Hoy me encontré con la sorpresa de que en casa habían hecho tamalitos de viaje. Antiguamente, la gente hacía este tipo de tamales de masa de maíz cuando emprendía un viaje. La idea era llevar consigo alimento en caso de que, en el camino, no se encontrara qué comer.
Esto era particularmente cierto durante la Semana Mayor porque, antes, durante los días principales de esas fiestas, no se encontraba nixtamal. El nixtamal es la masa de maíz que es usada para hacer tortillas, o tamales.
En casa, los tamalitos de viaje no son exactamente como eran antes; porque aquí les ponen un sofrito de zanahoria y de chile pimiento que eleva aquella comida tradicional a un nivel superior. Además, en su elaboración se usa margarina con aceite de oliva. Aveces los hacen envueltos en tusa, pero hoy los hicieron envueltos en hoja de maxán. La tusa es la hoja que envuelve el elote (pero seca) y el maxán es una hoja aromática que se usa para envolver tamales.
Total…los tamalitos se convierten en un complemento magnífico que alegra cualquier comida. En rodajas, y asados al carbón, alcanzan su máxima expresión.

