21
Ago 26

El IUSI, prueba de poder

 

Si Bernardo Arévalo veta la ley del Impuesto Único sobre Inmuebles que exime del pago de aquel tributo a las personas que son dueñas de terrenos que sirven para viviendas, se van a confirmar dos teorías con respecto al uso del poder.

Los alcaldes reciben los tributos de la gente trabajadora. La ilustración es de Grok.

Lo ideal hubiera sido que el IUSI fuera eliminado por completo, ya que ese tributo es uno de los más inmorales; sin embargo, como cualquier alivio del peso impositivo sobre las ya castigadas familias guatemaltecas es bienvenido, pues la idea de que las viviendas no paguen es buena. Total… la política es el arte de lo posible.

¿Qué teorías se confirmarían si el Presidente veta aquel beneficio para los tributarios? La primera es de mi maestro, Osvaldo Schenone: Gobernar es gravar para gastar y despoja al gobierno de la retórica para reducirlo a su núcleo operativo. En lo esencial, gobernar no es liderar, transformar ni representar; sino que es extraer recursos de unos para asignarlos de alguna forma a otros. Todo lo demás es debate sobre el cómo y el para qué. Los gobiernos no crean riqueza; solo la transfieren y por eso necesitan gravar. Toda discusión seria sobre política pública debe partir de reconocer que el Estado opera fundamentalmente por medio de la extracción de recursos y su posterior asignación. Schenone sostiene que, cualquiera sea el tamaño, o la ideología del gobierno —desde el Estado mínimo hasta el más intervencionista—, su función definitoria e ineludible es recaudar impuestos (gravar) y destinarlos a algún uso (gastar).

La segunda parte de una premisa contra la cual se nos ha entrenado desde bien chiquitos: la política no es un reino moralmente superior al mercado. Es un proceso de intercambio e incentivos donde los actores responden a costos y beneficios privados. El Análisis Económico de las Decisiones Públicas (Public Choice) aplica el instrumental de la economía a la política, la burocracia y las instituciones colectivas. No supone benevolencia, ni omnisciencia en los gobernantes.

Políticos, burócratas, votantes y grupos de interés maximizan su propia utilidad (poder, presupuesto, prestigio, reelección, rentas) bajo las restricciones institucionales que enfrentan. No hay interés general abstracto que los mueva de forma automática; y esta es la ruptura fundacional con la visión romántica del Estado como agente benevolente. James M. Buchanan y Gordon Tullock la formularon con claridad: si abandonamos el supuesto de egoísmo racional en el mercado, no tenemos derecho a reintroducirlo mágicamente cuando analizamos al Congreso, o a los ministerios.

Tullock desarrolló el concepto de búsqueda de rentas parasitarias (rent-seeking), que ocurre cuando recursos reales se desperdician y no sirven producir riqueza, sino para capturar transferencias por medio del gobierno.

Estas teorías son realismo puro y nos obligan a abandonar la ilusión de que más democracia, o mejores intenciones resuelven automáticamente los problemas de acción colectiva y de poder. Nos recuerdan que la libertad y la prosperidad dependen menos de la virtud de los gobernantes y más de las restricciones institucionales que enfrentan.

Si el veto llega, no será un error de cálculo. Será el poder actuando exactamente como estas teorías describen en perjuicio de tu familia y de tu economía familiar.

Columna publicada en República


20
Ago 26

Ideas en Libertad: mañana a las 4

Las funciones legítimas del gobierno es el tema que abordaré en Ideas en Libertad, con Marta Yolanda Díaz-Durán, en Prensa Libre Radio en la 106.5 FM. ¿Cuándo? Mañana, viernes 21 de agosto a las 4:00 p. m. (Central Time).

Yours Truly y Marta Yolanda en Ideas en Libertad.

Durante la grabación comenzamos hablando de las demandas a las redes sociales virtuales en las que usuarios aseguran que aquellas diseñan algoritmos que los envician, y quieren indemnizaciones. Marta Yolanda sostuvo que no les corresponde a los gobiernos meterse en esas cosas porque la libertad y la responsabilidad de los usuarios son inseparables y las empresas de redes sociales sólo les ofrecen lo que piden.

Yo opino que es cierto que el uso de toda herramienta y tecnología en libertad necesariamente implica responsabilidad; pero que no constituye intervencionismo estatal cuando las personas acuden a los tribunales a dirimir controversias. Dije que no tengo los conocimientos tecnológicos para saber si es posible hacer algoritmos para enviciar a las personas y que, en todo caso, las evidencias deberían ser analizadas en tribunales. Lo que sí sé es que otras industrias, como la del tabaco, sí fueron encontradas culpables de usar tecnologías (químicas para crear y sostener dependencia). Desde el punto de vista psicológico tambien es cierto que si se que si alguien tiene alguna predisposición a engancharse, parte de su responsabilidad debería ser alejarse de las situaciones que comprometen su autonomía. 

Desde una perspectiva positiva, también es cierto que hay música (Jacob Jolij) que está hecha para propiciar la segregación de endorfinas, dopamina y oxitocina que dan la sensación de bienestar (sin que esto sea generalizable).

Como antecedente negativo, la industria del tabaco manipuló deliberadamente la composición y el diseño de los cigarrillos para optimizar la entrega y biodisponibilidad de nicotina, con el objetivo de crear y sostener dependencia. Esto no es ideología: se basa en documentos internos de las propias compañías, hallazgos de tribunales y evidencia farmacológica. El método más documentado fue la adición de amoniaco y compuestos amónicos (hidróxido de amonio, fosfato diamónico/DAP, urea, bicarbonato de amonio, y otros.). Estos elevan el pH del tabaco y del humo, desplazando el equilibrio hacia la nicotina libre. El debate técnico sobre la cuantificación exacta del efecto del amoniaco en la absorción humana existe, pero no borra la intención documentada ni los hallazgos de los tribunales sobre manipulación deliberada.

¡Por supuesto que no niego la relación que hay entre la libertad y la responsabilidad!; pero en condiciones de manipulación por algoritmos, o por químicos, ese factor debe ser tomado en consideración. En todo caso, repito, el tema debe ser dirimido en tribunales y no en ministerios, superintendencias, ni direcciones generales, el tema es materia judicial, no administrativa, ni legislativa.

Luego hablamos de las funciones legítimas del gobierno que son dar seguridad y justicia (y no hay acuerdos con respecto a si la segunda siempre es una función legítima). Tanto Federico Bastiat como Friedrich A. Hayek advirtieron sobre el peligro de pedirles a los políticos y burócratas que incluyan entre las funciones del gobierno atender y proveer intereses particulares y concluimos en que los gobiernos se meten a dar goodies porque los mandantes les piden a los mandatarios que den goodies. Entonces se juntan el hambre con las ganas de comer y los políticos y burócratas terminan no dando seguridad, ni justicia; y tampoco dando buenos goodies, como lo vemos en puertos que no funcionan, carreteras abandonadas y educación ideologizada.

Tambén hablamos de las bolsas de agua durante las fiestas del 14 de septiembre. Por un lado la encendida de antorchas en el Obelisco se ha celebrado con, o sin la presencia del gobierno.  Esa es una fiesta que, si la gente quiere, se va a celebrar como sea. Por otro lado, pienso que la Administración no tiene la autoridad, no la capacidad de evitar que la shumada tire bolsas, o arroje agua. Vamos a ver qué pasa.

En fin… tuvimos un programa animado con acuerdos y desacuerdos. Mañana a las 4:00 p. m. en la 106.5 FM seguimos debatiendo dónde termina la libertad y dónde empieza la manipulación.


20
Ago 26

Cariño en una sopa de ajo

Me encanta cuando publico un plato que cocino y los lectores me piden la receta. Aquí va la de sopa de pan o sopa de ajo que se hacía en casa de mis abuelas y de mis padres. Esta sopa es el epítome de la comfort food; perfecta para cuando uno está malito, y perfecta, también, cuando uno necesitaba cariño.

La sopa de ajo o de pan es como una caricia hecha sopa.

Caveat: no tengo una receta porque es el tipo de cosas que cocino al ojo.

Se ponen a remojar en agua unos cuatro, o seis panes franceses y la cantidad de panes depende de la calidad de los mismos.

En buen aceite de oliva frío -a fuego lento- unos cuatro dientes grandes de ajo cortados por la mitad y sin núcleos. Se fríen a fuego lento para que suelten su sabor y queden como caramelizados.

Se retiran los ajos del aceite y del fuego y en un colador de frijoles (de esos de antes) se cuelan los panes bien exprimidos, sobre el aceite de oliva. A esa mezcla se le añade agua para darle a la sopa la consistencia preferida. Luego, poco a poco, para darle el toque necesario, se agrega sazonador en polvo para consomé de pollo. ¡Aguas con no pasarse porque el sabor debe ser delicado!

Sirvo la sopa bien caliente y adornada con ajos fritos porque me encanta comerlos. Hay días en que esta sopa sabe a casa, a recuerdos y a cariño.


19
Ago 26

Luisfi, reggae y Espacio Libre

 

Acompañado por reggae, el 18 de agosto pasado participé en el programa de radio Espacio Libre junto a José Eduardo Valdizán, Carmina Valdizán y Luisa Toledo. Como siempre la pasé muy bien y me enteré de cositas que te comparto. ¿Cuánto te cuestan los sufragios del puñado de chapines que vota en los Estados Unidos de América? ¿Cuánto te cuestan las imprudencias de los motoristas? ¿Qué se sabe de los retumbos en la zona 16?

Luis Figueroa, José Eduardo Valdizán y Luisa Toledo en Espacio Libre. Haz clic en la foto para ver el programa.

Yo, de verdad, cuestiono que el voto de los guatemaltecos que están fuera del país sea un derecho; y menos que sea un derecho que pueda ser ejercido a cualquier costo. Por eso me pareció escandaloso que a los tributarios nos cueste Q80 millones esa práctica (que básicamente es para un grupito que está en los Estados Unidos de América). En 2019 se habían empadronado 66,395 posibles votantes en los EE. UU. y de ellos sólo votaron 635, y en 2023 se empadronaron 93,000 personas y sólo acudieron a votar 1,489 ciudadanos. Eso quiere decir que cada uno de estos votos cuesta poco más, o menos Q53,727. ¡Yo digo que eso es un desperdicio! Ese dinero lo podría usar el TSE para mejorar sus capacidades en tiempo de elecciones. ¿Qué crees que se podría hacer con toda aquella plata en un hospital, o en una escuela? Yo digo que el voto de los guatemaltecos en los EE. UU. es el típico caso en el que sale más caro el caldo que la gallina. ¿Qué opinan los tributarios de esto? ¿Qué tan cara les va a salir esta práctica, a los tributarios, en los comicios del año entrante?

¿A que no sabías: el año pasado los accidentes de tránsito dejaron más de 2,432 personas fallecidas y más de 9,500 lesionadas. Toma en cuenta que seguramente hay un gran subregistro en estas cifras y que el total podría multiplicarse por dos, o por tres. ¡Tenemos una crisis de seguridad vial en Guatemala! Hay tres veces más accidentes en moto que en otros vehículos; pero no olvides que en esas motos y esos carros van seres humanos. Los heridos y amputados suelen ser personas en edades productivas que pasarán el resto de sus vidas sin algunos miembros, o totalmente incapacitados para ser independientes y para proveer a sus familias. Los hospitales Roosevelt y San Juan de Dios, así como los hospitales estatales de Quetzaltenango y Zacapa, gastan entre el 40 y 70% del dinero de los tributarios que les es asignado para atender personas accidentadas en vehículos, principalmente motos. ¿Qué tanto les importa esto a las familias y a los tributarios? ¿Cuántos políticos y burócratas involucrados en este tema duermen tranquilos y cobran sus cheques? Un día de estos me gustaría conversar sobre cuál es el rol del estatismo en aquella crisis y sobre cuál es el rol de la pobreza en esa crisis.

Finalmente, ¿oíste de los retumbos en la zona 16? Pues todavía no se sabe cuál es su origen. Aparentemente se sabe que no fueron sismos y se ha comentado que pudieron ser detonaciones controladas. Pero la verdad es que se sabe niente.

El reggae (Bob Marley, The Wailers, Culture, UB40 y Yellow Man, por ejemplo) me recuerda mis días de parranda de mediados de los años 80 a mediados de los 90.

Mientras los costos de votos en el exterior  y de muertos en las calles se acumulan sin mayor cuestionamiento, los retumbos de la zona 16 siguen sin dueño claro. Al final, siempre pagamos los tributarios.


14
Ago 26

La tormenta perfecta vial

 

Un colegio que celebra su procesión cada año cierra los dos carriles de la calle de acceso a un hospital. Pudiendo ocupar un solo carril, la procesión agarra por todo lo ancho de la calle. En consecuencia hay colas de vehículos para entrar al hospital y colas de vehículos para salir del nosocomio.

La prudencia y la civildad pueden mejorar la calidad del tráfico. ¡No hay que pasarse de lanzas!

A esta situación añádele que hay conductores de vehículos que, de forma imprudente, maleducada y abusadora, intentan adelantarse en su cola y ocupan el carril contrario. ¿Qué ocurre cuando sucede? Pues que se arma otra cola de vehículos enfrentados y ninguno puede avanzar porque de un lado está la acera y del otro lado está la cola de vehículos que van en su carril.

¡Es la tormenta perfecta en la calle de acceso a un hospital! ¿Se podría evitar? Sí. Con un poco de sentido común, prudencia y civilidad. Elementos que, a juzgar por el panorama, brillan por su ausencia.


14
Ago 26

Amigos y la Feria de Jocotenango

 

En la ciudad de Guatemala, la Feria de Jocotenango -alrededor del 15 de agosto- es la antesala a lo que en inglés se llama los ber months. Estos se llaman así porque llevan el sufijo ber: September, October, November y December; meses que se caracterizan por ser oportunidades para los encuentros familiares y de amigos, así como por ser la cuenta final del año.

¡Por supuesto que pasamos saludando a doña Josefina y compramos dulces!

Entre mis amigos ir a la feria es una tradición que celebramos Carmina, Danilo, Raúl y yo; y a veces tenemos la dicha de que se nos unen Sebastián, El Ale y otros más.  Ya entrado septiembre vienen las antorchas y desfiles, así como el pot luck de Independencia; Halloween, el Día de los muertos y el fiambre; y por supuesto que la Nochebuena, la Navidad y el Año Nuevo para concluir un diciembre de múltiples festividades.

De vuelta a la feria, este año comimos en la garnachería El Trebol,  La carne de sus garnachas estaba muy bien guisada y sus tortillas eran delgadas y tostadas.  También comimos churros Velveth. Es una lástima que ya no podamos comer elotes asados, tacos fritos, atol de elote como antes.  Este año se me olvidó ir al tiro al blanco y regresé sin premios. 

Es impensable ir a la Feria de Jocotenango y no comer garnachas.

Muy chistosos fueron un Stitch y un Snoopy que se movían de forma graciosa; pero más chistoso fue un conejo que se movía acosador sobre un capibara.  Ya los verás cuando pases por el TikTok correspondiente.

Visitamos el Mapa en Relieve, hecho durante el gobierno de don Manuel Estrada Cabrera, por los ingenieros Francisco Vela y Claudio Urrutia.  No sólo estaba bien cuidado y pintado como siempre, sino que lo vimos al atardecer con una iluminación muy apropiada.  En el Océano Pacífico, había animadores que promovián carreras con barquitos iluminados y fue muy alegre ver a la gente compitiendo.

Los churros fueron el postre y me comí un vasito entero.

¡Por supuesto que no dejamos de pasar a  saludar a doña Josefina, que, acompañada por su hija Yolanda, atienden una tienda de dulces tradicionales.  Ahí compramos conserva de coco que estaba fresca, dulce y sabrosa, y que estoy degustando mientras escribo estas líneas.

Tradición centenaria

En Cuadros de Costumbres, José Milla escribió que la Feria de Agosto en la ciudad de Guatemala no sólo es un evento comercial y de esparcimiento, sino un espectáculo social. En aquella obra, Pepe Milla escribió que Me dirigí al lugar de la escena, armado de mi espíritu de observación, como quien lleva un telescopio para ver de cerca los astros, o un lente para tomar una fotografía. La plaza y las calles de Jocotenango estaban blanqueadas por disposición de la policía, y los árboles seculares que sombrean el lugar parecían mirar con desdén el movimiento de la feria. […] La feria de Jocotenango es un pretexto: los que van a comprar bueyes o mulas son pocos; los más van a ver y a ser vistos, a comer dulces, a beber chicha, a divertirse con las ocurrencias del pueblo.

Me encanta la rueda de Chicago; pero por papo y me vuelvo a subir a una.

No sólo José Milla escribió sobre la feria en el siglo XIX. En Tiempo viejo (citado por crónicas históricas), Ramón A. Salazar escribió que en el Jocotenango de antaño, la feria de agosto era un hervidero de gentes de toda laya: indios con sus bestias, criollos en carruajes, y hasta los señoritos liberales que venían a lucir sus trajes. El hipódromo, orgullo del gobierno de Barrios, atraía a las multitudes, y las calles se llenaban de puestos de comida, de chicha, de baratijas. Era un cuadro vivo de nuestra Guatemala, con su bullicio y su color.

Vista del Cinturón de Fuego del Pacífico y de la costa sur en el Mapa en Relieve.

Y Antonio Batres Jaureguí anotó que la feria era el gran acontecimiento de agosto donde los indígenas traían sus productos, los criollos sus carruajes, y todos se unían en un festejo que mezclaba lo sagrado con lo profano, bajo la sombra de los árboles y el tañer de las campanas.

Recuerdos de niño

Mi primer recuerdo de la Feria de agosto (como también se la conoce para distinguirla de la Feria de noviembre, que era la de don Jorge Ubico) es de cuando estaba en primer grado de primaria. Mi padre y mi tío Freddy nos llevaron a mi hermano y a mí; y en el tiro al blanco me gané una botellita de vino que mi mamá usó para sazonar un pollo.

También recuerdo que me dio miedo pasar junto a las carpas en las que eran exhibidas la mujer araña y el niño gusano. ¿Por qué es que ya no hay ese tipo de espectáculos en la Feria de Jocotenango? ¿La gente dejó de disfrutar de aquella candidez? En 2007, en la Feria de verano, en Coatepeque había un espectáculo de Mariacandunga, la peluda, y ¿vas a creer que no entré?

En mi primera visita a la Feria de agosto recuerdo que subimos a uno de esos aparatos que dan vueltas y que me bajé totalmente mareado. No volví a sentir nada tan espantoso hasta hace unos años, en Sumpango, cuando tuve la mala idea de subirme a la rueda de Chicago.

De la feria me fascinaba cómo cantaban lotería; y en casa mi tía abuela La Mamita imitaba muy bien a los de la Feria: ¡El Sol, cachetes de gringo! ¡El negrito, calzón rayado! ¡La muerte quirina, que andando se orina! Ojalá me acordara de más de esas frases, que no volví a oír hasta 2016.

La tarde estuvo por demás alegre y agradable.

Fiesta que no muere

La Feria de Agosto es más que una tradición; es un lienzo vivo donde se pintan las risas, los sabores y los recuerdos de Guatemala. Es el lugar donde el pasado abraza al presente, donde las garnachas y los dulces de doña Josefina nos recuerdan que la vida se saborea en compañía. Así que no dejes pasar la oportunidad: ve con tus amigos, o con tu familia, visita Jocotenango y déjate llevar por el bullicio de esta fiesta que, como dice el lema de Carpe Diem, nos invita a apoderarnos del día.

https://www.tiktok.com/@luisficarpediem/video/7674083364462595348


14
Ago 26

Narcopolítica, poder y “bisne”

 

Por si la política estatista de toda la vida no fuera suficientemente nefasta para la cooperación social pacífica y para la existencia de la república, la narcopolítica es la infiltración del narcotráfico en las estructuras de aquel tipo de poder político.No es un fenómeno marginal, ni exclusivo de un país; sino la consecuencia casi natural de la narcoactividad a gran escala.

Mientras la prohibición siga generando fortunas ilegales que compran protección e impunidad, la narcopolítica no será una anomalía, sino el reverso inevitable de la política estatista que dice combatirla.

Sus causas no son misteriosas: la demanda masiva en Estados Unidos y Europa genera fortunas ilegales que superan con creces los presupuestos de muchos Estados. Ese capital compra protección, votos e influencia. A esto añádele debilidad institucional, la escalada y profesionalización de la corrupción, el clientelismo, factores geográficos, la pobreza que alimenta el reclutamiento y la diversificación del bisne en actividades como el tráfico de personas y las extorsiones que necesitan más protección política.

En Hispanoamérica hay casos paradigmáticos de narcopolítica: en Colombia, Pablo Escobar llegó a la Cámara de Representantes y usó su fortuna para obras sociales en Medellín. Allá, la campaña presidencial de Ernesto Samper recibió millones de dólares del Cartel de Cali.

De México, Genaro García, secretario de Seguridad Pública y rostro de la guerra contra el narco de Felipe Calderón, fue condenado en Nueva York por recibir millones de dólares en sobornos del Cártel de Sinaloa.

De Honduras, el expresidente Juan Orlando Hernández fue condenado, en la Gran Manzana, a 45 años de prisión por conspirar para importar cocaína a Estados Unidos. Y, ¿quién no se acuerda de Manuel Antonio Noriega, de Panamá, que facilitó el tránsito de cocaína de los carteles colombianos?

Los EE. UU. no escapan al fenómeno:

José Irizarri, de la DEA (hazme el favor) desvió millones de dólares de operaciones de lavado de dinero de carteles colombianos. Jesse C. García, de la CBP fue sentenciado a nueve años de cárcel por permitir el paso de vehículos con cocaína, metanfetamina y fentanilo del Cártel de Sinaloa. En Massachusetts, Jasiel Correia, fue condenado por aceptar cientos de miles de dólares en sobornos relacionados con licencias de cannabis. Organizaciones mexicanas y colombianas han utilizado bancos, inmobiliarias, negocios de importación-exportación y redes chinas de lavado en ciudades estadounidenses. Estas redes a veces generan donaciones, o contactos políticos locales. Informes del Congreso, como el del Comité Kerry en los años 80, y casos judiciales posteriores han documentado que funcionarios. estadounidenses toleraron, o se beneficiaron de flujos de droga.

La llamada guerra contra las drogas ha sido un fracaso. La lógica histórica de la Prohibición del alcohol se repite: al legalizar y regular, el Estado recupera el control del mercado y reduce el poder de los grupos que vivían de la ilegalidad.

Milton Friedman (economista Premio Nobel) planteó que la ilegalidad crea ganancias obscenas que financian las tácticas violentas de los capos y generan corrupción de funcionarios. La prohibición, dijo, convierte al gobierno en el protector involuntario del cartel, porque mantiene los precios altos y elimina a la competencia legal.

La Comisión Global de Políticas de Drogas ha explicado que la regulación legal es la forma responsable de arrebatar los mercados a las organizaciones criminales. Señala que la prohibición deja el peor de ambos mundos: los criminales se quedan con todos los beneficios y los consumidores enfrentan productos adulterados y peligrosos.

El Cato Institute, de Washington, D. C. tiene material al respecto. El equipo de Cato entiende que la guerra contra las drogas es una de las peores cosas que ha hecho el gobierno estadounidense y uno de sus fracasos de política más contraproducentes. Su solución preferida no es más militarización, ni más coerción, sino acabar con la prohibición y tratar las drogas como un problema de salud y de libertad individual, no como una guerra.

Ethan Nadelmann, fundador de la Drug Policy Alliance sostiene que la prohibición es el principal generador de los problemas que se le atribuyen a las drogas: violencia, corrupción y poder político de los carteles. Nadelmann también entiende que la adicción a las drogas no es un asunto criminal, sino un problema de salud que requiere una aproximación compasiva.

Mientras la prohibición siga generando fortunas ilegales que compran protección e impunidad, la narcopolítica no será una anomalía, sino el reverso inevitable de la política estatista que dice combatirla.

Columna pubicada en República.


13
Ago 26

Un día sin sombra

 

Hoy es el día sin sombra porque durante el paso cenital, los rayos del Sol caen de forma completamente vertical, y hacen que los objetos y personas dejen de proyectar sombras por unos minutos.  El mejor momento para ver el fenómeno eran las 12:07 p. m. y ahí estna yo en el jardín y liisto cuando recibí una llamada importante y no pude fotografiar con precisión el meteoro.

Casi, casi, capté el sol cenital.

De cualquier mantera me gusta documentarlo y compartirlo porque, ¿cómo no va uno a maravillarse con el Sol cenital, con un eclipse, o con una abeja tomando miel con por medio de su probósis?

Es un fenómeno que sólo ocurre en los trópicos y a mí me divierte recordarlo. Dos veces al año somos ascios -según los geógrafos antiguos-  porque, como habitantes de una zona tórrida,  la verticalidad del sol no proyecta sombra lateral.


09
Ago 26

Cocina chapina habla en recados

 

En Guatemala, un recado es más que un sofrito. Es un sofrito a la N potencia: un sofrito cuyos ingredientes pueden ser fritos, tostados y asados.

Los recados hablan en voz alta: de las escudillas al alma, en los fogones y en las mesas.

En las casas de mis abuelas y en la de mis padres se comían los recados más comunes de la gastronomía chapina: amarillo, pulique, pepián, jocón y el más favorito de ellos, el subanik, pero este era preparado por la inigualable doña Estelita de Alburez. Mi tía abuela, La Mamita; mi nana, Elena; mis padres, Luis y Nora, y Marina Domingo eran magníficos preparadores de recados. Cuando era niño, todavía vi a La Mamita moler en piedra, como se hacía hasta antes de las licuadoras. En casa, siempre que es posible, comemos los recados en escudillas.

Los recados son una combinación poco más, o menos compleja y armoniosa de vegetales, semillas, hierbas y especias, que sirven como salsas, por decir algo, en las que generalmente se cuecen carnes de aves, cerdo, res, otros mamíferos, mariscos e incluso reptiles.

Te cuento esto porque hoy asistimos al encuentro gastronómico Recados de Guatemala, organizado en el antiguo claustro de Santo Domingo en la zona 1 de la ciudad de Guatemala y coordinado por Brenda.. El mismo fue una iniciativa del INGUAT.

Los recados les hablan a quienes saben escuchar su lenguaje de fuego, piedra y memoria.

La variedad de ofertas de recados, de todo el país, fue espectacular. Hubo 27 puestos de degustación a cual más colorido, aromático y alegre. Se aprende mucho en cada uno de ellos y, por ejemplo, yo no sabía que el chile cobanero, en realidad, es chile cahabonero (porque se origina en el municipio de Cahabón).

No es aventurado decir que el recado es el eje de la cocina chapina y, por consiguiente, uno de los pilares del mestizaje. Durante el acto de inauguración, alguien mencionó que Claude Lévi-Strauss, el antropólogo, propuso que la cocina es un lenguaje que transforma los elementos de la naturaleza en cultura y estoy de acuerdo. Es un lenguaje de amor, y es un lenguaje que involucra los cinco sentidos alrededor de los fogones, los asadores, los poyos, las estufas y las mesas. ¡Ah, las mesas! En las mesas bien, o mal puestas, y en las mesas de amigos, familiares y seres queridos, es que aquel lenguaje alcanza su expresión última. Porque tan lenguaje es una tortilla con queso preparada por las manos de una abuela, como el subanik, o los tamales preparados por otra. 

De los 27 puestos que había, sólo pudimos visitar cuatro por motivos de tiempo; pero los cuatro fueron deliciosos. Por supuesto que empezamos con el puesto de pinol de gallina, de la queridísima doña Olga de Chajón, de San Juan Sacatepéquez. Porque la vida de cuando en cuando nos da regalos invaluables: a doña Olga y a su pinol los conocemos desde hace años. Ese pinol es lo puro utz.

También probamos la carne disecada en salsa, de doña Raquel Santos, de Santa Cruz la Laguna. Doña Rebeca Carolina Sacalxot, de Cantel, se lució con un quichom y recado de haba seca que iba acompañado de un arroz delicioso y magistralmente preparado. Riquísimo el plato de doña Saida, de La Antigua Guatemala.

https://www.tiktok.com/@luisficarpediem/video/7672213745262677269

Al final, lo que queda no es solo el sabor hallado en cuatro puestos, sino la certeza de que los recados siguen hablando en voz alta: de las escudillas al alma, en los fogones y en las mesas donde se reúnen quienes todavía saben escuchar su lenguaje de fuego, piedra y memoria.


07
Ago 26

Ceuta, ensayo con vestuario

 

La invasión de Ceuta y Melilla, entre el 30 y 31 de julio pasados, fue una forma de ensayo con vestuario. Los organizadores de esas operaciones ya saben que el gobierno de Pedro Sánchez no detendrá los asaltos y saben que podrán cometer tropelías mientras los habitantes de las ciudades vulnerables se encierran aterrados e indefensos.

Occidente le abre la puerta a la destrucción de su civilización. La ilustración es de Grok.

Como en una escena de The Walking Dead, a partir de la madrugada del 30 de julio, decenas de miles de jóvenes marroquíes, y algunos argelinos y subsaharianos en su mayoría en edad militar —con presencia de algunas mujeres y menores— invadieron Ceuta. La vía principal fue a nado; pero también hubo entradas por tierra.

Dependiendo de quién cuenta, se estima que entraron entre 50,000 y 80,000 a Ceuta, que tiene una población de aproximadamente 84,000 habitantes. Por supuesto que el volumen desbordó los recursos de acogida, policía y servicios de esa ciudad.

En Melilla el impacto fue inferior: se registraron entre 300 y 1,300 entradas y la mayoría fueron retornados rápidamente; en la ciudad permanecieron unas 260 personas, muchas de ellas menores. Aparentemente se produjo un retorno masivo y rápido a Marruecos; pero en Ceuta quedaron varios miles, especialmente menores y personas en situación de vulnerabilidad.

Las cifras españolas cuentan entre 75 y 88 muertos por ahogamiento; pero los marroquíes reportan 11 muertos.

En estos casos particulares un factor desencadenante clave fue una sentencia del Tribunal Supremo español según la cual las devoluciones en caliente (rechazo en frontera inmediato) previstas en la disposición adicional décima de la Ley de Extranjería no se aplican a quienes intentan entrar a nado, o por mar, a Ceuta y Melilla. La sentencia se distorsionó en redes sociales y por redes de tráfico de personas, y generó rumores de impunidad y posibles regularizaciones.

Desde una perspectiva más amplia, este tipo de operaciones tiene su origen en lo que Gad Saad llama empatía suicida. Esta es una compasión extrema y sin lógica en la política, o la sociedad, que puede dañar los valores propios y pone en riesgo la supervivencia de una cultura. Para el ojo observador y la mente analítica, es evidente que las culturas islamista y subsahariana son incompatibles con la civilización occidental.

La empatía suicida se manifiesta en dejar entrar masas sin exigir que acepten las leyes locales; callar abusos culturales por temor a ser llamados malos, o intolerantes; y culpar a la sociedad por delitos cometidos por individuos de aquellas masas, en vez de castigar a los culpables.

En el mediano plazo, como ocurre en el Reino Unido, el volumen y la naturaleza de la migración de grupos con bajo capital social, altas tasas de matrimonios consanguíneos y actitudes colectivistas, combinados con ideologías islamistas, erosionan la cohesión, asfixian la libertad de expresión y crean enclaves donde las normas británicas se diluyen.

Con toda la razón del mundo los gobiernos de Fancia e Italia activaron controles de identidad selectivos y aleatorios a pasajeros procedentes de España para salvaguardar la seguridad nacional. Giorgia Meloni culpó directamente al gobierno de Sánchez y a su política de regularización de extranjeros de actuar como un factor de atracción para la inmigración ilegal.

Ceuta y Melilla no fueron sólo un episodio de presión migratorio; sino una prueba de resistencia de las instituciones. Y esa prueba todavía no ha terminado.

Columna publicada en República