17
Feb 14

“Mueren por vivir en libertad”

En su artículo de hoy, mi amiga, @mydda reprodujo un párrafo de mi entrada titulada  Los crímenes de Maduro en Venezuela…y el futuro de América Latina. ¡Muchas gracias!  Los crímenes fue una entrada muy visitada y reproducida.  Me dió muchísimo gusto que esa entrada haya invitado a tantas personas a meditar sobre las tiranías, no sólo en Guatemala, sino en El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.  ¡Varias personas de esos países se agragaron a facebook.com/luisfi61 como consecuencia de aquella entrada!

A continuación les comparto Mueren por vivir en libertad:

La semana pasada fue trágica en Venezuela. Por lo menos seis personas fueron asesinadas por esbirros del gobierno de Nicolás Maduro, y centenares fueron detenidos ilegalmente. De muchos de ellos aún se desconoce su paradero. Entre los muertos se encuentran estudiantes universitarios de los que convocaron a la población para expresar pacíficamente su malestar con el deterioro de la vida de los habitantes de su país. Un territorio en el cual se encuentra una de las mayores reservas petroleras del mundo, sin embargo, para la mayoría es un calvario encontrar productos diarios básicos, como por ejemplo el papel de baño, la leche, los huevos, la carne… En fin, el socialismo del siglo veintiuno los ha regresado a condiciones propias del siglo dieciocho.
 
Hace más de 15 años (2 de febrero de 1999) cuando Hugo Chávez llegó al ejercicio del poder, los venezolanos esperaban que el cambio de sistema que les había ofrecido el ungido les permitiría vivir mejor.La mayoría que democráticamente voto por él y su propuesta, se engañó a sí misma creyendo que el cambio que les ofrecía era el que necesitaban para progresar.
 
Estaban mal, no me cabe duda. El Estado Benefactor/Mercantilista bajo el cual vivían (y vivimos nosotros) es un fracaso y sus consecuencias en el largo plazo son nefastas: fomenta la proliferación de grupos de presión que buscan privilegios, facilita la corrupción y promueve el parasitismo y la mendicidad en tantos que se acostumbran a existir de manera mediocre, mantenidos por otros. No obstante, el socialismo pleno que les ofreció Chávez era aún peor: solo profundizó los males del sistema anterior pues, al fin, sus premisas son muy similares. Además, acabó con la poca Libertad que aún tenían.
 
Como bien escribió Luis Figueroa en su blog “Carpe Diem“: “Aquellas dictaduras no llegan ahí solitas. Hay quienes las llevan y las cultivan. Se cultivan entre la decepción ciudadana frente a políticos corruptos e ineptos. Se cultivan con la complicidad de élites clientelares, pancistas, ajenas a los principios, acomodaticias, serviles y codiciosas. Se cultivan entre ciudadanos que creen que pueden evitar las consecuencias de eludir la realidad y que no se involucran en la cosa pública por prudencia, o por cobardía. Se cultivan entre intelectuales que celebran las dictaduras en las vecindades. A las dictaduras hay que detenerlas antes de que se consoliden”.
 
En Guatemala necesitamos que más personas participen cívicamente antes de que lleguemos a una situación parecida a la descrita. Aprendamos de los errores de ellos. Ignorando la realidad lo único que hacemos es facilitar el camino de los dictadores que terminan convirtiendo en siervos suyos a los otrora mandantes. Si queremos algún día vivir en paz, dentro de una sociedad donde nos respetemos los unos a los otros, donde todos seamos iguales ante la Ley y los gobernantes no puedan utilizar el poder para violentar nuestros derechos, debemos involucrarnos en la batalla de las ideas.

23
Ene 14

¿De verdad recomiendan mercantilismo y capitalismo clientelista?

El capitalismo clientelista o amiguista es un término que describe una economía supuestamente capitalista en que el éxito en los negocios depende de una estrecha relación entre los empresarios y los funcionarios gubernamentales. Entre sus expresiones, se puede mencionar favoritismo en la distribución de permisos legales, subvenciones del gobierno e impositivos especiales, por ejemplo. Se cree que el capitalismo clientelista surge cuando el clientelismo político se mezcla en el mundo empresarial; cuando las amistades interesadas y los lazos familiares entre empresarios y políticos influyen en la economía y sociedad en la medida que corrompe a los sectores públicos en los ideales económicos y políticos, Wikipedia dixit.

Se denomina mercantilismo a un conjunto de ideas políticas o ideas económicas de gran pragmatismo que se desarrollaron en Europa.  Se caracterizó por una fuerte intervención del estado en la economía coincidente con el desarrollo del absolutismo monárquico.  Consistió en una serie de medidas que se centraron en tres ámbitos: las relaciones entre el poder político y la actividad económica; la intervención del Estado en esta última; y el control de la moneda. Así, tendieron a la regulación estatal de la economía, la unificación del mercado interno, el crecimiento población, el aumento de la producción propia -controlando recursos naturales y mercados exteriores e interiores, protegiendo la producción local contra la competencia extranjera,  subsidiando empresas privadas y creando  monopoliosprivilegiados-, la imposición de aranceles a los productos extranjeros y el incremento de la oferta monetaria-mediante la prohibición de exportar metales preciosos y la acuñación inflacionaria-, siempre con vistas a la multiplicación de los ingresos fiscales. Estas actuaciones tuvieron como finalidad última la formación de  estados-nación lo más fuertes posible.  También Wikipedia dixit.

¿Te suena la campana?

Aquello es lo que se me vino a la mente cuando leí que el,director y encargado de Asuntos de Integración de la Oficina de la Comisión Económica para América Latina, en Washington, recomendó que el empresariado y los políticos y sus funcionarios (el estado)  se unan en programas conjuntos.  Capitalismo clientelista y mercantilismo son las palabras que me pusieron la piel de gallina.

Yo prefiero otra cosa.  Prefiero que el estado funcione como un árbitro y no como un jugador.  Prefiero que de las relaciones sociales sea eliminada toda coacción arbitraria al amparo de la legislación.  ¡Que sean eliminados todos los privilegios!  ¿Y tu?


26
May 13

El estado niñera contra los platitos de aceite de oliva

130526_aceite_de_oliva_luis_figueroa

Los platitos de aceite de oliva, que se sirven en algunos restaurantes para que los comensales sumerjan pan y maten el tiempo mientras viene la comida que ordenaron, han sido prohibidos por el estado niñera en la Unión Europea.

El aceite de oliva continuará presente en la mesa; pero en botellitas cerradas.  ¿Cuál es la excusa?  La higiene. Entiendo que haya problemas de higiene con el limón y el hule canche, o con la sal de paloma; pero en este asunto los expertos apuntan hacia el lobby de los grande productores de aceite de oliva que han conseguido influir en la legislación.

Actualización: el lector J.C. Carrillo informa que la prohibición fue anulada y que las cosas siguen como antes.


31
Ene 13

Cándido y el “lobby” poderoso del café

Cándido remojó su champurrada en su leche con café y me dijo: ¿Se dió cuenta de que desde hace varias semanas y en todos los diarios del país, todos los días sale una noticia sobre el café y la roya?  No ha habido un sólo día en que eso no ocurra.  Y, ¿sabe “usté” por qué?  Porque los cafetaleros quieren que los tributarios les paguen el combate contra la roya.  

¿Sabe “usté” por qué me cae mal eso? Porque el del café es un negocio de particulares.  Las fincas, los beneficios y las exportadoras son propiedades de personas particulare específicas.  Cuando ganan millones de quetzales vendiendo, beneficiando y exportando el grano ellos disfrutan de las ganancias.  Yo me gozo mis tazas de café; pero pago cada libra que compro.  Nunca he recibido dividendos de una finca, un beneficio, o una exportadora.  Ningún cafetalero me ha dicho: “Mirá vos Cándido, ahí te va tu cheque por las ganancias que tuvimos el año pasado”.  

Y ahora, que sus negocios enfrentan problemas quieren “socializar” los costos de proteger sus siembras y sus negocios.  No hay derecho, ¿”Va”?  Ellos se quedan con las ganancias (como debe ser); pero nos pasan el costo de combatir la roya y eso no me parece justo.

Así en buena onda, yo creo que no es justo, ni correcto que los propietarios de ningún negocio usen el dinero de los tributarios para enriquecerse, o para conservar sus riquezas.

Ahí andan, esos “empresaurios” con la historia de que miles de personas se quedarán sin trabajo y con que la roya afectará a millones.  ¡Como no chon!  Cuando se trata de rescatar sus negocios, ahí si que el café es de todos; pero como le digo…a mí nunca me han dado un cheque de dividendos por los negocios que hacen.  Y yo pago cada libra de café que compro.

¿A eso es lo que “usté” le dice mercantilismo?, preguntó.

, le contesté, a eso mismo.


10
Sep 12

El Transurbano, otro fracaso

Como en materia de transporte colectivo cualquier cosa es aceptable…menos la libertad, otro fracaso financiero y administrativo ya se hizo evidente: el del Transurbano.

Más de dos años han pasado desde que los propietarios de las líneas monopólicas de autobuses urbanos y los pipoldermos de la administración de Los Colom/Espada idearon e hcieron realidad el negocio del Transurbano.  Ahora el asunto está estancado y nadie se hace responsable.  Yo vaticino que los buses se van a deteriorar y que esta aventura va a ser un gran fracaso financiero y de servicios.  El Transurbano va a a parar como pararon los tomates y otros experimentos de ese sector.

Por lo pronto, entérate de que para hacer realidad este negocio entre los camioneteros y los pipoldermos, con sistema prepago, el Organismo Ejecutivo autorizó una transferencia de riquezas del orden de los Q273 millones, de los cuales Finanzas les entregó a los propietarios de camionetas, entre noviembre del 2009 y diciembre del 2011, Q190 millones, es decir, el 69.59 por ciento de los recursos. Para este año se tiene proyectada la transferencia de otros Q80 millones. El proyecto contemplaba el ingreso de tres mil 150 buses —tres mil normales y 150 articulados—, y a la fecha solo la sexta parte de la flotilla, 445 unidades, presta el servicio. Cada una debía tener cámaras de vigilancia y Sistema de Posicionamiento Global.

Todo el negocio hiede, y adivina quén va a pagar las facturas…y el colapso del servicio. ¡Adivinaste!, tú vas a pagar.

El Transurbano no debe ser confundido con el Transmetro.  Este último es cosa del dios del Palacio de la Loba.  Es un monstruo que está en abierto crecimiento.  A la gente le gusta porque es limpio y da la impresión de ser seguro (aunque llegar a él no lo sea y aunque ahí te controlen los ladrones)  y la última vez que supe de él perdía dinero de los tributarios en canastos.


10
Sep 12

¿Deben ser salvadas las academias de mecanografía?

Los pasillos del Congreso hállanse atestados de representantes de la industria X.  La industria atraviesa por una grave situación.  Está al borde de la ruina económica. Hay que salvarla…si se la deja morir, pronto veremos los obreros en las calles.  Sus caseros, tenderos, carniceros, comerciantes de tejidos y empesas de espectáculos públicos experimentarán una contracción de sus ingresos y la depresión se extenderá en círculos más amplios.  Pero si gracias  a la pronta intervención  el Congreso, la industria X se salva, entonces, ¡Oh milagro!, adquirirá equipo de otras industrias, aumentará el número de personas empleadas, qujienes proporcionarán mayotes ingresos a los carniceros, panaderos, fabricantes, etc. y ahora la ola de prosperidad se extenderá en círculos crecientes.  Este es el primer párrafo de La salvación de la industria X, el capítulo 13 de La economía en una lección, de Henry Hazlitt.

De esto me acordé cuando leí que las academias de mecanografía están en una grave situación y al borde de la ruina…bla, bla, bla.  Y yo me pregunto si les corresponde al Congreso, o al Ministerio de Educación rescatar las academias de mecanografía; o si bien, a ellas -como negocios que son- les corresponde adaptarse a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades.

Recién vimos cómo los cafetaleros se quejan de que sus cafetales envejecieron y de que por eso no son competitivos; ahora vemos que los propietarios de academias de mecanografía se quedaron estancados en el siglo XX.  ¡Que eso no sea excusa para obtener privilegios, ni para demandar que los tributarios tengan que rescatar negocios privados, como se hace con los bancos y otros!  Los privilegios deben ser eliminados, no multiplicados.


29
Jun 12

Más fascismo entre nosotros

El mercantilismo y el corporativismo tienen raíces en común; y una de ellas es la idea de que el estado paternal tiene la responsabilidad de cuidar de todos, incluso de las utilidades de las grandes empresas, con las cuales puede participar.  Es una idea importante en el pensamiento de Bismark en el siglo XIX y de Mussolini en el siglo XX.

No hay que perder de vista esta perspectiva ahora que el equipo del presidente Otto Pérez propuso una reforma al Artículo 125 de la Constitución, que le dará al Gobierno la facultad de participar hasta en 40 por ciento del patrimonio de las empresas que exploten recursos naturales no renovables, y  abarcaría a las compañías mineras y petroleras.

Esto permitirá que capitales privados gocen del privilegio de contar con un socio inmensamente poderoso; y, adivina tú, quiénes van a ser los perjudicados.  Sobre todo cuando, después de esta, venga la idea de empresas mayoritariamente estatales.

El monopolio estatal de las telecomunicaciones era una fuente escandalosa de corrupción e ineptitud.  Igual cosa eran (¿o es?) el gigantesco instituto de electrificación; y la empresa de aviación (que no tenía aviones propios) y la empresa naviera (que nunca tuvo barcos, ni alquilados).  Guatemala nunca tuvo muchas empresas estatales, pero tuvo una lechería y una comercializadora de granos, con las cuales se enriquecieron quién sabe cuántos funcionarios.  Tuvo un comisariato del Ejército que debe haber producido quién sabe cuántos millonarios. Tuvo bancos (y tiene) que fueron (¿o son?) piñatas.  El sistema estatal de pensiones es saqueado cada tanto.  ¿Confías en que las empresas estatales (municipales) de agua son ejemplos de buen servicio y de probidad?  La empresa estatal de ferrocarriles era piedra de escándalo y de ella no quedó más que chatarra… y quién sabe cuántos nuevos ricos.  Las empresas estatales hicieron que muchos políticos, funcionarios y “empresaurios” quedaran pupusos de plata a costillas de… ¿adivina de quién?

Si la Administración quiere resolver el problema de la conflictividad por la minería, ahora que quiere modificar la Constitución, mejor que explore la idea de reconocerles a las personas su derecho al subsuelo y sus frutos, en vez de recetarnos mercantilismo y corporativismo fascista.

Columna publicada en El Periódico.


18
Abr 12

Entrampada ley del “crony capitalism”

La legislación de legitimación del mercantilismo, o del crony capitalism, también conocida como ley de alianzas para el desarrollo de infraestructura económica (alianzas público, privadas) está entrampada porque el Organismo Ejecutivo no la ha impulsado.

¡Ay que pena!, diría el doctor Smith, de Perdidos en el espacio. ¡Tanta oportunidad de negocios, a costa de los tributarios, que se está desperdiciando! ¡Tanta falta que hace legitimar el mercantilismo y el crony capitalism para institucionalizar más el estatismo!

No, ¿verdad?


10
Feb 12

SNAFU: El estado “miercantilista” vivito y coleando

A los que estaban con dudas y estaban preocupados por la salud del estado miercantilista, se les informa que está sano y salvo.

El nuevo Congreso (¿Nuevo?) aprobó la ley de repartición de privilegios para los que tienen intereses en el campo de la vivienda; y el Ministerio de Finanzas llegó a un acuerdo de privilegios con los grupos que tienen intereses en el campo de la venta de automóviles.

No se diga nada más.


06
Ene 12

“Miercantilismo” o “crapitalism”

Al sistema económico/político basado en la connivencia del sector público y el sector privado, para aprovecharse del dinero de los tributarios por medio de asignaciones presupuestarias, negocios y transferencias se le llama mercantilismo o crony capitalism. Pero, para referirse a él, más modernas y humorísticas son las voces miercantilismo y crapitalism*.

En eso pensé cuando leí que la nueva Administración apoyará una ley de vivienda.  En mayo pasado la Cámara Guatemalteca de la Construcción les solicitó a los precandidatos presidenciales que tomaran en cuenta el negocio de la construcción y que, en sus planes de gobierno, incluyeran programas para destinar dinero de los tributarios para la construcción de 60 mil unidades habitacionales cada año.

A los constructores no se les ocurrió más que jugar la carta del déficit de vivienda y sugerirles a los políticos que, para resolver ese problema, usen el poder de la ley para transferir, forzadamente, recursos de los tributarios hacia sus negocios particulares.

El que la dirigencia popular tenga bloqueados –por la fuerza– la novena avenida y el Congreso, sirve a los intereses de los empresaurios.  En julio pasado, la Asociación Nacional de Constructores de Vivienda pidió un subsidio a las tasas de interés para la construcción de viviendas, acceso a fuentes de financiamiento privilegiadas y la eliminación del IVA para la compraventa de casas…que ellos construyen.  Eso, sumado a que los bloqueadores quieren financiamiento fácil para la adquisición de viviendas, es una receta explosiva.

¡Fue así, precisamente así, como empezó la crisis de las hipotecas subprime!  ¿Dónde ha estado esta gente que no se enteró?  ¿No leen los periódicos? Subsidios, créditos populares forzados y tasas artificiales, fueron caldo de cultivo para la quiebra de bancos y la crisis.

En lugar de más de lo mismo, el sector público y el privado deberían explorar soluciones de verdad.  ¿Qué tal una reforma previsional mediante la cual los ahorros de largo plazo sirvan para financiar créditos hipotecarios? ¿Qué tal si, como la mejor política social es un buen empleo, la Administración crea las condiciones institucionales y jurídicas para flexibilizar el mercado laboral? ¿Qué tal si rechazamos el miercantilismo y el crapitalism?

*Ambos términos “técnicos” se los oí -por primera vez-  a mi cuate, Gene, y a mi amigo, Giancarlo, hace unos meses en una conferencia.

Esta columna fue publicada en El Periódico.