04
Ene 13

El cedro, una promesa

El cedro de mi vecino se halla así ahora, sin hojas.  Es una promesa.  Para febrero hará explosión así como de la noche a la mañana; y se vestirá de hojas verdes y se llenará de vida porque, para abril y mayo estará lleno de nidos y de aves.

Así es él.  Siempre cumple su promesa de vida.


16
Ene 12

Fin de semana entre pinabetes y niebla


Mágico, alegre y relajante fue mi fin de semana entre pinabetes y niebla, en El encanto, de Tecpán, disfrutando de la naturaleza, de los buenos amigos y de comida deliciosa. El bosque de Abies guatemalensis, con su aroma característico fue un regalo para todos los sentidos. Allá se disfruta del sonido del viento y del aroma del frío. De tortillas recién salidas del comal y de la llovizna en la piel. Allá, los colores se intensifican.

Además, las conversaciones y las bromas entre amigos, alrededor de la mesa, alrededor del fuego, entre el bosque y en la cocina llenan el alma de cosas buenas.

A diferencia de otras ocasiones, en las que hay frío, pero brílla el sol, en esta ocasión la niebla casi no nos abandonó, dándole un toque diferente a la experiencia. Había tanto, tanto frío que yo -que sostengo que dormir con calcetines me produce pesadillas- me desperté en la madrugada a ponerme unos gruesos y seguir durmiendo.

Había tanto frío que, cuando jugamos cultura chupística, ni el fuego, ni el tequila, ni las carcajadas me quitaban lo helado.

El ambiente, así, también induce a la serenidad y a la meditación; así que mis paseos por el bosque -antes del atardecer y poco después del amancer- fueron muy productivos.

¡Aaaaaah que dicha!


28
Nov 11

¿Qué será de los pilones de pinabetes?

Estoy leyendo que agentes de la División de proteccipon a la Naturaleza, de la Policía Nacional Civil, incautaron seis sacos de pilones de pinabetes en un operativo en Los Encuentros, Sololá.  Las plantas eran llevadas sin permiso, en un autobús.   Se supone que 10,000 plantas fueron incautadas*.

Y entonces me pregunto: ¿qué será de los pinabetitos?  Lo que supongo es que los pilones de Abies guatemalensis iban vivos; y que -siendo pilones- el propósito de transportarlos era el de ¿sembrarlos? ¿venderlos vivos? ¿mantenerlos vivos?  Digo, porque, ¿qué valor tendrían pilones de pinabetes muertos?

No se si sabes, pero los Abies guatemaltensis son propios de Guatemala, u no crecen más que en regiopnes muy específicas en los que la altura, el frío y la neblina les permiten prosperar.  Sólo un pequeño porcentaje de sus semillas germina y prospera.  De modo que es difícil y costoso conseguir pilones sanos.  Si la PNC los incauta -porque es prohibida su comercialización- ¿qué ocurre con los árbolitos?

Hace años, mi experiencia con los animales salvajes que incautan las autoridades fue muy triste porque la burocracia protectora de la fauna no tiene cómo cuidar a las especies que rescata.  ¿Ocurre lo mismo con los árbolitos?  Los pilones de pinabetes que tenían un valor comercial y cuyo valor dependía de que estuvieran vivos y sanos, ¿cuál será su destino ahora?

Pregunto todo esto porque no ha de ser lo mismo incautar árboles cortados y ramas cortadas de pinabetes, que incautar pequeños árbolitos vivos; ya que esto último implica la responsabilidad de cuidarlos.  Me da curiosidad saber si el celo incautador de las autoridades va aparejado con aquella responabilidad.  De verdad quisiera saber qué está pasando con los pinabetitos incautados en Los Encuentros.

La noticia está en la página 25 de Prensa Libre de hoy.


20
Mar 11

Temporada de Palos Blancos, Jacarandas y Matilisguates

Ya es la temporada de Palos Blancos, Jacarandas y Matilisguates.  Los primeros no son tan abundantes en el valle de Las Vacas; pero este, que veo desde mi ventana, se luce hermoso con el Centro Histórico de fondo.  Allá, atrás, se ven la cúpula y campanarios de La Merced.

El resto de áreas verdes de la ciudad se halla salpicado por montones de nubes moradas a causa de las Jacarandas; y la 11 calle de la zona 10 luce sus mejores galas con los matilisguates.  Esos Matilisguates, por cierto están ahí a solicitud de mi bisabuelo, Federico, que vivía en la esquina de la 11 calle y Calle Real de la Villa.  El Intendente de la ciudad -en tiempos de Jorge Ubico- le preguntó que qué árboles le gustaría que sembrara ahí, y mi bisabuelo pidió Matilisguates.


06
Ene 11

Hule, brujería y limones colgados

A mí siempre me causa alegría encontrarme con un palo de hule.  Vaya usted a saber por qué; y, por supuesto, no puedo resistir la tentación de hacer cortes en él y extraer la savia blanca y de producir, con mis dedos, un poquito de aquella sustancia que conocemos con el nombre de hule.

Se dice que, cuando alguien es ignorante, cree que la Luna es de queso y que Marte es de hule.  Haciéndo el gesto de poner la mano extendida a cierta distancia de la boca, y diciendo: Así tenía el hule; quien lo dice da a entender que el aludido estaba trompudo o enojado. El hule, también es sinónimo de condón, en referencia al látex.  Cuando se dice que un bar es de esos en los que hay limones colgados con hules canches, a lo que se refiere es a un bar cutre en el supuesto de que, antaño, en aquel tipo de lugares y sobre cada mesa se colgaba una rodaja de limón del cual chupaban los parroquianos luego de echarse un trago; y el hule permitía la circulación del pedazo de cítrico.  Soy de hule y me rebota, soy de espejo y me reflejo, solía decir uno, en el colegio, cuando uno quería dejar claro que algo no le importaba, o no lo afectaba.

Se cuenta que el primer europeo que llevó hule a Europa, a Portugal específicamente, fue acusado de brujería, de modo que aquella sustancia y sus aportes a la civilización son un monumento contra el misticismo, la ignorancia y la irracionalidad.

Casi llegando a Coatepeque, por ahí por el cruce a Flores Costa Cuca, hay una gran plantación de hule que a mí me emboba.  No se por qué, aquellos árboles altos y delgados, bien alineados y ligeramente inclinados me llaman mucho la atención.  Y la primera vez que vi palos de hule, en mi vida, fue allá por 1975 cuando fui por primera vez a Tikal, en una excursión del colegio.


13
Nov 07

Lo que estaba esperando

Cuando me enteré de que el árbol que tengo frente a una de mis ventanas es un Llama del bosque me alegré porque me imaginé que en tiempos de floración se verá hermoso.

Cuento esto porque en abril pasado me quejé de que el árbol llenaba mi casa de semillas voladoras.

Pues bien…llegó el momento esperado…y ahora el árbol se está llenando de flores y ¡Wow!, que importan las semillas voladoras.


29
Abr 07

I love to hate you

Cuando me enteré de que el árbol que tengo frente a una de mis ventanas es un Llama del bosque me alegré porque me imaginé que en tiempos de floración se verá hermoso.

En tiempos de floración, claro; porque lo que es ahora, cuando expulsa sus semillas, lo único que hace es mantener mi casa llena de esos objetos que entran por las ventanas y se instalan en donde pueden.

Hay una canción de Erasure que dice: I love to hate you. Y ya veo que ese va a ser el tipo de relación que tendré con el citado árbol. De paso me acordé que, en tiempos de Ubico, el alcalde (¿o intendente?) le preguntó a mi bisabuelo, Federico, que qué árboles quería que le sembrara frente a su casa. Mi bisabuelo pidió Matilisguates. Y la calle quedó espectacular, con Matiliguates a ambos lados. Pues bien, mi bisabuelastra se quejaba de que a lo largo del año nunca dejaba de barrer. Primero barría las hojas, luego las flores y luego las vainas.

Y todo esto me recordó aquello del Arbol del matrimonio, que primero todo es flores, luego es frutos y al final sólo quedan las vainas.

La foto, por cierto, es de una de aquellas semillas.