28
Sep 17

Las rutas parciales del tráfico de drogas

El mapa ese que muestra la cantidad de eventos de tráfico de drogas que van desde América del sur hacia Guatemala, luego de alarmarnos,  debería ponernos a pensar.

Lo obvio es que la cantidad de drogas que ha de entrar por las costas del océano Pacífico, a Guatemala, ha de ser tan inmensa y perturbadora como la densidad de las rutas que hay entre Colombia y Ecuador y nuestro país. Obvio es, también, que para que esto sea posible tiene que haber connivencia con las autoridades chapinas a todo nivel.  Obvio es que aquella connivencia medra en un ambiente de impunidad y de corrupción.

No es evidente en el mapa, y tampoco es obvio, el hecho de que aquel tráfico y aquellas rutas no ocurren en un vacío.  Responen a una demanda.  ¿Las drogas se quedan en Guatemala y en México? No. ¿Es posible que conozcamos las rutas y los destinos de as rutas más allá de las costas de México? Sería bueno, ¿verdad? ¿Quiénes y dónde compran todas las drogas que logran llegar a donde no nos muestra el mapa? En los Estados Unidos de América, seguramente.

Cuando veo ese mapa pienso en el pincipio físico y jurídico que dice que la causa de la causa es la causa del mal causado.  El mapa que apunta a Guatemala seguramente evidencia una realidad; pero muestra una verdad incompleta.  Sin la parte que falta, no es obvio establecer cuál es la causa final de los males que acarrea el narcotráfico, incluidos la impunidad y la corrupción.

La guerra contra las drogas se pelea -en México, Guatemala, Colombia y otros países- desde tiempos de Richard M. Nixon; y si los resultados de más de 43 años de esa guerra (con todos los efectos que tiene una guerra) son los que vemos parcialmente en el mapa en cuestión. quizás sea tiempo de replantear el asunto.

Te dejo tres materiales para meditar:

La ilustración la tomé de elPeriódico.


26
Sep 17

La ardilla y su jocote

Andaba paseando en el jardín de mi oficina y me encontré con esta ardilla:

Imagen de previsualización de YouTube

Debe ser temporada de estos animalitos porque he notado más de los usuales.  En esta ocasión lo divertido fue que se le cayó el jocote que estaba comiendo.

Además, ya sabes, las ardillas son ratas con buenas relaciones públicas.


25
Sep 17

Por irregularidades, nuevo juicio para Sperisen

Porque hubo irreguraridades en el proceso judicial luego del cual fue condenado a cadena perpetua, Erwin Sperisen tiene -ahora- la oportunidad de enfrentar un nuevo juicio y de defenderse apropiadamente de las acusaciones en su contra. En todas partes se cuecen habas, ¿o no?

En Suiza, el exdirector de la Policía Nacional Civil  fue sentenciado a cadena perpetua en 2014, acusado de 10 delitos. En junio de 2017 el Tribunal Federal anuló la sentencia y ordenó un nuevo juicio. Erwin Sperisen esta en libertad condicional y porta un brazalete electrónico.

Por este caso -el de la toma de Pavón y las muertes que ocurrieron en aquella ocasión- también fueron juzgados el exministro de Gobernación Carlos Vielman, en España; y el exdirector de Presidios, Alejandro Giammattei, y el subdirector de investigaciones criminales de la PNC, Javier Figueroa en Guatemala. En esos procesos los juzgadores declararon inocentes a los acusados. Victor Hugo Soto, jefe de investigaciones criminales de la PNC fue juzgado en Guatemala y fue condenado a 33 años de prisión.

Sobre lo que ocurrió en aquella jornada aciaga, y sobre las persecusiones posteriores, Giammattei escribió un libro llamado Relato de una injusticia: caso Giammattei.

Este caso, como el de los hermanos Valdés Paíz, son paradigmáticos de cuando la política prevalece sobre la justicia y a pocos nos parece que eso esté mal.


25
Sep 17

“First They Killed My Father”, buenísima peli

Piensen como revolucionarios; Todo por el Agkar; El Angkar los va a cuidar, esas son tres de las consignas que se repiten constantemente en la película First They Killed My Father.

Imagen de previsualización de YouTube

Esta peli, que de verdad te recomiendo y puedes ver en Netflix, está basada en los recuerdos de Loung Ung, una niña de 5 años que vivió los horrores de los Jemeres rojos y el Angkar (el partido comunista de Kampuchea), en Cambodia.

First They Killed My Father es una relación estremecedora de lo que ocurrer cuando se abandona la civilización y se abrazan en su totalidad y plenamente principios como el agrarismo, el anticonsumismo, el igualitarismo, el nacionalismo, el comunismo y el maoismo.  Pol Por, el dirigente de aquella tragedia inmensa, quería hacer de Cambodia un país 100% agrícola y lo que consiguió fue matar de hambre, enfermedades y plomo a unas dos millones de personas en una pesadilla de campos minados, niños soldados, odio e irracionalidad.

En la peli, los Jemeres rojos son identificados inequívocamente como destructores de cosas y de vidas, lo cual no debería sorprendernos.  En 1922, en su libro El socialismo,  Ludwig von Mises advirtió que el socialismo no es en realidad lo que pretende ser.  No es el iniciador que abre el camino a un porvenir mejor y más hermoso; es el destructor de todo lo que penosamente ha creado siglos de civilización.  No construye, sino que destruye. Si llegase a triunfar debería dársele el nombre de destruccionismo, porque es en esencia la destrucción. Eso lo vivieron los camboyanos en los años 70 y lo viven los venezolanos mientras tu lees estas líneas. Mises advierte que el destruccionismo socialista encontró su camino allanado por el arte romántico y social del siblo XIX que es una rebelión del hombre contra la razón.  Ves esta película, o cualquiera otra de ese tema, como The Killing Fields, Schindler´s List, The Boy in the Stripped Pyjamas, We the Living, o The Lives of Others, y te das cuenta de por qué

Acertadamente, dice Mises que la sociedad es obra del hombre; y que depende de los hombres que continúe desarrollándose, o que sucumba. First They Killed My Father, nos muestra qué es lo que ocurre cuando renunciamos a los principios que hacen posible la sociead -y ultimadamente la civilización-.  La peli nos llama la atención hacia la responsabilidad que tenemos contra el destruccionismo y por eso -no sólo porque técnicamente es una buena película- vale la pena verla.


24
Sep 17

Delicia de caldo de albóndigas

El caldo de albóndigas -con la receta de mi abuelita Juanita y de la Mamita- es uno de mis comfort foods favoritos en todo el universo mundo.

El sábado pasado lo preparé en casa, con ayuda de mi mamá; y con todos los alborotos se me había olvidado. La última vez que lo comí en casa de mi abuelita y de mi tía abuela fue antes de 1976 – se eso porque porque esa casa se cayó para el terremoto- y fue para un almuerzo al que llegamos mi madre y yo…y estaba lloviendo. Siempre asocio este caldo con un día lluvioso, siempre me trae alegría y su aroma me hace viajar en el tiempo.

Siempre he sido sopista.  Más sopista que caldista en el sentido de que me gustan más las sopas que los caldos; pero me encantan el caldo del cocdo, el de gallina, el de pollo y el de albóndigas.  En casa de mis padres sólo se tomaban sopas en la cena; pero en casa de mis abuelas también se tomaban sopas, o caldos, en el almuerzo. Esta es la segunda vez que hago este caldo de albóndigas y volví a recordar, con mucho cariño, a aquel par de viejitas.


23
Sep 17

¿Y el fin del mundo?

Las cosas ya no son como eran antes.  Illo tempore, la gente tomaba en serio el fin del mundo y era un drama.  Ahora, no le avisan a uno la hora exacta, ni le indican cuál es el dress code.

Como a esta hora (9:40 a.m.) no ha ocurrido el fin del mundo, ni el rapto,  y como en el otro lado del globo ya hace ratos que es 24 de septiembre estoy confundido. Además, dentro de unos minutos tengo clase.

Mi amiga María Reneé envió este programa:

Pero las cosas no están ocurriendo así. Es cierto que hubo un temblor en la mañana, temprano, pero sospecho que -una vez más- me voy a quedar vestido y alborotado. Como para aquello del 13 Baktun.  Much ado about nothing, diría mi abuela, Frances. Todo pasó sin que pasara nada, diría mi tía abuela, La Mamita.

Las ilustraciones las tomé de Facebook.


23
Sep 17

El espíritu de Broadway

¿Cómo iba a ser de otra forma? El espíritu de Broadway fue un espectáculo memorable y de primera, puesto en escena por el Departamento de Artes Escenicas de la Universidad Francisco Marroquín.

La soprano Laurie Gayle Stephenson y el tenor Steve Amerson, acompañados por la pianista Linda Massinger y el director invitado Héctor Guzmán se lucieron y se ganaron al público desde el primer acorde. La Orquesta Festival estuvo a la altura y más.

El programa incluyó algunas de mis favoritas como Tonight, de West Side Story; I Could Have Danced All Night, de My Fair Lady; This is the Moment, de Jekyll and Hyde; Into the Fire, de The Scarlett Pimpernel, Think of Me, de The Phantom of the Opera y The Man of La Mancha.  Esta última siempre me conmueve un par de rayitas más porque me recuerda a mi amigo y maestro Giancarlo Ibárguen S.

Me encanta esa música, y me encanta el ambiente que se hace en el auditorio cuando suenan las notas, la música y las voces.  Me gusta ver las caras de las personas, y muchas veces veo, en ellas, que afloran recuerdos -con sus alegrías y sus nostalgias-.

Tuve la dicha, además, de llevar a Laurie, Linda, Steve y Héctor a conocer la ciudad de Guatemala y pasamos una mañana estupenda.  Visitamos el Museo Popol Vuh, la Casa Mima, el Mapa en Relieve y Cayalá y disfruté mucho de su compañía y de la forma en que ellos apreciaron cada uno de los lugares.

¡Gracias al Departamento de Artes Escénicas y a Geraldina por este espectáculo que disfruté muchísimo!


22
Sep 17

El agua sucia y el bebé

La frase esa, que dice que no hay que tirar al bebé con el agua sucia en la que se bañó, viene del siglo XVI, y significa que ni por descuido, o atolondramiento se debe perder algo de valor al desprenderse de algo que no lo tiene.  En aquel tiempo, luego de bañarse papá y mamá, con esa agua se bañaban los hijos mayores y por último el bebé.  El agua era arrojada a la calle, y ahí con ella se podría ir el pequeño. De esa metáfora me acordé luego de la manifestación del miércoles.

En la plaza había mucha gente a la que valoro y me alegro de que no hubiera violencia (aparte de la imposición propia de las marchas, y de algunas pintas de los grupos que ya sabemos ¡Ups!, ¿dije Codeca y simlares?).  Hace décadas que los chapines demostramos que podemos expresarnos masivamente sin que haya destrozos y víctimas (El serranazo, los viernes de luto, las jornadas de mayo de 2009, y las de 2015).  Aquello, por un lado; pero por el otro, temo por las posibilidades de establecer una república entre nosotros.

Me incomodan la democracia placera y de barricada, el jacobinismo, los Robespierre y la posibilidad de que –así como la gesta de 1944 fue secuestrada por el socialismo- la lucha legítima de los chapines contra la corrupción sea desnaturalizada por proyectos al margen de la voluntad de los mandantes en las urnas.  Lo siento, pero me da por pensar que corremos el riesgo de tirar al bebé con el agua sucia en la que se bañó.

Me inquietan las consignas que pueden traer graves consecuencias no intencionadas; por ejemplo: ¿qué exactamente, significa renovar la clase política? ¿Qué quiere decir que mientras haya capitalismo habrá corrupción? (Como si la corrupción no fuera hija del estatismo). Un Congreso de suplentes –que vienen exactamente del mismo lugar que los titulares, solo que sin experiencia política alguna (la mayoría) y con una espada de Damocles encima- ¿será el mejor para hacer una reforma política republicana? ¿Jafeth será mejor que Jimmy? Y cuando se vea que Jafeth no es mejor, ¿quién lo va a sustituir y será designado por quienes? ¿Y luego? ¿En río revuelto, ganancia de malhechores?

Columna publicada en elPeriódico. La foto la tomé de Facebook.


19
Sep 17

Del paro a la marcha y al bloqueo

¡Si así son las vísperas, cómo serán las fiestas!  Lo que iba a ser un paro nacional ya pasó a marcha y hoy se convirtió en bloqueos.

Cuando hay paro, quienes deciden participar en él lo hacen voluntariamente (y yo he participado en dos, uno en tiempos de Vinicio Cerezo y otro en tiempos de Alfonso Portillo). Quienes participan en el paro toman la decisión personal de no trabajar, no intercambiar, no servir y/o no cumplir con sus responsabilidades frente a clientes y/o proveedores. La participación en el paro es personal y como toda acción humana tiene consecuencias que debe enfrentar, responsablemente, aquel que la emprende.  Uno puede estar de acuerdo, o en desacuerdo con los propósitos ulteriores de un paro en particular; pero en tanto acción voluntaria y en tanto que es ejercicio de la libertad, pues no hay más que decir.

Un animal diferente es la marcha.  La marcha afecta a terceros; pero quienes la organizan y participan en ella no enfrentan las consecuencias de sus decisiones y de sus acciones y no se hacen responsables de sus decisiones y de sus acciones. Las marchas impiden el tráfico fluido en una ciudad que ya sufre de tráfico pesado.  Las marchas obstaculizan las actividades de aquellos que no comparten los valores de los marchistas.  Las marchas causan daños económicos y emocionales.  Las marchas son imposiciones, e incluso pueden poner vidas en peligro.

Peores que las marchas, son los bloqueos; porque los bloqueos son acerca de obstuir e impedir, son acerca de detener, interrumpir, retener e incomunicar.  El bloqueo es imposición y agresión. El bloqueo causa daños y perjuicios económicos, y daños emocionales. Vaya uno a tratar de pasar por un bloqueo, aunque sea de forma gentil y educada, y lo que va a recibir es violencia.  Los bloqueos también pueden poner vidas en riesgo.

Cuando yo participaba activamente en los Viernes de luto, no faltaban quienes sugerían que -para obtener cobertura mediática, antes de que existieran las redes sociales virtuales- lo que había que hacer era parar el tráfico en el Obelisco (los viernes a las 6:00 p.m.).  Los responsables de aquellas jornadas, siempre, siempre nos rehusamos a cometer aquel abuso, aún cuando los medios masivos dejaron de darles cobertura a las actividades, que fueron dieciocho.  Recuerdo bien que, una vez, alguien sugirió bajar la bandera que había en la plaza del Monumento a los próceres, e igualmente nos rehusamos a permitir que eso ocurriera.

Puedo respetar la idea de un paro, aunque no esté de acuerdo con sus propósitos ulteriores.  Con lo que no puedo estar de acuerdo, para nada, es con acciones como marchas y bloqueos que dañan y perjudican a terceros y constituyen imposiciones agresivas.

No apoyo el paro del miércoles 20 (que ahora va a ser marcha y bloqueos). No quiero contribuir a que la lucha legítima de los guatemaltecos contra la corrupción, contra el sistema de privilegios, contrar la arbitrariedad, y contra la injusticia, le ocurra en 2017, lo que le ocurrió a Guatemala en 1944 cuando los socialistas secuestraron la gesta del 20 de octubre.

La foto es de Prensa Libre.


18
Sep 17

La importancia de una foto

Se ha desatado una guerra mediática en la que el último árbitro va a ser la realidad. La cosa está que esta se imponga antes de que sea demasiado tarde; y que se imponga antes de que la lucha legítima contra la corrupción y otras lacras sea secuestrada.

El viernes 15 -luego de que los actos violentos del jueves 14 estropearan las fiestas de la gente- algunas bandas de colegios e institutos llegaron a la Plaza de la Constitución a desafiar a los grupos que la habían tomado.  Entre esos grupos había uno que tenía la manta que se muestra en la foto que ilustra estas meditaciones.

La razón por la que la manta llamó la atención es porque supone que mientras haya capitalismo habrá corrupción; y supone que mientras haya pueblo habrá revolución.

Independientemente de que la gente tiene derecho a expresar ideas como aquellas, lo valioso es identificar qué significan, exactamente, y aquí van mis dos centavos:

El capitalismo es un sistema social basado en el reconocimiento de los derechos individuales, incluyendo los derechos de propiedad, en el cual toda propiedad es privada. Puesto de otra forma es un sistema social en el que las personas (todas las personas por igual) poseen derechos que no puede enajenar y que no le pueden ser arrebatados por ningúna otra persona, ni tampoco por cualquier número, grupo o colectivo de personas. Por lo tanto, es un sistema social en el que cada hombre existe por su propio derecho y para sí mismo, no para el grupo.  Es, desde otra perspectiva, un sistema social en el que los intereses colectivos no prevalecen sobre los derechos individuales (y, por favor, nótese que no dije que es un sistema social en el que los intereses colectivos no prevalecen sobre los intereses individuales).

Los que llevaron la manta sostienen que mientras haya un sistema que respete los derechos individuales de todos por igual, habrá corrupción.  Ellos tienen derecho a creer eso, a ponerlo en su manta y a tratar de convencer a otros de que su creencia corresponde a la realidad;…pero, otros tenemos el derecho de explicar que están en un error. ¿Por qué? porque lo opuesto al capitalismo es un sistema social en el que no se reconocen los derechos individuales, incluyendo los derechos de propiedad.  Puesto de otra forma, es un sistema en el cual que el las personas no tienen derechos derechos; y en el cual su trabajo, su cuerpo y su persona pertenecen al colectivo (la mayoría, la clase social, la étnia, el estado, u otros); un sistema en el que el el colectivo puede hacer con los individuos lo que le plazca, en la forma que quiera, por cualquier motivo que el colectivo haya decidido que es su propio bien. Ergo, las personas no viven por derecho, sino sólo con el permiso del colectivo y en beneficio del colectivo.  Es, desde otra perspectiva, un sistema social en el que los intereses colectivos prevalecen sobre los derechos individuales.

¿En qué tipo de sistemas sociales es que los intereses colectivos prevalecen sobre los derechos individuales y, por consiguiente, las personas viven por permiso y no por derecho? En los sistemas colectivistas como el socialismo (de todos los colores), el estado benefactor mercantilista, y en el estado patrimonialista (como quiera que uno quiera llamarle al sistema que hay en Guatemala).  Lo cierto es que la corrupción florece en estos sistemas porque en ellos abundan las posibilidades de que -desde el poder y al amparo de abundantes legislación y regulaciones- los políticos y sus burócratas cometan actos arbitarios que afecten los derechos de las personas.  Por ejemplo: la corrupción que resulta de la connivencia entre los empresaurios mercantilistas y los políticos y burócratas es resultado de que estos tienen la llave para que aquellos hagan bisne y la usan arbitrariamente porque de ellos depende el permisoDonde no hay arbitrariedad, ni posibilidades de abuso de poder, donde se vive por derecho y no por permiso, ¿qué necesidad hay de corrupción?

Y por eso es relevante este meme que encontré en Facebook:

(Pausa para pensar)

Mientras tanto, ¿qué pasa con la segunda parte de la manta que ilustra estas meditaciones? Esa que dice: Mientras haya pueblo habrá revolución.

La frase perdió sentido desde que no se cumplió la predicción de Carlos Marx en el sentido de que el proletariado iba a hacer la revolución, tan sólo porque el proletariado (el pueblo) no se depauperó y nunca se interesó en la revolución. De eso se dieron cuenta Eduard Bernstein y Vladimir Lenin; y por eso este último dispuso que -como el pueblo no tenía conciencia de clase- la revolución la iba a hacer el Partido, o sea la vanguardia del socialismo, o sea sus cuates.  De ahí que la revolución la hagan, no el pueblo, sino los intelectuales, artistas, estudiantes universitarios, comunicadores, y gente como la que se subió a la tarima en la Plaza de la Constitución el 14 de septiembre pasado.  No el pueblo, sino la vanguardia.

Dicho lo anterior, ¿qué es la revolución? Voy a usar palabras de Vladimir Lenin para explicar qué es la revolución. ¿Por qué? Porque Lenin, Marx y gente como ellos son los referentes de las personas y grupos que llegan a muchas manifestaciones con banderas rojas, hoces y martillos, efigies del che Guevara, y otras iconografías relacionadas.  Son los referentes de muchas de las organizaciones que apoyan el paro del miércoles 20, por ejemplo. Lenin dice que el estado burgues no puede ser reemplazado por la dictadura del proletariado sólo por medio de un proceso de marchitamiento, sino, por regla general, sólo por medio de una revolución violenta.  La revolución es violencia.  La fuerza, dijo Marx, es la partera de toda vieja sociedad que esta preñada con una nueva.

Lo ves cuando aquellas organizaciones y sus dirigencias bloquean calles y carreteras, invaden fincas, destruyen maquinaria, y cuando causaron destrozos en los festejos del 14 de  septiembre pasado.  Lo viste durante 36 años a partir de noviembre de 1961. Lo viste en Camboya, en Cuba, en China.  Lo ves en Venezuela. ¿Sigo? No sorprende, pues, que Ludwig von Mises haya sugerido que el socialismo debería llamarse destruccionismo.

Por todo esto, y más, no apoyo el paro del miércoles 20 (que ahora va a ser marcha porque el paro iba a ser un fracaso). No quiero contribuir a que la lucha legítima de los guatemaltecos contra la corrupción, contra el sistema de privilegios, contrar la arbitrariedad, y contra la injusticia le ocurra, en 2017, lo que le ocurrió a Guatemala en 1944 cuando los socialistas secuestraron la gesta del 20 de octubre.  No quiero contribuir al jacobinismo, ni a la elevación de un Robespierre de la mano de la CICIG. Mi lucha contra la corrupción y las otras lacras que la acompañan, no va de la mano de quienes quieren la revolución, ni de quienes quieren un sistema en el que los intereses colectivos prevalezcan contra los derechos individuales.  No va de la mano de los que creen que sus fines bien valen un rompimiento constitucional, o como minimo, un par de actos por encima de la ley. Si me preguntan, prefiero la evolución a la revolución, y prefiero convencer, que vencer.

La foto principal la tomé de Facebook, también.