26
Feb 14

La maternidad no es obligación

La maternidad no es una obligación; y a las mujeres se les debería reconocer el derecho a renunciar a la maternidad sin presiones sociales, y sin condenas penales.  El hecho de que el estado no reconozca aquel derecho crea las condiciones para que las madres que no pueden –o no quieren– asumir las responsabilidades propias de criar hijos acudan a medios ilegales para desvincularse de los hijos no deseados.

Algunos de esos métodos son: el abandono de los niños, la venta de los niños y el aborto.  Para tener una idea de las dimensiones de estas opciones en 2012 fueron hallados 92 bebés abandonados en las calles, cajeros automáticos, hospitales, aceras, terrenos y basureros.  En 2009 se estimó que cada año ocurren unos 65 mil abortos, en Guatemala.

Si en caso de abandono las autoridades creen que han encontrado a la madre de un niño, la madre debe comparecer ante un juez y someterse a una prueba de ADN. No es extraño que algunas sospechosas eludan la prueba del ADN durante meses y si la prueba confirma la maternidad, la madre debe inscribirse en una terapia diseñada para obligarla a reunirse con su hijo, explicó Mary Anastasia O´Grady en Los huérfanos abandonados de Guatemala.

La sociedad guatemalteca y el estado de Guatemala creen que tienen la facultad para condenar moralmente a una madre por no querer serlo, incluso intentan forzarla a aceptar la responsabilidad de la maternidad y pueden encarcelar a una mujer si la descubren tratando de desvincularse del hijo no deseado, o descubren que ya se ha desvinculado de él. No mediante el aborto -que en ciertas condiciones podría ser una forma de asesinato- ni mediante el abandono del niño que es un acto criminal y desalmado si no se hace en condiciones que protejan la vida del infante, sino hasta por el acto razonable de vender la patria potestad.

En febrero de 2014 y en Guatemala,  El Tribunal Segundo de Sentencia Penal condenó a 10 años de prisión a Rosa Imelda Muy Pastor, por vender a su hijo; pero el Ministerio Público había solicitado 46 años de cárcel, según informó el diario Prensa Libre. Muy Pastor es madre de Wilson Rauxuleu Tziquín, que nació en 2007; y el niño fue vendido para ser dado en adopción.  En ese proceso fueron usados nombres falsos; y el Ministerio Público la sindicó de los delitos de trata de personas, asociación ilícita, alteración y supresión del estado civil, falsedad ideológica y uso de documentos falsos en forma continuada.  Las investigaciones citadas por el diario señalan que la sindicada integraba una red dedicada a las adopciones ilegales.

No voy a cuestionar el carácter delictivo y criminal de la asociación ilícita, la alteración y supresión del estado civil, la falsedad ideológica y el uso de documentos falsos en forma continuada, o no.   Pero la trata de personas es otra cosa.  Según la Unicef  un niño o niña víctima de la trata es cualquier persona menor de 18 años reclutada, transportada, transferida,  acogida o recibida para fines de explotación, sea dentro o fuera de un determinado país; y el Código Penal de Guatemala tipifica el delito de trata de personas en su artículo 202 Ter. (Decreto del Congreso 9-2009) como la captación, el transporte, traslado, retención, acogida o recepción de una o más personas con fines de explotación.

¿Te diste cuenta? No existe el delito de venta de niños, ni el de venta de personas.  Y aún si hubiera captación, traslado, retención, acogida y o recepción de un niño por medio de algún tipo de intercambio monetario, o no, ¿podrá el Ministerio Público probar que el fin de aquel intercambio es la explotación?  ¿Qué tal si los fines del intercambio son dotar a un niño con una familia que lo quiera; y dotar a una familia con un niño que la quiera?…y que pueda darle no sólo el cariño, sino la calidad de vida que su madre biológica no puede –o no quiere darle–.  Arbitrariamente, el Ministerio Público supone que toda venta de niños es con propósitos de explotación.

Ahora bien, estas meditaciones no son una defensa de la compra-venta de niños, ni de adultos, por supuesto.  No está bien vender gente.  Lo que sí puede hacerse,  para buscarles una salida a las madres que no pueden –o no quieren– asumir las responsabilidades dela maternidad, es reconocer el derecho a la venta de la patria potestad.

¿Y qué es la patria potestad?   El artículo 254 del Código Civil dice que la patria potestad comprende el derecho de representar legalmente al menor o incapacitado en todos los actos de la vida civil; administrar sus bienes y aprovechar sus servicios atendiendo a su edad y condición. Es el poder de los padres, o ascendientes sobre sus hijos descendientes.  Es tutelar en favor de los hijos y en la cultura prevaleciente no se puede enajenar.  Sin embargo, no siempre fue así, ni tiene que seguir siendo así. De acuerdo con las Pandectas (Código de Justiniano) un padre podía vender a su hijo, sin perder la patria potestad y sin que el hijo adquiriera plena capacidad jurídica, hasta tres veces consecutivas.

La sociedad y la cultura, evolutivas por naturaleza, cambian.  Las tradiciones cambian. Cambian las ideas prevalecientes, y como consecuencia cambian las normas y cambian las instituciones.  Seguramente es tiempo de cuestionar si la criminalización de las madres que no pueden –o no quieren– criar a sus hijos es lo más apropiado entre nosotros, aquí y ahora.  Sobre todo considerando que la criminalización crea el ambiente propicio para el abandono y el aborto de niños y fetos.  Considerando que la criminalización fuerza a las madres a criar niños que no pueden –o no quieren– criar. Considerando que la criminalización arrincona a las madres a cometer delitos como asociación ilícita, alteración y supresión del estado civil, falsedad ideológica y uso de documentos falsos.  Considerando que induce a las autoridades a cometer abusos como el de acusar a las personas de delitos inexistentes como es el caso de la venta de niños que, de forma arbitraria e insostenible, es analogado con el de trata de personas.

La maternidad es una enfermedad de nueve meses, y una convalecencia de toda la vida, dice la madre de un amigo; y así ilustra ella el hecho de que ser madre implica graves responsabilidades que no deben ser tomadas a la ligera, que deben ser voluntarias y que no pueden ser impuestas.

Ni la sociedad ni el estado –como no sea por afanes colectivistas, o estatistas– pueden arrogarse las facultades morales y legales para señalar y condenar a una mujer sólo porque no llena sus expectativas.  Las mujeres y los niños merecen algo mejor.

Artículo publicado por el CEES.


27
Ene 14

¡Buena idea, que se lleven su ayuda!

Guatemala podría dejar de recibir este año la ayuda militar del gobierno de EE. UU. y los recursos provenientes del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo.  ¡Ya ves, no todo son malas noticias por aquí!

Si te interesa el tema de cómo es que la ayuda para el desarrollo, es un lastre para los países pobres, seguramente te interesan estos libros::

The Lords of Poverty, por Graham Hancock

El espejismo humanitario, por Jordi Raich

ONU historia de la corrupción, por Eric Frattini

The Impoverishing Effects of Foreign Aid, por Manuel F.  Ayau

Este no hay modo que lo lea; pero me lo han recomendado mucho: Blanco bueno necesita negro pobre, por Gustau Nerín.

La noticia que da origen a estas meditaciones es la de que el gobierno de Guatemala no muestra avances en cuanto al resarcimiento de los daños a los afectados por la construcción de la hidroeléctrica Chixoy y a la falta de solución de los casos de adopciones que involucran a estadounidenses. Ambos temas tienen que ver con la justicia y por supuesto que los pipoldermos no le ponen atanción a ese tema.  ¡Por supuesto! que es deseable que se resuelvan, y pronto.  Lo que es una lástima es que, si se resuelven, tenga que ser por medio del chantaje internacional y no por medio de presión ciudadana.

Por otro lado, Guatemala ya pasó por un período largo -durante la guerra fría- en el que no recibía ayuda militar de parte de los EE.UU. y, aún así, Guatemala derrotó militar y políticamente a la guerrilla marxista-leninista.

Da que pensar, ¿o no? ¿De verdad los EE.UU. nos van a dejar sólos en su guerra perdida contra las drogas así como nos dejaron sólos en la guerra fría?


27
Ene 14

Guatemala y adopciones en “The Wall Street Journal”

Guatemala y la cruel situación que viven aquí los niños adoptables  llamaron la atención de The Wall Street Journal.  He aquí los tres párrafos que más me impresionaron en el artículo titulado Los huérfanos abandonados en Guatemala, por Mary Anastasia O´Grady:

1. Un problema es que Guatemala no cuenta con una sólida cultura de adopción. De modo que mientras el CNA se jacta de decir que los bebés ya no son “exportados”, no menciona la tragedia de los niños que se amontonan en las instituciones porque no se les puede encontrar un hogar en el país. Unicef informó en abril de 2013 que había unos 5.800 niños en el sistema que alberga a los huérfanos. Algunos expertos locales dicen que la cifra es más alta.

2. Si las autoridades creen que han encontrado a la madre de un niño abandonado, debe comparecer ante el juez y someterse a una prueba de ADN. No es extraño que algunas “sospechosas” eludan la prueba del ADN durante meses, lo que significa un nuevo retraso en el proceso. Si la prueba confirma la maternidad, la madre debe inscribirse en una “terapia” diseñada para obligarla a reunirse con su hijo. Las madres que han soportado la terapia estatal dicen haber sentido una presión intensa que incluye amenazas de encarcelamiento y grandes dosis de culpa. Si la madre cede, o algún miembro de la familia decide hacerse cargo del niño, Unicef puede ver una adopción menos en los libros de Guatemala y es otra victoria para el CNA.

3. Las consecuencias no deseadas de esta política retorcida son innumerables. Una guatemalteca que siente que no está preparada para abordar la maternidad ahora tiene más probabilidades de abandonar su bebé que de ofrecerlo en adopción para evitar afrontar la agotadora manipulación psicológica del gobierno. Muchos bebés quedan abandonados en los hospitales. Pero también es común leer noticias en la prensa sobre bebés encontrados en los autobuses y en los cubos de basura.

Con este estado de cosas, los promotores de la ley antiadopciones ¿pueden dormir tranquilos en las noches?  A ver si alguien más se indigna pues.


22
Nov 13

Bebés tirados como basura en las calles

En lo que va del año han sido reportados 88 casos de infantes abandonados en las vías públicas: ¡31 más que los 57 del año pasado!   El caso más reciente ocurrió ayer, en la zona 8, donde los Bomberos Municipales asistieron a un chiquito que fue dejado en la calle  y que se estima que tiene tiene dos meses de edad.

A mí, estos casos me encogen el corazón.  Ves la foto del pequeño y se te arruga algo en el alma. ¡ Ha de ser espantoso que lo dejen a uno tirado en la calle!  Y…ha de ser espantoso tener un hijo y no poder, o no querer cuidarlo.  Y cuando leo estos casos pienso que que espantoso ha de ser que a una madre ni siquiera se le ocurra dejar a su hijo en un lugar menos peligroso que una calle.  En una iglesia, digamos.  Y se me ocurre que, descontada la estupidez anterior, uno puede entender que ha de haber mil y una razones (aunque unas sean mejores que otras) para no poder, o no querer criar un hijo. Lo que me parece inaceptable -desde ningún punto de vista- es que los políticos y ciertos grupos de interés les hagan más difícil -casi imposible, y casi criminal- la situación a las madres que deben deshacerse de sus hijos.  En vez de facilitar el proceso (que ya de por sí debería ser doloroso) los políticos y aquellos grupos de interés arrinconan a aquellas madres hasta el punto de que prefieren dejar a sus hijos en las calles.  Nadie debería ser forzada a la maternidad; pero…a la vez, debería haber opciones.  Las mujeres embarazadas que no quieren criar a sus hijos deberían encontrar procedimientos seguros y sencillos para entregar a sus hijos en adopción.  ¡Hay miles de personas en el mundo que criarían un hijo ajeno con responsabilidad y alegría!  ¿Por qué es que estos niños tienen que empezar sus vidas -si no se mueren de frío y hambre- como si fueran basura en las calles?

¡Carajo, como me enoja esto! ¿Sabes qué deseo cuando leo cosas asi? Deseo que los llantos de los niños abandonados en las calles no dejen dormir a los patrocinadores y creadores de la ley antiadopciones y que algún día se encuentre una salida racional para los bebés no deseados.


06
Ago 13

¡Veintidos bebés robados!

¡Sorpresa! La ley antiadopciones no ha acabado ni con las adopciones ilegales, ni con el robo de bebés en los hospitales estatales.  En siete meses la Procuraduría General de la Nación ha recibido denuncias de 22 niños robados y recientemente se conoció el caso de los Alpacaja-Tziac a quienes les robaron su bebé recién nacida en el hostipal estatal San Juan de Dios.  La bebé en cuestión apareció unos días después del robo, pero este es un caso extraordinario.  Generalmente los padres de bebés sustraídos no vuelven a saber de sus hijos, lo cual debe ser algo espantoso.

¿Cuánto cuesta un bebé? Q. 9 mil; y el fracaso de la ley antiadopciones para detener el robo de niños y las adopciones ilegales no debería sorpendernos porque el problema no era la falta de una ley y la ausencia de un monopolio centralizado en manos de pipoldermos; ¡el problema es la impunidad generalizada!  Estoy seguro de que las mismas redes de personal de salud, notarios, funcionarios y delincuentes que operaban antes de la ley antiadopciones sigue trabajando criminal e impunemente, en tanto que la mayoría de quienes operaban de buena fe, legalmente y honradamente fueron sacados del escenario.   Miles de niños perdieron la oportunidad de conseguir familias y las redes criminales continúan delinquiendo.


15
May 13

Un giro en el proceso de adopciones

Primero el gobierno de los Estados Unidos de América -en sociedad con la Unicef- prohibió las adopciones de niños guatemaltecos y forzó un monopolio y la centralización del proceso de adopciones.  Ya tu sabes la historia que, además, se repitió en otras partes del mundo.  Eso ocasionó la tragedia cruel de niños que desde hace años ya tienen familias adoptivas en los EE.UU. pero que no pueden dejar Guatemala y viajar allá.  Niños que crecen rápidamente en hogares sustitutos, en vez de tener familias propias.  Niños que pasan la Navidad en el frío de un hogar sustituto gracias -en muchísimos casos- a la indolencia burocrática de los funcionarios y los políticos que los tienen a su cargo.

Hoy se conoció que el Secretario de Estado de Estados Unidos recibió una carta de un grupo de senadores en la que piden su intervención para agilizar los 112 procesos de adopciones de menores pendientes en Guatemala.   Los senadores le pidieron a Kerry que le pida  Otto Pérez Molina una lista de los funcionarios guatemaltecos que están a cargo de tomar decisiones para resolver los más de cien casos pendientes.  Mira tú. ¿Cómo reaccionarán esos funcionarios cuando reciban una llamada de la Embajada de los EUA?  ¿Correrán a tomarse un Lomotil?  Sospecho eso ocurre con jueces y otros funcionarios cuando reciben la llamada.

Por lo pronto, el lío lo causaron los políticos y funcionarios de la Unicef y del gobierno gringo.  A ver cómo lo solucionan ahora.  Este vídeo ilustra lo que ha estado ocurriendo.


12
Mar 13

¿Y el negocio de los niños?

Dos enfermeras del hospital nacional de Huehuetenango fueron capturadas y sindicadas de robarse a dos bebés.  Las menores de 9 y 11 meses de edad  fueron enviadas a una casa hogar. Las enfermeras registraron como sus hijas a las dos bebés, de quienes, hasta el momento, se desconoce su origen.   Está por determinarse qué obstetra firmó la constancia de atención de parto que las mujeres presentaron en el Registro Nacional de Personas para obtener la certificación de nacimiento.  Un fiscal dijo que las enfermeras aprovecharon su trabajo para inducir a determinadas personas a que les entreguen a las bebé

¿Sábes qué me llama la atención? Que a pesar de la monopolización y centralización de las adopciones, supuestamente para acabar con el presunto comercio millonario de bebés, ese comercio continúa ocurriendo.  ¿Debería sorprendernos? No.  Estoy suponiedo, claro, que las enfermeras no se robaron a las dos bebés para satisfacer sus propios deseos maternales, y que esas bebés irían a parar a algún otro lado mediante algún tipo de negociación.  Sospecho que si el comercio millonario de bebés existía antes, todavía existe. Sospecho que las redes delincuenciales que involucran enfermeras, obstetras, notarios, jueces, funcionarios y otros, siguen operando.  La monopolización y centralización de las adopciones sólo condenaron al limbo a centenares de niños y sólo fue demonizada la adopción; pero la delincuencia continuó prosperando.  Sería muy extraño que este caso sea un caso aislado, y está por verse si la captura de las enfermeras conduce hacia los peces gordos, o si todo va a quedar en nada; como ocurre con frecuencia lamentable.

La ley inhumana antiadopciones sumió en el agujero frío y negro de la burocracia a centenares de niños que han crecido sin una Navidad en familia; pero todavía es posible comprar bebés.  ¿Quién sabe cuántos casos como el de las dos enfermeras habrá en los hospitales controlados por el estado?  ¿Qué escándalo habría si este robo hubiera ocurrido en un hospital privado?

A los promotores de la ley aquella se les olvidó que el comercio de bebés sólo es posible con la complicidad de jueces, autoridades, políticos y funcionarios…y la cuestión es: ¿cuántos de ellos acompañarán a las enfermeras?


15
Feb 13

La ley inhumana antiadopciones

Solo de imaginarlo se me pone la carne de gallina; y cuando leo que ocurren cosas así me invade la tristeza: en 2012 fueron hallados 92 bebés abandonados en las calles, cajeros automáticos, hospitales, aceras, terrenos y basureros. El abandono de niños aumenta cada año y esos pequeñitos, si sobreviven, van a parar a orfanatos llamados casas hogar… y al agujero negro de la burocracia fría.

El tema de las víctimas de la ley antiadopciones en Guatemala –y de su burocracia– llamó la atención de The Wall Street Journal. En la columna Guatemala’s Inhumane Adoptions Law, Mary Anastasia O’Grady nos recuerda que miles de niños guatemaltecos crecen sin familias, pudiéndolas tener y pudiendo tener una vida diferente.

El CNA (monopolio estatal de las adopciones) y la PGN se mueven a pasos de glaciar, explica O’Grady; que cuenta la historia de un niño que ya tiene tres años y está en un orfanato desde que nació; y no será adoptable hasta que la burocracia descarte toda posibilidad de que sea reclamado por algún miembro de su familia extendida. Un bebé de 18 meses, que O’Grady conoció, no será adoptable hasta que su madre –que lo abandonó– concluya un proceso de terapia que es de tiempo indefinido.

Los problemas son muchos: la gente prefiere adoptar bebés, en vez de niños creciditos; y a eso hay que sumarle que las adopciones extranjeras están prohibidas de facto; que un adulto, que no sea pariente, pero que conozca al niño no está facultado para adoptarlo; que los adoptantes no pueden elegir al niño que quieran; y que la demanda de niños guatemaltecos no es alta.

El tema ha sido abordado por The New York Times con un reportaje A Family for a Few Days a Year; en The Daily Beast con The Accidental Expats; y en Reason TV con Abandoned in Guatemala; pero aquí no se habla de esto.

O’Grady opina que estas injusticias deberían escandalizar a la nación… pero no, ¿verdad? Los chapines tenemos este esqueleto bien escondido en el armario. De hecho, ¿cuántos notarios, funcionarios y jueces que firmaron los supuestos miles de procesos de adopción irregulares están presos, o si quiera procesados en los tribunales? ¿Leíste acerca de la columna de O’Grady en algún diario chapín, antes de enterarte aquí? ¿Te indignaste?

Esta columna fue publicada en El periódico.


14
Feb 13

Luisfi y la ley antiadopciones en “The Wall Street Journal”

It is possible that Unicef  “is not against intercountry adoption,” as Unicef’s Susan L. Bissell says (Letters, Feb. 11). But the antiforeign adoption law that it promoted in Guatemala surely discourages those adoptions. The law privileges local adoptions. The ideological hypothesis behind the policy is that children are better off if they grow up in their original cultural environments. Unfortunately, while the authorities wait for locals and discourage foreigners, children grow up in orphanages and every year they become less and less adoptable. The damage is huge.  Así dice la nota que envié a The Wall Street Journal y que fue publicada hoy.

Viene al caso porque, con respecto al artículo titulado Guatemala´s Inhumane Adoptions Law, por Mary Anastasia O´Grady, una funcionaria de la Unicef escribió que esa organización no está contra las adopciones internacionales.  Sostengo, sin embargo, que es posible que eso sea cierto; pero que, en todo caso la ley antiadopciones que ellos patrocinaron en Guatemala desincentiva las adopciones internacionales y privilegia las locales.  La hipótesis ideológica que está detras de esta política es la de que los niños están mejor si crecen en su entorno cultural originario.  Desafortunadamente, mientras que las autoridades esperan que haya adoptantes locales y desaniman a los extranjeros, los niños crecen en orfanatos y conforme crecen se van volviendo menos y menos adoptables.  Y el daño es enorme.  Daño que, debería haber especificado en la nota, es a pequeños seres humanos.


04
Feb 13

La ley inhumana de adopciones en Guatemala

Guatemala´s Inhumane Adoptions Law es el título de la columna que fue publicada, en The Wall Street Journal, por Mary O´Grady.

La misma llama la atención hacia los niños que -de forma inhumana y cruel- están creciendo en orfanatos sin posibilidades de ser adoptados.  Debido a la ley y a la burocracia, y al hecho de que la gente prefiere adoptar bebés, muchos niños que podrían tener hogares dejan de ser adoptables en la medida en que crecen.

Llama la atención sobre el hecho de que mucho se habló sobre infinidad de procesos de adopción viciados y hasta delictivos…pero no hay procesos judiciales contra los jueces, notarios y funcionarios de la Procuraduría General de la Nación cuyas firmas deberían estar en aquellos legajos.

En fin.  Cruel e inhumana es la sentencia que recibieron los niños en 2007 estaban en edad de ser adoptados y que, 6 años despúes, sus esperanzas se esfuman.

Te recomiendo este vídeo al respecto.