02
Nov 09

Fiambre en el camino al cementerio

Hoy, cuando iba en camino al Cementerio General nos encontramos con esta estupenda venta de Fiambre en la 18 calle de la zona 3.

Mis amigos Bert, de New York; y Carmen, de Taiwán gozaron mucho con esta vista magnífica de todos los ingredientes que lleva aquel plato chapín.

01
Nov 09

Hoy es el día del delicioso Fiambre

El Fiambre es un plato guatemalteco que se come con ocasión del día de Todos los Santos. De todos los platos chapines, este es mi favorito. Así, a grandes rasgos, es una combinación compleja de vegetales, carnes, embutidos y conservas cuyo elemento unificador es un caldillo.


El que hacemos en casa es la receta de mi madre que, a su vez es la receta de mi abuela y de mi bisabuela paternas. No hay una sola receta de Fiambre porque cada familia tiene la suya; y aunque dos, o tres recetas vengan de una misma, las tres serán distintas porque cada quién le pone su sazón y cada quién le quita, o le pone ingredientes a su gusto. En mi familia, por ejemplo, aunque los fiambres de mi abuelita Frances y el de mi tía Baby venían del de mi bisabuela Adela; el primero tendía a ser dulzón y el segundo tendía a ser ácido.

Hay cuatro tipos básicos de Fianbre: El verde, el blanco, el rojo y el rosado; y el que hacemos en casa es de este último tipo y del lado dulzón. Lo importante, sin embargo, es que no importa qué receta se haga, el Fiambre sea armonioso y balanceado.

El Fiambre es, por mucho, el plato más extraordinario y magnífico de la cocina chapina. El plato tiene sus detractores que yo pongo en dos cajones: el de los melindrosos, del cual no vale la pena ocuparse; y el de los que han tenido una mala experiencia con él, principalmente porque han probado alguno que, en vez de ser una combinación delicada y balanceada, ha sido una mezcla pretenciosa -o miserable-.

Este es un plato que se come en familia y compartido. En la ciudad es algo difíl notarlo; pero en los pueblos es muy evidente. A lo largo de la mañana del día 1, platos van y platos vienen de una casa a otra. O bien, a la casa donde se hace el fiambre, llegan familiares y amigos a comer. Los invitados -y los invitados de los invitados- suelen llevar algo de su propio fiambre, o bien, aveces llevan otra cosa, como dulces de ayote, o de jocotes. Algunas cervezas y otras bebidas siempre son bienvenidas. Como el fiambre tiene algo de vinagre, hay que tener mucho cuidado con que vino se elige para degustarlo. Y si se tiene a la mano pan de horno de leña…¡¿qué mejor!?


La preparación del Fiambre consume mucho tiempo: Un día para picar las verduras, otro para picar las carnes, otro para mezclar el caldillo y todos los ingredientes, y otro para que la mezcla se curta antes de ser consumida. El Fiambre se sirve adornado con una variedad adicional de ingredientes.

Nadie conoce exactamente de dónde surgió la costumbre de preparar el Fiambre. Mi tía abuela, La Mamita, decía que habían tres posibilidades: que se hubiera originado debido a la práctica de ir a almorzar al cementerio e intercambiar platillos; que había tenido su génesis en la visita sorpresiva de un Obispo a un convento y de la necesidad de prepararle un almuerzo sin que hubiera suficiente de una sóla cosa; o que había sido un milagro en el que estaba involucrado cierto hambriento que halló muchos ingredientes en un monasterio. Incluso se atrevía a asegurar que la etimología de la palabra venía de fé de hambre.

Sea cual sea su órigen, el Fiambre es mi plato favorito en todo el universo-mundo. Y celebro con mucha alegría la dicha de poder prepararlo y consumirlo;…y mi plato me dura casi una semana.


La foto es del Fiambre que hicimos en casa este año.

31
Oct 09

Chiles chamborotes para el Fiambre

El Fiambre generalmente lleva dos tipos de chiles: Chamborotes, que son los de la foto; y Dientes de perro. Los Dientes de perro son picantes y sirven para darle ese toque al plato; pero los Chamborotes no pican y sólo sirven para adornar.

Por eso es que hay personas a las que les dicen de apodo Fiambre; porque tienen el chile de adorno.

31
Oct 09

Las butifarras para el Fiambre

La butifarras son uno de mis ingredientes favoritos del Fiambre; y las mejores butifarras de todo el universo-mundo las hace Abel, en La Puerta del Sol.

Su sabor y su aroma acanelados y característicos son magníficos por sí solos; pero en el Fiambre alcanzan niveles extraordinarios. Hay butifarras en casi todo el mundo de habla hispana (y en Cataluña), y aquí en Guatemala son propias del Oriente del país. Recuerdo que no se quién le mandaba a mi padre unas desde Zacapa, o Chiquimula.
Ahora mismo estamos terminando de preparar el Fiambre en casa; y una tradición que nos tenemos es que mientras trabajamos en aquel plato comemos algunas butifarras, acompañadas por pan de horno de leña untado con mantequilla. Y a mí me gusta acompañarlas con un vaso de Whisky.
¡Salud, pues!, por las butifarras, por el Fiambre y por mi madre, mi abuela y mi bisabuela cuyas artes y enseñanzas hicieron posible lo maravilloso que ahora estamos preparando. Y por Raúl y El Ale, que están picando y rodajando.
La foto es por Raúl Contreras.

24
Oct 09

¡Ya están las verduras para el Fiambre!

He vuelto del mercado, cargado con las verduras para el Fiambre. El que hacemos en casa, que es la receta de mi bisabuela, Adela, lleva zanahorias, arvejas, ejotes, güisquiles, repollo, coliflor y remolacha, aparte de las carnes, los embutidos y las conservas.
El Fiambre es mi comida típica guatemalteca favorita. Se come para la fiesta de Todos los Santos y a mí me emociona mucho. La clave de un buen fiambre está en el equilibrio y en la armonía debido a que lleva muchos ingredientes dispares y a que cada familia tiene su propia receta.

18
Oct 09

Domingo de miel de hojas de higuera

La miel de hoja de higuera es una especialidad en casa. Teníamos años de no hacerla y fue delicioso saborearla de nuevo sobre panqueques. Las hojas las trajo doña Julia, que es la señora que nos cuida y nos hace la limpieza en la casa.

Originalmente era una receta de la Casa Contenta y de mi bisabuela, Mami. Allá los panqueques se comían con miel de higuera, miel de arce, miel de caña o miel de abejas; o bien, con mermelada de fresas.
La miel de hojas de higuera no es difícil de hacer porque sólo lleva una parte de azúcar, media de agua y abundantes hojas de higuera.

13
Oct 09

El dulce aroma del polvo de cinco especias

El domingo, mi casa estuvo llena del aroma exótico que produce ese delicioso condimento que es el polvo de cinco especias. Preparé un riquísimo caldo de pollo con fideos y hongos shitake que hizo que me sintiera en el Callejón de la Serpiente, en Taipei.


11
Oct 09

Frijoles colorados y anacates

Este es uno de mis platos favoritos de la temporada: frijoles colorados con anacates; servidos sobre arroz y acompañados con una cucharada de crema y algo de chile.

A mí, los frijoles colorados me gustan con costillas ahumadas, o con chicharrones y una vez los hice con pavo ahumado; pero esta es mi receta favorita y los anacates se lucen con su textura y su sabor. Ciertamente que elevan a los frijoles a una dimensión distinta.

08
Oct 09

El chiclero

En Guatemala, El chiclero es un vendedor callejero de golosinas; pero no es ambulante, sino que tiene su esquina. Me pregunto si los chicleros son comerciantes individuales y emprendedores, o si en realidad hay alguien que es dueño de todos los puestos de chiclero en la ciudad y emplea a los dependientes.

Durante mi pre adolescencia tuve mis productos de chiclero favoritos: galletas Cremas, de Pozuelo; chocolates Crispín, de Sharp; pastillas de menta y de violeta, y tapitas de Gallito; unas pastillas con sabores muy delicados que venían envueltas en papel como celofán y que posiblemente eran de algo así como marca Lister; chocolates Polo, de Granada; y Tortrix, por supuesto. Gracias a mi amiga Lucía por su contribución a esta entrada.
En los comentarios, un lector me ha recordado -muy atinadamente- que aquí también son chicleros los recolectores de chicle; lo que me trajo a la memoria la siguiente anécdota:
Mi amiga, Mayra, tomó un atajo en Tikal y se perdió en la selva. Ella y sus acompañantes pasaron una noche en la jungla y al día siguiente fueron localizados por un grupo de chicleros. Cuando ella contó su aventura, mi amigo Toño preguntó muy sorprendido: ¡¿Y qué hacían unos chicleros en la selva?! Porque él -muy urbano que es- estaba pensando en los expendedores callejeros, y no en los recolectores de chicle.
Por cierto que la novela chapina de chicleros es Guayacán, de Virgilio Rodríguez Macal, y me gusta mucho.
La foto es por mi amigo, Raúl.

06
Oct 09

Delicias taiwanesas para el desayuno

Estos son kumquats que primero confundí con esas mandarinitas deliciosas que aquí se conocen como nochebuenas, y luego confundí con calamondines.

Así solas son algo fuertes, pero uno bien puede comerse uno o dos; creo que a mí me gustarían mucho picados y mezclados en helado de vainilla, o para sazonar alguna salsa. En Wikipedia leí que se pueden usar a modo de chutney…y el chutney que hago en casa es magnífico, con la receta de mi tatarabuela.

Hoy están en mi mesa gracias a mi amiga, Carmen, que conoce mi debilidad por las delicias del Oriente Lejano. Carmen cuenta que se utiliza mucho en Taiwan para cuidarse la garganta, en medicina china dicen que es bueno para quitar tos y malestar respiratorio, para aliviar la resaca por el alcohol, indigestion, incluso angustia.