11
Feb 10

Dios y Erick Alvarez

La Biblia dice que acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Supuestamente, Dios creo los cielos y la tierra, hizo la luz, separó las aguas, hizo las plantas y los animales, hizo el sol, la luna y las estrellas, e hizo al hombre. Trabajó seis días y descansó un día.


Erick Alvarez, presidente de la Corte Suprema de Justicia, de Guatemala, se fue a Brasil a una reunión que no le correspondía, con dinero que no le correspondía y acompañado de su asistente…y después descansó cuatro días.

Erick Alvarez no sólo debería entregar cuentas; sino que debería entregar el cargo.

Esta entrada fue publicada en El Periódico.

11
Feb 10

Sigue discusión sobre privilegios para cineastas

El cuate, Byron Rabé, me mandó uno de los argumentos más insostenibles para defender la ley de privilegios para los cineastas, conocida como Ley de la Industria Cinematográfica y Audiovisual. Byron dice que como otros lo hacen, los chapines también deberíamos hacerlo.


Eso me recordó que, cuando yo era niño y trataba de justificar con igual argumento alguna tontera que había hecho, diciendo que mi hermano había empezado, o que mi hermano lo había hecho también, mi padre preguntaba: Y si tu hermano se tira de cabeza a un pozo, ¿tú te tiras también?

Byron mandó una lista de países sudamericanos que tienen leyes, institutos y agencias al servicio de los cineastas y destaca que el único país que no tiene una ley de esas es Paraguay. Y añade que los Estados que han identificado la importancia del cine para el conocimiento y desarrollo de la cultura y para promover el empleo y la inversión, cuentan con políticas que estimulan esta creciente industria y eso me recordó que uno de los estados que más y mejor entendió la importancia del papel del cine fue el estado Nazi, de Hitler.

Byron lamenta que es posible que en esta discusión no se haya proporcionado de manera objetiva toda la información sobre la propuesta y su intencionalidad y, evidentemente por las confusiones y malas interpretaciones será necesario revisar y divulgar de manera efectiva y objetiva lo que realmente se pretende. Empero, en lo que al eje de mi argumentación concierne, no hay confusión alguna: la ley en cuestión busca tomar dinero ajeno por la fuerza y redistribuirlo políticamente. Quienes la promueven tienen un interés específico -lucrativo, o no- y desean que otros se los financien. Y esos otros, son los tributarios. Entiendo que esto es un abuso porque estoy seguro de que no a todos los tributarios nos interesa financiar películas (y tenemos otras prioridades); y porque los cineastas están usando la fuerza de la ley para obtener recursos, en vez de buscarlos de forma pacífica y voluntaria.

Suena feo, claro; pero no importa cómo disfracen la cosa, lo cierto es que aunque la mona se vista de seda, mona es y mona se queda.

09
Feb 10

Comentarios sobre ley de cine

Tres lectores comentaron mis entradas sobre la Ley de la Industria Cinematográfica y Audiovisual que, según yo, es un caso ejemplar que ilustra por qué es que Federico Bastiat dijo que El estado es la gran ficción por medio de la cual todo el mundo trata de vivir a expensas de todo el mundo.

Las entradas son:

1. Los gorrones tendrán que doblar la cerviz; y

2. Más gorrones al ataque.

El destacado Giacomo Buonafina, cuyo trabajo en teatro y cine respeto, dice que en ningún momento se piensa utlilizar “su” dinero para hacer cine, de hecho el arte en Guatemala se ha hecho en los últimos 20 años de iniciativa privada, de la iniciativa de los artistas y productores guatemaltecos por hacer arte y no esperar que nadie nos regale ni un solo centavo… Creo que antes de hacer semejantes comentarios que solo demuestran ignorancia y falta de interés por comprender la verdadera situación, solo levantan la mano para criticar sin saber de que están hablando.

Cuando Buonafina dice su dinero, creo que se refiere a mi dinero -y por extensión al de los tributarios- porque en la entrada que origina su respuesta lo que argumento es que los promotores de la ley y sus beneficiarios lo que quieren es que se destine dinero de los impuestos para pagar su afición al cine. Buonafina dice que soy ignorante y que ellos no piden que se les regale nada; pero lo cierto es que la ley en cuestión, en su artículo 16, dice que el Instituto Nacional del Audiovisual y la Cinematografía tendrá una asignación del Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado. Y usted ya sabe, ¡por supuesto!, que esa plata sale del bolsillo de los tributarios.

Usted sabe que el estado tomaría su dinero y mi dinero, y lo redistribuiría políticamente para que los cineastas tengan un Instituto que se ocupe, entre otras cosas, de incentivar y promover la producción, distribución, exhibición, preservación, y difusión de las obras de quienes resulten privilegiados con el patrocinio del Instituto, y con el dinero de los tributarios destinado al Instituto. El Instituto también promovería el desarrollo de infraestructura para que los cineastas puedan hacer cine; y estimularía la calidad y la diversidad del cine que hagan los cineastas. Vea el artículo 5 de la ley en cuestión y verá todo lo que el Instituto haría por los cineastas. Vea el artículo 20 y verá que el Fondo del Audiovisual y de la Cinematografía contaría con 0.025% del Presupuesto del Estado (¿Millones de Q?) para contribuir con la producción, difusión, distribución y comercialización del cine que hagan los cineastas.

Lo haría con dinero de los tributarios; y ese dinero no se usará para centros de salud, ni para escuelas, ni para policías, ni para tribunales. Se usaría para que los cineastas puedan hacer cine. No me crea a mí, ni le crea a Buonafina, por favor lea el proyecto de ley. Buonafina dice que el dinero de los tributarios no sería usado para hacer cine; pero la ley dice otra cosa. Buonafina dice que no piden que les regalen dinero; pero la ley facultaría al estado para que tome el dinero de los contribuyentes y para que luego se lo redistribuya a los cineastas.

Buonafina dice que lo que queremos más bien es llegar a un acuerdo donde todas las partes involucradas estén contentas y que podamos proteger y regular una industria que genera muchos empleos ya en estos momentos y que cada día son más. ¿Se dará cuenta de que no hay acuerdo posible; porque una vez sea apoyada la ley, los tributarios serán expoliados sin más? ¿Se dará cuenta de que con esa ley, a los tributarios no les quedará más opción que pagar la afición de los cineastas? ¿Se dará cuenta de que proteger una industria en particular es crear un privilegio? ¿De veras cree que el estado debería proteger industrias? ¿Qué piensan los cineastas acerca de la protección de industrias, que es lo mismo que proteger los intereses de los industriales y propietarios de esas industrias’

Buonafina dice más y sale con lo de los empleos, pero ese es el mismo argumento que usan otros industriales protegidos, y ya nadie se traga ese cuento. Al final, la protección a la industria del cine, es el aseguramiento de las ganancias para los industriales del cine, sin riesgo, sin mayor esfuerzo y a costa de los tributarios.

El lector, Alberto Jiménez, también comentó una de las entradas sobre la Ley de la Industria Cinematográfica y Audiovisual. Jiménez asegura que no se trata de una ley de producción sino de fomento de la industria cinematográfica; pero eso no es cierto. Si Jimenez lee la ley va a darse cuenta de que con claridad dice que el Idecine se ocupará de incentivar y promover la producción, distribución, exhibición, preservación, y difusión del cine que hagan los beneficiados por la ley. Y a ver, ¿qué parte de incentivar, promover y producir, no se lee claro? La ley dice que el Facine servirá para otorgar contribuciones para la producción de obras audiovisuales y cinematográficas guatemaltecas. ¿A quién quiere engañar Jiménez? Y por último, ¿qué sentido tendría fomentar el cine chapín si no se produce cine chapín?

Jiménez se queja de que me opongo a que los tributarios (que él llama contribuyentes) aporten para que los cineastas chapines puedan dedicarse a lo que les gusta. Y yo reitero que sí. Yo no me opondría si eso que el llama aportaciones fueran pacíficas y voluntarias; pero lo que sí me molesta es que sean forzadas. Me molesta que los cineastas usen a sus agentes y a la fuerza que les da la ley, para extraer aportaciones de parte de los tributarios.

Jiménez asegura que descalifico el trabajo de los profesionales; pero busco y busco en mis textos originales y no encuentro nada como descalificaciones contra el trabajo de los cineastas chapines. Lo que sí digo es que los promotores de esta ley son gorrones porque, como dice el amansaburros, gorrones son los que comen, viven o se divierten a costa ajena. Cuando yo estaba en secundaria, por ejemplo, había compañeros que fumaban Alas y Delta (dos marcas populares de cigarrillos, en aquella época); y el humor chapín interpretaba que fumaban Alas costillas de otros; o Delta-baco de otros. Es evidente que eran gorrones.

Y no sigo con Jiménez porque sus argumentos son muy superficiales y falaces.

Finalmente alguien que firma como Teatristas chapines dice que nuestra industria cinematográfica se ha hecho sin recursos; y aquí hay dos falacias muy evidentes.

Primera: no hay tal cosa como nuestra industria cinematográfica, así como no hay nada como nuestra industria azucarera. La industria azucarera es de los dueños de los ingenios y yo nunca, nunca, nunca, he recibido dividendos de ingenio alguno. Si yo fuera accionista de algún ingenio podría decir nuestro ingenio y nuestra industria; pero no hay tales. Yo nunca, nunca, nunca he recibido dinero alguno por película alguna, ni premio alguno por película alguna. Si yo tuviera acciones de alguna productora de cine podría decir, con propiedad, que tengo parte en nuestra industria del cine; pero no hay tales. La industria cinematográfica, pues, es de los que hacen cine; y es un argumento falaz suponer que porque los cineastas chapines son guatemaltecos, lo que hacen es nuestro. No ganamos, ni perdemos un partido de fútbol; quienes lo ganan, o lo pierden -propiamente- son los de la selección.

Aunque estas formas colectivistas de expresarse están justificadas en el discurso metafórico y como instrumentos para ahorrar palabras, hay que tener precaución de no utilizarlas cuando se tenga la intención de explicar algo que sucede en el mundo.

Segunda: el cine chapín si se ha hecho con recursos; porque si no, no se haría. Lo que pasa es que, en muchos casos, esos recursos han sido privados, voluntarios, obtenidos de forma pacífica y, seguramente, con dificultad. Sospecho que esta última parte es la que ha movido a los cineastas a buscar opciones, y que la más fácil ha sido la de acudir a la falacia de que la industria es nuestra y a la falacia de que se hace por los empleos que genera; y que con eso se han fabricado una moral blindspot que les permite recibir dinero ajeno, tomado por la fuerza, y usarlo para objetivos que algunos de los legítimos dueños de aquellos recursos no elegirían si tuvieran la libertad de elegir.

Lo siento, muchachos, pero esta ley no está bien. Es perversa y debe ser rechazada por los tributarios y por todos los que se opongan a la multiplicación de privilegios.


08
Feb 10

La verdadera naturaleza del contrabando

Eso que engañosamente se llama contrabando, no es más que el comercio voluntario y pacífico…luego de que el estado le impone aranceles con dos propósitos inmorales: el proteccionismo, y la redistribución política de la riqueza. Por eso es muy desatinado buscar la salud de las finanzas públicas por medio de un endurecimiento de las leyes y de la aplicación de estas para perseguir eso que llaman contrabando.

El comercio internacional no es más que el comercio entre personas (individuales, o jurídicas), y no no hay diferencia alguna entre dos personas comerciando entre la zona 1 y la zona 2 de la ciudad de Guatemala, o entre el municipio de Guatemala y el de Amatitlán, o entre el departamento de Escuintla y el de Santa Rosa. Tampoco la hay entre dos personas comerciando entre Guatemala y México, o Guatemala y cualquier país del mundo.

La diferencia -aparente- es artificial porque se basa en las fronteras, que son demarcaciones políticas. El comercio entre personas de Guatemala y México está regulado, controlado, prohibido, permitido y gravado, como no lo está el intercambio entre personas de San Marcos y de Petén, porque hay políticos que así lo disponen. Nada más. Si no fuera porque los políticos establecen regulaciones y gravámenes sobre el comercio entre personas de diferentes localizaciones políticas, el llamado contrabando no sería nada más, ni nada menos, que comercio o intercambio voluntario y pacífico. Como el que hay entre las personas de El Progreso y Quiché.

El contrabando, pues, no es un delito intrínsecamente inmoral o delicta mala in se, como se dice en la doctrina del Derecho. Es un delito sólo porque está prohibido por la ley positiva o delicta mala quia prohibita. El asesinato y el robo son delitos intrínsecamente inmorales porque violan derechos ajenos como el derecho a la vida y el derecho de propiedad; pero eso no ocurre con el contrabando qua intercambio.

El delito de contrabando existe, de forma artificial porque los políticos han dispuesto que las personas no pueden intercambiar bienes, a través de las fronteras, sin entregarle una porción de sus expectativas de ganancias a aquellos que controlan las fronteras. De hecho, el delito de contrabando tiene su origen en el despojo y en la expoliación que los que controlan las fronteras ejercen contra la propiedad de quienes intercambian pacífica y voluntariamente a través de ellas. Y encima los políticos disponen que, si las víctimas de la expoliación tratan de evitar ser despojados, incurren en delito.

Este es un caso típico en el que la legislación, en vez de proteger la vida, la propiedad y la libertad de las personas sirve para violar aquellos derechos y para convertir a los ciudadanos en súbditos. Por eso es que los aranceles son inmorales; y por eso es que es desatinado buscar la salud fiscal por medio de leyes más duras contra el intercambio voluntario y pacífico a través de las fronteras.


08
Feb 10

Los gorrones tendrán que doblar la cerviz

El grupo de interés que promueve que los tributarios paguen su afición a la producción cinematográfica -con la idea falaz de que la industria del cine es muy importante y que por lo tanto el estado debería financiarla- es el mismo grupo que está atrayendo la regulación y la intervención estatal en la actividad fílmica que, hasta ahora, ha sido independiente del poder gubernamental.

La ley que les otorgaría el privilegio de vivir a costillas de otros, a los cineastas, es la misma normativa que los obligaría a registrar sus obras, antes de empezarlas. Es la misma ley que -¡a petición de los que serán afectados!- le abre la puerta a la censura y a la intervención arbitraria de los políticos en al industria cinematográfica.
Pero eso tiene su lógica, aunque sea en un sentido torcido. Si los cineastas van a recibir dinero ajeno tomado por la fuerza, gracias a la generosidad de los políticos; pues tendrán que aceptar la intervención política en sus actividades. De una forma perversa es un quid pro quo que tiene sentido.
¡Por supuesto que a mí me repugna la idea de censura!, como me causa repulsión la idea de que las películas que un cineasta vaya a producir tengan que ser inscritas en algún tipo de registro estatal; pero, como el que paga pide las canciones, si los cineastas van a vivir del dinero de los impuestos asignado políticamente, deberían resignarse a que tendrán que atenerse a lo que les exija el que parte y reparte.
Por eso creo que es muy mala idea esto de la Ley de la Industria Cinematográfica y Audiovisual. Primero porque perpetúa el sistema de privilegios en el cual unos viven a costillas de otros; y en segundo lugar porque abre la puerta para la intervención estatal en una industria que, hasta ahora ha sido independiente, y le abre la puerta para que el estado niñera ejercite sus facultades de censura.

03
Feb 10

¿Quién se está enriqueciendo con estos negocios?

Hoy leemos que el Fondo de Conservación Vial pagó Q132.4 millones por la reparación defectuosa de varias carreteras en Petén. ¿Se acuerda, usted, de las magdalenas que regalaron Alvaro San Nicolás Colom y Sandra Evita Torres durante la Navidad? Pues ahí está que las hizo una empresa fantasma, escriturada por el abogado que defiende a Alfonso Portillo. Claro que a un notario no se le puede acusar de nada que hagan sus clientes; pero es curioso como ciertos nombres aparecen por ahí.
Mientras tanto, el programa político Mi familia progresa sigue al amparo de la oscuridad y el encubrimiento; y la educación estatal sigue siendo una farsa. ¿Y la ley contra el enriquecimiento ilícito? Engavetada.
¡Por estas y otras cosas más…es importante elegir un Fiscal General que no sea lacayo de Los Colom!
La foto de la caja de magdalenas es de Prensa Libre. Esta entrada fue publicada en Siglo Veintiuno.

03
Feb 10

Mi cantina progresa

De mi cuate Manuel, recibí la siguiente historia que vale la pena compartir y comentar:


“Ayer almorcé en Chichicastenango, en la imponente nación Quiché, con una familia de ladinos que ha vivido allí por muchas generaciones. Ellos alojan en su casa a médicos y odontologos que hacen sus practicas o ejercen por aquella región. En algun momento de la platica surgió el tema del programa de gobierno: Mi Familia Progresa.

Si vieras Manuel, a la par de donde les están dando los 300 Quetzales montan cantinas y los inditos se matan el pisto allí, eso no lo saben los de la capital. Alli es donde se van tus impuestos.

En el almuerzo estaba una Doctora que autoriza que las familias necesitadas reciban la ayuda gubernamental. Si vieras, cuando vienen acá los doctores vienen con ideas socialistas. Pero al mes ya no piensan igual me decía la misma señora relatandome como estos doctores son amenazados por esas familias si no les autorizan recibir los Q300. A veces los pagos se atrasan 2 meses y les toca Q600 de un solo, todo se lo chupan en una sentada.

Me parece espeluznante los terribles efectos que pueden tener las políticas gubernamentales de regalar el dinero ajeno. Dinero que por cierto fue arrebatado coercitivamente de actividades productivas.

Mas allá del debate de los impuestos voy a darle el beneficio de la duda a quienes dirigen este programa en el gobierno de Álvaro Colóm, y como se que no nos devolverán ese pisto, los invito a que re consideren el programa ya que a quienes están dañando mas no es a los contribuyentes. Los mas fregados son estas familias que ahora adicional a la pobreza y la desnutrición de sus hijos tendrán que lidiar con el alcoholismo de sus padres de familia.

Uno se esfuerza por educar a sus hijos, pero estan creando un montón de gente que ahora solo pone la mano para recibir y si no recibe te insultan y atacan, terminó la señora”.


Leída la historia que escribió Manuel, yo no juzgo en qué se gasta la gente el dinero que recibe, ni creo que todos se gasten la plata en chupe; pero no deja de ser muy interesante e ilustrativo el ejemplo que nos comparte mi cuate. Primero, porque contrasta con el hecho de que hace varios meses -y ahora no recuerdo dónde- leí que la mayor parte del dinero que recibe la gente por concepto de remesas lo gasta en educación. Eso me sorprendió porque yo creía que se lo gastaban en hacer casas de tres pisos llenas de azulejos y balaustradas. El hecho es que, de todas formas, es bueno que la gente invierta ese dinero, que mandan sus seres queridos con el sudor de su frente, en educación, o en vivienda.

Esto contrasta con el uso que se le da al dinero ajeno regalado: ese se gasta en guaro; pero no en guaro por placer como si compraran una botella de Zacapa para compartir con los cuates luego de un día de éxitos; sino guaro para embrutecerse. Y claro que la gente tiene derecho a gastar el dinero que le dan en lo que le de la gana; pero el contraste no deja de ser interesante. Interesante, además, porque el dinero se los está dando la administración (o el gobierno, si usted todavía quiere llamarlo así).

La segunda razón por la que es valioso explorar la historia que nos cuenta Manuel es porque la gente se pone violenta si no les dan sus Q300. La gente ya empieza a creer que tiene derecho a sus Q300 y que si no se los dan, tiene derecho a exigirlos por la fuerza. Es evidente que los Q300 no causan el alcoholismo, y que este fenómeno seguirá ocurriendo con, o sin los Q300; pero, por si hacía falta, se confirma que la miseria y los problemas que vienen con ella no se resuelven repartiendo pescados, sino enseñando a pescar.

El problema de la miseria no se compone redistribuyendo la riqueza, sino creando más, más, y más riqueza. Los pobres no van a dejar de ser pobres si se les regalan Q300, o Q900 al mes; sino cuando puedan tener empleos dignos, o cuando puedan poner empresas productivas. Y eso sólo se consigue cuando hay ahorros y capital acumulados.

Al final de cuentas, el programa político conocido como Mi familia progresa, manejado en el secreto más oscuro por Los Colom, seguramente está haciendo más daño que el que creíamos. Y la pregunta es: ¿Les importa eso a Alvaro y a Sandra?

La foto también es por mi cuate Manuel.

01
Feb 10

La educación estatal y el reino de la farsa

El Ministerio de Educación de la administración de Los Colom quiere sustituir las refacciones escolares, por desayunos; pero…la semana pasada nos enteramos de que la administración no ha cumplido con entregar los insumos y útiles escolares que los estudiantes y maestros necesitan para cumplir con sus tareas y su misión. Los libros no llegarán, a todas las escuelas, antes de marzo. ¡Antes de marzo! En 2009 los materiales llegaron tan tarde, que los padres de familia terminaron comprándolos para que sus hijos no perdieran el tiempo y pudieran estudiar. Las aulas están llenas de niños, pero no hay papel ni lápices. En algunas escuelas, los niños tienen que usar los cuadernos del año pasado.


Aparte de aquello, en muchas escuelas hay problemas con la infraestructura y el mobiliario. Los baños no funcionan y no hay pupitres.

Profesores de Chimaltenango abogaron para que el dinero de la refacción escolar sea depositado puntualmente, ya que en años anteriores se tardaron hasta dos meses en entregarlo y los docentes se ven en aprietos para alimentar a los niños.

¡Todo es una gran farsa en la educación estatal! No hay baños, no ha pupitres, no hay cuadernos, ni lápices, ni libros, ni nada. La refacción llega tarde, mal y nunca; y ¿qué quiere hacer la administración? Quiere dar desayunos. Yo diría que mejor den refacción puntual. Yo diría que mejor cumplan lo que prometen y que no creen expectativas entre la gente más vulnerable. Si no pueden con una galleta y una taza de atol, ¿para qué se van a meter a desayunos? ¿Quién se va a enriquecer con el proyecto de los desayunos?

07
Ene 10

El extorsionista y la sanción de la víctima

Si no me das Q450, tomaré tu casa y tu carro, mataré a tu perro y quién sabe si hasta disponga privarte de tu libertad; así le dijo el extorsionista a la víctima que, aterrorizada fue a conseguir la plata. Cuando llegó con los Q450, el extorsionista le dijo: pensándolo bien, los conseguiste muy rápido y seguramente tienes más. Dejémoslo en Q900 y te vas tranquilo. La víctima dobló la cerviz y corrió a traer más plata.

Esta es la historia de la extorsión a la que, la administración de Los Colom, somete a las empresas telefónicas: Primero era que si no le daban Q450 millones en bonos de solidaridad; los iban a clavar con impuestos; pero ahora, al ver que las víctimas colaboran, la exigencia de bonos ha subido a cerca de Q900 millones.
…y cuando a usted le toque ser extorsionado así, ¿cómo va a reaccionar?

04
Ene 10

Más gorrones al ataque

Ya lo dijo Federico Bastiat: El estado es la gran ficción por medio de la cual todo el mundo trata de vivir a expensas de todo el mundo. Esta es la historia, pues, de un grupo de personas que pretende hacer fama y fortuna en el negocio del cine; y -para ello- quiere que otros (o sea, usted) inviertan por la fuerza en sus planes y proyectos sin que, en momento alguno, usted tenga la oportunidad de decir si quiere hacerlo, o en qué condiciones quiere hacerlo. Es la historia de unos que quieren que usted les financie su negocio o su hobby, aunque no comparta con ellos sus principios y sus valores (por buenos, o malos que sean). Es la historia de unos que no dudan en usar su influencia política para que, por medio de la fuerza de la ley, el dinero que usted usaría para perseguir sus propios fines de usted, sea políticamente reasignado para que sirva a sus propios fines de ellos.

Esta es la historia de un grupo de interés que ha propuesto crear un instituto nacional de cinematografía, cuya ley ya tiene dictamen favorable en el Congreso de la República, y por medio del cual, los promotores tendrían acceso a 0.025% del presupuesto del estado. Ya vienen con la historia de que como otros lo hacen, nosotros deberíamos hacerlo también; y con la historia de la necesidad chauvinista de un cine nacional.
Allá usted si se los cree; pero lo cierto es lo siguiente: ellos quieren dedicarse a algo, y como no pueden conseguir financiamiento de forma pacífica y voluntaria han acudido a los políticos para que, usando la fuerza que les da la ley, vayan y les saquen plata a los tributarios.
Por cierto que otros grupos de artistas también quieren apoyo presupuestario para sus actividades.