Habitantes de Santiago Sacatepéquez protestaron por la instalación de 60 torres de electricidad y la colocación de cables de alta tensión, ya que consideran que dichos trabajos violan sus derechos al invadir terrenos sin previa autorización. El Presidente de un comité local señala el decreto 137-2011 autoriza a una empresa para que realice el cableado de alta tensión en el municipio; y que por eso es el descontento, ya que los pobladores no cuentan con terrenos grandes y la construcción de las torres les vendrían a despojar de la tierra que cultivan.
Como los intereses colectivos no deben prevalecer sobre los derechos individuales, no es legítimo que un decreto autorice a una empresa a usar terrenos privados para cualquier cosa sin contar con la autorización voluntaria de los propietarios de los terrenos ya sea comprándoles estos, o pagándoles alquiler. Por mucho que sea necesario hacer pasar los cables y poner las torres, para beneficiar a poblaciones enteras, es inaceptable que una empresa y los políticos de turno se pongan de acuerdo para pasar sobre los intereses de los propietarios de los terrenos.
Claro…esto funciona si los perjudicados son propietarios de los terrenos que serían afectados por el paso arbitrario de las torres. Y, ¿qué pasa si no son propietarios? Entonces es cuando los interses colectivos prevalecen sobre los intereses individuales; y yo digo que lo que procede es admitir que como los terrenos no son suyos, otros intereses también pueden hacer uso de ellos y que tienen que compartir las tierras que usan, sin más.
Y en último caso no está de más considerar la posibilidad de que, si la gente protesta contra la llegada de la energía eléctrica, pues no se debería insistir en el asunto. Tampoco se trata de llevar el progreso a costa de los derechos individuales. Si no quieren luz, pues que no haya luz.



