24
Dic 07

De Luisfi para Luis

El cuate, Luis Godoy, dejó una pregunta muy interesante en mi entrada anterior, y creo que vale la pena comentarla. Tengo tres razones para que me desagraden los focos ahorradores como regalos navideños: 1. No me gustan los regalos puramente utilitarios, es como regalar una resma de papel toilette, o 6 latas de yuquilla. Mientras más hedonistas son los obsequios, mejor; 2. No me gusta la luz de los focos ahorradores, por eso sólo los tengo en el área de servicio; y 3. No me gusta ese tipo de activismo.

Por cierto que el The New York Times, que publica Prensa Libre, trajo un hermoso reportaje sobre qué tan beneficiosos son los productos verdes. Los que se interesan por estos temas deberían leerlo.

Este chiste ya lo conté hace ratos, pero creo que es atingente para ilustrar la ocasión: Una vez le preguntaron al embajador de los Estados Unidos de América en la ONU que qué quería para la Navidad; y el representante diplomático contestó que quería paz y prosperidad para todos. La misma pregunta se la hicieron al representante de la extinta Unión Soviética y el embajador contestó que quería igualdad y justicia social para todos. Cuando le preguntaron al jefe de la legación británica, el embajador de Su Majestad contestó que quería un pudín de ciruelas.

Ese sujeto y yo, nos entenderíamos.


23
Dic 07

Calzoncillos y focos ahorradores de energía

Cuando yo era niño, a una de mis parientas -a la que quiero mucho- le dió por regalarnos calzoncillos blancos, Red Point, a mis hermanos y a mí. Como no me engaño, a mí me gusta la Navidad por los regalos, porque se come rico, por el alboroto, por los cohetes y por la alegría. Y cuando era niño no era diferente. De modo que encontrar los calzoncillos entre una variedad de carritos, aviones, o un microscopio, por ejemplo, no era el climax de la fiesta.

De eso me acordé porque hoy he leído que a una fulana, en Austin, Texas, le dio por regalar focos fluorescentes, compactos y ahorradores de energía. En The New York Times, que trae Prensa Libre, me enteré de que la mentada señora “quería comunicar su convicción ambiental y hacer una conexión por medio de la tradición de dar regalos”.

Su hermana, sin embargo, planteó la pregunta correcta: ¿Es, la Navidad, el momento adecuado para predicar austeridad?

Yo digo que no. Y digo que es el momento para dar y recibir regalos y para darse gustos. Admito que no soy muy bueno para elegir los que doy; pero los doy con cariño. Y ciertamente que me encanta recibirlos, especialmente de aquellas personas que tienen el talento de agradar con sus obsequios.

Los que me conocen saben que no deben regalarme calzoncillos, a menos que yo haya indicado exactamente de qué tipo son los que quiero. Saben que me alegra más un buen mazapán, que un iPod. Saben que me entusiasman una botella de vino bueno, un CD de música barroca, una novela histórica, o algo para la cocina. Saben que no deben regalarme adornos para la casa, ni libros de motivación, ni cosas ecologístas, o dietéticas…y los focos ahorradores son totalmente inaceptables como obsequio navideño.


23
Dic 07

Historia de un Nacimiento

Ahora que se acerca la Navidad, una amiga iba por el supermercado, cuando vio una caja de galletas, de esas que son de cartón y que traen la ilustración de un Nacimiento* para que los niños lo recorten. Pensó que podría gustarle a su nieto, Martincho, y compró la caja.

“¡Ven Martincho!”, dijo mi amiga al llegar a su casa. “Ven que te traje algo”. Martincho corrió hacia ella y tomó la caja. “Mira, es un Nacimiento para que lo recortes y lo pongas en tu cuarto”, dijo mi amiga.

Martincho vio la caja, no le puso mayor atención y la dejó por ahi. “Martincho!”, dijo mi amiga., al ver la indiferencia del chico que, por cierto, tiene 4 años. “Sí sabes lo que es un Nacimiento”.

“Siii”, contestó el chico, en ese tono en el que los niños responden cuando alguien les pregunta algo que es tan evidente que la pregunta resulta estúpida. “Es cuando la mamá está panzona y le sacan al niño”.

*Un Belén.


23
Dic 07

Facta, non verba

“A partir del 14 de enero, Guatemala ya no va a ser una banana republic; sino una janana republic“.

De una conversación escuchada durante el almuerzo de ayer.


22
Dic 07

Delincuentes con horario y ¿prestaciones?

Los delincuentes chapines son tan prósperos que ni siquiera tienen que trabajar 40 horas a la semana; no se molestan en trabajar de noche y tienen horarios muy cómodos. No trabajan en viernes, porque es sábado chiquito; y no trabajan en lunes porque es día de caldo de mariscos. ¿Cuánto tardarán en pedir prestaciones?

La Policía Nacional Civil informó que, de enero a noviembre pasados, fueron robados cinco mil 738 vehículos. La PNC detectó que por las mañanas y por las tardes es cuando más se cometen los atracos. Según sus estadísticas, en el horario matutino fueron robados dos mil 382, y en el vespertino, mil 540. Los días cuando más se cometen los atracos son los martes, los miércoles y los jueves. La forma de operar de las bandas son robos a mano armada y cuando los automotores están estacionados en las calles.


22
Dic 07

Tucutícutu

En esta semana fui al Mercado Central a comprar un par de caparazones de tortugas y otros instrumentos para la orquesta navideña de mis sobrinos.Encontré tortugas abundantes y variadas. Grandes y pequeñas. Claras y oscuras. Con diseños evidentes y con diseños casi imperceptibles. Y compré dos grandes que le harán compañía a la pequeña tortuga que mi tía abuela La Mamita y mi abuelita Juanita me regalaron cuando yo tenía unos ocho, o nueve años.

Con mi pequeña tortuga acompañé docenas y docenas de villancicos tanto en la casa de las citadas abuelas, como en la casa de mis padres. Y en la casa de mi abuela Frances, tenía otra tortuga. Y bueno, como yo era el nieto mayor, no había quien me disputara el derecho a somatar la caparazón en cuestión. Porque, claro, yo no tocaba la tortuga; sino que la somataba. Una orquesta navideña guatemalteca necesita de tortugas y de otros instrumentos como chinchines, guacales y jícaras hechas de frutos del morro.¿Saben qué me sorprendió? Que me costó mucho encontrar chinchines, casi no había guacales y sólo había jícaras sin pintar. “Ya no las hacen”, me dijo uno de los vendedores.

Mis chinchines, guacales y jícaras favoritos son los que están pintados de negro y tienen diseños en forma de animales, o de plantas. Y el que más me cae en gracia es uno que tengo con cara de animalito.

El color negro de aquellas piezas es como un laqueado singular. Los artesanos chapines lo hacen con hollín y la grasa de un insecto parecido a la cochinilla, al que le dan el nombre de nij. Pero también hay chinchines, guacales y jícaras pintados de colores; y de estos, mis favoritos son los que combinan el rojo y el amarillo.

Ahora bien, estos instrumentos encantadores y primitivos, en manos de niños de entre 3 y 12 años, forman una orquesta atronadora que difícilmente puede llevar el ritmo, o si quiera “tocar” la misma pieza. Y sin embargo, es capaz de evocar recuerdos llenos de alegría y de extraordinarios momentos familiares. Al ritmo de tucutícutu, cada quién hace lo que puede y todos la pasamos contentos.

No recuerdo exactamente cuándo fue que dejé de participar en la orquesta de niños de la familia. Y supongo que fue en algún momento cerca de cuando empecé a rasurarme el bigote inexistente, o cuando se abandonó la costumbre de cantar villancicos porque los niños de la nueva generación eran incapaces de esperar a las 12 de la noche para abrir sus regalos…y ¡pobrecitos!, había que dejarlos que los abrieran a las 5 de la tarde, del día 24.

Este año, sin embargo, con un nuevo batch de chiquillos me he propuesto revivir la tradición de cantar villancicos, en casa; acompañado por tortugas, chinchines y jícaras somatadas y agitadas por gente que no llega ni al metro de altura. Es que creo que el mensaje navideño de regocijo debe celebrarse con bulla y todo, especialmente cuando se está en compañía de la gente a la que uno quiere.

Para dicha de los chapines, la Navidad guatemalteca es rica en tradiciones e iconografía que la hacen una fiesta especial: tamales, cohetes, hojas de pacaya, pinabetes, manzanillas, gusanos de pino, gallitos, el estreno y el sabor inconfundible del ponche de frutas (con piquete). De esas costumbres son parte importante las tortugas, los guacales y las jícaras, y sin ellos, poco a poco, la celebración podría pasar a ser sólo una fiesta más. Indistinguible. O peor aún, sin todo el alboroto podría prevalecer el criterio de que la Navidad debería ser una ocasión políticamente correcta, o una propicia para sentimientos de culpa.

Esta Navidad, con alegría y agradecimiento, se la dedico a mis amiguitos de la zona 1. ¡Que sus sueños y sus deseos se hagan realidad! ¡Que cada tucutítutu de esta fiesta les de fuerzas y esperanzas! y ¡Que siempre guarden en sus corazones la alegría de ser niños!

Publicada en Prensa Libre el sábado 22 de diciembre de 2007


22
Dic 07

¡Galletas, galletas!

En casa de mis padres, una de las mejores tradiciones de la Navidad era la de hacer galletas. Mi madre hacía una variedad de aquellas y los niños ayudabamos…¿ayudabamos?

Hoy, después de varios años en los que yo no participaba de esa costumbre, porque mi hermano es el experto, hicimos galletas en mi casa.

Las de la foto son las tres variedades que hicimos: de mantequilla de maní con chocolate chip, de almendras con forma de arbolito, y de mosh con Corn Flakes.

Tardamos como cuatro horas en hacer tres tipos de galletas, lo que me llevó a recordar que mi madre solía hacer por lo menos 10 variedades. Las ya mencionadas, más galletas de nueces, de almendras y mantequilla con forma de gusanito, barras de nueces y dátiles, de chocolate, de café, de cardamomo, y de molasses. Muchas de ellas eran las que también eran hechas en la casa de mi abuela, Frances.

Eso significaba que nos llevaba unas tres tardes la elaboración de todas las galletas (aunque no siempre se hacían todas las mencionadas).


22
Dic 07

Una observación muy oportuna del PGN

Mario Gordillo, procurador general de la nación, explicó que le preocupa que la Corte Suprema de Justicia otorgue el amparo que solicitó el Procurador de los Derechos Humanos, contra los procesos de adopción que están en trámite, porque “dejaría en un callejón sin salida a centenares de menores que ya no viven con sus madres biológicas y permanecen en casas cuna”.

La PDH fue notificada, el miércoles, de que el amparo interpuesto por el procurador Morales, para suspender el trámite de adopción ,había sido remitido a la CSJ. La PDH pretendía suspender aquel trámite hasta este 31 de diciembre, cuando entrará en vigor la nueva ley de adopciones. El amparo fue presentado en contra de la Procuraduría General de la Nación, en la Corte de Constitucionalidad el lunes pasado.

Unos dos mil niños esperan un hogar mediante adopciones en trámite; mismas que serían suspendidas si la CSJ ampara a Morales.


22
Dic 07

La fiesta socialdemócrata

¡Vaya!, ahora resulta que la fiesta de inauguración socialdemócrata sólo costará 1.8 millones de dólares; y no los 2.5 millones que había sido anunciado antes. ¡Que alivio!

Valentina Flores, vocera de la Cancillería, anunció que con esa reducción presupeustaria, la transmisión del mando será “digna. austera y transparente”. ¡Hágame usted el favor!


20
Dic 07

Tortugas para la orquesta navideña

Ayer fui al Mercado Central a comprar un par de tortugas y otros instrumentos para la orquesta navideña de mis sobrinos.

Estos son mis chinchines, tortuga, jícara y guacalito de cuando era niño.

Encontré tortugas abundantes y las dos grandes de la foto le harán compañía a la pequeña tortuga que mi tía abuela la Mamita y mi abuelita Juanita me regalaron cuando yo tenía unos ocho, o nueve años.

Una orquesta navideña guatemalteca necesita de tortugas y de instrumentos como chinchines, guacales y jícaras hechas de frutos del morro.

¿Saben qué me sorprendió? Que me costó mucho encontrar chinchines, casi no había gucales y sólo había jícaras sin pintar. Ya no las hacen, me dijo uno de los vendedores.