22
Ene 26

Tentación peligrosa y Ejército

 

La iniciativa de Ley 6534, que pretende otorgarle al Cuerpo de Ingenieros del Ejército las funciones de construcción, mantenimiento y rehabilitación vial —porque Covial y el MICIVI no pueden con las tareas—, es un desatino peligroso para la institución armada y para la administración estatal.

Dan grima las carreteras.

El Ejecutivo semillero/raicero debe cesar y desistir de tentar al Ejército con tareas que no le son propias y de tentar a los altos mandos castrenses con oportunidades de bisne. El Ejército, en la medida de su calidad de obediente y no deliberante, debe resistir la tentación que le está ofreciendo la Administración Arévalo.

Es un hecho que el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, por medio de su unidad ejecutora Covial, muestra ineficiencia, corrupción histórica y falta de capacidad para mantener la red vial, agravadas por fenómenos climáticos normales y extraordinarios en Guatemala. También es un hecho que el Ejército ha demostrado capacidad operativa en intervenciones puntuales (por ejemplo, posdesastres como huracanes Eta e Iota, o rehabilitaciones recientes en rutas terciarias), gracias a su estructura jerárquica, equipo pesado y logística.

En estas circunstancias es evidente que el Ejército ofrece ventajas operativas claras: mayor disciplina y rapidez en ejecución comparada con entidades civiles burocratizadas; menor percepción de corrupción en comparación con algunos contratos civiles históricos; experiencia comprobada en emergencias. Por esos motivos y en el corto plazo, su participación en sacarles las castañas del fuego al MICIVI y a Covial podría generar resultados visibles y tangibles en una red vial deteriorada.

¡Pero! Coincido plenamente con la advertencia de la Alianza Técnica de Apoyo al Legislativo, que ha señalado peligros:

  1. Militarización de funciones civiles: Asignar de manera permanente tareas de mantenimiento vial al Ejército viola el principio constitucional de subordinación militar al poder civil y la especialización de roles. La Constitución guatemalteca (artículos 244 y siguientes) define al Ejército principalmente para la defensa de la soberanía e integridad territorial, no para obras públicas rutinarias. Esto abre la puerta a una expansión progresiva del rol militar en áreas civiles, un patrón observado en otros países de la región que ha debilitado la democracia.
  2. Desvío de la misión principal del Ejército: El Cuerpo de Ingenieros tiene capacidades valiosas, pero destinarlo sistemáticamente a mantenimiento vial resta recursos y enfoque a su preparación para amenazas de defensa real (narcotráfico transfronterizo, desastres mayores y más). Además, expone al Ejército a dinámicas de contratación pública, licitaciones y presiones políticas, lo que podría politizarlo o exponerlo a corrupción, erosionando su legitimidad.
  3. Falta de sostenibilidad institucional: Esta medida actúa como un “parche” que evita enfrentar las causas estructurales de la ineficiencia del MICIVI: falta de profesionalización técnica, debilidad en planificación, opacidad en contrataciones y subfinanciamiento crónico. En lugar de fortalecer la gestión civil estable —como recomienda ATAL—, se opta por una solución militar que puede generar dependencia a largo plazo.
  4. Precedentes regionales preocupantes: Experiencias en países vecinos muestran que ampliar roles militares en tareas civiles (seguridad pública, infraestructura) facilita abusos de poder y dificulta la desmilitarización posterior.

En The Soldier and the State, Samuel Huntington expuso la doctrina del control civil objetivo, que es pilar en una república sana. Según esta: el Ejército debe ser profesional, apolítico y especializado exclusivamente en defensa externa; asignarle tareas civiles (como mantenimiento vial permanente) lo expone a dinámicas políticas, contrataciones públicas y presiones partidarias, lo que erosiona su profesionalismo, lo politiza y lo debilita. En una república en construcción como Guatemala, esto es un retroceso que debilita la subordinación militar al poder civil, abre la puerta a una expansión progresiva de roles militares y a la corrupción de la oficialidad.

El Ejército, al manejar presupuestos para contratos de obra pública, se expone a clientelismo y opacidad, históricamente problemáticos en ministerios como el MICIVI; y esto puede erosionar su legitimidad y disciplina interna, como ya ha sucedido cuando el Ejército se ha metido a negocios.

El mejor ejemplo es el del Banco del Ejército creado en décadas pasadas como entidad financiera vinculada al Instituto de Previsión Militar. Su capital provenía principalmente de aportes del IPM y de oficiales militares. Operaba como banco comercial, ofreciendo servicios a militares y civiles, pero estaba bajo control institucional militar. En 2001 fue intervenido por la Superintendencia de Bancos debido a serios problemas de liquidez, irregularidades financieras, falta de solvencia y déficits significativos. Posteriormente fue absorbido por el Crédito Hipotecario Nacional en un contexto de crisis del sistema financiero guatemalteco. Este episodio ilustró los riesgos de mezclar funciones militares con actividades económicas: opacidad en la gestión, exposición a presiones políticas y eventual colapso financiero que afectó a depositantes y al erario público.

En resumen, el Ejército debe limitarse a su rol constitucional de defensa y apoyo en emergencias. Meterlo en el berenjenal de los bisnes viales es un error grave que Guatemala no puede permitirse: debilita la institución armada, pospone las reformas necesarias en lo civil y pone en riesgo la propia república.


20
Ene 26

Sueldos altos y discrecionalidad

 

El 40% del presupuesto de la Superintendencia de Competencia se va a ir en los sueldos de los directores de esa burocracia. ¿Vas a creer que los tres titulares y tres suplentes se sirvieron con la cuchara grande y se autorecetaron sueldos de Q75,000 al mes?

Los afortunados. La imagen es de La Hora. 

Para ponerlo en perspectiva, si dividimos Q75,000 entre 20 días hábiles, la cifra es de Q3,750 al día. Por supuesto que entiendo que los sueldos deben ser proporcionales a las responsabilidades; pero la diferencia entre el sector voluntario de la economía (que es el sector privado) y el sector coercitivo (que es el sector estatal) es que en el primero los salarios están relacionados con la productividad y los resultados; en tanto que en el segundo son de orden político y arbitrarios.

El Decreto 32-2024 del Congreso de la República creó la Superintendencia de Competencia. Sus funciones principales incluyen: investigar y sancionar prácticas anticompetitivas (absolutas o relativas), controlar concentraciones económicas y promover una cultura de libre competencia.

Friedrich A. Hayek, en obras como Los fundamentos de la libertad, Derecho, legislación y libertad y en ensayos sobre monopolio y competencia, defendió la competencia no como un estado estático de competencia perfecta (modelo que consideraba irreal y peligroso), sino como un proceso dinámico de descubrimiento. Los empresarios, guiados por precios y señales de mercado, descubren continuamente nuevas formas de satisfacer necesidades, innovan y coordinan conocimiento disperso en la sociedad. El orden de mercado es espontáneo, no diseñado.

Desde esta perspectiva, la superintendencia en cuestión presenta tres problemas graves:

  1. El peligro de la pretensión de conocimiento. Hayek advirtió que los planificadores, o reguladores estatales sufren de una fatal arrogancia al creer que pueden poseer el conocimiento disperso y tácito que solo el mercado coordina. Una autoridad de competencia debe juzgar si una concentración reduce la eficiencia económica, si una práctica es abusiva, o si un acuerdo restringe injustificadamente la competencia. Estas decisiones requieren evaluar intenciones, efectos futuros y alternativas contrafactuales, tareas que exceden la capacidad humana centralizada. En Guatemala, la ley otorga a la Superintendencia (a Q3,750 el día) amplio poder discrecional para definir mercados relevantes, evaluar dominancia y aplicar sanciones. Esto abre la puerta a errores sistemáticos o captura por intereses particulares, distorsionando el proceso de descubrimiento en lugar de protegerlo.
  2. Reglas generales vs. poder discrecional. Hayek distinguió entre nomos (normas o leyes generales abstractas, aplicables a todos por igual) y thesis (como legislación para órdenes dirigidos). Prefería leyes que prohíban coerción clara (como fraudes, violencia, o monopolios sostenidos por privilegios estatales) sin otorgar a una autoridad la facultad de intervenir caso por caso según criterios subjetivos de eficiencia. La Superintendencia guatemalteca, aunque autónoma en teoría, ejerce poder administrativo amplio con capacidad sancionatoria. Esto se asemeja más a una planificación discrecional que a reglas generales.
  3. Riesgo de protección a competidores en vez de a la competencia. Hayek criticó las leyes antimonopolio que, en la práctica, protegen a competidores ineficientes en lugar de preservar el proceso competitivo. En países con instituciones débiles como Guatemala, una Superintendencia puede ser capturada por grupos de interés (empresas incumbentes que denuncian a nuevos entrantes o políticos que usan la institución para favorecer aliados). Esto frena la innovación y consolida privilegios, contrario al orden espontáneo.

La creación de la Superintendencia de Competencia es una imposición para cumplir compromisos internacionales en mercados regulados (a 3,750.00 al día, por director). Desde criterios hayekianos, genera profunda cautela: su poder discrecional amplio amenaza el orden espontáneo del mercado y sustituye el descubrimiento descentralizado por decisiones centralizadas inevitablemente políticas.

Mejores serían reglas generales claras en la ley —prohibición de coerción contractual, fraude y privilegios estatales que creen monopolios— aplicadas por jueces ordinarios, sin necesidad de una agencia especializada con iniciativa investigativa y sancionatoria (con el 40% de su presupuesto dedicado a sus directores… lo cual no quiere decir que deba ser aumentado). Vamos a ver si, como sociedad, podemos vigilar que la Superintendencia no se convierta en un instrumento de intervencionismo, o cooptación. Porque si eso pasa, causará más daño que cualquier beneficio esperado. Y en un país como Guate, la experiencia enseña que esa vigilancia suele llegar tarde.

Actualización: Para más INRI el pago a estos burócratas va a ser retroactivo desde agosto del 2025.  ¡Eso es Q375,000.00 para cada uno a fin de este mes!


19
Ene 26

Estado de Sitio, patente de corso

 

En 2021 escribí que el estado de excepción es anticonstitucional porque el propósito de la Constitución es proteger los derechos individuales de los habitantes del país contra los abusos de quienes están en el poder, sean del color que sean, y un estado de excepción anula muchos de aquellos derechos. No dije que fuera inconstitucional, porque en Guatemala las leyes constitucionales no pueden ser declaradas inconstitucionales y mi opinión es de carácter filosófico.

Decreto gubernativo de Estado de Sitio.

Dicho lo anterior, el estado de sitio es el más grave de los estados de excepción porque es el que más derechos anula y es casi una patente de corso para el Organismo Ejecutivo.

Un Estado de Sitio tiene implicaciones militares, a tal punto que el artículo 17 de la Ley de Orden Público dice que durante su vigencia el Presidente de la República ejercerá el gobierno en su calidad de Comandante General del Ejército, a través del Ministro de la Defensa Nacional. No gobernará desde la presidencia como presidente de la República (que es un cargo civil), sino desde el más alto cargo castrense. Por eso es curioso que el Comandante dijera que hay Estado de Sitio, pero que este no altera la vida cotidiana ni las actividades normales de la gente. Ojo: no hay toque de queda ni restricciones a la movilidad; pero estamos viviendo por permiso y no por derecho, mucho más que lo usual.

En la declaratoria de ayer, aunque está escuetamente explicada la motivación —los asesinatos terroristas de policías—, no queda claro qué es exactamente lo que se espera lograr con el Estado de Sitio que no se pueda lograr por medios ordinarios con instrumentos como la Ley para el Combate Frontal a las Actividades Delictivas de las Maras, la Ley Contra la Delincuencia Organizada y el Código Penal ya existentes. Digo esto porque el estado de excepción no sólo anula derechos individuales, sino que además forzó la suspensión de clases en los planteles que dependen del Ministerio de Educación, y algunos centros educativos que no dependen del Mineduc se plegaron rápidamente a la suspensión. ¿Viste que el IGSS no atendió hoy a sus afiliados? ¿Viste que el Organismo Judicial cerró juzgados y tribunales? Así no se puede seguir con la vida cotidiana normal.

Los asesinatos del domingo fueron extraordinarios; y rápidamente hubo grupos e individuos que —como ocurrió en 2020— se apresuraron a elevar los niveles de miedo y temor. Algunos hicieron señalamientos concretos hacia personas y organizaciones, tan específicos que su obligación moral es presentarse a la fiscalía antes de ser citados a declarar. ¿Por qué es políticamente útil asustar como en 2020? Porque asustada, la gente acepta cualquier limitación a la libertad y cualquier abuso.

Toda persona sospechosa de conspirar contra el gobierno corre riesgo durante la vigencia del Estado de Sitio, de acuerdo con el artículo 19 de la Ley de Orden Público; afortunadamente, en su conferencia de prensa de ayer, el presidente Bernardo Arévalo dijo saber quiénes están detrás de los ataques; y si eso es cierto, su afirmación no debería quedarse en discurso. Las investigaciones deberían estar ya en manos de la fiscalía y las denuncias en camino a los tribunales. Porque, claro, el Estado de Sitio no debe ser una patente de corso para usos políticos ni debe extenderse a discreción.

Si el Estado de Sitio tiene objetivos, esos deberían estar bien claros, clarísimos; y uno supone que se levantará tan pronto como se logren. Pero ¿quién los mide y con qué criterios? Mientras no haya respuestas concretas, el país seguirá gobernado por permiso en lugar de por derecho.


19
Ene 26

Construcción de un árbol genealógico

Si en tu familia todavía se menciona a Manuel Estrada Cabrera (MEC), tu aporte puede amarrar un dato suelto y ayudar a construir una memoria compartida. Si, además, tu familia guarda vínculos con Quetzaltenango y figuran apellidos como Andrade, Arévalo, Cabrera, Cajas, Estrada-Monzón, Hidalgo, Mazariegos, Sáenz o Rivera, me interesa que me escribás, dice Luis Andrés Schwartz en la convocatoria abierta para la construcción de un árbol genealógico.

Haz clic en la ilustración para leer la convocatoria completa. Te la recomiendo.

Tu intuición es correcta: se trata del mismo MEC que fue jefe del Ejecutivo durante 22 años, desde el magnicidio de «Reinita» el 8 de febrero de 1898, hasta el 8 de abril de 1920. Ese día, la Asamblea Nacional Legislativa emitió el Decreto 1022, mediante el cual lo declaró imposibilitado para gobernar y «separado» de la Presidencia de la República. El desenlace ocurrió en un clima de efervescencia política, agudizado por el descontento tras los terremotos de 1917 y 1918. (Netflix: esos años piden una serie).

¿Por qué quiero que te involucrés o por qué querrías vos sumarte?, pregunta Luis Andrés Schwartz. 

Esta convocatoria no es universal ni se dirige a todos. Interpela a quienes conservan relatos, documentos, imágenes o inquietudes que aún no han encontrado cómo volver a latir, así como a quienes sienten la necesidad, inocente o insistente, de saber más sobre sus propios orígenes.

Hace más de una década sostengo un proceso de investigación y escritura. Busco dibujar las ramas de mi chiribisco genealógico que confluyen en una mujer ladina que nació y articuló su vida en Los Altos decimonónicos: Joaquina Cabrera (1836-1908). En mi esquema familiar, ella es mi quinta abuela en línea materna directa: la mamá de la mamá (Gilberta), de la mamá (Juana), de la mamá (Nora), de mi mamá (Guisela).

Desde ella, la línea familiar se ramificó como un delta, ancho y fértil. Los cauces iniciales fueron tres: Manuel José Estrada Cabrera (1857-1924), Juan Francisco Estrada Cabrera (1861-1895) y la benjamina Gilberta Cabrera (1870-1920). A ellos se sumaron parientes colaterales y por matrimonio, compadrazgos y redes de vecindad.

Sin embargo, la tarea se volvió compleja al intentar identificar la diáspora post-Semana Trágica (colapso del cabrerismo, 1920). La persecución y el repliegue familiar interrumpieron aquel tejido de afectos y vínculos que había sido cercano hasta entonces.

¿A quién le interesa Manuel Estrada Cabrera?, pregunta Luis Andrés, y responde: a vos, si este nombre te toca por algún lado. Y añado, yo, que el texto completo de la convocatoria es fascinante de leer, sobre todo si te interesa la historia de Guatemala, si te fascina la historia de la Belle Époque en esta país nuestro, si te llama la atención la genalogía, si eres intelectualmente curioso. 


18
Ene 26

El gobierno en retroceso

 

Más de 13 ataques armados se registraron contra agentes de la Policía Nacional Civil; al momento de escribir esta nota se han reportado siete de ellos fallecidos y 10 heridos. Nueve fue el total de muertos y 10 heridos. 

Un policía yace asesinado, luego de los ataques del domingo 9 de enero. La foto la tomé de X.

Tras recuperar el control de la prisión Renovación I, en Escuintla, las fuerzas de seguridad fueron blanco de ataques armados en distintos puntos del país, atribuidos a represalias de mafias vinculadas al sistema penitenciario. Durante el fin de semana se registraron disturbios en al menos tres centros penitenciarios, incluido Renovación I, donde reclusos incendiaron áreas internas y generaron caos operativo.

En momentos como este, lo primero que cabe es expresar condolencias y respeto a las familias de los agentes de la Policía Nacional Civil asesinados, y solidaridad con los heridos.

Acto seguido, ni el Ministerio de Gobernación, ni el de Defensa, ni la PNC deben escatimar esfuerzos para identificar y capturar a los responsables, hacer que se cumpla la ley con severidad y garantizar la seguridad de los habitantes del país (sin darles patente de corso a las autoridades). Si no pueden con esas tareas, los titulares deben presentar sus renuncias. Si un gobierno no puede garantizar la seguridad, es solo una administración y entonces… ¿sirve para algo bueno? Nunca es momento para los tibios, pero en situaciones como esta, menos.

En otras latitudes, a los asesinos de policías se les llama cop killers y son una categoría especial entre las fuerzas de la ley. Un amigo criminólogo, que sabe de estas cosas, me comenta que según el informe Law Enforcement Officers Killed and Assaulted del FBI, en los Estados Unidos los cop killers suelen tener entre 30 y 36 años, y que aquí en Guatemala podrían ser más jóvenes. Una gran, gran mayoría suelen ser hombres con antecedentes en delitos violentos, experiencia en violencia callejera y registros penales; muchos están en libertad condicional, o tienen órdenes de captura pendientes. No es raro que actúen bajo la influencia de sustancias. No siempre lo hacen por odio a la policía; en el caso de los ataques de hoy, pueden estar motivados por venganza, o por demostrar poder.

En México, Centroamérica y Guatemala, muchos asesinatos de policías están vinculados a cárteles y maras. Las motivaciones incluyen mensajes públicos de poder y capacidad terrorista, y con frecuencia actúan por órdenes superiores o para ganar estatus dentro de la pandilla.

¿Cómo se protege a los agentes? La protección efectiva es multicapas: equipo, entrenamiento, procedimientos e inteligencia. Los gobiernos de países con menor tasa de policías asesinados invierten fuertemente en esos cuatro pilares. En Guatemala… pues ya puedes imaginar.

La foto es de ayer, y la titulé: “No se levantaron temprano en la Casa Presidencial y todavía está en la puerta la prensa”. La verdad es que llevan dos años de estar dormidos

Los agentes asesinados fueron:

  • Fernando Alexander Batres Ordóñez;
  • Diana Rosmery Chávez Alarcón;
  • Sammy Iván López García;
  • Samuel Valentín Matul Obispo;
  • Frallan Willian Medrano Pernillo (falleció el 19 de enero por heridas sufridas el 18);
  • Claudia Azucena Muñoz Ramos;
  • José Efraín Revolorio Barrera;
  • Giovanny Darío Tecú Sesam (variaciones menores en ortografía: Tecún o Tecú en algunos reportes); y 
  • Luis Alexander Zetino Pérez.

Cuando ocurren asesinatos de policías, la mayoría del público los ve como un ataque directo al orden social, lo que genera rechazo visceral y demandas inmediatas de justicia rápida y severa, como está sucediendo ahora mismo. La Administración Arévalo/semillera/raicera no puede seguir retrocediendo. Si no responde con firmeza, el mensaje que envía es claro: aquí gobiernan otros. ¿Es, esta la segunda cosecha? ¿Es el principio de la tercera cosecha?

Actualización: fueron 10 los policías asesinados porque el 19 de enero falleció el agente Juan Antonio Paredes Mayén. 


16
Ene 26

De cara al sol, y coraje

La noche en que terminé de leer De cara al sol me costó mucho dormir. Me metí a la cama y estuve vuelta y vuelta porque no había modo de que me abandonara la vorágine de acontecimientos y emociones del final del libro. ¡Por supuesto que uno ya sabe en qué termina esa novela de Milton Estuardo Argueta!; pero eso no es óbice para que la narrativa del autor lo agarre a uno y —sin sombrero (porque estamos en 1907)— lo involucre con los últimos momentos de los perpetradores del atentado de la bomba contra don Manuel Estrada Cabrera y con los horrores que vivieron sus familias, sus cómplices, sus proveedores y quién sabe cuántos inocentes.

Haz clic en la imagen para comprar la novela.

El 29 de abril de aquel año, nueve meses después de que empezaron a planearlo —como si fuera un juego macabro—, cuatro jóvenes guatemaltecos reventaron una bomba al paso del dictador. Por supuesto que no ejecutaron el intento de magnicidio solos, y con ellos conspiró un grupo de patriotas que incluía hombres y por lo menos una mujer. El 20 de mayo de aquel año, Enrique y Jorge Ávila, Julio Valdés y Baltasar Rodil fueron copados y se suicidaron antes de caer en manos de la policía, en un inmueble que todavía puede ser identificado cerca de la Iglesia de San José.

Con talento narrativo, el autor nos lleva por el túnel del tiempo a la Guatemala de principios del siglo XX. Pero no solo en cuanto a ambientación física, sino a una ambientación de sentimientos y emociones, ambas impecables. Para sus lectores, Milton supo reproducir el espíritu de la Belle Époque chapina, salpicado por una tiranía, salpicado por una sociedad aterrorizada por el espionaje y la delación, y salpicado por el servilismo. La delación, el miedo y el temor son personajes en esta lectura. Eso sí, una Belle Époque en la que no faltaron hombres (y mujeres) como aquellos que Diógenes buscaba con una linterna.

De cara al sol tiene tres trances inquietantemente intensos: el del final, el capítulo XV y uno que no voy a contarte para no destripar la novela. Esta se lee fácil porque el lector es arrastrado por diálogos y acontecimientos arremolinados, acompañado por personajes entrañables, heroicos y despreciables. Acompañado por seres humanos en sus mejores y en sus peores momentos. En la novela, el problema moral del padre Castañeda ilustra muy bien cómo se vivía en aquellos tiempos. En pocas páginas los conspiradores pasan de: ¡Patojos huevudos, esos sí son hombres! a Idealistas. ¡Egoístas! y ¡Tontos!. ¿Cuántos así hay en el Helicoide de Caracas, o en las calles de Irán? Siempre son los jóvenes los que ponen los muertos cuando hay que sacar a una dictadura enraizada con la complicidad de los viejos.

¿Qué te digo? Si disfrutas los relatos buenos, si te cautivan las novelas históricas y si te enamora aquel período de Guatemala, esta novela es para ti. Para mí tuvo atractivos adicionales porque crecí con bisabuela, abuelas y tía abuela que me contaban historias de aquellos tiempos; porque soy aficionado a la historia y a las fotografías de aquel entonces; porque mi sobrino Andrés estuvo involucrado como investigador; porque el Establo de Schuman —que era de mi tatarabuelo Emilio— aparece mencionado en la novela cuando quedaba en la Cuarta calle poniente, en el inmueble donde vivían mis abuelos cuando nació mi papá; y porque la detonación de la bomba ocurrió en la Séptima avenida sur, frente a una casa que todavía existe, vinculada a don Fortunato, que luego se casaría con mi bisabuela doña Gilberta, hija de doña Joaquina Cabrera. ¡La vida es un Velasquillo peculiar, con un sentido del humor retorcido!

De cara al sol te va a sacudir la conciencia, te va a hacer sentir orgullo chapín y, sobre todo, te va a recordar que la libertad nunca fue gratis… y que siempre hay que pelear por ella.

Columna publicada en República


14
Ene 26

Encanto perdido y correo navideño

 

Una de las cosas que me hace feliz, del modo en que los niños son felices, es recibir tarjetas de Navidad. Yo solía enviarlas y recibía algunas. Este año recibí la de mi amiga Rachel y me alegró mucho.

Las tarjetas de Navidad me activan la nostalgia y me recuerdan mi niñez, en la casa de mi abuela Frances, porque ella recibía (y enviaba) cerca de un par de cientos de ellas y siempre era alegre ver cómo las abría y el gusto que le daba saber de quienes las enviaban. 

Era alegre ir a comprarlas a la Papelería Helvetia, en la Sexta Avenida de la zona 1. También me entretenía ayudarla a pegar las estampillas postales en los sobres, tarea que ella demandaba que se hiciera con cuidado. A veces yo traveseaba al colocar una estampilla al revés y ella se incomodaba porque parecía un descuido y porque había cierta elegancia en que las estampillas fueran bien colocadas. Ella siempre usaba estampillas y no las máquinas porteadoras porque era más chulo.

Como fui filatelista en aquellos años, yo esperaba con ansias las tarjetas que venían de otros países y traían estampillas. De modo que no sólo las tarjetas y sus buenos deseos y noticias eran bienvenidas, sino que también los sellos postales.

Aquí en Guatemala políticos y burócratas corruptos acabaron con el correo y, francamente, no es algo que haga falta en el siglo XXI desde un punto de vista utilitario y eficiente. Sin embargo, desde una perspectiva epicúrea y nostálgica, enviar y recibir tarjetas de Navidad (o de fin de año) —aunque es una de esas cosas que ya no hacemos— tiene su encanto.

Y en un mundo acelerado y digital, quizás recuperar esa pequeña ceremonia de escribir con calma, pegar con cuidado y esperar con ilusión sea un regalo verdadero: un recordatorio de que la felicidad a veces llega en un sobre.


12
Ene 26

Jimmy Lai, mártir que no se rinde

 

Jimmy Lai es campeón de la libertad y mártir. Está preso porque el régimen de Pekín se ensaña con él y se encuentra en condiciones tan deplorables que, según informes de su familia, sus dientes se le están pudriendo y sus uñas se le caen; ha perdido mucho peso, es diabético, presenta problemas cardíacos que no tenía antes y su hija, Claire Lai, teme no volver a verlo. Hoy, desde hace unas horas, se celebra una apelacion para reducir su contena.

Jimmy Lai, dominio público, via Wikimedia Commons

Jimmy Lai, de 78 años, es multimillonario y pudo haber elegido una vida cómoda y alejada de bullas; sin embargo, ha sido arrestado múltiples veces y perdió sus empresas por defender los derechos individuales y el estado de derecho en Hong Kong. Su historia es conmovedora y ejemplar, y su vida merece ser recordada con respeto y admiración.

Su condena —injusta y vengativa— ha suscitado preocupación internacional por la restricción de la libertad de prensa y los derechos individuales en la antigua colonia británica, que volvió al dominio chino en 1997. Líderes de todo el mundo han criticado la condena de Lai; el gobierno británico la ha calificado de procesamiento con motivaciones políticas y ha exigido su liberación inmediata. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había tratado el caso de Lai con China, afirmó sentirse muy mal y que seguiría planteando el asunto al presidente chino, Xi Jinping. 

Ahora mismo, paralelo a la audiencia de Lai, el mundo está muy ocupado con Venezuela, Irán, los agricultores europeos, los kurdos en Siria y, eventualmente, con Nicaragua y Cuba; pero no debemos olvidar al héroe Jimmy Lai, que es un símbolo de resistencia, ni olvidar que la minoría más pequeña es un individuo. No dejemos a Jimmy sólo en su celda.


11
Ene 26

Fin al despilfarro de la ONU

En cumplimiento de la Orden Ejecutiva 14199, el Donald Trump anunció la retirada de los Estados Unidos de América de 66 organizaciones internacionales identificadas como derrochadoras, ineficaces y perjudiciales; y más buenas noticias: la revisión de otras organizaciones internacionales, de conformidad con aquella orden ejecutiva, continúa en curso. Esta decisión siguió al cierre atinado de la USAID, ocurrido el año pasado.

La ONU empieza a enfrentar las consecuencias de sus decisiones y actos.

Muchas de esas organizaciones están relacionadas con el cambio climático, con agendas woke, y con otros temas globalistas.

Desde hace décadas, en Capitalism: the Unkown Ideal, Ayn Rand advirtió contra la naturaleza inmoral y corrupta de la Organizazión de las Naciones Unidas -a la que muchas de aquellas organizaciones pertenecen-: Psicológicamente, la ONU ha contribuido en gran medida al pantano gris de la desmoralización —de cinismo, amargura, desesperanza, miedo y culpa indescriptible— que se traga al mundo occidental. Pero el mundo comunista ha obtenido una sanción moral, un sello de respetabilidad civilizada por parte del mundo occidental; ha obtenido la ayuda de Occidente para engañar a sus víctimas; ha alcanzado el estatus y el prestigio de un socio igualitario, estableciendo así la idea de que la diferencia entre los derechos humanos y la masacre es simplemente una diferencia de opinión política.

En su libro ONU: Historia de la corrupción, Eric Frattini expone casos de:

  • El escándalo del Programa Petróleo por Alimentos con implicaciones directas en el entorno de Kofi Annan (incluido su hijo Kojo);
  • Acusaciones de acoso sexual y abusos por parte de funcionarios de alto rango (como el caso de Ruud Lubbers en ACNUR);
  • Abusos sexuales a menores por cascos azules en misiones de paz (especialmente en África); y
  • Corrupción en contrataciones, misiones y control político del Consejo de Seguridad y la Asamblea General, influenciada por las grandes potencias. Pregúntale a Grok, o a tu inteligencia artificial de confianza.

Que no te extrañe, entonces, la abulia de la ONU con respecto a las violaciones a los derechos humanos en Irán, sobre todo en el contexto de la actual revolución anti islamista que los heróicos y valientes iraníes llevan a cabo allá.  Basta de financiar burocracias inmorales que socavan la libertad y premian a tiranos. Es hora de que Occidente despierte, deje de pagar el pato y priorice la soberanía, la razón y la verdadera justicia.


09
Ene 26

Adiós a Karen Fischer

Defensora de la propiedad industrial y de la propiedad intelectual; pero, sobre todo, defensora de los derechos individuales, Karen Fischer fue una mujer valiente y ejemplar que, lamentablemente, falleció hoy.

Abogada, defensora de la propiedad y de los derechos indivituales, Karen Fischer. La foto la tomé de Facebook.

Se la veía con frecuencia a la caza de falsificadores de marcas y al lado de víctimas de las persecuciones como consecuencia de los acuerdos de pacificación y de la Comisión Contra la Impunidad en Guatemala (cuyo nombre engañoso no debe confundirte).

Creo que la debemos recordar como una mujer guerrera, que arriesgó mucho para defender los valores en que creía y para perseguir la justicia.

Tuve la dicha de conocerla desde los años 80, cuando fuimos compañeros en la universidad, y a mí siempre me daba gusto verla cuando nuestros caminos se cruzaban en la vida, en manifestaciones y en otros actos relacionados con su compromiso con la libertad.

Hoy Guatemala perdió a una luchadora incansable. Que su ejemplo de coraje y convicción nos impulse a seguir defendiendo, sin miedo, lo que es justo. Gracias, Karen, tus batallas no fueron en vano.