20
Mar 08

¿Ha comido, usted, salporas?

Las salporas son galletas de harina de cierto tipo de maíz. Estas las comí ayer que fui a casa de mi tío Rony.

El y su esposa hacen todo el repertorio alimenticio de la Semana Santa chapina, así que comí curtido, salporas, torrejas y miel de garbanzos al estilo de la ciudad capital, que es diferente a la miel que hacen en la Costa Sur, por ejemplo. Pero de eso les contaré luego.

La harina de salpor también se usa para las empanadas de leche que son típicas de esta temporada en Guatemala.


19
Mar 08

Pan de Semana Santa

Una de las mejores cosas de la Semana Santa Chapina son los Panes de Velación.

Principalmente en la Costa Sur, durante esta temporada la gente hace pan. No sólo para el consumo de la casa, sino para regalar e intercambiar. Así que los canastos de pan van y vienen por calles y caminos.

Todos se esmeran con su pan y el que puede lo hace con lujo de leche y huevos. Como la mayor parte de personas no tienen hornos para pan en sus casas hay lugares donde alquilan tiempo de horno y parte de la diversión es que la gente vaya a hornear el pan que ha preparado en casa.

La costumbre (y necesidad) de hacer arrobas de pan en la temporada, viene de cuando el país “se cerraba” por la Semana Santa; y todavía cuando yo era niño no era posible encontrar pan fresco entre el jueves y el domingo. Ahora casi no hay nada que cierra y generalmente las panaderías y supermercados sólo cierran el viernes. Ya no es necesario hacer arrobas de pan, pero es una costumbre hermosa y deliciosa. Se llaman Panes de Velación porque también se consumen durante las velaciones que hace la gente en sus casas y en las iglesias.

Por cierto que, la mejor forma de comerlos, es remojándolos en miel con garbanzos que es otra delicia de la temporada.

La foto es de los panes que me enviaron Mary, Alexis y Pablo. Los panes son de Flores, Costa Cuca, una de las áreas donde se conserva muy bien esta tradición.


18
Mar 08

Procesiones, palestinos, cucuruchos y penitentes


Uno no tiene todo el feeling de Semana Santa en Guatemala si no se va a meter a las amontonazones de gente en La Antigua. En lo posible yo evito hacer eso; pero ayer domingo, con un grupo de amigos, llevamos a un arquitecto extranjero a pasear por aquella ciudad colonial. Visitamos varias casas impresionantes, comimos delicioso y vimos la salida de la procesión de La Merced:

La Merced es mi iglesia antigueña favorita y, durante poco más de un año viví a una cuadra cuando, con unos amigos, tenía el restaurante Luna Llena. En fin…La Antigua siempre me trae recuerdos y momentos agradables.

Este es un vídeo de la misma procesión cerca del ocaso. Nótese que este cortejo es llevado por palestinos, que son un tipo de cargadores que se distinguen porque su atuendo recuerda aquel de los habitantes del Oriente Medio. En otras procesiones predominan los cucuruchos, cuyo atuendo es diferente. Esta iba acompañada, también, por un escuadrón de romanos, que, en las procesiones, suele preceder el cortejo. Otras porcesiones, especialmente los Santoentierros, son acompañadas por penitentes.

Nótese, también la música. Esta banda era particularmente buena y los músicos iban muy elegantes.


14
Mar 08

¿Feliz? Semana Santa

¡Feliz Semana Santa!, es el saludo más común durante el día de hoy en Guatemala; o al menos, en algunos ambientes guatemaltecos. A mis amigos y conocidos cachurecos, tal deseo les choca un poco porque los más radicales entre ellos piensan que la Semana Mayor debería ser una temporada de recogimiento, de privaciones y de sufrimiento a lo largo de la Vía Dolorosa.

A los cachurecos sensatos eso no les molesta tanto porque prefieren pensar en la Resurrección, más que en la Pasión. Y a los hedonistas, la cosa nos viene sin cuento porque lo que nos inspira son la playa y el ocio.

Mmmmmm, pero para mí no habrá playa. Me pasaré la semana leyendo y seguramente vaya a ver dos o tres procesiones. Un par de amigos extranjeros pasarán la temporada en la ciudad, así que seguramente les mostraré algo de las tradiciones chapinas de esta semana.

Siempre digo que esta es la mejor temporada para visitar Guatemala, porque el país entero se pone en Semana Santa Mode. Característica que ya viene calentándose desde el primer día de la Cuaresma. El país viste sus mejores galas en cuanto a colores, aromas, texturas y sonidos. Todo brilla, todo despide un aroma característico, y las cocinas producen sabores que tienen cientos de años de alegrar corazones.

¿Qué sería la Semana Mayor sin jocotes marañones, sin corozo y sin incienso? No habría Semana Santa sin bacalao, sin garbanzos en dulce, sin curtido y sin panes de velación. ¿Qué clase de Semana Mayor sería una sin aserrín multicolor y sin jararandas en flor? Una fiesta de esta clase, para los sentidos, ¿por qué no habría de ser feliz?

La foto de jacarandas es por mi amigo, Luis Pedro Mirón.


18
Feb 08

Procesión desde el Cerro del Carmen

Guatemala está en Semana Santa Mode, desde el día después del Carnaval. De aquí, hasta la Pascua, todo el país es recorrido por procesiones. Hoy, que no tenía nada que hacer, dispuse ir a dar una vuelta por el Cerro del Carmen; aunque este es un lugar histórico de la ciudad de Guatemala no tenía muchas expectativas. Sin embargo, lo encontré limpio y bastante bien cuidado. La ermita que tiene el cerro es pequeña; pero bien cuidada, con gusto. Y de paso me encontré con la procesión del Nazareno del Calvario.

La Semana Mayor es la fiesta chapina por excelencia y todo el país se vuelca en un despliegue de sonidos, olores, sabores, colores y texturas. De esta temporada son las bandas que entonan marchas fúnebres; el corozo y los jocotes marañones; el bacalao, el pescado seco con verduras, el encurtido, los moyetes y los garbanzos en dulce; según yo es la mejor temporada para visitar Guatemala.

No llevaba cámara y este vídeo lo hice con mi móvil así que no esperen mucho.

Esta es una toma de la banda que seguía a la procesión:


12
Ene 08

El buen pastor

Algunas veces, en medio de hechos que podrían ser noticiosos, la presencia de la Prensa ocasiona que se alteren los ánimos y que las cosas se salgan de su justa dimensión.

“Estábamos en una calle haciendo tomas de los grupos que empezaban a congregarse. La gente sólo se reunía. De repente, uno de los que estaban al frente se dio cuenta de que mi compañero y yo estábamos grabándolos y empezó a vociferar y a saltar con violencia. Agitaba un palo y se dirigió al grupo que lo seguía; y en un momento todos le siguieron en sus gritos y en sus brincos. Gritaban muy fuerte, tomaron piedras y empezaron a destrozar vitrinas y automóviles”.

Hace años, después de una serie de disturbios ocasionados por migrantes haitianos en varias ciudades de los Estados Unidos de América, tomé un curso de producción de noticias por televisión. El curso lo dieron una productora y un camarógrafo de Miami y la anécdota anterior la relató el camarógrafo para ilustrar cómo es que la presencia de las cámaras tiene “efectos secundarios” que pueden ser perjudiciales y que pueden ofuscar la conducta de las personas.

Yo creo que algo así es le pasa a Rodolfo Quezada y que por eso es que domingo a domingo dispara homilías como cañón suelto. El Cardenal sabe que la prensa está ahí para llenar segundos y cuartillas, de modo que se siente presionado para opinar. Digo esto porque tengo cuates que creen que él hace esas cosas con mala intención; y porque por un momento creí que lo hacía por ignorancia. Ahora creo que sólo es porque el pobre se siente presionado.

El domingo pasado, por ejemplo, el Príncipe de la Iglesia especuló sobre las regalías que deberían recibir las empresas mineras, sobre turismo y sobre ambientalismo.

El último día de 2007, al purpurado hizo observaciones acerca de si José y María habían sido migrantes ilegales e incursionó en los campos de la economía y del salario para dar su opinión sobre aquellos temas. El 24 de diciembre no estuvo tan mal porque habló de Nacimientos; pero el 17 ya había dado una “cátedra” de economía al hablar sobre el consumismo y el mercantilismo, e hizo cábalas sobre la naturaleza del valor.

Así puede uno irse hasta no a saber cuándo y lo que se va a notar es que Quezada se luce, frente a las cámaras, comentando hechos de actualidad y difundiendo sus peculiares hipótesis sobre los campos más diversos del conocimiento humano. Su Eminencia llena cuartillas y ocupa segundos como pocos.

Yo creo que esa avidez mediática les hace daño a su organización y a su rebaño. Si no, ¿por qué es que la mayoría de chapines cree que la Navidad es el 24 de diciembre? Para el guatemalteco promedio, el 25, que es el verdadero día de la fiesta de la Natividad, no sirve más que para recuperarse de la goma y para levantarse tarde. ¡Hasta las misas del gallo se hacen bien temprano el 24!; práctica que pareciera confirmar, de forma imprecisa y algo velada, que la fiesta es ese día.

Algo así ocurre con la festividad de la Pascua. El chapín promedio recuerda con solemnidad y a grandes costos la pasión y muerte de Jesús. Por eso es que el Viernes Santo es el la cúspide de la Semana Mayor. Tres fastuosas procesiones recorren las calles capitalinas, además de una multitud de pequeños santoentierros, de barrio. La Antigua Guatemala se pone sus mejores galas y el mensaje de llorad y arrepentíos cunde en los corazones.

¿Y qué pasa en el Domingo de Resurrección? Niente. Ese es el día en que los guatemaltecos se curan de la cruda adquirida como consecuencia de la parranda del Sábado de Gloria. El chapín promedio conmemora la muerte; y deja pasar la oportunidad de celebrar la vuelta a la vida.

En vez de hacer tantas homilías sobre política y economía, Quezada y su equipo ya podrían concentrarse en cuestiones religiosas que contribuyeran a la formación y al crecimiento espirituales de su rebaño. El prelado seguramente no saldría tanto en los medios; pero su grey se lo agradecería.

Publicada en el diarioPrensa Libre el sábado 12 de enero de 2008


08
May 07

El cardenal mediático, la política y el rebaño confundido

De Sylvia María Ruiz, lectora del diario Siglo Veintiuno encontré esta opinión interesante:

Siempre me ha encantado ir los domingos a la misa de 12 en la Catedral porque la oficia el cardenal Quezada Toruño. Sin embargo, fui uno de los primeros domingos del año y me decepcionó totalmente. La Homilía fue todo un discurso político, interminable y aburridísimo. En lugar de hablarnos de las buenas nuevas del Señor, su mensaje más parece el discurso de un líder político que usa la casa de Dios para hacer su campaña. ¡Qué lamentable de verdad! Queremos alimentar nuestras almas y nuestros espiritus con la palabra de Dios; esa es su misión, no soliviantar los ánimos.

En realidad, el cardenal mediático da discursos políticos todos los domingos al medio día. Por eso no me extraña que Benedicto XVI tenga que ir a Brasil a “intentar frenar el avance de los evangélicos”. Por eso no me extraña que la dirigencia católica, en Guatemala, haya fracasado miserablemente en informar a su grey que la Navidad no es el día 24 de diciembre, sino el 25; o de que la festividad de la Semana Santa no es acerca de la muerte de Jesús, sino acerca de su resurrección. Si no, ¿cómo se explica usted toda la pompa y la solemnidad dedicadas a las procesiones de Nazarenos y Santos Entierros, comparadas con la indiferencia y apatía que se nota el Domingo de Pascua?


09
Abr 07

Leche hedionda

Leo que la administración está repartiendo leche ligosa, granulosa y con mal olor como parte del programa Vaso de Leche Escolar, del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación . El caso fue denunciado en Chichipac, Rabinal; pero ¿será un caso aislado? Lo cierto es que es recurrente porque ya ha ocurrido durante tres años seguidos. Esto es lo que escribí, hace exactamente 2 años, sobre ese programa sospechoso.

Leche cortada

¡Pasé una Semana Santa de película!; es decir, viendo películas y comiendo delicias de temporada. Pero eso sí, en una salida al Centro, para ver procesiones, vi las pintas que lo ensucian. En varias se hace referencia al Gobierno “de” los empresarios; frase que me hizo pensar si realmente debería decir Gobierno para los empresarios, o mejor aún, Gobierno “para los empresaurios”.

¿Qué me llevó de la Pasión a aquellas meditaciones mundanas? El que los “empresaurios” lecheros hayan conseguido, del ministro Álvaro Aguilar, la ejecución del Programa Vaso de Leche Escolar. Un ardid populista diseñado para aprovecharse del erario y obtener rentas parasitarias a favor de sí mismos.

Hago aquí una pausa para aclarar que no estoy contra la alimentación de los niños, ni contra la educación; pero sí, ¡y mucho!, contra los privilegios que pretenden los grupos de interés.

Lo que los lecheros “nacionales” quieren es que el Gobierno les compre la leche sólo “a ellos”. De forma excluyente. Por eso es que se anuncia pomposamente que “los lecheros están fortaleciendo sus hatos”. ¡Cómo no, si ya tienen amarrado el negocio!

Otra aclaración importante: no estoy contra los negocios, ni contra los empresarios, ni contra el lucro. Al contrario ¡yo admiro a los empresarios!; pero a los “empresaurios” mercantilistas, no. Desgraciadamente, el Gobierno para los “empresaurios” está alentando a una clase de productores adictos a la teta del erario.

Que no nos extrañe, entonces, que los libreros quieran estar fuera del sistema del IVA. Que no nos parezca raro cuando los arroceros quieran servir arroz con leche en las escuelas, cuando los criadores de cerdos quieran añadirle tocino al desayuno escolar y cuando los productores de maíz amarillo quieran que haya tortillas doradas. ¡Todo sea por los niños!… o por una tajada del presupuesto del Estado.

La transa de los lecheros viene de lejos. En 1999 consiguieron un arancel que los protegía contra los competidores que tenían de Honduras, Costa Rica y Chile. Y allá por diciembre pasado obtuvieron, del presidente Berger, la promesa de darles Q45 millones (que no se invertirían en seguridad y justicia), para subsidiar sus negocios personales.

Lo que me da mala espina es un detalle que muchos no saben. Esto es, que hasta hace poco, la billetera de Óscar Berger contenía un escapulario, su carné del Colegio de Abogados, el del Club Guatemala, el del seguro, tarjetas de crédito, las fotos de rigor y… chanananán: un carné del Consejo Nacional de Fomento Lechero. A ver ¿qué concluye, usted, de esto?

En enero de 2005, los productores guatemaltecos de miel de abejas se vieron enfrentados a una caída pronunciada en el precio de su producto.

Contrario a lo que hacen ahora los “empresaurios”, aquellos empresarios no clamaron en la Prensa por privilegios, monopolios o subsidios.

Tanto Édgar Santizo como Imogen Sieveking hablaron claramente de “mejor administración de sus costos de producción, del manejo técnico de sus colmenas para mejorar la calidad, y de la búsqueda de nuevas opciones para exportar”; así como de “mejorar la calidad de la miel y la productividad de sus colmenas”.

Contraste usted la actitud demagógica y cortoplacista de los lecheros y de los otros “empresaurios” que buscan vivir del tesoro público, con la de los verdaderos empresarios como los de la miel; que en lugar de pedir que el desayuno de arroz con leche, tocino y tortillas sea endulzado con miel blanca, hablan de asumir una actitud emprendedora.

¡Estos son los empresarios de verdad! Estos son “la minoría más perseguida”, de la que hablaba Ayn Rand; porque estos pagan, con el desprestigio del sector empresarial, los platos que ensucian los “empresaurios” buscadores de rentas parasitarias.

¡Por los niños!, ¿qué necesidad hay de fomentar los monopolios y los privilegios? Yo sugiero, humildemente, que para combatir efectivamente la pobreza, el “Gobierno para los empresaurios” se torne en un Gobierno para todos.


07
Abr 07

La procesión de La Recolección

Como todos los Viernes Santos, anoche fui a ver procesión al Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala. Esta vez vi el Santo Entierro de la iglesia de La Recolección.

La vi en el antiguo Portal del Comercio, que ha sido remodelado y limpiado por la Municipalidad capitalina.

Las andas iban impresionantes y había un gentío tremendo. Familias enteras, vendedores de de todo, dementes, devotos, y los “shutes”, como yo.


07
Abr 07

El bacalao

De todas las comidas típicas de la Semana Mayor en Guatemala, mi favorita es el bacalao que aquí se come en el almuerzo del Viernes Santo. Me gusta por su consistencia y por su sabor intenso.

Esta es la receta de mi bisabuela, adaptada a la modernidad; y lo que siempre me da gracia es que mi abuela y mi tia abuela discuten acerca de si su mamá asaba, o no el tomate.

Yo lo dejo remojar temprano en la mañana del jueves para quitarle la sal y le cambio el agua una vez al medio día.

Luego lo escurro y lo seco. Lo pongo a freír en aceite de oliva abundante (¡generosamente abundante!). Le añado ajo picado y cebollas rodajadas finamente. Luego pimiento morrón en tiras. Luego añado el tomate licuado con un chile guaque y por último aceitunas y alcaparras. Y lo dejo hervir bastante.

..y, como creo que dijeron Les Luthiers: El lenguado es alabado, y el bacalao es alabao.