05
Feb 10

Alvaro Colom, el Presidente mejor pagado

Alvaro San Nicolás Colom es el segundo Presidente mejor pagado de América Latina; y ¿sabe usted quién es el único que le gana en el Continente? Barak Obama, el de los Estados Unidos de América. Según el reportaje que da pie para esta entrada, San Nicolás gana cerca de $18,500 (Q153,000) al mes, a la tasa de cambio de hoy.
San Nicolás, que preside un país con poco más de 12 millones de habitantes, gana nominalmente más que Felipe Calderón, de México; y Luiz Ignacio da Silva, de Brasil, por ejemplo. ¡Nominalmente gana más que Hugo Chávez, de Venezuela! Y claro que Raúl Castro y Chávez son los dueños de Cuba y de Venezuela, de modo que hay que recordar que eso cambia las cosas.
¿Quiénes son los peor pagados? Evo Morales, Daniel Ortega y Cristina de Kirchner.
Los sueldos mencionados en el reportaje que da origen a esta entrada son los sueldos nominales; y no incluyen los gastos de representación y las otras canojías que suelen acompañar a la primera magistratura…ni cuentan los negocios que se hacen al amparo del poder.
Gracias al cuate Diego, por la pista; y la foto no es de San Nicolás, sino de Montgomery Burns. Prensa Libre y El Periódico publicaron esta noticia el 8 de febrero.

05
Feb 10

ProReforma: Los abuelos nos enseñan el camino

Los abuelos nos enseñaron el camino, dice esta pinta que se halla en la zona 10 de la ciudad de Guatemala; y la misma ilustra el valor que se le da a la sabiduría y a la experiencia de aquellos que saben más por viejos, que por diablos.

El asunto viene al caso porque uno de los aspectos menos comprendidos de la propuesta de reforma constitucional ProReforma, es el del Senado. Mucha gente cree que el senado de ProReforma es parecido a los senados que hay en los Estados Unidos de América, México, y en otros sistemas bicamerales; y sin detenerse a leer la propuesta creen que sus funciones son similares.
El senado, en ProReforma, es un cuerpo integrado por personas de entre 50 y 65 años de edad, cuya tarea es emitir leyes, o sea normativas generales, abstractas e impersonales aplicables a todos por igual, sin distinción alguna. Ejemplo de este tipo de normas son las de los Códigos Civil y de Comercio; o el Código Penal. Para entender mejor este punto, su tarea contrasta con la de los diputados, cuya tarea es regular de forma específica y concreta, por medio de normativas aplicables sólo a casos particulares. Ejemplo de estas normas son las de la Ley del Organismo Judicial, el Código Militar, El Código de Notariado, la Ley del Presupuesto del Estado, y otras de esa naturaleza.
Estas meditaciones vienen al caso porque un lector de diarios se queja de que, según él, el senado de ProReforma (que él llama inapropiadamente Cámara, o Parlamento) es elitista porque no integra a estudiantes, artistas, profesionales y a otros; y porque, según él, una cámara elitista no velaría por los derechos de las mayorías.
Vale la pena detenerse en estas observaciones porque confirman que la mayoría de críticos de ProReforma no lee detenidamente la propuesta; y que muchos, aunque la lean, la critican no por lo que dice, sino por lo que ellos dicen que dice.
Voy a admitir que el senado sí es elitista. Si entendemos que élite es un grupo minoritario de la sociedad que tiene un estatus superior al resto de la misma, ¡¿Por qué no íbamos a querer que el senado fuera integrado por la mejor gente posible?! Ya hemos tenido Congresos, presidencias, gabinetes y tribunales integrados por la peor gente posible; ¿por qué no probamos elegir un senado con los mejores entre nosotros?
Dicho aquello, esa es la idea de elegir a personas de 50 años que ya hayan demostrado ejecutorias y que gocen de la confianza de sus coetaneos. La idea es que cuando uno llegue a los 50 años de edad pueda elegir a personas que conoce y que sabe que podrían hacer un buen papel como senadores. La idea es que sean los mejores; no los peores, ni los más comunes y corrientes. La idea es que sean ejemplares, confiables. Como la idea de los ancianos, a los que hace referencia la pinta que ilustra esta nota.
El comentario del lector que motiva estas meditaciones contiene otra ligereza. Supone que el senado de ProReforma no estará integrado por estudiantes, artistas, profesionales y demás; pero…¿de dónde saca?, ¡¿de dónde saca que no hay estudiantes, artistas y profesionales de 50 años de edad?! La idea es que las personas que integran el senado sean los mejores y que ya hayan demostrado de qué color son sus plumas. ProReforma no dice nada acerca de en qué actividades deberían destacar los senadores porque eso le corresponde decidirlo a cada elector y a cada grupo que proponga senadores. Seguramente habrá abogados, médicos, arquitectos, pintores, músicos, periodistas, profesores, estudiantes, dirigentes comunitarios, sindicalistas, empresarios, y lo que sea. Lo que no habrá son patojos, como no hay un Presidente de la República de 39 años, ni uno de 20. Y porque cuando uno es patojo, generalmente no ha desarrollado todo su potencial.
A aquel desliz se le suma otro: dice el lector que una cámara (sic) elitista no velaría por los derechos de las mayorías. ¿Dónde está el error? En que los derechos los tienen todos. No hay tal cosa como derechos de las mayorías, ni derechos de las minorías. Los derechos, para serlo, tienen que ser de todos por igual (no de algunos) y tienen que ser respetados por todos y para todos, siempre, no algunas veces sí, y algunas veces no. Si hay facultades que confundimos con derechos, estas, en realidad son privilegios. Si hay facultades que sólo pueden ejercer unos (ya sean mayoría, o minoría) y no pueden ejercer otros (ya sean mayoría, o minoría) esa facultades son privilegios, o concesiones, pero no derechos.
Los senadores, provenientes ¡de todos los caminos de la vida!, habiendo demostrado sus ejecutorias, elegidos por sus coetaneos que los conocen, y encargados de hacer leyes de observancia general y abstractas, no tendrían ni incentivos, ni posibilidades de repartir privilegios o dispensar concesiones a mayorías, o mayoría algunas. Además, ProReforma prohibe los privilegios expresamente, como ningún otro proyecto se ha atrevido a hacerlo.
Sería fatal que el Congreso, el Legislativo, el Parlamento, o como quiera llamársele fuera una especie de mercado en el que se llegaran a negociar y a conseguir privilegios, concesiones, o facultades específicas que tuvieran unos grupos de interés y otros no. Y peor sería que aquellos privilegios, concesiones o facultades se les concedieran a unos, a costillas de otros. ¡Ups!, pero…si así es como es el sistema actualmente. ¡Urge cambiar este estado de cosas!
A facultades que tienen unos, y no tienen otros, o que tienen unos a costa de otros, de ninguna manera podrían llamarse derechos. ¿Qué clase de derecho a la libertad de expresión, por ejemplo, sería uno que tuvieran unos, y no otros? ¿Qué clase de derecho a la vida sería aquel que sólo tuviera una mayoría, y no lo tuviera una minoría?
Piénselo, y seguramente se entusiasmará con ProReforma.

05
Feb 10

ProReforma: Los abuelos nos enseñan el camino

Los abuelos nos enseñaron el camino, dice esta pinta que se halla en la zona 10 de la ciudad de Guatemala; y la misma ilustra el valor que se le da a la sabiduría y a la experiencia de aquellos que saben más por viejos, que por diablos.

El asunto viene al caso porque uno de los aspectos menos comprendidos de la propuesta de reforma constitucional ProReforma, es el del Senado. Mucha gente cree que el senado de ProReforma es parecido a los senados que hay en los Estados Unidos de América, México, y en otros sistemas bicamerales; y sin detenerse a leer la propuesta creen que sus funciones son similares.
El senado, en ProReforma, es un cuerpo integrado por personas de entre 50 y 65 años de edad, cuya tarea es emitir leyes, o sea normativas generales, abstractas e impersonales aplicables a todos por igual, sin distinción alguna. Ejemplo de este tipo de normas son las de los Códigos Civil y de Comercio; o el Código Penal. Para entender mejor este punto, su tarea contrasta con la de los diputados, cuya tarea es regular de forma específica y concreta, por medio de normativas aplicables sólo a casos particulares. Ejemplo de estas normas son las de la Ley del Organismo Judicial, el Código Militar, El Código de Notariado, la Ley del Presupuesto del Estado, y otras de esa naturaleza.
Estas meditaciones vienen al caso porque un lector de diarios se queja de que, según él, el senado de ProReforma (que él llama inapropiadamente Cámara, o Parlamento) es elitista porque no integra a estudiantes, artistas, profesionales y a otros; y porque, según él, una cámara elitista no velaría por los derechos de las mayorías.
Vale la pena detenerse en estas observaciones porque confirman que la mayoría de críticos de ProReforma no lee detenidamente la propuesta; y que muchos, aunque la lean, la critican no por lo que dice, sino por lo que ellos dicen que dice.
Voy a admitir que el senado sí es elitista. Si entendemos que élite es un grupo minoritario de la sociedad que tiene un estatus superior al resto de la misma, ¡¿Por qué no íbamos a querer que el senado fuera integrado por la mejor gente posible?! Ya hemos tenido Congresos, presidencias, gabinetes y tribunales integrados por la peor gente posible; ¿por qué no probamos elegir un senado con los mejores entre nosotros?
Dicho aquello, esa es la idea de elegir a personas de 50 años que ya hayan demostrado ejecutorias y que gocen de la confianza de sus coetaneos. La idea es que cuando uno llegue a los 50 años de edad pueda elegir a personas que conoce y que sabe que podrían hacer un buen papel como senadores. La idea es que sean los mejores; no los peores, ni los más comunes y corrientes. La idea es que sean ejemplares, confiables. Como la idea de los ancianos, a los que hace referencia la pinta que ilustra esta nota.
El comentario del lector que motiva estas meditaciones contiene otra ligereza. Supone que el senado de ProReforma no estará integrado por estudiantes, artistas, profesionales y demás; pero…¿de dónde saca?, ¡¿de dónde saca que no hay estudiantes, artistas y profesionales de 50 años de edad?! La idea es que las personas que integran el senado sean los mejores y que ya hayan demostrado de qué color son sus plumas. ProReforma no dice nada acerca de en qué actividades deberían destacar los senadores porque eso le corresponde decidirlo a cada elector y a cada grupo que proponga senadores. Seguramente habrá abogados, médicos, arquitectos, pintores, músicos, periodistas, profesores, estudiantes, dirigentes comunitarios, sindicalistas, empresarios, y lo que sea. Lo que no habrá son patojos, como no hay un Presidente de la República de 39 años, ni uno de 20. Y porque cuando uno es patojo, generalmente no ha desarrollado todo su potencial.
A aquel desliz se le suma otro: dice el lector que una cámara (sic) elitista no velaría por los derechos de las mayorías. ¿Dónde está el error? En que los derechos los tienen todos. No hay tal cosa como derechos de las mayorías, ni derechos de las minorías. Los derechos, para serlo, tienen que ser de todos por igual (no de algunos) y tienen que ser respetados por todos y para todos, siempre, no algunas veces sí, y algunas veces no. Si hay facultades que confundimos con derechos, estas, en realidad son privilegios. Si hay facultades que sólo pueden ejercer unos (ya sean mayoría, o minoría) y no pueden ejercer otros (ya sean mayoría, o minoría) esa facultades son privilegios, o concesiones, pero no derechos.
Los senadores, provenientes ¡de todos los caminos de la vida!, habiendo demostrado sus ejecutorias, elegidos por sus coetaneos que los conocen, y encargados de hacer leyes de observancia general y abstractas, no tendrían ni incentivos, ni posibilidades de repartir privilegios o dispensar concesiones a mayorías, o mayoría algunas. Además, ProReforma prohibe los privilegios expresamente, como ningún otro proyecto se ha atrevido a hacerlo.
Sería fatal que el Congreso, el Legislativo, el Parlamento, o como quiera llamársele fuera una especie de mercado en el que se llegaran a negociar y a conseguir privilegios, concesiones, o facultades específicas que tuvieran unos grupos de interés y otros no. Y peor sería que aquellos privilegios, concesiones o facultades se les concedieran a unos, a costillas de otros. ¡Ups!, pero…si así es como es el sistema actualmente. ¡Urge cambiar este estado de cosas!
A facultades que tienen unos, y no tienen otros, o que tienen unos a costa de otros, de ninguna manera podrían llamarse derechos. ¿Qué clase de derecho a la libertad de expresión, por ejemplo, sería uno que tuvieran unos, y no otros? ¿Qué clase de derecho a la vida sería aquel que sólo tuviera una mayoría, y no lo tuviera una minoría?
Piénselo, y seguramente se entusiasmará con ProReforma.

05
Feb 10

Pelis inspiradoras: Casablanca

Esta escena de la clásica, Casablanca, usa la música para evidenciar la división entre el bien y el mal. Mientras Rick Blane, interpretado por Humphrey Bogart, discute con el líder de la resistencia europea, Victor Lazlo, un grupo de oficiales nazis canta Die Wacht am Rhein que era un himno popular en la Alemania nazi. Laszlo le pide a la banda del bar que toque La Marsellesa, que es el Himno nacional francés. Los oficiales nazis se callan y la escena demuestra cómo es que lo que pudiera parecer un acto intrascendente, se convierte en una expresión poderosa contra la tiranía.
La peli, por si usted quiere verla, está en Take One, la tienda de vídeos de Plaza Futeca en la zona 14.

05
Feb 10

Cielo y volcanes en la ciudad de Guatemala

Así se veían, al amanecer, los volcanes de Agua, Fuego y Acatenango, desde el valle de la ciudad de Guatemala.


04
Feb 10

Sospechoso estrangulamiento del TSE

A partir del proceso constitucional de 1985 el Tribunal Supremo Electoral funcionó y se constituyó en una fortaleza institucional. Con un marco legal razonablemente bueno, e integrada por muchos juristas notables y de reconocida honorabilidad, el TSE ha sido uno de los fundamentos más sólidos, y uno de los pocos, para la consolidación de la República y la funcionabilidad de la democracia.

¿A qué fines sirve estrangularlo ahora? ¿A qué fines sirve todo ese desastre alrededor del Documento Personal de Identificación? ¿Quiénes se benefician en este río revuelto?
Mi hipótesis es que los beneficiados son quienes actualmente detentan el poder; porque a la luz de que no hay día de Dios en el que no se les expongan actos de corrupción, y a la luz de lo que ocurrió con Alfonso Portillo, quienes actualmente detentan el poder saben que no deben perderlo, ¡a cualquier costo!

04
Feb 10

Marcel Granier, de RCTV, en Libertópolis

Hoy a las 12:00 (Central Time), no se pierda la entrevista de Marcel Granier, director de RCTV, en Todo a Pulmón. Usted puede oirlo en la 100.0 F.M., o en Libertópolis.


La Human Rights Foundation condenó las acciones del Gobierno de Venezuela, que produjeron la clausura de la señal satelital y por cable de RCTV Internacional (RCTV-I), junto a la de otros cinco medios televisivos (TV Chile, Ritmo Son, Momentum, America TV y American Network), que no transmitieron un discurso Hugo Chávez. En respuesta a este nuevo ataque a la libertad de prensa, la HRF relanzó su campaña RCTV Libre, con la finalidad de despertar la conciencia internacional en relación a la grave situación de la libertad de expresión en Venezuela.

04
Feb 10

Thatcher, Orwell, mi hermana y los huevos

Recién nos enteramos de que Lady Margaret Thatcher, La dama de Hierro, tenía una dieta que incluía 28 huevos a la semana, y que no consumía alcohol a me nos que hubiera comido mucha carne antes.
El asunto me recordó que George Orwell tenía una ¿obsesión? con los huevos. En su diario, el autor de 1984 y Rebelión en la granja anotaba: 30 de noviembre de 1938: dos huevos; 29 de noviembre de 1938: un huevo; 28 de noviembre de 1938: dos huevos; y así sucesivamente. El 25 de enero de 1940 dice 11 huevos (3 gallinas definitivamente están poniendo).
Mi anécdota favorita de huevos es la siguiente:
Una mañana llegó a la mesa Marina, la cocinera en casa de mis padres, y me preguntó: ¿Qué va a desayunar?; y le respondí que quería una docena de huevos fritos.
Mi hermana, que entonces tenía unos 15 años y que como buena quinceañera no perdía oportunidad para echarme una bronca, reaccionó: ¡Que coche!, ¡¿cómo se va a comer doce huevos?!

A rato, volvió Marina con los doce huevos en un plato. Lo que no sabía mi hermana -y esa era la broma de la cocinera y mía- era que los huevos eran de codorniz, no de gallina.
La foto es del autógrafo de Lady Tatcher que tengo en mi colección de autógrafos de jefes de Estado y de gobierno.

03
Feb 10

En la Exposición Nacional de Orquídeas

Hoy tendré a honra participar en la Exposición Nacional de Orquídeas, como maestro de ceremonias en el acto de inauguración.
Para mí es un honor y un gusto hacerlo porque durante cerca de diez años de mi vida, durante mi adolescencia, fui orquideólogo. En 1979 el colegio nos llevó a la Exposición Nacional de aquella ocasión, y me impresionaron tanto aquellas flores complejas y altamente evolucionadas, que decidí no volver a clases. Me capee del colegio y me quedé con el pretexto de ayudar a vender la rifa. Fui un éxito como vendedor de rifa y volví al día siguiente, y al siguiente y ahí me regalé.
De la mano de orquidéologos muy generosos como Carlos y María Antonia de Lizama, así como Roberto Lizama y Regina Lizama; Alberto y María Eugenia de Behar, Karl Robert y Heti Jacobs, Christa de Bickford, Carmen de Herman, Eduardo Tschen, Otto Tinschert, Bernd Kupferschmied, Juan Francisco y Ana María de Maldonado aprendí mucho y disfruté mucho de aquellas plantas maravillosas.
Pródigos con el conocimiento y con su pasión por las orquídeas, aquellas personas y otros más me permitieron servir como ayudante de juez en varias competencias e incluso fui juez en una o dos exhibiciones; y fui vocal en la junta directiva de la Asociación Guatemalteca de Orquideología. Nunca olvidaré las excursiones que hacíamos a los bosques de Cobán y de la Costa Sur para identificar las especies de aquellos lugares.
Cuento esto porque me siento muy orgulloso de haber formado parte del mundo de las orquídeas chapinas; y porque agradezco mucho el tiempo que la AGO me acogió. Ciertamente que uno de los elementos que hicieron de mi adolescencia algo extraordinario fue mi relación con las orquídeas, no sólo desde un punto de vista sibarita, sino desde una perspectiva científica.
Hoy, pues, no quiero dejar pasar la ocasión sin agradecerle a la AGO todo lo bueno que hicieron por mí.
La exhibición será inaugurada, hoy, a las 7:00 p.m., en el Salón José Mariano Arzú de la Cervecería Centroamericana; 3a. Avenida, 17’62, zona 2 Finca El Zapote.
La foto es de unas Cattleya skinnerii del Arboretum de la Universidad Francisco Marroquín.

03
Feb 10

Cuento breve: Suicidio con aroma de café

Don Pedro se levantó, sorbió su espresso y le echó una última mirada a su oficina. No era la cueva llena de papeles que suele asignársele a los contadores; porque él se las había arreglado para hacerla agradable. Con vista al jardín interior y a las paredes de ladrillo que combinaban muy bien con el verdor, era pequeña; pero, ¡hasta daban ganas de trabajar en ella!

Aunque ya no daban muchas ganas, la verdad sea dicha. Los últimos ocho meses habían sido una pesadilla y ya ni el espresso lo animaban como antes. ¿Aguantaría, él, ver su nombre en los diarios? ¿Será cierto que la vergüenza pasa; pero el dinero se queda? ¿Sería capaz de morder la bala? ¿Y si todo era una trampa? ¿Cómo me deje clavar así? Aaaaaaah, como pesa todo, se dijo.

Recordó su primer día en la empresa, justo el día antes en el que del viejo edificio se trasladaron al nuevo, a este que tanto le gustaba. Recordó que febrero sería muy importante para la empresa y sintió mucho no estar para disfrutarlo. Pero…¿disfrutar qué? Sólo un ángel podía salvarlo, y sólo un ángel podía perderlo.

Determinado, pues, puso su mente en blanco, bajó por las gradas y se dirigió al sótano. Pensando en nada, ahora era una máquina y ya había tomado la decisión. Ni el sentimentalismo, ni nada lo detendría porque, claro, sólo así es que se pueden hacer este tipo de cosas, sobre todo si no se tiene experiencia.

Como pudo -y como imaginó que se hacía en las películas que había visto- se puso la soga al cuello, la pasó por la viga y se dejó ir. Pero, ¡Mierda!, nada es tan fácil como parece. Fracasó una vez y lo abordó el pánico. Las manos le sudaban y el corazón estaba por salirse de su pecho. Empero, sabía bien que era ahora, o nunca.

Más tarde, quién sabe si se atrevería a hacerlo de nuevo.

Se serenó como pudo, y más bien casi nada. Tomó uno de los cuchillos que había en la mesa, respiró profundo, se lo llevó al cuello…y ni siquiera sintió que su cuerpo se desplomaba. Ahí todo se oscureció. Terminó la angustia.

El susto, ni modo, fue para don Nayo el de la limpieza. Fue el quien encontró el cuerpo de don Pedro en el sótano. Y fue él quien tuvo que salir corriendo para dar la alarma.