29
Mar 19

Que no te den atol con el dedo

Las retenciones del crédito fiscal les causan pérdidas de Q42.2 millardos a los dueños legítimos de aquellas retenciones. El drenaje en la economía de los propietarios de aquellos recursos -desde 2012 hasta 2018- por el dinero que el gobierno no devuelve y no se usa de forma productiva ha sido de uno por ciento del PIB.

La ilustración la tomé de Facebook.

Escucha el podcast aquí.

Aparte de los daños y perjuicios que causa esta situación, en el área económica, hay efectos negativos en el campo de la ética porque “los criterios establecidos por la SAT derivan de inconsistencias, posibles inconstitucionalidades y de exigencias exageradas”, según explicó el consultor, O. Chile Monroy.

¿Ves? de poco sirven los grandes planes de impulso a la productividad, los privilegios y los subsidios, y de poco sirven los viajes, las presentaciones y la burocracia promotora del país, si un inversionista potencial se entera de que aquí, los políticos y burócratas no devuelven el dinero que es propiedad de los tributarios y que han tomado de más.

Como lluvia que cae sobre mojado, la semana pasada representantes de la calificadora de riesgo, Fitch, vinieron a decir que la carga que pesa sobre tus hombros de tributario –directamente cuando te quitan los impuestos; e indirectamente porque los recursos son desviados del sector productivo de la economía al sector político – es poca; y que debería ser más. Nada dijeron sobre eliminar el desperdicio en el gasto estatal.

Con aquello en mente te recomiendo las observaciones del analista Daniel Fernández: A pesar de las apariencias, la presión fiscal no es un indicador clave a la hora de hacer política pública para el desarrollo. Incrementar la carga fiscal no va a incrementar la renta per cápita, ni el índice de desarrollo humano. Existen muchas iniciativas posibles para desarrollar Guatemala; pero incrementar los impuestos no es una de ellas. Los impuestos sirven para engordar los bolsillos de los políticos y burócratas que los gestionan. La agenda del desarrollo necesita un cambio en las reglas de juego, la liberalización de la economía, y priorizar la seguridad física y jurídica sobre cualquier otro gasto público.

Columna publicada en elPeriódico.


15
Mar 19

Sin “Facebook” y sin “Whatsapp”

Aquí estamos todos, tratando de evadir la realidad con una sola red social. Que difícil, escribió la comediante Sofía Niño de Rivera en Twitter, el miércoles pasado cuando estaban caídas Facebook y Whatsapp.

Haz clic en la foto para ir a facebook.com/luisfi61

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Inmediatamente la frase me llevó a otra que es una de mis favoritas en todo el universo mundo: Puedes evadir la realidad; pero no puedes evadir las consecuencias de evadir la realidad.   ¿De quién es esa genial observación? De Ayn Rand.

Todo viene a que estoy casi seguro de que hace más de una década, alguien dijo, en Venezuela, algo así como: Oye pana, esta gente está secuestrando los tribunales de justicia, nos está dividiendo entre buenos y malos y está secuestrando instituciones para modificar la Constitución. Y esa persona fue acusada de ver micos aparejados.

Seguramente, hace más de diez años, alguien dijo algo parecido en Nicaragua: Oye chavalo, esta gente está secuestrando los tribunales de justicia, nos está dividiendo entre buenos y malos y está secuestrando instituciones para modificar la Constitución. Y esa persona fue acusada de ver gatos aparejados.

En aquellas tierras, mientras unos alertaban contra lo que estaba ocurriendo, otros evadían la realidad. Se negaban a ver lo evidente. Se distraían con lo que fuera con tal de no reconocer lo que estaba pasando, y claro, pudieron evadir la realidad, más no las consecuencias de haberla evadido. Hoy, pagan con sangre y miseria. Pero peor aún, el pago lo hacen los más jóvenes, los que no tuvieron la oportunidad de evitar el desastre. Los que no tuvieron voz cuando sus padres, con las dos manos, votaban por el socialismo y evadían la realidad.

Y si alguien dijera, en Guatemala, Muchá, esta gente está secuestrando los tribunales de justicia, nos está dividiendo entre buenos y malos y está secuestrando instituciones para modificar la Constitución. ¿Cuál sería la reacción?

¿Quiénes y cuándo van a pagar con sangre y miseria esa maña de evadir la realidad con la esperanza de evadir las consecuencias de aquella evasión? ¿Ya regresaron Facebook y Whatsapp?

Columna publicada en elPeriódico.


08
Mar 19

Dipubertos

¿Cuántas veces en la vida tiene uno la dicha de presenciar el nacimiento de una palabra? Pocas.  El miércoles pasado, Carlos Chingui Méndez acuñó la palabra Dipuberto para describir a un muchachito que tiene intenciones políticas, obviamente precoces; y estuve en Facebook para ver aquel suceso.

El contexto es de un púbero, de 18 años, que no ha terminado el Diversificado, que no tiene experiencia laboral alguna, y que ocupa la casilla 8 del listado del partido Convergencia, un grupo político enraizado en la exguerrilla. Uno de esos partidos que son pelusa en el ombligo.

Valla de Convergencia en la Diagonal 6 de la ciudad de Guatemala.

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Tal vez son cosas mías, pero he notado que el socialismo está explotando el recurso de la juventud.  Mira el caso de Ocasio-Cortez y el Green Deal, o el de la niña Thurnberg en el World Economic Forum.  En España, Podemos ha tratado de bajar la edad de voto y de ponerle un techo.

No me malentiendas.  No es que yo desprecie a los patojos y a su potencial político, a sus ideas y a sus iniciativas.  ¡Al contrario! Trabajo a diario con jóvenes brillantes, llenos de energía y de buenas ideas e intenciones; intelectualmente honestos y con ganas de comerse el mundo.  Y a muchos de ellos los admiro.  Pero para ser diputado –en esa cueva de chacales que es el Congreso­– no es suficiente ser patojo chispudo y hace falta algo que es fundamental: la prudencia.

Esa virtud, conocida también como sensatez, es la de deliberar y juzgar correctamente sobre lo que es bueno y ventajoso (sobre todo en el largo plazo y tomando en cuenta todo el contexto).  La virtud de la prudencia se adquiere con la experiencia, y ayuda –para ejercerla– que el lóbulo frontal ya esté cerrado.

¡Por supuesto que estas meditaciones no son una defensa de la gerontocracia, ni de nada parecido! Pero, ¿es que no aprendimos nada de los Dipukids?  ¿Qué tan dispuesto a cualquier cosa hay que ser para calentarle la cabeza a un crío sin oficio ni beneficio y ponerlo por ahí para llenar una lista de candidatos?….o para poner a una niña, en el WEF, a agitar el petate del muerto; o para tratar de negarles el voto a las personas de más de X años de edad.

Columna publicada en elPeriódico. Si te interesa el tema te invito a leer La izquierda pedofrasta.


01
Mar 19

Una moral para ser feliz en la Tierra

El propósito de la moralidad es enseñarte, no sufrir y morir, sino disfrutar y vivir; esta afirmación, audaz, contradice bastante de lo que en nuestra cultura se tiene por ético. Entre nosotros, muchas personas tienen como buenas la renunciación, las privaciones, el sufrimiento, el sacrificio y hasta la muere, como el paso necesario para ir a la otra vida.

Si te llamó la atención la frase con la que comienzo estas meditaciones, seguramente te va a interesar la Ayn Rand University App, que puedes googlear y bajar para IOS y para Android………¿ya la estás bajando?

Haz clic en la ilustración para bajar la App

Escucha el podcast aquí.

En ella encontrarás centenares de horas de contenido por Ayn Rand y por expertos en objetivismo, disponibles en cualquier momento y en cualquier lugar.  ¿Cómo me enteré de la App?  Fue el miércoles durante la presentación del Ayn Rand Center Latin America, otro recurso disponible para aquellos de nosotros interesados en la identificación racional de una ética para ser felices y para vivir en la tierra. Puedes buscarlo en Facebook.

Desarrollar aquel tipo de código moral es una tarea difícil y demandante; y durante aquella presentación, Tal Tsfany-que es el CEO del Ayn Rand Institute y autor de Sophie, un libro sobre una niña heroica- sugirió un ejercicio que puede ayudarlo a uno en aquel proceso.  Tal recomienda que cada noche uno identifique y anote algo que haya sido bueno para uno en ese día; y que luego uno identifique qué es lo que significa aquello bueno para uno. Con el tiempo uno podrá identificar valores y patrones y responderse si aquellos valores y aquellos patrones son consecuencias de elecciones racionales hechas por uno, o si son valores y patrones tomados caprichosamente de otros, o exigidos por otros.

Me encantó ese ejercicio y por eso te lo comparto.  ¿Qué tal si, en medio de la confusión en que vivimos, nos atreviéramos a descubrir que nuestras vidas son valores en sí mismos y que es posible no vivir las vidas de otros?  ¿Qué tal si descubrimos que nuestras vidas son acerca de nosotros mismos, y no de otros?

¿Te atreves a bajar la Ayn Rand University App?

Columna publicada en elPeriódico.


22
Feb 19

La Inquisición

El 22 de febrero de 1812 las Cortes de Cadiz abolieron la Inquisición.  ¿Qué era la Inquisición?

Fue una institución fundada en 1478 por los Reyes católicos para mantener la ortodoxia católica en sus reinos. Como tribunal eclesiástico sólo tenía competencia sobre cristianos bautizados; pero durante la mayor parte de su historia, al no existir libertades de cultos, ni de expresión en las Españas, su jurisdicción se extendió a la totalidad de los españoles de ambos hemisferios (como dice La Pepa).

Auto de fe de la Inquisición,  por Francisco Goya [Dominio público], vía Wikimedia Commons.

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Decir la inquisición es hablar de intolerancia y de arbitrariedad, de terror y de represión. Es hablar de herejías, cuando no de torturas.  Es cierto que existe cierta leyenda negra acerca del Santo oficio; pero no me digas que no se te pone la carne de gallina cuando se habla del asunto; como no sea en el contexto de un sketch de Monty Python: Nobody expects the Spanish Inquisition.

¿A qué viene esta efeméride? A que la intolerancia, la arbitrariedad, el terror, la represión, la idea de herejía y hasta cierto punto la tortura que evoca la inquisición están vivas entre nosotros. ¡¿Dónde?! ¡¿Cómo?! ¡¿Qué?! En la esfera ominosa de lo políticamente correcto y sus promotores.  Ese ambiente en el que el pensamiento único no debe ser cuestionado; en la que hay palabras e ideas prohibidas, en el que la libertad de expresión no tiene valor alguno y en el que vidas y reputaciones pueden ser destruidas si así les place a los torquemadas y a sus seguidores.

Recién leí que un diputado está acusado de racismo contra las personas discapacitadas; y no importa que esa frase sea un galimatías, tal señalamiento, aunque viole la libertad de expresión y la prerrogativa constitucional de irresponsabilidad en las opiniones de los diputados, es una condena intolerante y represiva  que mucha gente no ve espinosa porque le está ocurriendo a alguien más. Y, sin embargo, es muy peligrosa y apesta a inquisición. Le pasó a María Chula, por si ya se te olvidó. Le pasó a Marduk, por si no recuerdas. No faltan quienes quieren fiscalizar la Internet, para que no lo olvides.

Columna publicada en elPeriódico.


06
Jul 18

Pedro, el lobo y la ONU

Un informe de la ONU dice que el número de niños que viven en la pobreza, en los Estados Unidos, es escandalosamente alto; y asegura que aquel país encabeza el mundo desarrollado con las tasas más altas de pobreza juvenil. Pero como dice Daniel J. Mitchell en una publicación de la Foundation for Economic Education: esos estudios suelen estar guiados por la ideología estatista y hay que ser extremadamente escépticos con sus hallazgos.

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Cuando la ONU interviene en políticas sobre el cambio climático, el derecho a portar armas, la Internet, la guerra contra las drogas, la política monetaria y el control de la natalidad financiado por los tributarios, por ejemplo, inevitablemente llama a más poder y control por parte del gobierno, advierte Mitchell. Según la ONU, los gringos deberían pagar más impuestos.

Es cierto que los EE.UU tiene una tasa alta de pobreza infantil entre los países de la OCED, dice Mitchel; pero no es más alta que la de México, Grecia, o Turquía. Y la información que expone la ONU no sólo es una manipulación deshonesta, sino que el reporte está basado en mentiras.  Así como en Pedro y el lobo, lo que no es raro viniendo de una burocracia que medra en las políticas estatistas y colectivistas.

Es una tradición estatista aquella de forzar los datos para que respalden las conclusiones que se pretenden demostrar; pero te recomiendo los trabajos de Julian Simon (a quien entrevisté a principios de los años 90) para vacunarte contra la propaganda estatista y sombría; y Johan Norberg ha hecho estudios, más recientes, que ponen en evidencia aquellas manipulaciones.  Si te interesa este tema te recomiendo https://humanprogress.org/ y https://www.gapminder.org/

En Guate, el jefe de la CICIG -proyecto consentido de la ONU- ha dicho que esa Comisión enfrenta un reto descomunal; y en la tradición que señala Mitchell, lo veo construyendo poderes descomunales para su tutelaje. ¿Es eso lo que queremos?

Columna publicada en elPeriódico.


29
Jun 18

Redes sociales y ánimo de la gente

Cuando se aborda el tema de las noticias falsas y redes sociales, lo que viene a mi mente es que el valor que debe ser protegido es el de la libertad de expresión.  En el entendido de que la libertad no es la facultad de hacer lo que yo quiera, sino la de actuar conforme a mi mejor juicio, sin estar sometido a la coacción arbitraria por parte de otros.

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El tema viene al caso porque el martes pasado participé en un programa sobre cómo influyen las redes sociales en las mentes y el estado anímico de la ciudadanía, en Canal Antigua.

Las redes sociales en particular, y la Internet en general, han empoderado a todo individuo que tenga acceso a ellas y le han dado voz y espacio para emitir y compartir ideas -propias y ajenas- sin más límite que el de su mejor buen juicio.  Pero eso no sucedía antes.  En mis tiempos si querías compartir tu opinión sobre algo con un público más allá de la mesa del comedor de tu casa, dependías de la buena voluntad de un editor de medios masivos. Peor era la cosa si querías publicar un libro.  Y algunos piensan que eso evitaba que hubiera noticias falsas, o libros llenos de babosadas.

Empero, la manipulación de las noticias, e incluso la invención de noticias preceden a las redes sociales y a la Internet.  Ve a cualquier buena biblioteca y vas a encontrar libros con ideas que no pasan la mínima prueba de lógica elemental.  La diferencia, ahora, es que la posibilidad de generar olas de reacciones populares basadas en noticias falsas y manipulación se ha elevado a la N potencia.

Algunas personas piensan que el remedio está en la censura por parte de quienes ejercen el poder y que debería haber una ley. Pero soy de la opinión de que estamos en un período de adaptación y de maduración.  Prefiero creer que el empoderamiento de los individuos y grupos, para generar olas de opinión pública, demanda de los consumidores más responsabilidad y más habilidades para identificar hechos objetivamente y para reconocer cuáles son las fuentes confiables de información de las cuales puede nutrir sus opiniones propias.  Sin perder de vista que, el valor a proteger es el de la libertad de expresión.

Columna publicada en elPeriódico. Haz clic en la foto para ver la conferencia sobre libertad de expresión, por Flemming Rose, en la Universidad Francisco Marroquín.


22
Jun 18

¿Por qué se va la gente?

La primera vez que supe de los migrantes guatemaltecos en los EE.UU. fue a principios de los 80 cuando un amigo, de Panajachel, me encargó un libro que vendían en Paiz, sobre el tema.  En él leí horrores.

Ahora que hay indignación por la separación de niños y madres migrantes, práctica que debería terminar desde ayer, es oportuno recordar que los chapines se van, arriesgan sus vidas y a sus familias porque aquí no hay suficientes oportunidades para salir de la miseria.  Se van, a causa de los fabricantes de miseria.

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Aquí, si pones un negocio te expones a las extorsiones de los mareros y muchas veces a las de tus vecinos.  Aquí la Corte de Constitucionalidad no falla en el caso de la mina San Rafael.  Aquí la educación estatal sirve a los sindicalistas, y no a los pobres.  Aquí, desde el púlpito, la cátedra y los medios de comunicación se ataca a la creación de riqueza, se obstaculiza la productividad y se promueven políticas destruccionistas.

¿Te extraña que el Banguat prevea que la inversión extranjera vaya a pique?  ¿Qué significa eso? Menos productividad, menos oportunidades de empleo, menos posibilidades de mejorar salarios. Y, sin embargo, grupos de interés, y políticos y burócratas locales e internacionales insisten en tomar el dinero de los tributarios por la fuerza y desviarlo del sector productivo hacia el sector coercitivo de la economía.  Y los impuestos –que la gente paga para evitar ir a prisión y con su trabajo– sirven para asfaltar carreteras hacia aldeas inventadas.

¿Por qué no hay oportunidades? Porque las aduanas obstaculizan el comercio y sirven a la expoliación, porque el Código de Trabajo impide la flexibilidad laboral, porque los de Codeca roban energía.  Porque los fabricantes de miseria, en el sector privado y en el sector estatal no descansan.  Porque se castiga el ahorro, porque la gente tiene expectativas irracionales de sus elecciones irracionales y de políticas irracionales.  Porque aquí no se respetan la vida, la libertad, ni la propiedad, ni la igualdad ante la ley. Aquí, la ONU socava el desarrollo económico. Por eso se va la gente.

Columna publicada en elPeriódico.


15
Jun 18

¿Quién lleva a los politicastros al poder”

Mi Twitter se alborotó porque un grupo de diputados y políticos ex miembros del Partido Patriota y del Movimiento Reformador están formando una nueva organización que ominosamente llaman Podemos (en alusión, supongo, al partido español de destruccionistas, perroflautas y okupas).

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Cuando leí aquello pensé es que lo malo no es que esos politicastros quieran reciclarse.  ¡El problema es que hay gente que vota por ellos!  Los malos diputados y malos alcaldes no “se reeligen” como se dice en la calle.  Los malos diputados y malos alcaldes son reelectos por gente que vota por ellos.

Lo de que el sistema democrático de incentivos perversos que tenemos atraiga a personajes como aquellos no debería sorprendernos. ¿Y lo de que la gente vote por ellos? Tampoco.

Tradicionalmente se estima que en política las personas son racionalmente desinformadas y que por eso llevan al poder a individuos y grupos de expoliadores, cuando no de tiranos; pero recientemente científicos como Bryan Caplan han expuesto la idea de que los votantes son irracionales. Irracionales no porque no piensen, sino porque lo que quieren y esperan de los políticos a los que les dan el poder es irracional.

¿Cómo se expresan esas irracionalidades de los que eligen a los políticos y a los que van a legislar? Se expresan en sesgos antimercado y contra la interacción con extranjeros, y en sesgos que sobreestiman el valor del trabajo y exageran con el pesimismo.  Y la gente elige políticos que corrigen el mercado, que impiden que los otros se lleven lo nuestro, que presupuestan empleos (aunque sean improductivos, o en plazas para fantasmas) y que nos libran de todo mal, amén.  Checa el libro de Caplan,  The Myth of the Rational Voter y vas a ver.

El problema, pues, no son sólo los pipoldermos de hoy y de mañana; sino las hordas de votantes irracionales que esperan beneficios irracionales, de políticas irracionales.

Columna publicada en elPeriódico. La ilustración una escena de la peli Milada, que te recomiendo.  El texto dice: A la gente le dicen lo que quiere oír, y se lo cree.


01
Jun 18

Managua, Nicaragua donde yo me enamoré

No es cierto, nunca he ido a Managua y ciertamente no me enamoré allá; pero cuando mi padre trabajaba para el Incae, él viajaba allá con frecuencia y a veces cantaba la canción que le da título a estas notas.  De Nicaragua nos vinieron las carpas después del terremoto del 76.  La diáspora nica, después del 79, me proveyó con buenos cuates y me encantan el queso frito y la semilla de jícaro.

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Hace unos años, cuando leí que un empresario chapín decía que las condiciones para los negocios eran muy favorables en Nicaragua debido al consenso entre el sector privado y el régimen de Ortega/Murillo; y que estaba impresionado por la sofisticación, la cultura de diálogo, la seguridad y el respeto a la institucionalidad que había allá, pensé que si algo deberíamos haber aprendido –en el siglo XXI– acerca de las tiranías del siglo XX es que las del siglo nuevo eran iguales a las del pasado pero más aburridas, como dijo J.M. Aznar, porque ya sabíamos en qué terminaban.

En eso pensé cuando vi la manifestación de madres del miércoles pasado, y en aquello he pensado cuando he estado viendo que los jóvenes, que nada tuvieron que ver con la llegada de Ortega/Murillo al poder, son los que tienen que salir a la calle y darse en la madre con gorilas que disparan a matar para defender el régimen y la revolución.

Muchas personas son blandas con gentes como Ortega/Murillo cuando se pueden beneficiar del poder que ejercen y cuando ignoran el consejo de B. Franklin en el sentido de que “aquellos que renuncian a la libertad para comprar un poco de seguridad, no merecen libertad, ni seguridad, y acabarán perdiendo ambas”.

Lo malo es que ese pragmatismo, que cree que antes que estar del lado de los principios hay que estar del lado de “la historia”, nos lleva a todos entre las patas.  El pragmatismo que creyó que podía apaciguar y convivir con gente como Ortega/Murillo, o Maduro/Cabello, el que cree que podrá hacerlo con AMLO -y el que coquetea con Podemos, o Morena, o el chavismo- cuesta vidas de jóvenes cuando no queda otra que salir a las calles.

Columna publicada en elPeriódico.