12
Ene 09

¡¿Para qué más policías?!

Hoy leemos que el nuevo ministro de Gobernación, Salvador Gándara, planea sacar a la calle a todos los agentes que se encargan de asuntos administrativos, a fin de que den seguridad. Y leemos, también, que se investigan anomalías en 910 ascensos en la Policía Nacional Civil, el año pasado. En 203 de aquellos no se respetó el orden de los rangos, falta documentación de respaldo en expedientes, y 63% de policías reconoció que se les pidió algún cobro para ser promovido.

¡Puchis, usté!, me dijo Cándido. Si hasta yo se que el problema no es la canditad de chontes en la calle. El problema es la impunidad. ¿De qué sirve que saquen a la calle a policías que compraron sus asensos? ¿De qué sirve que haya centenares de policías como esos? ¡El día que vayan a parar al bote los responsables de la corrupción en la PNC, ese día voy a creer yo que se va a arreglar la policía! ¡Aaaaaaaaah, pero vaya usté a ver cuándo va a ocurrir eso!, añadió.


11
Ene 09

Una conspiración contra los Colom

Cuando en 1998 Hillary Clinton trataba de defender a su marido de las supuestamente falsas acusaciones del caso Lewinsky; la esposa de Bill denunció que había una vasta conspiracion de derechas contra ella y su cónyuge. Y qué…si el affaire de Bill y Mónica, sí era cierto.

Pero como el buen humor siempre está presente, en D.C. había calcomanías como la que ilustra esta entrada. Ahora que Alvaro San Nicolás Colom está denunciando una campaña de desestabilización contra él y su esposa, Sandra Evita Torres, este es el tipo de cosas de las que uno se acuerda.

Una versión de esta entrada fue publicada en Buzón 21, del diario Siglo Veintiuno, el 13 de enero de 2009 y en El Periódico, el día 15.


11
Ene 09

Colom enojado, y Plaza Sésamo

“Ignorantes, estúpidos y analfabetas políticos”, dijo ayer, Alvaro San Nicolás Colom, que son los que critican al Consejo de Cohesión Social que dirige su esposa, Sandra Evita Torres.

Visiblemente enojado, San Nicolás lanzó los improperios y me trajo a la memoria este vídeo de Plaza Sesamo. ¿Quién no recuerda: Enojado estoy, muy enojado?

El exabrupto presidencial vino acompañado de una denuncia de desestabilización -¿Parecida a la denuncia de micrófonos escondidos en la Casa Presidencial?-. Y todo esto movería más a risa si no fuera peligroso. Ya vimos que en tiempos de la Primavera Democrática, las denuncias de planes de desestabilización servían para suspender las garantías constitucionales y para aumentar el control político de la sociedad por parte del régimen.

Una administración dirigida por un Presidente irritado, que anda esparciendo la especie de que hay una vasta conspiración en su contra, con antecedentes de querer ejercer censura de Prensa y de correos electrónicos, no es buena noticia.

El 12 de enero, Prensa Libre publicó un editorial magnífico, al respecto.


11
Ene 09

Facta, non verba: amor de narco

Una mujer no se siente hermosa si no tiene pretendientes narcos. Pablo César Carrillo, periodista, cuando comentaba la captura de Laura Zúñiga, Miss Sinaloa. Prensa Libre, P. 34 del 11 de enero de 2009.

Jesús Zúñiga, padre de la Miss Narco, expresó que estaba absolutamente desconcertado por la detención de su hija, debido a que era una niña formal…que leía a Paulo Coelho. Prensa Libre, idem.


11
Ene 09

Golpe duro para la administración Colom

Miles y miles de guatemaltecos abarrotaron, ayer, la Plaza de la Constitución y se manifestaron contra la criminalidad y la delincuencia. Esto es consecuencia de que la administración socialdemócrata, que fue electa porque supuestamente iba a combatir la violencia con inteligencia, no sólo ha sido incapaz de mostrar buenor resultados, sino que “el desenfreno delictivo ha agravado la incertidumbre y la desconfianza pública en la autoridad”; y, en esas condiciones, 9 de cada 10 guatemaltecos teme ser secuestrado, extorsionado, o asaltado, y casi 8 de cada 10 se siente inseguro cuando va por la calle.

Alvaro San Nicolás Colom se pone como ochenta mil jicaques y llama “ignorantes, estúpidos e ignorantes políticos” a quienes critican su errática, desatinada y altamente politizada administración. El gran líder de la socialdemocracia guatemalteca se esponja cuando los chapines resienten la intromisión y los malos modos de su esposa, Sandra Evita Torres, en la dirección política del país. Lo cierto es que San Nicolás -aunque haya ido a la manifestación a tratar de sacarle partido- debería estar muy afligido; porque entre la corrupción y su incapacidad para controlar a la delincuencia, su administración está buscando el mismo destino que tuvieron administraciones similares, que se hundieron en la ignominia. San Nicolás anda ahora con que hay conspiraciones contra su administración y ojalá que eso no lo mueva a buscar formas de violar las garantías constitucionales para afianzar su control político. Ojalá que buscara entre los suyos a los conspiradores que han hecho una piñata con el presupuesto del estado y han permitido que la impunidad sea campo fértil para la prosperidad de todo tipo de delincuencia.

En fin…compañado por mis amigos Mayra, Tono, Raúl y Alfonso, con quienes solemos compartir aventuras de esta naturaleza, acudí a la convocatoria hecha por un grupo de damas que había organizado una Marcha silenciosa contra la violencia en Guatemala. Lamentablemente, dicha iniciativa fue egullida por una manifestación coordinada por Rodolfo Quezada y su organización. Cuando vimos imágenes del Che Guevara y escuchamos consignas que reclamaban la justicia social o redistributiva; y cuando oímos llamados para la paz mundial, mis amigos y yo decidimos retirarnos.

Enfilamos, eso sí, hacia el bar El Portal para tomar un par de tarros de cerveza mixta.y comer boquitas de ensalada de coditos y tortillitas con revolcado. Y ¡vaya sorpresa!, aquel lugar antañón estaba lleno de personas vestidas de blanco -como se supone que tenía que ir uno vestido a la manifestación-.

Ojo: No es que uno no quiera justicia, ni quiera la paz; pero la justicia que favorece la convivencia social pacífica no es la justicia redistributiva, sino la justicia conmutativa; y yo iba a la manifestación a demandar el fin de la impunidad, no a pintar el mundo de color peach, ni a desear la paz mundial, como en los concursos de belleza.

Siento mucho que la marcha silenciosa se conviertiera en un circo que San Nicolás intentó usar para sus fines. Empero, es evidente que los chapines le están perdiendo la paciencia

11
Ene 09

El hoyo progresa

El hoyo va mejorando…digo.


10
Ene 09

Facta, non verba: El Cadejo

El cadejo maneja mi carro. La Majo, al comentar el papel que este personaje de mitología guatemalteca ha jugado en su vida. El Cadejo, por cierto, es un perro que cuida a los borrachos.

Si hubiera un héroe nacional, seguramente sería El Cadejo. Pedro Pablo, en la misma conversación.

¿Cuál maneja tu carro, El Cadejo negro, o El Cadejo blanco? Un cuarto participante en la conversación.

¿Y hay varios cadejos, pues? Yo.

Sí. Y tienen el don de la ubicuidad. El cuarto participante.


10
Ene 09

El hoyo está ahí

…y cuando se despertó, el hoyo todavía estaba ahí.


09
Ene 09

Copa en mano, hoy celebro a la luna

Hoy, que es la noche con la luna más brillante del año, saldré a aullarle a la luna. Y comparto con ustedes, algo que escribí para la noche en la que la luna fue la más grande del año.

Mí tía abuela, La Mamita, aseguraba que luna, había sido una de mis primeras palabras; aunque, en mi album de recien nacido, estaba anotado que aquellas habían sido: papá, mamá, agua. Y talvez es, por eso, que de cuando en cuando le aullo a la Luna.

Quizás puede ser que aulle, también, porque a la edad de 8 años ví, casi vencido por el sueño, cuando Neil Armstrong descendió de El Aguila y estampó su huella en el polvo lunar. Como muchos niños de mi generación, tuve un módulo lunar de cartón y creí que para los 40 ya habría visitado a Selene…varias veces. Y como todo chapín chauvinista puedo cantar Luna de Xelajú con los versos confundidos.

En mi vida han habido varias lunas: tuve un restaurante que se llamaba Luna Llena y desde siempre he sabido recitar:
Luna, comé tu tuna.
Echá las cáscaras
En la laguna.

Y cuando era niño, creía que cantaba como ninguno:
La Luna se está peinando
En los espejos del río.
Y el toro la está mirando
Entre la jara escondido.

Aún hoy me embruja la Luna lunera, la Luna gatuna. Cuando por mi telescopio vi por primera vez a a la Luna, me salió un suspiro profundo; casi exactamente el mismo suspiro que salió cuando comí pasteles de Luna en Taipei. De vez en cuando, y sin razón alguna, canto Blue Moon; me gusta la cerveza Blue Moon; y también, sin razón alguna, canto o aullo:
Luna que se quiebra
Sobre las tinieblas
De mi soledad.

La Luna me embelasa y me acaricia. La Luna me canta y la Luna me arrulla. Y aveces le pregunto:
Dime Luna de plata
Qué pretendes hacer
con un niño del piel.

Aveces, la Luna se pone re grandota, como una pelotota y alumbra el callejón; y hoy celebro a la Luna y copa en mano saldré a saludarla a cantar Preguntale a la luna… y a aullarle. Lehaim.

La foto es por José Eduardo Valdizán.


09
Ene 09

Vapuleos, linchamientos y vida tribal

Este vapuleo llegó a ustedes por cortesía de Tigo, parece decir esta foto en la que una mujer golpea a un personaje, mientras que otra, atrás, lleva una toalla con aquella marca de telefonía.

Bromas aparte, hoy leo que entre la dirigencia indigenista”se discute si es necesario chicotear a quienes no quieren entender que hacer daño a los otros no es correcto”, y que el castigo físico es una opción, aunque sea la última. En ese sentido, es oportuno hacer unas meditaciones sobre la naturaleza de los delitos y de las faltas; y sobre la naturaleza de las penas en una sociedad, y en una tribu.

Todo delito, o falta es una acción humana; y como tal, se entiende que es voluntaria y dirigida a conseguir un resultado. Para que una acción humana sea delito, o falta debe estar tipificada como tal en la ley atendiendo el aforismo que dice nullo crimen, nulla poena, sine lege.

De Ludwig von Mises, aprendemos que la acción humana es una conducta conciente, voluntad movilizada y convertida en actuación, que busca alcanzar objetivos y fines precisos. Cuando el hombre actúa, opta, determina y procura alcanzar fines. Y toda acción humana -aquí y en China, hoy y en todos los tiempos- pasa por tres requisitos previos: 1. Cuando una persona actúa, aspira a sustituir un estado menos satisfactorio por otro mejor, es el malestar el incentivo que induce a las personas a actuar. 2. La mente identifica una, o más situaciones más gratas. 3. La mente advierte la existencia de una conducta que sea capaz de suprimir, o reducir la incomodidad sentida. Haga usted la prueba…con cualquier acción que haya hecho, y se dará cuenta de que la hizo porque quería pasar de un estado de menor, a uno de mayor satisfacción. Independientemente del fin que aspire, ninguna acción humana es posible sin la concurrencia de los tres requisitos.

Todos los delitos, o faltas dolosos son cometidos en cumplimiento de aquellos requisitos; y los delitos, o faltas culposos resultan de acciones que cumplieron los requisitos citados. El delito es doloso cuando el resultado ha sido previsto, o cuando el autor lo ve como posible y aún así ejecuta el acto, y es culposo cuando con ocasión de acciones u omisiones lícitas, se causa un mal por imprudencia, negligencia o impericia.

A estas alturas es necesario reflexionar, también, sobre el hecho de que hay acciones libres, y acciones no libres. Ambas están sometidas a la necesidad de los tres requisitos de arriba; pero son distintas en cuanto al rol que tiene la responsabilidad. Libertad y responsabilidad son dos caras de la misma moneda, inseparables, y no hay una, sin la otra. Es inadmisible pensar que puedan existir una sin la otra; y cuando la gente cree que ha habido libertad sin responsabilidad, a lo que se refiere es al libertinaje, que no es lo mismo que la libertad.

El delito y la falta, como acciones, tienen otra característica: son jurídicamente trascendentes. Lo son porque implican daños contra la vida, la libertad y/o la propiedad de las víctimas; y lo son porque tienen consecuencias de orden jurídico. Esas consecuencias son las penas y hay dos grandes tipos de penas: las de expiación o retribución que implican sufrimiento y castigo como consecuencia del delito o de la falta cometidos; y las de prevención que buscan evitar la comisión de nuevos delitos. Un tercer tipo es de naturaleza distinta y es el de la pena como tratamiento con el propósito de reformar a los delincuentes reformables.

Entre la dirigencia indigenista, el discurso apunta hacia la prevalencia de penas del segundo y del tercer tipo; pero la realidad -entre vapuleos y linchamientos- apunta hacia la abundancia de penas del primer tipo y las penas infamantes. De ahí las chicoteadas, las exhibiciones en calzoncillos, los vapuleos y los linchamientos espantosos. Reportaje tras reportaje, la dirigencia indigenista insiste en que la justicia maya se basa en consejos, diálogos y orientaciones; pero la realidad es otra. El jacobinismo y la irresponsabilidad de la acción colectiva generalmente degeneran en escenas dantescas de cuerpos quemados y retorcidos.

Los ancianos, los abuelos y los sabios dirán que sí; pero lo cierto es que los tirones de orejas que funcionan en la familia, en el clan y en la tribu -tan personales y tan cerradas-, no funcionan en la sociedad -tan contractual y tan abierta-. La eliminación de las penas infamantes, la sistematización del debido proceso, la responsabilidad individual, y otros, son conceptos que Occidente le ha aportado a la humanidad. Y la dirigencia indigenista hace mal en deshecharlos, a cambio de prácticas tribales que tanto se han prestado para la barbarie.

La foto es de Prensa Libre.