02
Nov 11

Fiambre 2011, !que delicia!

No es por nada; pero el fiambre nos sale delicioso en casa y este año no fue la excepción.

Tengo la impresión de que la celebración del fiambre es el Thanksgiving chapín; porque en est ocasión se celebra la vida -quizás de forma torcida por medio del recuerdo de los muertos- y se celebran la abundancia, y los frutos del trabajo y del emprendimiento.  Ese plato majestuoso, que es el fiambre, sólo puede ser posible como consecuencia de aquellos valores.  Además, como en el Día de Gracias, esta fiesta chapina se celebra y se comparte con la familia y amigos.

A mí, el fiambre me trae recuerdos gratísimos de la infancia, de la adolescencia y de toda la vida.  Mis primeros recuerdos del fiambre eran los de la cocina de mi abuela, Frances; los de la costumbre de mandar a regalar platos de fiambre y recibirlos; el fiambre que me hizo mi madre, sin embutidos, cuando tuve hepatitis; las caras de las personas cuando veían el tamaño del plato que yo me servía; el hecho de que en casa de mi abuela y en la de mis padrs cada quién adornaba su plato como prefería; la primera vez que hicimos fiambre en mí casa; la cara de mi madre cuando aprobó la sazón de ese primer fiambre que hicimos en mi casa; el año en que no pudimos hacer fiambre en mi casa y varias amigas y amigos nos mandaron platos de los suyos; y docenas de recuerdos más.

Hubo un año en el que no se conseguían pepinillos dulces en toda Guatemala, y mi prima, Rita me mandó varios frasquitos -desde Texas- y todavía tengo dos frasquitos sin abrir.  Hubo un año en el que no hubo chiles chamborotes.   El año pasado no conseguí lengua salitrada en ningún lado; pero este año sí.  Este año, por cierto, el perejil colocho estaba más escaso que tulipanes en enero.  La elaboración del fiambre aveces presenta sus dificultades.

Con todo y todo, y lo digo con mucho orgullo, en casa siempre nos sale riquísimo y hermoso el fiambre.  Y este año el postre fue un pan de calabazas magnífico, acompañado por helado de chico, hecho en casa.  Y luego, nuestra cuata, Tonita, trajo moyetes. Mmmmmmm, lehaim!


02
Nov 11

¡Descubrí la tumba de mi bisabuela!

La última vez que visité la tumba de mi bisabuela, Gilberta Cabrera, fue cuando yo tenía como 6, o 7 años de las manos de mi abuelita Juanita y mi tía abuela La Mamita.  Y durante 43 años, a pesar de mis frecuentes visitas al Cementerio General, nunca volvía visitar aquel sepulcro.  Mi madre lo había visitado, hacía años, y no se acordaba donde estaba.  Y yo tampoco.

Haz clic en la foto para ver más fotos.

Ayer, mientras hacía mi exploración anual del cementerio, con ocasión del Día de los muertos, me topé con ella.  Caminaba sin rumbo, buscando escenas para mi cámara fotográfica y para Carpe Diem cuando me llamó la atención una tumba abandonada que daba la impresión de haber tenido mejores días.  ¡Y qué, si era la de mi bisabuela! , acompañada por por lo menos cuatro familiares más: Elvira, Luz, Guadalupe y Manuel*.

Yo no creo en la vida después de la muerte y en esas cosas; pero me dio mucho gusto dar con la tumba de doña Gilberta a quien sólo conozco por dos retratos que tengo de ella y por las historias que me contaba mi abuelita Juanita. En las fotos están la lápida de doña Gilberta, y una foto en la que aparece. Ella es la tercera dama de negro, sentada de derecha a izquierda.

En esta visita a la necrópolis descubrí que los ladrones se robaron la barda de hierro que rodeaba la tumba de mi bisabuela, Adela; de donde ya, hace años, se habían robado los floreros de bronce y la lápida de mi tío abuelo, Emilio.  De todo el cementerio, los ladrones se han llevado el bronce y el hierro.

En junio de 2010 me enteré de que había sido descubierta la tumba del abuelo de mi bisabuela, Adela;  el capitán de barco y arquitecto Isaac Hart, que vivía en Hawaii.

*En abril de 2022 mi sobrino, Andrés, descubrió que la lápida fue robada.


02
Nov 11

La desnutrición no se combate con concentrados


Soylent Green es una de esas películas apocalípticas acerca de la humanidad en la que –contradiciendo las evidencias– se supone que el mundo estará sobrepoblado y no habrá comida para la gente.  ¿Y de qué se alimentaba la mara en aquella distopía? Se alimentaba con galletas hechas de cadáveres.

De eso me acordé cuando leí de la supertortilla; una supuesta maravilla que, según la propaganda, ayudará a minimizar los efectos de la desnutrición crónica en los niños menores de 6 años.

Aclaro que no estoy poniendo en duda las propiedades nutricionales de aquel portento.  Es sólo que se me ocurrió que toda esa energía puesta en desarrollar una tortilla mega alimenticia me recordo dos cosas: Soylent Green y  la idea que tuvo Rafael Espadita Espada, hace ratos, en el sentido de que de que los niños de Guatemala deberían alimentarse con comidas altas calorías y en proteínas, como las que comen los Marines de los Estados Unidos.

Yo digo que si queremos que no haya niños desnutridos (¡Y yo de verdad no quiero que haya niños desnutridos!) lo que deberíamos hacer es allanar el camino para que las familias guatemaltecas puedan elevar su nivel de vida de forma productiva. ¡Más y mejores empleos es lo que necesitanos! Y para eso lo que hace falta es facilitar el ahorro y la formación de capital; no castigarlos con impuestos.  Lo que hace falta es flexibilizar los contratos de trabajo y la legislación laboral.  Lo que hace falta es seguridad ciudadana para que la gente pueda producir en paz.  Lo que hace falta es detener el desperdicio, la mala administración y el robo del dinero que los políticos socialistas y sus funcionarios toman de los tributarios.

Ni las supertortillas, ni el Soylent Green, ni las raciones de los Marines van a sacar a la gente de la pobreza -que es la causa de la desnutrición-. Lo que hacen falta son políticas económica sanas, porque la riqueza es lo único que combate efectivamente a la pobreza.


02
Nov 11

No tiene la culpa el loro, sino el que le enseña a hablar

Hace añales, el difunto periodista Hugo Arce escribió una columna que tituló Pueblo pendejo; y de eso me acordé cuando leí que por lo menos diez alcaldes fueron electos aunque tenían juicios pendientes.

Bien dicen que no tiene la culpa el loro, sino el que le enseña a hablar; porque esos alccaldes electos no serían alcaldes, ni fueran electos, si no hubiera un montón de electores como los que inspiraron la columna de Arce.

Y pensando en aquello, me pregunto: Este domingo, ¿vas a ser de los pendejos?


01
Nov 11

Nichos para niños en el Cementerio General


La pared de la derecha, de la primera galería de nichos a la izquierda de la entrada del Cementerio General está poblada por niños; y en todos los años que tengo de ir a aquella necrópólis, nunca me había dado cuenta de eso.  Es muy conmovedor ver las filas y filas de lápidas para personitas que no llegaron a vivir más que horas, días, o semanas.  Hoy lo descubrí mientras hacia mi recorrido tradicional del 1 de noviembre.

El año pasado, la escena más conmovedora que vi fue la de una ancianita arreglando un nicho y llevándole música a su ser querido; y este año fue la galería para niños.

Como todos los años, para las fiestas de Todos los santos y el Día de los muertos, los chapines visitan cementerios.  El General es el más grande del país y atrae a miles de personas de todas las condiciones.  La gente llega a visitar a sus muertos, a almorzar con ellos, a divertirse y a entretenerse.

Mi padre solía llevarnos a mis hermanos y a mí; y como en estas fiestas no se permite la entrada de automóviles al cementerio, mi madre nos pasaba dejando, entrábamos caminando y visitábamos a varios familiares enterrados allá.  Luego salíamos a tomar horchata a una célebre refresquería que quedaba por ahí cerca y mi madre nos recogía para ir a almorzar el fiambre a casa.

Aunque no creo en la vida después de la muerte, suelo ir al cementerio acompañado de amigos extranjeros que disfrutan de conocer las tradiciones guatemaltecas; o de amigos chapines que no conocen, o no han participado de estas costumbres.  Ellos disfrutan las historias de fantasmas, y las visitas a las tumbas de personajes históricos del país.  También nos gusta explorar el lugar desde el punto de vista arquitectónico.  En realidad es un paseo muy agradable en el que se aprende mucho acerca de la gente y de la vida en Guatemala.  Este año hice dos descubrimientos: esta galería de niños, y la tumba de mi bisabuela Gilberta.


31
Oct 11

La mano que aprieta, en Panajachel

Ya hace ratos que vengo advirtiendo contra los peligros de las juntas de vigilantes y otras figuras parecidas.  Al comentar los casos de San Juan Sacatepéquez, Sololá y la zona 1o de la ciudad de Guatemala, he advertido contra un estado de cosas en el que se multipliquen estas nuevas versiones de las Patrullas de Autodefensa Civil y el país quede a merced de estos grupos de vecinos nerviosos, dispuestos a disparar antes que a preguntar, y demasiado proclives a usar galones de gasolina y fósforos para resolver problemas.  Hasta ahora, lo que hemos visto es que cuando el pueblo hace justicia, lincha.

El caso más reciente y dramático ha sido denunciado por El Periódico y por la periodista Lucía Escobar, en Panajachel, donde  parecen estar operando patrullas de vecinos que no sólo se ocupan de castigar presuntos delicuentes, sino que andan moralizando.

En parte, lo que ocurre allá es consecuencia de la ausencia de autoridad y de la ausencia de estado de derecho -que todos sufrimos-; y en parte es consecuencia de la moralina derivada de la guerra perdida contra las drogas.

Las denuncias de lo que ocurre allá son graves y, por lo pronto, Lucía Escobar ha tenido que abandonar su hogar y su vida allá debido a intimidaciones y amenazas.  ¿Qué más estará pasando, que todavía no sabemos?

A Panajachel pareciera que le cayó una maldición.  En poco más o menos 20 años pasó de ser un relajante y encantador pueblo bohemio, a ser la meca del mal gusto.  Lo que podría ser una joya para el turismo se está convirtiendo en una cloaca inmensa.  Al lago le creció la cianobacteria.  Sus carreteras y sus cerros se desmoronan.  Panajachel es, ahora, como un pequeño ejemplo de lo que es Guatemala:  Una obra de tributarios y ciudadanos borregos, en sumisión a políticos rapaces.

Panajachel es un ejemplo, más, de cuando las autoridades rebasan sus mandatos y se convierten en amos y señores.  Y el caso paradigmático es el del alcalde de el alcalde de Acatán, cuyo particular código penal prohibía los divorcios, las violaciones nocturnas y los juegos de basquetbol, entre otras cosas.

Es peligroso lo que está ocurriendo en Panajachel, y es peligrosa la persecusión contra Lucía Escobar y quienes están denunciando las arbitrariedades que ocurren allá, y que seguramente ocurren en otras poblaciones.

La foto es de una calle de Panajachel.


31
Oct 11

Puedes ganar una entrada a TEDxYouth@GuatemalaCity

¿Quién es tu héroe? Para ganar una entrada a TEDxYouth@GuatemalaCity, todo lo que necesitas es creatividad para expresar a quién admiras.  Comparte, en Facebook, una foto en que lo expreses de forma creativa. La única regla es que su nombre aparezca en una hoja, pero el escenario y todo lo demás queda para tu creatividad. Etiqueta a TEDxYouth@GuatemalaCity y quien obtenga más likes recibirá una entrada al evento para el 19 de noviembre.

En la historia siempre han existido personas que toman los primeros pasos por caminos hasta entonces no explorados. Son personas armadas con nada excepto su propia visión del mundo y una ferviente determinación de alcanzarla. Estos grandes creadores del mundo han sido los pensadores, artistas, científicos, empresarios e inventores – precisamente aquellos que tuvieron el coraje de dar el primer paso, y así, lograron que el mundo mismo diera con ellos un paso adelante. Son estos creadores los héroes que personifican los ideales y valores que llevarán a los jóvenes de hoy a ser ellos mismos, héroes.

TEDxYouth@GuatemalaCity eligió este tema porque nuestro mundo necesita de héroes: personas que con su chispa crean – día a día – el futuro. El día internacional de la juventud nos permite celebrar esa chispa heroica y creativa de la humanidad. Será el momento perfecto para inspirar preguntas sobre cómo crear un mundo mejor. Pasaremos un día investigando quiénes son, qué representan y cómo viven, para inspirar a los jóvenes a tomar acción y hacerse cargo de sus propias vidas y del futuro.

Lista de presentadores.  Ahí están mis cuates Gloria, Luis Eduardo, Juan Ignacio, Mabe, Diego, Daniel, Adelaida, Amable y Pablo.

Formulario de registro.


31
Oct 11

¡Eeeeeeeeeeeh, feliz Halloween!

A mí me gustan las fiestas; y si son de disfraces, ¡mejor! Me gusta, también, el espíritu juguetón de las personas que se disfrazan para las fiestas y que gozan haciéndolo. Por eso me gusta el Halloween.  No porque sea adorador de Satanás, ni nada parecido.

Me gusta, además, porque de niño disfrutaba mucho eso de ir de casa en casa pidiendo dulces. Claro que ahora la inseguridad le ha quitado encanto a esa práctica; pero recuerdo con mucho cariño mis noches de Trick, or Treat,que los chapines hemos convertido en Trico Trico, o en algo parecido. Esa mala traducción le ha quitado sentido a la frase que, en realidad, significa que si no quieres que te haga un encantamiento, tienes que darme una golosina…o algo parecido.   Yo me siento incómodo con otras formas de extorsión; pero no creo en los encantamientos, y entiendo que esto no es más que un juego.

Claro que nunca faltan los patanes que manchan puertas y paredes; pero eso es otro par de zapatos que tiene que ver con la falta de educación, no con la naturaleza lúdica de la fiesta.

Ahora está de moda quejarse del Halloween porque hay gente que dice que es cosa del diablo, queja que me parece tan absurda como el tema de los encantamientos.  ¿Qué de diabólico puede haber en un montón de críos pidiendo dulces?   El hecho es que eso es lo único que les importa a los niños.  ¿Y a los grandes? Pues a los grandes nos gusta la parranda…¿y qué?  El diablo no tiene que ver con el placer, ni con la alegría, sino con las llamas y el olor a azufre.

También está de moda quejarse del Halloween porque es una fiesta extranjera.  ¡Como si nuestras fiestas más características no fueran extranjeras!  La Navidad y la Semana Mayor las trajeron los curas españoles a fuerza de hierro y pólvora.  Y lo mismo se puede decir de la Fiesta de Todos los Santos (la mayoría de los cuales son europeos) y de la del Día de los Muertos.  Y nadie se quejó cuando la Semana Mayor fue declarada Patrimonio Nacional, ¿o sí?  Además, ¿cuál es el criterio para decir qué fiesta es nuestra? ¿Quiénes somos nosotros?  Todo esto es un disparate enraizado en esa perversión que es el nacionalismo; o en esas otras peores que son el racismo y el chovinismo.

El Año Nuevo, en el primer día de enero, es una fiesta extranjera; la fiesta de Esquipulas, en enero, no es más local que la Navidad y la Semana Mayor; el 1 de mayo conmemora una masacre en los Estados Unidos de América; El 30 de junio celebra la Revolución enraizada en el constructivismo francés; el 15 de agosto (y todas las fiestas patronales) tiene sus orígenes donde los tienen el 25 de diciembre y el 15 de enero;   y así nos podemos ir fiesta con fiesta.  Y las fiestas mayas, ¿cómo sabemos que no tienen orígenes olmecas, toltecas, o teotihuacanos?  ¿Hay algo que sea 100% puro chapín? ¿Qué es ser 100% chapín?

La búsqueda de la pureza cultural, así como la de la pureza étnica, es una quimera más espantosa que cualquier niño disfrazado y con sobredosis de azúcar. En vez de enconcharnos en la aldea, o en la parroquia, seguramente sería mejor que nos enriquecieramos con las experiencias culturales que nos ofrece este mundo que es un pañuelo.  ¿Por qué no? Mientras más fiestas y más alegría, mejor.

La ilustración es la calabaza que hizo @MasDubi


31
Oct 11

¡Hoy llegamos a 7,000 millones de habitantes!

De acuerdo con la propaganda de la ONU, hoy nace, o nació, el habitante número 7,000 millones en el planeta Tierra; y esto es de celebrarse en grande, con torito, palo encebado, piñata y alegre alborada.  Malthus estaba equivocado y la humanidad está mejor que nunca.

La efemérides, por supuesto, desatará los sermones y reportajes usuales diciendo que hay sobrepoblación en el mundo y llamando a detener el crecimiento poblacional porque se supone que ya no cabemos, que ya la Tierra no da para más, que la pobreza está creciendo y que si patatín, y que si patatán.

Lo cierto, sin embargo, es que -a pesar de las malas políticas económicas que son las verdaderas causas de la pobreza- la gente vive más, hay más bosques, se producen más alimentos, y la calidad de vida de la mayoría de los seres humanos es mejor hoy, que hace 100, 400, o 1000 años.

Si hasta ahora te has dejado llevar por los profetas de la destrucción, te presento a Matt Ridley, autor de The Rational Optimist un libro que debes leer para entender lo que realmente ha ocurrido con la humanidad y con la Tierra.  Mientras te viene por correo te recomiendo esta entrevista con él.  Hoy brindaré por la especie más fascinante y exitosa del universo conocido.  ¡Por los seres humanos! ¡Por su filosofía, su ciencia, su tecnología y su arte!  Lehaim!


30
Oct 11

Verduras para el fiambre

En casa, recién terminamos el corte y cocimiento de verduras para el fiambre.  El caldo de las arvejas, zanahorias, ejotes y güisquiles sirve para añadir al caldillo del fiambre; y cada uno se cuece aparte, en el caldo de su predecesor.  Aparte se cuecen la coliflor y el repollo.  Es clave sazonar bien, con sal, cada una de aquellas.

Las más fáciles de picar y cocer son las arvejas (porque ya vienen peladas) y las zanahorias.  Muy molesto es el güisquil por su gomita característica y tardados son los ejotes; uno siente que nunca termina de cortar los ejotes.  La coliflor y el repollo son fáciles también.