19
Dic 14

Diecinueve niños sin Navidad

adopcion-luis-figueroa-carpe-diem

¿Qué tal si tus primeras siete navidades hubieras sido forzado a no pasarlas con tu madre y la familia que te ama? En Guatemala, 19 niños están condenados a eso, y no porque no tengan familias, sino por la falta de escrúpulos de organismos internacionales, ONG, jueces y otros funcionarios.

Este es uno de esos casos: José ha tenido vínculos emocionales y personales con Rose, que es su madre adoptiva potencial desde que él tenía 2 meses de edad (antes de la ley antiadopciones) y durante 7 años y más de 30 viajes de los EE.UU a Guatemala. Pero José vive en grave peligro de ser forzado a regresar a manos de su madre biológica. Los nombres están cambiados, pero su historia es dolorosamente real.

José y Rose –¡como otros 18 niños y sus familias adoptivas!– viven pesadillas desde que sus procesos de adopción quedaron atrapados en el agujero negro de la ley antiadopciones y el prejuicio. Dos veces la Procuraduría General de la Nación se ha pronunciado a favor de la adoptabilidad de José; pero cierto juez, ¡el séptimo que vio el caso!, dispuso que José debería ser regresado con su madre biológica. En su fallo el juzgador ignoró reportes documentados, de expertos, que confirman que la madre biológica de José es incapaz de proveerlo con un ambiente sano y que representa un riesgo para él.

Si te indignó la noticia del abandono y abusos contra los pacientes del hospital Carlos Federico Mora, porque se trata de seres humanos vulnerables a quienes se les violan sus derechos, piensa un momento: ¿qué clase de personas les niegan familias a niños que podrían tenerlas? ¿Quién les repone –¡a 19 niños!– siete navidades sin familias?

Una sala de apelaciones revocó la decisión de aquel juez; pero no falló a favor de la adoptabilidad de José. El futuro de José sigue en manos de un tribunal que no resuelve. Y mientras los funcionarios, oenegeros y jueces reciben a Santa y se abrazan con sus familias en esta Navidad…posiblemente frente a un Nacimiento, José estará en el orfanato por séptima vez. ¿Cómo se les reponen 7 años de navidades a 19 niños?

Columna publicada en El periódico.


20
Nov 14

Por las víctimas de la ley antiadopciones

P1040621

Cuando la ley antiadopciones de 2007 fue aprobada en Guatemala había bebés de brazos que estaban por conseguir familias.  La ley y funcionarios serviles y pusilánimes acabaron con esas posibilidades y todavía hay niños que están en el limbo que creó aquella canallada. Sólo que los niños ahora tienen 7 años de edad.

¿Te das cuenta? Hace 7 años que podrían tener familias y no las tienen.  Hace 7 años que podrían pasar la Navidad en familia y la han pasado quién sabe donde.  ¿Cómo le devolverías 7 años de navidades a un niño? ¿Cómo podrías dormir tranquilo, en la noche, sabiéndo que la ley que promoviste y la ley que aprobaste es responsable de aquellas canalladas? ¿Cómo podrías dormir tranquilo, en la  noche, si aquellos expedientes están en tu escritorio y no se mueven?

¿Sabes que hubo casos de niños que primero se muerieron antes de que se resolvieran sus casos?  ¿Sábes que hubo niños que primero llegaron a la mayoría de edad?  ¿Cómo te verías al espejo si fueras responsable de esos casos?  ¿Quién va a pagar por los daños psicológicos y emocionales que sufren los niños y sus familias adoptivas?

Mientras tanto las autoridades antiadopciones en Guatemala, y los pipoldermos*, están apremiados para que avancen 15 casos; no por la justicia, sino por el interés de no perder ayuda económica gringa, y hacer más grande su piñata.  De todos modos y por el bien de esos niños -y de sus familias adoptivas- ojalá que esos casos sean resueltos pronto.

*Pipoldermos: pícaros políticos que por el momento detentan el poder.


04
Mar 14

Un bebé que pudo tener un mejor destino

En Coatepeque, comerciantes del metamercado de aquella población encontrar un el cuerpo de vida de un bebé de aproximadamente tres días en un morral.  Días antes y en el baño del lugar fueron encontrados restos de placenta.  Esto lo leí en la página 4 de Prensa Libre de hoy y no pongo enlace porque no encontré la noticia en línea.

Cuando leo de casos así me pregunto:

1. La madre de ese bebé, ¿tenía otra opción?

2. Si la hubiera tenido, ¿hubiera optado por dejarlo por ahí?

3. ¿Lo dejó por ahí, o se le murió antes?

4. Si las madres que no pueden -o no quieren- criar a sus hijos tuvieran la posibilidad de renunciar con facilidad a la patria potestad, ¿se salvarían algunos de los niños que terminan tirados como si fueran basura?

5. Si una madre que no puede -o no quiere criar a sus hijos pudiera ofrecerlos a quienes desean desesperadamente amar a un hijo y criarlo, y estas personas pudieran contribuir económicamente a  la buena gestación y nacimiento del bebé. ¿Eso salvaría a algunos de los niños que terminan tirados en morrales, o en bolsas, o envueltos en periódicos?

6. ¿Hasta donde es que la ley antiadopciones y los prejuicios contra la renuncia a la patria potestad son responsables de estas tragedias?


26
Feb 14

La maternidad no es obligación

La maternidad no es una obligación; y a las mujeres se les debería reconocer el derecho a renunciar a la maternidad sin presiones sociales, y sin condenas penales.  El hecho de que el estado no reconozca aquel derecho crea las condiciones para que las madres que no pueden –o no quieren– asumir las responsabilidades propias de criar hijos acudan a medios ilegales para desvincularse de los hijos no deseados.

Algunos de esos métodos son: el abandono de los niños, la venta de los niños y el aborto.  Para tener una idea de las dimensiones de estas opciones en 2012 fueron hallados 92 bebés abandonados en las calles, cajeros automáticos, hospitales, aceras, terrenos y basureros.  En 2009 se estimó que cada año ocurren unos 65 mil abortos, en Guatemala.

Si en caso de abandono las autoridades creen que han encontrado a la madre de un niño, la madre debe comparecer ante un juez y someterse a una prueba de ADN. No es extraño que algunas sospechosas eludan la prueba del ADN durante meses y si la prueba confirma la maternidad, la madre debe inscribirse en una terapia diseñada para obligarla a reunirse con su hijo, explicó Mary Anastasia O´Grady en Los huérfanos abandonados de Guatemala.

La sociedad guatemalteca y el estado de Guatemala creen que tienen la facultad para condenar moralmente a una madre por no querer serlo, incluso intentan forzarla a aceptar la responsabilidad de la maternidad y pueden encarcelar a una mujer si la descubren tratando de desvincularse del hijo no deseado, o descubren que ya se ha desvinculado de él. No mediante el aborto -que en ciertas condiciones podría ser una forma de asesinato- ni mediante el abandono del niño que es un acto criminal y desalmado si no se hace en condiciones que protejan la vida del infante, sino hasta por el acto razonable de vender la patria potestad.

En febrero de 2014 y en Guatemala,  El Tribunal Segundo de Sentencia Penal condenó a 10 años de prisión a Rosa Imelda Muy Pastor, por vender a su hijo; pero el Ministerio Público había solicitado 46 años de cárcel, según informó el diario Prensa Libre. Muy Pastor es madre de Wilson Rauxuleu Tziquín, que nació en 2007; y el niño fue vendido para ser dado en adopción.  En ese proceso fueron usados nombres falsos; y el Ministerio Público la sindicó de los delitos de trata de personas, asociación ilícita, alteración y supresión del estado civil, falsedad ideológica y uso de documentos falsos en forma continuada.  Las investigaciones citadas por el diario señalan que la sindicada integraba una red dedicada a las adopciones ilegales.

No voy a cuestionar el carácter delictivo y criminal de la asociación ilícita, la alteración y supresión del estado civil, la falsedad ideológica y el uso de documentos falsos en forma continuada, o no.   Pero la trata de personas es otra cosa.  Según la Unicef  un niño o niña víctima de la trata es cualquier persona menor de 18 años reclutada, transportada, transferida,  acogida o recibida para fines de explotación, sea dentro o fuera de un determinado país; y el Código Penal de Guatemala tipifica el delito de trata de personas en su artículo 202 Ter. (Decreto del Congreso 9-2009) como la captación, el transporte, traslado, retención, acogida o recepción de una o más personas con fines de explotación.

¿Te diste cuenta? No existe el delito de venta de niños, ni el de venta de personas.  Y aún si hubiera captación, traslado, retención, acogida y o recepción de un niño por medio de algún tipo de intercambio monetario, o no, ¿podrá el Ministerio Público probar que el fin de aquel intercambio es la explotación?  ¿Qué tal si los fines del intercambio son dotar a un niño con una familia que lo quiera; y dotar a una familia con un niño que la quiera?…y que pueda darle no sólo el cariño, sino la calidad de vida que su madre biológica no puede –o no quiere darle–.  Arbitrariamente, el Ministerio Público supone que toda venta de niños es con propósitos de explotación.

Ahora bien, estas meditaciones no son una defensa de la compra-venta de niños, ni de adultos, por supuesto.  No está bien vender gente.  Lo que sí puede hacerse,  para buscarles una salida a las madres que no pueden –o no quieren– asumir las responsabilidades dela maternidad, es reconocer el derecho a la venta de la patria potestad.

¿Y qué es la patria potestad?   El artículo 254 del Código Civil dice que la patria potestad comprende el derecho de representar legalmente al menor o incapacitado en todos los actos de la vida civil; administrar sus bienes y aprovechar sus servicios atendiendo a su edad y condición. Es el poder de los padres, o ascendientes sobre sus hijos descendientes.  Es tutelar en favor de los hijos y en la cultura prevaleciente no se puede enajenar.  Sin embargo, no siempre fue así, ni tiene que seguir siendo así. De acuerdo con las Pandectas (Código de Justiniano) un padre podía vender a su hijo, sin perder la patria potestad y sin que el hijo adquiriera plena capacidad jurídica, hasta tres veces consecutivas.

La sociedad y la cultura, evolutivas por naturaleza, cambian.  Las tradiciones cambian. Cambian las ideas prevalecientes, y como consecuencia cambian las normas y cambian las instituciones.  Seguramente es tiempo de cuestionar si la criminalización de las madres que no pueden –o no quieren– criar a sus hijos es lo más apropiado entre nosotros, aquí y ahora.  Sobre todo considerando que la criminalización crea el ambiente propicio para el abandono y el aborto de niños y fetos.  Considerando que la criminalización fuerza a las madres a criar niños que no pueden –o no quieren– criar. Considerando que la criminalización arrincona a las madres a cometer delitos como asociación ilícita, alteración y supresión del estado civil, falsedad ideológica y uso de documentos falsos.  Considerando que induce a las autoridades a cometer abusos como el de acusar a las personas de delitos inexistentes como es el caso de la venta de niños que, de forma arbitraria e insostenible, es analogado con el de trata de personas.

La maternidad es una enfermedad de nueve meses, y una convalecencia de toda la vida, dice la madre de un amigo; y así ilustra ella el hecho de que ser madre implica graves responsabilidades que no deben ser tomadas a la ligera, que deben ser voluntarias y que no pueden ser impuestas.

Ni la sociedad ni el estado –como no sea por afanes colectivistas, o estatistas– pueden arrogarse las facultades morales y legales para señalar y condenar a una mujer sólo porque no llena sus expectativas.  Las mujeres y los niños merecen algo mejor.

Artículo publicado por el CEES.


27
Ene 14

¡Buena idea, que se lleven su ayuda!

Guatemala podría dejar de recibir este año la ayuda militar del gobierno de EE. UU. y los recursos provenientes del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo.  ¡Ya ves, no todo son malas noticias por aquí!

Si te interesa el tema de cómo es que la ayuda para el desarrollo, es un lastre para los países pobres, seguramente te interesan estos libros::

The Lords of Poverty, por Graham Hancock

El espejismo humanitario, por Jordi Raich

ONU historia de la corrupción, por Eric Frattini

The Impoverishing Effects of Foreign Aid, por Manuel F.  Ayau

Este no hay modo que lo lea; pero me lo han recomendado mucho: Blanco bueno necesita negro pobre, por Gustau Nerín.

La noticia que da origen a estas meditaciones es la de que el gobierno de Guatemala no muestra avances en cuanto al resarcimiento de los daños a los afectados por la construcción de la hidroeléctrica Chixoy y a la falta de solución de los casos de adopciones que involucran a estadounidenses. Ambos temas tienen que ver con la justicia y por supuesto que los pipoldermos no le ponen atanción a ese tema.  ¡Por supuesto! que es deseable que se resuelvan, y pronto.  Lo que es una lástima es que, si se resuelven, tenga que ser por medio del chantaje internacional y no por medio de presión ciudadana.

Por otro lado, Guatemala ya pasó por un período largo -durante la guerra fría- en el que no recibía ayuda militar de parte de los EE.UU. y, aún así, Guatemala derrotó militar y políticamente a la guerrilla marxista-leninista.

Da que pensar, ¿o no? ¿De verdad los EE.UU. nos van a dejar sólos en su guerra perdida contra las drogas así como nos dejaron sólos en la guerra fría?


27
Ene 14

Guatemala y adopciones en “The Wall Street Journal”

Guatemala y la cruel situación que viven aquí los niños adoptables  llamaron la atención de The Wall Street Journal.  He aquí los tres párrafos que más me impresionaron en el artículo titulado Los huérfanos abandonados en Guatemala, por Mary Anastasia O´Grady:

1. Un problema es que Guatemala no cuenta con una sólida cultura de adopción. De modo que mientras el CNA se jacta de decir que los bebés ya no son “exportados”, no menciona la tragedia de los niños que se amontonan en las instituciones porque no se les puede encontrar un hogar en el país. Unicef informó en abril de 2013 que había unos 5.800 niños en el sistema que alberga a los huérfanos. Algunos expertos locales dicen que la cifra es más alta.

2. Si las autoridades creen que han encontrado a la madre de un niño abandonado, debe comparecer ante el juez y someterse a una prueba de ADN. No es extraño que algunas “sospechosas” eludan la prueba del ADN durante meses, lo que significa un nuevo retraso en el proceso. Si la prueba confirma la maternidad, la madre debe inscribirse en una “terapia” diseñada para obligarla a reunirse con su hijo. Las madres que han soportado la terapia estatal dicen haber sentido una presión intensa que incluye amenazas de encarcelamiento y grandes dosis de culpa. Si la madre cede, o algún miembro de la familia decide hacerse cargo del niño, Unicef puede ver una adopción menos en los libros de Guatemala y es otra victoria para el CNA.

3. Las consecuencias no deseadas de esta política retorcida son innumerables. Una guatemalteca que siente que no está preparada para abordar la maternidad ahora tiene más probabilidades de abandonar su bebé que de ofrecerlo en adopción para evitar afrontar la agotadora manipulación psicológica del gobierno. Muchos bebés quedan abandonados en los hospitales. Pero también es común leer noticias en la prensa sobre bebés encontrados en los autobuses y en los cubos de basura.

Con este estado de cosas, los promotores de la ley antiadopciones ¿pueden dormir tranquilos en las noches?  A ver si alguien más se indigna pues.


22
Nov 13

Bebés tirados como basura en las calles

En lo que va del año han sido reportados 88 casos de infantes abandonados en las vías públicas: ¡31 más que los 57 del año pasado!   El caso más reciente ocurrió ayer, en la zona 8, donde los Bomberos Municipales asistieron a un chiquito que fue dejado en la calle  y que se estima que tiene tiene dos meses de edad.

A mí, estos casos me encogen el corazón.  Ves la foto del pequeño y se te arruga algo en el alma. ¡ Ha de ser espantoso que lo dejen a uno tirado en la calle!  Y…ha de ser espantoso tener un hijo y no poder, o no querer cuidarlo.  Y cuando leo estos casos pienso que que espantoso ha de ser que a una madre ni siquiera se le ocurra dejar a su hijo en un lugar menos peligroso que una calle.  En una iglesia, digamos.  Y se me ocurre que, descontada la estupidez anterior, uno puede entender que ha de haber mil y una razones (aunque unas sean mejores que otras) para no poder, o no querer criar un hijo. Lo que me parece inaceptable -desde ningún punto de vista- es que los políticos y ciertos grupos de interés les hagan más difícil -casi imposible, y casi criminal- la situación a las madres que deben deshacerse de sus hijos.  En vez de facilitar el proceso (que ya de por sí debería ser doloroso) los políticos y aquellos grupos de interés arrinconan a aquellas madres hasta el punto de que prefieren dejar a sus hijos en las calles.  Nadie debería ser forzada a la maternidad; pero…a la vez, debería haber opciones.  Las mujeres embarazadas que no quieren criar a sus hijos deberían encontrar procedimientos seguros y sencillos para entregar a sus hijos en adopción.  ¡Hay miles de personas en el mundo que criarían un hijo ajeno con responsabilidad y alegría!  ¿Por qué es que estos niños tienen que empezar sus vidas -si no se mueren de frío y hambre- como si fueran basura en las calles?

¡Carajo, como me enoja esto! ¿Sabes qué deseo cuando leo cosas asi? Deseo que los llantos de los niños abandonados en las calles no dejen dormir a los patrocinadores y creadores de la ley antiadopciones y que algún día se encuentre una salida racional para los bebés no deseados.


06
Ago 13

¡Veintidos bebés robados!

¡Sorpresa! La ley antiadopciones no ha acabado ni con las adopciones ilegales, ni con el robo de bebés en los hospitales estatales.  En siete meses la Procuraduría General de la Nación ha recibido denuncias de 22 niños robados y recientemente se conoció el caso de los Alpacaja-Tziac a quienes les robaron su bebé recién nacida en el hostipal estatal San Juan de Dios.  La bebé en cuestión apareció unos días después del robo, pero este es un caso extraordinario.  Generalmente los padres de bebés sustraídos no vuelven a saber de sus hijos, lo cual debe ser algo espantoso.

¿Cuánto cuesta un bebé? Q. 9 mil; y el fracaso de la ley antiadopciones para detener el robo de niños y las adopciones ilegales no debería sorpendernos porque el problema no era la falta de una ley y la ausencia de un monopolio centralizado en manos de pipoldermos; ¡el problema es la impunidad generalizada!  Estoy seguro de que las mismas redes de personal de salud, notarios, funcionarios y delincuentes que operaban antes de la ley antiadopciones sigue trabajando criminal e impunemente, en tanto que la mayoría de quienes operaban de buena fe, legalmente y honradamente fueron sacados del escenario.   Miles de niños perdieron la oportunidad de conseguir familias y las redes criminales continúan delinquiendo.


15
May 13

Un giro en el proceso de adopciones

Primero el gobierno de los Estados Unidos de América -en sociedad con la Unicef- prohibió las adopciones de niños guatemaltecos y forzó un monopolio y la centralización del proceso de adopciones.  Ya tu sabes la historia que, además, se repitió en otras partes del mundo.  Eso ocasionó la tragedia cruel de niños que desde hace años ya tienen familias adoptivas en los EE.UU. pero que no pueden dejar Guatemala y viajar allá.  Niños que crecen rápidamente en hogares sustitutos, en vez de tener familias propias.  Niños que pasan la Navidad en el frío de un hogar sustituto gracias -en muchísimos casos- a la indolencia burocrática de los funcionarios y los políticos que los tienen a su cargo.

Hoy se conoció que el Secretario de Estado de Estados Unidos recibió una carta de un grupo de senadores en la que piden su intervención para agilizar los 112 procesos de adopciones de menores pendientes en Guatemala.   Los senadores le pidieron a Kerry que le pida  Otto Pérez Molina una lista de los funcionarios guatemaltecos que están a cargo de tomar decisiones para resolver los más de cien casos pendientes.  Mira tú. ¿Cómo reaccionarán esos funcionarios cuando reciban una llamada de la Embajada de los EUA?  ¿Correrán a tomarse un Lomotil?  Sospecho eso ocurre con jueces y otros funcionarios cuando reciben la llamada.

Por lo pronto, el lío lo causaron los políticos y funcionarios de la Unicef y del gobierno gringo.  A ver cómo lo solucionan ahora.  Este vídeo ilustra lo que ha estado ocurriendo.


12
Mar 13

¿Y el negocio de los niños?

Dos enfermeras del hospital nacional de Huehuetenango fueron capturadas y sindicadas de robarse a dos bebés.  Las menores de 9 y 11 meses de edad  fueron enviadas a una casa hogar. Las enfermeras registraron como sus hijas a las dos bebés, de quienes, hasta el momento, se desconoce su origen.   Está por determinarse qué obstetra firmó la constancia de atención de parto que las mujeres presentaron en el Registro Nacional de Personas para obtener la certificación de nacimiento.  Un fiscal dijo que las enfermeras aprovecharon su trabajo para inducir a determinadas personas a que les entreguen a las bebé

¿Sábes qué me llama la atención? Que a pesar de la monopolización y centralización de las adopciones, supuestamente para acabar con el presunto comercio millonario de bebés, ese comercio continúa ocurriendo.  ¿Debería sorprendernos? No.  Estoy suponiedo, claro, que las enfermeras no se robaron a las dos bebés para satisfacer sus propios deseos maternales, y que esas bebés irían a parar a algún otro lado mediante algún tipo de negociación.  Sospecho que si el comercio millonario de bebés existía antes, todavía existe. Sospecho que las redes delincuenciales que involucran enfermeras, obstetras, notarios, jueces, funcionarios y otros, siguen operando.  La monopolización y centralización de las adopciones sólo condenaron al limbo a centenares de niños y sólo fue demonizada la adopción; pero la delincuencia continuó prosperando.  Sería muy extraño que este caso sea un caso aislado, y está por verse si la captura de las enfermeras conduce hacia los peces gordos, o si todo va a quedar en nada; como ocurre con frecuencia lamentable.

La ley inhumana antiadopciones sumió en el agujero frío y negro de la burocracia a centenares de niños que han crecido sin una Navidad en familia; pero todavía es posible comprar bebés.  ¿Quién sabe cuántos casos como el de las dos enfermeras habrá en los hospitales controlados por el estado?  ¿Qué escándalo habría si este robo hubiera ocurrido en un hospital privado?

A los promotores de la ley aquella se les olvidó que el comercio de bebés sólo es posible con la complicidad de jueces, autoridades, políticos y funcionarios…y la cuestión es: ¿cuántos de ellos acompañarán a las enfermeras?