12
Mar 10

Monumento a la impudicia y a la megalomanía

El Congreso planea gastar no menos de Q175 millones en la construcción de un megaproyecto al cual han denominado Barrio Legislativo. El proyecto es impulsado por la Unidad Nacional de la Esperanza -el partido de Los Colom- y el Partido Unionista -que es el del alcalde capitalino, Alvaro Arzú-. Para eso piensan endeudarse y gastarse el dinero de los tributarios que hace falta en seguridad, salud y educación.


A mí, eso me parece una pretensión impúdica y megalomaníaca que no hay forma de justificar.

10
Mar 10

Caso Siga: Un criterio judicial peligroso

Peligroso es el criterio del juez que determinó que la Asociación de Empresas de Autobuses Urbanos no podrá exigir ningún dato ni documentos a los usuarios del transporte urbano para obtener la tarjeta de prepago que se utilizará en el Sistema Integrado Guatemalteco de Autobuses, ya que se trata de un contrato mercantil.

Resulta que parte de la naturaleza de todo contrato mercantil (de verdad) es que los acuerdos entre las partes son libres, pacíficos, voluntarios y responsables. De modo que si -sin mediar el uso de la fuerza- las partes involucradas en un contrato acuerdan entregar un bien, o o hacer un servicio a cambio de un pago y la entrega de cierta información -por privada que sea-, ese acuerdo debe ser respetado tanto por las partes, como por los jueces. Precisamente porque es voluntario y pacífico. El carácter mercantil de un acuerdo de aquella naturaleza, no debería ser razón para invalidar el contrato.
Temo que el criterio subyacente en la resolución es que si la información fuera requerida por políticos y funcionarios, en los ámbitos coercitivos del Derecho Administrativo, entonces sí sería válido que a los individuos se les exigiera información. No así en el campo del Derecho Privado, al cual pertenece el Derecho Mercantil.
Hay, sin embargo, un elemento que hace de aquel contrato mercantil algo viciado y que lo saca del Derecho Privado propiamente dicho. Esto es que a los autobuseros y a Siga, los políticos y sus funcionarios -en ejercicio de sus facultades administrativas- les compran los buses, les subsidian la operación con dinero de los tributarios, los exoneran de impuestos y les garantizan el monopolio de las líneas. Esto no sólo es crony capitalism; sino que involucra demasiados elementos coercitivos, propios del Derecho Público, como para considerar que los términos en los que Siga ofrece sus servicios, y los usuarios no tienen más que aceptar, sean algo más que un contrato de adhesión al amparo de la fuerza coercitiva que a Siga le da el privilegio de ser la única prestataria de un servicio que la gente necesita. Y encima, el suyo es un contrato de adhesión.
¡En esas condiciones sí que no es válido pedir tanta información! Cuando al cliente no le queda otro palo en qué ahorcarse -porque los políticos y sus funcionarios han creado el privilegio de un monopolio- es cuando los jueces deberían proteger la privacidad de las víctimas o clientes. No porque sea un contrato mercantil.
La resolución en cuestión refuerza el criterio totalitario según el cual, los políticos y sus funcionarios pueden demandar todo de los ciudadanos y tributarios; en tanto que estos no son libres de pactar pacífica, voluntaria y responsablemente lo que convenga a sus necesidades. Esto es muy peligroso.
La noticia fue publicada en la página 3 de Prensa Libre de hoy. No puse el enlace porque no encontré la nota en su sitio Web.

09
Mar 10

Bienvenido Argueta es recompensado

La lealtad, a toda prueba, de Bienvenido Argueta ya está siendo recompensada. Los Colom tuvieron que entregar la cabeza del ex ministro de Educación con tal de mantener ocultos los datos de Mi familia progresa; pero, a modo de recompensa y de indemnización, el fidelísimo Bienvenido ya recibió su hueso: ahora es Comisionado Presidencial de la Educación.

Cándido, que estaba refaccionando arroz con leche cuando le leí la noticia, sólo exclamó: ¡Chucházo!

05
Mar 10

¿Qué clase de solidaridad es esta?

Los funcionarios a cargo del hospital modular de Chiquimula se gastaron Q600 mil en la construcción de un campo de futbol, mientras que la atención a pacientes es precaria por falta de personal y de medicamentos.


Los 394 estudiantes de la escuela de la aldea Los Pajales, en Chicamán, reciben clases en el suelo y en un edificio a punto de caerse.

Más de 5000 casitas subsidiadas por el Fondo Guatemalteco para la Vivienda no fueron construidas en los dos últimos años, debido a que las empresas (¿cronnie capitalism?) responsables de las obras incumplieron los contratos, pese a que ¡ya habían recibido Q67. 8 millones en concepto de adelanto!

Nótese que no es que a la Administración le haga falta dinero dinero; sino que se lo gastan en lo que no es importante; o bien, se enriquecen con él. Y usted…¿trabajando para pagarles impuestos?

15
Feb 10

¿Jineteando regalos para huérfanos y viudas?

En diciembre, la embajada de Francia, dirigida por Michelle Ramis, donó uno 10 mil euros para que -por medio de la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente- les fueran entregados a las viudas e hijos de pilotos de autobuses asesinados. El dinero, iba a ser a modo de obsequio de Navidad. Pero la embajadora se fue de viaje…y ya no supo qué pasó con el donativo.

Las señoras no recibieron su dinerito en Navidad; pero, ¿habrán recibido magdalena? El dinero que dio Ramis, ¿se perdió? ¿Alguien lo está jineteando? ¿Quién tuvo una feliz Navidad con el dinero que donó la embajadora? Si el dinero está por ahí, ¿con qué corazón no lo entregaron en la Navidad?
Los embajadores que donan cosas, ¿les dan seguimiento al uso que se les da a sus donaciones?

11
Feb 10

Irrespeto a la dignidad de las personas

Hoy que vi la foto de la gente que tiene que pasar la noche a la intemperie para obtener un número y ser atendida en el Registro Nacional de Personas, lo que se me vino a la mente es el poco respeto que los políticos y sus funcionarios tienen por la dignidad humana.
Ustedes me perdonarán lo susceptible; pero, ¡¿cómo jodidos se justifica que la gente tenga que pasar por esas penas?!
La foto en cuestión es por Prensa Libre.

11
Feb 10

Dios y Erick Alvarez

La Biblia dice que acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Supuestamente, Dios creo los cielos y la tierra, hizo la luz, separó las aguas, hizo las plantas y los animales, hizo el sol, la luna y las estrellas, e hizo al hombre. Trabajó seis días y descansó un día.


Erick Alvarez, presidente de la Corte Suprema de Justicia, de Guatemala, se fue a Brasil a una reunión que no le correspondía, con dinero que no le correspondía y acompañado de su asistente…y después descansó cuatro días.

Erick Alvarez no sólo debería entregar cuentas; sino que debería entregar el cargo.

Esta entrada fue publicada en El Periódico.

11
Feb 10

Sigue discusión sobre privilegios para cineastas

El cuate, Byron Rabé, me mandó uno de los argumentos más insostenibles para defender la ley de privilegios para los cineastas, conocida como Ley de la Industria Cinematográfica y Audiovisual. Byron dice que como otros lo hacen, los chapines también deberíamos hacerlo.


Eso me recordó que, cuando yo era niño y trataba de justificar con igual argumento alguna tontera que había hecho, diciendo que mi hermano había empezado, o que mi hermano lo había hecho también, mi padre preguntaba: Y si tu hermano se tira de cabeza a un pozo, ¿tú te tiras también?

Byron mandó una lista de países sudamericanos que tienen leyes, institutos y agencias al servicio de los cineastas y destaca que el único país que no tiene una ley de esas es Paraguay. Y añade que los Estados que han identificado la importancia del cine para el conocimiento y desarrollo de la cultura y para promover el empleo y la inversión, cuentan con políticas que estimulan esta creciente industria y eso me recordó que uno de los estados que más y mejor entendió la importancia del papel del cine fue el estado Nazi, de Hitler.

Byron lamenta que es posible que en esta discusión no se haya proporcionado de manera objetiva toda la información sobre la propuesta y su intencionalidad y, evidentemente por las confusiones y malas interpretaciones será necesario revisar y divulgar de manera efectiva y objetiva lo que realmente se pretende. Empero, en lo que al eje de mi argumentación concierne, no hay confusión alguna: la ley en cuestión busca tomar dinero ajeno por la fuerza y redistribuirlo políticamente. Quienes la promueven tienen un interés específico -lucrativo, o no- y desean que otros se los financien. Y esos otros, son los tributarios. Entiendo que esto es un abuso porque estoy seguro de que no a todos los tributarios nos interesa financiar películas (y tenemos otras prioridades); y porque los cineastas están usando la fuerza de la ley para obtener recursos, en vez de buscarlos de forma pacífica y voluntaria.

Suena feo, claro; pero no importa cómo disfracen la cosa, lo cierto es que aunque la mona se vista de seda, mona es y mona se queda.

09
Feb 10

Comentarios sobre ley de cine

Tres lectores comentaron mis entradas sobre la Ley de la Industria Cinematográfica y Audiovisual que, según yo, es un caso ejemplar que ilustra por qué es que Federico Bastiat dijo que El estado es la gran ficción por medio de la cual todo el mundo trata de vivir a expensas de todo el mundo.

Las entradas son:

1. Los gorrones tendrán que doblar la cerviz; y

2. Más gorrones al ataque.

El destacado Giacomo Buonafina, cuyo trabajo en teatro y cine respeto, dice que en ningún momento se piensa utlilizar “su” dinero para hacer cine, de hecho el arte en Guatemala se ha hecho en los últimos 20 años de iniciativa privada, de la iniciativa de los artistas y productores guatemaltecos por hacer arte y no esperar que nadie nos regale ni un solo centavo… Creo que antes de hacer semejantes comentarios que solo demuestran ignorancia y falta de interés por comprender la verdadera situación, solo levantan la mano para criticar sin saber de que están hablando.

Cuando Buonafina dice su dinero, creo que se refiere a mi dinero -y por extensión al de los tributarios- porque en la entrada que origina su respuesta lo que argumento es que los promotores de la ley y sus beneficiarios lo que quieren es que se destine dinero de los impuestos para pagar su afición al cine. Buonafina dice que soy ignorante y que ellos no piden que se les regale nada; pero lo cierto es que la ley en cuestión, en su artículo 16, dice que el Instituto Nacional del Audiovisual y la Cinematografía tendrá una asignación del Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado. Y usted ya sabe, ¡por supuesto!, que esa plata sale del bolsillo de los tributarios.

Usted sabe que el estado tomaría su dinero y mi dinero, y lo redistribuiría políticamente para que los cineastas tengan un Instituto que se ocupe, entre otras cosas, de incentivar y promover la producción, distribución, exhibición, preservación, y difusión de las obras de quienes resulten privilegiados con el patrocinio del Instituto, y con el dinero de los tributarios destinado al Instituto. El Instituto también promovería el desarrollo de infraestructura para que los cineastas puedan hacer cine; y estimularía la calidad y la diversidad del cine que hagan los cineastas. Vea el artículo 5 de la ley en cuestión y verá todo lo que el Instituto haría por los cineastas. Vea el artículo 20 y verá que el Fondo del Audiovisual y de la Cinematografía contaría con 0.025% del Presupuesto del Estado (¿Millones de Q?) para contribuir con la producción, difusión, distribución y comercialización del cine que hagan los cineastas.

Lo haría con dinero de los tributarios; y ese dinero no se usará para centros de salud, ni para escuelas, ni para policías, ni para tribunales. Se usaría para que los cineastas puedan hacer cine. No me crea a mí, ni le crea a Buonafina, por favor lea el proyecto de ley. Buonafina dice que el dinero de los tributarios no sería usado para hacer cine; pero la ley dice otra cosa. Buonafina dice que no piden que les regalen dinero; pero la ley facultaría al estado para que tome el dinero de los contribuyentes y para que luego se lo redistribuya a los cineastas.

Buonafina dice que lo que queremos más bien es llegar a un acuerdo donde todas las partes involucradas estén contentas y que podamos proteger y regular una industria que genera muchos empleos ya en estos momentos y que cada día son más. ¿Se dará cuenta de que no hay acuerdo posible; porque una vez sea apoyada la ley, los tributarios serán expoliados sin más? ¿Se dará cuenta de que con esa ley, a los tributarios no les quedará más opción que pagar la afición de los cineastas? ¿Se dará cuenta de que proteger una industria en particular es crear un privilegio? ¿De veras cree que el estado debería proteger industrias? ¿Qué piensan los cineastas acerca de la protección de industrias, que es lo mismo que proteger los intereses de los industriales y propietarios de esas industrias’

Buonafina dice más y sale con lo de los empleos, pero ese es el mismo argumento que usan otros industriales protegidos, y ya nadie se traga ese cuento. Al final, la protección a la industria del cine, es el aseguramiento de las ganancias para los industriales del cine, sin riesgo, sin mayor esfuerzo y a costa de los tributarios.

El lector, Alberto Jiménez, también comentó una de las entradas sobre la Ley de la Industria Cinematográfica y Audiovisual. Jiménez asegura que no se trata de una ley de producción sino de fomento de la industria cinematográfica; pero eso no es cierto. Si Jimenez lee la ley va a darse cuenta de que con claridad dice que el Idecine se ocupará de incentivar y promover la producción, distribución, exhibición, preservación, y difusión del cine que hagan los beneficiados por la ley. Y a ver, ¿qué parte de incentivar, promover y producir, no se lee claro? La ley dice que el Facine servirá para otorgar contribuciones para la producción de obras audiovisuales y cinematográficas guatemaltecas. ¿A quién quiere engañar Jiménez? Y por último, ¿qué sentido tendría fomentar el cine chapín si no se produce cine chapín?

Jiménez se queja de que me opongo a que los tributarios (que él llama contribuyentes) aporten para que los cineastas chapines puedan dedicarse a lo que les gusta. Y yo reitero que sí. Yo no me opondría si eso que el llama aportaciones fueran pacíficas y voluntarias; pero lo que sí me molesta es que sean forzadas. Me molesta que los cineastas usen a sus agentes y a la fuerza que les da la ley, para extraer aportaciones de parte de los tributarios.

Jiménez asegura que descalifico el trabajo de los profesionales; pero busco y busco en mis textos originales y no encuentro nada como descalificaciones contra el trabajo de los cineastas chapines. Lo que sí digo es que los promotores de esta ley son gorrones porque, como dice el amansaburros, gorrones son los que comen, viven o se divierten a costa ajena. Cuando yo estaba en secundaria, por ejemplo, había compañeros que fumaban Alas y Delta (dos marcas populares de cigarrillos, en aquella época); y el humor chapín interpretaba que fumaban Alas costillas de otros; o Delta-baco de otros. Es evidente que eran gorrones.

Y no sigo con Jiménez porque sus argumentos son muy superficiales y falaces.

Finalmente alguien que firma como Teatristas chapines dice que nuestra industria cinematográfica se ha hecho sin recursos; y aquí hay dos falacias muy evidentes.

Primera: no hay tal cosa como nuestra industria cinematográfica, así como no hay nada como nuestra industria azucarera. La industria azucarera es de los dueños de los ingenios y yo nunca, nunca, nunca, he recibido dividendos de ingenio alguno. Si yo fuera accionista de algún ingenio podría decir nuestro ingenio y nuestra industria; pero no hay tales. Yo nunca, nunca, nunca he recibido dinero alguno por película alguna, ni premio alguno por película alguna. Si yo tuviera acciones de alguna productora de cine podría decir, con propiedad, que tengo parte en nuestra industria del cine; pero no hay tales. La industria cinematográfica, pues, es de los que hacen cine; y es un argumento falaz suponer que porque los cineastas chapines son guatemaltecos, lo que hacen es nuestro. No ganamos, ni perdemos un partido de fútbol; quienes lo ganan, o lo pierden -propiamente- son los de la selección.

Aunque estas formas colectivistas de expresarse están justificadas en el discurso metafórico y como instrumentos para ahorrar palabras, hay que tener precaución de no utilizarlas cuando se tenga la intención de explicar algo que sucede en el mundo.

Segunda: el cine chapín si se ha hecho con recursos; porque si no, no se haría. Lo que pasa es que, en muchos casos, esos recursos han sido privados, voluntarios, obtenidos de forma pacífica y, seguramente, con dificultad. Sospecho que esta última parte es la que ha movido a los cineastas a buscar opciones, y que la más fácil ha sido la de acudir a la falacia de que la industria es nuestra y a la falacia de que se hace por los empleos que genera; y que con eso se han fabricado una moral blindspot que les permite recibir dinero ajeno, tomado por la fuerza, y usarlo para objetivos que algunos de los legítimos dueños de aquellos recursos no elegirían si tuvieran la libertad de elegir.

Lo siento, muchachos, pero esta ley no está bien. Es perversa y debe ser rechazada por los tributarios y por todos los que se opongan a la multiplicación de privilegios.


08
Feb 10

La verdadera naturaleza del contrabando

Eso que engañosamente se llama contrabando, no es más que el comercio voluntario y pacífico…luego de que el estado le impone aranceles con dos propósitos inmorales: el proteccionismo, y la redistribución política de la riqueza. Por eso es muy desatinado buscar la salud de las finanzas públicas por medio de un endurecimiento de las leyes y de la aplicación de estas para perseguir eso que llaman contrabando.

El comercio internacional no es más que el comercio entre personas (individuales, o jurídicas), y no no hay diferencia alguna entre dos personas comerciando entre la zona 1 y la zona 2 de la ciudad de Guatemala, o entre el municipio de Guatemala y el de Amatitlán, o entre el departamento de Escuintla y el de Santa Rosa. Tampoco la hay entre dos personas comerciando entre Guatemala y México, o Guatemala y cualquier país del mundo.

La diferencia -aparente- es artificial porque se basa en las fronteras, que son demarcaciones políticas. El comercio entre personas de Guatemala y México está regulado, controlado, prohibido, permitido y gravado, como no lo está el intercambio entre personas de San Marcos y de Petén, porque hay políticos que así lo disponen. Nada más. Si no fuera porque los políticos establecen regulaciones y gravámenes sobre el comercio entre personas de diferentes localizaciones políticas, el llamado contrabando no sería nada más, ni nada menos, que comercio o intercambio voluntario y pacífico. Como el que hay entre las personas de El Progreso y Quiché.

El contrabando, pues, no es un delito intrínsecamente inmoral o delicta mala in se, como se dice en la doctrina del Derecho. Es un delito sólo porque está prohibido por la ley positiva o delicta mala quia prohibita. El asesinato y el robo son delitos intrínsecamente inmorales porque violan derechos ajenos como el derecho a la vida y el derecho de propiedad; pero eso no ocurre con el contrabando qua intercambio.

El delito de contrabando existe, de forma artificial porque los políticos han dispuesto que las personas no pueden intercambiar bienes, a través de las fronteras, sin entregarle una porción de sus expectativas de ganancias a aquellos que controlan las fronteras. De hecho, el delito de contrabando tiene su origen en el despojo y en la expoliación que los que controlan las fronteras ejercen contra la propiedad de quienes intercambian pacífica y voluntariamente a través de ellas. Y encima los políticos disponen que, si las víctimas de la expoliación tratan de evitar ser despojados, incurren en delito.

Este es un caso típico en el que la legislación, en vez de proteger la vida, la propiedad y la libertad de las personas sirve para violar aquellos derechos y para convertir a los ciudadanos en súbditos. Por eso es que los aranceles son inmorales; y por eso es que es desatinado buscar la salud fiscal por medio de leyes más duras contra el intercambio voluntario y pacífico a través de las fronteras.