04
Ene 08

Calentamiento global

¡Este calentamiento global me está matando! BTW, las temperaturas mínimas en el valle de Guatemala andan por los 8 y 10 grados centígrados; en tanto que en Quetzaltenango van entre 0 y 2 grados.

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02
Ene 08

¡Feliz y próspero año nuevo!

¡Ay yo no olvido al año viejo; porque me ha dejado cosa muy buena! Para todos los lectores de este espacio: Que en 2008 la prosperidad y la felicidad los acompañen. Y, para no desentonar, aquí van 12 recuerdos de Año Nuevo.

1. El brindis del bohemio; poema un poco cursi que siempre asocio con esta fecha.

2. El vermouth, el marsala, o el rompopo que mis padres dejaban para que los niños tomaramos a la media noche.

3. Los Añonuevos en Panajachel.

4. La vez que no tenía dónde celebrarlo y “me invité” a la fiesta de unos amigos.

5. La vez que la pasé con el tobillo torcido e hinchado.

6. La primera vez que comí las doce uvas.

7. La vez que me quedé en casa dormido.

8. Las veces que regresaba a casa con el sol del día Primero.

9. La del Y2K, que la pasé con unos amigos en una finca en la que no había energía eléctrica y en la que fuimos cuidados durante la noche por un equipo de escopeteros.

10. Las extraordinarias fiestas de Año Nuevo que hacían mis padres.

11. El consumo inmoderado de cava.

12. El delicioso desayuno con tamales colorados y negros.


31
Dic 07

La Abui

 

La Abui era mi abuela, Frances; y salvando las diferencias, siempre la vi un poco como a la Auntie Mame, el personaje principal de la novela homónima de Patrick Dennis. Quizás eso explica por qué es que la mencionaba mucho en mis columnas, hasta el punto de que una vez, a un mi primo, un amigo suyo le dijo: Al que no soporto es a ese columnista que siempre menciona a su abuela. Mi hermano, Gustavo, fue quien le puso el apodo de Abui.

Frances de Figueroa, La Abui.

La Abui era muy católica; tenía una novena para cada necesidad y varias más por si acaso. Una vez me preguntó que por qué es que yo no iba a misa, y cuando le expliqué que yo no quería tener nada que ver con la organización que las celebraba, sólo se sonrió con un gesto que delataba su capacidad para entender más allá de las formas. Ella me obsequió La rebelión de Atlas y me dijo: Este libro es muy bueno, el final es algo filosófico, pero te va a gustar.

Tenía una biblioteca estupenda. Leyó a Shakespeare, a Cervantes y a Alighieri. Pero también leía otras cosas. Una vez me dijo: I am tired of getting in and out of Amber´s bed, al referirse a las actividades intensas de la heroína de una novelita que estaba leyendo.

Conmigo compartía su gusto por la historia de Inglaterra, por la ópera y por la música ranchera. Ella me introdujo al mundo del Scrabble y al de los crucigramas, a la filatelia y a la numismática. De donde quiera que regresara, lo hacía cargada de monedas y de estampillas que la emocionaban mucho.

No navegó mucho por Internet; pero cuando una vez se la describí como el Mare Nostrum, alrededor del cual estábamos todos e intercambiábamos todos, sus ojitos brillaron. Ella se fascinaba mientras le mostraba todo lo que uno podía encontrar ahí. En una de sus últimas fotos se la ve observando una revista en 3D, con los anteojos correspondientes puestos.

Su sentido del humor era extraordinario; pero era muy mala contando chistes, lo cual la hacía reír. Hasta sus últimos días sostuvo un vaso de vodka y un cigarrillo; y mientras que otras abuelitas sembraban violetas y culantrillos, ella tenía, entre aquellos, una matita de marihuana que no superaba los 12 cms. de alto. ¡Y gozaba tanto, cuando le hacíamos bromas sobre la plantita!

A lo largo de su vida siempre fue generosa. Su casa era punto de encuentro para su familia y para una pléyade de hijos postizos a quienes siempre les tuvo mucho cariño. Nunca hay un momento aburrido en la Casa Figueroa, dijo una vez una amiga suya, que venía a Guatemala y a su casa a pasar temporadas. Era generosa en particular y era generosa en general. Fue presidenta del Club Zonta de Guatemala, fue colaboradora de la Sociedad Protectora del Niño y del Instituto Guatemalteco Americano.

La Abui se crió junto al mar y caminaba descalza al colegio. Cómo refacción llevaba patas de pulpo secadas al sol y sazonadas con una mezcla de chile y cabezas secas de camaroncillos. En su niñez nadó con Duke Kahanamoku, nadador olímpico y actor que hizo de Tarzán. Vivió su niñez en Hawaii, con su abuela; y así como bailaba bien el hula, también bailaba bien el tango.

Con aquella mezcla de chile y de cabezas de camarón molidas, solíamos cenar frijoles con crema, queso duro y pan. Mientras hacía sus magníficos pays, a los niños nos enseñó a hacer palitos de queso con la masa que sobraba. Hacía galletas deliciosas para la Navidad y su fiambre es el Santo Grial que perseguimos todos los que hacemos fiambre en la familia.

A La Abui le ocurrió lo peor que puede pasarle a alguien: dos de sus hijos murieron antes que ella. Y aún así, nunca dejó de ser inspiración, alegría, consuelo, y amiga para quienes la buscábamos.

A todos los que perdieron a un ser querido en este año, les deseo que 2008 venga cargado de prosperidad, felicidad, y de centenares de recuerdos maravillosos ganados y construidos a lo largo de los años que pudimos compartir con aquellos que ahora no están con nosotros.

Publicada en el diario Prensa Libre el sábado 29 de diciembre de 2007.


30
Dic 07

Manuelita, ¿a dónde vas?


Tengo más de 15 años de ir a la playa de Monterrico y generalmente lo hago en diciembre. Me gusta esta época porque no hace mucho calor y porque coincide con la temporada de liberación de tortugas.

Estas son baules, criadas en el centro de conservación que allá tiene la Universidad de San Carlos de Guatemmala.

Durante los meses de crianza, todos los días a las 5:30 p.m. son soltadas al mar docenas de pequeñas tortugas. Y quien sabe cuál es su destino, ni cuántas sobrevivirán. Algunas de ellas, claro, volverán a esa misma playa a desovar cuando hayan alcanzado la adultez.

Lo bonito de la liberación de las pequeñas crías es que por $1.30 uno “apadrina” a una tortuguita y puede uno ser quien la suelta al mar. Cada vez que hago eso me acuerdo de una canción de que oía de niño. La canción hablaba de una torguga que cruzaba el Atlántico y se llamaba Manuelita. Y la canción decía : Manuelita,¿a dónde vas?, con tu traje de malaquita, y tu paso tan audaz.

También me acuerdo de lo mucho que me gustan la sopa de tortuga y los huevos de parlama. Esto me lleva, por supuesto, a la parte culinaria de mis excursiones a Monterrico. Para mí es impensable ir a aquella playa sin cenar pez sierra, fresquísimo, en El Divino Maestro, un comedor que queda en la calle principal de aquella población. Bien frito, con ajo y limón, un pez sierra de El Divino Maestro me gusta acompañado por un par de cervezas heladas.

Monterrico ha cambiado mucho en el tiempo que tengo de visitar esa playa; sin embargo, todavía es un lugar encantador. A pesar de los desgraciados que pasan en moto por la playa y de ya no es un lugar remoto.


30
Dic 07

Se va el caimán


Ninguna visita a Monterrico, en Guatemala, está completa sin pasar a saludar a los caimanes.

Esos encantadores, y mortíferos reptiles, tienen una gran personalidad que generalmente está oculta detrás de su aparente indiferencia y de su andar sereno.

Este vídeo lo tomé el sábado cuando el cuidador procedía a limpiar el estanque de estos muchachos.


30
Dic 07

"La anatomía del compromiso"

“No se vale participar para obstaculizar los procesos”, dijo el procurador de los derechos humanos, de Guatemala, el viernes pasado, al cuestionar el proceder de representantes de algunos sectores sociales en las instancias de diálogo convocadas por el gobierno.

Sergio Morales dice que “los sectores sociales deben participar más para aportar y empujar los procesos, en busca del bien nacional”.

Le he puesto atención a estas declaraciones del Procurador porque ilustran muy bien, ¡pero muy bien!, los errores metodológicos de la muchos políticos y analistas guatemaltecos. En esta entrada voy a ocuparme de dos: el colectivismo, y el hábito de tratar las cosas en paquete.

El colectivismo se hace evidente cuando se piensa que la política, o la economía, son cuestiones de sectores sociales, de grupos sociales, o de grupos de interés; no de individuos. Se piensa que hay un interés nacional más allá de la suma de los intereses individuales. Esta forma de pensar estima que lo que importa es el grupo, y entonces, sin un grupo, uno no es nada. Desde una visión marxista, estos grupos son las clases sociales; pero desde otras perspectivas, hay grupos étnicos, o de sexo, para poner dos ejemplos.

Yo prefiero el individualismo metodológico que entiende la acción humana como un proceso personal, y no como uno grupal. Para los políticos del corte del Procurador, lo que importa es llegar a acuerdos entre grupos de interés y lo que valen son los acuerdos, no los contenidos. Esto es porque esa posición tiene raices utilitaristas a la manera de que lo que se persigue es el mayor bien para el mayor número, sin tomar en cuenta a las minorías que disienten. Por eso es que aquel que no esta de acuerdo con lo decretado por la mayoría es un obstaculizador de procesos, un negativo, un inconforme, o “un miembro de las mafias”.

El hábito de tratar las cosas en paquete es muy cómodo y es otra característica del análisis político y económico chapín. Al descartar el individualismo metodológico, políticos y analistas centran su atención en grupos de personas y eso conduce a agrupar ideas y fenómenos de igual manera.

Quien hace eso, deliberadamente ignora las diferencia sutiles pero importantes que existen entre las ideas (aunque superficialmente parezcan iguales) y entre los miles y millones de actos y hechos que día a día conforman eso que conocemos como sociedad. Por eso es que muchos políticos y analistas creen que la sociedad actúa y piensa. Por eso creen que el mercado es un “dios”, o que el mercado consume y produce.

El tratar las cosas en paquete tiene una ventaja para aquellos políticos y analistas: les permite hacer caso omiso de los principios y de los valores porque “el paquete es más importante” que las valoraciones individuales, o los principios involucrados en las decisiones personales. Desde aquella perspectiva, el paquete es más grande y por lo tanto debe tener precedencia.

Por eso es que, para ellos, los intereses generales deben prevalecer sobre los derechos individuales. Y por eso es que aquellos que no están de acuerdo con lo que decide la mayoría, son los que obstaculizan los procesos. Los procesos, son más importantes, para ellos, que las personas individuales que se ven involucradas en ellos.

Para ellos el interés nacional es más importante que los derechos individuales de cualquiera que se oponga a los designios del grupo (mayoritario, o minoritario) que haya acordado cuál es ese interés nacional.

Por eso también, es que muchos “representantes de sectores” que llegan a los dialogos convocados por los políticos, llega a regatear posiciones y no a defender principios. No llegan a cuestionar si es legítimo y moral que el gobierno tome recursos ajenos por la fuerza para atender y privilegiar a intereses particulares; sino que llegan a negociar la tasa del impuesto. O su temporalidad, como ocurrió con el Ietaap.

Yo digo que si un proceso viola los derechos individuales de una sola persona. ¡Una sóla!, el deber de cualquiera que valore la vida, la libertad y la propiedad, es obstaculizar ese proceso. Su deber moral es desactivarlo y ponerlo en evidencia.

En todo diálogo y en todo proceso político, los “representantes de los sectores sociales” deberían ponerle atención a algo que escribió la filósofa Ayn Rand en Capitalism: the unknown ideal (Capitalismo: el ideal desconocido). En el capítulo denominado La Anatomía del Compromiso, Rand describe algunas reglas acerca de trabajar con principios en la práctica y acerca de la relación de aquellos con objetivos concretos.

1. En todo conflicto entre dos hombres (o dos grupos) que comparten los mismos principios básicos, gana el más consistente.

2. En toda colaboración entre dos hombres (o grupos) que se apoyan en diferentes principios básicos, es el más maligno, o irracional, es el que gana.

3. Cuando los principios básicos opuestos están abierta y claramente definidos, eso obra en ventaja del lado racional; y cuando no están claramente definidos, sino que están ocultos o difusos, eso obra en ventaja del lado irracional.

No hay, ni puede haber, nada de malo en defender la libertad individual frente al colectivismo. Y si uno está en un “diálogo”, imbuido en un “proceso”, no hay nada de virtuoso en acceder a las demandas del poder y a las exigencias de los grupos de interés por el sólo hecho de no ser un intransigente.

Los derechos a la vida, a la libertad y a la propiedad no se pierden de golpe; sino que se pierden cada vez que alguien accede a ceder un pequeño “pedazo”, para que no se rompa el diálogo, y para que no se interrumpa el proceso.


27
Dic 07

Peligro para Hugo Chávez

Hoy amanecimos con la novedad de que Hugo Chávez teme que en Guatemala haya un complot para matarlo, si es que llegara a venir para la toma de posesión de Alvaro Colom.

Tanto la Ministra de Gobernación como el Jefe de la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad de la Presidencia, ambos de Guatemala, dijeron que no tienen conocimiento del complot denunciado.
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Y aquí van mis contribuciones para resolver todo este asunto:

1. Si la Ministra y el Jefe de la SAAS no tienen conocimiento del complot…seguramente…es porque es… secreto.

2. Por eso, de plano que es mejor que el vesánico Hugo Chávez no venga a la ceremonia de toma de posesión.

La foto fue tomada de Literanova.


26
Dic 07

"No haremos locuras"

“Puedo asegurar que no haremos locuras”, dijo el presidente electo guatemalteco, Alvaro Colom. Y yo quiero creerle porque acaba de pasar la Navidad y porque ya viene el Año Nuevo.

Colom dijo que para alcanzar sus metas de lucha contra la pobreza es un prerequisito garantizar la seguridad y hacer una buena administración de la recaudación tributaria.

Yo que soy optimista moderado, creo que eso de no hacer locuras está muy bien. ¡Es que hay tantos Chávez, Evos, Ortegas, y Correas, sueltos por ahí!. Sin embargo, para ayudar a los guatemaltecos a salir de la miseria ¡se puede hacer tanto!

Por ejemplo: Se pueden respetar, sin excepción, los derechos individuales; el interés general no debe privar sobre los derechos individuales pues al hacerlo se estarían violando los principios básicos sobre los que se fundamenta el interés general; se debe crear un verdadero Estado de Derecho (y no de legalidad) en el contexto que hace viable la cooperación social pacífica y libre.

Se puede devolverles la propiedad privada de sus ingresos y ahorros a los trabajadores y permitírseles tener cuentas individuales y heredables. Se puede eliminar el impuesto sobre la renta y reducir el gasto del gobierno para facilitar que haya más inversiones de capital para que haya más y mejores oportunidades de empleo.

Se puede eliminar el endeudamiento público y se puede liberar el mercado laboral. Se pueden facilitar los trámites burocráticos y descentralizar la administración pública. Se les puede devolver, a los padres, la responsabilidad de la educación de sus hijos.

Se puede devolverles a las personas el derecho que tienen sobre el subsuelo de sus propiedades legítimas. Y se puede sesregular y liberar el subsector eléctrico.

Para más información sobre estas posibilidades, por favor haga clic, aquí.


25
Dic 07

Tamales, y una Navidad felíz.

Uno de los mejores componentes de la fiesta de la Natividad es el de desayunar tamales. Mucha gente prefiere cenarlos; pero a mí, me gusta desayunarlos el día 25. Bien acompañados con café y, en esta ocasión, con stollen. Aunque también me gusta acompañarlos con turrón de yemas, o con mazapán.

Hay distintos tipos de tamales; y hay tanto variaciones regionales, como variaciones familiares. Es decir, que cada familia tiene su receta.

Por desgracia, en mi familia nadie hace tamales. Pero tenemos la dicha de haber conocido los de doña Estela de Alburez (2474 0260), que son magníficos, y la de vivir cerca de La Carmelita, una tienda que es famosa por los suyos.

Para la Navidad yo no me hallo sin mis tamales para el desayuno. Y me como dos, uno colorado y uno negro. Los primeros son salados y los segundos son dulzones. Los tamales tienen raices precolombinas, y fueron elevados a la décima potencia cuando se le añadieron ingrediente adicionales. Del Nuevo Mundo son el maíz, los tomates, los chiles, y las hojas de plátano y de maxán en las que son envueltos. Los tamales negros, además, llevan chocolate. Del Viejo Mundo son las aceitunas, las alcaparras y las almendras. Aunque hay tamales de pollo, de pavo, y de pato, a mí los que me gustan son los de cerdo.

Los tamales de mi bisabuela, Adela, eran extraordinarios; y yo todavía tuve la buena fortuna de comerlos cuando tenía como 12 años. Mi tía abuela, La Mamita, también los hacía; y ella elaboraba unos tamales particularmente pequeños para nosotros, los niños. Mi Tía Baby, también hacía tamales muy buenos. Uno de estos días…uno de estos días…voy a animarme a hacer, aunque sea seis.

¡Feliz Navidad!


24
Dic 07

Un clavo, no saca a otro clavo

En Guatemala, como los ministerios no funcionan fueron creados los fondos de inversión social; como estos fracasaron, la administración que está por concluir creo comisionados presidenciales; y cuando esto no dieron bola…todo se quedó en papas y pan pintados.

Cuando el estado chapín fracasó en grantizar la seguridad ciudadana y la justicia; la administración abdicó a su facultad de gobernar, se refugió bajo las enaguas de la ONU y creó la CICIG.

Los chapines tenemos una tendencia nefasta a “sacar un clavo con otro clavo”. Prevalece la idea de que las leyes pueden componerlo todo y la de que para componer algo que está mál no es necesario resolverlo, sino que es mejor hacer más compleja la situación.

Tal es el caso de la ley de adopciones. Sin evidencias sólidas de que hay grupos de interés que manejan una industria de las adopciones. Sin embargo, nunca ha habido notarios presos por eso, ni hay multitudes de madres reclamando niños robados, y 95% de los niños que son dados en adopción se van a los EUA luego de pasar por pruebas de ADN y por multitud de requisitos locales y gringos.

Es más, la misma Rosa María de Frade, ex vocera de la Presidencia, declaró en el programa de radio Todo a Pulmón, que no se podía comprobar que fueran ciertas las denuncias de que se robaban niños para darlos en adopción.

Una vez le pregunté a un diplomático extranjero que si ellos tenían evidencias de los robos de niños, y lo que me contestó es que salían constantemente en los periódicos. ¿Y de dónde las sacan los periódicos? Se los dicen en las embajadas de “los países amigos”. Así, ¿cómo no? ¿Y qué se les ocurrió para resolver el supuesto problema? Monopolizar y centralizar las adopciones en un todopoderoso consejo nacional dirigido por políticos y burócratas de esos a los que ¿les encargaría, usted, el futuro de sus hijos?

Admiro a Fo, que es el mejor caricaturista periodístico desde hace muchísimos años en Guatemala; sin embargo, en esta ocasión cayó en la trampa en la que caen muchas personas. Hizo lo de Vicente y se fue por donde se va la gente. Si a usted le interesa el tema de la adopción, le recomiendo que lea sobre el tema sin prejuicios.

La cultura de sacar un clavo con otro clavo, a la que hice alusión arriba se nota hoy en un reportaje sobre viajes no justificados, gastos sin liquidar, excesos, sobrevaloraciones y otras anomalías en las federaciones deportivas de Guatemala.

La Contraloría General de Cuentas es la llamada a controlar las ejecuciones presupuestarias de aquellas piñatas; y sin embargo, como eso no ocurre con efectividad, ¿qué se le ocurre a Mayra Palencia, de la Cámara de Comercio de Guatemala? Que haya entidades que puedan “anticiparse” a estas anomalías y que detecten dónde hay mal manejo de recursos. Ella se refiere a las unidades de control interno.

¿Nota usted lo que pasa? Para el chapin promedio el problema no es ni el arca abierta, ni el uso del dinero ajeno tomado por la fuerza para atender intereses particulares. El problema es que no hay suficiente fiscalización. Talvez no sean suficientes dos instancias de fiscalizacion; talvez deberían haber tres, o cuatro. O quizás la ONU debería nombrar una comisión fiscalizadora internacional para Guatemala.

Yo digo que si dos, o tres presidentes de federaciones van a parar al prisión, así sí van a disminuir los robos descarados en las federaciones deportivas; de la misma manera en que si dos, o tres notarios de esos que falsificaban documentos para dar niños en adopción hubieran ido a parar a Pavón, menos tinterillos, hubieran recurrido a esas trampas.