10
Abr 20

No habrá conejo, ni huevos escondidos

Este domingo que viene, cuando en casa celebramos la pascua o Easter no habrá conejo de chocolate, ni huevos escondidos.

Venus, Isthar o Easter brilla sobre la ciudad de Guatemala.

La del domingo es una de mis fiestas favoritas porque celebra la fertilidad y la vida, de ahí que su símbolo sea un conejo; y porque festeja -con el arribo de la primavera- el fin de las noches largas, de ahí los colores propios de esta fiesta que son los del amanecer. No importa que no haya conejo, ni huevos; porque lo que de verdad importa, ¡siempre!, es celebrar la vida (aunque sea en forma virtual) con las personas que amamos y admiramos.  Lo que siempre importa es celebrarla con quienes están vivos para acompañarnos. Y lo que menos importa son los medios.

Eso sí, durante la temporada habrá miel de garbanzos (al estilo de la costa sur) y dulce de garbanzos (al estilo de mi tía abuela La Mamita y mi tío Rony).  Este año no habrá pan de la costa; pero, ¿qué importa si podemos compartir lo que hay? Qué importa, si guardamos la alegría de cuando sí lo ha habido, y la esperanza de que el año entrante lo remojaremos en la miel de garbanzos.

En casa, hoy almorzaremos bacalao con la receta de mi madre, de mi abuela y de mi bisabuela.  Y agradeceremos las manos y el emprendimiento de todos los que han hecho posible que cocinemos y comamos ese plato tradicional.  Gracias a los que lo pescaron, lo salaron y lo trajeron desde el otro lado del océano. Gracias a los que cultivaron los olivos y cortaron las aceitunas e hicieron el aceite.  A los que cultivaron los tomates, las alcaparras, las cebollas y los ajos, y a los que los trajeron desde lejos con la ilusión de venderlos.

Y en medio de los buenos momentos, nos detendremos para dedicarles nuestro compromiso a los que han perdido sus trabajos, o sus negocios.  A quienes han perdido seres queridos y no han podido despedirse apropiadamente de ellos. A quienes nunca han tenido conejo y a quienes no podrán poner pescado en su mesa.  Nuestro compromiso de defender la libertad y la razón. L´chaim.

Columna publicada en elPeriódico.


09
Abr 20

¡Miel de garbanzos!, esta es la temporada

Aún confinados tratamos de mantener las tradiciones en casa; y una de ellas es la preparación de miel de garbanzos al estilo de la costa sur.

Miel de garbanzos al estilo de la costa sur.

Este dulce antiguo, en la costa se hace con panela y frutas (aunque esta año dispusimos no ponerle frutas y usar panela oscura para hacer la versión más roots de este postre) y la mejor forma de comerla con pan remojado; pero no cualquier pan, sino las tortas de yemas, o las tortas de queso que también son tradicionales en esta temporada. Te recomiendo las de Pan Victorias.

Ayer fue el día de preparación de este postre delicioso que disfrutamos mucho.  Es un postre elaborado porque hay que pelar los garbanzos de uno en uno para procurar que su forma de cabeza de pollito permanezca intacta (de ahí su nombre en inglés: chickpeas). Y luego hay que dejarlos caer en la panela hirviendo con canela para que calen.

Hoy fueron parte del desayuno y nos alegrarán durante varios días en compañía de otras delicias propias del equinoccio de primavera y la pascua o easter que celebramos en casa con las tradiciones familiares; tradiciones que siempre involucran comida.


07
Abr 20

Tarde espectacular gracias a la Luna, el volcán y el atardecer

Espectacular fue el atardecer de hoy, coronado con una Luna rosada cortesía de su perigeo. Temprano, en el levante, pudo verse la Luna enorme, con su color característico de temporada y en ella al célebre conejo que la adorna.

El conejo en la Luna sobre la ciudad de Guatemala.

Ya lo he contado antes; pero según un mito del pueblo de Chiconamel, del norte de Veracruz, un dios ocasionó un diluvio universal; y un hombre y su familia se salvaron contra la voluntad de aquel monstruo porque se escondieron en un cajón, siguiendo el consejo que les dio un conejo.  El dios que había ocasionado el diluvio se enteró de los sobrevivientes cuando estos encendieron fuego para asar pescados; y de acuerdo con el relato nahua, el conejo fue castigado por salvar a los hombres y fue condenado a alumbrarlos transformado en la Luna.  Esto lo leí en Imágenes de la mitología maya, por Oswaldo Chincihlla.

Lo encantador de esta tarde comenzó con un ocaso encendido junto a los volcanes de Agua, de Fuego y Acatenango que hacia días que no se dejaban ver, debido a la bruma, cuando el sol se ocultaba.

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Luego el Volcán de Fuego (junto al volcán Acatenango con sus dos picos característicos) nos regaló un par de bocanadas de cenizas que contrastaron muy bien con los colores del cielo.

Actividad del Volcán de Fuego, junto a la ciudad de Guatemala.

L´chaim.


06
Abr 20

Gobernantes y zopilotes

Ajaw o señor, gobernante, rey era el  título más importante de los reyes mayas y fue representado por un perfil humano con un punto negro en la mejilla y una banda amarrada sobre la frente. Además de esta variante podemos encontrar cabezas de zopilote sustituyendo el perfil humano. ¿Te sorprende?

El dibujo es por Mark van Stone, Museo Popol Vuh.

A mí no.  No me sorprende. Los zopilotes son las aves carroñeras por excelencia; y si algo nos ha enseñado la pandemia del coronavirus o virus chino es que muchísimos gobernantes (y tomemos como gobernantes a quienes tienen el poder en cualquiera de los organismos del estado) no dudan en actuar como aves de rapiña en medio de la calamidad. Van 500 millones para sindicalistas del estado, 26 millones para el Congreso, millón y medio para el Parlacen y cinco millones para los ex constituyentes.

Zopilotes, foto por Raúl Contreras.

En Guatemala, los que tienen el poder -en todos los niveles- han aprovechado para abusar de sus facultades, desde el alcaldito que invade propiedad privada para imponerse; hasta los diputados que nos están recetado inflación, endeudamiento y pobreza a todos; hasta el Presidente que dispone quienes pueden ganarse la vida y quienes no, o puede imponer otras prohibiciones sin tener facultad constitucional alguna para hacerlo.


05
Abr 20

La plaga de Milán

¡Chispas!, como dejé de leer los Harvard Classics -por andar con la cabeza en otras cosas- se me pasó que el lunes pasado era el día de leer acerca de la plaga de Milán (1630), en I promessi sposi o Los novios, de Alessandro Manzoni.

Sospecho que dentro de unos lustros nos pasará algo así como lo que cuenta Manzoni:

I promessi sposi, Harvard Classics, Vol. 21.

De los muchos relatos contemporáneos, no hay uno que sea suficiente por sí solo para transmitir una idea distinta y conectada del mismo; como tal vez no haya uno que no nos brinde ayuda para formar esa ideaEn todos, sin exceptuar el de Ripamonti [Josephi Ripamontii] que excede considerablemente a todos los demás, tanto en copiosidad como en su selección de hechos, y aún más en su método de verlos, se omiten hechos esenciales que se registran en otros; en cada uno hay errores de importancia material, que pueden detectarse y rectificarse con la ayuda de algún otro, o de los pocos actos impresos o manuscritos de autoridad pública que aún permanecen; y a menudo podemos descubrir en una, esas causas, cuyos efectos se encontraron parcialmente desarrollados en otra. En general, también prevaleció una extraña confusión de tiempos y cosas, y un perpetuo vagabundeo hacia atrás y hacia adelante, como si fuera al azar, sin diseño, especial o general.

Me pregunto, ¿cómo se enterarán nuestros nietos y bisnietos del virus chino? ¿Cuáles serán sus fuentes? ¿Qué sabrán del rol del régimen de Pekin y el de los socialistas y comunistas españoles durante la pandemia? ¿Qué versiones leerán de lo que ocurrió en México, Nicaragua, Venezuela y Cuba? ¿Y en Guatemala? ¿Leerán? Es natural que las fuentes sean diversas y que unas pongan énfasis en tal, o cual detalle; pero, las generaciones que nos sucedan, ¿se esforzarán por entender qué ocurrió y por qué?

¿A qué viene esto? A que en estos días de recogimiento, por decir algo, dispuse leer lo que toque de The Harvard Classics, de acuerdo con su guía de lectura Fifteen Minutes a Day.  Dicha guía le permite, al lector viajar por las mentes y los escritos de algunos de los más fascinantes pensadores de todos los tiempos…y algunos no tan fascinantes.

El editor, Charles W. Eliot, que fue presidente de la Harvard University, más de una vez dijo en público que, en su opinión, un estante de cinco pies, podría contener suficientes libros para permitir un buen sustituto para una educación liberal, a cualquiera que los leería con devoción, incluso si sólo dispusiera de quince minutos al día para leer.  En fin, The Five-Foot Shelf of Books fue uno de los regalos que mi abuela, Frances, me regaló cuando me gradué de bachillerato en 1979.  De cuando en cuando acudo a la colección para consultas en casa; pero hoy decidí leer las lecturas asignadas cada día durante el distanciamiento social, para leer temas distintos a los que suelen ocupar mis momentos de lectura por trabajo y por placer, que al final resultan ser lo mismo.


04
Abr 20

¡Fiambre en abril!

Al comenzar las festividades del equinoccio de primavera, que suelen ser cercanas a la fiesta de la pascua, en casa comemos fiambre. Y ahora te cuento por qué.

Hoy almorzamos fiambre.

En la casa de mis padres era tradición que el primer día que almorzábamos en la playa, ese almuerzo era de fiambre. La idea era comer algo frío y que no hubiera que cocinar luego de desempacar y de instalarnos.  Para que eso fuera posible, mi madre congelaba el fiambre de noviembre y eso es lo que hacemos en mi casa.

El fiambre celebra la vida y nos une con las generaciones que nos han precedido.

La vida -sobre todo en tiempos de incertidumbre- se celebra con los frutos de la cosecha, con la abundancia, en compañía de las personas que uno ama y respeta (en cuarentena), en el recuerdo de los que ya no están y en recuerdo de las tradiciones que nos unen con las generaciones que nos han precedido y han superado calamidades.

Amo esa combinación cuidadosa de carnes, embutidos y verduras.

L´chaim.

 


04
Abr 20

Panajachel, aguacates y cebollas en los Maudslay

“A Glimpse at Guatemala”, Ann y Percival Maudslay.

Aah, en otros tiempos, hoy hubiera amanecido en Panajachel para pasar allá el resto de la temporada, gracias a mi tía Adelita, por supuesto. Con respecto a aquella población, sus aguacates y sus cebollas, los Maudslay escribieron:

Los aguacates, o peras cocodrilo, que se cultivan aquí son célebres en toda la República, la delicadeza cremosa de su pulpa está más allá de mis poderes de descripción; y solo puedo decir que me sentí  en la tierra de la familia suiza Robinson, cuando encontré una ensalada deliciosa con un aderezo de mayonesa perfecto, ligeramente aromatizado con pistachos mezclados con aquella fruta en forma de pera, que cuelga de las ramas de árboles de buen tamaño. Sin embargo, para el indio, la principal gloria de Panajachel no son sus aguacates, sino sus cebollas, que crecen en una exuberante profusión, y que lleva en cajas a todos los mercados de los Altos.

Oh, si; oh, si. Los aguacates y las cebollas de Pana son célebres, y casi puedo decir que, mi primer recuerdo de aguacates es comiendo uno, en la Casa Contenta, acompañado por mi padre un día que cayó por allá cuando yo pasaba una temporada con mi bisabuela, Adela de Morales, y tenía unos 6 años de edad.

¿Te diste cuenta de algo? Los británicos de fin del siglo XIX conocían a los aguacates como alligator-pears. Nombre que data desde los años 1600 y que posiblemente tiene que ver con la forma de pera de la fruta y con una mala pronunciación de la palabra aguacate.  Vaya uno a saber.

Antecedentes de esta serie de entradas

Hace como cinco años me dieron ganas de compartir las fotos de A Glimpse at Guatemala(1899); un libro publicado por Ann Carey Maudslay y Alfred Percival Maudslay, viajeros británicos que estuvieron en Guatemala en tiempos de Naná Camota.  Había dejado a un lado el proyecto que voy a retomar en estos días propicios para priorizar y valorar no sólo lo que tenemos, sino a quiénes tenemos.


04
Abr 20

Adiós a Luis Eduardo Aute

Tengo un CD de Luis Eduardo Aute, y creo que es porque cuando escuché Hemingway delira me gustó mucho.  En ese CD también me gustan Alevosía e Imán de mujer. Me encanta ese verso que dice: Hoy tengo un día de esos en que mandaría todo a hacer puñetas. 

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Luego tengo uno de homenaje a Aute, que se titula ¡Mira que eres canalla, Aute! en el que están Rosas en el mar, con Tam Tam Go! y Me va la vida en ello, con Silvio Rodríguez. Me encanta esos versos que dicen:

Cierto que huí de los fastos y los oropeles
Y que jamas puse en venta ninguna quimera
Siempre evite ser un súbdito de los laureles
Porque vivir era un vertigo y no una carrera.

Por cierto que hasta hoy conocí la versión original de esta canción bellísima.

La verdad, me gusta mucho cuando aparecen canciones suyas en mi playlist y lamento su muerte.


03
Abr 20

Cuarentena, aislamiento, distanciamiento social

La primera vez que escuché el término cuarentena fue cuando la tripulación del Apolo 11 amarizó y fue rescatada para luego ir a cuarentena; mi papá me explicó que aquel era un período en el que las personas tenían que estar aisladas para asegurar su salud y evitar contaminaciones eventuales. La palabra tiene su origen en el siglo XIV durante la peste negra; pero la separación o aislamiento por amenazas a la salud es una práctica antiquísima.

Tose como Batman.

El distanciamiento social, al contrario, es un concepto del que obtuve conciencia exactamente el lunes 16 de marzo en el contexto de la práctica de guardar una distancia (de 1.8 metros) con otras personas para disminuir el contagio de la Covid-19 o enfermedad china.  A pesar de que es lo que uno hace cuando tiene gripe y dice: No te doy la mano porque ando griposo. El distanciamiento social no tiene consecuencias económicas, ni emocionales.  Es una buena práctica para el bienestar propio.

De las consecuencias del aislamiento, que se refiere a estar separado de otras personas, igualmente para evitar contagios, no adquirí conciencia hasta en estos días. El aislamiento empieza por causar daños emocionales porque implica separación de seres queridos, en momentos de mucha necesidad anímica y eso dispara los niveles de ansiedad, peor si hay amenazas económicas.

Por lo tanto, la cuarentena, que trae consigo el aislamiento, tiene efectos emocionales y económicos.  Separa a las personas de sus seres queridos y les impide velar apropiadamente por sus necesidades económicas.  Por esas razones eleva los niveles de ansiedad, angustia, miedo y vulnerabilidad.

De ahí que sea útil distinguir las tres prácticas y -desde un punto de vista económico y de salud mental- sea menester ponerle atención a la cuarentena y al aislamiento, que podrían requerir atención profesional.  Mientras tanto te recomiendo dos recursos que que puedes googlear: Este vídeo, https://youtu.be/7klvBZNkNKc porque mi padre decía lo de la cama; y https://bit.ly/3aCFK0q porque Ed Locke y Ellen Kenner dan muy buenas perspectivas sobre stress.

Columna publicada en elPeriódico.


02
Abr 20

Diputados y políticos deberían derramar sangre

Este es el glifo maya correspondiente al sacrificio de derramamiento de sangre; y ahora que muchos diputados y muchos políticos en el Ejecutivo están promoviendo impuestos, endeudamiento y privilegios, e incluso están promoviendo violaciones a las garantías constitucionales viene al caso el rescate de ese glifo.

La foto la tomé en una estela de Tikal.

Los reyes y sacerdotes mayas solían perforarse el pene, la lengua, o las orejas para extraerse la sangre que, ofrecida a los dioses, permitía que el universo continuara funcionando. Este glifo lo encontré en una estela ubicada en uno de los museos de Tikal; y hace años, cuando mi amigo Andy la vió, me dio la idea de que que los legisladores y políticos colectivistas -igual que los gobernantes mayas- deberían derramar su sangre como parte de sus obligaciones y especialmente antes de legislar.

El virus chino está desatando una ola de estatismo, colectivismo y socialismo que hay que detener cuanto antes porque, si sigue creciendo, nos va a llevar más de una generación salir de los daños que ocasione.