10
Feb 23

La mision escondida del Banguat

Para controlar la inflación –que ella misma ocasiona– la Junta Monetaria ha subido la tasa de interés de referencia de 1.75% a 4.25% en menos de un año y los aumentos podrían continuar este año.  Eso quiere decir que el crédito ha sido encarecido…pero hay más daños.

Como la misión del Banco de Guatemala es promover la estabilidad del índice general de precios, es algo sarcástico y debería ser punible que la junta directiva de aquella organización genere inflación mediante la impresión desmedida de quetzales.  Con la inflación se le roba valor a los ahorros y a los sueldos de las personas y se daña más, a los más vulnerables.  Ah, se me olvida, la inflación también la causa el gobierno cuando pide y pide préstamos que se convierten en más quetzales.

Para resolver el problema que la Junta Monetaria ha creado al inflar la cantidad de dinero que hay en el mercado, ese mismo cuerpo colegiado aumenta la tasa de interés líder para retirar los quetzales que ha metido.

¿Y qué pasa cuando la junta directiva del Banguat eleva políticamente aquella tasa para recoger quetzales? El dinero que debería servir en la economía real -para invertirlo en actividades productivas- es desviado a…¡la economía de papel!…que es como guardar el dinero debajo del colchón donde no es productivo. ¿Te das cuenta de lo que ocurre? El banco central infla la cantidad de quetzales y los mete a la economía para luego forzar el alza en las tasas de interes y recoger aquel dinero.

¿Pero qué hay de malo en aquello? Pues que el dinero que es sacado del mercado ya no se usa para adquirir bienes de capital y sin bienes de capital la productividad se estanca, o se encoje.  ¿Y? Pues que no crecen, o disminujen el número de fábricas, comercios, y otros emprendimientos y…entre otros efectos…eso quiere decir que se estancan o disminuyen las posibilidades de empleo, y de mejoramiento de los salarios.

Por andar manipulando la masa monetaria y las tasas de interés, las autoridades del Banco de Guatemala terminan perjudicandonos a ti, a mi y a los más pobres.  Por una parte robándole valor al dinero y por otra encareciendo el crédito y distrayendo hacia la economía de papel recursos que iban a ser para la economía real.

Las autoridades monetarias te dicen que la inflación es el alza en el índice de precios y que la mayor parte de la inflación es importada pero eso es atol con el dedo; porque te ocultan que lo importado es un porcentje del alza de precios, no la inflación.  La inflación sólo la pueden generar los directivos del banco central porque sólo ellos tienen la facultad de acordar la impresión de moneda.  Esa abundancia de moneda, por motivos políticos, es la que le quita valor a tus quetzales. Técnicamente los productos no se encarecen, es el quetzal el que pierde valor.

Y a todo aquello, añádele que la Junta Monetaria ha maniobrado para mantener caro el dólar y que eso también eleva los precios de bienes y servicios, así como encarece los bienes de capital. Para que tengas una idea, si los combustibles son comprados con dólares encarecidos artificialmente, los precios del transporte también suben, y con ellos suben los precios de los productos que necesitan ser transportados; y sube el precio del transporte de personas.

Con razón la misión del Banguat está bien escondida en su sitio Web.

Columna publicada en elPeriódico.


09
Feb 23

Liberados Maradiaga y 221 presos políticos en Nicaragua

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en Nicaragua,  liberó y deportró a 222 presos políticos, que fueron enviados a Washington D.C.  Entre los liberados se encuentra el estimado Felix Maradiaga que estaba preso desde junio de 2021.

La foto es del diario ABC. Haz clic en la foto para leer la noticia.

La noticia es agridulce porque, obvio que qué bueno que la tiranía liberó a aquellas personas; pero Maradiaga y los otros han sido declarados traidores a la patria y han sido despojados de su nacionalidad y de sus bienes. Es atroz e inhumano desterrar personas, someterlas a la muerte civil y quitarles sus bienes; y para poder hacer esto, el régimen modificó la Constitución nicaragüense. ¡Nada tan útil como la facultad dictatorial de modificar la constitución para que no estorbe!

Conocí a Félix cuando visitó Guatemala para asistir al College Freedom Forum, 2020,  organizado por la Human Rights Foundation y la Universidad Francisco Marroquín. En esa ocasión habló sobre la dictadura en Nicaragua. y también sobre el activismo digital como herramienta contra la dictadura. En su área de expertaje, ofreció una charla sobre la economía de la defensa y expuso el caso de su país.


09
Feb 23

Coñac, vinos y moscatel para el señor juez

Los tributarios siempre pagamos las extravagancias de los políticos y burócratas.  Esta es una factura del 28 de marzo de 1898 emitida por Adolfo Saravia, comerciante y comisionista por las siguientes mercancías pagaderas en moneda efectiva en plata acuñada. La factura está emitida a Emilio Fajardo.

¡Era cara la visita de un juez!

Lo primero que llama la atención es que el pago no es en moneda fiat, o dinero por decreto, cuya principal característica es que es una moneda de papel cuyo único respaldo es una promesa del gobierno.  Aquí estamos hablando de dinero de verdad, el que es de plata, por ejemplo. En aquel tiempo la moneda era el peso, no el quetzal.

Lo que luego llama la atención son las mercancías: vinos tinto Chateau Margaux y blanco Chateau D´´Yquem, coñac Martell, ginebra Old Tom, moscatel extra y ¿guaro? y el total es de $53.

El siguiente documento es un recibo por $94.50  y dice: Recibí del señor Alcalde primero municipal la suma de noventa y cuatro pesos cincuenta centavos según la factura adjunta por la permanencia en esta del señor juez de primera instancia y su acompañamiento en la visita.  Patulul, marzo 28 1898, Firma E. Fajardo V.

El siguente listado es encantador, tiene la fecha de marzo 26 de 1898 y está firmado por E. Fajardo V.  Dice: La Municipalidad a E. Fajardo V. Debe: por 5 personas dos días $ 25; cuatro cubiertos extra $4; 2 criados, dos días $4; 12 botellas de vino $39; 2 medidas de algo que no identifico $6; cigarros $1; 1 botella de coñac Martell $5; 1 botella de ¿olla? $1.50; 1 botella de Old Tom $3.50; 1 botella de Moscatel extra 1873 $3.50; 2 botellas de guaro $2.  Todo ello suma $94.50. Firma E. Fajardo V. en Patulul.

Si pidieron tantos vinos finos, ¿para quién era el guaro? ¿Para el juez, para el alcalde, o para los criados?  ¿Viste que la visita del juez requería de criados?

El coñac Martell debe haber sido muy popular en aquellos tiempos de afrancesamiento de la sociedad guatemalteca en los que se estaban abandonando los tradicionales anís y jerez propios de la tradición española demodé.  Recuerdo que mi abuelita, Juanita, tenía un hermoso picahielo de plata, que decía Martell.

Gracias a Luis Andrés Schwartz por los descubrimientos.


06
Feb 23

Ecologismo, antiestractivismo y otras modas

 

Acabo de leer que los volcanes dormidos emiten tres veces más azufre que lo estimado.  En Guatemala se estima que hay entre 37 y 43 estructuras volcánicas y se considera como activo todo volcán que ha tenido actividad registrada en los últimos 10,000 años.

Técnicamente no se usa la frase volcán dormido, pero uno podría decir que un volcán que no ha manifestado actividad medible en su superficie está dormido. ¿Será lo mismo un volcán dormido que uno extinguido?

En aquello me puse a pensar cuando vi publicada esta conversación que tuve sobre la gestión del ambiente con Carlos Martínez, Asesor de la Subsecretaría de Interior, en Chile, en temas relacionados con medio ambiente y conflictos socio-ambientales.

Hay pocos temas tan de moda como el del ambiente, dijo Carlos, al apuntar que todos somos defensores del ambiente; pero los problemas son cómo y para qué.  Carlos ha dedicado muchos años a estudiar las líneas de defensa del ambiente y algunas le parecen altamente cuestionable.  Actualmente nos enfrentamos a una ideología ambientalista que pone en juego el progreso, el desarrollo, la libertad de las personas y la economía libre.  Una cosa es la conciencia ambiental y otra es atribuirles los problemas ambientales a una sola causa.

SI te interesan estos temas, seguramente quieres ver esta conversación.

Actualmente el mercado premia a quien protege el ambiente y castiga a quien lo daña, explica Carlos que, también, se refirió a las profecías catastróficas que no se han cumplido. Hizo alusión a la inviabilidad de la vida primitiva y autárquica que promueven algunos ambientalistas.

Hizo alusión al atropello contra los derechos humanos, implícito en algunas políticas impulsadas por el ambientalismo radical que sostiene que los árboles, los glaciares y otros tienen derechos. Esta es una concepción muy ajena a occidente y ajena a las tradiciones humanistas, ilustradas y antropocéntricas de occidente.

Advirtió contra los peligros implícitos en el antiestractivismo, una corriente más reciente del ambientalismo, que tiene raíces en el marxismo y va de la mano del ecoindigenismo y de la deep ecology.

Carlos es autor de La república independiente de Douglas Tompikins; y de La nostalgia del paraíso, las raíces ideológicas del ecologismo.


03
Feb 23

Depredación desde el IGSS

 

El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social dispuso que, a partir del 17 de enero pasado, todo patrono debe inscribirse en el IGSS aunque cuente sólo con los servicios de un trabajador.  Los perpetradores de esa medida dicen que la misma incentivará la incorporación de las micro, pequeñas y medianas empresas, así como otros emprendimientos y, seguramente, creen que eso es cierto.   Lo que va a pasar, sin embargo, es que la nueva medida depredadora va a incentivar la informalidad.

Para forzar el registro, el IGSS va a usar sus acuerdos con otras instancias gubernamentales para identificar e inscribir de oficio a quienes intenten quedar al margen de los tentáculos del seguro social monopólico, centralizado y coercitivo del estado.

En el afán depredador por parte de la burocracia del seguro social, la inscripción de oficio tendrá efectos retroactivos para el pago de las mal llamadas contribuciones, que en realidad son formas de expoliación.  Es decir, formas de quitarle a los generadores de empleo, de forma injusta y con amenazas, lo que les pertenece.  Injusta porque la disposición es unilateral, injusta porque no hay proporción entre el despojo y los supuestos beneficios, injusta porque castiga la productividad y a los más vulnerables.  Un castigo que pesa más en tiempos de inflación y en tiempos de encarecimiento artificial y político del tipo de cambio.  Un castigo que pesa más en tiempos en que los combustibles están carísimos, en parte por las dos circunstancias recién mencionadas.

La nueva disposición es una caja de Pandora porque abre la posibilidad para otras formas de abuso por parte del IGSS al desnaturalizar los contratos de, por ejemplo, las personas que cobran con factura y trabajan por horario.  Personas que podrían echar a andar la maquinaria que fuerza la inscripción de oficio.

A lo largo de su existencia ominosa a lo largo de más de 70 años, el IGSS no ha conseguido ser el instrumento que los trabajadores guatemaltecos necesitan para mejorar su calidad de vida en términos de servicios de salud y en términos de protección en casos de invalidez, vejez y sobrevivencia.  En el IGSS, sin embargo, toda su vida han medrado redes de corrupción.

En el libro Del monopolio a la libertad, Alfonso Abril puso en evidencia los vicios originales del esquema del IGSS.  Esquema que consecuencia del racionalismo constructivista revolucionario de los años 40 y de un mandato que vino a Hispanoamérica desde Washington D.C.

A los trabajadores sometidos a su régimen, el IGSS les anula el derecho de propiedad y el control de los ahorros, del mismo modo que les mina sus libertades de contratación y de asociación.  Los trabajadores están forzados a pagar, sí, o sí.

La existencia del IGSS depende de la legislación y del poder coactivo del gobierno; pero ¿sabes que el gobierno no paga sus cuotas? El gobierno tiene una deuda acumulada de más de 35 mil millones (al momento en que fue publicado el libro, en 2017 y la deuda sigue creciendo*).

Abril afirma, y coincido con él, que el IGSS deshonra a los trabajadores porque no respeta la dignidad de los pacientes, ni de quienes están sometidos a su régimen de IVS; por ser una organización corrupta saqueada por políticos, burócratas, empleados, y proveedores; y, porque además, en la mayoría de los casos, es un modelo sumamente injusto para los trabajadores más pobres.

El zarpazo del IGSS al segmento más vulnerable del sector voluntario de la economía no es de naturaleza financiera; ya que, como el seguro social chapín no ajusta las pensiones para sus supuestos protegidos, no corre el riesgo de descapitalizarse como ocurre con otros esquemas similares.  En ese sentido es peor que un sistema piramidal y la nueva disposición sólo hiede a pura depredación y expoliación.

¡Pero es una conquista revolucionaria!…¿Verdad?

*Q60 mil millones es el monto aproximado que el gobierno le debe al IGSS por cuotas patronales no pagadas durante años.

Columna publicada en elPeriódico.


01
Feb 23

Telegramas y responsabilidad del gobierno

 

Mira que chulada de diseño, es un telegrama del 11 de noviembre de 1897, enviado desde Santa Bárbara, San Marcos.  ¿Alguna vez recibiste telegramas?

Aparte de lo elegante y bonito del diseño, me llama la atención el párrafo que dice:  El gobierno no es responsable por errores ó inexactitudes en los partes transmitidos por sus Telégrafos, pero si lo será por la suma pagada por su transmisión cuando el error ó inexactitud dependa de los telegrafistas.  Es interesante que el gobierno se hiciera cargo de los errores de sus empleados, aunque fuera sólo por el monto de la transmisión.  No se cuanto costaba la transmisión, pero creo recordar que cuando yo era niño, el envío de una palabra costaba Q 0.07 cuando Q1 era igual a US$1 menos la inflación.

El texto del telegrama también es encantador. Va dirigido al arzobispo Ricardo Casanova y Estrada, y dice:  Por Dios, sírvase “compeler” a nuestro obispo velez vuelva a su diócesis abandonada sin causa canónica hace más de 3 años hecha un montón de ruinas en orden religioso y moral.  M. Recarte. Vicario foráneo Santa Bárbara, según está indicado atrás.

Recuerdo que aprendí a enviar telegramas y cartas cuando estaba en Tercer grado de primaria como parte de la clase de Idioma Español. Era graciosa la redacción de los telegramas porque, como cobraban por palabra, cuando fuera posible había que unirlas.  Por ejemplo, en vez de Te recuerdo, lo que se ponía era recuérdote.  También era muy particular la forma en la que eran doblados los telegramas para ocultar el texto y permitir que se viera bien el destinatario.

Mi tío Freddy y mi padre importaban telégrafos y recuerdo que en su oficina había uno instalado.  ¡Cómo me gustaba su sonido!  Traté varias veces de aprender el Código Morse; pero nunca puse empeño y solo me divertía escuchando su sonido.

Gracias a Luis Andrés Schwartz por la pista.


31
Ene 23

La guía telefónica

 

En la antigüedad había algo que se llamaba guía telefónica.  Era un librote en el que estaban registrados los números telefónicos con los nombres de sus titulares y las direcciones en las que estaban localizados.  Encontré dos de esos en mi casa, uno de 2019 y otro del fatídico año de 2020.

Yo creía que ya no existían porque con la Internet se fueron haciendo obsoletas; y me sorprendió hallar estas dos.

En la antigüedad eran muy útiles porque, por ejemplo, si yo quería llamar a un compañero de clases, pero no sabía su número de teléfono, pero si conocía sus apellidos, o el nombre de sus padres, o algo parecido, pues lo encontraba en la Guía.  Igual ocurría con negocios, o lo que se necesitara.

Para mí la Guía tenía otras utilidades.  Antes de los teléfonos inteligentes y de otros recursos de la modernidad, cuando yo necesitaba entretenerme y sólo había cuatro canales de televisión que funcionaban de 12:00 a 24:00 horas, o de 16:00 a 24:00 horas, tenía dos posibilidades: leía la guía telefónica, o leía un diccionario.  ¿Patético? Si…un poco…sobre todo porque antes de caer en aquello tenía la opción de leer enciclopedias, o la revista National Geographic, antes de que se volviera insoportable.


29
Ene 23

Adiós a Lloyd Morrisett

Lloyd Morrisett fue uno de los creadores de Plaza Sésamo un programa que, aunque fue creado para enseñarles las primeras letras a niños en edad preescolar, tuvo impacto en otros niveles. Morrisett, fue cofundador de la serie junto a Ganz Cooney y Jim Henson

En los años 70  yo veía el programa junto a mis hermanos.  En mi casa había muñecos de Enrique y Beto.  Tengo dos escenas favoritas:

Una es Maná maná que todavía me causa mucha risa cuando lo veo:

La otra escena que no encuentro.  En ella un personaje habla por teléfono y dice:

Hola, Lola.  Habla Carlitos O.  Me gustaría saber si quieres ir conmigo al baile de los bomberos.

Me causaba mucha risa el tono de voz de Carlitos y por quién sabe por qué, también me divertía la situación.

En fin, adiós a Lloyd Morrisett que falleció el 23 de enero pasado a la edad de 93 años.


27
Ene 23

Descubrimientos fabulosos en El Mirador

 

En diciembre pasado hizo 18 años que caminé por la selva petenera rumbo a El Mirador.  Todavía me fascina todo lo que tiene que ver con el reino Kan y no pude sino alegrarme de que han sido encontradas una cantidad increíble de ciudades y calzadas que hacen de la Cuenca Mirador un sistema integrado.  Los descubrimientos con tecnología LiDAR y el liderazgo del arqueólogo Richard Hansen así como el profesionalismo de su equipo, nos están descubriendo un mundo que ni imaginábamos.

Sylvia, Inés y Luisfi en el campamento de El Tintal. Foto por Alejandro Masdeu.

Cuando uno ha viajado bajo el dosel espeso de los árboles, en la selva, bajo el cual oyes que llueve, pero la lluvia no llega al suelo debido a lo espeso del follaje en las alturas, uno se da cuenta de lo fascinante que es la tecnología que permite ver estructuras y ciudades ocultas por la jungla.

La imaginación se dispara cuando uno trata de traer a la vida toda aquella infraestructura, al servicio del comercio, de la política y de la guerra.  Porque, ¿ya sabes, verdad? Los mayas no eran aquellos matemáticos y observadores de estrellas pacíficos con los que fantaseó Eric Thompson.

El MIrador. La foto la tomé de Facebook.

Me deja papo el hecho de que los mayas hayan conseguido los niveles de complejidad que consiguieron en un ambiente tan hostil como el de las tierras bajas.  Otras grandes civilizaciones de la humanidad prosperaron al lado del Nilo, del Ganges, del Yangtse y del Tigris y el Éufrates, pero los mayas prosperaron en las selvas y a merced del agua de lluvia.

Como durante mi visita al reino Kan tuve la dicha de conversar con nuestro guía, Darwin, y con la cocinera, los muleros, y el ayudante, se lo valioso que es el involucramiento de los habitantes de la cuenca en la explotación racional de aquellas maravillas.  Se que los saqueadores, los ladrones de madera y los narcos son amenazas para quienes viven pacíficamente en el área y para quienes quisieran visitarla.  Se que esos problemas son camisas muy grandes para el gobierno y se que la riqueza potencial de El Mirador sólo será aprovechable significativamente si hay un involucramiento más profesional de quienes viven por allá y un involucramiento del sector privado; y por si acaso, por sector privado me refiero al sector voluntario de la economía, en oposición al sector coercitivo de aquella.

Imagen LiDAR. La foto la tomé de Facebook.

Dicho lo anterior, te comparto lo que escribí en 2005 luego de mi visita a El Mirador:

El aroma a copal inundó el aire, y desde lo más alto de la pirámide El Tigre, mis amigos y yo observamos el ocaso. A nuestros pies estaba ese inmenso mar verde que es la selva. Nos llevó dos días y tantito atravesarla, pero ahí estábamos al fin, en la cuna de la civilización maya: la ciudad colosal de El Mirador.

Allá arriba, emborrachado por la luz, los aromas y los colores, uno no puede sino pensar en las personas que construyeron ciudades y calzadas a lo largo y lo ancho de esa jungla. Frente a nosotros estaba la La Danta, una mole increíble que mide 10 metros más que el templo IV de Tikal y cuya base ocupa el área de tres estadios de fútbol. La ciudad es inmensa, ¡y es unos 800 años más antigua que Tikal!

En toda la cuenca Mirador hay unas 26 ciudades grandes [ahora se sabe que hay centenare]; y en nuestra jornada a través de la selva visitamos: La Florida, El Tintal y La Muerta. No es fácil llegar a El Mirador; pero el duro viaje hacia esa ciudad formidable es el vivo ejemplo de cuando el camino vale tanto como el destino. Auxiliados por Billy Cruz, de Petén, mis amigos Silvia, Inés, Antonio y Raúl, así como mi sobrino Alejandro, y yo, emprendimos la aventura el 17 de diciembre pasado. Ale de 12 años, y yo, fuimos a lomo de macho; pero los demás caminaron por bosques interminables y por bajos intimidantes a través de humedales enormes. 

A veces el agua fangosa les llegaba arriba de la cintura, yo me caí cuatro veces de mi Rucio, y el Ale quedó colgando de un árbol en una ocasión. Tras horas de montar, más de una vez reviví mi pierna entumecida poniéndole una cruz de saliva, según la costumbre local. Y entendí lo que es ser terco como una mula. Vimos cualquier cantidad de orquídeas, aunque muy pocas en flor; extrajimos copal del árbol que lo produce. Conocimos el chicle. Vimos aves hermosas y el cielo más estrellado que uno pueda imaginar.

Pero aquello es la selva, y no hay que olvidarlo. Vimos huellas de jaguar y escuchamos sus rugidos, junto a los de los monos aulladores. Dormimos en campamentos en los que el olor a serpiente era perturbador. A mi sobrino se le metió una tarántula en el zapato y le apareció otra en su carpa. Y tuvimos que esquivar ejércitos de hormigas feroces, algunas de ellas muy olorosas. Dormíamos como tiernos, aunque una noche se inundó el campamento y tuvimos que pasarla entre el agua. Una culebra zumbadora se atravesó en el camino y yo regresé con dos garrapatas conchudas, mostacilla y docenas de piquetes.

Sylvia, Raúl, Ines, Alejandro y yours truly en la Cuenca Mirador.

El viaje a El Mirador fue toda una aventura, hecha más inolvidable gracias a los cuidados y a la extraordinaria habilidad de nuestro guía Henry Darwin; y gracias a la cocinera, Gladys. Por ella teníamos tortillas del comal y panqueques en plena selva. También por el asistente, Wilmer, y por los arrieros Manuel y Rudy que cargaban las 12 acémilas y montaban los campamentos con eficiencia.

Mi corazón se aceleraba cuando entrábamos a algún sitio, cuando mirábamos algún montículo, y más, cuando llegamos a El Mirador. A lo largo de la jornada uno puede llegar a experimentar algo de lo que sentían los primeros exploradores de esas regiones en el siglo XIX. Yo pensaba mucho en Stephens y Caterwood, así como en los Maudslay, y también en mi amiga Mayra, que hace años estuvo perdida en la selva durante dos noches.

En febrero de 2003, en el Museo Popol Vuh, tuve la suerte de conocer a Richard Hansen, el arqueólogo que está a cargo del proyecto de la cuenca de El Mirador. Y en esa ocasión quedé admirado del trabajo que está haciendo. Y desde entonces que tenía ganas de viajar hacia allá. A diferencia de otros sitios desarrollados, El Mirador todavía es un mundo perdido, ¡de verdad! y lleno de tumbas sin abrir. En él, uno no encuentra montones de turistas, ni mucha basura; y entra en contacto extremo con uno mismo, con la naturaleza y con grandes obras del genio humano. Por eso, la visita a aquella ciudad preclásica y los cinco días que pasamos en la jungla, fueron una experiencia física y psicológica inolvidable que enriqueció nuestras vidas.

Columna publicada en elPeriódico.


26
Ene 23

Sopas del corazón y del recuerdo

 

Hay dos sopas que me encantan por deliciosas y porque me traen muy buenos recuerdos.  Sus aroma, sabor y textura tienen el poder de transportarme en el tiempo y el espacio. Una es la sopa de ajos, de la que escribí en diciembre pasado, y la otra es sopa de arroz con menudos de pollo.

Igual que la sopa de ajos, la de arroz con menudos también es comfort food que tiene propiedades curativas no sólo para el cuerpo, sino para el alma.   Tenía añales de no comerla y la extrañaba bastante.

Lleva arroz, caldo de pollo, menudos, tomate y se sazona con clavo de olor, la clave es el clavo de olor.  En casa de mis padres y de mis abuelas se hacía con los piecitos y el cuello del pollo y se picaban los menudos; pero en mi casa se hizo con los menudos enteros y así me gusta más.  En su orden, me encanta comer los corazones, las mollejas y los hígados.  Cada uno con su textura particular.

Me ocurre, como con la sopa de ajos, que comer esta delicia es como recibir un abrazo.

En los años 80 y 90 solía comerla en un restaurante tradicional que quedaba cerca del kilómetro 100 de la carretera panamericana; pero modernizaron el lugar y dejaron de servirla, lo cual fue una lástima.