La semana pasada caché a estos zancudos conociéndose, en el sentido bíblico. Como son mis compañeros de trabajo, pensé en si debía, o no, exponerlos en un acto tan íntimo. Optè por hacerlo porque hacen buena foto; y porque son enormes.
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Sep 08
Zancudos "conociéndose"
28
Sep 08
Sid y el movimiento nulo
En buen haitiano, un movimiento nulo es un esfuerzo que no lleva a ningún lado.
Desde hace varios meses, este espacio es visitado por Sid. Sid manda enlaces a artículos, deja comentarios, se identifica plenamente y entretiene; pero consume demasiada energía porque ocasiona muchos movimientos nulos.
Me explico:
Sid no ve diferencia alguna entre el capitalismo y el mercantilismo. Para él son la misma cosa y no le importa que Aristóteles haya explicado hace añales que A es A; y que A no puede ser No A.
Una discusión en esas condiciones no puede ser sino un esfuerzo que no lleva a ningún lado porque pasa por encima de las reglas más elementales de lógica.
Uno puede hacer un análisis burdo y medir el tiempo sólo entre día y noche. Que no está mal si uno va a ser superficial. Pero si uno quiere ser más preciso puede medir el tiempo en horas. No es lo mismo decir que es de día, que decir que son las 9 de la mañana. Ambos pueden ser verdad; pero si son las 9 de la mañana, la segunda observación es más precisa.
No es lo mismo decir que son las 9 de la mañana, que decir que son las 9:15 de la mañana. Ambos pueden ser verdad; pero si son las 9:15 de la mañana, la segunda observación no sólo es más precisa, sino que pone en evidencia que aunque 9 y 9:15 comparten algunos elementos: definitivamente no son lo mismo. Como no sería lo mismo una observación más precisa que distinguiera entre las 9:15 y las 9:15:01.
Aquello es lo que le pasa a Sid. Sid sólo puede ver capitalismo, donde los instrumentos de la ciencia económica son capaces de ver con más precisión. Y ¡hombre!, capitalismo o laissez faire, no es lo mismo que mercantilismo.
Para poner sólo una diferencia básica: Toda la literatura capitalista aboga por la eliminación total de privilegios; en tanto que el mercantilismo se trata de empresaurios utilizando la ley para obtener privilegios. Es cierto que en ambos casos hay mercados y actividad empresarial involucrados; pero es obvio que son éticamente distintos.
Me explico, otra vez:
Si escribo una entrada sobre la crisis actual del mercantilismo, y cito al economista Ludwig von Mises, Sid pregunta que si me apoyo en Rothbard, Rand, Friedman, o Paulson. Para seguirle el juego…no le contesto directamente, pero lo invito a leer la frase de Mises.
Pero Sid comete un vicio que cometen muchos cuando no leen, o leen con prejuicios: Sid ve lo que quiere y argumenta contra lo que él dice que uno dijo, no contra lo que uno dijo. De modo que Sid vuelve a hacer caso omiso de Mises, vuelve a preguntar “en qué altar rezo”, y ¡se tira contra Rothbard y contra Paulson!
¿Lleva a algo este círculo vicioso? ¿Qué sentido tiene tanto movimiento nulo?
Sid entretiene -y como se identifica y envía lecturas interesantes, yo supongo que es un caballero-; pero atenderlo consume demasiados tiempo y energía. Too high maintenance.
Hago, aquí, un último esfuerzo con Sid y le recomiendo, a él y a cualquiera otro que desee información seria y profunda sobre la crisis financiera; este estupendo análisis de Juan Ramón Rallo, del Instituto Juan de Mariana.
27
Sep 08
V de luto estuvo kewl
Anoche, V de luto estuvo kewl. Como siempre, nos juntamos en El Obelisco -que es el monumento a los Próceres de la Independencia de Centroamérica- pero esta vez la gesta fue diferente.
El cuate, Neto, consiguió máscaras de V, de la película V for Vendetta. Carmen y Mario llevaron sombreros y capas negras; y veladoras. En silencio nos formamos en el lado Norte de aquella plaza y ahí estuvimos por un buen rato. Luego a alguien se le ocurrió que diéramos una vuelta por la plaza, como lo hacemos tradicionalmente; sin embargo, en la noche, con las velas, y con los disfraces, el desfile se veía impresionante.
Rafa llevó un megáfono, Luis Pedro tomaba fotos; y Mayra mantenía el orden. Como siempre, todos en un ambiente pacífico, agradable y familiar en el que grandes y chicos aprendemos a ser ciudadanos, y no súbditos. Todos ponemos nuestro grano de arena en esta gesta individual contra la corrupción y los impuestos abusivos; objetivos que constituyen la consigna que lanzabamos a los automovilistas que pasaban por el lugar: ¡No corrupción, No más impuestos!
¿Por qué V?
He aquí algunos extractos de su discurso para la meditación:
“Las palabras siempre conserfarán su poder, las palabras hacen posible que algo tome significado y, si se escuchan, enuncian la verdad. Y la verdad es, que en este país, algo va muy mal, o ¿no?
¿Cómo ha podido ocurrir? ¿Quién es el culpable? Bueno, ciertamente, unos son más responsables que otros. Y tendrán que rendir cuentas. Pero, la verdad sea dicha, si estáis buscando un culpabable, sólo que miraros al espejo”
V for vendetta ilustra muy bien la lucha del individuo contra el estado y la indiferencia en que viven las masas, frente al creciente intervencionismo. Esto es debido a que, ante años y años de propaganda estatista, principalmente en las escuelas públicas y por medio del sistema de educación, la ignorancia, la abulia, la ingenuidad, y la pereza intelectual se apoderan de la mayoría de personas que deja de vivir por y para sí mismas y se convierten en instrumentos del régimen corrupto de turno.
¡V nos llama a meditar!: “Hemos tenido a un montón de malversadores, impostores, mentirosos y lunáticos que han tomado decisiones catastróficas. Es la pura verdad. ¿Y quién los ha elegido? ¡Fue usted quien designó a esa gente! ¡Fue usted quien les dio el poder de tomar decisiones por usted! Debo admitir que todos podemos equivocarnos alguna vez, pero cometer los mismos errores letales siglo tras siglo me parece intencionado. Ha apoyado a unos incompetentes maliciosos que han llevado el caos a su vida laboral. Ha aceptado sin rechistar sus órdenes. Les ha permitido llenar su espacio de máquinas nuevas y peligrosas. Pudo haberlos detenido. Sólo tenía que decir No”.
La foto es por Luis Pedro Mirón. Hay más fotos, aquí, por Jorge Jacobs.
26
Sep 08
¿$700 mil millones para rescatar empresaurios?
Si usted está escandalizado por la perspectiva de que en los Estados Unidos de América los empresaurios mercantilistas de Wall Street sean rescatados de sus malos negocios, usted no es el único. Ese rescate les costará a los tributarios gringos unos $700 mil millones, dinero que entrará al mercado y, además de indignación, causará inflación.
26
Sep 08
La ley de la gorronería
Federico Bastiat, ¡El genial Bastiat!, definió al estado como una ficción por medio de la cual unos intentan vivir a costillas de otros. Explicó que la ley es pervertida cuando es convertida en instrumento de codicias, en hacedora de iniquidad y en herramienta para la expoliación.
Aaaaah, Bastiat debe haber estado pensando en la Ley de Fomento a la Industria Cinematográfica y Visual, que es proyecto de los diputados guatemaltecos Rubén Darío Morales, Jorge Mario Vásquez, y Héctor Julio Pérez, en connivencia con…adivinen quiénes. En connivencia con un grupo de personas que viven del cine (o que pretenden vivir del cine).
La normativa en cuestión “declara de utilidad colectiva e interés nacional la promoción y el desarrollo de la actividad audiovisual y cinematográfica en Guatemala”. O sea que declara de utilidad colectiva e interés nacional una actividad específica, ejercida por pequeños grupos de interés y que puede ser muy lucrativa para quienes viven de ella. Es el equivalente a declarar de utilidad colectiva e interés nacional la crianza y venta de pollos, la producción de azúcar, o la comercialización de fertilizantes, de gas, o de aguas gaseosas.
Olvidan, además, que en una sociedad de personas libres, el interés colectivo no debe privar sobre los derechos individuales. En el análisis que sigue veremos cómo es que se hace evidente este olvido.
Los fines de la pretendida normativa son: fomentar el desarrollo y crecimiento sostenible y dinámico de una industria específica, que es la del cine; y propiciar su rentabilidad, o sea, procurar que quienes se dedican a esa industria específica tengan ganancias aseguradas.
La legislación esta, crea un ente burocrático, el Instituto del Audiovisual y la Cinematografía Guatemalteca para asegurar un clientelismo que defienda la normativa y sus consecuencias; y para garantizar el control político de los recursos destinados a proteger los intereses de quienes promueven esta aberración. Esto último es evidente porque una de sus funciones es formular y elaborar una política nacional para el cine.
La legislación crea una piñata privada para los cineastas: el Fondo del Audiovisual y de la Cinematografía. Dicha piñata es constituida con un drenaje mínimo de Q15,0000 que no serán usados para seguridad y justicia, sino para satisfacer la codicia de los promotores de la normativa en cuestión.
Pero FACINE no se limita a aquella desviación de fondos escasos. Aquí es donde la gorronería se hace más evidente, porque el Fondo sería alimentado con:
Un 5% de la tarifa cobrada a los usuarios por cable. Un 3% de la boletería cobrada en las salas de cine. Un 1% del precio cobrado por la venta de televisores, cañoneras, proyectores de vídeo y de discos compactos, computadoras y otros equipos conocidos, ¡o por conocerse en el futuro! Un 3% de lo cobrado por alquiler de audiovisuales. Un 1% de lo cobrado por cualquier sistema de almacenamiento o cualquier otro formato que sirva para grabar imágenes. Todo esto, ¡por supuesto!, será pagado por los consumidores (por ustedes y por mí), en beneficio directo de los promotores de esta ley inicua.
La normativa también establece privilegios fiscales para quienes inviertan y tengan la expectativa de obtener ganancias en la industria del cine.
“¡Ley Pervertida! ¡Ley –y con ella todas las fuerzas colectivas de la Nación– desviada de su objetivo legítimo y dirigida a un objetivo totalmente contrario! Ley convertida en instrumento de todas las codicias, en lugar de frenar las codicias! ¡Ley hacedora de iniquidad, cuando su misión era castigar la iniquidad! Ciertamente se trata de una situación grave y de su existencia se me debe permitir alertar a mis conciudadanos!”. Así fue como Bastiat puso la cuestión. ¡Y qué razón tenía!
26
Sep 08
Los chapines no son apáticos
¿Quién dice que los chapines son unos apáticos? Hoy leo esta opinión de Raúl Avalos Palma: “Cómo es posible que el Gobierno de los “tiempos de solidaridad” no se dé cuenta del tsunami financiero que se nos viene encima con las quiebras diarias que se están dando en EE.UU. Acaso cree este Gobierno que nosotros somos una isla ajena a las mareas financieras que estas quiebras están causando. Rechacemos tajantemente el incremento y creación de cualquier impuesto y exijamos que el Gobierno se apriete el cinturón y abandone la idea de estar regalando a manos llenas, que lo único que va a crear es hambre para el día de mañana. Exijamos una depuración del Congreso y la PNC que al parecer están en una competencia para ver quién hace más daño”.
26
Sep 08
Sorpresa en casa: tamalitos de viaje
Hoy me encontré con la sorpresa de que en casa habían hecho tamalitos de viaje. Antiguamente, la gente hacía este tipo de tamales de masa de maíz cuando emprendía un viaje. La idea era llevar consigo alimento en caso de que, en el camino, no se encontrara qué comer.
Esto era particularmente cierto durante la Semana Mayor porque, antes, durante los días principales de esas fiestas, no se encontraba nixtamal. El nixtamal es la masa de maíz que es usada para hacer tortillas, o tamales.
En casa, los tamalitos de viaje no son exactamente como eran antes; porque aquí les ponen un sofrito de zanahoria y de chile pimiento que eleva aquella comida tradicional a un nivel superior. Además, en su elaboración se usa margarina con aceite de oliva. Aveces los hacen envueltos en tusa, pero hoy los hicieron envueltos en hoja de maxán. La tusa es la hoja que envuelve el elote (pero seca) y el maxán es una hoja aromática que se usa para envolver tamales.
Total…los tamalitos se convierten en un complemento magnífico que alegra cualquier comida. En rodajas, y asados al carbón, alcanzan su máxima expresión.


