los de Joviel Acevedo?), los trabajadores de las aduanas (¡Hágame usted el favor!) y los periodistas (¿Es broma?), los pilotos (¿Cuáles específicamente, los de TACA, los de la Fuerza Aérea, los de Siga?), y las mujeres embarazadas.


07
Abr 10

¿Por qué hay leyes estúpidas?

La ley que obliga a los motoristas a no llevar pasajeros es una ley estúpida; porque nadie está dispuesto a hacerla cumplir, y nadie tiene autoridad moral para hacerla cumplir. La iniciativa de Impuesto a la Primera Matrícula, que reduce del 10 al 60% la tasa, si los vehículos tienen golpes, es una iniciativa estúpida que producirá otra ley estúpida.

Adivine usted qué es lo que pasará: que todos los autos vendrán chocados. Y como aquí, la mano de obra es relativamente barata, pues los autos con abolladuras serán fácilmente reparados y no habrán pagado la totalidad de aquel impuesto inicuo. Y, encima de todo, como el descuento dependerá de las decisiones arbitrarias de algunos funcionarios, se abrirán las puertas de la corrupción cuando los importadores quieran elevar de 20 a 40 ó a 60% el descuento, y los funcionarios puedan decidir si lo elevan, o no.

07
Abr 10

Mis respetos para la Cámara del Agro

No más impuestos y no más deuda, dijo el nuevo presidente de la Cámara del Agro, Otto Kuhsiek, al asegurar que esa asociación gremial continuará en la línea de exigir transparencia en el gasto público y demandar mecanismos para reactivar la economía. El dirigente de los agricultores aseguró que la Camagro tampoco apoya la propuesta del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras de incrementar el Impuesto al Valor Agregado del 12% al 13%.

Ojalá y esta fuera una señal de que, algunos sectores empresariales, están entendiendo que en esto de los impuestos hay que defender principios, en vez de negociar posiciones. Si así fuera: ¡Mis respetos!


07
Abr 10

El próximo pánico global ¡ya está aquí!

Mi amigo Warren anda esparciendo la siguiente especie: El exceso de industrialización en el hemisferio Norte está ocasionando un sobrepeso en esa parte del globo terráqueo; y, en consecuencia, el peso puede hacer que se desvíe el eje de la Tierra. Si eso llegara a ocurrir, el planeta podría salirse de su órbita alrededor del Sol y, una de dos: O nos alejamos del Sol y nos morimos de frío; o nos acercamos al Sol y nos freímos.

Cándido, que lo escuchó mientras comía mangos en dulce, está pasmado. Cánido no se pierde los programas apocalípticos del Discovery Channel, del NatGeo, ni del History Channel. Cándido colecciona las homilías contra la minería de Rodolfo Quezada y de Alvaro Ramazzini. Cándido celebró La hora de la Tierra, y en su automóvil tiene una calcomanía que dice Selva sí, petróleo no. Y ahora ya tiene otra cosa de qué preocuparse.
Warren leyó, en The Wall Street Journal de ayer, un artículo por Bret Stephens titulado What´s the Next “Global Warning”?; y en el, él autor explora la idea de que ahora que todo eso del calentamiento global ha muerto, luego del Climagate y del fiasco de Copenague, algo tendrá que tomar su lugar.
¿Y por qué? Pues porque el dinero fluye generosamente hacia las organizaciones y burocracias que se ocupan de elevar los niveles de alarma y de diseñar soluciones para resolver aquellos miedos. Los políticos socialistas -y sus aliados- viajan a todo tipo de seminarios para discutir presuntas soluciones, generalmente de orden totalitario, y generalmente costosísimas, para resolver los supuestos peligros.
Ya que el pánico por el calentamiento global se volvió aburrido y perdió credibilidad, arguye Stephens, el mundo necesita un pánico nuevo y mejor. Y aquí es donde entra el humor de mi amigo Warren. Como Stephens ofrece un premio para el que proponga el nuevo pánico, Warren se ideó ese de la industrialización.
Y Cándido ofreció soluciones: Primero: detener la industrialización en el Norte, por la fuerza si fuera necesario y cuando no se pudiera hacer mediante impuestos impagables; segundo, subsidiar la industrialización en el Sur, a cualquier costo y por la fuerza si fuera necesario; y, cuando se llegue al balance total, legislación férrea para que por cada fábrica que se ponga en alguno de los dos hemisferios, otra exactamente igual sea instalada en el hemisferio opuesto. Con esta última solución se evitaría que se vuelva a producir el desbalance.
No se vale que los del Sur eliminen toda traba a la industrialización, porque esa sería una solución neoliberal.
¿Y qué ganará Warren si su idea es la mejor? Stephens ofrece una hamburguesa y una cerveza en cierto restaurante de Nueva York.
…y a Cándido no le gusta la idea porque, según él, debería haber una ley que prohíba las hamburguesas y las cervezas ya que engordan a la gente y el costo de atender a los obesos pesa sobre el sistema estatal de salud.

07
Abr 10

No han de estar tan mal las cosas

El lunes, la llanta de atrás de mi bicicleta sufrió dos pinchazos; y entonces caminé en busca de quién me la reparara. Al llegar al primer negocio de reparación de pinchazos, que me quedaba en el camino, el dependiente estaba sentado al fondo del local y desde ahí, con gestos y sin levantarse, me hizo saber que no repararía la llanta.

Luego de desear que un mal rayo lo parta caminé hacia otro negocio similar; y ahí, el encargado estaba sentado junto a la puerta. Cuando le pregunté si me podía reparar la llanta de la bicicleta, me vio con cara de por supuesto que no, y me indicó que no lo haría. Sobra decir que también le desee el mal.
Entonces me dirigí a un tercer Pinchazo; ya ahí sí. Un muchacho me dijo que me cobraba choca o sea Q25, y se dispuso a reparar la llanta en cuestión. Cuando terminó, le pagué y todavía le deseo bendiciones. Los tres quedan a pocas cuadras de mi casa…y ya se a cuáles no ir a menos que no tenga otro palo en que ahorcarme.
Da mucho que pensar la actitud de las personas en los dos primeros Pinchazos.
Por cierto que, en Guatemala, una choca es una moneda de Q0.25; y, por extensión, supongo que también se le dice choca a la cantidad de Q25. Aquí, un Pinchazo, es un negocio especializado en la reparación de llantas paches. Una llanta está pache cuando está desinflada.