22
Sep 10

¿Qué clase de presidente para el Banguat?

Hoy leemos que Alvaro San Nicolás Colom tiene ocho días para cumplir con el nombramiento de un nuevo presidente del banco central. Algunos analistas estiman que el nuevo presidente del Banco de Guatemala y de la Junta Monetaria debería ser uno con liderazgo, alta preparación académica, experiencia, prudencia y firmeza.

Empero, y en su oportunidad, San Nicolás dijo que quería una banca central ideológica. En diciembre de 2007, cuando expresó su deseo de remover a María Antonieta de Bonilla, el Presidente dejó claro que, en su gobierno, la banca central debería ser socialdemócrata. Ojalá que San Nicolás encuentre un socialista con las características que sugieren los analistas; porque si no, tendremos que conformarnos con un yesman al servicio del proyecto político de Los Colom.

Esta entrada fue publicada por el diario Siglo Veintiuno y El Periódico.


22
Sep 10

La impudicia socialdemócrata en acción

Q1.5 millones gastará la administración de Los Colom en una exhibición pictórica que tendrá como propósito hacer suya la iconografía revolucionaria. Mientras que miles y miles de guatemaltecos sufren bajo el lodo de los aguaceros; mientras que las carreteras se desmoronan, mientras que no hay materiales en las escuelas, ni medicinas en los hospitales, a la socialdemocracia chapina no le tiembla la mano para gastar un millón y medio de quetzales en propaganda para sí.

Este tipo de extravagancias octubrinas no es novedad, porque el lector recordará que el año pasado Los Colom quisieron echarse una fiesta de Q7 millones, con similares propósitos. En medio de los problemas que tienen por su ineptitud, por la delincuencia y por la corrupción, los Colom necesitan legitimarse desesperadamente y por ello acuden a revivir y a usar la iconografía propia de la revolución de octubre. Y no les importa el costo.
Hoy, por ejemplo, leemos que el futuro de los guatemaltecos va a ser pignorado con nuevos bonos que autorizó la Junta Monetaria a solicitud del Ejecutivo; leemos que a pesar de que los tributarios pagan impuestos, no hay fondos para servicios de salud.
Uno tiene la impresión de que la Administración es impúdica y de que no tiene claras las prioridades.

22
Sep 10

Daños al Palacio Nacional

Aunque sea un símbolo del poder, le tengo cariño al Palacio Nacional y quisiera que algún día, en vez de aquello, lo fuera de libertad. Por eso me molesta mucho cuando la plebe, o los guerrilleros la agarran contra él.


Ocurre que, con alguna regularidad, los sectores populares llegan a ese edificio y lo pintan con spray. Con eso dañan su revestimiento verde hasta el punto de que hay espacios en sus paredes que se ven desteñidos en comparación con los que están fuera del alcance de los responsables de aquellos daños.

Ayer, grupos de estudiantes del Instituto Normal para Varones y del Instituto Adrián Zapata que preparaban la oficialista celebración del Día Mundial de la Paz, protagonizaron una riña durante la cual hubo quienes arrojaron piedras contra el Palacio; y una de esas piedras hizo impacto en uno de los hermosos vitrales que adornan el Salón de Banquetes. Esos vitrales son obras de arte preciosas y fueron hechos por Julio Urruela en 1942. Los vándalos no han de tener ni idea de lo que hicieron.

Por cierto que ca. 1987 tuve el gusto de conocer a don Julio cuando un colegio de señoritas le ofreció un homenaje y yo asistí en representación del noticiario Aquí el Mundo, que también iba a ser homenajeado en esa ocasión. Lo recuerdo como un hombre muy agradable y orgulloso de la obra que había dejado en el Palacio.

El Palacio ha recibido otros embates por parte de cafres. En marzo de 2008 un grupo de estudiantes que participaban en la Huelga de Dolores metió una carroza con fuego en el edificio y dañó el piso. Y en septiembre de 1980, los guerrilleros detonaron una carga explosiva en el Parque Central, frente al Palacio, con ello no sólo causaron daños materiales enormes en los vitrales; sino que asesinaron a personas que se hallaban en el área. Nunca olvidaré una foto en la que se veían pedazos de un cuerpo humano colgados de uno de los árboles en la plaza. El acto terrorista fue tan repugnante que la población reaccionó con una manifestación de repudio impresionante.

Por cierto que, en tiempos de Alvaro Arzú, el Palacio Nacional fue neutralizado y denominado Palacio Nacional de la Cultura. Acto irónico tomando en cuenta que los otros espacios culturales estatizados, como museos y teatros, están casi en el abandono. Ah, y el Palacio tiene un apodo: los chapines lo conocemos cariñosamente como El guacamolón, por su color.

21
Sep 10

Estatizaciones que la gran

Pobladores de tres municipios de Totonicapán y dos de Sololá bloquearon tres tramos de la ruta Interamericana; y, ¿que pedían? La estatización del sistema de generación, transporte y distribución de energía eléctrica.

¿Se habrán olvidado, o no saben qué era lo que pasaba cuando la energía eléctrica era controlada por los políticos socialistas y sus funcionarios? ¿No recuerdan, o no saben que había apagones de 8 horas de duración? ¿No recuerdan, o no saben que llegamos al punto de que no se podían establecer nuevas fuentes de trabajo porque no había energía? ¿No saben, o no recuerdan que para suplir el déficit hubo que hacer contratos muy onerosos? ¿No recuerdan, o no saben que para conseguir una conexión, cuando había, había que pagar mordidas?

La energía eléctrica ya fue estatal; y era un fracaso, y un foco de corrupción. La planta eléctrica de emergencia, que ilustra esta entrada, debería recordarnos exactamente qué es lo que pasa cuando la energía es controlada políticamente.

21
Sep 10

Llamado a que "otros" paguen impuestos

Rodolfo Quezada, dirigente de una organización que goza del privilegio de no pagar impuestos, hizo un llamado para que los demás sí los paguen.

El Cardenal dijo que el séptimo mandamiento prohibe cometer fraudes fiscales y así como no pagar los impuestos debidos. El mandamiento citado, por cierto, es el que prohíbe el robo, lo cual pondría a discusión el tema de cómo es que no se tiene por robo el acto de tomar dinero ajeno por la fuerza, para destinarlo a propósitos que sus legítimos propietarios no elegirían si no fueran obligados a ello. También sería legítimo preguntar si los privilegios son inmorales, o no.

A la Iglesia católica le gustan los impuestos, aunque no los pague ella; y cuando ha tenido el poder político para expoliar a las personas no ha dudado en usarlo. Así es que cuando podía cobraba el diezmo; pero para no dar la cara lo hacía por interpósita persona. La organización daba el cobro en concesión y así el tributario se las veía con el concesionario a quien tenía que pagarle el 10% correspondiente a la Iglesia, más lo adicional que añadía el cobrador para que el cobro le fuera negocio. A la Iglesia no le importaba cómo, ni cuánto cobraba el concesionario en tanto ella recibiera el porcentaje requerido. Esto me lo contó mi cuate, Ramiro.

20
Sep 10

¿Y si mejor quitan el monumento?…muy feo

Junto a monumento a los próceres de la Independencia de Centroamérica, en la ciudad de Guatemala, está este remedo de monumento a la Constitución de la República. Consta de una especie de vitrina de concreto y vidrio blindado, y tiene dos placas de bronce que supuestamente celebran la Carta Magna. Pero cuando el texto de esta no está ausente, como ahora, está asoleado y reventado. Y todo el conjunto se mantiene cochambroso. ¿Por qué mejor no lo quitan digna y discretamente?

En 2006, ese fue el tema de una de las primeras entradas de Carpe Diem y de cuando en cuando, en el contexto de las fiestas patrias de septiembre, se los recuerdo a las autoridades de la Municipalidad, del Congreso, de la Corte de Constitucionalidad o de donde quiera que se supone que son responsables de esta caricatura de monumento y de homenaje a la ley fundamental.

Sostengo que el estado de este monumento ilustra perfectamente el grado de respeto a la Constitución que tienen, en Guatemala, quienes detentan el poder.

Esta entrada fue publicada por El Periódico.

20
Sep 10

¡Por primera vez!, chiles rellenos hechos en casa

Ayer hicieron chiles rellenos en casa, ¡por primera vez!, y salieron de campeonato. Lograron el balance exacto entre carne y vegetales y un toque perfecto de picante. Hermosos, quedaron bien “evueltos” y su sabor delicado combinó alegremente con un malbec/merlot y el atardecer. ¡Chapeaux!

19
Sep 10

Meón de Independencia

Este bolito estaba echándose su araña el 15 de septiembre en la 6a. avenida de la zona 4. La de mear en lugares públicos es una costumbre despreciable. Se compara con la de la impuntualidad, con la de no confirmar asistencia a las invitaciones, y a la de no responder directamente a preguntas directas. La de mear en lugares públicos es tan desagradable como la de sonarse la nariz con la mano y luego arrojar los mocos al suelo, o a una pared.

La idea de este espacio surgió porque una vez leí que en algún lugar de México, la gente les grita a los meones: ¡Meón, meón!; y porque el difunto Chepe Zarco impulsó, hace años, una campaña contra la gente que ensucia las calles. La campaña decía: No sea choche.

17
Sep 10

El Barcinito

El Barcinito queda en La Antigua; y cuando yo vivía allá ese era el apodo que mi amigo Louis y yo le dábamos a nuestros apartamentos. Sólo que, en la dislexia, habíamos leído Barcinto. De modo que decíamos: Voy a almorzar en el Barcinto; Llegate a tomar café al Barcinto; y cosas así.

De esto hace ya unos 18 años. Casualmente, mi amiga Olga me envió esta foto hoy. Y que risa me dio porque tenía aquel tanatal de años de no ver El Barcinito.

17
Sep 10

Toc, toc. ¿Quién es? La guerra contra las drogas

La guerra contra las drogas tiene ratos de estar tocando a las puertas de los chapines; pero el miércoles pasado, con la balacera de Tikal Futura, tocó fuerte. Yo digo que es tiempo de repensar esa guerra porque no sólo es un fracaso, sino que los muertos los estamos poniendo por acá.

Por cierto que hoy leí que el consumo de drogas ilegales, en los Estados Unidos de América aumentó hasta el 8.7% en 2009; y entonces resulta que no sólo estamos poniendo los muertos y estamos perdiendo la libertad y nuestros derechos más fundamentales, sino que, encima, la mara consumidora no deja de demandar más y más drogas.

Jorge Castañeda y Rubén Aguilar en su libro El Narco: La guerra fallida, citado por el cuate Juan Carlos Hidalgo del Cato Institute ilustran cómo el precio de la cocaína va exponencialmente en aumento conforme se acerca a su destino final en EE.UU. De acuerdo a información recabada por los autores, el kilo de cocaína pura se vendía en Colombia a aproximadamente $1.600. Ese mismo kilo aumentaba su precio hasta $2.500 al llegar a Panamá. Una vez en la frontera norte de México ya costaba $13.000, y en EE.UU. aumentaría a $20.000. Luego, en las calles de las principales urbes estadounidenses, ese mismo kilo podría llegar a venderse al menudeo en $97.000. Por esta razón, los márgenes de ganancia de los carteles de la droga son enormes. De acuerdo a algunos estimados, una organización narcotraficante puede perder el 90 por ciento de su carga y aún así permanecer lucrativa. Según cifras de las Naciones Unidas, el comercio mundial de estupefacientes alcanza los $320.000 millones al año.

La prohibición de las drogas es lo que hace posibles aquellas cifras y aquellas ganancias. Y estas son los incentivos, nada despreciables, para la delincuencia, la violencia, la corrupción, el deterioro de las instituciones, la pérdida de los derechos individuales y todos los otros males que ahora estamos viviendo tan de cerca y de forma tan dramática. Ya no se trata de cosas que pasan en Colombia, o en México; porque están ocurriendo ¡ya!, en nuestros vecindarios.

Y no es que ocurran en rincones marginales y oscuros. Empiezan a ocurrir y a acercarse a las plazas de los Habie, de los Herrera, los Gutiérrez y los Castillo. Y el problema con el narco es que tiene la billetera más grande que todos ellos juntos.

Es tiempo, digo yo, de que Guatemala y Centroamérica encabecen un movimiento para convencer a México, Colombia y a Bolivia, por lo menos, de que la fracasada guerra contra las drogas es un callejón que sólo conduce a la delincuencia y a la corrupción. Es tiempo de dejar de poner los muertos y de rescatar las instituciones y los derechos individuales. Es tiempo de dejar de falsear la realidad y de despenalizar la tenencia, el comercio y el consumo de drogas. ¡Que los muertos, los pongan otros!