13
Nov 08

El mundo sin pinabetes

El mundo, sin pinabetes, sería algo triste. De hecho, la Navidad chapina, sin pinabetes, no olería a Navidad. Sería como Navidad sin manzanilla, sin tamales y sin ponche.

Por eso me llamó la atención que en el país sólo quedan unas 27 mil hectáreas de bosques de pinabetes y que en los últimos 10 años han sido destruidas aproximadamente 12 mil hectáreas de esos bosques. El hecho es que el Abies guatemalensis está siendo víctima de lo que se conoce como La tragedia de los comúnes. Este fenómeno se explica de forma sencilla con la frase que dice que lo que es de todos, no es de nadie y se termina acabando. Esto es porque se tiende a la sobreexplotación de un recurso cuando nadie tiene el incentivo, la responsabilidad, ni el interés de conservarlo. Tres condiciones que están directamente relacionadas con la existencia, o inexistencia de un dueño o propietario.

El destino de los pinabetes está sellado si su conservación sigue dependiendo de las políticas tradicionales encuanto a reservas estatales y prohibiciones de explotación. En cambio, los pinabetes tendrán futuro si se siguen tres principios:
Que las personas deben preocuparse y responsabilizarse de su entorno, procesando la información específica de tiempo y lugar de sus localidades para descubrir nichos ecológicos.

Que no existe incompatibilidad entre el crecimiento económico y la calidad del ambiente. Al contrario, mientras mayores son los ingresos de la personas, mayores son los recursos que se pueden poner a la disposición de la protección del ambiente; y menor es la necesidad de depredar.

Que la protección efectiva del ambiente depende del establecimiento de instituciones que protejan los derechos individuales. El reconocimiento de la propiedad privada constituye una condición esencial para mejorar la calidad del ambiente. Esto permite ampliar los procesos de mercado que generan los recursos necesarios para mejorar el nivel de vida de las personas y, además, crear espacios de alto valor ecológico.
El futuro del pinbete está en juego y tenemos dos opciones. Seguimos haciendo lo mismo de siempre, esperando resultados diferentes; o exploramos una posibilidad audaz: la misma que permite que no se extingan el maíz ni el frijol, a pesar de que son explotados sin misericordia.

19
Oct 08

¡No más impuestos!, yesssssssssss

El martes pasado, en un estacionamiento, me encontré con dos vehículos que llevaban dos de las calcomanías que repartimos durante la gesta cívica que un grupo de ciudadanos y tributarios celebramos contra la corrupción y los impuestos abusivos.
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Esta es una gesta en la que estoy muy orgulloso de participar. Primero, porque en ella participa un montón de gente a la que le tengo mucho respeto y cariño; y segundo, porque los que participamos en ella defendemos los principios en los que creemos: respeto a los derechos individuales de todos, e igualdad de todos ante la ley.
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Los impuestos abusivos -que sirven para satisfacer a grupos de interés particulares- violan el derecho a la libertad de las personas; violan su derecho de propiedad; y atentan contra el concepto de una sociedad sin coerción arbitraria y sin privilegios.

16
Oct 08

La mollera de Colom

“Ya estamos hasta la coronilla”, dijo el presidente socialdemócrata, Alvaro Colom, al quejarse de la cobertura periodistica que recibe su administración.  El mandatario rechazó las comparaciones y las vinculaciones con la administración del expresidente y exprofugo, Alfonso Portillo; y aseguró que la cobertura periodística negativa que recibe viene de “la gente que quiere seguir condenado al país al hambre”, que es difamatoria, que es una estupidez… y que propicia el enfrentamiento (al que Colom llama confrontación).

Colom perdió la vertical cuando amenazó con revivir el delito de desacato, figura delictiva propia de la represión, de la cual se han servido muchos regímenes dictatoriales en Latinoamérica.  Aquella figura anacrónica y autoritaria sostenía que quien ofendiere en su dignidad o decoro, o amenazare, injuraire o calumniare a cualquiera de los presidentes de los Organismos del Estado, sería sancionado con prisión.  Lo que no sabía el Presidente es que dicho instrumento de la tiranía, ya había sido declarado inconstitucional en febrero de 2006 porque violaba el derecho a la libertad de expresión.  Facultad que es propia de ciudadanos que viven bajo un régimen de derecho, y no bajo una dictadura.
En septiembre pasado, en busca de censurar los mensajes supuestamente difamatorios que son enviados por medio de correo electrónico, Colom anunció que se reuniría con ejecutivos de las empresas telefónicas para que “no autoricen” enviar aquellos mensajes sino hasta que se identifique la procedencia.  
Colom ciertamente que debe estar hasta la coronilla; porque sólo así se explica tanto desatino, tan impropio de uno que presume de socialdemócrata (o talvez tan propio, si tomamos en cuenta que nacionalsocialismo y socialdemocracia comparten elementos etimológicos).  Actualmente, en Nicaragua, Daniel Ortega ha iniciado una persecución contra los que él percibe como sus enemigos: la prensa independiente, sus críticosy todos los que se atreven a desafiar la dictadura que está montando allá.  Lo que está haciendo el sandinista (aquel del socialismo nicaraguense de los 80) es cerrar toda oposición en su contra.  Y patrones parecidos vemos en las administraciones de Hugo Chávez, y otros de esa calaña.  ¿Es ese el camino por el que va la socialdemocracia guatemalteca que está reviviendo la iconografía y las prácticas de La Revolución?
La crítica, la fiscalización y el señalamiento de los errores son funciones informativas básicas de la prensa; pero, ¡más aún!, son derechos indiscutibles de cualquier persona, ciudadano, o tributario individual.  Y, en todo caso, “las personas no deben temer a sus gobiernos, sino que los gobiernos deben temer a las personas”.  
El que el Presidente de la República anuncie que “está hasta la coronilla” y que amenace a sus críticos es muy preocupante porque él encabeza al grupo que ejerce el poder; y el poder tiende a corromper, como dijo Lord Acton.  Y lo peor que puede pasar es que ese poder no pueda ser criticado, fiscalizado ni señalado por sus errores. Alvaro San Nicolás Colom está abriendo puertas peligrosas cuando se pone a la altura de Ortega y de Chávez.  

12
Oct 08

El fin del derecho de propiedad

Si es aprobado el reglamento del Plan de Ordenamiento Territorial que promueve la Municipalidad de Guatemala, el derecho de propiedad dejará de serlo.

El POT impulsará una nueva forma de construir en la capital, según el uso del suelo y la anuencia de los vecinos.

1. Un derecho es una facultad que puede ser ejercida sin necesidad de pedirle permiso a nadie; y el único límite para su ejercicio es el respeto a los derechos de otros.

2. El derecho de propiedad implica las facultades de uso, goce y disfrute, por parte del propietario, sin necesidad de pedirle permiso a nadie y sin ocasionar daños a terceros.

3. Si se ocasionan daños, lo que procede es la aplicación de la ley para que cesen los daños y se indemnice en caso necesario.

4. Si el ejercicio de las facultades de uso, goce y disfrute se convierte en consecuencia de una decisión democrática, de acuerdo con la anunencia de los vecinos, el derecho de propiedad deja de existir.

5. Si el derecho de propiedad, o cualquier otro derecho individual como el derecho a la vida y el derecho a la libertad pasan a ser arbitrarios, de acuerdo con los caprichos de otros, dejan de ser derechos y se convierten en privilegios, o en concesiones graciosas. En esas condiciones no es posible el estado de derecho.

El POT es más peligroso de lo que se ve en apariencia. El POT es una carga de dinamita en nuestra institucionalidad precaria y en nuestro débil estado de derecho.


11
Sep 08

Armas: ¡¿En qué cabeza cabe?!

Una nueva ley de armas ha sido presentada en el Congreso y su principal característica es que no limita el número de armas que pude tener una persona y el único requisito que pide, para tenerlas, es que el poseedor tenga una licencia por cada tres de ellas. Yo aplaudo esta iniciativa porque la anterior, desarmaba a los ciudadanos honrados.

Lo que me parece descarado y una sinvergüenzada, es la justificación para hacerlo. El diputado Luis Mendoza, presidente de la Comisión de Gobernación del Congreso, dijo que es para equilibrar entra las demandas de la sociedad civil y las de los empresarios de armas que pedían dejar en libertad la adquisición de municiones.

La explicación de Mendoza pone en evidencia lo que sabemos y sospechamos: que la legislación chapina está plagada de normativas hechas a la medida de los grupos de interés que tienen influencia y poder. En vez de leyes generales y abstractas que protejan los derechos individuales y el cumplimiento de los contratos, el Legislativo es una churrería de normas mandadas a hacer, particulares y concretas, hasta con nombre y apellido.

La verdadera justificación para no negarles a la gente la facultad de poseer y portar armas registradas reside en el derecho a la defensa que todos tenemos qua personas. Los delincuentes prefieren víctimas desarmadas. Los delincuentes ni registran sus armas, ni piden licencias para portarlas y cometer crímenes con ellas. Y encima de todo, la administración y el Estado son demostradamente incapaces de proveer un mínimo de seguridad y justicia. En esas condiciones, el indiscutible derecho individual a la defensa de la vida y de la propiedad es, sobradamente, la única justificación necesaria para que el estado niñera se mantenga al margen de este asunto.

Más, aún, las armas en manos de los ciudadanos no sólo sirven para defender legítimamente la vida, la propiedad y la libertad contra los delincuentes; sino para garantizar la protección de aquellos derechos en caso de que la administración (depositaria del poder público y del monopolio del uso legítimo de la fuerza para proteger los derechos individuales) se convierta en una sistemática violadora de los derechos que está llamada a proteger. Esto, claro, no les gusta a los políticos; pero ¿quién dijo que tiene que gustarles? Total, “el poder público proviene del pueblo y los funcionarios son depositarios de la autoridad”.

Lamentablemente, entre la manía regulatoria de los grupos de interés que dicen representar a la sociedad civil, y la rapiña de los pipoldermos y de sus patrocinadores, se olvida lo más importante.


27
Ago 08

Recordatorio a "las autoridades"

La Constitución Política de la República de Guatemala, en su Título sobre Derechos Humanos, artículo 33, dice que “Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. Los derechos de reunión y de manifestación pública no pueden ser restringidos, disminuidos o coartados; y la ley los regulará con el único objeto de garantizar el orden público. Para el ejercicio de estos derechos bastará la previa notificación de los organizadores ante la autoridad competente”.


14
Ago 08

Rosarios y ovarios

La mara se pela; pero la industria del misal se busca que la pongan en ridículo cuando se mete a política y trata de usar el poder para meterse en la vida de las personas.

Al grito de ¡De nuestros ovarios, saquen sus rosarios!, un grupo de feministas se congregó frente al Congreso de la República para protestar por la intromisión de la Iglesia en el estado mediante el llamado Libro de la vida.

¡Ni la Iglesia, ni los curas, mi cuerpo es mío!, gritaban las manifestantes, mientras un dirigente religioso conminaba a los diputados a que firmaran el libro citado en oposición leyes que reconocen la libertad de las personas para decidir cuántos hijos quieren tener, y qué espaciamiento debe haber entre cada uno de ellos.

Señoras que portaban camisetas con la leyenda Estados libres y laicos, fueron expulsadas del palacio del Legislativo, con la excusa de que no estaban debidametne vestidas para la ocasión.

!Mi cuerpo es mío, ni del estado ni de la Iglesia!, era una de las consignas que, con razón, gritaban las manifestantes.


28
Jul 08

No oigo, no oigo, soy de palo

Desde hace varios días, la empresa Montana Exploradora de Guatemala denuncia -en campos pagados- amenazas, intimidaciones, agresiones y atentados contra su personal y su propiedad.

La suma de aquellas acciones incluye: robo y asalto de vehículos; bloqueos y agresiones físicas directas; ataques con armas de fuego; y sabotajes a las líneas de transmisión eléctrica.

“Todos estos eventos e han llevado a cabo después que varios grupos de personas y organizaciones nacionales e internacionales han estado realizando una serie de actividades de manipulación y desinformación en las áreas alrededor de la mina, en donde se ha llegado hasta amenazas en contra de las personas y comunidades que se beneficioan o apoyan la actividad minera en el área”.

A mí me resulta obvio que la minera está siendo objeto de una campaña cuyos actores ya están pasando de las palabras, a “las obras”; y que esas obras son violentas.

Es una lástima que esta empresa, o cualquiera otra, tenga que “agradecer” que las fuerzas de seguridad y el Ministerio Público cumplan con sus funciones constitucionales; y que tengan que “recordarles” que deben hacer que prevalezcan el estado de derecho y los derechos individuales de las personas.

De no haber sido por el campo pagado, ¿nos hubieramos enterado de estas agresiones por medio de las noticias? Los medios masivos paracen tener una actitud de No oigo, no oigo, soy de palo, tengo orejas de pescado. ¿Quienes están detrás de las acciones coordinadas contra la minera?

La minería, en Guatemala, tiene enemigos poderosos. En su primera homilía de este año, por ejemplo, el dirigente católico Rodolfo Quezada tronó con que “con los obispos hemos visto que no es conveniente para el país la minería”. Y al grupo Quezada se le suman los echohistéricos, algunos etnicistas, socialistas de muchos colores, exguerrilleros, ONG y otros grupos de interés.


16
Jul 08

Tu Muni no tiene derecho de cobrar

“Tienen el derecho de protestar; nosotros,de cobrar”, dijo el alcalde capitalino, AlvaroArzú, según Siglo Veintiuno, página 10, de hoy. Esto fue al referirse a las organizaciones de ciudadanos que se oponen al abusivo Impuesto Unico sobre Inmuebles que intenta establecer el ayuntamiento.

Pero ahí está que no. Un derecho es una facultad que se ejerce sin necesidad de pedirle permiso a nadie -y una característica esencial de cualquier derecho es que su ejercicio no viola derechos ajenos-. Siendo que el IUSI grava el derecho de propiedad; y siendo que para imponerlo, la Municipalidad necesita de una facultad legislativa que no tiene; y que todo impuesto debería ser consultado con los tributarios, es obvio que la facultad impositiva no es un derecho.

En todo caso, Tu Muni ejecuta un acto de poderío al tratar de imponer el citado tributo. Un acto que ni siquiera es de ejercicio del poder (porque no cuenta con la aprobacion ciudadana para hacerlo). Es simple y llano ejercicio de la fuerza.

Pero claro, estas sutilezas éticas y jurídicas le son ajenas al Alcalde, famoso por frases arrogantes como “La razón la tiene la autoridad” y “Dios negocia por mí, para qué voy a negociar“.

El munícipe talvez pueda tratar de “justificar legalmente” el IUSI confistactorio que promueve, pero va a encontrar dificultades para hacerlo. Y lo que no podrá hacer, ni aunque haga gala de toda su hybris, es justificarlo legítimamente.


06
Jun 08

No tiene la culpa el loro…

Como las elites guatemaltecas están acostumbradas a negociar sobre posiciones, y no sobre principios, los pipoldermos ya les tomaron la medida. Cuando los políticos quieren imponer tributos, o queren avanzar en la invasión de la esfera de acción privada de los individuos, lo que hacen es ofrecer un impensable, o un absurdo, y negociar a partir de ahí.

Eso es lo que está pasando ahora que la administración socialdemócrata salió con la historia de reactivar un decreto de la era de los militares, por medio del cual se pretende obligar a los finqueros a dedicar 10% de sus tierras a la siembra de granos básicos. Retrógrada y surrealista, como es, tal normativa es el punto de partida en el cual los “representatnes de los sectores” llegarán al diálogo para regatear posiciones y no a defender principios.

No llegarán a cuestionar si es legítimo y moral que el gobierno tome recursos ajenos por la fuerza para atender y privilegiar a intereses particulares; ni a cuestionar que los pipoldermos tengan la facultad de violar los derechos a la libertad y a la propiedad; sino que llegarán a negociar porcentajes, tasas y excepciones para esa norma y/o para cualquier pretensión impositiva que esté maquinando la administración.

Yo digo que si un proceso viola los derechos individuales de una sola persona. ¡Una sóla!, el deber de cualquiera que valore la vida, la libertad y la propiedad, es obstaculizar ese proceso. Su deber moral es desactivarlo y ponerlo en evidencia; no negociar posiciones.

En todo diálogo y en todo proceso político, los “representantes de los sectores sociales” deberían recordar algo que escribió la filósofa Ayn Rand en Capitalism: the unknown ideal (Capitalismo: el ideal desconocido). En el capítulo denominado La Anatomía del Compromiso, Rand describió algunas reglas acerca de trabajar con principios en la práctica, y acerca de la relación de aquellos con objetivos concretos.

1. En todo conflicto entre dos hombres (o dos grupos) que comparten los mismos principios básicos, gana el más consistente.

2. En toda colaboración entre dos hombres (o grupos) que se apoyan en diferentes principios básicos, es el más maligno, o irracional, es el que gana.

3. Cuando los principios básicos opuestos están abierta y claramente definidos, eso obra en ventaja del lado racional; y cuando no están claramente definidos, sino que están ocultos o difusos, eso obra en ventaja del lado irracional.

No hay, ni puede haber, nada de malo en defender la libertad individual frente al colectivismo. Y si uno está en un “diálogo”, imbuido en un “proceso”, no hay nada de virtuoso en acceder a las demandas del poder y a las exigencias de los grupos de interés por el sólo hecho de no ser un intransigente. Los derechos a la vida, a la libertad y a la propiedad no se pierden de golpe; sino que se pierden cada vez que alguien accede a ceder un pequeño “pedazo”, para que no se rompa el diálogo, y para que no se interrumpa el proceso, en defensa de sus interéses.

Los pipoldermos no tienen la culpa de aprovecharse así de las elites, porque no tiene la culpa el loro, sino el que le enseña a hablar.