31
Ene 13

Cándido y el “lobby” poderoso del café

Cándido remojó su champurrada en su leche con café y me dijo: ¿Se dió cuenta de que desde hace varias semanas y en todos los diarios del país, todos los días sale una noticia sobre el café y la roya?  No ha habido un sólo día en que eso no ocurra.  Y, ¿sabe “usté” por qué?  Porque los cafetaleros quieren que los tributarios les paguen el combate contra la roya.  

¿Sabe “usté” por qué me cae mal eso? Porque el del café es un negocio de particulares.  Las fincas, los beneficios y las exportadoras son propiedades de personas particulare específicas.  Cuando ganan millones de quetzales vendiendo, beneficiando y exportando el grano ellos disfrutan de las ganancias.  Yo me gozo mis tazas de café; pero pago cada libra que compro.  Nunca he recibido dividendos de una finca, un beneficio, o una exportadora.  Ningún cafetalero me ha dicho: “Mirá vos Cándido, ahí te va tu cheque por las ganancias que tuvimos el año pasado”.  

Y ahora, que sus negocios enfrentan problemas quieren “socializar” los costos de proteger sus siembras y sus negocios.  No hay derecho, ¿”Va”?  Ellos se quedan con las ganancias (como debe ser); pero nos pasan el costo de combatir la roya y eso no me parece justo.

Así en buena onda, yo creo que no es justo, ni correcto que los propietarios de ningún negocio usen el dinero de los tributarios para enriquecerse, o para conservar sus riquezas.

Ahí andan, esos “empresaurios” con la historia de que miles de personas se quedarán sin trabajo y con que la roya afectará a millones.  ¡Como no chon!  Cuando se trata de rescatar sus negocios, ahí si que el café es de todos; pero como le digo…a mí nunca me han dado un cheque de dividendos por los negocios que hacen.  Y yo pago cada libra de café que compro.

¿A eso es lo que “usté” le dice mercantilismo?, preguntó.

, le contesté, a eso mismo.


10
Sep 12

El Transurbano, otro fracaso

Como en materia de transporte colectivo cualquier cosa es aceptable…menos la libertad, otro fracaso financiero y administrativo ya se hizo evidente: el del Transurbano.

Más de dos años han pasado desde que los propietarios de las líneas monopólicas de autobuses urbanos y los pipoldermos de la administración de Los Colom/Espada idearon e hcieron realidad el negocio del Transurbano.  Ahora el asunto está estancado y nadie se hace responsable.  Yo vaticino que los buses se van a deteriorar y que esta aventura va a ser un gran fracaso financiero y de servicios.  El Transurbano va a a parar como pararon los tomates y otros experimentos de ese sector.

Por lo pronto, entérate de que para hacer realidad este negocio entre los camioneteros y los pipoldermos, con sistema prepago, el Organismo Ejecutivo autorizó una transferencia de riquezas del orden de los Q273 millones, de los cuales Finanzas les entregó a los propietarios de camionetas, entre noviembre del 2009 y diciembre del 2011, Q190 millones, es decir, el 69.59 por ciento de los recursos. Para este año se tiene proyectada la transferencia de otros Q80 millones. El proyecto contemplaba el ingreso de tres mil 150 buses —tres mil normales y 150 articulados—, y a la fecha solo la sexta parte de la flotilla, 445 unidades, presta el servicio. Cada una debía tener cámaras de vigilancia y Sistema de Posicionamiento Global.

Todo el negocio hiede, y adivina quén va a pagar las facturas…y el colapso del servicio. ¡Adivinaste!, tú vas a pagar.

El Transurbano no debe ser confundido con el Transmetro.  Este último es cosa del dios del Palacio de la Loba.  Es un monstruo que está en abierto crecimiento.  A la gente le gusta porque es limpio y da la impresión de ser seguro (aunque llegar a él no lo sea y aunque ahí te controlen los ladrones)  y la última vez que supe de él perdía dinero de los tributarios en canastos.


10
Sep 12

¿Deben ser salvadas las academias de mecanografía?

Los pasillos del Congreso hállanse atestados de representantes de la industria X.  La industria atraviesa por una grave situación.  Está al borde de la ruina económica. Hay que salvarla…si se la deja morir, pronto veremos los obreros en las calles.  Sus caseros, tenderos, carniceros, comerciantes de tejidos y empesas de espectáculos públicos experimentarán una contracción de sus ingresos y la depresión se extenderá en círculos más amplios.  Pero si gracias  a la pronta intervención  el Congreso, la industria X se salva, entonces, ¡Oh milagro!, adquirirá equipo de otras industrias, aumentará el número de personas empleadas, qujienes proporcionarán mayotes ingresos a los carniceros, panaderos, fabricantes, etc. y ahora la ola de prosperidad se extenderá en círculos crecientes.  Este es el primer párrafo de La salvación de la industria X, el capítulo 13 de La economía en una lección, de Henry Hazlitt.

De esto me acordé cuando leí que las academias de mecanografía están en una grave situación y al borde de la ruina…bla, bla, bla.  Y yo me pregunto si les corresponde al Congreso, o al Ministerio de Educación rescatar las academias de mecanografía; o si bien, a ellas -como negocios que son- les corresponde adaptarse a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades.

Recién vimos cómo los cafetaleros se quejan de que sus cafetales envejecieron y de que por eso no son competitivos; ahora vemos que los propietarios de academias de mecanografía se quedaron estancados en el siglo XX.  ¡Que eso no sea excusa para obtener privilegios, ni para demandar que los tributarios tengan que rescatar negocios privados, como se hace con los bancos y otros!  Los privilegios deben ser eliminados, no multiplicados.


29
Jun 12

Más fascismo entre nosotros

El mercantilismo y el corporativismo tienen raíces en común; y una de ellas es la idea de que el estado paternal tiene la responsabilidad de cuidar de todos, incluso de las utilidades de las grandes empresas, con las cuales puede participar.  Es una idea importante en el pensamiento de Bismark en el siglo XIX y de Mussolini en el siglo XX.

No hay que perder de vista esta perspectiva ahora que el equipo del presidente Otto Pérez propuso una reforma al Artículo 125 de la Constitución, que le dará al Gobierno la facultad de participar hasta en 40 por ciento del patrimonio de las empresas que exploten recursos naturales no renovables, y  abarcaría a las compañías mineras y petroleras.

Esto permitirá que capitales privados gocen del privilegio de contar con un socio inmensamente poderoso; y, adivina tú, quiénes van a ser los perjudicados.  Sobre todo cuando, después de esta, venga la idea de empresas mayoritariamente estatales.

El monopolio estatal de las telecomunicaciones era una fuente escandalosa de corrupción e ineptitud.  Igual cosa eran (¿o es?) el gigantesco instituto de electrificación; y la empresa de aviación (que no tenía aviones propios) y la empresa naviera (que nunca tuvo barcos, ni alquilados).  Guatemala nunca tuvo muchas empresas estatales, pero tuvo una lechería y una comercializadora de granos, con las cuales se enriquecieron quién sabe cuántos funcionarios.  Tuvo un comisariato del Ejército que debe haber producido quién sabe cuántos millonarios. Tuvo bancos (y tiene) que fueron (¿o son?) piñatas.  El sistema estatal de pensiones es saqueado cada tanto.  ¿Confías en que las empresas estatales (municipales) de agua son ejemplos de buen servicio y de probidad?  La empresa estatal de ferrocarriles era piedra de escándalo y de ella no quedó más que chatarra… y quién sabe cuántos nuevos ricos.  Las empresas estatales hicieron que muchos políticos, funcionarios y “empresaurios” quedaran pupusos de plata a costillas de… ¿adivina de quién?

Si la Administración quiere resolver el problema de la conflictividad por la minería, ahora que quiere modificar la Constitución, mejor que explore la idea de reconocerles a las personas su derecho al subsuelo y sus frutos, en vez de recetarnos mercantilismo y corporativismo fascista.

Columna publicada en El Periódico.


18
Abr 12

Entrampada ley del “crony capitalism”

La legislación de legitimación del mercantilismo, o del crony capitalism, también conocida como ley de alianzas para el desarrollo de infraestructura económica (alianzas público, privadas) está entrampada porque el Organismo Ejecutivo no la ha impulsado.

¡Ay que pena!, diría el doctor Smith, de Perdidos en el espacio. ¡Tanta oportunidad de negocios, a costa de los tributarios, que se está desperdiciando! ¡Tanta falta que hace legitimar el mercantilismo y el crony capitalism para institucionalizar más el estatismo!

No, ¿verdad?


10
Feb 12

SNAFU: El estado “miercantilista” vivito y coleando

A los que estaban con dudas y estaban preocupados por la salud del estado miercantilista, se les informa que está sano y salvo.

El nuevo Congreso (¿Nuevo?) aprobó la ley de repartición de privilegios para los que tienen intereses en el campo de la vivienda; y el Ministerio de Finanzas llegó a un acuerdo de privilegios con los grupos que tienen intereses en el campo de la venta de automóviles.

No se diga nada más.


06
Ene 12

“Miercantilismo” o “crapitalism”

Al sistema económico/político basado en la connivencia del sector público y el sector privado, para aprovecharse del dinero de los tributarios por medio de asignaciones presupuestarias, negocios y transferencias se le llama mercantilismo o crony capitalism. Pero, para referirse a él, más modernas y humorísticas son las voces miercantilismo y crapitalism*.

En eso pensé cuando leí que la nueva Administración apoyará una ley de vivienda.  En mayo pasado la Cámara Guatemalteca de la Construcción les solicitó a los precandidatos presidenciales que tomaran en cuenta el negocio de la construcción y que, en sus planes de gobierno, incluyeran programas para destinar dinero de los tributarios para la construcción de 60 mil unidades habitacionales cada año.

A los constructores no se les ocurrió más que jugar la carta del déficit de vivienda y sugerirles a los políticos que, para resolver ese problema, usen el poder de la ley para transferir, forzadamente, recursos de los tributarios hacia sus negocios particulares.

El que la dirigencia popular tenga bloqueados –por la fuerza– la novena avenida y el Congreso, sirve a los intereses de los empresaurios.  En julio pasado, la Asociación Nacional de Constructores de Vivienda pidió un subsidio a las tasas de interés para la construcción de viviendas, acceso a fuentes de financiamiento privilegiadas y la eliminación del IVA para la compraventa de casas…que ellos construyen.  Eso, sumado a que los bloqueadores quieren financiamiento fácil para la adquisición de viviendas, es una receta explosiva.

¡Fue así, precisamente así, como empezó la crisis de las hipotecas subprime!  ¿Dónde ha estado esta gente que no se enteró?  ¿No leen los periódicos? Subsidios, créditos populares forzados y tasas artificiales, fueron caldo de cultivo para la quiebra de bancos y la crisis.

En lugar de más de lo mismo, el sector público y el privado deberían explorar soluciones de verdad.  ¿Qué tal una reforma previsional mediante la cual los ahorros de largo plazo sirvan para financiar créditos hipotecarios? ¿Qué tal si, como la mejor política social es un buen empleo, la Administración crea las condiciones institucionales y jurídicas para flexibilizar el mercado laboral? ¿Qué tal si rechazamos el miercantilismo y el crapitalism?

*Ambos términos “técnicos” se los oí -por primera vez-  a mi cuate, Gene, y a mi amigo, Giancarlo, hace unos meses en una conferencia.

Esta columna fue publicada en El Periódico.


31
Dic 11

Una realidad de Nochevieja

Hace unos minutos, sobre la 20 calle de la zona 10, esta señora llamó por su móvil a su casa, para avisar que no había camionetas, que iba a caminar hacia allá y que por favor la salieran a recibir.

Esto ocurrió cuando en plena noche del 31 de diciembre salí a la farmacia y a la Despensa Familiar que estaban trabajando a plenitud. La gente contenta, supongo, porque los clientes hallaban lo que andaban buscando; y los trabajadores porque a diferencia de muchas otras personas, tienen empleo.

¿Por qué es que la farmacia, la Despensa y otros negocios sí están funcionando y las camionetas no?

Mi hipótesis es que el del transporte colectivo urbano es un negocio particularmente mercantilista, privilegiado y corrupto, a diferencia del de las farmacias, o el de los supermercados. El de las camionetas está subsidiado y es monopólico gracias a la connivencia entre los propietarios de buses y los políticos. En tanto el de las farmacias y el de los supermercados, no. Los autobuseros no necesitan atender a sus clientes en días de fiesta; pero los de las farmacias y los de los supermercados sí.

Por eso es que la señora de la foto tuvo que caminar a su casa después de haber esperado, en vano, durante quién sabe cuánto tiempo en la calle y de noche.

El mercantilismo, el socialismo y otras formas de colectivismo siempre terminan perjudicando a los más vulnerables.

…y, ¿por qué pudo llamar a su casa por un teléfono móvil barato? Gracias a una ley de telecomunicaciones que se negó a conceder monopolios, que propició la competencia y que es ejemplo para el mundo. Todo lo contrario al sistema de transporte colectivo urbano.

¿Cuántas personas se quedaron, hoy, sin transporte; pero no sin farmacia, sin supermercado, ni sin teléfono?


17
Dic 11

Banqueros chuchones

Con el perdón de mis cuates banqueros, ahora sí me sacaron de onda porque tuve que hacer unas operaciones en los dos bancos que uso y aquí les va cómo es que me fue.

En uno me cobraron 12% de comisión por cambiarme unos dólares.  Digo, yo no critico que compren dólares a 7.71 y los vendan a 7.83.  ¡Pero que encima de eso cobren 12% de comisión por cambiar de dólares a quetzales!, eso sí me pareció muy fuera de lugar.  Abuso que sólo es posible en un ambiente mercantilista y protegido como el de los bancos.

En ninguno de los dos bancos me cambiaron tres chequecitos de viajero.  Tampoco me los aceptaron para pagar mi tarjeta de crédito.  En uno me los aceptaron para depositarlos en mi cuenta corriente; pero estarán en reserva ¡durante 21 días!  O sea que alguien jineteará mi dinero durante 21 días.  Cosas así sólo son posibles gracias al mercantilismo y a la protección de la que gozan los bancos.

Aaaaaaaaah, como sería diferente el mundo si hubiera una banca libre.


17
Oct 11

Proteccionismo para la industria del PET

Ve pues…y yo que creía que los chapines ya habíamos aprendido que no hay que privilegiar industrias y que hay que desterrar al proteccionismo.  Y ahora resulta que no.  Resulta que vamos de regreso a los años 60, o 70.

El 13 de octubre pasado, el diario oficial publicó el Acuerdo Gubernativo 333-2011, del Ministerio de Economía socialdemócrata, en el cual ese despacho establece una cuota anual para la exportación de deshechos, desperdicios y recortes de politereftalato de etileno, conocido como PET.

Al PET lo conoces bien porque es el material plástico con el que se hacen los envases transparentes de aguas gaseosas.  Las hojuelas de aquel material, sirven para reciclar los objetos hechos con PET y convertirlos, por ejemplo, en cerdas para escobas.

Para hacer la historia corta y sencilla, tu te terminas tu doble litro de gaseosa, tiras el envase, tu basurero lo recoge y lo envía a una planta procesadora, esta lo covierte en hojuelas que no ocupan tanto espacio como el envase que tiraste, lo embalan y lo envían a China, México, o El Salvador en donde es convertido en otras cosas, como cerdas para la escoba con la que barres tu casa.  ¿Tutti contenti? No.

Hay empresaurios locales a los que les molesta que  las hojuelas sean exportadas a otros países y que ellos tengan que competir para comprar su materia prima.  El acuerdo es uno de favoritismo para los empresaurios que instalaron plantas para fabricar objetos con hojuelas de PET y que quieren adquirir materias primas más baratas.  Esto es porque obliga a que parte de las hojuelas no pueda ser exportada y tenga que ser vendida aquí, por la fuerza.  Por la fuerza del acuerdo y de la imposición de una cuota.  Este es un caso clarisimo de privilegios, de proteccionismo y de anacronísmo.  ¿Será uno de tráfico de influencias y de clientelismo?  Ya lo dijo el ministro de Economía: No se trata de una limitante sino de una regulación a fin de que el material se procese en el país; o sea proteccionismo chauvinista puro y duro al estilo de los años 60.

Este es el típico caso en el que un interés específico, el de una industria específica, usa el poder político y el poder de la ley para beneficiarse, perjudicar a otros y obtener rentas parasitarias.  Es un ejemplo de lo que en inglés se conoce como crony capitalism, o mercantilismo Este tipo de políticas le repugnan al capitalismo; y te deberían repugnar porque son multiplicadoras de privilegios y empobrecedoras.

Aaaaaah, como quisiera yo, una ley que dijera que: en ningún caso el Congreso o el Ejecutivo emitirán leyes, acuerdos, o decretos arbitrarios, o discriminatorios, en los que explícita o implícitamente se concedan prerrogativas, privilegios o beneficios que no puedan disfrutar todas las personas que tengan la oportunidad de hacerlo.  ¿Quién se atrevería a emitir una ley así?  Ciertamente que los socialistas y sus socios los mercantilistas no.  ¿Quién?