20
Feb 15

“Swiss Leaks”, una vez más porque es importante

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Anda en boca de muchos la posibilidad de que lista de Swiss Leaks podría incluir cuarenta y un cuentas bancarias de guatemaltecos con unos $32.4 millones en depósitos. Según las noticias y una lista filtrada por Hervé Falciani -un ex trabajador del banco de servicios financieros multinacionales, HSBC, con sede en Reino Unido- aquella organización bancaria sirvió para que miles de sus clientes escondieran millones de dólares por medio de su filial en Suiza.

Los medios chapines no han publicado la lista anunciada de guatemaltecos  (hasta el jueves al mediodía cuando escribí estas líneas); pero estoy seguro de que –en alguna oficina oscura– más de uno se está saboreando con la cacería de brujas.

Este es un momento apropiado para detenerse y meditar:

Hay tres grandes grupos de personas que esconden dinero: 1. Aquellos cuyas fortunas son consecuencia de actos delictivos comunes (como secuestros, por ejemplo); 2. Aquellos cuyas fortunas son consecuencia de actos criminales y delictivos como el saqueo del dinero ajeno tomado por la fuerza y aquellos cuyas fortunas son consecuencia del abuso del ejercicio del poder, tal es el caso de los políticos y su clientela que se roban los impuestos y viven de privilegios y, finalmente, 3. Aquellos que protegen de la expoliación y del saqueo sus fortunas legítimamente producidas con ingenio y trabajo.

Los primeros y segundos son de naturaleza muy distinta a los terceros.  Los primeros y segundos deben ser expuestos, perseguidos, procesados y condenados por delincuentes y criminales. Pero el tercer grupo sólo hace lo que está moralmente obligado a hacer: defender su propiedad contra el robo. Nadie que proteja lo que es legítimamente suyo contra los depredadores debe ser moral, ni penalmente condenado por defender su propiedad y sus derechos.

Es inaceptable que se ponga en el mismo canasto a los saqueadores y a sus víctimas que se protegen.  Moralmente, no son iguales; son opuestos. Y Falciani no es un héroe ya que faltó a la confianza y traicionó la seguridad de quién sabe cuánta gente que no debería haber sido expuesta.  Ahora ya sabes, no dejes que te mareen con esto.

Columna publicada en El periódico; y la ilustración la tomé de aquí.

 


10
Feb 15

Swiss Leak: no es lo mismo Juan Domínguez…

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Hoy amanecimos con la novedad de que la lista de Swiss Leaks podría incluir cuarenta y un cuentas bancarias de guatemaltecos con  unos $32.4 millones en depósitos. Según las noticias y una lista filtrada por Hervé Falciani -un ex trabajador del banco de servicios financieros multinacionales, HSBC, con sede en Reino Unido- aquella organización bancaria asirvió para que miles de sus clientes escondieran millones de dólares por medio de su filial en Suiza.

Los medios chapines no publicaron la lista anunciada de guatemaltecos; pero estoy seguro de que ya empezó la cacería de brujas.

Este es un momento apropiado para detenerse y meditar:

Hay tres grandes grupos de personas que esconden dinero:  Aquellos cuyas fortunas son consecuencia de actos delictivos comunes; aquellos cuyas fortunas son consecuencia de actos criminales y delictivos como el saqueo de el dinero ajeno tomado por la fuerza y aquellos cuyas fortunas son consecuencia del abuso del ejercicio del poder, tal es el caso de los políticos y su clientela que se roban los impuestos y viven de privilegios; y aquellos que protegen de la expoliación y del saqueo sus fortunas legítimamente producidas con trabajo e ingenio.

Los dos primeros son de naturaleza muy distinta a los terceros.  Los dos primeros deben ser expuestos, perseguidos, procesados y condenados por delincuentes y criminales. Pero el tercer grupo sólo hace lo que está moralmente obligado a hacer: defender su propiedad contra el robo. Nadie que proteja lo que es legítimamente suyo contra los depredadores debe ser moral, ni penalmente condenado por defender sus derechos.

Es inaceptable que se ponga en el mismo canasto a los saqueadores y a sus víctimas que se protegen.  Moralmente, no son iguales; son opuestos.

La ilustración es de El periódico.


31
Ene 15

El saqueo del Cementerio General

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La imagen muestra cómo quedó arrancada la placa en la tumba de  Justo Rufino Barrios, en el Cementerio General de la ciudad de Guatemala.

En esa misma necrópolis fue saqueada la tumba de mi bisabuela, Adela.  Se robaron las barandas de hierro forjado; y se robaron los floreros y una lápida de bronce.  A lo ancho y lo largo de ese cementerio, centenares de tumbas han sido despojadas de letras, adornos y otras piezas.  Es como si por ahí hubieran pasado hordas de vikingos, o hunos; pero en realidad son ladrones vulgares.

¿Qué tan cuerudo hay que ser para ser el director general (o lo que sea) del Cementerio General, ye no andar con la mirada agachada -de vergüenza- por las calles?

Hoy nos enteramos de que a pesar de que en Guatemala no hay minas de cobre  las exportaciones del metal rojo llegaron a Q19 millones 646 mil 064 el año pasado, lo que representa un aumento de 136% al comparar las cifras de 2013.  ¿Ahí irían a parar los floreros y la lápida de la tumba de mi bisabuela? ¿Ahí irían a parar el busto de David Vela, las hojas del monumento a Miguel Angel Asturias y otros monumentos que han sido mutilados?  ¿Ahí van a parar los alambres de cobre que les son robados a las empresas telefónicas?

La foto es por Berta Rivera, de Prensa Libre.


23
Ene 15

Don Diablo se ha escapado

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La canción dice: Don diablo se ha escapado, y no sabes la que ha armado; te lo digo por sí.  Para desgracia de todos

Una ejecutiva de El periódico fue intimidada y hostigada, luego de ser atacada a golpes y amenazada con una pistola. El agresor apuntó su arma hacia el rostro de la víctima y sin mediar palabra. ¡Canallas!

Aquel acto delincuencial ocurrió en el contexto de que los periodistas J. L. Font, P. Trujillo y J. R. Zamora han sufrido amenazas e intimidaciones por parte de un un grupo mediático vinculado con el precandidato del partido Lider, de M. Baldizón.

No me preguntes por qué; pero “siento en los huesos” (como decía mi abuela) que si toda esta locura no se detiene pronto, se va a poner peor. La libertad de expresión es un blanco político por parte de un grupo, o varios, que se dieron cuenta de que el único obstáculo entre el ejercicio del poder y ellos -al estilo Ortega, Correa y Kirchner para citar unos- es la libertad de expresión.  No de los partidos políticos, ni de los grupos de interés y ni de la supuesta oposición política con la que casi todo es quid pro quo; sino la de personas individuales que ejercen la libertad de expresión.

Todo esto ocurre en un mal ambiente internacional.  En Argentina es posible que el fiscal A.  Nisman, que investigaba el posible encubrimiento de terroristas iraníes por parte de C.  Kirchner haya sido “suicidado” poco antes de que fuera a presentar evidencias de su investigación.  En Nicaragua las ¿turbas divinas? amenazaron con “morterear” una universidad en la que G.  Alvarez hablaría sobre el populismo.  J. M. Bergoglio está difundiendo la especie de que los límites de la libertad de expresión van más allá del respeto debido a los derechos ajenos y que se extienden a las ideas.  ¡Como si las malas ideas merecieran respeto!

Don diablo se ha escapado y va tras la libertad de expresión.  Para desgracia de todos, porque la sed de poder absoluto es mala consejera. Parece que anda suelto Satanás, como dice otra canción.

Columna publcada por El periódico, de donde es la ilustración.


28
Nov 14

¿Es posible un secuestro pacífico?

El Imparcial

Los secuestradores no dudaron un momento; de los macutos sacaron una botella llena de algún líquido inflamable…¡Esos policías asesinos no van a  entrar aquí a ultimarnos! , dijo el [secuestrador] que tenía la bomba y la arrojó contra la puerta…Esta se incendió.  La masa humana se apiñó en el fondo…huyendo del resplandor.   Así relata Soledad  Cano, en La noche del colibrí, el momento crucial del asalto trágico a la embajada de España (1980).

Llama la atención que la periodista [de Cambio 16] se refiere correctamente a los hechores como secuestradores.  Esto es importante porque a lo largo de su libro, y a lo largo de muchas  declaraciones interesadas, la narrativa habla de una toma pacífica.  No de un secuestro organizado por estudiantes y activistas campesinos vinculados con le guerrilla, que llevaban cócteles Molotov. ¿Cómo puede ser pacífico un asalto por la fuerza, ¡o un secuestro!?

El hecho de que el incendio del despacho del embajador haya sido un acto de los secuestradores es confirmado por El imparcial al día siguiente de los actos trágicos: Bomba Molotov por parte de ocupantes provocó incendio en embajada española, dice el titular del vespertino al citar declaraciones del nefasto Cajal y López, personaje que nunca se presentó a declarar en un tribunal guatemalteco

Otro testimonio sobrecogedor es el de M.  Molina, hija de una de las víctimas de los secuestradores y de sus cómplices y patrocinadores: Se oyeron dos disparos que salieron por las ventanas del despacho hacia la calle. Tras de eso, se escuchó desde dentro un sonido bofo, como cuando se enciende una estufa de gas, como cuando a la gasolina se le prende fuego, entonces salió el humo negro del despacho hacia la calle y empezaron los disparos y los gritos.  

Cano le atribuye a G. Yujá*, uno de los secuestradores, las siguientes meditaciones dentro del despacho en llamas: De pronto sonaron detonaciones…¡no era posible! ¿Quién disparaba? ¿Sus compañeros para matarse entre ellos?…estaban desbarrando.  ¿Qué clase de personas llevan cócteles Molotov y armas de fuego a una supuesta toma pacífica. ¿Qué clase de dirigentes hacen aquello con gente inocente?

César Augusto Escalante, empleado de la Embajada de España  en 1980, persentó su testimonio en el juicio que se sigue contra Pedro García Arredondo, exjefe del Comando Seis de la extinta Policía Nacional y único procesado por la quema de aquella sede diplomática; y ¿qué crees que contó? Los manifestantes tenían una manta en la que habían escrito “Ejército asesino”. Estaban en la oficina del embajador. La puerta principal estaba cerrada. Como yo tenía llaves, entré por otro lado, pero me detuvieron y me sacaron a la fuerza.  Lo amenazaron con un revolver calibre 38.

Escalante contó que los terroristas amenazaron con hacer explotar bombas cuando vieron la presencia de agentes de la Policía.    Los guerrilleros dijeron que iban a contar lasta 10 y si la policía no abandonaba la embajada iba a quemar las bombas que llevaban; al finalizar el conteo se escuchó la primera de dos explosiones.   

¿Te das cuenta? Los terroristas que ocuparon la embajada usaron la fuerza y amenazaron con hacer que explotaran bombas.   ¿Qué clase de ocupación pacífica va armada con bombas? ¿Qué clase de ocupación pacífica va armada con pistolas?  Por otro lado, una bomba molotov, que es lo que llevaban los ocupantes, no es como una granada que sólo se arroja y ya.  La bomba molotov hay que encenderla.  El hecho es que hay que tomar la decisión de encenderla.  No es algo que se cae y prende fuego, ni algo que se dispara por descuido.  Su explosión debe ser deliberada.  A la afirmación de ¡Saber quien puso fuego ahí! hay una respuesta: Los que pusieron fuego ahí fueron los que llevaban los cócteles molotov, los encendieron y los arrojaron en el interior de la embajada.

Columna publicada en El periódico.

* Vale la pena escuchar las declaraciones  (3:50) del bombero Anibal Téllez, que escuchó cuando Yujá dijo: Le falló al español todo…ayúdeme porque los compañeros me van a matar. ¿A qué español se refería? ¿Qué compañeros lo iban a matar? ¿Se refería a Cajal y López; y a la gente del Ejército Guerrillero de los Pobres/Comité de Unidad Campesina? Téllez dio este testimonio durante el proceso judicial que se sigue sobre este asunto.


21
Nov 14

El bálsamo de Fierabrás

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En Don Quijote de la Mancha, el bálsamo de Fierabrás es una poción mágica capaz de curar todas las dolencias del cuerpo.  Con aceite, vino, sal, romero y conjuros, el caballero hace y bebe la pócima que lo curaría de una paliza, no sin antes ocasionarle vómitos y sudores.  A Sancho, por no ser caballero andante, el bebedizo le produjo efecto laxante.

Hace ratos, la exguerrilla y sus organizaciones satélites encontraron su bálsamo de Fierabrás.  Aquella poción que les resuelve el problema de su irrelevancia; y que –aunque les genere los vómitos y sudores que ha de producir el hecho de poner en riesgo y hasta sacrificar vidas humanas– los cura al darles el tipo de palanca política y mediática que sólo la violencia puede conseguir.

En San Mateo Ixtatán, dos persona murieron baleadas (y uno de ellos era menor de edad), mientras que dos fueron heridas durante un enfrentamiento protagonizado con los destruccionistas que se oponen a la construcción de una hidroeléctrica.  Una de las víctimas fue sacada de su casa –por la fuerza– por 12 sujeto. La familia del asesinado responsabilizó a los que se oponen a la hidroeléctrica.

En Sanarate, cinco policías fueron heridos y un civil murió durante un zafarrancho que  organizaron grupos destruccionistas en el marco de dos días de bloqueos de carreteras.  La policía actuó para acatar la resolución de la Corte de Constitucionalidad que ordena despejar las vías en protección de los derechos de las personas.

¿Quién se acuerda del soldado que fue asesinado en Barillas? Recién ocurrió; pero, ¿es posible que ya se nos haya olvidado la matanza en San Juan Sacatepequez?  En aquel municipio muchos trabajadores y familias han sido víctimas de hostigamiento y de violencia frecuentes porque los destruccionistas se oponen a una cementera.  No me digas que ya se te olvidó que los destruccionistas llegaron a la casa de la familia Pajoc Max y luego de asesinar a cinco ocupantes de la vivienda cometieron actos infames contra otras personas y quemaron el inmueble.

Los destruccionistas se benefician de su bálsamo envenenado; y a las víctimas indefensas les produce efecto laxante.

Columna publicada en El periódico; y la foto es de Prensa Libre.


14
Nov 14

El chantaje y la puñalada fiscal

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¡A ver pipoldermos, repitan conmigo: el alza en los impuestos no eleva la recaudación; el terrorismo fiscal no eleva la recaudación; el alza en los impuestos no eleva la recaudación; el terrorismo fiscal no eleva la recaudación!

Si ponemos a los pipoldermos a hacer planas en el pizarrón, como a Bart Simpson, ¿entenderán?

¡La brecha fiscal se amplió! Las cifras muestran que a pesar de su puñalada tributaria, el agujero llegó a Q2.102 millardos.  Desde una perspectiva, ese es el monto que los saqueadores no lograron extraer de los tributarios y del sector voluntario de la economía.

Plagada de inconstitucionalidades y de otras ilegalidades, la puñalada fiscal enredó más el nudo gordiano de la inefable legislación fiscal.  La elevación de las tasas multiplica los incentivos para eludir y para evadir.  El terrorismo fiscal asfixia a los tributarios y el cierre de empresas reduce la generación de ingresos gravables.  Las cuentas del gran capitán crearon expectativas fantasiosas en cuanto a las posibilidades de recaudación, y de pago por parte de los tributarios.

Añade que el presupuesto del estado está lleno de partidas destinadas mantener privilegios y a satisfacer intereses específicos y particulares.  Agrega que los pipoldermos se reparten los ingresos tributarios mediante compras caras y de calidad dudosa, adjudicadas a empresas fantasmas de familiares, amigos, compadres, socios y amantes.  Súmale que –en general– cuando en el sector público (que es el sector coercitivo de la economía) no hay corrupción, lo que hay es puro y llano desperdicio.  Agrégale que como la burra de la recaudación está a punto de reventar, los pipoldermos no se tientan el alma en endeudar a los tributarios.  ¡Que no te engañen!, Guatemala no se endeuda.  Es a ti a quien endeudan.

¡Y encima la dirigencia destruccionista organiza actos de violencia como bloqueos para exigir más endeudamiento, para prolongar la existencia de privilegios presupuestarios para sus grupos afines (a veces con la complicidad de los pipoldermos) y para chantajear armada con rifles de asalto e hiriendo a los agentes de la ley!  ¡Canallas es lo que son!

Columna publicada en El periódico.

La foto es de Prensa Libre.


19
Oct 14

Chicotazos en San Antonio Ilotenango

Imagen de previsualización de YouTube

El vídeo habla por sí mismo.  Fue publicado el 16 de octubre de 2014 en el Facebook de San Antonio Ilotenango, población de Quiché, en Guatemala.  Lo que más me llamó la atención es que en el minuto 1:36 alguien menciona la palabra gasolina.  La chica que recibió la azotaina es acusada de formar parte de una banda que roba ropa.

El delito y la falta, como acciones humanas, son jurídicamente trascendentes porque implican daños contra la vida, la libertad y/o la propiedad de las víctimas; porque deberían tener consecuencias de orden jurídico. Esas consecuencias son las penas y hay dos grandes tipos de penas: las de expiación o retribución que implican sufrimiento y castigo como consecuencia del delito o de la falta cometidos; y las de prevención que buscan evitar la comisión de nuevos delitos. Un tercer tipo es de naturaleza distinta y es el de la pena como supuesto tratamiento con el propósito de reformar a los delincuentes reformables.

Entre la dirigencia indigenista, el discurso apunta a que prevalezcan las penas del segundo y del tercer tipo; pero la realidad -entre vapuleos, azotinas y linchamientos- apunta hacia la abundancia de penas del primer tipo y las penas infamantes. De ahí las zurras de azotes, las exhibiciones en calzoncillos, los vapuleos y los linchamientos espantosos. La dirigencia indigenista insiste en que la justicia maya se basa en consejos, diálogos y orientaciones; pero la realidad es otra. El jacobinismo y la irresponsabilidad de la acción colectiva pueden degenerar en escenas dantescas de cuerpos quemados y retorcidos.  ¿Qué hubiera pasado si alguien hubiera respondido al llamado que se escucha en el minuto 1:36?  En el siglo XXI, ¿son aceptables las penas infamantes?

El vídeo fue publicado el 16 de octubre de 2014 en Facebook; traté de bajarlo y no pude, por eso decidí grabarlo para compartirlo aquí.


26
Sep 14

Terror en San Juan

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El 20 de septiembre pasado la familia Pajoc Matz fue masacrada. Delincuentes encapuchados asesinaron a sangre fría a Marcelo Pajoc Matz y a cinco miembros de su familia, incluidos su padre nonagenario y su sobrino adolescente. La madre de Pajoc sufrió heridas graves y está hospitalizada. Su esposa pudo huir entre las montañas con sus 7 hijos. Otras mujeres de la familia fueron desnudadas, torturadas y su cabello fue cortado antes de dejarlas humilladas y golpeadas.

Pajoc Matz, trabajador del Proyecto San Gabriel, en San Juan Sacatepéquez, recién había participado en la creación de una asociación de víctimas de la criminalidad, y por eso recibió amenazas. Adicionalmente, su familia había sido señalada de traidora por la venta de un terreno para el paso del Anillo Regional. En aquel municipio, otras casas y otros pobladores también fueron atacados. Familias enteras huyeron por el campo.

Aquellas suenan como escenas sacadas de una pesadilla como las que se relatan en libros como Escaping the Fire, por Guzaro & McComb en el marco del enfrentamiento armado por medio del cual la guerrilla intentó tomar el poder por la fuerza y el terror. Pero volviendo al presente, ¿qué tienen en común las víctimas del terror en San Juan? Forman parte de una lista.

Desde hace siete años los pobladores de San Juan han denunciado a la PNC, a la PDH y al MP, más de 50 agresiones y ¡cinco asesinatos! por participar en el desarrollo de su municipio y de ellos mismos. ¿En qué estado están las investigaciones por aquellas denuncias? La lista de las víctimas del 20 de septiembre, ¿coincide con la de personas que vendieron terrenos para la construcción del Anillo Regional? ¿Coincide con la de personas que encapuchados amenazaron el día 19 y obligaron a firmar documentos relacionados con el Anillo? ¿Coincide con la que la dirigencia del CUC y la del partido Winaq han estado tratando de conseguir? ¿Por qué es que el CUC y Winaq han estado empeñados en conseguir la lista de personas que vendieron terrenos para que el Anillo Regional sea una realidad?  ¿Por qué es que hay oposición tan violenta contra una carretera y la prosperidad?   

Columna publicada en El periódico.


21
Sep 14

¿Todos los muertos cuentan igual? El caso de San Juan Sacatepequez

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En San Juan Sacatepequez, y desde hace tiempo, trabajadores de la empresa cementera que está siendo instalada allá y trabajadores de la empresa que construye el anillo regional, han sido víctimas de actos delictivos  de hostigamiento y de violencia frecuentes.  No sólo en sus propiedades, sino en sus personas.  Quienes se oponen a la cementera y a la carretera -los destruccionistas- han quemado casas, vehículos, maquinaria y anoche -en Los Pajoques-  llegaron al extremo de cometer asesinatos.  Encapuchados irrumpieron en la casa de la familia Pajoc Max y luego de asesinar a cinco ocupantes de la vivienda destruyeron todo lo que pudieron y le prendieron fuego a la casa.  Tres presuntos atacantes fueron muertos cuando la familia Pajoc Max los repelió.

Hasta ahora, las autoridades (sin autoridad) han permitido que los actos de intimidación y violencia contra personas vinculadas a la cementera y a la carretera quedaran impunes.  Dicha impunidad ha envalentonado a los promotores y ejecutores de la violencia y ahora hay ocho muertos.  ¿Sabes que me impresiona? El lenguaje del Procurador de los Derechos Humanos para quien lo que ocurrió en San Juan Sacatepequez fue alteración del orden. ¡Carajo!  Alteración del orden podría ser que un grupo de patojos bolos pasen rechinando las llantas de su automóvil y tirando botellas vacías en una calle, o que dos grupos de rivales se agarren a trompadas en la feria del pueblo.  Pero cuando un grupo de encapuchados llega a una vivienda a matar a sus ocupantes y a quemarla, en el contexto de un conflicto que tiene niveles elevados de contenido ideológico y político, aquello es bastante más que alteración del orden.  Sospecho que no todos los muertos cuentan igual; y que para las autoridades (sin autoridad) y para personajes como el PDH hay mejores muertos que otros.

De cualquier manera lo que ocurrió en San Juan Sacatepequez es una tragedia.  Pero también es un montón de delitos.  Y no ocurrió en el vacío.  Hace mucho tiempo que grupos interesados promueven el odio y la violencia entre los habitantes de un lugar encantador. Estas…¿serán las vísperas, o serán las fiestas?