22
Nov 17

No es cierto que la salud sea prioridad

¡Menos mal que la salud es una prioridad para políticos y burócratas!…porque, si no lo fuera, ¿cuántos meses más estará cerrado el registro de control de los medicamentos?

El caso es que el Departamento de Regulación y Control de Productos Farmaceuticos y afines no funciona porque se quemó durante un incendio ¡hace diez meses!  En consecuencia los políticos y burócratatas a cargo no prestan ese servicio desde hace diez meses….pero sí reciben sueldos. En consecuencia hay casi 13 mil expedientes sobre registro, o modificaciones en las fórmulas de medicinas que se encuentran paralizados en el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.

Los estatistas dicen que no hay control apropiado sobre las medicinas que consume la gente y que eso es peligroso.  Pero lo cierto es otra cosa.  Miles y miles de medicinas que usa la gente ya han sido registradas y están reguladas por oficinas burocráticas en los Estados Unidos de América, en México, en Alemania y…bueno, en todas partes.  Entonces, ¿qué necesidad hay de que una oficina burocrática de Guatemala vuelva a regular y controlar esas medicinas?

Todo producto medicinal importado de lugares razonablemente confiables (yo dudaría de medicinas que vinieran de Zimbabue, por decir algo), sólo deberían ser registradas y ya, en un trámite que involucrara una ventanilla y no más de 15 minutos; para satisfacer la necesidad controladora de los estatistas.  Eso quitaría presión sobre los burócratas encargados de controlar los medicamentos que no hubieran sido controlados por otros burócratas allende las fronteras.  También quitaría presión sobre los tributarios…o sea, sobre ti.

La foto la tomé de Facebook.


21
Nov 17

“Morazán”, una peli para los que gustan de la historia

Entre el 11 y el 15 de septiembre de 1842, Francisco Morazán vivió los momentos más dramáticos de su vida, antes de ser fusilado en Costa Rica. Morazán era el Jefe del Estado de aquel país; y la Asamblea Nacional lo había autorizado a organizar una fuerza militar para la restauración de la República Federal de Centro América. Sin embargo, los conservadores  y la oligarquía instigaron a su tropa a rebelarse contra el gobierno legítimo y la película Morazán, de Hispano Durón cuenta lo que se vivió en aquellos cuatro días trágicos.  Es una peli bien hecha, que gozarán aquellos apasionados por la historia.

Desde mi perspectiva, a Francisco Morazán se le puede ver desde dos ángulos:

  1. ¿Has oído la frase Se fue con Pancho. Data de 1829 cuando Francisco Morazán y su hueste ocuparon y saquearon Guatemala. Con algo de humor, las víctimas del saqueo, cuando preguntaban por este, o aquel objeto que solía ser de su propiedad, la respuesta de Se fue con Pancho, significaba que el objeto buscado había sido robado por la tropa de Morazán.  Desde un ángulo nacionalista y cachureco, Morazán es el político y militar ambicioso que odiaba a Guatemala y que saqueó la ciudad. Así lo veían (y lo ven) los cachurecos chapines.
  2. Francisco Morazán, sin embargo, fue un connotado estadista liberal centroamericano.  Desde una perspectiva filosófica, era liberal en el sentido continental, francés, o construccionista (si lo vemos desde la óptica de Friedrich A. Hayek).  El tipo de reformas que promovió fueron en los campos de la educación, la libertad de expresión, la separación de la iglesia y el estado, y la abolición del diezmo. Como otros liberales centroamericanos, Morazán apoyaba la idea de un gobierno federalista en el istmo, en oposición al gobierno centralista promovido por los conservadores.

Dicho esto, con un guión que atrapa, un casting estupendo, actuaciones destacadas y una producción convincente, Morazán, lleva a quien mire esa película por los dramáticos y  conmovedores días finales de aquel líder, de sus allegados, y de su familia. Francisco Morazán, el hombre y la leyenda, son retratados con talento en esta peli. ¡Me alegro mucho de haber ido a verla!

Durante una parte de mi niñez, mi familia hacía el super en el Supermercado Morazán, que quedaba frente al Parque Morazán; el lugar llevó ese nombre hasta que el alcalde, Alvaro Arzú (de familia afín a los antiguos y modernos conservadores) le quitó el nombre y le puso el de Parque de Jocotenango, que era su nombre más antiguo. Actualmente, la escuela estatal de mi barrio se llama Francisco Morazán.

Este es el trailer de la peli.

Imagen de previsualización de YouTube

 

Esta película la vi en Sala de cine, un espacio encantador situado en el Centro Cultural Miguel Angel Asturias. Cuando vayas te recomiendo que pruebes sus sandwichs y -aunque la entrada es grátis- contribuyas al sostenimiento del lugar y sus actividades. Lleva efectivo porque no aceptan tarjetas.


21
Nov 17

“Himno”, en The New Intellectual

Gracias a una generosa invitación del equipo de The New Intellectual, el domingo pasado conduje una discusión de la novela Himno, por Ayn Rand, y fue una experiencia muy agradable y enriquecedora.

Como la realidad supera a la ficción, esta distopía muestra lo espeluznante, despersonalizante y empobrecedora que es una sociedad colectivista en donde está prohibido no ser feliz.  Poco de lo que describe Ayn Rand en esta obra no lo hemos visto en las noticias recientemente.

Que no te engañe el tamaño del libro, que es de sólo 119 páginas.  Un lector hábil puede devorarlas en menos de dos horas; pero te recomiendo que lo hagas despacio, que imagines y trates de sentir lo que sienten Igualdad 7-2521, Internacional 4-8818 y Libertad 5-3000 en un mundo en el cual todo lo que no está permitido está prohibido, y en el cual somos uno en todos y todos en uno. Un mundo en el que las personas no se animan a decir los pensamientos que pasan por sus mentes.  Porque todos deben estar de acuerdo con todos y, como no pueden saber si sus ideas son compartidas por los demaás, entonces temen hablar.

Lee Himno como comerías un plato complejo y delicioso; y no como si te zamparas comida rápida.

La actividad fue el domingo 19 de noviembre de 2017, en la librería Sophos, y la la foto (que originalmente es clara) es por Marta Yolanda Díaz-Durán.


20
Nov 17

100 años de J.J. Yas

Este año se conmemora el centenario de la muerte del fotógrafo japonés Yasu Kohei, quien al venir a vivir a Guatemala cambió su nombre por el de Juan José Yas.  Si te maravilla la fotografía y te interesa la historia, recomiendo que no te pierdas la exhibición de sus fotos que hay en el Museo de Arte Moderno, Carlos Mérida.

No hay otro archivo -de los estudios fotográficos que hubo en la Guatemala de su época- que se preserve como el suyo.  El registro que hizo de La Antigua Guatemala y de sus habitantes es el más examinado en el Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica, organización que resguarda su archivo, compuesto por 928 negativos de gelatina seca, en placa de vidrio y 834 positivos. Sus imágenes son muy valoradas porque no sólo retrató personas, sino que retrató una época. Del acervo destacan también las imágenes mortuorias, algo común para la época, sobre todo a niños y bebés, así como las de  antes de los terremotos de 1917 y 1918 a calles, esculturas y edificios.

La foto principal que ilustra esta entrada es de una de las juntas patrioticas que se organizaban para apoyar la candidatura presidencial de don Manuel Estrada Cabrera.

La segunda foto es de la familia Yas Noriega en el patio de su casa.  Me encantan la serenidad y el ambiente de esa foto; y me gustaría entrar a ella mientras escucho, por ejemplo, Oriental, de Enrique Granados.

Imagen de previsualización de YouTube

 

J.J. Yas nació el 27 de diciembre de 1844, en Iwate, Fujisawa tuvo una vida fascinante vinculada no sólo a la fotografía, sino a la medicina y a la astronomía.  Se casó con María Noriega y falleció el 28 de febrero de 1917, en La Antigua Guatemala.

Me enteré de la muestra gracias al artista y cuate Rudy Cotton.  El Museo está abierto de martes a viernes de 9:00 a.m. a 4:00 p.m. y de sábado a domingo, de 9:00 a 12:00 y de 1:30 a 16:00 p.m.

De paso, la exposición de fotografías de Yas incluyó fotos de Guatemala por fotógrafos previos al japonés. Y entre ellas, la que más me cautivó fue esta de Edweard Muybridge que muestra como se cargaba el café para exportarlo.


18
Nov 17

Nina García y los vestidos de Guatemala

Wow!, me parece un vestido para un concurso de belleza…la verdad es que dudo de tu sentido del gusto. Parece Miss Guatemala, dijo Nina García, de la revista Marie Claire, y con cara de disgusto y desaprobación, durante uno de los episodios del programa de televisión Project Runway.

Imagen de previsualización de YouTube

Lo que no esperaba, García, era que la diseñadora concursante -cuyo vestido estaba criticando como jueza de la competencia- tenía ascendencia guatemalteca.  Entonces, la ejecutiva de Marie Claire no pudo más que soltar un Lo decía sin ofender.  Y puede ser, pero vele la cara que pone cuando critica el vestido y dime que no quería ser sarcástica, como mínimo.

Los que visitan este espacio, con frecuencia, saben que no soy chauvinista, ni nacionalista; empero, no deja de incomodarme la forma despectiva en la que aveces y en el mundo del espectáculo se refieren a Guatemala, o a las cosas de los guatemaltecos ya sea en la televisión, o en el cine.

En este caso me incomodó el comentario de Nina García porque aquí, en Guatemala, hay magníficos diseñadores de modas; y para muestra lo que se vio en el Mercedes-Benz Fashion 2017.

¡Por supuesto que Nina Garcia tiene todo el derecho de pensar lo que sea de los vestidos de concurso de belleza diseñados por guatemaltecos!  Yo nunca pensaría que el hecho de que su comentario me incomodara -o pudiera ofender a alguien- debería ser motivo para limitar el derecho a la libertad de expresión de la jueza. No creo que a nadie le tengan que gustar los vestidos de concurso de belleza de los diseñadores chapines.  A lo mejor a mí tampoco me gustarían, si viera uno.  Y lo cierto es que el vestido que estaba criticando en Project Runway, no estaba como para ganar premio alguno.  Ya hay demasiada gente tratando de castigar a otros por pensar diferente, o por decir lo que piensan, como para que yo me una a la banda.  Ya hay demasiada gente tratando de aplastar la libertad de expresión entre nosotros.

Sin embargo, me llamó la atención que García eligiera a Guatemala para su frase de desaprobación.  Tal vez hay un pequeño enamorado de Guatemala dentro de mí.


17
Nov 17

Era una chica plástica

A finales de los setenta había una canción que decía: Era una chica plástica, de esas que veo por ahí;  y, cosas que pasan, de eso me acordé cuando vi la portada de elPeriódico el martes pasado y vi la inmundicia en la bahía de Omoa, a causa de la basura arrastrada ahí por el río Motagua.

Escucha el podcast aquí.

Hace un año y en ese contexto, el Congreso de la República conoció la inciativa de una legislación que regula el uso y comercialización de las bolsas de plástico en el país; lo cual significa acudir al uso de la fuerza del gobierno para obligar a la disminución del uso de aquellos productos que son de bajo costo, prácticos y fáciles de usar.

Los plásticos y las bolsas plásticas, sin embargo, están en desventaja frente a otros contaminantes porque flotan y por lo tanto son dramáticamente visibles.  Los contaminantes que se van al fondo de lagos y ríos, no se ven.  Los contaminantes que se diluyen en la tierra y en las aguas, no se ven.  Los contaminantes que se dispersan en el aire, no se ven.  Aquello hace que los plásticos –que son económicos y prácticos– sean el blanco de los políticos y de los legisladores, a pesar de sus virtudes.  ¿Sabes que la industria del plástico está entre los top ten de exportaciones e importaciones aquí en Guatemala? Eso significa que miles de familias llevan el pan a su mesa como consecuencia de empleos en aquel sector productivo.

Todo este tema de los plásticos y otros desechos sólidos, cuando se aborda desde una perspectiva política, reguladora y hasta populista, pierde de vista una realidad: aquellos materiales llegan a ríos y lagos porque la gente inmunda los tira ahí.  Como no hay responsabilidad alguna –ni a nivel individual, ni a nivel municipal- por no disponer apropiadamente de la basura, esta se hace presente de forma repulsiva.  Y se podrán legislar toda forma de regulaciones y prohibiciones; pero si la causa de fondo no se resuelve, sólo habrá víctimas y no habrá responsables.  De paso…no debería ser tarea del Ejército, ir a limpiar la suciedad de la gente; y al final de estas meditaciones me acordé de Do you ever feel like a plastic bag, canción de Katy Perry.

Esta columna fue publicada en elPeriódico y de ellos es la foto que ilustra la entrada.


16
Nov 17

Conversemos sobre “Himno”

¿Te apuntas a conversar sobre la novela Himno, de Ayn Rand? El equipo de The New Intellectual organizó una conversación sobre esta distopía clásica y tuvo la gentileza de invitarme para conducirla en su club de lectura.  ¿Nos vemos este domingo 19 de noviembre? La cita es de 2:00 a 4:00 p.m. en la librería Sophos, 4a. avenida 15-59, zona 10, Plaza Fontabella, segundo piso.

Tres de mis párrafos favoritos de Himno dicen:

  • Son mis ojos los que ven y la visión de mis ojos le confiere belleza a la Tierra. Son mis oídos los que oyen y mis oídos le dan su canción al mundo. Es mi mente la que piensa y el juicio de mi mente es el único faro que puede encontrar la verdad. Es mi voluntad la que elige y la elección de mi volulntad es el único mandato que debo respetar.
  • Se que la felicdad es posible para mí en esta Tierra. Mi felicidad no necesita de un objetivo supereior para justificarse. Mi felicidad no es el medio para algún fin. Ella es el fin. Es su propio objetivo. Es su propio propósito.
  • No le pido a nadie que viva para mi, ni yo vivo para n adie.  No codicio el alma de nadie, ni mi alma debe ser codiciada por nadie…no daré mi amor sin motivo a cualquier oportunista que lo reclame. Elegiré a mis amigos entre los hombres, ni esclavos ni amos.  Elegiré sólo a los que me gusten, a ellos amaré y respetaré, sin mandarlos ni obedecerlos.

Debido a la corrección política que crece como un cáncer entre nosotros, y debido a la amenaza que implican el pensamiento único y la historia única sobre la libertad de expresión este otro párrafo debería llamarnos la atención:

  • Nuestros hermanos están en silencio porque no se animan a decir los pensamientos que pasan por sus mentes. Porque todos deben estar de acuerdo con todos y, como no pueden saber si sus ideas son compartidas por los demás, entonces temen hablar.

Himno es una distopía medieval del futuro en el que los individuos están privados de su nombre, de su independencia, de sus valores y de su dignidad.  En ese mundo, el protagonista Igualdad 7-2521 es capaz de descubrir el amor y el conocimiento…es condenado por decir: Yo soy. Yo pienso. Yo quiero.

¿Nos vemos?


15
Nov 17

La comedia y la corrección política

Diez comediantes famosos advirtieron que la corrección política está matando a la comedia.

En 2015, Jerry Seindeld, por ejemplo, dijo que hay algo espeluznante en la corrección política que me molesta.  Cada vez más comediantes han estado hablando en contra de lo políticamente correcto, argumentando que las sensibilidades y tendencias crecientes del público para ofenderse sofocan la libertad cómica.  Mel Brooks advirtió que la corrección política es la muerte de la comedia.

Es posible que la corrección política -que es una cadena con bola para la libertad de expresión- sea más opresiva entre angloparlantes que entre hispanoparlantes.  O tal vez no.  Lo cierto, sin embargo, es que los stand up comedians de Netflix…en español…están geniales y desafían toda corrección política.

Te recomiendo a:

Mi abuelita diría que no dejan títere con cabeza.

La ilustración la tomé de Facebook.


14
Nov 17

A 118 años del fin de mundo

Para el 14 de noviembre de 1899 estaba anunciado con todas las formalidades debidas y muy circunstanciadamente el terrible ¡Fin del mundo!, tal y como lo explica la ilustración de esta entrada.

El fenómeno cataclísmico, que estaba programado para hoy hace 118 años a las 12:45 p.m. dejó vestida y alborotada a la nerviosa y espantada humanidad.

Te comparto la publicación porque es encantadora, porque hoy es el aniversario de aquel fin del mundo y porque esas ideas regresan cada tanto para atormentar a cierto tipo de personas.  También porque da algo de risa.


13
Nov 17

¿Por qué habría que valorar el individualismo?

Samuel Pérez-Attías anda con la cosa de que la promoción del individualismo es un error y que es la causa de algo que el llama la atomización de la sociedad. Creo que Samuel opina eso porque no está claro qué quiere decir individualismo.

Escucha el podcast aquí.

Antes de seguir, sin embargo, no está de más explicar por qué tendría que estar claro qué quiere decir individualismo.  Desde una óptica epistemológica -y como el propósito de los conceptos es facilitarnos la clasificación y organización cognitivas, así como facilitarnos conocer y pensar-  la palabra individualismo es un símbolo que denota un concepto, es decir que representa algo concreto y de cierto tipo, algo que se diferencia, por ejemplo, del concepto colectivismo.

Entonces, si hablamos de individualismo, desde una falacia como la del hombre de paja (que es criticar algo no por lo que es, sino por una fabricación ad hoc que el crítico hace para servirse de ella), la conversación no tiene sentido ya que el hombre de paja distrae y borra al concepto legítimo.

Individualismo, pues, no es la creencia de que las personas deberían vivir aisladas al margen de la sociedad, o de espaldas a ella. Simón el estilita, que vivió encaramado en una columna, no era individualista. Tampoco es la creencia de que las personas deberían ser islas inconexas unas con otras.  No es la negación de la división del trabajo, ni la negación del valor de la cooperación social, ni la negación de la dispersión del conocimiento, ni la del valor de la vida en sociedad (que es una forma de hacer las cosas) y el individualismo no excluye las acciones en grupo.  Eso sí, el individualismo es opuesto al colectivismo; y no es entusiasta del tribalismo.

¿Qué, entonces, es el individualismo?

Propiamente dicho, el individualismo tiene dos perspectivas que quiero destacar en esta entrada.  Por un lado el individualismo sostiene que las personas individuales (de ahí el nombre) tenemos derechos inalienables que no nos pueden ser arrebatados por ninguna otra persona, ni por cualquier grupo, o conjunto de personas.  Por lo tanto, cada persona existe por su propio derecho y para sí mismo, no para el grupo.  Los individuos, pues, no somos ni piezas de una máquina, ni peldaños de una escalera, ni herramientas para ser usados.  Por esas razones, y de acuerdo con el individualismo, el poder de la sociedad debe estar limitado por los derechos individuales de las personas; y quienes ejercen el poder en la sociedad sólo pueden crear leyes que no violen aquellos derechos individuales.  En un sistema individualista, todas las personas son iguales ante la ley, en todas las oportunidades; y cada uno tiene los mismos derechos ya sea que se encuentre sólo, o que lo acompañe un millón de personas más.

¿Es posible no estar de acuerdo con estos principios si lo que se quiere es una sociedad sana, basada en relaciones pacíficas y voluntarias?

Para entender mejor el individualismo en esta perspectiva, vale la pena compararlo con lo que se le opone, que es el colectivismo.  Este sostiene que las personas no tienen derechos; y que su cuerpo, su personalidad y su trabajo le pertenecen al grupo, comunidad, colectivo, clase social, etnia o a la sociedad.  Por eso es que el grupo, comunidad, colectivo, la vanguardia, la etnia o la sociedad pueden hacer con él lo que le plazca, en la forma que quiera y por cualquier motivo que el grupo haya decidido que es su propio bien.  En esas condiciones, cada persona existe sólo con el permiso del grupo y en beneficio del grupo. Por esas razones, y de acuerdo con el colectivismo, el poder de la sociedad (que es el colectivo supremo) es ilimitado y la sociedad puede crear las normas que desee e imponérselas a cualquier persona en la forma que quiera. En un sistema colectivista, las personas tiene que agruparse unas con otras para obtener privilegios.  Y los que pertenezcan a los grupos más grandes, más bulliciosos, o más violentos son los que tienden a obtener más y mejores privilegios.

¿Es posible tener una sociedad sana, basada en relaciones pacíficas y voluntarias, en aquellas condiciones? Yo digo que no.

La otra perspectiva desde la que hay que entender el individualismo, y que quiero comentar aquí, es la del individualismo metodológico (o método compositivo) como el método de las ciencias sociales que sostiene que todos los fenómenos sociales son explicables a partir de las acciones individuales de los seres humanos individuales (de ahí su nombre).   El individualismo metodológico descarta la creencia de que los grupos, comunidades, colectivos y sociedades sean organismos que pueden tomar decisiones y actuar propiamente dicho.  Una forma de ponerlo es que así como el grupo, la comunidad, el colectivo, o la sociedad no tienen un estómago como para decir apropiadamente que el grupo se comió X cantidad de hamburguesas el año pasado; tampoco se puede decir apropiadamente que el grupo haya decidido, o haya actuado, porque el grupo no tiene cerebro, ni mente para tomar decisiones, o para actuar. Las personas individuales que forman el grupo son las que comen hamburguesas, y son las que deciden y actúan.  El individualismo metodológico descarta la creencia de que la clase social, la étnia, la nacionalidad, el sexo, u otros elementos sean determinantes en las decisiones individuales que toman las personas individuales, para actuar individualmente, o en coordinación con otros.

El individualismo metodológico no sólo no descarta que un, o unos individuos actúen en coordinación con otros individuos desde la división del trabajo y la cooperación social. Sino que sirve para entender la naturaleza de estas formas de cooperación, desde la que hay entre dos personas individuales, hasta la cooperación social pasando por formas menos complejas de asociación como empresas, tribus, comunidades y otras formas de organización. Quien entiende el individualismo metodológico y la división del trabajo, entiende por qué es que integramos la sociedad, precisamente para perseguir y alcanzar mejor nuestros fines individuales.  La sociedad, desde esta perspectiva es una forma de hacer las cosas.

En el contexto político -y por eso es que el individualismo incomoda mucho a los que les gusta el poder- Raimondo Cubeddu cita a Friedrich A. Hayek y explica que “la característica esencial del verdadero individualismo” consiste en que es ante todo “una teoría de la sociedad, un intento de comprender las fuerzas que determinan la vida social del hombre y, sólo en un segundo momento, un conjunto de máximas política derivadas de esta concepción de la sociedad”.  De lo que resulta claramente que la política no es la ciencia arquitectónica de la asociación civil, y ni siquiera un conjunto de máximas que deben calar en la sociedad a fin de transformarla en la perspectiva de los valores éticos, políticos, o económicos que se considera racional, o justo alcanzar; sino la consecuencia de una teoría general de la acción humana.  De paso, ¿sabes cuál iba a ser el título de La acción humana, por Ludwig von Mises (un individualista irredento)? El título iba a ser Cooperación social.

El individualismo nada tiene que ver con la atomización de la sociedad.  Al culpable de este fenómeno seguramente habría que buscarlo en el uso del estado, por parte de algunos actores sociales (muchos detractores del individualismo) a modo de aquella gran ficción por medio de la cual todo el mundo se esfuerza en vivir a expensas de todo el mundo, contra la que advirtió Fréderic BastiatEsa pretensión sí atomiza a la sociedad porque en vez de fomentar la cooperación, lo que alimenta es no solo la competencia por privilegios, sino el irrespeto a los derechos individuales.  Al culpable del fenómeno de atomización seguramente habría que buscarlo en el tribalismo, esa pretensión colectivista que egulle a las personas individuales y las funde en una masa en la que todo es sacrificable en el altar que manden los que controlan al colectivo. Y de esa pretensión, no es extraño que las personas quieran escapar y hasta cierto punto, atomizarse.

Si te interesó el tema, quizás quieras leer algo ¿Por que defender el ultra-individualismo?