21
Jun 07

De miedo…o de risa

Dice Miguel Angel Sandoval, uno de los candidatos presidenciales de la exguerrilla, que si la URNG gobernara «subiría el Impuesto sobre Empresas Mercantiles y Agropecuarias, el Impuesto Sobre la Renta y el Impuesto Extraordinario y Temporal de Apoyo a los Acuerdos de Paz. Crearía uno sobre las tierras ociosas».

Primero uno se espanta, ¿o no?; pero luego, un poco porque entre todos, los exguerrilleros no hacen bulto en las encuestas, da algo de risa. También mueve a la hilaridad la juracidad de los dinosaurios estos.


02
Jun 07

Secreto y prisa

El Congreso de la República fijó un plazo para que su Comisión de Relaciones Exteriores dictaminara para la creación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala; pero con buen tino, la Comisión se lo ha tomado con calma.

La prisa es sospechosa porque en un Congreso en el que se entretiene la nigua, aún en el caso de piezas de legislación de alguna importancia, ahora resulta que hay que acelerar la aprobación de la CICIG. Es sospechosa, pero no extraña porque detrás de las exigencias en torno a la citada comisión están la Organización de las Naciones Unidas y toda la fuerza extorsionista de los “países amigos de Guatemala”. Ya los oigo decir: “Si no aprueban la CICIG, ya no les damos ayuda”.

En aquella dirección hay dos características que han marcado a esta comisión desde su engendro: la primera, fue el secreto absoluto en el que se mantuvo el acuerdo entre la ONU y el gobierno. El sigilo era para evitar que el texto fuera conocido, y por lo tanto, discutido por los guatemaltecos. Los promotores habían aprendido, después del fracaso de la Comisión Internacional de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad, que airear los defectos del acuerdo y de la comisión, iba en contra de sus intereses.

Aunque el acuerdo ya había sido depurado de las inconstitucionalidades que habían hecho inviable a la CICIACS, los promotores no consideraron que la transparencia fuera prudente hasta no estar seguros en la Corte de Constitucionalidad.

La segunda, ha sido esta prisa por conseguir que el acuerdo sea aprobado por medio de la ley correspondiente. En parte esto es para evitar que continúen las discusiones sobre la comisión; pero en parte, también, es porque las cosas hay que hacerlas en caliente. No vaya a ser que alguien empiece a hacer preguntas incomodas.

Una de esas preguntas es que, si el objetivo de la CICIG es “determinar la existencia de cuerpos ilegales de seguridad y aparatos clandestinos, su estructura, formas de operar, fuentes de financiamiento y posible vinculación con entidades o agentes del estado y otros sectores que atenten contra los derechos civiles y políticos en Guatemala”, ¿qué, exactamente, son un cuerpo ilegal de seguridad y un aparato clandestino de seguridad?

«La existencia de estructuras como las que investigará la CICIG significa un serio obstáculo para el respeto por los derechos humanos y el estado de derecho en Guatemala», dijo Nicholas Howen, Secretario general de la Comisión Internacional de Juristas, en un documento que repite y repite la frase, sin especificar, nunca, a qué es lo que se refiere exactamente. Y el acuerdo firmado por la ONU y el gobierno chapín, hace lo mismo. Nadie aclara qué son un cuerpo ilegal de seguridad, o un aparato clandestino de seguridad.

Con una puerta así de ancha, ¡¿qué no cabe ahí?! Este es el tipo de cosas que la ONU, el gobierno, y los “amigos”, deben definir y transparentar antes de que el acuerdo sea aprobado para su discusión en el Congreso.

Otra ventana abierta peligrosamente, es la de los privilegios que crea el acuerdo, y los que pudiera crear la ley de la comisión. En su anterior versión el acuerdo exoneraba de impuestos a los ejecutivos chapines que trabajaran en la comisión. Ese abuso no está incluido en el nuevo acuerdo y se limita sólo para el personal extranjero, según las prácticas internacionales; ¡pero tampoco está expresamente excluido! De modo que, ¿qué les impediría a algunos diputados serviles “quedar bien” y restaurar aquel privilegio de no pagar impuestos?

Casi no hay día de Dios en el que no salga algo sobre la CICIG en alguno de los diarios del país; y la presión, para los diputados, ha de ser grande. Pero también es grande su compromiso con el estado de derecho, con los electores y los tributarios. En vez de crear un nuevo elefante blanco; ¿no sería mejor hacer que funcionen las instancias que ya existen tales como la policía, los tribunales de justicia y el Ministerio Público?

Publicada en Prensa Libre el sábado 2 de junio de 2007.


13
May 07

¿Es usted un ciudadano normal, o todavía piensa?

Aquí, en Guatemala, circula un correo electrónico que invita a las personas a cambiar el país, entre otras cosas, mediante el pago de impuestos. Y yo sugiero que vayamos más allá. Sugiero que cuestionemos los tributos y el uso que se les da. Sugiero que cuestionemos el sistema entero. Sugiero que cuestionemos si queremos una sociedad basada en la competencia por privilegios, o una basada en la cooperación voluntaria y pacífica.

Sugiero que el ciudadano deje de verse a sí mismo como súbdito y se vea como cliente; en el sentido misesiano de que el cliente es el soberano.

La ilustración fue tomada de Etiqueta.


30
Abr 07

¿Qué hacen con los impuestos?

Según mi cuate Cris, el siguiente párrafo es la traducción de uno que halló en un blog chino. El escritor objeta el uso que se le da a los impuestos que paga; y, aunque se refiere a China, es fácil aplicarlo a Guatemala.

«I want to know if my taxes becomes the most expensive alcohol–Maotai and Wuliangye at dinner; I want to know if my taxes become the fresh flowers used for all kinds of big and small meetings. I want to know if my taxes become the bricks for building the image projects? I want to know if my taxes become the fun experience for the public servants’ overseas investigations? I want to know if my taxes become the comforts of luxury cars? I want to know if my taxes were given generously as a bribe? I want to know if my taxes were wasted by state-owned companies or became an accomplice to monopolize the market price? I want to know if my taxes pay for the bad debt in the banking system… I want to know if my taxes turn into the salaries of the tax collectors who in return come to squeeze me?»
La ilustración fue tomada de Patria Libertad.

18
Abr 07

Impuestos y sentido común

Hoy encontré esta carta de Mario J. Cabrera R., en El Periódico, y me parece que vale la pena difundirla:

El Gobierno y organismos internacionales viven diciendo que hay que elevar la carga tributaria porque esta es muy baja.Yo creo que el problema es que sus fórmulas no funcionan. A cambio de nuestros impuestos el Gobierno dice que nos ofrece seguridad, salud, educación, infraestructura, entre otros. Pero no es eficiente para brindar estos servicios, y nos obliga a pagar policías privadas, colegios, médicos privados e inclusive carreteras privadas, todos estos de mejor calidad.¿No es que estamos pagando dos veces por los mismos servicios? ¿No es esto como que estuviéramos tributando doble? ¿Cómo incorporan esta duplicidad en las fórmulas que utilizan para calcular la carga tributaria?


14
Abr 07

Mi hija, y el señor

Tomar dinero ajeno por la fuerza es robo, aquí y en la Cochinchina. La gente normalmente se opone a este tipo de despojo, a menos que aquella expoliación ocurra como consecuencia de una decisión política (a cargo de los mismos políticos que la gente critica por corruptos e ineptos). Sin embargo, no deja de sorprender que la gente crea que está obligada a pagar impuestos, sin más.

Ahora que leo que el Fondo Monetario Internacional ha exhortado a la administración chapina para que impulse una reforma fiscal, en este año, con el objetivo de aumentar impuestos; y que la Comisión de Seguimiento del Pacto Fiscal anda muy activa, vale la pena hacer algunas reflexiones sobre el tema impositivo.

En mi humilde opinión, como tributario y como elector, ninguna reforma impositiva debería dar un paso más sin resolver los siguientes puntos:

Ni un solo centavo de los impuestos que pagamos debe servir para favorecer, promover, incentivar, financiar, subvencionar, proteger, ni fomentar intereses particulares, ni privilegios.

Hasta el último centavo de los impuestos que pagamos debe ser utilizado única y exclusivamente para el bien común. Entendido este como el bien de todos, no como el bien de algunos, ni como el bien de muchos.

Leo que de 332 municipalidades, 275 no pasan por la fiscalización de sus presupuestos por parte de la Contraloría de Cuentas; y quién sabe que cosas parecidas ocurren a todo lo ancho y todo lo largo de la administración. Luego, hasta el último centavo de los impuestos que pagamos debe ser fiscalizado de forma transparente.

Recuerdo que antes las facturas detallaban cuánto es que uno pagaba de Impuesto al Valor Agregado; posteriormente, ese detalle importante fue ocultado en las facturas para que la gente no estuviera consciente de que está pagando un tributo. Luego, todo habitante de la República debe cargar con su parte alícuota del costo de tener gobierno. Así, estoy seguro de que seríamos más cuidadosos con permitirles, o no a los políticos, usar nuestro dinero para favorecer los intereses particulares y los privilegios de quienes no ven nada malo en usar, para sus negocios y sus fines, dinero ajeno tomado por la fuerza.

Antes de que el más mínimo aumento de impuestos sea llevado a la mesa, siquiera, la administración debe garantizar plenamente que: no se usa el dinero de los tributarios para beneficiar a nadie en particular; todos cargamos con el costo de tener gobierno; el dinero de los tributarios no se desperdicia y no se pierde en corrupción; y se hace todo lo posible por recaudar eficientemente. Si así fuera, así sí baila mi hija con el señor.

Sólo en estas condiciones es posible admitir, con mucha cautela, que tomar dinero ajeno por la fuerza tiene alguna justificación: si todos contribuyen por igual, sin se usa para el bien de todos y si se administra honradamente.

Esto es, no sólo porque robar es muy malo; sino porque los impuestos tienen efectos que no son muy evidentes y que son perjudiciales. Por medio de los tributos (por altos, o por complejos) el gobierno puede destruir la base productiva que hace posible el desarrollo económico.

A estas alturas alguien dirá que exagero cuando digo que el cobro de impuestos es violento; pero, ¿habrá quien niegue que se llaman impuestos, precisamente porque no son donaciones voluntarias? ¿Habrá quién no recuerde que si uno no paga sus impuestos corre el riesgo de irse enchachado a la cárcel? El uso de la fuerza para tomar el dinero ajeno está ahí presente, aunque se nos olvide.

Pasadas aquellas precondiciones, sólo queda tomar en cuenta que, para que los impuestos no erosionen la capacidad productiva y competitiva de la población económicamente activa, deben ser neutros, lo que significa que no deben afectar los precios relativos para que no cambien la manera en que las personas valúan las cosas y toman sus decisiones. Y dicho lo anterior, el primer tributo que debería desaparecer, entonces, es el impuesto a los rendimientos del capital.

Publicada en Prensa Libre el sábado 14 de abril de 2007


27
Mar 07

¿Computadoras a US$100?

Renata Avila de Global Voices, ha sugerido que publiquemos algo sobre la iniciativa de que el Ministerio de Educación les de, a los maestros, una computadora de US$100. Y yo opino que si se les va a dar una compu a los maestros de Joviel Acevedo, a esos que han estado en huelga, a esos que chantajean a los tributarios, a esos que hacen pancartas mucas, a esos que creen que tienen derecho a vivir del presupuesto del Estado…pues yo digo que darles compu a esos maestros, aunque sea una compu de US$100, es un desperdicio.


22
Mar 07

Un paso más para alejarse del socialismo

El ministro de Finanzas británico, Gordon Brown anunció una rebaja en el impuesto sobre la renta, que pasará de 22 a 20 por ciento a partir de abril de 2008, y un recorte de 30 a 28 por ciento en la tasa de impuesto profesional a partir de la misma fecha.

Y los chapines, ¿a dónde vamos?


20
Mar 07

Descubriendo el agua azucarada

Al Banco Interamericano de Desarrollo le preocupa la alta dependencia de Guatemala de los flujos de remesas porque «es un indicio de que el país no genera las oportunidades suficientes de empleo y desarrollo».

¡Vaya!, hoy si que el BID descubrió el agua azucarada. Como si las razones por las cuales la gente se va de Guatemala fueran un misterio: falta de mercado y falta de estado de derecho.

Las políticas neoliberales impulsadas por burócratas internacionales, como los del BID y los del Fondo Monetario Internacional, son, en buena parte, responsables de aquella situación. ¿Por qué? Porque en vez de la apertura unilateral de fronteras, los neoliberales recomiendan tratados de «libre» comercio; porque en vez de un poll tax, los neoliberales recomiendan elevar los impuestos a los rendimientos del capital y, en el mejor de los casos, un flat tax, por ejemplo.

La gente se va de Guate porque aquí no hay oportunidades; y a aquí no las hay debido a malas políticas económicas establecidas deliberadamente por políticos oportunistas confabulados con grupos de interés que se aprovechan del mercantilismo, del socialismo y del neoliberalismo para usar la ley en su favor y obtener privilegios. Eso se sabe desde hace ratos y no hacía falta que se dejaran venir todos los burócratas del BID para que nos enteráramos.


15
Mar 07

Para más Pepe Batres

Leo que «Traerán aduanas de EE.UU. a Guatemala» y pienso en Las falsas apariencias, del poeta guatemalteco José Batres Montúfar:

Hubo simpre y habrá contrabandistas
que al gobierno defrauden sus caudales,
a pesar de los guardas, de los vistas,
los administradores, los fiscales;
inútilmente los economistas
con su ciencia y sus fórmulas legales
el medio de evitarlo van buscando:
¡Mientras más leyes hay, más contrabando!
Y yo de sopetón, sin que se entienda
que en materias que ignoro me entrometo,
a la dificultad hallo la enmienda;
y la quiero callar con el objeto
de colocarme al frente de la hacienda:
cuando la obtenga se sabrá el secreto,
que, en reserva, sin tropas y sin balas
consiste en suprimir las alcabalas.