23
Abr 11

Bacalao, rey de los platos tradicionales de la Semana Mayor

Si el amor se expresa en la comida, eso explica por qué es que este pescado extraordinario es el rey de los platos tradicionales de la Semana Mayor chapina.

La clave de un buen bacalao es el pescado mismo que debe ser de aguas bien, bien frías para que su carne sea firme.  La otra clave es usar aceite de oliva abundante y de buena calidad.  La tercera clave es desalar bien el pescado y sacarle las espinas si las tuviera.  En casa lo hacemos de acuerdo con la receta de mi bisabuela, Mami, que lleva bacalao en cubos, ajo, cebolla, chiles morrones, tomates asados, aceitunas rellenas de pimientos y alcaparras; más un chile guaque, que fue cosa de mi madre.  Normalmente se le añade un toque de azúcar si la salsa está ácida por los tomates.

Este año los tomates que usamos fueron los de la mata del jardín de mi amiga Mari; de modo que tuvieron un toque especial.

El bacalao lo comemos sobre arroz y acompañado por pan francés.  A mí me encanta remojar el pan en la salsa vizcaína; y es tan rico hacerlo con el bacalao caliente, o frío.  Sólo que cuando lo como frío, de plano que no le pongo arroz.

El mantel es tela típica de Samayac, Suchitepequez.


22
Abr 11

Pizza con flores de izote

Ayer hicimos pizzas con flores de izote.  La pizza, claro, no es una comida típica de esta temporada chapina; pero las flores de izote sí y son deliciosas.

A mí me gustan en pizza, con pollo, en tortilla con huevo y me gusta hacer sandwichs de tortilla de flor de izote, con pan francés.

La pizza la preparamos con una salsa de tomate sencilla, aceite de oliva,queso mozzarella y los pétalos de las flores de izote.  Ayer hicimos una así, y otra a la que le añadimos chiles pimientos asados.  En casa nos gusta acompañarlas con una ensalada de aguacates y lechugas, sólo sazonada con sal.


21
Abr 11

Garbanzos en dulce, una tradición

Mi postre favorito de la temporada es el de los garbanzos en dulce; un postre tradicional que, en casa, preparamos con mucho cariño.

Este año, al prepararlo, nos pasó algo divertido. En casa hacemos dos versiones, la de la foto que es la receta de la Ciudad de Guatemala y que consiste en los garbanzos cocidos y ahogados en una miel de azúcar y canela; y la receta de La Costa Sur que son los garbanzos cocidos y ahogados en miel de azucar, canela y pimienta gorda, y a la que aveces se le añaden frutas como mamey, mango, platano, papaya, y otras.

Mi tía abuela, La Mamita, era quien hacía los garbanzos en dulce en mi familia; y ella contaba que los garbanzos se podían pasmar. Es decir que podían no cocerse por más horas que uno los tuviera en el fuego.  Mi tío, Rony, también es un maestro de los garbanzos en dulce. En casa de mis padres, para evitar que se pasmaran, los garbanzos eran cocidos en olla de presión; pero en mi casa no tenemos ese tipo de olla, sí que solemos cocer los garbanzos en la olla de cocimiento lento y eso tarda unas 5 horas.

El martes, mi amiga doña Lucy sugirió que cociéramos los garbanzos en olla corriente y que eso no tardaba más de una hora; pero, necio yo, nice una tanda en la olla de cocimiento lento y tuve que esparar las 5 horas mencionadas.  En cambio, la tanda que ella hizo, para la miel de garbanzos al estilo de La Costa se coció en tan sólo una hora.

Así que, el año entrante, haré mi tanda en olla corriente…con la esperanza de que no se me pasmen.  Y ya serenamente, yo supongo que la genética de los garbanzos ha cambiado desde que La Mamita cocía los suyos, y supongo que ahora los garbanzos son más fáciles de cocer.

Mientras tanto me gozaré estas delicias de la temporada, uno de los postres chapines más tradicionales, aunque en la vía del olvido; sobre todo en la ciudad de Guatemala, aunque seguramente no en La Costa.


20
Abr 11

¡Ya hay pan para Judas!

En la Costa Sur de Guatemala, se acostumbra preparar pan para Judas. La costumbre es que, el miércoles, grupos generalmente de jòvenes van de casa en casa y por las calles con música y pidiendo pan. La gente le da pan a Judas y por unos pesos los jóvenes bailan con el apóstol. También es costumbre que la gente intercambie pan.

El origen de estas costumbres, digo yo, es porque antaño las panaderías cerraban durante la Semana Mayor y, por lo tanto, la gente tenía que hacer su propio pan. Y luego…la necesidad se convirtió en fiesta, como suele suceder. La comida se disfruta más cuando se hace compartida; especialmente cuando se comparte con quienes se les tiene cariño, respeto y admiración.

Pues bien…ayer vinieron doña Lucy y Elsa a hacer pan para Judas en la casa. Mi madre se sumó en la segunda tanda. Estuvo alegrísimo e hicimos (en el mismo sentido que la mosca dice aramos) dos tipos de pan distintos. Uno con abundantes huevos y leche, y vainilla de verdad; y otro diétetico y con esencia de vainilla de la que se usa en los pueblos. Ambos salieron estupendos.

En la Costa, la costumbre es comer el pan remojado en miel de garbanzos, que también preparamos ayer, junto al dulce de garbanzos tradicional de la ciudad de Guatemala.

El año pasado hicimos pan sin la asesoría de las expertas; y aunque el sabor estaba bien, la textura no era la apropiada. Este año el pan salió como debe ser.


17
Abr 11

Tonita nos obsequió moyetes

Los moyetes son uno de mis postres chapines favoritos.  No los hacemos en casa porque son algo complicados de preparar, y a mí no se me dan bien los envueltos en huevo.  Básicamente son panes de manteca o moyetes rellenos con crema y aderezados con pasas y ron, envueltos en huevo y remojados en una miel de azúcar.

Estos que comimos ayer, sin embargo, son los moyetes más ricos de todo el universo mundo.  Nuestra benefactora, Tonita, los prepara con almendras picadas que añade al relleno y eso los eleva de forma sublime.  Los moyetes se distinguen de las torrejas chapinas porque estas no tienen relleno, aunque son muy sabrosas.

La palabra moyete se refiere tanto al pan que se utiliza para preparar este postre, como al postre mismo, de modo que puede ser confusa.  Moyete le apodaba, mi hermano Gustavo, a mi sobrino Luis Andrés cuando era un bebé; y moyete es el nombre de un negocio de mi amiga querida.

Los panes moyetes son dulces y espolvoreados con harina.  Los chapines los comemos con jalea, o mermelada; y acompañados por café.

La foto la tomó Raúl, de Así es la vida.


16
Abr 11

¡Hicimos mangos en dulce!

El primer postre de temporada que hicimos en casa, hoy, es el de mangos en dulce.   La casa se llenó de su aroma y a mí me gusta mucho su color, aparte de su sabor.

La receta original es con miel de azúcar y canela; pero en casa nos gusta darle un toque con pimienta negra, pimienta gorda y clavo, especias que resaltan el sabor natural de la fruta.  Ahora se están enfriando y mañana me los gozaré en el desayuno.


21
Mar 11

Fue cancelado el Día de la Tortilla

Hoy se hubiera celebrado el Primer Día nacional de la tortilla, si no hubiera sido porque el Ministerio de Cultura mandó a cancelar la fiesta.  Los de siempre dispusieron que había intereses oscuros y racistas detrás de la propuesta y se acabó la celebración.

Yo si celebraré a las tortillas hoy.  A mí me gustan mucho, siempre que sean recién salidas del comal y de maíz nuevo.  Me fascinan con mantequilla y sal y hubo un tiempo en que me comía 12 con el almuerzo, cuando había una tortillería frente a mi casa y aquellas delicias venían directo a la mesa con sólo atravesar la calle.  Me gustaban mucho, en otro tiempo, cuando la cocinera Marina me llevaba unas con hierbas o aguacate, mientras miraba televisión ¡antes de almorzar!

Allá por 2002 compramos un comal en la casa y, para su inauguración, llegó mi amigo Rafa a enseñarnos a tortear.  Así que una noche hicimos huevos al comal, pollo deshebrado y un grupo de amigos queridos y yo tratamos de aprender a hacer tortillas a mano.  Yo no tengo el talento, así que no las hago a mano.  Pero así como entonces hicimos fiesta para inaugurar el comal, hoy me comeré mis tortillas con doble gusto: por el placer de hacerlo, y por el placer de reirme de los trabes de la gente.  La foto es de aquella celebración en 2002.


07
Mar 11

¿El atún más chapín?

Me acabo de encontrar con un concurso; y el reto es crear la receta del atún más chapín.  El certámen es organizado por Pacífico Azul, una marca de atún enlatado.

Entonces se me ocurrieron algunas preguntas y varias posibilidades porque, como soy cocinero me llamó la atención el asunto.

¿Qué es ser chapín?
Ser chapín, ¿tiene que ver con la tradición, o se puede crear algo ahora y declararlo como chapín?
¿Es lo mismo algo chapín, que algo a la chapina?

En Carpe Diem, uso el adjetivo chapín, no sólo como sinónimo del gentilicio guatemalteco; sino como un calificativo relacionado con ser y actuar como guatemalteco.  Es decir que soy chapín cuando pido un cafecito, en vez de pedir un café; cuando evado dar respuestas directas y concretas a preguntas directas y concretas; o cuando, en una reunión, saludo a todos los asistentes individualmente, en vez de ofrecer un saludo general, aunque para ello tenga que incomodar a todos los participantes.  Soy chapín cuando le doy vueltas a la copa de vino, como si fuera una taza de atol; cuando remojo mi champurrada en la leche con café; o cuando ceno tamal en la Navidad, en vez de cenar pavo.    Soy chapín cuando soy querendón. Creo, pues, que la chapinidad tiene que ver con la tradición y no con una etiqueta que se pega y ya.  Algo con raíces culturales profundas sería chapín y algo creado ad hoc sería a la chapina.

Mi receta de atún no sería, entonces,  una de ese pescado sazonado con pepitoria; ni un subanik de atún.  Tendría que ser una que tuviera cierta conexión con la historia.  Por ejemplo: Es tradicional, en el Viernes Santo, que las familias chapinas almuercen Bacalao a la vizcaina; o pescado seco envuelto en huevo y servido en caldo con verduras.  Mi receta, entonces, sería una de Atún a la vizcaina, o de atún envuelto en huevo y servido en caldo de verduras.  ¿Otro ejemplo? Durante la Cuaresma era costumbre que los chapines comiéramos empanadas de salmón los días martes y viernes.  Pero el salmón ahora es muy caro, de modo que sustiruiría el relleno de salmón, por relleno de atún.

Ah, seguramente en esto de la comida soy demasiado tradicionalista; pero igual, celebro que exista este concurso y ojalá que los que participen se lo gocen y produzcan algo delicioso.  La foto, por cierto, es de mi bacalao del año pasado.


25
Feb 11

Perejil en mi jardín de hierbas

Nuevas plantas de perejil están saliendo en mi pequeño jardín de hierbas.  El romero se adaptó muy bien y crece con vitalidad.  El tomillo prospera satisfactoriamente; y a la hiebabuena y a la albahaca les está costando hallarse.  El perejil creció muy bien y esparció sus semillas que ahora se ven hermosas.

El año pasado las hierbas tuvieron que enfrentar la arena del volcán de Pacaya y las lluvias y vientos de Agatha.


23
Feb 11

…y, ¿si fuera cierto lo del acaparamiento?

Sigámosle el juego a la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas y a la Coordinación de Organizaciones no gubernamentales y Cooperativas.  Digamos que la culpa de los precios altos de los granos básicos, en Guatemala, es de los acaparadores que compraron granos en diciembre y los han tenido guardados para crear escasez y especular.

¿Cómo resolvermos la escasez, la supuesta alza artificial de los precios en el mercado local y, encima, les damos una buena lección a esos malvados especuladores? ¡Eliminen las barreras!

Devuélvanle a la gente la libertad de comprar granos a quien se los quiera vender.  Quítenle la proteccion arancelaria -y no arancelaria- a los productores locales de maíz y  arroz, para dar dos ejemplos.  Quítenle la rentabilidad al acaparamiento. Pero que no sea sólo de un contingente…de una vez acabemos de raíz con el mal.  ¡El proteccionismo no es un problema económico, sino una enfermedad política!

Si vienen más granos básicos -a precios competitivos- la Administración le resolverá a los más pobres un problema que afecta sus bolsillos.  ¿Qué más solidario que eso? Evitará que muchas personas disminuyan la cantidad y la calidad de sus alimentos. ¿Qué más solidario que eso? Desincentivará el contrabando. Y podrá cobrar el IVA por las ventas de los granos, o por lo que la gente gaste con lo que se ahorra en la compra de granos baratos.  Aumentará la demanda de dólares y el Banco Central no tendrá que comprarlos para mantener artificialmente alto su precio.

A la Administración le conviene resolverle el problema a los pobres y lavarse un poco la cara.  Y de paso, castiga a los malvados especuladores.