Me gusta leer bumper stickers y hace ratos hice una columna sobre ellos; he aquí dos, que me causaron mucha gracia:
- Vote por la esposa engañada del exnovio de Mónica Lewinsky 2008
- ¿Usted cree en Madrazo? Yo tampoco
Me gusta leer bumper stickers y hace ratos hice una columna sobre ellos; he aquí dos, que me causaron mucha gracia:
Maxine was driving down the street in a sweat because she had an important meeting and couldn’t find a parking place. Looking up toward heaven, she said, “Lord, take pity on me. If you find me a parking place I will go to church every Sunday for the rest of my life and give up sex and tequila”.
Miraculously, a parking place appeared. She looked up again and said, “Never mind. I found one”.
Gracias a mi amiga, Ingrid, por el chistecito de lunes.
Es una lástima que no haya llevado más cámara que mi móvil; porque la celebración del Año Nuevo chino estuvo magnífica.
El jueves pasado empezó el año de la rata; y el viernes mis amigas taiwanesas organizaron un impresionante almuerzo de Año Nuevo.
El banquete incluyó pescado al vapor, langosta, huevos de mil años, orejas y tripas de cerdo, pollo, bolsas del tesoro, una sopa memorable, y por lo menos media docena más de maravillas culinarias de China.
La foto no le hace justicia al banquete porque el colorido no podía sino llenarlo a uno de admiración. ¿Y qué decir de los aromas? ¡Y los sabores! ¡Ese almuerzo fue una fiesta para los sentidos!
El año pasado celebramos el Año Nuevo chino con una cena que no fue menos impresionante; y en esa ocasión practicamos el arte de la caligrafía. ¡Kampei!
No tengo respeto alguno por los anónimos y prefiero no publicarlos. Hoy publiqué uno, en una de las entradas, porque me pareció que expresaba puntos de vista equivocados que comparte mucha gente; sin embargo, como yo tengo la decencia de identificarme bien, me gustaría que los demás tengan esa cortesía mínima. Saludos y gracias por visitar este espacio.
“¡Andá a freír niguas en sartén de palo!”, decía, mi tía abuela, La Mamita, cuando uno se la estaba tratando de cuentear. La anécdota viene al caso por un correo electrónico que recibí de mi amiga B, sobre la supuesta destrucción de glaciares en Chile.
No voy a dar el nombre de B para no quemarla, porque cayó de inocente y porque la quiero mucho, pero es bueno estar alerta para no hacer el oso que hizo ella.
Para hacer la historia corta, el mensaje cuenta que por dos ríos, alimentados por dos glaciares, en el valle de San Félix, de Chile, corre el agua más pura. Advierte, el mensaje, que debajo de aquellas formaciones han sido hallados grandísimos depósitos de oro y plata, y que para llegar a ellos será necesario destruir los glaciares, ¡algo nunca visto en la historia del mundo!
Para estas alturas, la veta ecohistérica de la mayoría de personas que leen el mensaje está a flor de piel; y, para no dejar las cosas a medias, los autores del correo lanzan lo que para ellos es una de las peores infamias: afirman que George Bush padre es miembro de la empresa minera que destruirá los glaciares. Ecohisteria y sentimientos antiyanquis hacen del correo un éxito seguro. Pero para no dejar nada al azar, sus autores le añaden un toque étnico, así que, según el mensaje, los campesinos de la zona se oponen al proyecto. ¿Qué puede salir mal?
Antes de llegar a ese punto, comparto con ustedes que el mensaje que me llegó venía firmado por entusiastas de México, Suecia, Nicaragua, Honduras, Brasil, Colombia, República Dominicana, Argentina, Italia, España y Puerto Rico; además de dos chapinas y de una multitud de ticos. El e-mail dice que para detener la atrocidad citada, es necesaria la ayuda internacional.
Ahora volvamos a lo que salió mal: varios amigos de B respondieron el mensaje para advertirle que toda esa historia es una fabricación malintencionada. Por ejemplo: 95 por ciento de los metales preciosos no está debajo de los glaciares, y la empresa explotadora se ha comprometido a proteger el 5 por ciento que sí lo está.
El área en la que se encuentra el proyecto cuenta con 50 glaciares diferentes y los dos que están cerca del proyecto sólo aportan 0.3 por ciento de las potenciales fuentes de agua.
El desempleo en esa área es tan alto que la empresa recibió más de 50 mil solicitudes de trabajo; la gente, en realidad, apoya el proyecto, y según una carta enviada por presidentes democráticamente electos, de asociaciones comunitarias: “Estamos cansados de escuchar a nuestros compatriotas que no tienen conocimiento de nuestra realidad, y sobre todo, de extranjeros que hablan de nuestros problemas. Estamos cansados de ver cómo la Iglesia es usada para difundir sus mentiras”.
Para consuelo de los antiyanquis, Bush sí tuvo relación con la empresa, pero sólo fue consejero honorario, a mediados de la década de 1990, y nunca fue director, ni ejecutivo de la misma.
Los ecohistéricos son tan cuenteros que La Mamita los mandaría a freír niguas en sartén de palo varias veces al día. En 1914, la Oficina de Minas de los EE. UU. predijo que el petróleo duraría 10 años. En 1939, el Departamento del Interior informó que quedaban 13 años de producción petrolera en los EE. UU. En la década de 1970, Lester Brown, de Worldwatch Institute, vaticinó que el crecimiento de la población excedería la producción de alimentos. Y, en 1968, Paul Erlich advirtió que el hambre reduciría la población de Estados Unidos a 22 millones para 1999. Y ahí anda Al Gore neceando con el Protocolo de Kioto y con su visión antropocéntrica del calentamiento global.
Uno de los cuates de B escribió que antes de incluir su nombre y datos en este asunto, decidió informarse bien al respecto. Y creo que ese es el mejor consejo para estos casos de propaganda ecohistérica. Saben qué, muchá, con eso de los glaciares, el petróleo, el calentamiento y los alimentos, ¡váyanse ustedes a freír niguas en sartén de palo!
Publicada en el diario Prensa Libre el sábado 8 de febrero de 2008
El Transmetro de la ciudad de Guatemala pierde dinero en canastos, a razón de unos $650 mil mensuales. Pero eso no detendrá al alcalde, Alvaro Arzú. El Transmetro Norte costará más $15 millones. ¿A cuánto ascenderán las pérdidas de esta necedad cuando esé lista la nueva rama del Transmetro?
Slushturtle publicó el artículo de John Stossel sobre la adopción en Guatemala; si no lo ha leído, aquí está:
http://slushturtle.blogspot.com/2008/02/you-go-john-stossel.html
Ayer, desde el balcón de mi casa, podía ver a este par de personajes. Uno cortándole el pelo al otro durante una agradable y brillante tarde.
La escena me recordó las barberías a donde iba a cortarme el pelo cuando era niño; eso sí, cuando no era don Rafa el que llegaba a cortarnos el pelo a la casa. Normalmente despues de almuerzo, justo antes de que pasara el bus para llevarnos al colegio, a mi hermano y a mí.
Cuando era niño pasé por Los caballitos, en la Quinta avenida y Primera calle; por la barbería del Hotel Palace, en la Cuarta avenida y ¿12 calle?; y por la barbería España, en la Quinta avenida y Novena calle, todas en la zona 1.
A lo largo y lo ancho de todo el espectro político -con excepción de los anarquistas- hay acuerdo en que al gobierno le corresponde garantizar la seguridad y la justicia. Los liberales clásicos y los libertarios coincidimos en que esa es la única justificación para su existencia. Pero del otro lado del espectro, se cree que esa es una de sus múltiples y abundantes funciones.
En la sociedad guatemalteca, el gobierno ha fracasado miserablemente en el cumplimiento de aquellas funciones. La inseguridad y la ausencia de justicia son lo que distingue a nuestra sociedad. Administraciones van, y administraciones vienen sin que los guatemaltecos podamos acariciar la esperanza de que el gobierno cumpla con esa razón de ser.
Por eso llama la atención que la oferta de seguridad de la administración socialdemócrata se base en policías comunitarias basadas en el apoyo solidario de los tributarios y de los electores para la provision de seguridad ciudadana. Una vez más se comprueba que la administración está más dispuesta a involucrarse de lleno en la satisfacción de las demandas de los grupos de interés y de los buscadores de rentas parasitarias, por medio del presupuesto del estado, que a cumplir con su cometido primordial.
Como dijo, atinadamente, un editorial de Prensa Libre “Desde la organización del Estado, su monopolio de la fuerza y la justicia puso fin a las venganzas personales de todo tipo de agravio que se cobijaba en el concepto del ojo por ojo”. Sin embargo, la administración chapina está abdicando de aquel compromiso. La administración socialdemócrata está abriendo la Caja de Pandora por tres razones:
Primero, porque con aquellos comités, que recuerdan las vigilancias que hay en países totalitarios como Cuba, la delación y las posibilidades de arbitrariedades y abusos se pueden poner a la orden del día. Si la administración no puede controlar ni evitar que la Policía Nacional Civil se involucre en delitos y en abusos, ¿qué va a poder controlar a vecinos maliciosos y armados?
Segundo, porque la administración ya nos cobra impuestos para seguridad y justicia, servicios que no provee.
Tercero, porque aunque los servicios que preste la gente en estas policías comunitarias son servicios a la comunidad, no remunerados; ¿qué evitará que esto sea Patrullas de Autodefensa Civil reloaded? ¿Qué evitará que los integrantes de aquellas policías reclamen pagos e indemnizaciones dentro de 10, ó 20 años?
Es evidente que los sistemas de seguridad y de justicia chapines han colapsado. Y es evidente que hay que hacer algo creativo. Sin embargo, la organización de vigilantes, y sobre todo en poblaciones aficionadas al linchamiento, es una idea muy mala.
De todos modos, como una contribución al diálogo sobre este tema importante, sugiero escuchar la conferencia de Bruce Benson, titulada Alternative Solutions to Crime.