Ha causado expectacion en la ciudad de Salamá, el nacimiento de un niño hijo de los esposos Felisa Andrade de Salvador y José Raimundo Salvador Coronel, que es un verdadero fenómeno, pues carece por completo de extremidades inferiores, ano y de sexo.
El rostro del recien nacido parece el de un anciano; la caja torácica y los brazos son normales, pero en vez de extremidades inferiores el cuerpo remata con una a forma de cola que recuerda a las fantásticas sirenas.
Se encuentra el fenómeno en el hospital nacional salamateco y ha sido vistado por muchos curiosos. Entendidos en Medicina residentes en aquella ciudad están estudiándolo con detenimiento.
Lo que llama la atención de esta noticia es que rebasa lo políticamente incorrecto para caer en lo totalmente inapropiado. Mencionar a los padres de la criatura, por ejemplo. Tratar de fenómeno al niño. El hecho de que fuera visitado por curiosos. Llama la atención porque El imparcial era un diario respetado y mainstream; no era una Extra, ni un Sucesos, publicaciones dedicadas a este tipo de asuntos y que ya no se si todavía circulan.
Esta entrada es parte de la serie Chuchos con longaniza, que estoy publicando desde que mi amiga, Olga, me trajo una serie encantadora de fotos de anuncios y publicaciones, del vespertino El imparcial, de la primera mitad del Siglo XX.








