18
Abr 07

Impuestos y sentido común

Hoy encontré esta carta de Mario J. Cabrera R., en El Periódico, y me parece que vale la pena difundirla:

El Gobierno y organismos internacionales viven diciendo que hay que elevar la carga tributaria porque esta es muy baja.Yo creo que el problema es que sus fórmulas no funcionan. A cambio de nuestros impuestos el Gobierno dice que nos ofrece seguridad, salud, educación, infraestructura, entre otros. Pero no es eficiente para brindar estos servicios, y nos obliga a pagar policías privadas, colegios, médicos privados e inclusive carreteras privadas, todos estos de mejor calidad.¿No es que estamos pagando dos veces por los mismos servicios? ¿No es esto como que estuviéramos tributando doble? ¿Cómo incorporan esta duplicidad en las fórmulas que utilizan para calcular la carga tributaria?


14
Abr 07

Mi hija, y el señor

Tomar dinero ajeno por la fuerza es robo, aquí y en la Cochinchina. La gente normalmente se opone a este tipo de despojo, a menos que aquella expoliación ocurra como consecuencia de una decisión política (a cargo de los mismos políticos que la gente critica por corruptos e ineptos). Sin embargo, no deja de sorprender que la gente crea que está obligada a pagar impuestos, sin más.

Ahora que leo que el Fondo Monetario Internacional ha exhortado a la administración chapina para que impulse una reforma fiscal, en este año, con el objetivo de aumentar impuestos; y que la Comisión de Seguimiento del Pacto Fiscal anda muy activa, vale la pena hacer algunas reflexiones sobre el tema impositivo.

En mi humilde opinión, como tributario y como elector, ninguna reforma impositiva debería dar un paso más sin resolver los siguientes puntos:

Ni un solo centavo de los impuestos que pagamos debe servir para favorecer, promover, incentivar, financiar, subvencionar, proteger, ni fomentar intereses particulares, ni privilegios.

Hasta el último centavo de los impuestos que pagamos debe ser utilizado única y exclusivamente para el bien común. Entendido este como el bien de todos, no como el bien de algunos, ni como el bien de muchos.

Leo que de 332 municipalidades, 275 no pasan por la fiscalización de sus presupuestos por parte de la Contraloría de Cuentas; y quién sabe que cosas parecidas ocurren a todo lo ancho y todo lo largo de la administración. Luego, hasta el último centavo de los impuestos que pagamos debe ser fiscalizado de forma transparente.

Recuerdo que antes las facturas detallaban cuánto es que uno pagaba de Impuesto al Valor Agregado; posteriormente, ese detalle importante fue ocultado en las facturas para que la gente no estuviera consciente de que está pagando un tributo. Luego, todo habitante de la República debe cargar con su parte alícuota del costo de tener gobierno. Así, estoy seguro de que seríamos más cuidadosos con permitirles, o no a los políticos, usar nuestro dinero para favorecer los intereses particulares y los privilegios de quienes no ven nada malo en usar, para sus negocios y sus fines, dinero ajeno tomado por la fuerza.

Antes de que el más mínimo aumento de impuestos sea llevado a la mesa, siquiera, la administración debe garantizar plenamente que: no se usa el dinero de los tributarios para beneficiar a nadie en particular; todos cargamos con el costo de tener gobierno; el dinero de los tributarios no se desperdicia y no se pierde en corrupción; y se hace todo lo posible por recaudar eficientemente. Si así fuera, así sí baila mi hija con el señor.

Sólo en estas condiciones es posible admitir, con mucha cautela, que tomar dinero ajeno por la fuerza tiene alguna justificación: si todos contribuyen por igual, sin se usa para el bien de todos y si se administra honradamente.

Esto es, no sólo porque robar es muy malo; sino porque los impuestos tienen efectos que no son muy evidentes y que son perjudiciales. Por medio de los tributos (por altos, o por complejos) el gobierno puede destruir la base productiva que hace posible el desarrollo económico.

A estas alturas alguien dirá que exagero cuando digo que el cobro de impuestos es violento; pero, ¿habrá quien niegue que se llaman impuestos, precisamente porque no son donaciones voluntarias? ¿Habrá quién no recuerde que si uno no paga sus impuestos corre el riesgo de irse enchachado a la cárcel? El uso de la fuerza para tomar el dinero ajeno está ahí presente, aunque se nos olvide.

Pasadas aquellas precondiciones, sólo queda tomar en cuenta que, para que los impuestos no erosionen la capacidad productiva y competitiva de la población económicamente activa, deben ser neutros, lo que significa que no deben afectar los precios relativos para que no cambien la manera en que las personas valúan las cosas y toman sus decisiones. Y dicho lo anterior, el primer tributo que debería desaparecer, entonces, es el impuesto a los rendimientos del capital.

Publicada en Prensa Libre el sábado 14 de abril de 2007


27
Mar 07

¿Computadoras a US$100?

Renata Avila de Global Voices, ha sugerido que publiquemos algo sobre la iniciativa de que el Ministerio de Educación les de, a los maestros, una computadora de US$100. Y yo opino que si se les va a dar una compu a los maestros de Joviel Acevedo, a esos que han estado en huelga, a esos que chantajean a los tributarios, a esos que hacen pancartas mucas, a esos que creen que tienen derecho a vivir del presupuesto del Estado…pues yo digo que darles compu a esos maestros, aunque sea una compu de US$100, es un desperdicio.


22
Mar 07

Un paso más para alejarse del socialismo

El ministro de Finanzas británico, Gordon Brown anunció una rebaja en el impuesto sobre la renta, que pasará de 22 a 20 por ciento a partir de abril de 2008, y un recorte de 30 a 28 por ciento en la tasa de impuesto profesional a partir de la misma fecha.

Y los chapines, ¿a dónde vamos?


20
Mar 07

Descubriendo el agua azucarada

Al Banco Interamericano de Desarrollo le preocupa la alta dependencia de Guatemala de los flujos de remesas porque “es un indicio de que el país no genera las oportunidades suficientes de empleo y desarrollo”.

¡Vaya!, hoy si que el BID descubrió el agua azucarada. Como si las razones por las cuales la gente se va de Guatemala fueran un misterio: falta de mercado y falta de estado de derecho.

Las políticas neoliberales impulsadas por burócratas internacionales, como los del BID y los del Fondo Monetario Internacional, son, en buena parte, responsables de aquella situación. ¿Por qué? Porque en vez de la apertura unilateral de fronteras, los neoliberales recomiendan tratados de “libre” comercio; porque en vez de un poll tax, los neoliberales recomiendan elevar los impuestos a los rendimientos del capital y, en el mejor de los casos, un flat tax, por ejemplo.

La gente se va de Guate porque aquí no hay oportunidades; y a aquí no las hay debido a malas políticas económicas establecidas deliberadamente por políticos oportunistas confabulados con grupos de interés que se aprovechan del mercantilismo, del socialismo y del neoliberalismo para usar la ley en su favor y obtener privilegios. Eso se sabe desde hace ratos y no hacía falta que se dejaran venir todos los burócratas del BID para que nos enteráramos.


15
Mar 07

Para más Pepe Batres

Leo que “Traerán aduanas de EE.UU. a Guatemala” y pienso en Las falsas apariencias, del poeta guatemalteco José Batres Montúfar:

Hubo simpre y habrá contrabandistas
que al gobierno defrauden sus caudales,
a pesar de los guardas, de los vistas,
los administradores, los fiscales;
inútilmente los economistas
con su ciencia y sus fórmulas legales
el medio de evitarlo van buscando:
¡Mientras más leyes hay, más contrabando!
Y yo de sopetón, sin que se entienda
que en materias que ignoro me entrometo,
a la dificultad hallo la enmienda;
y la quiero callar con el objeto
de colocarme al frente de la hacienda:
cuando la obtenga se sabrá el secreto,
que, en reserva, sin tropas y sin balas
consiste en suprimir las alcabalas.

22
Feb 07

¡Muerte a los privilegios!

Ayer leí que “La iniciativa del diputado unionista Mariano Rayo, la cual reformaría varias leyes tributarias para conceder exoneraciones parciales de impuestos a las entidades bancarias, fue retirada del pleno antes de su tercera lectura, porque ya no había consenso para su aprobación”. A mí eso me parece muy bien. En lugar de estar multiplicando los privilegios, como el de no pagar impuestos, los diputados deberían eliminarlos. Si van a haber impuestos, ¡qué todos los paguen! No hay razón alguna que justifique, éticamente, que unos paguen tributos y otros no.

Recaudadores de impuestos en un cuadro de Ruysdael. Foto tomada de www.eumed.net/cursecon/1/Mercado-estado.htm


21
Feb 07

¡400 policías para Maradona!

Ustedes perdonen; pero ¡¿400 policías para Maradona?¡ Yo quisiera saber a cómo sale cada policía; digo: ¿cuánto nos va a costar, a los tributarios, la seguridad de este personaje? Claro que viene con otras estrellas del fútbol; pero !400 policías, y lo que cuesta movilizar y tener a disposición 400 agentes! Y yo…iluso…que creía que había otras prioridades para usar el dinero de los tributarios.

La foto la tomé de http://www.goodairs.com/2005_11_01_archive.html; pero ahí en la esquina se ve que es de la Agence France Presse.


11
Feb 07

I want rock!

“En la oscuridad del invierno, Johnny Hallyday, icono frances del rock and roll, ha abandonado francia para instalarse en Suiza”; así informa hoy The New York Times que publica Prensa Libre. El diario explica que Hallyday salió huyendo de los impuestos altos. El mismo diario informa tambié que U2 mudó sus activos fuera de Irlanda cuando aquél país dejó de ser conveniente en términos fiscales. Muchos artistas llevan su plata a Holanda donde las regalías están exentas de impuestos. ¿Qué podemos aprender de esto? Que los impuestos altos espantan a la riqueza. I want Rock!


02
Ene 07

Los súcubos

Cual sumisos y obedientes súcubos, algunos funcionarios, analistas y empresarios ven con preocupación que la Unión Europea, por medio de el jefe de su delegación en Guatemala, Joao Melo de Sampaio, haya criticado el atraso de la unión aduanera en Centroamérica.

Yo digo que no deberíamos someternos a las exigencias de los “países amigos”; y tampoco deberíamos acarrear el lastre de nuestros vecinos que prefieren tarifas altas, prácticas proteccionistas, barreras no arancelarias.

Los guatemaltecos deberíamos optar por la eliminación unilateral de los impuestos a las importaciones. La existencia de tarifas nos obliga, a los guatemaltecos, a pagar caras las cosas que necesitamos. Y muchas veces nos obligan a comprar cosas de menor calidad.

La existencia de impuestos a las importaciones funciona como la genialidad de aquel que le dice a un amigo: “Fijate vos que me baboseé al chofer de la camioneta: le pagué el pasaje y no me subí”.
En una actitud soberana, los guatemaltecos deberíamos eliminar unilateralmente los aranceles y quien quiera subirse al barco que sea bienvenido; y quien quiera quedarse atrás, pues, amén.