21
Dic 09

¿Será, usted, el próximo asaltado?

Para atacar a sus víctimas, los delincuentes simulan estar en aprietos y piden ayuda; y también aparentan que venden cosas de puerta en puerta. En realidad, en Guatemala, los asaltantes y ladrones pueden hacer lo que les plazca.

Y cuando leo la noticia hago el recuento de daños más recientes: Mi amiga, Carmen, fue asaltada y golpeada en la camioneta, ocasión en la cual los ladrones la despojaron de dinero que llevaba para las medicinas que necesita su padre diabético; a la casa de mi amigo, Tono y su familia, se entraron los ladrones y Tono resultó herido como consecuencia del robo; a mi cuata, Mayu, le robaron su auto, y los ladrones se la llevaron con el vehículo y la intimidaron durante varias horas; mis amigas Sofía y Alicia en compañía del hijo de esta última, fueron asaltadas por dos sujetos en motos, justo antes de llegar al edificio del Registro de la Propiedad, en el Centro Histórico.

Bajo las narices de una sucesión de administraciones de ineptos y de sinvergüenzas, los delincuentes se han apoderado de Guatemala. Y la administración de Los Colom, inepta, sinvergüenza y corrupta, ¿qué está haciendo para evitar que las cosas empeoren?
¿A cuántos asaltados conoce usted? ¿Será, usted, el próximo?

25
Nov 09

Robos de celulares y dos en moto

Ve pues…a pesar de que las leyes contra el robo de teléfonos móviles se hicieron más duras, ese delito continúa siendo uno de los que más violencia generan. ¿Se acuerda, usted, de que hay una prohibición para que vayan dos en moto y que todo motorista debe llevar casco y chaleco con el número de su placa? ¿Se acuerda, usted, de que así iban a disminuir los asaltos motorizados? Y ahí está que no.

El jueves pasado, por cierto, iba pasando por la vía del tren a inmediaciones del cuartel Mariscal Zavala, cuando de la nada salieron tres motoristas a toda velocidad, frente a mí se dispersaron y uno de ellos por poco choca con mi auto. Y ese sujeto, llevaba los números de su casco y de su chaleco ilegibles. A mí me pareció evidente que venían de hacer alguna fechoría, por la prisa, por la forma en que se dispersaron y por el hecho de que los números estaban borrados.
Es obvio que la solución contra la delincuencia no es la multiplicación de leyes, y menos la multiplicación de leyes absurdas. Tampoco lo es la especificación de delitos ad absurdum. De nada sirve que haya una ley contra el robo de móviles, si la ley contra el robo en general no es aplicada. La clave está en la certeza de la aplicación de la ley; y no en la abundancia de normativas y de prohibiciones. Y en tanto no entendamos esto, seguirá creciendo la impunidad, habrá más delincuencia, y habrá más muertos.

23
Nov 09

Asalto en restaurante de la zona 13

Mis amigos Cris, Ricardo y Wayne salieron a cenar el jueves 19 de noviembre. Cuando estaban en un restaurante español que queda frente a Paiz de la zona 13, a eso de las 7:00 p.m. hombres armados ingresaron al local y asaltaron a todos los clientes.

El hecho delictivo no llegó a las páginas de los diarios, ni a las emisiones de los noticiarios; pero, ¿fue este el primero de ese tipo? ¿Ha habido otros? ¡¿Habrá otros?!
Cris igual ya se iba de Guatemala, Ricardo vive aquí y no está pensando en irse; pero Wayne estaba pensando en traer su dinero y su expertaje a esta tierra del quetzal…y de los asaltos y de la impunidad. ¿Se irá a quedar, o no?

23
Nov 09

Guatemala en manos de juntas de vigilantes

Ante la ausencia de autoridad y ante la falta de un estado de derecho, frente a una delincuencia que en muchos casos está en connivencia con quienes deberían tener la autoridad, pobladores de varios municipios se han organizado en Juntas Locales de Seguridad Ciudadana, cuyos integrantes abusan de su poder, andan armados y toman justicia por propia mano, lo cual les lleva a veces a cometer linchamientos.
Al comentar los casos de San Juan Sacatepéquez, Sololá y la zona 10 de la ciudad de Guatemala, he estado advirtiendo contra un estado de cosas en el que se multipliquen estas nuevas versiones de las Patrullas de Autodefensa Civil y el país quede a merced de estos grupos de vecinos nerviosos, dispuestos a disparar antes que a preguntar, y demasiado proclives a usar galones de gasolina y fósforos para resolver problemas.
 
Frente a la irresponsabilidad de la administración, que prefiere ocuparse en otras cosas antes que resolver la inseguridad ciudadana, nos estamos acercando peligrosamente al momento en el que todo el país podría verse envuelto en un conflicto de jurisdicciones entre narcos armados, y juntas de vigilantes.
 
A mí, toda esta ausencia de seriedad de parte de la administración y me trae a la memoria escenas de las pelis que he visto sobre Somalía, Ruanda y otros lugares en los que el monopolio del uso de la fuerza bajo la ley, ha desaparecido. Hace poco, un grupo de mentes brillantes se reunió en la Universidad Francisco Marroquín para advertirnos que no se puede permitir que el país toque fondo; empero, el problema real es que nunca, nunca, nunca se toca fondo. Y lo terrible es que en esa pendiente -en la que ya nos encontramos- los muertos se cuentan y se acumulan a diario.
 
Ofende, entonces, la foto que ilustra esta entrada. Mientras que para los guatemaltecos no hay seguridad, ni justicia; los pícaros políticos que por el momento detentan el poder (pipoldermos) gozan de dispositivos de seguridad que no se merecen. La foto es de una demostración de capacidades adquiridas por los 60 agentes que integran una nueva promoción de guardias presidenciales.
 
La foto es de El Periódico, por Walter Peña.

08
Nov 09

¡Carajo, Presidente!, ya déjese de babosadas

El día que Alvaro San Nicolás Colom dijo esa desfachatez de que si los guatemaltecos queríamos seguridad teníamos que pagar más impuestos, me sonó a marero y a gangster (de esos que venden seguridad). Me sonó a cuidacarros, de esos que ofrecen cuidar el automóvil, para que no le pase nada.

No comenté el asunto porque aveces uno se cansa de tanta pendejada; empero, en esta semana ocurrieron los siguientes actos delictivos:
Mi amiga Luzma fue asaltada por tres sujetos en sendas motocicletas, a inmediaciones de Funerales Reforma de la zona 9. En esa área también estuvo a punto de ser asaltado un sujeto que conozco y, desde la terracita de la funeraria que da a la 10a. calle, él a los tres delincuentes pasar y pasar por el área en sus motos.
Mi amiga Ana María y su familia fueron retenidos en su casa; todos fueron maltratados, amenazados y humillados. Los delincuentes se fueron en el auto de la familia con electrodomésticos, joyas y dinero.
En la casa de mi amiga, Carla, se metieron los ladrones y a mi amigo, Estuardo Zapeta, lo asaltaron en la calle, a plena luz del día.
Mientras que la administración de Los Colom desperdicia, malgasta, maladministra y hace perdedizos los millones y millones de quetzales que debería usar para dar seguridad y justicia; mientras se pasa de listo chantajeando a los tributarios; y mientras crecen la irresponsabilidad y la ineptitud…casos como los que he contado arriba golpean a quién sabe cuántas familias chapinas cada semana y cada día.

05
Nov 09

El turismo, entre la risa y la delincuencia

Hoy en el desayuno casi me atoro de la risa cuando leí que la gente del Instituto Guatemalteco de Turismo prevé que aumentará el número de turistas porque a los que vienen en cruceros ya no les cobrarán un impuesto de $10.

Esas simplezas me causan hilaridad; pero unas páginas más adelante un toque de realidad me borra la risa de la cara. Esto es porque leo que en Izabal, un turista danés que venía en crucerofue baleado por delincuentes que querían robarle. Y leo que otros cinco extranjeros fueron asaltados en Petén.
Y con todo y todo uno se imagina esta conversación en Alabama:
Honey, lets go to Guatemala. See…they are not charging that annoying tax of $10 anymore.
But sweetie, I read that in Guatemala tourists are mugged and shot.
Never mind, who cares for safety? The trip will be $10 cheaper! And we do not want to let down those nice guys at INGUAT, isn´t it? We may even meet a bandido.


04
Nov 09

Otra muestra de la irresponsabilidad de estado

El estado chapín no sólo ha abandonado su obligación de proveer de seguridad y justicia, sino que formalmente ha abdicado de ella; y prueba de ello es que le ha echado la carga a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala. Y ¡por supuesto que la burocracia internacional ha recibido el encargo con entusiasmo!

En los pueblos y en los barrios, adicionalmente, el guante ha sido recogido por comités de vecinos que vigilan. San Juan Sacatepéquez,  no es la única  población que recurre a esos métodos para buscar seguridad. Hoy, como ejemplo adicional, vemos que en Santo Tomás La Unión los pobladores realizan vigilancias nocturnas en las calles e instalaron una garita para controlar el ingreso a toda hora. Hace poco comenté los casos similares de 40 poblaciones en Sololá, y el de un plan parecido, en la zona 10 de la ciudad de Guatemala.
La irresponsabilidad del estado chapín en general, y la de la administración de Los Colom en particular está criando una situación muy peligrosa. Vecinos que usan imágenes del Ku Kux Klan, que escriben horganizados, en vez de organizados, y que no le responden a nadie andan por ahí armados buscando personas sospechosas y con ganas de agarrar delincuentes y hacer justicia. Y, ¿por qué? Porque la delincuencia ya no se aguanta, porque la impunidad es la ley, y porque la administración está demasiado atareada como para ocuparse de lo que es importante.
A quienes gustan de estas patrullas de vigilantes les recomiendo que vean, con un grano de sal, la película La zona (que pueden alquilar en Take One la tienda de vídeos de Futeca en la zona 14). También los invito a meditar sobre las patrullas de autodefensa civil que, en los años 80 fueron elementos clave para acabar con el terrorismo que protagonizaba la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca. Muchos creen ver un paralelismo entre las PAC y los vigilantes de hoy día; empero la diferencia fundamental está en que los patrulleros que vencieron a la guerrilla le respondían al Ejército y eran parte de una estrategia institucional y no sólo bandas de gente armada. Y aún así, con todo y todo, hubo abusos.
Lo que está ocurriendo es peligroso; porque si avanza, los barrios y poblaciones se irán convirtiendo en feudos nerviosos. Es peligroso porque no es lo mismo que el estado tenga el monopolio del uso de la fuerza, bajo la ley, para garantizar la seguridad y la justicia; y que grupos armados dispongan dar seguridad y hacer justicia arbitrariamente. La clave, por supuesto, está en la ley; no en que sean grupos, ni en que estén armados, ni en que le quiten el monopolio al estado. El problema está en las inmensas posibilidades de arbitrariedad que se presentan cuando se jacobinizan la seguridad y la justicia.

02
Nov 09

Delincuencia: Los chapines andan por las ramas

Es alentador que casi 9 de cada 10 capitalinos crean que la violencia juvenil puede ser prevenida; porque casi 5 de cada 10 dicen que los problemas que más les afectan en la ciudad de Guatemala son la violencia, la delincuencia y la criminalidad. Por cierto que siempre me llama la atención eso de que la gente distingue a la violencia de la delincuencia y la criminalidad; y que prefiere usar el la primera palabra, antes que las dos siguientes.

También llama la atención eso de que los entrevistados creen que para prevenir eso que llaman violencia los mejores medios son la educación y a orientación, los deportes y el trabajo.
En la encuesta que da origen a estas meditaciones no se menciona por ningún lado la necesidad de que los delincuentes tengan la certeza de que el crimen lo paga; y este es un ejemplo más de cómo es que las personas se distraen por las ramas en vez de ir a las raíces de los problemas.
¡Por supuesto que la educación, el ocio creador y el trabajo son elementos importantes en una sociedad sana!; pero la delincuencia prospera porque entre nosotros hay una impunidad escandalosa y crece porque entre nosotros el crimen paga. Porque los delincuentes saben que no serán perseguidos por la policía; porque saben que si son perseguidos no serán procesados adecuadamente; y porque si son apresados adecuadamente saben que podrán escapar de prisión, u operar provisionalmente desde ahí.
Eso de ignorar la realidad y pensar que la delincuencia se va a acabar con canchas de fútbol en cada barrio, se parece a aquello de que si todos nos tomamos de la mano vestidos de blanco, y corremos por un prado verde, el mundo va a ser mejor. Todo eso es muy bonito para spots en la tele y para llenar un par de páginas en las memorias de labores; pero lo cierto es que la delincuencia y sus actos de violencia sólo van a disminuir significativamente cuando se acabe con la impunidad.
La semana pasada a mi amiga Luzma la asaltaron tres sujetos en sendas motos. La cercaron y le quitaron su teléfono móvil. ¿Usted cree, de verdad, que esos tres delincuentes abandonarán su carrera criminal si les ponen cancha de básquetbol en su barrio? ¿Cree que dejarán sus actividades delictivas si consiguen un trabajo con corbata de 9 a 5? Esos tres sujetos dejarán sus sueños del mal cuando estén en prisión por ladrones.

31
Oct 09

Asesinan a oficial del caso Rosenberg

Merlinton Monzón, oficial del juzgado que tiene a su cargo las causas de los 11 procesados por el asesinato de Rodrigo Rosenberg, fue asesinado después de una discusión con el conductor de otro automóvil.


27
Oct 09

Si mi abuelita tuviera ruedas…

Si no vendieran licor en Santiago, no habría ebrios, dice un reportaje que leí hoy. Resulta que en Santiago Chimaltenango, como en Todos Santos, en Acatán y otros pueblos indígenas de Los Cuchumantanes, las autoridades locales han prohibido la venta de licores; según ellos, para evitar el alcoholismo y la violencia intrafamiliar que imperan entre la población. En algunos de esos pueblos se ha llegado a extremos como prohibir el juego de básquetbol y el divorcio.

Eso de que con no vender licor ya no van a haber bolos, se parece a aquello de que con prohibir la tenencia y portación de armas, los asaltantes, secuestradores, sicarios y otros delincuentes ya no van a seguir siendo criminales. Se parece a aquello de que si la pobreza es falta de dinero, lo que hay que hacer es imprimir más billetes. Eso de que las leyes pueden moralizar a la gente es bien intuitivo, pero si uno se detiene a pensarlo bien…no tiene pies ni cabeza. Si las cosas fueran así, la guerra contra las drogas y las prohibiciones sobre el consumo, comercio y tenencia de estupefacientes ya hace años que hubiera acabado con el narcotráfico y con la narcodependencia.
Lo peor de todo es que creencias como las citadas sólo refuerzan la creencia de que a mí las cosas me pasan, contraria a la de soy el responsable de mi vida no sólo no resuelve los problemas, sino que refuerza una cultura de negación y de irresponsabilidad. Si la gente cree, de verdad, que la culpa de la pobreza y de la violencia intrafamiliar es del guaro y no de las personas; si la culpa de la delincuencia es de las armas y no de las personas; si la culpa de la narcodependencia es de las drogas y no de las personas se está criando un espantoso monstruo cultural.
Si mi abuelita tuviera ruedas, sería bicicleta; pero resulta que no.