Si la administración socialdemócrata de Alvaro Colom se adhiere a Petrocaribe, esa piñata la vamos a pagar los chapines con creces.
Sin necesidad de bola de cristal; pero con años y años de observar lo que ocurre en estos casos, no sólo aquí, sino en otras partes del mundo, he aquí lo que va a ocurrir:
1. Los derivados del petróleo baratos, como son baratos, van a ser desperdiciados. Los precios artificiales llevarán mensajes equivocados a productores y consumidores, y el desperdicio va a ser mayúsculo. El cálculo económico se verá oscurecido por los precios falsos de aquellos derivados.
2. Esa piñata, que algunos van a gozar ahora, la van a pagar otros cuando termine la fiesta y empiece la goma. El crédito generoso, va a salir caro despúés. Y lo van a pagar generaciones de guatemaltecos que todavía no han nacido. Estamos hablando de poco más o menos una deuda de $1.4 millones diarios; y que haría crecer el endeudamiento externo chapín en 13 por ciento, en un santiamén.
3. La administración chapina, corrupta e incapaz, se pondrá el tacuche de empresaria y le quedará grande. Tan grande como le quedaba cuando se dedicaba a la telefonía y a la aviación, o como le queda cuando se dedica al transporte de energía eléctrica. Tan grande como le quedaba cuando se dedicaba a la comercialización de granos básicos y de leche.
4. Los chapines le habremos vendido el alma al diablo. Le habremos hipotecado nuestro futuro nada más y nada menos que a Hugo Chávez, ¡por dios!
5. Desataremos la inmensa capacidad corruptora de los pipoldermos* en la economía y las relaciones sociales.
6. La gente se verá engañada porque muchos creen que bajará el precio de la gasolina…y ahí está que no.
Petrocaribe es una trampa; y por eso es que, aunque Colom se adhiera a ella, el Congreso debe rehusarse a aprobarla. Ojalá que más guatemaltecos se expresaran con respecto al endeudamiento; porque estoy seguro de que estarían de acuerdo con esta opinión de Carlos Orellana, hoy, en Siglo Veintiuno.
*Pipoldermos: pícaros políticos que por el momento detentan el poder.