Menos mal que la iglesia Católica tuvo su Reforma y que ya no tiene el poder político, que tuvo, ni tiene el que han tenido los talibanes, por ejemplo. Porque si lo tuvieran, sospecho que serían poco más o menos como los talibanes.
Buscando la paja en el ojo ajeno, sin ver la viga en el propio, la jerarquía católica sometió a los candidatos presidenciales a un interrogatorio en el cual la mayoría de aspirantes respaldó la abstinencia como único método aceptable para la planificación familiar, condenó el homosexualismo, lanzó anatemas contra el divorcio, satanizó los anticonceptivos y el aborto y rechazó a la inseminación artificial. ¡Como si ninguno de ellos hubiera usado un condón, o como si ninguno tuviera un compañero de fórmula, un hijo, una hermana, o padres divorciados! ¡Como si ninguno tuviera un ser querido gay, o un ser querido que es madre soltera! Como si todos, al hacer el amor, dijeran como en Como agua para chocolate: No es por vicio, ni por fornicio, sino para hacer un hijo para tu servicio.
Esta foto y este foro deberían ser bien recordados. ¡Estos son los que quieren ser presidentes!; y al verlos ahí, uno tiene la impresión de que Guatemala todavía está en el siglo XIX. A este grupo de presión no le gustan la diversidad, niel disenso. Ya lo dijo David Hume: Desde que la Iglesia romana cristiana o católica se extendió por el mundo civilizado y monopolizó el saber, al tratarse en realidad de un granestado, y unido bajo un sólo jefe, aquella variedad de sectores no tardó en desaparecer…para la total depravación de toda especie de saber. Con variedad de sectores, el filósofo escocés se refería a la diversidad de saberes, ideas y costumbres propias de la diversidad griega.
La foto es por Esvin Garcia, de Prensa Libre.




