31
Mar 10

Hicimos pan, en la casa

La idea era hacer el pan de Semana Santa como el que hacen en la Costa Sur. Así que el lunes en la noche dispuse hacerla de panadero.

En la Costa Sur, durante esta temporada la gente hace el pan, no sólo para el consumo de la casa, sino para regalar e intercambiar. Así que los canastos de pan van y vienen por calles y caminos. La gente se esmera con su pan y el que puede lo hace con lujo de leche y huevos. Como la mayor parte de personas no tienen hornos para pan en sus casas, hay lugares donde alquilan tiempo de horno y parte de la diversión es que la gente vaya a hornear el pan que ha preparado en casa.

La costumbre (y necesidad) de hacer arrobas de pan en la temporada, viene de cuando el país “se cerraba” por la Semana Mayor; y todavía, cuando yo era niño, no era posible encontrar pan fresco entre el jueves y el domingo. Ahora casi no hay nada que cierra y generalmente las panaderías y supermercados sólo cierran el viernes. Ya no es necesario hacer arrobas de pan, pero es una costumbre hermosa y deliciosa. Se llaman Panes de Velación porque también se consumen durante las velaciones que hace la gente en sus casas y en las iglesias.

Por cierto que, la mejor forma de comerlos, es remojándolos en miel con garbanzos que es otra delicia de la temporada, y que ya estamos preparando en la casa.


Dicho lo anterior, toca confesar que aunque el pan nos salió bonito, su sabor y su textura no es como las de los de la Costa. Primero, porque no usamos harina dura; segundo, porque no le sacamos suficientemente bien el aire a la masa; tercero, porque no dejamos reposar el pan, en las latas, antes de hornearlo; y cuarto, porque le hizo falta mantequilla. Estoy contento, sin embargo, porque he aprendido mucho de esta experiencia panificadora.

A mí me gusta la idea de hacer bien el pan, porque el pan es un alimento básico en Occidente. Está muy vinculado a la Tierra, a la civilización y a la cultura. Para mí, el aroma, el sabor y la textura del buen pan simbolizan todo lo que es bueno, todo lo que es bello y todo lo que es pacífico. Por eso, también, es que me gusta mucho esta tradición de la Costa Sur de Guatemala, la de hacer pan y compartirlo.

…ahora quiero aprender a hacer bien el pan de la Costa.

30
Mar 10

Los "chunches" que se venden en las procesiones

Como buen chapín, en esta temporada, anoche paré en una procesión. Y una de las cosas que abundan en aquellos cortejos son las ventas de comida, y las juguetes, chunches y kinck knacks. De la comida ya me he ocupado un poco y me ocuparé más porque siempre hay novedades; pero de los chunches no me había ocupado antes.
En las fotos se ven algunas muestras, entre las cuales sobresalen las figuras que tienen luces y brillan, los punteros láser, las muñecas y muñecos inflables, los trajes de cucurucho, los llaveros, las pulseras, los colgantes, y otras cosas parecidas.
Antes, lo que se vendían eran cosas como ronrones y rehiletes; pero a aquellos ya no se les ve para nada.

29
Mar 10

Mangos en dulce, sabor y color

¡Ya hay mangos en dulce, en la casa! De los mangos en dulce, que son típicos de esta temporada chapina, no sólo me gusta su sabor, sino su color.
Estos los preparamos en casa con una miel de azúcar. Aunque la receta original lleva sólo canela, a mí me gusta ponerle clavo, pimienta negra y pimienta gorda. Cuando están hirviendo, toda la casa se llena de un exquisito aroma a mangos y a especias. Aroma que a mí me llena de alegría y de buenos recuerdos.

28
Mar 10

La tradición de ramos, en Guatemala

Hoy se celebra el Domingo de ramos en el contexto de la Semana Mayor chapina. La gente compra estos ramos y los lleva a bendecir. Luego los guarda durante todo el año y los quema al año siguiente antes de reponerlos.

Mi tía abuela, La Mamita, decía que los ramos de esta fiesta eran una protección efectiva contra las tempestades. Con las hojas de palma que los componen, ella hacía cruces que guardaba año con año.
Los ramos tienen tres elementos infaltables: las hojas de palma, flores moradas conocidas como estaticias, y corozo. Las estaticias les proporcionan, a los ramos, el color oficial de la temporada; y el corozo los provee con el aroma inconfundible, dulce e intenso propio de la Semana Mayor. El corozo es la flor de una palma conocida como manaco; y viene en vainas enormes conocidas como pochas.
La foto fue tomada en La villa de Guadalupe, en donde las vendedoras se divirtieron mucho porque sólo llegué a fotografiar sus ramos.
Cuando era niño, las estaticias siempre me llamaban la atención porque su textura es como si fueran hechas de papel. De hecho, si se las deja sin agua, conservan sus colores, y las hay desde morado intenso hasta lila claro, pasando por amarillo.

27
Mar 10

Escuadrón de romanos en La villa de Guadalupe

Este es el escuadrón de romanos en la procesión de anoche, en mi barrio que es La villa de Guadalupe. Como es costumbre, los romanos anteceden la procesión y cada tanto se detienen y tocan una fanfarria.
Este es un barrio muy tradicional, lleno de costumbres y que todavía conserva su aire de pueblo. A lo largo del año hay muchas celebraciones populares y las más elaboradas son las procesiones.

11
Abr 09

En Semana-Santa-Mode

Las procesiones son todo un acontecimiento de varias naturalezas.  Es religioso para quienes gustan de esas cosas; es cultural para quienes admiramos su riqueza en esa ámbito; y es un paseo para otros.  En todo caso, para el chapín, las procesiones son un montón de cosas.

Algunas familias, por ejemplo, elaboran alfombras para el paso de las procesiones.  Mis favoritas son las de aserrín coloreado; pero las hay de flores, de frutas y hasta pintadas.  Ir a una procesión, generalmente implica comer algo.  Desde las tradicionales empanadas de leche y estrellas de harina, hasta maní, pasando por los algodones de azúcar, los pirulíes, panes con frijoles, enchiladas y hasta pizza.
A las procesiones las acompañan ventas improvisadas de mantillas; así como ventas de jueguetes variados como luces, yoyos, rehiletes, y otros.  Antes se veían ronrones, pero ahora no vi ninguno, y tan pronto como la consiga, pondré la foto de un ronron en este espacio.
La decoración de las andas es un gran atractivo en las procesiones y es motivo de competencia entre los grandes cortejos.  También son motivo de atractivo las bandas y la música que tocan.  Es una especialidad musical esa de las marchas fúnebres.
En las fotos vemos parte de los cortejos que acompañan a La Recolección y a El Calvario.  Incluyendo los Pasos, de esta última y su célebre Escuadrón de Romanos.  También se ven cucuruchos y penitentes.
En Guatemala, todo el país se pone en Semana-Santa-Mode desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Páscua.  Por el estallido de sabores, olores, colores y sonidos que esto implica, es la mejor temporada para visitar el país, tanto para locales como para extranjeros.  Esto es porque, aún quienes hemos nacido y crecido aquí, no conocemos la inmensa variedad de costumbres y tradiciones que se celebran en cada rincón del país.

 


11
Abr 09

La procesión de La Recolección

La de La Recolección es una de las tres procesiones monumentales que recorren las calles del Centro Histórico de Guatemala, durante la tarde del Viernes Santo.  Mundos de gente llenan la zona 1 para admirar esos cortejos y para disfrutar del paseo. 
Las otras grandes procesiones del Viernes Santo son: La Merced, durante la mañana; y El Calvario y Santo Domingo durante la tarde.  No sé cuántas personas se necesitan para cargar el anda de La Recolección; pero recuerdo que para llevar la de El Calvario, que es la más grande, se necesitan 140 personas. Este tipo de procesiones salen a las 3:00 p.m. y entran pasada la media noche.  
Siendo significativamente católicos, muchos chapines concentran sus energías en los días de la Pasión y de la muerte, en vez de hacerlo en el de la Pascua de resurrección.

11
Abr 09

¿Qué pasa si usted deja su carro en una via procesional?

Esto es lo que ocurre cuando alguien deja su automóvil en una vía procesional:  Llegan miembros de la Hermandad, acompañados por la Policía Municipal de Tránsito, y lo mueven en un procedimiento que no siempre es gentil.
A mí siempre me ha sorprendido que haya gente que deje sus vehículos en esas rutas.  Total…es dificil no darse cuenta de que es Viernes Santo; y luego, ¿quién no sabe que por todo el Centro Histórico circulan inmensas procesiones?
Este es un grupo de La Recolección, sobre la Décima calle de la zona 1.

11
Abr 09

La procesión de mi barrio

Hace un momento ví el Santo Entierro de la Villa de Guadalupe.  Esta es típica de los barrios de la ciudad de Guatemala e involucra todos los elementos de las grandes procesiones del Centro Histórico y de La Antigua, excepto que los cargadores no van vestidos de cucuruchos y que las imágenes son cargadas por hombres, mujeres y niños por igual.
En las grandes procesiones se acostumbra que sólo los hombres llevan a Jesús y sólo las mujeres llevan a la Virgen; en tanto que los niños y las mujeres tienen a su cargo a María Magdalena y a San Juan.  Los cucuruchos, por cierto, son cargadores que llevan trajes especiales de color morado, si es para cargar un Nazareno; y de color negro si es para cargar un Señor Sepultado.  Los trajes de cucurucho son túnicas con atributos de acuerdo con el rango y de acuerdo con la hermandad a la que pertenezca el cargador.
La procesión de mi barrio -como las grandes procesiones- encuentra alfombras a su paso, hechas por vecinos devotos que suelen quemar incienso; también lleva dos bandas, una para el Sepultado y otra para la Dolorosa.  Las procesiones son acompañadas por mucha gente que incluye vendedores de poporopos o palomitas de maíz, de algodones de azúcar, pirulíes y juguetes, entre otras cosas.
Al final de los cortejos, nunca falta quienes van recogiendo las flores, el corozo y otros adornos de las alfombras.


Digg!


10
Abr 09

Homenaje al bacalao

Hoy, mientras almorzábamos el tradicional bacalao a la vizcaina, unos eramos partidarios de comerlo una sóla vez al año, en tanto que otros eran de la opinión en que se debería comer con más frecuancia.

En Guatemala, el bacalao es el plato tradicional del Viernes Santo; y a mí me gusta esperar todo el año para gozármelo. Es que no me gusta trivializar las cosas buenas.
En casa lo preparamos con aceite de oliva abuntante, con tomates, cebollas, ajos y chile guáque asado, y con pimientos morrones, aceitunas y alcaparras.  La clave es usar cantidades generosas de aceite de oliva; y a mí me gusta comerlo con arroz, acompañado por pan francés de horno de leña y un buen tinto.

En la foto hay dos bacalaos distintos.  El de la izquierda lo trajo mi tía Ana María y es el que hace la esposa de su papá; en tanto el de la derecha es el que hicimos en la casa.  Y como dicen Les Luthiers, Alabado sea el lenguado, y el bacalao alabao.