19
Nov 12

Otra víctima: el Arbol Gallo

Hace 162 años, en un ensayo que se titula Lo que vemos y lo que no vemos, Frederic Bastiat nos contó la parábola de la ventana rota, para ilustrarnos sobre el costo de oportunidad en el contexto de que la destrucción no genera beneficios.

La historia de la ventana rota cuenta como un niño rompe el escaparate de una panadería. Al principio todo el mundo simpatiza con el panadero; pero pronto la gente empieza a sugerir que la vitrina rota beneficia al vidriero, que comprará pan con lo que gane por reponer la ventana, y esto beneficiará al carnicero, quien comprara zapatos, y esto beneficiará al zapatero, y así podemos seguir. Finalmente la gente llega a la conclusión de que el niño no es culpable de vandalismo; sino que ha hecho un favor a la sociedad, creando beneficio para toda la industria.

Bastiat nos explica que si sólo tomamos en cuenta lo evidente: la necesaria reposición de una ventana rota; y perdemos de vista lo no evidente: lo que se dejó de hacer para reponer la ventana rota, no nos damos cuenta de que luego de la travesura del chiquillo, la sociedad ha perdido valor.  Se perdió lo que tuvo que invertirse para reponer algo que ya existía.

De todo esto me acordé cuando leí que -a causa del terremoto del 7 de noviembre pasado- las festividades del Arbol Gallo iban a ser suspendidas.  Leí como la gente aplaudió la decisión y me acordé de Bastiat y de su ventana rota.

Es cierto que muchas personas sufren por el terremoto, y es muy triste que cerca de 50 personas hubieran perdido la vida como consecuencia de aquel fenómeno.  Pero la vida continúa.  Y continúa…por dicha.    Sin embargo, cierto clamor popular y ¿una decisión apresurada? hicieron que a la tragedia evidente ocasionada por el terremoto la siguiera otra que no es evidente: la de las personas que sufrieron pérdidas económicas a causa de la suspensión de las fiestas en los árboles Gallo.

Músicos, artistas, técnicos, vendedores de golosinas y mucha gente más cuyos ingresos de fin de año dependían de las celebraciones del Arbol Gallo, no sólo en El Obelisco, en la ciudad de Guatemala, sino en otras partes del país.  Ellos fueron víctimas, no de un fenómeno natural, sino de la opinión pública que, en el momento del terremoto no estaba de humor para fiestas, y que sólo pensó en lo evidente, y no en el costo de oportunidad.

Yo me disfruto mucho del Arbol Gallo, de las Luces Campero y de otras tradiciones chapinas del fin de año, como seguramente las disfrutan miles y miles de guatemaltecos.  Y también comparto el dolor, cuando hay que compartirlo.  El propósito de estas meditaciones es reflexionar sobre el hecho de que la vida sigue, a pesar de las tragedias (que no son la circunstancia normal de la vida); y sobre el hecho de que a las tragedias no se les deberían sumar víctimas innecesarias a causa de el clamor de la opinión pública.

La foto es del Arbol Gallo, desde mi ventana.


17
Nov 12

Una más de celajes y volcanes

Noviembre es el mes de los celajes en la ciudad de Guatemala.  Este me llamó la atención por las nubes que tienen forma de cursores.


17
Nov 12

Antigravity para acompañar mis “spaghetti”

¿Y para acompañar mis spaghetti del almuerzo? Antigravity light Ale.  Mis cuates Victoria y Emilio me trajeron esta cerveza canadiense y yo andaba con antojo de spaghetti con anchoas.  La cerveza y el spaghetti –y José Carreras cantando canciones napolitanas- más la mejor compañía hicieron del de hoy un almuerzo muuuuuuy bueno.


16
Nov 12

¿Qué está ocurriendo en Israel?


Por si te interesa saber qué está ocurriendo en el Oriente Medio, y por qué.


16
Nov 12

¡Alistándose para TEDxYouth@UFM!

Me lo voy a perder; pero celebro a los chicos que están preparando TEDxYouth@UFM.  Hoy que pasé a saludarlos y a desearles muchos éxitos estaban atareados y preparándose con esa pasión y ese espíritu de excelencia que me llena de optimismo y de confianza en el futuro.


16
Nov 12

La Luna en su cuna sobre la ciudad de Guatemala

Ayer la Luna estaba en su cuna sobre la ciudad de Guatemala.  Así decía mi abuelita, Frances, que se llamaba a la Luna cuando la parte no iluminada de Selene parecía estar sobre una cuna de plata.  Hoy también la puedes ver; y Marte está debajo de ella, a su izquierda.

Los dejo con la foto, que me salió algo saturada, y con Moon Cradle, de Loreena McKennit.


16
Nov 12

La deuda flotante

La deuda flotante es el endeudamiento en el que nos han metido, los pipoldermos, a causa de obras ejecutadas que no fueron registradas en el presupuesto del gobierno, porque no había asignación presupuestaria para ellos.  Esto la hace ilegal, porque el artículo 26 de la Ley del Presupuesto dice que no se podrán adquirir compromisos ni devengar gastos para los cuales no existan saldos disponibles de créditos presupuestarios. Además son endeudamientos no aprobados por el Congreso, lo que viola el Artículo 172 de la Constitución.

A aquello súmale que muchas de aquellas obras fueron asignadas a amigos, compadres, vecinos, correligionarios, patrocinadores, parientes, o testaferros; y muchas veces mediante el pago de una comisión.

La deuda flotante no es algo nuevo.  Ya era un problema hacia finales de la administración de la Democracia Cristiana, allá por principios de los años noventa.  Para estas alturas, todo proveedor de los pipoldermos ya debería saber que puede que estos incumplan el pago de las obras que les han encargado.  Tengo un cuate que tiene una industria importante y nunca le vende al gobierno. Niente.  No les vende a los políticos y a sus funcionarios –de ninguna administración– para no entrar en el sistema de repartir comisiones; y no les vende porque sabe que no pagan. Creo que él es un empresario ejemplar.

A aquel estado de cosas añádele que la deuda flotante ha de ser un gusanero impresentable; de ahí que, por ejemplo, el Fondo Nacional para la Paz se rehuse a mostrarla en detalle.  Y tú ya sabes… el Fonapaz siempre ha sido la casa de Santa Clos.  Ahí hizo su fama de regalón Álvaro Colom, para que tengas una idea.

Ciertamente que es necesario separar el grano de la paja; y antes de que sea desembolsado un solo centavo de los tributarios –o de que se nos endeude para pagar deuda– los acreedores de aquella deuda deben ser separados en dos grandes grupos: los legítimos que sí proveyeron servicios o bienes y que estos sean de calidad, sin violar la ley; y aquellos ilegítimos, producto de la corrupción, el clientelismo y otras malas prácticas.  A estos últimos no se les debe pagar ni un centavo.

Y, además, se debe perseguir penalmente a los responsables de ocasionar la deuda flotante ilegal.

Columna publicada en El periódico.


15
Nov 12

Sexta avenida y Parque Concordia

 

De entre todas las fotos antiguas que circulan por ahí, de la ciudad de Guatemala, esta no la había visto antes y tiene algún significado para mí porque ese era el barrio de mi bisabuela Gilberta, de mi abuelita Juanita y de mi tía abuela, La Mamita.

Ellas vivían en la Quinta avenida y 15 calle, a un lado del consulado de los Estados Unidos de América, a una cuadra del Parque Concordia (Quinta avenida sur, #88).  La toma de la foto es de la Sexta avenida y 14 calle, viendo hacia el sur.  Para los terremotos de 1917 y 1918, mi bisabuela y su familia acamparon en el Parque Concordia (ahora Parque Enrique Gómez Carrillo), que debe haber tenido el aspecto que muestra en la foto. Recuerdo que La Mamita mencionaba grandes cipreses.

Por cierto que es estupenda la calidad y claridad de esta foto.  Al fondo de la Sexta avenida se ve El Calvario, en su localidad original.  La cuadra que se muestra a la izquierda es donde ahora están el Edificio Briz; y donde estaba el Restaurante Cantón.  En esa cuadra también está Mc Donald´s.

Cuando yo vivía en la zona 15, muchas veces tomé la camioneta de la ruta 1 ahí mismo frente al parque Gómez Carrillo. Cuando estaba en cuarto y quinto año de primaria, en el edificio que ahora hay en la esquina sur occidental estaba el United States Information Service a donde del colegio nos llevaban a ver películas especialmente de las clases de ciencias, salud y seguridad y agropecuaria.

En los años 80/90 frente al parque, adelantito de Cantón, había una óptica donde compré un par de anteojos Ray Ban, y una zapatería en la que comparba zapatos marca Aldo.

Fotografía del archivo de Foto Rex.


15
Nov 12

El que juega con fuego, se quema: la deuda de las muncipalidades

Las deudas que tienen las municipalidades con bancos y proveedores, así como con otras organizaciones controladas por los pipolderemos como  el Instituto de Fomento Muncipal y  el Instituto Nacional de Electrificación suman un mínimo de Q2.3 millardos.

Son endeudamientos sin control y sin registros, de forma antitécnica, viejas porque algunas tienen hasta 20 años de existir.  Y encima, los bienes, rentas, arbitrios y tasas muncipales están privilegiados y blindados por la Constitución.

La teoría de la descentralización dice que las municipalidades, por ser más cercanas a la ciudadanía, deberían ser de más fácil fiscalización; pero el detalle está en que, para que eso fuera cierto, tendría que haber una ciudadanía a la que le importara.  Una ciudadanía responsable.  Y ahí está que no la hay.  ¿Por qué? Porque la ciudadanía nunca se da cuenta de que paga (si es que paga) los excesos, las irresponsabilidades y el latrocinio de los políticos a los que les da su voto (cual cheque en blanco) y los funcionarios que aquellos políticos designan.

Además, con eso de que los deudores tienen acreedores no está de más recordar que se necesitan dos para bailar un tango.  Los financistas y proveedores de los políticos y funcionarios que controlan las municipalidades saben exactamente con quién se están metiendo y en qué sistema están operando.  No son víctimas, son cómplices.  Pasa igual como con la deuda flotante.  Y el que juega con fuego, se quema.


15
Nov 12

Los primeros fuegos artificiales de la temporada


¡Ya empezó la temporada de fuegos artificiales bajo mi ventana! Durante las fiestas de fin de año se queman muchos juegos pirotécnicos en la ciudad de Guatemala y estos son los primeros que veo así de cerca.