17
Dic 23

De Balam a Baco, un paseo alegre por el zoológico

 

Con lo que a mi me gusta ir a ver a los animales y al zoológico, ¿vas a creer que no iba a La Aurora desde 2014? 

El jaguar se paseaba y daba la impresión de que estaba inquieto.

Por suerte a mis compañeras Majito, Clarita, Raquel y Ardriana se les ocurrió que fuéramos el viernes pasado, con Raúl.

Me emboban los grandes felinos como jaguares, tigres de bengala, leones y panteras.  Me encanta saludar a Balam y cuando veo a la pantera me acuerdo de la peli Cat People, con Malcolm McDowell y Natasia Kinsky. Las jirafas siempre me parecen encantadoras y un poco surrealistas.  No me imagino una visita al zoológico sin pasar a saludar a Trompita, la elefanta…y cuando estoy frente a ella recuerdo algo que cantaba mi abuela, Frances: Toda ele es letra, toda ele es letra, mas la elefanta, No. Me emboba, también el reino kan, que es el de las culebras.  

¡Me encanta la pantera!

Por supuesto que me parecen graciosos los pingüinos y los micos; y frente al espacio de los monos araña siempre recuerdo a Panchito, un mono que llevó mi padre ca. 1975 y que disfrutamos unas semanas en casa antes de que lo regaláramos porque en realidad no teníamos la infraestructura para cuidarlo apropiadamente.

Trompita es la sucesora de la Mocosita.

Me encanta pasar por la Casa de te; y pasar a saludar a Baco, reclinado en su barril con copa en mano. 

Baco frente a la casa de té.

Con las chicas la pasamos re bien, entre risa y risa y entre broma y broma; y me encantó que en el lugar había muchísimas familias.

De niño recuerdo haber ido al zoológico La Aurora con mi abuelita Juanita y mi tía abuela, La Mamita.  En aquel entonces (finales de los años 60)  el zoo era como eran los zoos antes.  Con jaulas.  Muy diferente a los recintos ambientados que hay ahora.  Ya hace por lo menos 30 años que La Aurora empezó a adquirir su carácter actual gracias a una buena administración y a patrocinadores generosos.

@luisficarpediem

Visita al Zoo con el equipo #zoo #animales #luisfi61 #excursion #visitaguatemala

♬ If You Believe – Strive to Be & Patch Crowe

¿Hubo pelo en la sopa? No…pero…

Al pasar el acueducto de Pinula, justo a la entrada del zoo nos encontramos con unos personajes que vestían chalecos anaranjados.  Uno de ellos -muy amable- (demasiado amable, notamos después) nos dijo que el parqueo estaba lleno debido a que había un convivio.  Como es temporada de convivios nos pareció que ¿qué no? y, además, yo no sabía que hay nuevos estacionamientos en el lugar.  La cosa es el sujeto nos ofreció parqueo más adelante, se encaramó en mi pick-up (lo cual nos cayó en gracia a todos) y nos condujo a un callejón que hay poco más adelante.

A mi me dio mala espina que fuera un callejón, y no un parqueo.  Además en casa tenemos la regla de no dejar el auto en la calle. Así que empecé a sentirme incómodo. Nos bajamos del carro y el personaje nos dijo que se pagaba por adelantado Q. 35 por hora y Q100 por tiempo indefinido.  Eso me dio pie para rechazar su oferta y considerar ir a dar una vuelta larga para tratar de entrar al estacionamiento del La Aurora.

Ahí va el sinvergüenza colgado en el auto.

Entonces el hombre ofreció bajar el precio del tiempo indefinido a Q50 pero ya nos habíamos echo ojos con el equipo y habíamos decidido no dejar el pick-up ahí. El hombre se mosqueó un poco y nos fuimos. ¡Quién sabe de la que nos libramos!

Ah, y se me olvidaba

Por primera vez recibí tarifa de la adulto mayor.  En vez de pagar la tarifa normal por entrar al zoo, que es de Q40 pagué la de mayores de 60 años.  

Ya había recibido tratamiento de la tercera edad cuando renové mi licencia de conducir y mi DPI.  Pero fue chistoso aprovechar esta ventaja. 


15
Dic 23

Legislación para crear escasez de parqueos

 

¿Te acuerdas de lo que ocurrió cuando había precios tope para el pan, la leche, el papel toilette y otros productos?  Si ya hace ratos que te pega el sol te acordarás de que el pan y la leche disminuyeron de tamaño y calidad el primero y de calidad el segundo; y de que el papel desapareció y sólo quedó uno de color verde, mal cortado y que raspaba. 

¿Sabes qué va a pasar si prospera la legislación que pretende ponerle precios tope a los parqueos? ¡Cabal! Van a empezar a escasear esos espacios tan necesarios.

Pues resulta que en el Congreso hay una propuesta para ponerle precios tope a los estacionamientos, para modificar el modelo de negocios de esos servicios y para…¡Sorpresa!…crear una comisión nacional que regule los parqueos.

La primera parte está explicada arriba; pero…¿y la segunda?  Pues te cuento que el servicio que prestan -al precio que lo prestan- los parqueos es el de proporcionar un espacio para estacionar.  Cuando uno entra a un parqueo y halla espacio, por lo que paga es por ese espacio.  Los propietarios de estacionamiento no están en el negocio de la seguridad, sino en el del espacio.

Por eso es que te lo advierten de entrada: No se responsabilizan por daños; y es que el negocio de la seguridad es otro animal que tiene otras características, requerimientos, costos y, obviamente, precios.  Y aquí está la trampa de los patrocinadores de aquella legislación: ¿En qué cabeza cabe modificar políticamente la naturaleza de un servicio privado, elevar los costos de su prestación y ponerle precio tope? Es la receta para la escasez. Durante las fiestas populares que se celebran en la zona 1, por ejemplo, cuando hacen tanta falta los estacionamientos nocturnos, pues vete haciendo a la idea de que ya no los habrá porque la legislación habrá matado los incentivos de negocio.

Se estima que el parque vehicular aumentó de 3.5. 4.6 millones en el último año.  En esas condiciones lo razonable sería incentivar la multiplicación de estacionamientos y que los precios sean regulados por la competencia; en vez de producir legislación que asfixie aquellos negocios y los excluya políticamente.

¿Te imaginas la corrupción que va a generar la facultad de la comisión reguladora para clasificar paqueos de acuerdo con tipo, categoría y ubicación y luego autorizarles tarifas?

A aquella receta añádele lo de la comisión.  Esa comisión, generará costos.  ¿Ganarán dietas los miembros? ¿Qué sueldos tendrán los técnicos que la asesorarán? Adivina quién va a pagar el costo de regular y vigilar los parqueos.  ¡Acertaste! Lo pagarás tu que eres el tributario.

La legislación en cuestión no sólo viola las libertades de producir e intercambiar; sino que fuerzan a que unos tengan que pagar por servicios que usan otros. Por qué escojo un parqueo, y no otro que esté a unos pocos metros: primero, por ubicación; segundo, porque tenga baño; tercero, porque los encargados me reconocen y son atentos; y cuarto, por accesibilidad.

Quizás debería haber dos tipos de estacionamiento: unos que sólo ofrezcan espacio, como los que hay ahora; y otros que, por el precio pactado, ofrezcan otros servicios como seguridad, seguro, limpieza y qué se yo qué más podrían querer los clientes y qué más estarían dispuestos a pagar.  Pero estos servicios deberían ser contractuales, voluntarios y pacíficos; no forzados, ni impuestos por la legislación y la política.

La propuesta mal llamada ley reguladora de estacionamiento de vehículos, debería llamarse legislación para crear escasez de estacionamiento de vehículos.

Columna publicada en República.


14
Dic 23

¿Temblores en medio de “La batalla por Guatemala”?

Políticamente los guatemaltecos estamos viviendo La batalla por Guatemala; y lo que no necesitamos es un terremoto, menos en temporada de las fiestas de fin de año como en 1917.

Asilo Estrada Cabrera, donde hoy está el Ministerio de Salud. La foto es de José García Sánchez Haz clic en la foto para ver conocer más sobre don José y las fotos que tomó.

El temblor más fuerte de hoy fue a las 11:55 A. M. con magnitud de 5.8 y epicentro fue en Nueva Concepcion en la costa más occidental de Escuintla en la frontera con Suchitepequez; y ese lo sentí re bien. Mi madre sintió este y el que lo precedió, frente a Puerto Madero, en México. 

Tuve la dicha de que mi abuelita Juanita y mi tía abuela la Mamita me contaran, durante mi niñez y mi adolescencia, sus experiencias durante los terremotos de 1917 y 18.  La casa de mi bisabuela, Gilberta, quedaba en la Quinta avenida y 15 calle de la zona 1, justo al lado del consulado de los Estados Unidos de América, edificio que cayó parcialmente en el patio de mi bisabuela y que recientemente fue consumido por el fuego.  Ella y su familia se mudaron al campamento que se instaló en el vecino Parque Concordia y ahí pasaron unos días antes de conseguir un alojamiento mejor en lo que su casa era descombrada.  Por la Juanis y la Mamita supe de las angustias y las penas, las privaciones y las incomodidades.  Relatos y experiencias que luego viviría -salvando las distancias- en el terremoto de 1976.

En una madrugada del 4 de febrero de 1976, yo dormía como tierno; hasta que a las 3:03 a. m.  escuché un ruido como que una locomotora se estuviera aproximando a mi cama, e inmediatamente todo se sacudió.  No se movió…¡Se sacudió con violencia! En cuanto salió el sol mi padre fuimos a la casa de la Juanis y la Mamita a la zona 3 donde había mucha destrucción. Luego a la casa de mi abuela, Frances, que estaba en perfectas condiciones, pero unas cuadras antes, una casa con todo y la familia que la habitaba, había caído al barranco de Ciudad Nueva. Más tarde, con mis padres y hermanos organizamos en el jardín de la casa la forma en que íbamos a vivir mientras nos enviaban carpas desde Nicaragua, unos amigos de mis padres. 

Si te interesan los terremotos, en 2018, al cumplirse 100 años de los terremotos de 1917-18 la Universidad Francisco Marroquín organizó una serie de conferencias y une exposición fotográfica. Haz clic aquí para ver las conferencias; y haz clic aquí para ver la que yo ofrecí, titulada Vivencias y anécdotas de los terremotos de 1917-18.


13
Dic 23

Cazadores de toritos y aventuras en el Callejón Maravillas

 

El torito de anoche estuvo espectacular.  Fiero.  Como el año pasado sólo vimos uno, pero de verdad estuvo bueno.

Cazar toritos es uno de mis deportes favoritos en diciembre; y. en casa nos encanta ir a la zona 1, para la fiesta de Guadalupe, en busca de toritos, mariposas y ese tipo de fuegos artificiales. Pero desde el año pasado ha sido diferente y muy alegre, también.

Estaba feroz el torito.

Este año también tuvimos la dicha de ser invitados a cenar a la casa de amigos queridos, una deliciosa sopa azteca, acompañada por una playlist mexicana ¡Tan bien pensada! y muchas anécdotas y recuerdos en buenísima compañía; así que sólo vimos un torito en el tradicionalísimo Callejón Maravillas. ¿Sabes? Es una de esas reuniones de viejos amigos en las que uno no para de reír y reír.

En 2021 escribí que Estoy seguro de que el año entrante será muy bueno en términos de fiestas populares y tradicionales.  Esto es importante porque las tradiciones no sólo nos dan un sentimiento y una sensación de comunidad; sino que cumplen una función sanadora frente a la desesperanza y a la inestabilidad. Aromas, alimentos y sonidos, texturas y colores, así como rituales nos traer recuerdos y nos invitan a reflexionar.  Fuegos artificiales, costumbres,  disfraces y más son parte de aquel acervo rico y enriquecedor; y no me equivoqué, en general en 2022 las fiestas populares y tradicionales, con su música y su pólvora estuvieron magníficas y en 2023 han elevado la barra.

@luisficarpediem

Anoche vimos un torito magnífico en el Callejón Maravillas #fiesta #fuegosartificiales #fireworks #visitaguatemala

♬ sonido original – Luis Figueroa

¿Sabes qué es lo único que lamento de anoche? ¡Ninguna de las fotos que nos tomamos con los micos salió buena! Creo que es primer año que no tenemos fotos con los micos

Cuando yo era niño, las historias de mi tía abuela, La Mamita, acerca de toritos durante las fiestas tradicionales disparaban mi imaginación. Yo tenía muchas ganas de ver toritos y no fue hasta hace relativamente pocos años que vi el primero en San Juan del Obispo. Desde entonces pocas cosas me emocionan y divierten tanto y me ponen tan contento como salir a buscar toritos y verlos desplegando sus luces y sus colores entre la gente que se les acerca y les huye. ¿Alguna vez te ha corrido un torito? Es de lo más divertido y emocionante.

En la foto sólo salieron los micos.

En casa nos gusta llevar a esta fiesta a extranjeros visitantes y a chapines que nunca han visto toritos; y nadie ha salido decepcionado. 


12
Dic 23

Travesía literaria de Europa a Guatemala con “Nacido el 20 de octubre”

 

¿Recuerdas que te conté que participé en la presentación de Nacido el 20 de octubre, la novela de Carlos Sabino? Pues ya está disponible el vídeo de esa presentación. 

Haz clic en la foto para ver la conversación entre Carlos Sabino (a la derecha) y yours truly.

Por si no lo sabías, esa novela histórica se desarrolla entre Guatemala y Europa, durante una época llena de transformaciones y conflictos. Haz clic aquí para leer lo que dije sobre ella en aquella presentación y en mi columna. 

La presentación se levó a cabo durante una Jornada de presentación de libros de historia que se celebró en la Biblioteca Ludwig von Mises, de la Universidad Francisco Marroquín.

Esa tarde participaron  Luis Martínez Ferrer acompañado por Johann Melchor para presentar Comprender la primera evangelización de América, y Alberto Garín acompañado por Warren Orbaugh para presentar Historia irreverente del arte.


10
Dic 23

Luces Campero y rompopo, noche de asombro y tradición

 

El niño que hay en mi se maravilla con las formas y los colores de las Luces Campero y con la pirotecnia. Hay algo en los fuegos artificiales que me emociona mucho y me invita a aplaudir y a expresar mi asombro en el sentido aquel de Baila como si nadie te estuviera viendo, ama como si nunca te hubieran herido y canta como si nadie pudiera oírte…Tal vez por eso es que me gusta tanto la celebración de hoy, así como los toritos y las mariposas, los castillos y otros juegos pirotécnicos.

Las Luces Campero ya no se ven en su totalidad desde mi balcón debido a un nuevo edificio; pero eso no impidió que las gozáramos con una copa de rompopo en mano. Eso sí, no es cualquier rompopo, es el de doña Luisa Cuadrado (estilo cubano) y no es cualquier copa, sino la que yo usaba cuando era niño en casa de mi abuela, Frances

Me alegro mucho por los niños que los ven por primera vez; y que alegría por los adultos que nos maravillamos con ellas como si fuera la primera vez.

¿Sabes que durante unos 10 años, poco más, o menos no vi las Luces Campero?  En parte porque se me olvidaba estar pendiente de ellos y en parte porque trabajaba el día en que se celebraban. El primer año de aquellas luces tuve la malísima idea de subir a verlos al mirador de la carretera a El Salvador y fue un error, sólo recuerdo que se veían bien pequeños y que el tráfico fue infernal.

Ahora, aunque sólo se ve como el 30 por ciento desde el balcón, lo bueno es que en casa los disfrutamos mucho y gozamos de verlos en compañía amada.


09
Dic 23

Pinabete,tradición y esperanza, un canto a la nochebuena chapina

 

En casa tomamos en serio las fiestas de fin de año y el arbolito que las representa.  Nos gusta mucho el pinabete -tan guatemalteco- que nos trae su aroma encantador, su color y sus formas, así como las luces y las figuras que lo adornan que son símbolos de paz y amor, nos traen recuerdos y nos dan esperanzas.

En casa celebramos el solsticio de invierno, yuletide, navidad, las saturnalias y otras fiestas de fin de año con arbolito y las decoraciones tradicionales.  El arbolito tiene que ser Abies guatemalensis y no pueden faltar la manzanilla, los chinchines, la tortuga y otros objetos que nos conectan con nuestras historias propias, nuestras infancias y con las generaciones que nos han precedido.

El niño que incluimos entre aquellas decoraciones representa nuestra confianza en un universo benevolente, nuestra esperanza por un futuro mejor y la alegría que traen a casa las nuevas generaciones.

Hoy fuimos a traer nuestro arbolito a la zona 12, a Pinabetes El Encanto de Tecpán;  y, como en tantos años, el espíritu de la querida doña Mireya nos acompañó a la hora de elegirlo y en el momento de encenderlo.  

Para los que vienen por primera vez:

En las casas de mis abuelas y de mis padres no siempre hubo pinabetes. De cuando yo era niño recuerdo varios árboles inolvidables. En casa de mi abuelita Juanita me es imposible olvidar unos chiribiscos hermosamente adornados con cabello de ángel (aquel cabello de ángel, de verdad, que era de fibra de vidrio) y con luces en tonos pastel. También recuerdo los pequeños árboles que ella, y mi tía abuela La Mamita, solían montar -con primor extraordinario- para mi hermano y para mí, junto a nuestro propio nacimiento en miniatura.

En la casa de mi abuela, Frances, recuerdo que los árboles eran generalmente pinabetes, o cipreses. A veces eran adornados con nieve elaborada en la casa con un jabón que venía en escamas; árboles siempre llenos de figuras variadísimas y algunas muy antiguas, así como con luces de colores. Allá algunos de aquellos árboles eran tan altos que mi padre y mi tío Freddy tenían que usar escalera para llegar hasta arriba y distribuir bien las luces y las figuras.

En la casa de mis padres tuvimos gran variedad de arbolitos. Aunque los favoritos eran los pinabetes, también tuvimos cipreses y creo que algún pino. Los pinos no me gustaban porque, a pesar de que olían rico, se ponían tristes rápidamente y también tuvimos algún chiribisco plateado. En algún momento de principios de los años 70 se pusieron de moda unos árboles que ya venían nevados y tuvimos uno de esos. Y en los malos tiempos tuvimos un árbol prestado, y un árbol simbólico, hecho con chorizo de pino, en la pared.

@luisficarpediem

En casa tomamos en serio el arbolito que nos alegra las fiestas de fin de año. El pinabete tradicional no sólo nos trae su aroma encantador, sino que su color y sus formas, así como las luces y las figuras que lo adornan son símbolos de paz y amor, nos traen recuerdos y nos dan esperanzas. En casa celebramos el solsticio de invierno, yuletide, navidad, las saturnalias y otras fiestas de fin de año con arbolito y decoraciones tradicionales. El arbolito tiene que ser Abies guatemalensis y no pueden faltar la manzanilla, los chinchines, la tortuga y otros objetos que nos conectan con nuestras historias propias, nuestras infancias y con las generaciones que nos han precedido #arboldenavidad #solsticiodeinvierno #yuletide #pinabete #luisfi61 #navidad

♬ Merry Christmas – Ed Sheeran & Elton John

En casa es tradición que cada año compramos un adorno nuevo y lo incorporamos a los que ya tenemos. Hay adornos variados: dos hawaianas, uno que muestra a Odin, otro de La rebelión de Atlas, uno del barco Estrella de la India, una estrella de Santa Catarina Palopó, varios con motivos propios de la temporada, unos con mapas, y así.  Los de el año pasado son vintage, hechos de hojalata y pintados como de principios del siglo XX.

¿Cuáles serán los del año entrante?


08
Dic 23

¿Cuántos conductores juegan a la ruleta rusa cuando manejan?

 

Poco antes de las tres de la tarde, del martes pasado, el piloto de un camión de transporte pesado perdió el control del vehículo porque le fallaron los frenos y, a una velocidad de unos 80 kilómetros por hora, chocó a por lo menos unos 15 vehículos.  Afortunadamente no hubo muertos; pero sí hubo por lo menos 6 heridos y muchos destrozos. Eso ocurrió en el kilómetro 19 de la carretera Interamericana.

¿El camión que causó aquel desastre tenía seguro? ¿Cuántos de los vehículos dañados estaban asegurados? Los heridos, ¿tenían seguros?

El accidente fue en la ruta Interamericana. Foto Prensa Libre @Transito_mixco.

Hace como 20 años me chocó un conductor imprudente en la zona 10, ni él ni yo resultamos lastimados; pero mi carro si fue dañado.  Cuando le conté el incidente a mi amiga Lissa, ella me pregunto: Pero tenés seguro, ¿verdad? Y cuando le dije que no, me espetó: Sos un irresponsable.  Y claro que ella tenía razón.  Andar por ahí manejando sin seguro es una irresponsabilidad porque conducir es una actividad peligrosa y uno está obligado moralmente a: responder por los daños que cause a otras personas, a otros vehículos e incluso a inmuebles; protegerse contra los daños que le pudieran causarle al vehículo propio y no ser una carga para los demás en caso de necesitar atención médica como consecuencia de un accidente. Esa misma semana contraté un seguro y ¡Qué alivio!

¿Cuántos transportes colectivos -que operan bajo supervisión política- no cuentan con seguros? ¿Cuántos transportes pesados andan por ahí con llantas lisas y sin mantenimiento y son operados sin seguro? ¿Cuántos motoristas andan por ahí con un death wish sin estar asegurados?

¡Por supuesto que se respeta la libertad de conducir!…pero la libertad y la responsabilidad son dos caras de la misma moneda y son inseparables.  Es impensable una sin la otra y la responsabilidad es la disposición y capacidad de hacerse uno responsable de sus decisiones y acciones.  Quien conduce un vehículo sin mantenimiento apropiado y el propietario de ese vehículo, el que permite que circule en esas condiciones, e incluso exige que circule en esas condiciones, deben ser responsables.  Y la primera línea de responsabilidad es la de mantener los vehículos en buen estado; la segunda línea de responsabilidad es la de tener experiencia para manejarlos y la de contratar personal con experiencia; y la tercera línea es la de contratar seguro.

Por supuesto que también se debe respetar la libertad de contratación de seguro y no es admisible que -legislativamente- se establezca un monopolio de la provisión del seguro.

Friedrich A. Hayek explicó que en occidente siempre ha sido un deber de la comunidad procurar medidas de seguridad en favor de quienes -como consecuencia de eventos que escapa a su control-se vean amenazados.  De ahí se deriva que, si de modo general es razonable proclamar la necesidad de estar protegidos contra las adversidades extremas, parece obvio que todo aquel que conduce un vehículo debería adoptar las medidas previsoras, de la clase que convenga, contra los azares habituales que te pone la vida. Entonces, los conductores de vehículos deben cubrir el riesgo de ocasionar daños a terceros, no en su interés, sino en el de quienes pudieran padecerlos por el actuar de los primeros.

¿Ya es hora de hablar de seguros de aquella naturaleza? ¿O esperamos otra tragedia?

Columna publicada en República.


07
Dic 23

Cerro del Carmen y lecciones de luz en quema del diablo chapina

La quema del diablo es una tradición guatemalteca que representa la oportunidad ritual para echar al fuego lo malo, lo inservible, lo caduco, lo que hace daño y lo que no queremos para el año que viene en un contexto místico y mitológico. Hace cinco años descubrimos que esta fiesta familiar se celebra de forma tradicional y encantadora en el Cerro del Carmen, en la ciudad de Guatemala y anoche volvimos a ese lugar para celebrar. Como dijo Gustav Mahler: La tradición no es el culto a las cenizas, sino la preservación del fuego.

El diablo ardió con ganas.

Desde una perspectiva racional y más universal, la fiesta trae la luz y el fuego a la época del año en la que las noches son más largas, frías y oscuras, por lo que es apropiado celebrarla con familia y amigos, y recordar que aún en la oscuridad es posible la luz. Estoy seguro de que cada quién podrá sacar de todo esto lecciones de vida y aprendizajes que habrá que transmitir a las generaciones siguientes.

Disfruto mucho esta fiesta chapina porque es una ocasión propia para celebrar la vida y para recordar a dos personajes malentendidos, uno de ellos casi olvidado y que -aparentemente- no tienen nada en común: Lucifer y Prometeo. Ambos se rebelaron contra dioses tiránicos y arrogantes.  Ambos fueron cruelmente castigados por su atrevimiento.  Uno es el traedor de luz, y el otro les dio el fuego a los hombres.  Ambos son heroicos.

Dos diablitos acompañaron al diablo mayor.

En 2018, cuando fuimos a la quema del diablo en el Cerro del Carmen por primera vez, el cura explicó que Maria, la que anuncia la luz, precede a Jesús que es el Sol; y en la realidad, ¿quién precede al Sol? ¡Venus precede al Sol cuando Venus es lucero de la mañana!  ¿Y cuáles son otros nombres antiguos de Venus? Lucifer, el traedor de luz; e Ishtar -diosa del amor, de la belleza y de la fertilidad-.  Los mayas, por cierto, no eran ajenos al concepto de que Venus, Lucifer, o Ishtar es traedor de luz.  Ya que para ellos Venus (el heósforo) anunciaba que le Sol saldría ese día, luego de su paso por Xibalbá.

¡Hay que celebrar estas fiestas por la vida, y por el valor de quienes traen la luz y de quienes se rebelan ante dioses tiránicos y arrogantes!

Como el año pasado, el diablo del Cerro del Carmen estuvo galán.   Este año no hubo pirotécnia en la efigie, pero sí hubo las infaltables bombas de iglesia junto a la ermita de aquel cerro. En aquel lugar histórico la fiesta es de barrio, familiar y casi íntima; pero si quieres un fiestón y ver maravillas te recomiendo las loas en Ciudad Vieja.  Como es la fiesta patronal de aquella población el pueblo tira la casa por la ventana.

El Cerro del Carmen es un rincón encantador de la ciudad de Guatemala.

Cuando era niño, por cierto, la fiesta solía incluir la reunión de amigos en la mañana para ir a buscar ramas y chiribiscos con qué armar una buena pira, la llegada de mi padre con cohetes y algunos fuegos artificiales, los buñuelos preparados por mi madre y mucha alegría en la calle y en la casa.

Desde lo alto del cerro vimos muchos fuegos artificiales y fogarones, en esta tradición que está bien viva.  Además, la ermita en aquel lugar le da un bonito contexto al rito. Aquella construcción tiene toques de fortaleza porque el barco en el que vino Juan Corz, el fundador de aquel lugar, se llamaba La fortaleza. Además el lugar está bien cuidado, bien iluminado, limpio y seguro.

Este año caminamos desde la Quinta avenida y once calle hasta el Cerro del Carmen. Como el año pasado, durante el trayecto hacia aquel lugar emblemático, antiguo y tradicional vimos muchas personas y niños acarreando sus piñatas de diablos.  Ahora hay diablos y diablas, canches y negros, los hay de cuatro patas y monumentales. Cuando yo era niño, las piras no incluían estas piñatas, se hacían con ramas y cuanto mucho cajas de cartón.  Eso sí, siempre había cohetes involucrados.

@luisficarpediem

La quema del diablo es una tradición guatemalteca que representa la oportunidad ritual para echar al fuego lo malo, lo inservible, lo caduco, lo que hace daño y lo que no queremos para el año que viene en un contexto místico y mitológico. Hace cinco años descubrimos que esta fiesta familiar se celebra de forma tradicional y encantadora en el Cerro del Carmen, en la ciudad de Guatemala y anoche volvimos a ese lugar para celebrar. ¡Hay que celebrar estas fiestas por la vida, y por el valor de quienes traen la luz y de quienes se rebelan ante dioses tiránicos y arrogantes! #quemadeldiablo #tradiciones #guatemala #cerrodelcarmen #luisfi61

♬ La Caida del Sol – Miguel Angel Tzul y Su Marimba Orquesta

Raúl y yo terminamos la noche con cervezas Cabro y bruschettas de champiñoes en el Café Roma, del callejón Del fino.  No hubo buñuelos como es la tradición; pero las cervezas cumplieron con darle un carácter de celebración a esta fiesta.


04
Dic 23

Hernán Cortés a la luz de la verdad histórica, más allá de las simplificaciones

 

El encuentro de Motecuzoma y Hernán Cortés, en la calzada de Tenochtitlan es, como dijo Stefan Zweig, un momento estelar de la humanidad, dijo Iván Vélez, divulgador de la historia y autor de Sobre la leyenda negra

En una conversación que tuvimos en septiembre de 2023, Vélez explicó que las simplificaciones en la historiografía no abonan a la búsqueda de la verdad histórica. Vélez abordó el tema del supuesto genocidio; el del rol de los enfrentamientos ente señoríos indígenas en cuanto a la conquista; el origen del concepto de leyenda negra frente al de leyenda dorada o leyenda rosa; el papel de los holandeses, ingleses y franceses con respecto a la propaganda anti española, sin ser un españolista extremo.

Cuando se lee historia hay que huir de las simplificaciones, reiteró.

Consultado acerca de cuál es su conquistador favorito explicó que este es Hernán Cortés porque auna muchas cosas, es el canon del conquistador y se le puede comparar con Julio César y Alejandro Magno. Su figura es de gran magnitud.

¿Y un villano? Pedro de Alvarado está cercano a esa descripción, no sacó las enseñanzas que pudo haber recibido de Cortés incluidas la prudencia y la diplomacia. 

También abordó el derecho de gentes alrededor de las figuras de Francisco de Vitoria e Isabel la Católica. 

Ningún artista es durante las veinticuatro horas de su jornada diaria ininterrumpidamente artista. Todo lo que de esencial, todo lo que de duradero consigue, se da siempre en los pocos y extraordinarios momentos de inspiración. Y lo mismo ocurre en la Historia, a la que admiramos como la poetisa y la narradora más grande de todos los tiempos, pero que en modo alguno es una creadora constante. También en ese «misterioso taller de Dios», como respetuosamente llamara Goethe a la Historia, gran parte de lo que ocurre es indiferente y trivial. También aquí, como en todos los ámbitos del arte y de la vida, los momentos sublimes, inolvidables, son raros. La mayoría de las veces, en su calidad de cronista se limita a hilvanar, indolente y tenaz, punto por punto, un hecho tras otro en esa inmensa cadena que se extiende a lo largo de miles de años, pues toda crisis necesita un periodo de preparación y todo auténtico acontecimiento, un desarrollo. Los millones de hombres que conforman un pueblo son necesarios para que nazca un solo genio. Igualmente han de transcurrir millones de horas inútiles antes de que se produzca un momento estelar de la humanidad, escribió Zweigh.