07
Ago 12

¡Como no, Chon!, el caso de Puerto Quetzal y TCB

El proyecto se hubiera caído si se anuncia, dijo el interventor de la Empresa Portuaria Quetzal, al tratar de justificar la secretividad con la que fue manejado el usufructo apara la empresa Transporte de Contencedores de Barcelona.

Los que leen Carpe Diem con frecuencia saben que opino que el estado no debería ser propietario, ni administrador de puertos, aeropuertos y otros servicios.  Supondrán que yo debería estar a favor de los usufructos, a modo de sucedáneos frente a la desincorporación.  Empero, es inaceptable que este tipo de negocios públicos sean efectuados en secreto para evitar que se caigan.  La transparencia en los negocios públicos debe ser una conditio sine qua non y los pipoldermos no deben estar facultados para hacer negocios públicos a espaldas de los tributarios y de los electores.  Ni siquiera si tuvieran buenas intenciones.

La excusa del Interventor confirma -como si hiciera falta- que todo el sistema de la administración pública está podrido y que las autoridades no tienen la capacidad de operar con transparencia…porque se les caen los negocios.  En parte es porque los pipoldermos alcahuetean mucho a los grupos de interés; y en parte es porque su credibilidad administrativa está por los suelos en la medida en la que las instituciones se han ido deteriorando.

¿Qué más negocios ocurren en escondidas para que no se caigan?


07
Ago 12

Se sirven con la cuchara grande

El presupuesto del estado, para 2013, será de Q. 66.9 millardos; y se ve que los pipoldermos se sirven con la cuchara grande.  Como siempre será un presupuesto deficitario; y parte de él tendrá que ser financiado con endeudamiento.  Tu ya sabes qué es lo que pasa: tendrás que pagar ese presupuesto ahora mediante impustos, o tendrás que pagarlo en el futuro,  con el endeudamiento en el que te meten, y con impuestos.  O con inflación, que también es un impuesto…pero oculto.


16
Ago 11

Facta, non verba: las regalías del oro

Ganancias de la mina Marlin suben 1,671%; en contraste, el Estado sólo percibe 6% en regalías e impuestos.

Cándido me leyó este titular mientras sorbía su Bo-Ba Tea, y me dijo: ¿Sábe usté qué me recuerda ese titular?  A aquel vendedor que llegaba al pueblo y decía: “Yo compro a 5 y vendo a 10, y sólo gano ese 5%”.  A ese vendedor se parece la redacción de este titular. Y añadió Cándido: ¿De qué se tendrían que quejar los pipolermos si cada vez que sube el oro, ellos reciben más regalías?


16
Ago 11

¿Y si el “lobby” anti tabaco se sale con la suya?

¿Qué pasará si el lobby anti tabaco se sale con la suya? Si los activistas anti tabaco consiguen ponerles más impuestos a los cigarrillos:

1. Las cajetillas serán más caras.

2. Esto hará más atractivos el contrabando y las ventas de tabaco clandestinas.

3.  Si la cosa de verdad se pone buena, no faltará quienes adulteren los productos de tabaco.

4. ¿Surgirán las mafias del tabaco?

5. ¿Habrá necesidad de una policía del tabaco? ¿Crecerán las burocracias y los presupuestos públicos contra el tabaco? ¿Cuántos políticos y funcionarios corruptos se enriquecerán gracias al encarecimiento artificial de los productos de tabaco?

Ya vimos cómo esto sucedió con las bebidas alcohólicas durante La prohibición, en los Estados Unidos de América y estamos viendo cómo sucede en el marco de la guerra perdida contra las drogas.

Según los amantes de los impuestos, la elevación de los tributos sobre el tabaco les dará más recursos a los pipoldermos;  pero ya lo dijeron Laffer y el viceministro Marco Livio Díaz: No necesariamente por elevar la carga tributaria se captan más recursos.


10
Mar 11

¿”Espadita” quiere el dinero de las enfermedades venéreas?

Rafael Espadita Espada quiere la plata que eventualmente sería pagada como resarcimiento por los experimentos con enfermedades venéreas que se realizaron, en guatemaltecos, durante el gobierno revolucionario de Juan José Arévalo.

Espadita , vicepresidente de la administración socialdemócrata, anunció que la indemnización se la quedará el Estado y que esta será usada para crear un instituto sobre ética e investigación.  ¡Hágame usted el favor!  Dicha pretensión es ilegítima y raya en la sinvergüenzada porque los experimentos no fueron en el Estado, sino en personas individuales con nombres, caras y familias.  En un acto de alarde típicamente colectivista las víctimas serán ignoradas, y los pipoldermos no le darán el dinero a las víctimas, sino que se lo quedarán ellos para que siga creciendo la piñata.

Por eso es que ahora, el Vicepresidente, ha puesto el grito en el cielo porque abogados particulares están ayudando a las víctimas individules a obtener indemnizaciones.  Dichas acciones -por demás legítimas y legales- podrían estropear las posibilidades de que los políticos en el poder se queden con ese dinero.

Seguramente los abogados quieren su comisión; pero aunque eso sea cierto, es infinitamente mejor que el dinero llegue a las víctimas directas y no que se quede por ahí perdido en manos de burócratas y políticos que lo aprovecharán para quién sabe qué.

La indemnización, si se consigue, debe ser para las víctimas y no para Espadita, su supuesto Instituto y sus burócratas.


21
Feb 11

Transparencia y expectativas irreales

Es una expectativa irreal la de suponer que los pipoldermos van a ser totalmente transparentes en el manejo de los recursos de los tributarios y en el ejercicio de sus facultades relacionadas con el poder.  Los políticos y funcionarios que controlan el Organismo Ejecutivo incumplen con la Ley de Acceso a la Información porque es contra natura que estos personajes sean plenamente responsables y accountable por sus actos frente a los tributarios y a los electores.

Po eso es que además de una ley que los obligue a ser transparentes, es necesario que haya mecanismos judiciales que los sancionen si incumplen con la ley.  Pero aún, estos mecanismos judiciales son prácticamente inútiles si los interesados, u ofendidos, no hacen uso de ellos.

Los políticos y sus funcionarios no tienen incentivo alguno para que los tributarios y los electores se enteren, a fondo, de la naturaleza de sus actos.   Pero los electores y los tribuatarios deberían tener interés en saber cómo es que se usan sus recursos y el poder que les dan a los pipoldermos.


15
Feb 11

Enfermedades venéreas sin resarcimiento

¿Te acuerdas de los experimentos con enfermedades venéreas que -en tiempos de La Revolución– fueron hechos aquí con locos, prostitutas, soldados, presos y huérfanos?  Pues bien…los que dicen ser herederos de La primavera democrática se quedarán con el dinero del resarcimiento y no se lo entregarán a las víctimas de aquellos experimentos.

Rafael Espadita Espada, vicepresidente de la administración socialdemócrata, anunció que la indemnización se la quedará el Estado y que esta será usada para crear un instituto sobre ética e investigación.

Los experimentos no fueron en el Estado, sino en personas individuales con nombres, caras y familias.  En un acto de alarde típicamente colectivista las víctimas serán ignoradas, y los pipoldermos no le darán el dinero a las víctimas, sino que se lo quedarán ellos para que siga creciendo la piñata. ¡Son unos canallas!, ¿o no?

Si de ética se tratara, a estos sinvergüenzas les caería bien el siguiente consejo de Jorge Luis Borges:

creo que si cada uno de nosotros pensara en ser un hombre ético, y tratara de serlo, ya habríamos hecho mucho; ya que al fin de todo, la suma de las conductas depende de cada individuo.

.
Jorge Luis Borges y Oswaldo Ferrari
En diálogo II, edición definitiva
(México: Siglo XXI, 2005), p. 258

Esta entrada fue publicada por El Periódico y por Siglo Veintiuno.


13
Dic 10

El comercio internacional y los impuestos

El comercio internacional no ocurre entre países -y, a menos que en las transacciones estén involucrados gobiernos totalitarios- tampoco ocurre entre gobiernos.  El comercio internacional es intercambio entre personas -naturales, o jurídicas-; y como para que haya intercambio ambas personas tienen que ganar, el comercio no es un juego de suma cero.  Si lo fuera, ¿qué sentido tendría intercambiar?

Dicho lo anterior, es un disparate suponer que porque los políticos y los funcionarios reciben menos impuestos a causa de las cargas que le imponen al comercio, los países pierden cuando baja la recaudación de aranceles.

En tanto el intercambio sea pacífico y voluntario las partes involucradas en él incrementan su riqueza; y si los pipoldermos no obstaculizaran, castigaran e impidieran aquel intercambio, el enriquecimiento de las partes involucradas sería mayor.  Y mientras más intercambio hay, más enriquecimiento hay. Y usted ya sabe…el único remedio contra la pobreza, es la riqueza.


16
Sep 10

¡Sigue el endeudamiento!

Recientemente, pero no se donde, leí que la Navidad es cuando los niños piden cosas y los adultos pagan; y el déficit (o el endeudamiento para pagarlo) es cuando los adultos (los políticos que están en el poder) piden cosas, y los niños (los hijos de los tributarios, y los hijos de sus hijos) los pagarán en el futuro.
De eso me acordé cuando leí que la Junta Monetaria socialdemócrata conocerá hoy la propuesta del Ministerio de Finanzas socialdemócrata para la emisión adicional de $250 millones de bonos del Tesoro. Ese dinero será desviado del sector productivo y pacífico de la economía, al sector de consumo y coercitivo de la economía. No servirá para crear más y mejores empleos; sino que servirá para oxigenar a una Admnistración incapaz. Los políticos socialistas y sus burócratas recibirán los obsequios, y usted, y sus hijos, y los hijos de sus hijos tendrán el gusto de pagarlos.
Y luego está la duda de ¿para qué quieren más dinero los pipoldermos si son incapaces de ejecutar el montón que ya tienen?

21
Dic 09

¿A quién se le debe preguntar por los impuestos?

Los únicos que tienen autoridad moral para decidir para qué debe ser usado el fruto de su trabajo y de su talento, son aquellos que han producido esos frutos. ¡A usted! es a quien le deberían preguntar qué parte del su salario pueden tomar los políticos y funcionarios; y en qué la pueden repartir, así como en qué no la pueden repartir.


Empero, hay quienes creen que la administración debe reunirse con los actores de la sociedad para establecer acuerdos en el tema fiscal, que permitan una reforma positiva en el mediano y largo plazos; y, por supuesto, los pícaros políticos que por el momento detentan el poder o pipoldermos, prefieren esa salida de abrir una mesa e invitar a los partidos políticos de oposición, a los amigos, a todos. Prefieren negociar con dirigentes de grupos de interés, y prefieren armar un diálogo de nación. La referencia a esta pretensión está en la página 3 de Siglo Veintiuno del 20 de diciembre; y no pongo enlace porque el sitio Web de ese diario no los permite.

Los impuestos son dinero ajeno tomado por la fuerza, por los políticos, para destinarlo a sus propósitos particulares; propósitos que muchas veces son ajenos, cuando no repugnantes, para aquellos que produjeron el dinero y les fue quitado. Mucha gente piensa que los impuestos deben ser impuestos; y que como son impuestos no deben ser cuestionados. Y yo creo que esa es una actitud de súbdito, de espectador y de oveja.

De ciudadanos y de protagonistas -con dignidad- sería exigir que los impuestos sean plenamente justificados, que sean neutros, que no se desperdician, ni se maladministren, ni se corrompan. Que se usen para el bien común, que es el bien de todos; y no para satisfacer intereses particulares. Y por eso, cada uno de los tributarios debe ser consultado sobre ellos. En una sociedad de personas libres es inaceptable que los impuestos y la política fiscal sean negociados con representantes de grupos de interés y es inaceptable que sean usados para satisfacer sus intereses. En una sociedad de personas libres, el costo de tener gobierno debe ser compartido por todos, y todos deben tener la facultad de decidir si quieren, o no, cargar con ese costo.

En tanto aquellas decisiones y responsabilidades sean de sólo unos pocos, esos pocos decidirán en su beneficio y en perjuicio de los otros. Y eso, entre ciudadanos y protagonistas, entre personas libres y dignas, debería ser total y absolutamente inaceptable.

…y usted, ¿qué piensa?