La ruta a las célebres Fuentes Georginas, de Quetzaltenango, fue muy dañada por la tormenta Agatha; e igualmente fueron averiadas las instalaciones que había en aquellas fuentes de aguas sulfurosas. Ahora las están reconstruyendo; pero ojalá que no sea en ni en el estilo neohaitiano, ni en el estilo pastel de quinceaños que caracteriza a muchas de las edificaciones que se construyen ahora en el área rural chapina.
La primera vez que visité esas fuentes fue cuando estaba en Segundo grado de primaria, y pasé por ahí con mis padres cuando veníamos de regreso luego de pasar las fiestas en una finca de San Marcos. No volví hasta ca. 1999 cuando mis amigos Luis Adolfo y Octavio organizaron una excursión buenísima con sus familias y anduvimos por Xela.
De esa ocasión es la foto. En el camino a las fuentes se encuentran numerosas fumarolas pequeñas y hay azufre en todas las paredes de la ruta. Nótense lo verde intenso y espeso de la vegetación, la niebla densa y a mis amigos bajando hacia una de las fumarolas.
Hoy, Prensa Libre publicó un reportaje acerca de aquel lugar; pero en él hay un error. Le atribuyen el nombre de Georginas a que ese era el nombre de la esposa de don Jorge Ubico. Empero, si bien es cierto que aquel presidente visitaba esas fuentes, el nombre se debe a él: Jorge (George) y no a su esposa cuyo nombre no era Georgina, sino Marta; Marta Lainfiesta Dorión de Ubico. Georginas, recuerda a Jorge, como Georgia, el nombre del estado de los Estados Unidos de América, recuerda a George II, rey de Inglaterra.








