15
Nov 12

Sexta avenida y Parque Concordia

 

De entre todas las fotos antiguas que circulan por ahí, de la ciudad de Guatemala, esta no la había visto antes y tiene algún significado para mí porque ese era el barrio de mi bisabuela Gilberta, de mi abuelita Juanita y de mi tía abuela, La Mamita.

Ellas vivían en la Quinta avenida y 15 calle, a un lado del consulado de los Estados Unidos de América, a una cuadra del Parque Concordia.  La toma de la foto es de la Sexta avenida y 14 calle, viendo hacia el sur.  Para los terremotos de 1917 y 1918, mi bisabuela y su familia acamparon en el Parque Concordia (ahora Parque Enrique Gómez Carrillo), que debe haber tenido el aspecto que muestra en la foto. Recuerdo que La Mamita mencionaba grandes cipreses.

Por cierto que es estupenda la calidad y claridad de esta foto.  Al fondo de la Sexta avenida se ve El Calvario, en su localidad original.  La cuadra que se muestra a la izquierda es donde ahora están el Edificio Briz; y donde estaba el Restaurante Cantón.  En esa cuadra también está Mc Donald´s.

Cuando yo vivía en la zona 15, muchas veces tomé la camioneta de la ruta 1 ahí mismo frente al parque Gómez Carrillo. Cuando estaba en cuarto y quinto año de primaria, en el edificio que ahora hay en la esquina sur occidental estaba el United States Information Service a donde del colegio nos llevaban a ver películas especialmente de las clases de ciencias, salud y seguridad y agropecuaria.

En los años 80/90 frente al parque, adelantito de Cantón, había una óptica donde compré un par de anteojos Ray Ban, y una zapatería en la que comparba zapatos marca Aldo.

Fotografía del archivo de Foto Rex.


27
Sep 12

Ayuda para la mujer en el cambio de vida

Las que van pasando por este cambio (la menopausia) y las que empiezan a notar las perturbaciones que indican su principio encontrarán ayuda consoladora en el uso del Regulador Gesteira.  Por sus efectos calmantes, nervinos y tónicos en el organismo femenino, el Regulador Gesteira contribuye al alivio de las incomodidades y sufrimientos que tanto acongojan a la mujer en la menopausia.  Si Ud. se halla en esa edad crítica, o acercándose a ella, y nota síntomas como accesos de rubor, oleadas de calor y frío en el cuerpo, sensación de sofoco, mareos, nerviosidad, falta de sueño, irritabilidad y tristeza, tome Regulador Gesteira.

Ciertamente que ya no se ven anuncios así en los diarios.  Esta nota es de 1948 en El Imparcial y forma parte de la serie Chuchos con longaniza que estoy publicando ahora.  Las entradas de esta serie muestran cómo era la vida en la Guatemala de principios y mediados del siglo XX y ocurre gracias a las visitas que hace mi amiga, Olga, a la Hemeroteca Nacional.


25
Sep 12

Perdido y encontrado…mira cómo eran las cosas antes

Ayer estuvo en nuestra redacción el señor Jorge R. González para entregarnos un morral de cuero conteniendo dos botellas vacías de bebida gaseosa, una lima de metal, un desarmador con mango de madera, un lazo medidor, un cangrejo mecánico, un alicate y una tuerca, todo lo cual, nos dijo el depositante, lo encontró tirado en la calle cuando piloteaba un automóvil y se encontró con un motociclista a quien presume se le cayeron las cosas mencionadas.  La persona que pruebe la propiedad de lo indicado, puede pasar a recogerlos a nuestras oficinas de redacción, durante las horas hábiles de trabajo.

Así dice la nota que ilustra esta entrada, y que forma parte de la serie Chuchos con longaniza que estoy publicando ahora.  Las entradas de esta serie muestran cómo era la vida en la Guatemala de principios y mediados del siglo XX y ocurre gracias a las visitas que hace mi amiga, Olga, a la Hemeroteca Nacional.


24
Sep 12

Las notas periodísticas como eran antes: bajando la pendiente…

La foto y la gacetilla que la acompaña es un ejemplo de las cosas que eran publicadas en los diarios guatemaltecos en la primera mitad del siglo XX.  Este tipo de notas periodísticas ya no se ven en los principales diarios del país; y es fascinante encontrarlas y compartirlas para que las nuevas generaciones vean cómo es que ha cambiado la cultura periodística.  Para bien, digo yo.

Mi amiga, Olga, anduvo por la Hemeroteca Nacional y encontró el material que verás en esta serie de entradas.  La misma usa una categoría en común: Chuchos con longanizas, en alusión a la candidez que había en la sociedad chapina in illo tempore.  Muchas de las fotos, noticias y anuncios son políticamente incorrectos.

La nota periodística, de Nuestro Diario de aquel entonces, dice así:  Bajando la pendiente de una carretera polvorienta y también la pendiente de la degeneración, a un ritmo de bote y rebote, esta pobre mujer se ha sangrado el rostro por todos lados; cae en la cuneta y se levanta para caer contra el paredón; su hija –creemos nosotros- le ayuda con muchas dificultades a mantenerse en pie y continuar la lucha de necedad; desafía las leyes de gravedad, come tierra y piedras y se ríe de vez en cuando, intercalando la sonrisa de alienada con un gemido o lamento de india bola… No era día domingo ni día de fiesta; era día de trabajo y venía de regreso después de haber ido al mercado; pero lleva el vicio alcohólico y no logra liberarse; más bien hay una posibilidad de que su acompañante, joven guardiana de su integridad física, se contagie dentro de pocos días y sea ella la que ruede, por los mismos caminos, tortuosas veredas, para no descontinuar la labor que indirectamente sigue fomentando el Estado: la paulatina destrucción del pueblo. J.A.P


21
Sep 12

En recuerdo de Chuck Jones


Todos los que recordamos y gozamos con Bugs Bunny, El pato Lucas, Porky, Pepé Le Pew, El Correcaminos, Silvestre, El marciano Marvin y otros personajes, podemos celebrar que su creador, Chuck Jones, habría cumplido 100 años de edad hoy.

Me enteré porque temprano estaba escuchando la classical radio de South Florida y ahí mencionaron que quizás pocas personas en el mundo hicieron tanto por llevar la música clasica a la gente, como Chuck Jones y sus caricaturas.  ¿Quién no recuerda al Conejo de Sevilla, por ejemplo?

En julio, por cierto, anduve por San Diego y pasé por la galería de Chuck Jones en esa ciudad y ya era de noche y estaba cerrada; pero debería haber vuelto porque se que me hubiera divertido mucho.


24
Ago 12

Lecciones de Kei

Penetrar en la intimidad de una familia que sufre y se debate en intensos dilemas puede ser arriesgado y atemorizante. Puede dar pena ser inoportuno, inapropiadamente curioso, o tocar algo que es venerable.

En Lecciones de Kei, sin embargo, Edgar Urrutia la hace de generoso cicerone para conducirnos por la tragedia que él, su esposa Margarita, sus otros dos hijos y sus familias vivieron como consecuencia de la enfermedad y fallecimiento de su hijo Jóse o Kei, de quince años. Nos conduce por el camino doloroso; pero también nos comparte lecciones y nos deja con esperanza.

El año pasado, Kei murió de un cáncer cerebral que les dá a mayores de 50 años y la posibilidad de que un chico de 14 años lo padezca es de 0.0000012 por ciento.

¿Quiénes deberían leer Lecciones de Kei? Aquellos que están pasando por algo parecido; los que ya pasaron por algo similar; y los que, por nuestra condición humana, somos vulnerables a pasar por algo así. ¿Quién no ha llorado porque se le muere alguien a quien adora? De todas las posibilidades, ¿habrá algo más aterrador que ver morir a un hijo?

En el libro, hay un párrafo con el cual no pude contenerme. En él, Edgar le pregunta a Kei: ¿Te puedo abrazar y acariciar?; y el chico le respondió sí podés. Quise pedirle permiso, explica Edgar para que sintiera el respeto y la admiración que le tenía; el amor de padre que le profesaba. Lo abracé mientras él colocó su cabeza en mi hombro. Le acaricié su pelo, sus brazos; lo apreté suavemente contra mí; quise sentir su presencia, su olor, grabar cada parte de él en mí. Nos quedamos en silencio, escuchando caer la lluvia, mientras intentábamos capturar una parte de la esencia de la vida.

Edgar llama a su hijo, Mi Kei. Y cada vez que lo hace, el lector percibe el amor profundo que hay entre padres e hijos. Entre un padre y su hijo. Entre ese padre, y ese hijo.

Kei trascendió y su recuerdo se halla en árboles que tenían significado para él y su familia. Y Edgar escribió este libro para ayudar a otros, para ayudarse y para proveer de fondos a una Fundación que se ocupe de hacer realidad los sueños de niños y adolecentes en fase terminal. Si quieres saber algo más, u obtener el libro, recomiendo que visites leccionesdekei.com. ¡Carpe diem!

Esta columna fue publicada por El Periódico.


03
Jun 12

Sonidos en peligro de extinción

A ver…¿quién se acuerda del pito de las 12?  Este era un silbato (como el de Pedro Picapiedra) que sonaba en las fábricas grandes y anunciaba la hora de almuerzo.  En casa de mi abuelita Juanita se oía uno muy bien.  Era el momento de empezar a poner la mesa en la casa, y de asegurarse de que el almuerzo estaría listo a las 12:30 p.m.   El pito de las 12 es un sonido extinguido; así como hay otros que ya han desaparecido, o están en peligro de extinción.

De esto me acordé cuando leí de la existencia del Museo de los sonidos en peligro de extinción, obra de Brendan Chilcutt.  Ahí están el sonido de un videocasette siendo insertado en una videocasetera; el de arranque de un modem y el de inicio de Windows 95.  ¿Quién recuerda el sonido de una televisión de tubos?


23
Abr 12

A celebrar el Día del libro

Hoy, que es el Día del libro, voy a aprovechar para agradecer a todas las personas que influyeron para que yo aprendiera a disfrutar de esos estupendos amigos, compañeros, consejeros y cómplices que son los libros.

Primero a mi padre, porque cómo me gustaba encontrarlo sentado en la sala de la casa, libro en mano, en las tardes cuando yo regresaba de jugar en la calle con mis amigos.  Ahí estaba él, en un rincón y acomodado.  Y se veía tan bien, galán como era.  Sereno y absorto.  Yo quería ser así…o, por lo menos, hacer eso.

Luego a mi abuela, Frances, porque tenía una bilbioteca riquísima.  Llena de libros de de todo.  Desde Cervantes, Shakespeare y Dante; hasta novelitas de una de las cuales un día me dijo: I am tired of getting in and out of Amber´s bed.  Ella me enseñó a amar la lectura, y las novelas históricas.  Me enseñó a leer de todo y a apreciar distintos ángulos de lectura.

También a mi Tía Baby, porque ella tenía -en español- los libros que mi abuela, Frances, leía en inglés; y un día de tantos ella me regaló todos sus libros.  Leí bastante gracias a que los libros en español me facilitaban la lectura.

Finalmente a Conchita de Castellanos que me regaló mi primer libro propio, mío de mí. Para una Navidad me obsequió Corazón, de Edmundo de Amicis.

Corazón fue el primer libro serio, completo que leí, aunque ya había hecho un intento anterior.  Una tarde de aquellas me senté junto a mi padre con Hamlet en mano y lo empecé a leer.  No recuerdo por qué elegí  Hamlet en particular; pero cuando mi padre me vio con eso me dijo que quizás debería leer algo más como para mi edad.  Yo calculo que tendría unos 10 u 11 años, entonces.  Y me dió Vida y combates de Luis Angel Firpo (un boxeador argentino).  Y me explicó que el libro había sido de mi abuelo, y que a él le gustaba mucho el boxeo.  Recibí el libro e hice lo posible por leerlo, mas nunca lo terminé.

Lo que sí disfrutaba mucho, entre aquel episodio y esa navidad en la que recibí Corazón, era de leer enciclopedias y revistas Life que había varias en la casa de mis padres y en la casa de mi abuela.  También gozaba mucho leyendo series de historietas de la Editorial Novaro: Leyendas de América, Aventuras de la vida real, Clásicos del cine, Vidas ejemplares y Vidas ilustres.  Creo que esas me costaban Q 0.25 cada uno y como me costaba juntar la plata para comprarlas.


19
Abr 12

Hallan muerto a Greg Ham, de “Men at Work”


El músico Greg Ham, de la banda de rock australiana Men At Work, fue hallado muerto por un grupo de amigos en su casa de un suburbio de Melbourne a la edad de 58 años.

Ham se incorporó a Men At Work en 1979 en sustitución de Greg Sneddon y tocaba la flauta, el saxofón y el teclado. El impacto que causó la canción «Down Under», incluida en el elepé, les decidió a sacarla en un sencillo ese mismo 1982 que se convirtió en «hit» en Canadá, Estados Unidos, Reino Unido y Australia. Este tema tuvo tan buena acogida que fue incorporado al cancionero australiano, pero un tribunal australiano dictaminó en 2010 que la parte para la flauta que tocaba Greg Ham era un plagio de una composición de 1935 de Marion Sinclair llamada Kookaburra.

Men at Work es uno de mis grupos ochenteros favoritos.


30
Mar 12

Falleció Adolfo Lau


Hoy falleció Adolfo Lau, arquitecto del campus de la Universidad Francisco Marroquín y gran maestro. Hombre genial y con un sentido del humor extraordinario.

Esta es una entrevista que le hice cuando obtuvo una condecoración del gobierno de Austria. En ella cuenta como es que antes de querer ser arquitecto quería ser comediante; hasta que su papá se enteró.

Gracias a Adolfo por una vida productiva, creativa y llena cosas buenas.